Josep Guardiola, un ejemplo… de nacionalista

02.03.2012 | 11:42
 

“Hoy el oportunismo es el verdadero pecado nacional” (Fernando Savater).

Escribía hace unos días de la evidente preponderancia de directivos nacionalistas en el F.C. Barcelona. Expresamente no me referí a su entrenador actual, Josep Guardiola i Sala (1971), pues, era mi intención dedicarle un post entero. El personaje, creo, lo merece. Pep, el noi de Santpedor, localidad de Barcelona en la que nació y en la que, desde 2007 con gobierno municipal presidido por ERC, el campo de fútbol lleva su nombre, siempre se ha sentido bien bajo las consignas del nacionalismo catalán más radical. Ello, pese a que su principal triunfo deportivo como jugador lo obtuvo con la selección de fútbol de España con la que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992.

Persona hábil en las distancias cortas y ante los periodistas, huye de polémicas que le aparten de su permanente posicionamiento políticamente correcto en Cataluña. Jordi Bernal escribió a propósito del mismo: ‘No diré yo que Guardiola esté construyendo una imagen de british afectado que se la coge con papel de fumar. En sus declaraciones algo hay de esto; bien pudiera ser, sin embargo, que sea de natural. En cualquier caso, la prédica de la humildad, la exaltación de la epistemología de la derrota y una arrogancia suave y sonriente en ningún caso rompen la correcta impostura del establishment que los jóvenes intuyen nada más salir de casa’.

Le faltó tiempo para salir en ayuda de un jugador, Oleguer, cuando este se adentró en el terreno pantanoso de la comprensión hacia los terroristas de ETA. Sin embargo, aún es hora, por ejemplo, de que sepamos su opinión sobre los problemas de la hermana de Messi para estudiar en la ciudad condal y que la obligaron, junto a su madre y hermanos, a abandonarla ya que no encontraron un colegio que diera clases en español, su lengua materna. Es de desagradecidos no mojarse por alguien a quien se debe tanto, o todo, como él mismo ha reconocido. No pierdo, por otra parte, la esperanza de que algun día Messi explique lo ocurrido y los apoyos, si los tuvo, con que contó en el seno del club.

La regla no escrita de no mezclar deporte y política que atañe a los deportistas parece que no va con el F.C. Barcelona, donde siempre se ha exigido a los jugadores respetar la identidad catalana, eufemismo que traducido significa actuar conforme a lo que la directiva considera correcto –que es tanto como decir, lo que la burguesía catalana bendice ya que aquella no es mas que una correa de transmision de esta- o, al menos, callar; hay mucho dinero en juego a repartir y ese es el peaje o trágala a aceptar. No por casualidad llegó a la dirección del primer equipo nombrado por otro nacionalista radical, Joan Laporta –actualmente presidente de la formación política Democracia Catalana, cuyo único objetivo es declarar la independencia de Cataluña-.

Como el noi es chico hábil, cuida su look y cae bien, especialmente a muchas madres que querrían tener uno para sus hijas, ha sabido utilizar siempre bien el ascensor social que en esta Comunidad Autónoma ofrece el cóctel fútbol y nacionalismo. De origen humilde –sus padres vivían de los limitados ingresos que proporcionaba una tienda de ropa- a residir en la zona alta de Barcelona, su ascension ha sido imparable.

No satisfecho con el éxito deportivo, o precisamente por ello -su popularidad en Cataluña es indudable y, así, en el año 2009 fue elegido Catalán del Año por votación popular-, comenzó a dejarse ver por las organizaciónes nacionalistas e inició una política de gestos: rechazo de la nominación para los premios Príncipe de Asturias objetando que “es prematuro”, uso del catalán en la entrega del Balón de Oro o asistencia al acto celebrado en el Auditorio de Barcelona con motivo del 50 aniversario de Ómnium Cultural –de la que es socio desde 1993-, participando, también, en el documental #Òmnium50A que el programa Sense Ficció de TV3 emitió a finales del año pasado.

Se había labrado una imagen, la del modelo nacional de catalán, que cabía preservar a toda costa sin posiblidad de disidencias o cuestionamientos como el que le hizo Pilar Rahola en un artículo en La Vanguadia por su incomprensible defensa, si no fuera por motivos economicos, de la dictadura de Qatar que fue censurado sin contemplaciones como hubiera ocurrido en los tiempos más oscuros de la dictadura franquista.

Punto culminante de su ascenso meteórico –pensemos que en 2001 dio positivo por nandrolona en un control antidopaje, motivo por el cual fue castigado en Italia con cuatro meses de suspension, una multa de 2.000 euros y sentenciado a siete meses de prisión, dándose por perdida su carrera deportiva- lo alcanzó al ser dintinguido por el Parlamento autonómico de Cataluña con la Medalla de Honor en su categoría de oro, entrega que se efectuó dentro de los actos de la Diada Nacional de Cataluña del pasado año. La medalla le fue otorgada “por su trayectoria como deportista y entrenador, su contribución a la proyección de Cataluña y los valores que transmite, como la deportividad, el trabajo en equipo y la superación personal”. Del infierno al cielo, en solo diez años podría decirseAlgunos, incluso, en una desmesurada admiración hacia el pesonaje, rayana en la idolatría, han ido más lejos y han pensado en él para la mismísima Presidencia autonómica de la Generalidad.

Pep tiene ‘tres hijos: Marius (2001), María (2003) y Valentina (2008)’ (fuente: Wikipedia). No les ha dejado elegir; recientemente con apenas 4, 9 y 11 años los ha hecho socios de la citada Òmnium Cultural en otro gesto al nacionalismo que muchos han interpretado como una respuesta a la sugerencia del PP, que ha pedido no subvencionar a la referida entidad en época de crisis, pero que, personalmente, me recuerda más a aquellos padres que inscribían a sus hijos en las Juventudes Hitlerianas nacionalsocialistas sin más beneficio que el suyo propio y objeto que el fanatismo ejemplarizante.

El año pasado, a propósito del reciente nombramiento de Vicente del Bosque, seleccionador nacional de fútbol, como marqués, por su éxito al conquistar el Campeonato del Mundo de Fútbol con España, comentó con el tono jocoso que habitualmente utilizan los nacionalistas catalanes para referirse a todo lo que les suena a español, que “aquí no hay marqueses. Aquí, en Cataluña, no hay”.

Contrariamente a lo que expresa su ignorancia, sí los hay y los ha habido tradicionalmente, pero, como reliquias del pasado superadas por el tiempo, ya no abundan. Ahora son muchos más comunes otros privilegiados injustamente: los oportunistas que aprovechan las circunstancias que les son propicias más allá de cualquier ideología o condicionamiento ético; en esto Pep, también, es un ejemplo.

9 Comments en “Josep Guardiola, un ejemplo… de nacionalista”

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  1. Paco - Viernes, 2 de marzo de 2012 a las 12:38

    http://www.youtube.com/watch?v=BdhwZeU77N0

    La política de gestos de Guardiola no se inicia en 2009, viene de mucho antes; supongo que no casa con vuestro artículo, supongo que os parece una anormalidad ser catalán e independentista. Vuestro gran problema es que cada vez somos más catalanes que abandonamos el federalismo, el regionalismo o el confederalismo por el independentismo.

  2. Ed - Viernes, 2 de marzo de 2012 a las 17:26

    ¿Y quien pagará los gastos cuando fracase ese independentismo? o ¿que se hará con aquellas partes de Catalunña que ni por el forro desea ese independentismo?

  3. Ay Ay Ay - Viernes, 2 de marzo de 2012 a las 17:31

    Cada cual puede ser particularmente lo que quiera siempre que respete a los demás y no sea mas franquista que franco También puede ser una pose porque sin ser nacionalista quizás hubiera tenido el triunfo en este Barça mas difícil

    En otro orden de cosas lo que no es de recibo para mi es la coña esta “de ser mas que un club” porque lo que es el Barça en realidad es un fabricante de emociones por cuenta ajena y seguramente no todas ellas presuntamente respetables, pues para mi el nacionalismo no es una emoción respetable, aunque respeto a las personas que lo sufren, porque todo nacionalismo tiene un solo y único fin que es el luchar a la corta o a la larga con otro nacionalismo y además suele conculcar derechos fundamentales como ahora sucede en Cataluña por aquello tan estúpido de que una nación tiene que ser homogenea. No tiene porque.

  4. Teo - Sábado, 3 de marzo de 2012 a las 00:04

    Aquest article està fatalment escrit. Com pot l’autor dir “pese a que su principal triunfo deportivo como jugador lo obtuvo con la selección de fútbol de España con la que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992.”. La Copa d’Europa i 4 lligues no són comparables oi? I una altra de les “perles” que deixa anar “pensemos que en 2001 dio positivo por nandrolona en un control antidopaje, motivo por el cual fue castigado en Italia con cuatro meses de suspension, una multa de 2.000 euros y sentenciado a siete meses de prisión, dándose por perdida su carrera deportiva”- Vaja i es veu que segueix sent culpable quant un jutge italià el va declarar anys després innocent. Un és lliure d’odiar al Guardiola per nacionalista-independentista i argumentar-ho correctament sense faltar a la veritat l’altra és escriure aquesta escombraria d’article on el ressentiment brolla per tot arreu. Dubto molt que ho hagi escrit un seguidor del Barça, perquè fins i tot els espanyolistes culers no dirien aquestes bestieses.

  5. Federico Llosa Marsé - Sábado, 3 de marzo de 2012 a las 15:55

    Respondiendo a Paco, le diría que esa política de gestos de la que hablo, en todo caso, se intensificó a partir de 2009. Por otra parte, nada tengo contra ninguna ideología siempre que no se intente imponer a los demás como la única posible…; por esto, principalmente, considero que la ideología nacionalista es detestable.

    Gracias por su paticipación.

  6. Cierzo - Sábado, 3 de marzo de 2012 a las 22:39

    Paco – Viernes, 2 de marzo de 2012 a las 12:38

    Los catalanes que tienen el español como lengua materna…no tienen lengua propia….

    La lengua propia sólo la tiene la tierra Catalana (Cataluña)…los habitantes de Cataluña son mudos…hablan sus bosques sus ríos, sus lagos sus montes….sus antenas…sus árboles, etc.etc…

    Un país muy democrático al gusto de la tiranía catalanista y sus voceros como el tal Guardiola

    Cierzo

  7. m33 - Domingo, 4 de marzo de 2012 a las 09:15

    Quin mentider el paio que escriu l’article!

    Ja, només començar es llegeix:
    “Ello, pese a que su principal triunfo deportivo como jugador lo obtuvo con la selección de fútbol de España con la que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992.”

    Hahahahaha… Quina mentida més bestia… Hahahaha… El major exit de’n Pep es la Lliga de Campions de 1992 AMB EL BARÇA. El futbol als Jocs Olimpics no interesa a ningú.

    Que en Pep es nacionalista? I que… El senyor que escriu l’article es nacionalista ejpanyó.

  8. Alwix - Lunes, 5 de marzo de 2012 a las 01:30

    Mira, a mi tampoc em van deixar triar quin DNI em tocava, coses de la “libertaz”…

  9. Raul - Domingo, 27 de mayo de 2012 a las 13:25

    La envidia e muuuuu mala… pero que muuuuu malaaaaa

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