Opinión

Sistema laboral

‘La Constitución, en su artículo 135, establece el derecho al trabajo. Un derecho en el que los gobiernos, grupos parlamentarios y partidos políticos debemos situar como gran prioridad. Y es en ese objetivo de hacer realidad este derecho en el que el Gobierno ha planteado una reforma de las relaciones laborales y de la negociación colectiva que permita dar carpetazo a las relaciones laborales franquistas, que han quedado obsoletas en el tiempo y que para sorpresa de muchos, a día de hoy siguen siendo defendidas por algunos partidos, especialmente de la izquierda y del separatismo de izquierdas’.

José Antonio Coto Roquet
Domingo, 4 de marzo de 2012 | 12:16

España lleva 26 años en la Unión Europea y más de diez años en la moneda única. Este cambio en nuestra posición internacional ha llevado a una modernización de nuestro país en muchos ámbitos, a excepción del laboral. Con pequeñas reformas que sólo modificaban los contornos pero no la estructura y columna vertebral de las relaciones laborales, han ido transcurriendo las más de tres décadas de democracia en España.

Este hecho nos ha llevado a que en pleno siglo XXI, en la segunda década de este milenio, todavía estuvieran presentes unas relaciones laborales con 50 años de antigüedad. Relaciones laborales obsoletas, no adaptadas a la España democrática, autonómica y miembro de pleno derecho de la Unión Europea.

Estas relaciones laborales han provocado que los españoles pareciera que padecíamos una maldición bíblica que provocaba que cuando hay una crisis económica, España duplique en paro a la media de la Unión Europea. Hoy día, la tasa de paro en Italia y Grecia está ocho y cinco puntos, respectivamente, por debajo de la que tenemos en España. Las españoles no somos ni inferiores ni estamos predestinados a tener mucho más paro que otros vecinos de nuestro entorno. Por ejemplo, con respecto a Holanda y Dinamarca, a los que casi quintuplicamos en tasa de paro.

Este mismo hecho lo observamos y de forma más intensa con respecto al paro juvenil. Cada crisis, caída o estancamiento del PIB, nos ha llevado a tasas de paro por encima del 40%. Esperanzas rotas, sueños no cumplidos y proyectos vitales quebrados. Es esta la consecuencia del paro y especialmente del paro juvenil, con el consiguiente problema que el paro juvenil está limitado en el tiempo y que el que hoy es parado joven en poco tiempo pasará a ser parado mayor.

La Constitución, en su artículo 135, establece el derecho al trabajo. Un derecho en el que los gobiernos, grupos parlamentarios y partidos políticos debemos situar como gran prioridad. Y es en ese objetivo de hacer realidad este derecho en el que el Gobierno ha planteado una reforma de las relaciones laborales y de la negociación colectiva que permita dar carpetazo a las relaciones laborales franquistas, que han quedado obsoletas en el tiempo y que para sorpresa de muchos, a día de hoy siguen siendo defendidas por algunos partidos, especialmente de la izquierda y del separatismo de izquierdas.

Frente a estos partidos que se han quedado estancados en el tiempo, desde el PP hemos planteado un conjunto de medidas en el ámbito de las relaciones laborales y la negociación colectiva, lo que permite adaptar nuestro sistema laboral al que tienen los países de nuestro entorno, impidiendo que el despido sea el primer y único recurso del empresario para adaptar su nueva realidad en términos de actividad e ingresos. Así mismo, se han establecido numerosas bonificaciones, especialmente para trabajadores menores de 30 años, mayores de 45 y mujeres, con el objetivo de recuperar el empleo, especialmente entre aquellos sectores de la población más castigados por el paro.

Se trata de una reforma laboral valiente, en la que las prestaciones por subsidio por desempleo no se tocan al entenderlo como un derecho inalienable de los trabajadores. Únicamente se establece seguridad jurídica en las indemnizaciones por despido, con el fin de evitar la excesiva judicialización de los procedimientos de ajuste por parte de las empresas y el no poner en peligro la permanencia de la empresa. Si la empresa desaparece, no se volverán a recuperar los puestos de trabajo. Si la empresa permanece, los empleos al final se recuperarán. El objetivo de la reforma de la negociación colectiva así como la reforma laboral es evitar que cierren más empresas. Sin autónomos, microempresas, PIMES y empresas en general, no se creará empleo, por ello, el primer gran reto es asegurar que las empresas no echen el cierre, como elemento previo para volver a contratar. Sólo en 2011, 96.000 autónomos se dieron de baja en el registro y más de 1.300 empresas echaron el cierre, solo en Cataluña.

El siguiente reto es potenciar la creación de nuevas ideas de negocio, y con este objetivo, se presentará una ley de emprendedores para eliminar cualquier traba o impedimento a la creación de cualquier nueva idea de negocio o actividad productiva. A lo que debemos sumar la ya aprobada reforma del sistema financiero así como empezar a poner las bases con respecto a la reforma energética. Si se hacen las cosas como hasta ahora, se obtendrán los resultados de hasta ahora, con esta mentalidad, España se ha situado al borde del abismo con más 5,3 millones de personas en paro, por ello, el cambio implica reformas y las reformas son los cimientos para recuperar la precaria situación actual.

En ocho semanas, ha hecho más reformas de calado el Gobierno popular que el Gobierno socialista en ocho años. Las cosas han cambiado, la gente no reclama políticos que sólo piensen en ser simpáticos y hacer que caen bien sino que quiere políticos responsables, que entiendan la situación y que tomen las decisiones pensando en el país y no en la próxima encuesta del CIS o en las próximas elecciones.

José Antonio Coto Roquet es diputado autonómico y portavoz del PP en la Comisión de Empresa y Empleo

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3 Comments en “Sistema laboral”

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  1. Jose Orgulloso - Domingo, 4 de marzo de 2012 a las 17:31

    Las relaciones laborales se establecieron hace 72 años, no 50 como ingenuamente dice tan ilustre Señor. Además, tampoco podemos decir que fueran franquistas porque, para empezar, en algunos casos se tomaron como ejemplo derechos establecidos en otros paises con regímenes políticos mucho más consolidados (por ejemplo, la Alemania de Bismarck) y todo ello se impulsó por parte de Falange Española, no de Don Francisco Franco.

    Para terminar, estas relaciones laborales que ahora parece que son tan anticuadas, se aprobaron para estabilizar la sociedad española y, gracias a estas medidas, hemos disfrutado de 72 años de paz social.

    Por tanto, Don Jose Antonio, vigilen Ustedes con qué hacen experimentos porque podemos salir todos en globo.

  2. Daniel dlF - Lunes, 5 de marzo de 2012 a las 00:06

    Me alegro de ver a Jose Antonio colaborar con La Voz de Barcelona. Doble buena noticia.

  3. dehora - Lunes, 5 de marzo de 2012 a las 13:07

    Mientras se abran espacios de libertad frente al Estado, tendrán mi apoyo. No lo duden. Y no soy de los que nado en millones.

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