¡Trabajadores del mundo, uníos!

02.05.2012 | 11:42
 

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo, es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial.

Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket. En la actualidad es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general, y se celebra en muchos países (fuente: Wikipedia).

Probablemente el Primero de Mayo que celebramos ayer ha sido uno de los más necesarios de los últimos tiempos. Así lo han entendido los trabajadores y la manifestación de Barcelona ha sido una de las más multitudinarias que se recuerdan. Sabemos que más que nunca los derechos de los trabajadores y los logros del denominado Estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones y dependencia) están en peligro. Es hora de, siguiendo la consigna de Marx y Engels, unirnos.

Dejemos a un lado todo aquello que ha contribuido a la desunión (fronteras, ejércitos, lenguas, religiones…), el error en el que algunos aún persisten hoy en día, y progresemos todos juntos en una harmonía que debe ser un referente mundial y abarcar a todos los seres humanos.

Son numerosos los comunicados que desde la izquierda plural se elaboran en relación a tan destacada fecha. A continuación reproduzco dos extractos de ellos que creo que, más allá de su representatividad, sirven de ejemplo y ayudan a entender que la lucha obrera continúa viva porque sigue siendo más necesaria que nunca:

Comunicado de la Confederación General del Trabajo

Todos sabemos que quienes hacen las leyes y las aplican, forman parte de otro mundo, el de unos pocos que protegidos por cuerpos armados y legislaciones, que no por la justicia ni la razón, están destruyendo todo aquello que tras largos años de lucha habíamos ido consiguiendo.

Desde la CGT animamos a la población a organizarse y a plantar cara, no podemos permitir que nuestras vidas formen parte del casino donde unos señores nos destrocen cuando les venga en gana.

Al estado del capital no le basta con una reforma jurídica. Necesita volver a empezar de cero toda la relación social. No le basta con una reforma laboral que retrotrae a la clase obrera a la situación del siglo XIX. Necesita que el obrero esté indefenso y desarmado. Necesita destruir la única arma de que dispone la clase obrera: la organización.

El ataque contra la organización obrera y sus militantes se concreta en un ataque desde todos los frentes posibles contra el anarcosindicalismo y su creciente influencia. No les basta con el sindicalismo domesticado y claudicante, necesitan acabar con la organización del anarcosindicalismo y eso, hoy, significa atacar a la CGT.

Comunicado conjunto de partidos comunistas y obreros

Los partidos comunistas y obreros, que firman este texto, emiten este comunicado conjunto con motivo al Primero de Mayo de 2012, que es de particular importancia a la hora que en muchos países los trabajadores experimentan las consecuencias de la crisis capitalista, las consecuencias de las guerras e intervenciones imperialistas, la intensificación de la explotación capitalista.

Nuestro mensaje es claro: la clase obrera tiene la fuerza de revertir la situación actual. En todos los rincones del planeta millones deben gritar: ningún sacrificio para nuestros explotadores. Por el despertar, la unidad y la organización de clase en todas partes. Lucha por el derrocamiento de la política antipopular, por la defensa de la vida de la familia obrera de la pobreza y el desempleo. Todos deben luchar por una vida a la altura de nuestro trabajo y necesidades. Para que la clase obrera se convierta en fuerza de derrocamiento y de poder.

Nuestros partidos consideran que:

En oposición a las teorías burguesas y oportunistas, la realidad es que la clase obrera no sólo no ha desaparecido sino que se está desarrollando y creciendo a nivel de cantidad y calidad, como la fuerza básica de producción independientemente de los cambios en su estructura y composición debido a los cambios en el proceso de producción causados por el progreso tecnológico. La clase obrera es la fuerza motriz del desarrollo social y su misión histórica es la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, de la explotación del hombre por el hombre, la eliminación total de las clases. No hay otra fuerza social que pueda desempeñar este papel.

Hoy, la realidad de la crisis económica capitalista, que se ha manifestado de forma sincronizada en varios países capitalistas, demuestra una vez más que el capitalismo que está en la etapa superior de su desarrollo, la etapa imperialista, provoca sufrimiento a millones de trabajadores en todo el mundo, genera pobreza y paro, padece de contradicciones incurables que se manifiestan mediante crisis cíclicas y guerras para la expansión de la actividad comercial de los monopolios, la división de los mercados, el control de las fuentes de riqueza.

La crisis del capitalismo evidencia los límites históricos del sistema mientras la clase obrera, que no tiene a su disposición los medios de producción, es el sepulturero del modo de producción capitalista. Este papel histórico revolucionario de la clase obrera requiere su organización en clase para sí. La formación y el fortalecimiento del Partido revolucionario son necesarios para que la clase obrera tome conciencia de su misión, para que se establezca una estrategia revolucionaria que dirija la implacable lucha de clases contra el capital.

La clase obrera no puede tener éxito con la línea del consenso social y la paz social, según sostienen fuerzas reformistas y oportunistas. Los muchos años de experiencia negativa demuestran que esta línea llevó a la asimilación del movimiento sindical para lo cual la socialdemocracia y las fuerzas del oportunismo tienen la responsabilidad básica. Hoy en día es necesario para el capitalismo que desmantele hasta las conquistas más básicas logradas en las décadas anteriores como resultado de la lucha de clases a nivel nacional e internacional.

Ni tampoco la lucha obrera por impedir las medidas antipopulares, por reivindicaciones y conquistas económicas y sociales en condiciones de capitalismo, puede separarse con murallas de la lucha por la sociedad socialista-comunista.

La lucha por reivindicaciones económicas, sociales y políticas en base a las necesidades contemporáneas del pueblo y de la clase obrera, tienen como objetivo agrupar, concentrar y preparar las fuerzas obreras para confrontaciones duras con el sistema de explotación. No se restringe en tener algunos logros inmediatos. Está vinculada con la meta de derrocar la barbarie capitalista. La clase obrera produce la riqueza y debe reclamarla en la lucha por su propio poder.

Este esfuerzo se está llevando a cabo en condiciones más difíciles debido a la contrarrevolución en la URSS y los demás países de Europa central y este que llevó, temporalmente, al retroceso del movimiento, al aumento de las ilusiones fomentadas por la burguesía que, supuestamente, el capitalismo es el fin de la historia. Después de veinte años, los impasses del capitalismo demuestran la necesidad y vigencia del socialismo. Estudiamos la experiencia de la construcción socialista en el siglo XX, sin ser negativos y sin reducir a nada su contribución positiva e insustituible. Tratamos de sacar conclusiones que harán que nuestros partidos sean más capaces y que servirán como armas para los obreros en todo el mundo revitalizando su conciencia y fe en el poder obrero, en el socialismo-comunismo.

Obreras y obreros:

¡Trabajadores de todo el mundo!

Rendimos homenaje al Primero de Mayo, a los sacrificios, a las luchas de la clase obrera mundial, enviando a todo el mundo un mensaje militante de solidaridad en las manifestaciones del Primero de Mayo. Nos comprometemos a contribuir más decisivamente en la organización del proletariado y en la lucha de clases en nuestros países, a nivel regional e internacional, para derrotar el poder de los monopolios, para derrocar la barbarie capitalista, por el socialismo.

Levantamos nuestras voces decisivamente e instamos a todos los obreros, los jóvenes, las mujeres, las personas radicales y progresistas a unir sus fuerzas contra el anticomunismo y el doble estándar a expensas de los partidos comunistas que aplican la UE y otras alianzas imperialistas.

Protestamos en todo el mundo contra la explotación capitalista y las guerras e intervenciones imperialistas a expensas de los pueblos. Por el derecho de cada pueblo a elegir su futuro sin la intervención imperialista extranjera.

¡Viva la clase obrera mundial!

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