Opinión

Vanidosa por naturaleza

‘No se trata de personificar un ataque por una mala decisión (por eso somos seres humanos), sino de sacar a la luz una actitud que ha impregnado al mundo de la cultura, y a otras esferas públicas: la carencia de humildad, la soberbia más exacerbada’.

Oriol Alonso Cano
Domingo, 13 de mayo de 2012 | 12:34

La otra mañana, mientras escuchaba el transistor, me quedé atónito ante una noticia relacionada con el mundo cinematográfico y, por ende, con la cultura española: el director Montxo Armendáriz y la actriz Michelle Jenner habían declinado la invitación del pasado Festival de Cine de Málaga, presuntamente por no tener garantizada un plaza preferente en su transporte.

La primera cuestión que me vino a la mente fue: entiendo que Armendáriz, un profesional con una dilatada trayectoria detrás de las cámaras y, por consiguiente, con un cierto prestigio dentro del celuloide hispano, denegara la invitación, por las razones antes esgrimidas. Cuidado, que el ego no nos ciegue: que la entienda no significa que la comparta. Más bien, todo lo contrario: la conmino con virulencia. No obstante, la decisión es comprensible en el sentido que según determinadas personalidades se les infla el ego con demasiada facilidad, lo que provoca que se obnubilen y perciban la realidad desde una determinada distancia.

Sin embargo, ¿quién es Jenner para tan tremenda osadía? No es una interrogación formal, que pretende incurrir en un cuestionamiento de la presunta celebridad de la teórica estrella, sino que es una pregunta literal: ¿quién es Michelle Jenner?, o dicho en otros términos, ¿qué ha hecho en la vida la señorita Jenner para que, presuntamente, tome la decisión de no mezclarse con la turba en su particular camino a Málaga?

Alguien puede decir: eres un ignorante cinéfilo y por eso desconoces su figura, empero este no es el caso: he asistido a muchos festivales, seminarios, conferencias y ciclos, devorado cientos de libros de historia y técnica cinematográfica para considerarme un outsider del mundo del séptimo arte.

Así pues, lo primero que hice fue buscar información sobre la rutilante estrella. Vi que su carrera es relativamente parca en grandes títulos, por ese motivo su target de presentación es una serie televisiva de cierto éxito de audiencia (no de crítica). Perfecto y maravilloso, pensé: una muchacha con un estupendo porvenir cinematográfico. Ahora bien, ¿a qué se deben esas ínfulas clasistas, precisamente, cuando uno se halla en una carrera todavía en ciernes? ¿Nadie de los que constituye su cortijo le ha dicho que aquellos de los que presuntamente huye son los que le dan de comer?

Sí Michelle, porque si esa muchedumbre de la que te escabulles deja de ver tus series de televisión, abandona las salas en las que se proyectan tus películas, no serías rentable y pasarías a ser una actriz más, dentro del ingente número de profesionales del gremio que derrochan su talento fuera de las pantallas, y de los escenarios, remunerados. Como dijo Hegel, para que exista un reconocimiento, debe haber alguien que te reconozca y si no hay nadie al otro lado ese reconocimiento se desvanece y pasas a ser uno más de la multitud.

No se trata de personificar un ataque por una mala decisión (por eso somos seres humanos), sino de sacar a la luz una actitud que ha impregnado al mundo de la cultura, y a otras esferas públicas: la carencia de humildad, la soberbia más exacerbada. Y, dicho fenómeno, se erige en uno de los problemas más relevantes de nuestro tiempo: la gente, en según qué contextos, se cree poseedora de un respeto, de un aura, de la que no se ha hecho acreedora. O, dicho en otros términos, el respeto es un reconocimiento que se conquista merced al duro trabajo, humildad, esfuerzo, sacrificio, perseveración…

Y, repito, esta exhortación no se circunscribe exclusivamente al mundo de la farándula, sino que, por el contrario, puede (y debería) generalizarse en todos los ámbitos de nuestra existencia. Sólo virando de actitud hacia una perspectiva más humilde -que no sumisa-, empezaremos a ver la luz al final del túnel.

Oriol Alonso Cano es docente de Filosofía y Epistemología en la UOC e investigador de la Facultad de Filosofía de la UB

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11 Comments en “Vanidosa por naturaleza”

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  1. Pablito - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 14:13

    Muy bien desarrollado y muy certero, su trabajo Sr. Alonso, aunque demasiado benévolo con esta gentucilla de la zeja que se autollaman intelectuales y nos demuestran con más o menos carrera profesional, que son esclavos de la subvención y muy poco más.

  2. Jose - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 16:01

    Gran texto. y sí, es verdad, la soberbia es algo que debería superarse para que todo funcionase un poco mejor.

  3. Sara - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 17:13

    Grande. Contra la soberbia!!

  4. Romualdo - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 18:38

    Está muy bien y sería más censurable si estos dos personajes fuesen, que no lo sé de aquellos que ideológicamente censuran a la burguesía. Porque de gustos burgueses hablamos.

    Y es frecuente en el mundo del arte, sobre todo del séptimo arte, encontrar directores y actores comprometidos con la causa de la izquierda.

    Comprometidos o no es igualmente censurable que hoy, cualquier ciudadano, haya llegado donde haya llegado en su profesión o en su popularidad, rechace “mezclarse con el pueblo” en un transporte público. Profese la ideología que profese. Lo único que justifica su separación del resto de los viajeros es su seguridad, escoltas y demás si puede ser objeto de algún atentado.

    La popularidad de que pueda gozar y las incomodidades que eso le supongan es el precio a pagar precisamente porque vive de ella.

  5. Funny weird and funny ha - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 19:27

    ¿Conminar? ¿o más bien condenar? Porque conminar, según dicen, es amenazar, requerir a alguien para que haga determinada cosa…
    Por lo demás, bien.

  6. Miguel - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 20:12

    Un texto muy bien desarrollado, en efecto, pero con un detalle importante que parece se le ha escapado al autor: contrastar la veracidad de la noticia sobre la que trata. Es absolutamente falso que tal hecho se haya producido. La própia agencia de la actríz, como ella misma han desmentido rotundamente la negativa a la que aquí se hace referencia. Tan sencillo como hacer un par de indagaciones de primero de periodismo para averiguar que tras la escandalosa noticia no hay noticia alguna. Pero lo importante es escribir muy bien, ¿no? Da igual si es cierto o mentira.

  7. desconcierto total - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 21:58

    Si es cierta la actitud de estas dos personas, lo que mejor que han podido hacer es quedarse en su casa esperando la limousina. Por lo que he visto en los medios, el Festival de Mälaga ha funcionado perfectamente sin ellos.
    Ante estas tonterias, ni caso.

  8. José - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 22:51

    En referencia al comentario de Miguel, una cosa: qué va a decir la agencia de la actriz, ¿qué no fue por desidia y soberbia?. Contrastar las fuentes, ¿dónde?, a su agencia? o al festival de Málaga, cuyos representantes son los que han difundido el asunto? (por cierto, tema del que se han hecho eco múltiples medios de comunicación). Depende de donde vayas, una fuente te dirá una cosa y otra otra, con cual te quedas? Con la de su agencia o con la del festival?

  9. Sara - Domingo, 13 de mayo de 2012 a las 22:58

    Jajaja, José. Yo pensaba que lo de Jenner era un pretexto para hablar acerca de la soberbia. No nos quedemos con lo superficial y centrémonos en la temática del texto, no en lo periférico (además el autor, utiliza constantemente el ‘presuntamente’, Miguel).

  10. No es eso - Lunes, 14 de mayo de 2012 a las 10:47

    “Depende de donde vayas, una fuente te dirá una cosa y otra otra, con cual te quedas? Con la de su agencia o con la del festival?”

    Entonces, lo mejor es aplicar el principio jurídico “in dubio pro reo” y dejarlo correr.

  11. Pau - Lunes, 14 de mayo de 2012 a las 11:57

    Según leo en 20 minutos, la Agencia de la Sra.Jenner no ha desmentido nada, lo que ha puntualizado es que Michelle no ha dicho eso de ” En el tren me agobiarían los fans”.

    Según la agencia eso es totalmente falso.Es la excusa que dicen los representantes para exigir a las productoras y a los organizadores de los eventos que sus actores vayan en preferente.

    Es decir, que la agencia se “culpa” a ella misma de la protesta por no pagar primera a la señora Jenner, dándose el caso de que se rumorea que no todos los actores que han sido invitados por el festival de Málaga han viajado en turista.

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