Opinión

Capital vs. trabajo

‘El último informe de Eurostat (2011) ha concluido que la media de los costes laborales en España (costes salariales por hora más otros costes como las cotizaciones a la Seguridad Social) son los más bajos de entre los análogos correspondientes a países destacados de la UE-27 y de la zona euro: 20,6 euros frente a 23,1 (UE), que incluye a los países del este de Europa, y frente a 27,6 (zona euro). A la vista está que queda completamente descartado buscar en el trabajo la causa de la crisis, del paro, de la falta de creación de empleo, del cierre de empresas’.

Diego Vega
Sábado, 19 de mayo de 2012 | 12:36

Los trabajadores españoles celebramos el pasado Primero de Mayo más dramático desde la reinstauración de la democracia. Recortes sociales, subida de las tasas de los servicios, impuestos mal aplicados (IRPF) o directamente regresivos (IBI, IVA), solapada privatización de las instituciones características del Estado del bienestar y, por encima de todo, una reforma laboral que nos devuelve a los tiempos de la Revolución Industrial.

El eco de las críticas al anterior Gobierno recubre el atropello tratando de ocultar el origen sistémico de la crisis y haciéndonos colar unos Presupuestos Generales del Estado rateros. Sin embargo, la embestida neoliberal a los derechos adquiridos de los trabajadores no sólo responde a la implementación de programas concretos, sino que presta su silueta a una nueva era oscura para la clase obrera.

La contraposición entre capital y trabajo revelada a través de la evolución de los salarios se observa vehementemente en la reforma, pero indicadores como la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) nos muestran datos significativos con anterioridad a la puesta de largo oficial de la crisis. En concreto, las rentas de trabajo han caído un 19%, desde los primeros años 80 del siglo XX, en su aportación a la riqueza generada y en relación con las rentas de capital.

Esta contraposición se corresponde con la pérdida de la independencia económica bajo las directrices del eje francoalemán (Unión Europea) y ha aumentado con la aplicación de los programas neoliberales confiados al PSOE y al PP por parte de sus mentores europeos. Con la sempiterna complicidad, tanto en el caso de los socialdemócratas como en el de los conservadores, de los partidos nacionalistas regionales mayoritarios. El hecho es que los salarios cayeron, entre 2000 y 2007 (el año cero de la crisis), en la misma proporción que se incrementó la tasa de ganancia del capital, en un 3,4%. A día de hoy, los beneficios empresariales superan a las rentas salariales: un 46,2% del PIB frente al mínimo histórico de un 46%.

La servidumbre al euro impide plantearse una devaluación, por lo que ahí se ha apuntalado el ataque a los salarios. El cierre de las viejas fábricas y la apertura de nuevos mercados (globalización) son el contexto de una depresión salarial que cursa con la destrucción del empleo y el crecimiento del ejército industrial de reserva (desempleados) que pugna por un puesto de trabajo, y de países y regiones de un mismo país que compiten entre sí por atraer inversiones. He aquí que una reforma para abaratar brutalmente el despido, como la reciente, se convierta en uno de los puntos negros de este proceso.

Entidades como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) o el Banco de España no son precisamente sospechosas de pretender soluciones revolucionarias, pero han aportado datos, referidos a antes de la crisis, en el primer caso, y a uno de los períodos álgidos de la misma (2010) en el segundo, que nos informan sobre el hundimiento de los salarios en clave de diferencias entre las rentas y desigualdad social. El factor coadyuvante definitivo es la galopante regresividad de un sistema tributario que grava terriblemente al grueso de la población y, en sentido inverso, exime a los más ricos.

La cuestión estriba en que el 70% de las rentas financieras está en manos de sólo un 10% de la población española, y un 1% de esas sagas burguesas posee cerca de la mitad de tales rentas. Estamos hablando de una clase social que detenta sociedades y fondos de inversión (instituciones de inversión colectiva, IIC), bancos, cajas y empresas, y que absorbe insultantes sueldos, pensiones y, principalmente, descomunales plusvalías generadas de la explotación directa de la clase trabajadora.

¿Acaso pueden justificarse los ajustes presupuestarios cuando estamos sometidos al pago draconiano de una deuda opaca, no auditada? ¿Pueden argumentarse los rescates públicos a la banca nacional y europea o esa suerte de tributos a los oligopolios como son las infladas tarifas eléctricas? ¿Cómo tomarnos un Plan de Lucha contra el Fraude que apenas persigue a los timadores de poca monta a la par que se abre una amnistía fiscal para el defraudador más poderoso y dañino?

Con objeto de buscar apoyos para su reforma laboral y, al mismo tiempo, realizar una mezquina jugada política, el Gobierno popular y sus altavoces han querido presentar la lucha de clases como un conflicto de la pequeña y la mediana empresa con sus trabajadores. Se pretende dar por sentado que las facilidades en el despido y la volatilidad de condiciones laborales como los mismos salarios van a ser determinantes en la salida de la crisis.

Sin embargo, se ignora flagrantemente que el mercado de trabajo tiene un impacto mucho menor en la competitividad de la economía que el modelo productivo o la falta de crédito. Se ignora que la supremacía del capital financiero unida a una industria y una tecnología decadentes y dependientes (las que nos impone la UE con el beneplácito de los partidos gobernantes) traban el futuro de un país, y que la suma del ataque al trabajo más los recortes en el bienestar de los ciudadanos conduce irremediablemente a su empobrecimiento y a la subsiguiente caída de la demanda de bienes y servicios.

Pero, por encima de todo, al mundo del trabajo le urge desmentir para siempre la ruidosa y pesada falacia que insiste en la supuesta rigidez del mercado laboral. En este sentido y en alusión directa a los salarios de los trabajadores, el último informe de Eurostat (2011), la oficina estadística de la Comisión Europea, ha concluido que la media de los costes laborales en España (costes salariales por hora más otros costes como las cotizaciones a la Seguridad Social) son los más bajos de entre los análogos correspondientes a países destacados de la UE-27 y de la zona euro: 20,6 euros frente a 23,1 (UE), que incluye a los países del este de Europa, y frente a 27,6 (zona euro). A la vista está que queda completamente descartado buscar en el trabajo la causa de la crisis, del paro, de la falta de creación de empleo, del cierre de empresas.

Por tanto, una vez desvanecidas las cortinas de humo, es fácil entrever los sectores que serán beneficiarios de esta nueva entrega de la deconstrucción del trabajo. Los negocios puramente financieros, los todopoderosos oligopolios, la banca, las telecomunicaciones y la llamada sociedad de la información, las cadenas de distribución, la industria energética, el ocio, las constructoras y los laberintos más sórdidos de la economía golfa recibirán mano de obra recién horneada al gusto de las tendencias neoliberales. Semejantes poderes fácticos seguirán siendo protagonistas de sobornos, chantajes y corruptelas de toda índole, de presiones sobre la política, de apropiación de prebendas y adquisición de privilegios con menoscabo de otros sectores y a expensas de las Administraciones públicas.

El adelgazamiento del Estado social, unido a una fiscalidad llena de agujeros, les libra del poco lastre que pudieran llevar consigo. Las PYME, aturdidas, contemplarán ante sí las consecuencias del libertinaje fiscal y comercial, y de la práctica liquidación del derecho laboral: la competencia desleal las irá borrando del mapa, y los autónomos y pequeños empresarios no tendrán más opción que formar parte de esta actual clase trabajadora reproletarizada o del ejército de desempleados.

‘La concentración de capitales se hace mayor, los capitalistas grandes arruinan a los pequeños y una fracción de los antiguos capitalistas se hunde en la clase de los obreros, que por obra de esta aportación padece de nuevo la depresión del salario y cae en una dependencia aún mayor de los pocos grandes capitalistas; al disminuir el número de capitalistas, desaparece casi su competencia respecto de los obreros, y como el número de éstos se ha multiplicado, la competencia entre ellos se hace tanto mayor, más antinatural y más violenta. Una parte de la clase obrera cae con ello en la mendicidad o la inanición tan necesariamente como una parte de los capitalistas medios cae en la clase obrera’ (Karl Marx, Manuscritos económico-filosóficos de 1844, 1932).

Creación de monopolios, despótica fijación de cuotas de mercado, puestos de trabajo aplastados, derechos adquiridos que han pasado a mejor vida. ¿De qué sirve la victoria pírrica que supone bajar el sueldo o despedir a un empleado si apenas hay demanda en el contexto de una ciudadanía depauperada y de un mercado monopolizado por una élite? Los berridos de la canciller alemana Angela Merkel son asentidos por el obediente mandatario español Mariano Rajoy, pero tampoco Alemania debería de ser un ejemplo para los que todavía creen honestamente en esta Europa a varias velocidades.

El anterior Gobierno socialdemócrata de aquel país adelantó la agenda neoliberal que ahora aplican los democristianos, igual que nos ha pasado en España y ha ocurrido históricamente con la izquierda reformista. El país germano es, sin miedo a exagerar, otra sociedad fuertemente desigual (el 25% de los trabajadores es submileurista) que precariza laboral y socialmente a la población a través de las mismas medidas que estamos sufriendo los españoles (atraso de la edad de jubilación, recorte de pensiones y prestaciones, contratos basura, depresión salarial…) demostrando que la dialéctica de Estados matiza la lucha de clases sin excluirla en modo alguno. Casi tan sólo la herencia de las amplias conquistas sociales logradas durante años y, en primer lugar, la nervuda organización de los trabajadores alemanes de la gran industria está sirviendo de colchón. Vale la pena reflexionar profundamente sobre esto último.

Diego Vega es consultor laboral y miembro de Alternativa Ciudadana Progresista

Temas: ,

38 Comments en “Capital vs. trabajo”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. s321 - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 13:07

    Colección de tópicos para no decir que lo que al final se quiere de nuevo es aumentar el intervencionismo estatal. Por cierto, las leyes de la oferta y la demanda están haciendo bajar el precio de los pisos, no sé si tanto como algunos quisieran, pero ya conozco a algún empleado que se va a comprar un piso.

  2. work - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 13:13

    Pero con tantos solidarios, ¿cómo no hay nadie que pague 70 días por año trabajado? Los que lo quieran hacer ahí tienen el mercado para hacerlo. Que monten una empresa y lo paguen, no como hacen los sindicatos que despiden gente y no precisamente con 45 días. Si no lo hacen, que el Estado comunista les obligue a estos solidarios a hacerlo bajo pena de prisión. Ya está bien de esperar a que lo hagan los demás, que lo hagan ellos que tanto cacarean. Dije prisión, no ejecución, eso lo dejo para los comunistas chinos especialistas en ejecutar funcionarios. Dicen que por ser corruptos, lo cual no cuadra, porque entonces tendrían que estar fusilados casi todos los dirigentes comunistas.

  3. borjacarnicer - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 13:17

    Un extraordinario artículo, Sr.Vega.

  4. Romualdo - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 13:51

    El intervencionismo estatal es imprescindible. Los que más defienden el libre mercado y la desregulación son los que más se aferran al Estado, a sus subvenciones, desgravaciones, incentivos…Eso cuando no viven directamente de contratar con la Administración Pública.

    La única diferencia con los que defienden una intervención y control de la Economía por parte del Estado es que los primeros son los que señala Vega. Los más desiguales de todos. Los que ganan cuando el Estado no interviene y se salvan cuando interviene.

    Los demás a verlas venir y deseando que controle e intervenga en beneficio de TODOS.

  5. ener - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 14:59

    No sé qué culpa tiene el mercado libre. Que cada uno mira lo que le conviene no coincide exactamente con el mercado libre, uno puede mirar lo que le conviene buscando rentas estatales (o sea rentas privadas de otros a los que los políticos arrebatan su dinero). También hay mucha gente pierde cuando interviene el Estado, pero eso permanece oculto. Lo último, una demencial subida de impuestos.

  6. Diego Vega - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 15:32

    Bueno, lo cierto es que los datos están ahí para quien quiera consultarlos. No hay nada inventado. Como bien deja entrever Romualdo, el neoliberalismo nada tiene que ver con el laissez faire de Adam Smith, sino que defiende a muerte la intervención estatal siempre que se plegue a sus intereses.

  7. robertg - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 18:16

    El futuro del socialismo y la lucha de clases es negro como el carbón.

    A Marx se le pasó por alto que siglo y medio después de redactar el Manifiesto Comunista el ser humano sería capaz de construir máquinas inteligentes capaces de sustituir no, al trabajador más experto, si a todos ellos, y a un coste infinitamente menor.

    Lo siento amigos. No hay futuro para la clase trabajadora. Mis condolencias.

    http://www.racocatala.cat/forums/fi....socialisme

  8. Romualdo - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 19:50

    Si por clase trabajadora entendemos el trabajador sin cualificar ya está sustituído por la máquina hace al menos veinte años. Si entendemos el asalariado la cosa cambia. Porque si no hay futuro para el asalariado no lo hay para nadie. Hoy el consumo es de masas. Y se produce para ellas. Se puede excluir a 4.000 millones de consumidores pero no a los 7.000. Y los excluídos lógicamente no se conformarán. ¿Y el planeta? ¿Aguanta 7.000 millones de consumidores a este ritmo? ¿Se puede hacer el crecimiento sostenible?

    Y las relaciones de dominio siguen vigentes e incluso agravadas porque nunca el capital ha dispuesto de tanto poder. Eso sí que lo previó Marx, como muchas otras cosas aunque evidentemente ni era profeta ni era Dios y se equivocó porque en los países desarrollados el pobre no ha sido cada vez más pobre aunque sí lo son los países subdesarrollados respecto a los desarrollados.

    También acertó en lo necesario que es para el capitalismo un ejército de parados en reserva. Evidentemente no pudo prever que para frenar al comunismo triunfante contra todo pronóstico marxista en Rusia, se iba a hacer un capitalismo más humano, intervencionista, democrático, con derechos sociales, humanos… Precisamente el que hoy se está desmontando con la disculpa del déficit cuando lo que ocurre en realidad es que no se teme el triunfo de ninguna revolución ni la implantación de ningún modelo alternativo al capitalismo.

    Pero el capitalismo si quiere sobrevivir y no generar ni agravar más desigualdades debe volver a Keynes y al Estado de Bienestar. Porque generar tensiones en un mundo globalizado puede hacer que la situación se escape de las manos a quienes más y mejor viven del Estado. Los que lo utilizan en beneficio propio y critican que intervenga en economía.

  9. Olegario Ortega - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 20:39

    Si el Estado, esto es, el pacto social, quiere mantenerse a largo plazo, tiene que ser fuerte para compensar la desventaja de los débiles. La fortaleza del Estado radica en su aceptación, y ésta en su utilidad. El Estado es útil cuando proporciona pilares básicos consistentes que permiten la realización libre de los individuos: Enseñanza, Sanidad, Justicia, Vivienda, Seguridad, Protección social, Protección medioambiental… Tareas que deben ser estatales, sufragadas por impuestos equitativos y excluidas del campo de los negocios y de la especulación.

  10. dey - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 21:02

    Una cosa es un agente que opera en el mercado libre y otra es el propio mercado libre. Este último no busca nada porque simplemente es una forma de asignar recursos. Que uno quiera beneficiarse del mercado libre o de las ayudas estatales no significa que defienda el mercado libre. Por otro lado, el egoísmo del agente vendedor que opera en dicho mercado es irrelevante, para el comprador. Yo puedo ser el más egoísta del mundo y no ganar un centavo, porque lo que interesa a la gente no es si soy o no egoísta, si no si le ofrezco algo que acepten. Apple no gana dinero porque su dueño sea muy egoísta, eso a los clientes les da igual, lo que quieren son buenos productos y Apple los ofrece.

  11. omunism - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 21:07

    Las dictaduras comunistas son todas una gran comedia. En realidad, la gente se mueve por intereses y no por romanticismo ideológico. El Partido es un reflejo de ello. Se es fiel al partido para escalar posiciones y prosperar, porque es la única forma de hacerlo. Pero los comunistas hacen como que no. Todo es una enorme mentira. A mí me gusta más las personas que hacen que las que se quejan permanentemente Al menos, Saint Simon, Fourier, Owen,…intentaron algo, aunque fracasaron.

  12. xdas - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 21:35

    La libertad de mercado no impide la solidaridad, ¿dónde está escrito eso?

  13. emre - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 22:15

    Debe referirse a los sindicalistas, que hay que ver el nivel de vida que llevan algunos. Solo le faltó decir eso de que el 1% tiene el 99% de la riqueza. Vamos que tiene el 99% de las viviendas, de los coches, de los ordenadores, de las neveras, …. Incluso deben tener la sede del PSC. Lo malo es que con estas políticas se va a generar más pobreza, una pobreza a la que se puede comprar con dádivas.

  14. ser@ - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 22:24

    Al débil de verdad, no al que vive de decir que está ahí para proteger al débil. Este es un nuevo oficio del que el PSC sabe mucho. Valenciano, Rubalcaba y toda esta camarilla, fuera. Sobran gente como esa.Dan mucho gasto. Hay que hacer limpieza de una vez.

  15. Diego Vega - Sábado, 19 de mayo de 2012 a las 23:18

    Un saludo a Olegario Ortega, socialdemócrata honrado cuyos artículos nunca me pierdo cada vez que este mismo diario acierta en publicarlos.

  16. Romualdo - Domingo, 20 de mayo de 2012 a las 13:17

    Emre:

    El 1%, si de verdad es esa la proporción, no tiene esas cosas que dies porque evidentemente no las necesita. Exceden las necesidades de ese 1%. Pero sí que tiene el 99% de las acciones de las grandes compañías y de la Banca.

    Y sumado ese justiprecio y el del resto de la “riqueza del mundo en manos de particulares”, ya sean lavadoras, automóviles o viviendas todos ellos depreciados por la “segunda mano”, sí que poseen ese no sé si 99%, 90 u 80% pero en esos márgenes nos movemos. Los economistas lo saben.

    Y luego el mercado funciona bien para lo que funciona y hay aspectos básicos que no se le pueden dejar a él. Lo ha dejado muy claro Olegario Ortega. Y el artículo por otra parte es esclarecedor de la situación actual.

    Porque si dice que el 70% de las rentas financieras están en manos del 10% de la población no habla de neveras, ni viviendas ni nada por el estilo. Habla de rentas financieras. Las que precisamente se permiten los ricos. Y si dice que el 25% de los trabajadores es submileurista pues lo mismo referido a cómo se reparte la masa salarial.

  17. Diego Vega - Domingo, 20 de mayo de 2012 a las 17:18

    Marx sigue siendo más denostado por su persona y por la obra de sus supuestos continuadores que por la lectura directa de sus escritos. Invito a los que no lo conocen de veras a descubrir un autor impagable que bien podría cambiar la perspectiva de sus vidas.

  18. eloy - Domingo, 20 de mayo de 2012 a las 17:57

    Me ha gustado el articulo amigo diego

  19. Dani - Domingo, 20 de mayo de 2012 a las 21:40

    Interesantísimo artículo.

  20. robertg - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 04:34

    El marxismo y los socialistas son los mayores aliados del Gran Capital al que dicen combatir.
    Simplemente sirven para erradicar o alterar las clases medias y la pequeña burguesía que tras un periodo socialista pasa a estar formada por los nuevos beneficiarios del sistema .
    Prueba de ello son los sindicatos UGT y CCOO convertidos en verdaderos guardianes del establishment , después de haber impulsado esa nueva clase de “sindicalistas-esquiroles” ricos y privilegiados .
    No os preocupéis que tenemos a todos los marxistas de la rojigualda (y a sus aliados peperos) en el punto de mira de nuestras iras.
    El futuro es de los intrépidos con iniciativa que se esfuerzan, que arriesgan , que estudian y progresan y JAMÁS de los apalancados funcionarios y chupópteros que medran al albur del socialismo amiguista y corrupto siempre al servicio del gran capital, la banca o de papa estado que para ellos viene a ser lo mismo.

  21. cccpNO - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 13:07

    La riqueza real se distribuye de otra manera, no en la proporción 99-1 cacareada por los marxistas. ¿Dónde iban a meter todo ese 99% de riqueza, en un almacén? Y cada vez hay más países que acceden al bienestar, al contrario de lo que decían los marxistas. De momento, lo único que ha demostrado el comunismo es que ha fracasado en todos los países donde se ha aplicado. Y que reparte, sí, pero la miseria. Todo es pura propaganda. Para almacenes los que tenía el PSOE en Castilla La Mancha y Cantabria.

  22. zsd - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 18:13

    Cuando una empresa está a punto de cerrar, los sindicatos salen con pancartas “salvemos la empresa X…”, “el gobierno ha de implicarse…”, etc., que traducido quiere decir que se socialicen las pérdidas para que no quiebre y cierre.

  23. Diego Vega - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 20:33

    Es lamentable el grado de confusionismo propiciado por la ideología liberal y conservadora y sus medios de difusión, interesados en meter dentro del mismo saco al marxismo, al llamado “socialismo real” de los países del antiguo bloque soviético, al PSOE y a los sindicatos UGT y CCOO. Frente a todo esto, de lo que no cabe duda es de que el proceso de concentración de capitales es un hecho que conduce a la mayor parte de la población a la miseria y pone en un brete la supervivencia del planeta mismo. Por mucho que se despotrique contra Marx y sus teorías, el trabajo va a seguir deconstruyéndose y el paro y la pobreza aumentando. La crisis es la del capitalismo, no la del PSOE ni la de España o incluso la del Estado de las autonomías. Tanto el PSOE como el PP y los nacionalistas forman parte de la misma oscura trama, y la reforma del Estado autonómico no es el único problema ni mucho menos. No admitir esto es de ingenuos.

  24. robertg - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 21:28

    Yo te entendí Diego.

    Piensa en la siguiente ecuación:

    CAPITAL + TECNOLOGIA = [FIN CLASE TRABAJADORA]

    Estamos a las puertas de una nueva revolución tecnológica. Mucho más cruel que la revolución mecanicista de hace siglo y medio. Se llama Inteligencia Artificial.
    No estamos hablando de máquinas que requieran operarios expertos. Estamos hablando de verdaderos cerebros artificiales que sustituyen al más listo de los ingenieros y a costes infinitamente menores. Y esto está llegando. No tardaremos ni veinte años.
    La producción, la distribución e incluso la venta se va a automatizar a todos los niveles y a costes infinitamente más bajos.
    Quedará, eso sí, una élite de “trabajadores” especializados en campos muy concretos que requieran el “factor humano”. Todos ellos muy bien pagados.

    Y la solidaridad se irá secando paulatinamente, hasta que las masas de desheredados se acaben autoconsumiendo en sus propias excrecencias y lamentaciones. Es mi pronóstico . Te guste o no. Y contra eso no se puede hacer nada. Es la misma inercia de los acontecimientos la que nos lleva a este desenlace fatal.
    No te lo quieres creer? Allá tú. Marx se equivocó. No tuvo en cuenta que el poder creativo del hombre podría llegar hasta el punto de hacerle prescindible.

    Lo del PSOE-PP-UGT-CCOO fue un comentario para que te des cuenta que frente a la corrupción del dinero no hay ideales que se resistan. Los que una vez fueron idealistas, con un poco de vaselina, se convierten en los más fieles aliados de aquello que una vez pretendieron combatir.

    Saludos

  25. Diego Vega - Lunes, 21 de mayo de 2012 a las 22:18

    La fuerza de los trabajadores organizados decidiendo qué producir, en qué condiciones, para qué, y en función de qué criterios distribuir, es imparable. El Capital es consciente de ello y, por esta causa, pone sus mayores esfuerzos en evitar la unidad de clase de los trabajadores y trabar la puesta en marcha de un proyecto para su propia emancipación. Ésta y las anteriores reformas laborales van encaminadas hacia esta dirección.

  26. Romualdo - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 11:01

    ¿Desde cuándo la tecnología es la que dirige a la sociedad? La tecnología en manos de una mínima parte de la sociedad, la propietaria de los medios de producción, es utilizada para dominar y someter al resto de la sociedad. Es lo que dijo Marx.

    Así pues el que la tecnología “inteligencia artificial” hoy en el mundo se implante a pasos agigantados y sea administrada por unos pocos trabajadores de élite y controlada por los propietarios no implica como dice Robertg que no haya más solución para una gran masa de desheredados que la misera y la autolamentación.

    Porque precisamente, a otro nivel tecnológico ya lo pronosticó Marx, y la solución pasa ineludiblemente por someter al capital, si no con una revolución del tipo del socialismo real fracasado por múltiples razones y no sólo económicas, sí por someterlo desde la política y el sindicalismo.

    Es decir, dentro del Estado Liberal, que también tiene aspectos positivos respecto a libertades, mantener e incrementar el contrapoder que suponen partidos políticos y sindicatos. Y bien que esos partidos políticos sean de derecha, bien que sean de izquierda, en este caso con mayor motivo, el Capital tendrá que someterse a las directrices políticas.

    Y para ello es preciso que el Estado sea fuerte. Mucho más fuerte que los capitalistas que viven en él. Sus instituciones, sus empresas públicas, su participación en las grandes compañías privadas, propiedad de medios de comunicación independientes, banca pública, control estricto a la banca y compañías de seguros privadas.

    El futuro está en una Europa unida políticamente y con resortes institucionales suficientes como para someter al Capital Internacional que es muy poderoso y como dice Diego Vega cada vez está más concentrado.

    La crisis actual es precisamente una muestra de dejaciones por parte del Estado y de falta fortaleza económica del mismo para imponerse y dirigir la situación. Dentro y fuera de la UE.

    No hay opción o mandamos los ciudadanos a través del Estado y las Instituciones o mandan los hombres de negocios con los políticos a su servicio.

    Se ha hablado mucho de la crisis del sistema de pensiones y de los Planes de Pensiones Privados. Éstos son sólo evidentemente para los que tienen capacidad de ahorro. Con la crisis bancaria y de los estados a nivel mundial ¿Alguien cree que hay Banco o Fondo de Inversión en el Mundo que le pueda garantizar el cobro de su pensión después de haber estado ahorrando en el Plan de Pensiones durante treinta o más años?

    Mal se la podrá garantizar un Estado en quiebra técnica pero un Banco hundido es imposible. Al final es ese estado quebrado el que tiene que rescatar al banco hundido para que pueda garantizar los depósitos y pagar las pensiones.

    ¿Después de esto decimos que Marx estaba equivocado? ¿Que sus análisis no fueron certeros? Sus propuestas políticas pudieron no ser correctas, una parte de sus análisis también pero muchísimas de las críticas que hizo al capitalismo y el análisis de la realidad en las relaciones de producción son totalmente acertadas y científicas. Y así lo han reconocido múltiples economistas prestigiosos en sus manuales sobre economía. Un caso concreto: John Kenneth Galbraith y como él muchos.

    Lo difícil va a ser recuperar el terreno perdido en el Estado de Bienestar precisamente por haber vendido o si se prefiere privatizado las propiedades de un estado que tiene la obligación de intervenir y dominar la economía. Si es que de verdad quiere tener políticos que manden y no hombres de negocios metidos a políticos y negocios donde reservar un puesto al político cuando termina su mandato. Que es lo que está ocurriendo cuando vemos a expresidentes de gobierno, antiguos ministros… en Consejosde Administración de grandes empresas.

    Porque hoy lo que se hace es mezclar lo público y lo privado en beneficio de unos pocos: La Administración Pública la dirigen los políticos y las empresas privadas los hombres de negocios. Ambos son intercambiables y ambos se contratan entre sí: No es el bien común el que prima sino el interés del Partido y el del capitalista. De ahí viene toda la corrupción, comisiones, utilización del estado en beneficio propio, contratos a dedo con la Administración Pública…

    En fin que se podría escribir un libro. Bueno, se han escrito muchos.

  27. treq - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 14:29

    Marx no tenía ni idea. Quiso ver algo revolucionario en lo que a lo mejor era una simple reivindicación salarial o una protesta campesina para mejorar sus rentas agrarias. Eso son protestas para mejorar la situación de un grupo de presión dentro del sistema (normalmente a costa de otros grupos), en cuanto se suelta la pasta, se acabó la protesta (siempre pasa). El capital se concentra allí donde da mejor servicio al mercado. Está usted listo si cree que una economía se puede organizar desde una oficina para el bien de la sociedad. Pronto chocará usted, pero no con el capital (mi modesta madre es capitalista, además de haber sido trabajadora, porque tiene acciones de dos empresas, como mucha gente) ni con los empresarios (cualquiera con iniciativa puede serlo, no está limitado a un grupo de gente que controla, según nos cuenta el vago de Marx), sino con la naturaleza humana y con su deseo de mejorar, acumular y emprender. Sucedió en los países marxistas y cayeron todos.Los comunistas siguen con su ingeniería. ¿Una de sus ideas? Prohibir la libertad de horarios. Como buenos comunistas, siempre enemigos de la libertad. Pero el mundo se escapa a su control totalitario. Nuestro amigo Castro tiene a las jineteras paseándose delante de su régimen ruinoso, pero él sin enterarse.

  28. fugt - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 14:47

    CHILE – LA RUINA DE LAS POLÍTICAS MACROECONÓMICAS DEL GOBIERNO DE LA UNIDAD POPULAR (1970-1973)
    “… si la política de redistribución del ingreso hubiera fracasado, si la política antiinflacionaria hubiera fracasado, no hay duda de que habría habido suficiente capacidad no utilizada, reservas internacionales y existencia de mercaderías, porque eso habría sido una repetición del mecanismo tradicional de ajuste de años anteriores. El éxito de la política económica de la Unidad Popular está justamente relacionado con la desaparición de las variables restrictivas.”
    “Los aumentos de precios desaparecerán y en el futuro se recordará la inflación como una pesadilla de gobiernos anteriores, que eran los sirvientes del gran capital.”
    (el ministro de Hacienda de la Unidad Popular)

    A) Antecedentes: los problemas económicos que Chile venía arrastrando durante varios decenios.
    -Desde finales de la Guerra Civil de 1891, y sobre todo, desde el fin de la Primera Guerra Mundial los capitales norteamericanos entraron en Chile desplazando a los británicos (dominadores a lo largo del todo el siglo XIX):
    ····salitre: Meyer Guggenheim.
    ····cobre: Braden
    ····minería: Anaconda Copper Company
    ····telecomunicaciones: ITT
    El gobierno de Estados Unidos comenzaba a condicionar la política exterior de Chile en todos los aspectos.
    -Problemas más graves de la economía chilena a mediados del siglo XX:
    ····inflación
    ····déficit fiscal
    ····endeudamiento externo
    ····decadencia de la actividad agropecuaria
    ····mala distribución del ingreso
    ····control de la gran minería del cobre en manos de empresas internacionales sin pagar impuestos
    ····problemas sociales derivados de la explosión demográfica y a una fuerte migración campo-ciudad, que causaron bolsas de pobreza extrema.
    -El gobierno conservador de Jorge Alessandri, elegido con un 31% de los votos, no había afrontado estos problemas, los cuales se fueron profundizando y llevaron a la polarización política.
    Diversos grupos políticos planteaban que los problemas eran estructurales, por lo que eran necesarios cambios profundos en la sociedad chilena y en las formas de producción.
    -Primer intento reformista – Eduardo Frei Montalva y la Democracia Cristiana (1964-1970): apuntaba a una especie de tercera vía, entre el capitalismo y el comunismo, el programa fue conocido como la “revolución en libertad”:
    ····reforma agraria,
    ····recuperar el cobre para la industrias chilenas
    ····reducción de la inflación…
    Sin embargo, los planes de la Democracia Cristiana no resultaron como se esperaba:
    ····La falta de financiación y la inflación volvieron a aumentar en 1967.
    ····Los sectores más izquierdistas del partido proponían la creación de “propiedades comunitarias”, y al ver que se derechizaba el Gobierno, según su punto de vista, se separaron del partido dando origen al MAPU y más tarde a la Izquierda Cristiana.
    ····La recuperación del cobre para las industrias chilena no dio los resultados esperados y se debatían entre la nacionalización pactada o la nacionalización dura como la plantaba la izquierda.
    -En las elecciones de 1970, el electorado decidió apoyar con un 36,6% (la primera mayoría relativa) a la Unidad Popular (U.P.), coalición formada por los partidos de izquierda, principalmente socialistas y comunistas, encabezada por el candidato Salvador Allende, que traía una nueva visión sobre los cambios necesarios en la economía chilena, basada en el marxismo que implicaba:
    -Control público de los medios de producción.
    -Terminar con la propiedad privada y pasarla al Estado.
    -Fortalecer la reforma agraria.
    -Nacionalizar el cobre.
    Este programa quedó plasmado en las llamadas “Cuarenta medidas básicas”, las cuales fueron acordadas por los partidos comunista y socialista, pertenecientes a la coalición gobernante que integraba la Unidad Popular.

    B) Diagnóstico de la economía chilena realizado por la Unidad Popular:
    -Los frutos del desarrollo económico chileno se concentraban en una pequeña élite privilegiada.
    -Los ricos eran los responsables de la existencia de los pobres.
    -El problema principal no era la eficacia económica, sino saber quién controlaba la economía y para quién, quién tenía el poder de fijar los precios y quién capturaba el excedente económico y decidía cómo reinvertirlo.
    -Según el plan de gobierno de la Unidad Popular la economía chilena tenía en 1970 varias características básicas que se debían corregir:
    1-Gran concentración de la economía en unas pocas empresas (monopolios):
    Indicadores (decenio de los sesenta):
    ···Sectores económicos: controlados por 248 empresas.
    ···Total de activos: un 17% de empresas concentraban el 78 %.
    ···Sector industrial:
    ········· valor agregado: un 3% de las empresas controlaban más del 50 %.
    ········· capital: un 3% de las empresas controlaban casi el 60 %.
    ···Sector agrícola: el 2% de los predios poseían el 55% de la tierra.
    ···Sector minero: tres compañías norteamericanas controlaban la producción de cobre de la gran minería (el 60% de las exportaciones chilenas en 1970).
    ···Comercio mayorista: 12 empresas (0,5% del total) suponían el 44% de las ventas.
    ···Banca:
    ········· Banco del Estado: controlaba casi el 50% de los depósitos y los créditos.
    ········· Bancos privados: tres de ellos (de un total de 26) controlaban más del 50% del remanente.
    2-Dependencia exterior:
    ··Cobre:
    ········· Suponía más del 75% de las exportaciones (economía monoexportadora).
    ········· Las fluctuaciones de su precio en los mercados mundiales afectaban mucho a la balanza de pagos chilena y a los ingresos del Gobierno.
    ··Remesas de utilidades por extranjeros: representaban alrededor del 20% de la exportaciones.
    ··Empresas industriales (fines del decenio de los sesenta):
    ·········De las 100 más grandes tenían participación extranjera 61.
    ·········Según el que iba a ser nuevo ministro de Economía, Pedro Vuskovic, la excesiva presencia de empresas extranjeras suponía que la tecnología importada determinara que los métodos de producción se copiaran del exterior.
    ·········Además, los intereses de la burguesía industrial chilena empezaban a identificarse más con el capital internacional que con los intereses nacionales.
    3-Oligarquía:
    Distribución del ingreso en los años sesenta:
    Razón entre el ingreso del 10% más pobre y el 10% más rico: 1 a 27. ···· el 10% más pobre: abarcaba el 1,5% en el ingreso total.
    ···· el 10% más rico: abarcaba el 40,2%. 4-Capitalismo.
    5-Sistema productivo ineficaz: La desigual distribución del ingreso hacía que el mercado estuviera dominado por los bienes demandados por los grupos de alto ingreso. En consecuencia, las empresas producen solo para satisfacer esta demanda, de lo que se deriva un sistema de producción que producía básicamente bienes no esenciales.
    Según la Unidad Popular, este proceso se perpetuaba de la siguiente forma:
    -Ingreso: Su distribución desigual generaba un tipo de demanda y consumo determinado: el mercado estaba dominado por los bienes demandados por los grupos de alto ingreso y las empresas producían básicamente para satisfacer esta demanda.
    -Sistema productivo: su estructura era dual, lo cual venía a se reforzado por la inversión extranjera.
    ···· Un sector moderno de alta tecnología: incorporaba el progreso tecnológico a la producción de bienes para los grupos de alto ingreso. La economía se volvía cada vez más orientada hacia este sector.
    ···· Otro sector atrasado: el que producía bienes esenciales para la mayoría.
    -Debido al volumen total reducido de bienes demandados por los grupos de alto ingreso, y dado su amplio espectro de consumo, las empresas modernas operaban a una escala inadecuadamente baja, con un nivel reducido de eficacia. En consecuencia, la estructura de la producción era ineficiente, ya que se producían principalmente bienes no esenciales. La pequeña escala de producción conducía a una mayor concentración, que refozaba el sesgo inicial del patrón de distribución del ingreso.
    Era un círculo vicioso, en que el patrón inicial de distribución desigual del ingreso generaba una estructura productiva muy monopolista que acentuaba la desigualdad. Las desigualdades en el ingreso y la riqueza conducían a un alto grado de concentración del poder; de este modo, la interrelación entre el poder político y el económico reforzaba la estructura prevaleciente en el país.

    C) Solución:
    Llevar a cabo grandes transformaciones estructurales en la sociedad chilena subordinando la economía a la política. El propósito de los cambios estructurales impulsados por el Gobierno de Allende era “superar el capitalismo”, en otras palabras, la transición a un sistema socialista, y para ello eran necesarios varios elementos:
    -Expropiar a los ricos para transferir recursos a los pobres.
    -Cambiar la estructura de propiedad: Todas las medidas económicas del Gobierno se encaminaron a traspasar la propiedad privada de los medios de producción al Estado. Así se generaría una demanda que estimularía la producción de los bienes esenciales consumidos por la gran mayoría y los recursos económicos no serían despilfarrados en la producción de bienes no esenciales. Para cambiar la estructura de propiedad (de empresas y bancos) se creó la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), de la cual se hizo un uso indiscriminado, en poco más de un año se habían expropiado todas las grandes y medianas empresas. Bajo la presión del radicalismo, se superó con mucho la cantidad de 500 grandes empresas proyectadas inicialmente. El Estado llegó a tener el control inicial de un 70% de la industria chilena, el cual se incrementaría con el tiempo. Al regular la propiedad privada, el Estado estaba sobrepasando ciertas leyes que la defendían, lo que produjo una importante marginación del parlamento por el mal uso de la ley.
    ······ Nacionalización de los principales recursos del país (la gran minería del cobre, carbón, salitre, hierro y acero). ······ Estatalización de las empresas industriales más grandes.
    ······ Estatalización del sistema bancario.
    ······ Intensificación de la reforma agraria:
    ···············Creación de la Corporación de Reforma Agraria (CORA).
    ···············Expropiación de fundos, fincas y predios agrícolas.
    ······ Estatalización de las principales empresas mayoristas y distribuidoras.
    -Mayor participación popular.
    -Control de la inflación:
    ······A nivel político, la Unidad Popular, había anunciado durante la campaña que acabaría con la inflación y criticaba a los gobiernos anteriores por su incapacidad para controlarla. Por otra parte, debido a la proximidad de las elecciones municipales (marzo de 1971), el Gobierno de la Unidad Popular, quería mostrar rápidamente un indicador de éxito. Se crea la Junta de Abastecimiento y Precios (JAP) para el control de precios.
    ······A nivel económico (aunque el problema principal para la Unidad Popular no era la eficacia), dado que la redistribución del ingreso se llevaría a cabo mediante aumentos de los salarios nominales, sí que era importante reducir la inflación para asegurar un incremento de los salarios reales. Subir salarios artificialmente de poco sirve si se dispara la inflación, porque al final lo que importa no es el salario nominal, sino el real. No se consiguiría nada, salvo inflación. Así que a la primera regulación, la de los salarios, tenían que sumar otra regulación más, la de los precios (aumentando el dirigismo económico).
    Planteamientos de la política antiinflacionaria:
    a ) La inflación es en realidad un fenómeno estructural. Para detenerla se requerían tres tipos de acciones:
    ···Control de precios.
    ···Eliminación del sistema de miniajustes cambiarios.
    ···Una nueva estructura económica.
    b ) El control estatal de la mayor parte del aparato productivo y de comercialización sentarían las bases para terminar con la inflación.
    c ) Debido a los controles de precios, y los reajustes salariales, los salarios subirían más que los precios, lo que llevaría a una reducción de la tasa de utilidad unitaria para las empresas. Sin embargo, si se considera la existencia de capacidad no utilizada, el aumento de la producción y de la ventas compensaría la declinación de las utilidades unitarias, manteniendo el nivel global de las ganancias (las empresas no pueden subsistir si pierden dinero).

  29. fugt - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 14:49

    CHILE – LA RUINA DE LAS POLÍTICAS MACROECONÓMICAS DEL GOBIERNO DE LA UNIDAD POPULAR (1970-1973)
    D) Resultado: Tanto el análisis como la solución fueron erróneos y fracasaron estrepitosamente. Y lo peor, se inflingió un daño terrible a los grupos a quienes se intentaba favorecer.
    Evolución de la principales variables macroeconómicas, 1970-1973:
    -Tasa de crecimiento económico (PGB): En 1973 el nivel de riqueza cayó espectacularmente.
    1970: 3,6%; 1971: 8,0%; 1972: -0,1%; 1973: -4,3%
    -Tasa de inflación anual (IPC): En 1973 Chile tenía una inflación desbocada, la más alta del mundo.
    1970: 36,1%; 1971: 22,1%; 1972: 260,5%; 1973: 605,1%
    -Tasa nacional de desempleo: Se mantuvo estable.
    1970: 5,7%; 1971: 3,8%; 1972: 3,1%; 1973: 4,8%
    -Salarios reales: La política salarial produjo incrementos del promedio de los salarios anuales reales de 22,3 %, muy superiores a los incrementos de la productividad. Las consecuencias se vieron en 1972 y 1973 con una fuerte caída del poder adquisitivo.
    1970: 8,7%; 1971: 22,3%; 1972: -16,6%; 1973: -25,3%
    -Salarios mínimos reales de obreros y empleados (1970: 100): En 1973 se llegó a niveles claramente inferiores a los de 1970.
    1970: obreros: 100, empleados: 100 // 1971: obreros: 139, empleados: 110 // 1972: obreros: 123, empleados: 86 // 1973: obreros: 76, empleados: 48
    -Salarios medios reales de obreros y empleados (1970: 100):
    1970: obreros: 100, empleados: 100 // 1971: obreros: 120, empleados: 119 // 1972: obreros: 108, empleados: 99 // 1973: obreros: 80, empleados: 78
    -Remuneraciones promedio: (1970: 100)
    1970: 100; 1971: 123; 1972: 103; 1973: 77

    E) Se ha dicho que el gobierno de la Unidad Popular aplicó un conjunto de políticas macroeconómicas populistas con el propósito de conseguir una rápida reactivación con una acelerada redistribución.
    Fases por las que pasan las políticas de corte populista:
    1ª etapa: ÉXITO
    ··Los resultados muy exitosos: hay un gran crecimiento con menor inflación (por los controles de precios) y un mayor poder adquisitivo por parte de los trabajadores.
    2ª etapa: EMPIEZAN LOS PROBLEMAS
    ··La fuerte expansión de la demanda empieza a generar desequilibrios crecientes: los inventarios se agotan.
    ··Sector exterior: actúa como válvula de escape pero las divisas comienzan a escasear.
    ··Sector público: se producen elevados déficits al utilizar subsidios para los bienes de consumo masivo y para el tipo de cambio; al mismo tiempo cae (en términos reales) la recaudación, y el déficit público aumenta considerablemente.
    ··Todo esto estimula el proceso inflacionario, la fuga de capitales y la desmonetización de la economía.
    3ª etapa: COLAPSO
    ··La ruina acaba con los intentos del gobierno de aplicar una política de ajuste antiinflacionario, reduciendo los subsidios y disminuyendo los salarios reales.
    ··Posteriormente, otro gobierno con mayor credibilidad aplicará un duro programa estabilizador ortodoxo cuyas consecuencias son el desempleo y la pérdida del poder adquisitivo de los grupos de bajos ingresos.
    Iberoamérica ha pasado por numerosas experiencias populistas; sistemáticamente, todas ellas han acabado en un absoluto y rotundo fracaso. Entonces, ¿por qué siguen surgiendo estos experimentos y por qué no modifican sus políticas cuando están fracasando?
    Los economistas populistas no comprenden los riesgos del tipo de medidas que adoptan; como la experiencia populista es exitosa al comienzo y aumenta la popularidad del Gobierno, los cuestionamientos relativos a los crecientes desequilibrios son desechados como simples (y molestas) observaciones técnicas. Ya surgirá algo para resolver dichos problemas o, también, los problemas futuros serán resueltos por las transformaciones estructurales que se están realizando en el presente.
    Nota – Cabría discutir si el que haya pocas empresas en un mercado es un monopolio o no. Si el mercado está liberalizado es más difícil que lo sea, más bien es el resultado de la elección de la gente. Simplemente prefiere que haya una o dos muy buenas a que haya cien mediocres, obviamente también puede preferir lo contrario, que haya cien muy buenas a que haya una o dos malas.

    F) Fases por las que pasa la economía del Gobierno de Allende:

    1ª etapa – Año 1971: Comienzo exitoso.
    En 1971 la economía chilena vivió un crecimiento sin precedentes, como resultado de las políticas económicas altamente expansivas.
    Se experimentó un mejoramiento general en el nivel de vida de la población, y una sensación de éxito total entre los líderes de la Unidad Popular.
    Según las variables macroeconómicas tradicionales, en el primer año de gobierno de la Unidad Popular se lograron resultados relativamente espectaculares para la economía chilena:
    -Tasa anual de crecimiento del PGB: la más alta desde 1950.
    ····· Año 1970: 3,6%
    ····· Año 1971: 8%
    -Inflación: disminuyó.
    ····· Año 1970: 36,1%
    ····· Año 1971: 22,1%
    -Inflación acumulada anual:
    ····· Primer trimestre de 1970: 16,2%
    ····· Primer trimestre de 1971 (había elecciones municipales en marzo): 3,4% (un nivel muy bajo)
    -Desempleo: registró una importante caída.
    ····· Año 1970: 5,7%
    ····· Año 1971: 3,8 (el más bajo registrado en las estadísticas chilenas)
    -Desempleo en el gran Santiago (datos trimestrales):
    ····· Cuarto trimestre de 1970: 8,3%
    ····· Cuarto trimestre de 1971: 3,8%
    -Salarios de los trabajadores:
    Los reajustes salariales de los trabajadores sobrepasaron los límites establecidos por el Gobierno de la Unidad Popular (U.P.) con Central Única de Trabajadores (C.U.T.), a pesar de que esta estaba controlada por los partidos políticos de la Unidad Popular. La larga tradición de los sindicatos de maximizar los reajustes salariales, y la competencia de los líderes sindicales democratacristianos, que procuraban mejorar la oferta de sus rivales de la Unidad Popular, para ganar popularidad entre los trabajadores explican este comportamiento.
    -Salarios medios reales: aumentaron un 22,3%.
    Su sobrexpansión en 1971 estuvo muy relacionada con la efectividad de los controles de precios.
    -Distribución del ingreso:
    ····· Se produjo globalmente.
    ····· Entre los trabajadores: los trabajadores de bajos salarios tuvieron incrementos del salario real mayores que los trabajadores con salarios relativamente altos.
    Salarios mínimos reales (año 1971):
    ····· para obreros: aumentaron en 39 %.
    ····· para empleados: se incrementaron solo un 10 %.
    Diferencia entre los salarios mínimos para obreros y empleados:
    ····· Año 1970: 49%
    ····· Año 1971: 35%
    Salarios medios reales:
    ····· para obreros: aumentó un 20%
    ····· para empleados lo hizo un 19%
    -Participación del trabajo en el PGB:
    ····· 1960-1969 (promedio): 48,4 %
    ····· Año 1970: 52,2%
    ····· Año 1971: 61,7%
    Estos resultados se obtuvieron por una combinación de políticas orientadas principalmente a obtener un aumento de la demanda agregada.
    -Gasto del Gobierno central: creció un 36% en términos reales.
    -Gasto fiscal en el PGB:
    ····· Año 1970: 21%
    ····· Año 1971: 27%
    -Vivienda pública: el Gobierno se embarcó en un gigantesco programa de viviendas.
    ····· Año 1970: 24.000 viviendas
    ····· Año 1971: 76.000 viviendas
    -Política monetaria: Se trató de no afectar la expansión de la demanda y la producción.
    ····· Año 1971: M1 aumentó un 119 %
    -La tasa anual de inflación de 1971 (22,1 %) parece sorprendentemente baja si se tienen en cuenta los siguientes datos:
    ····· Reajustes nominales de salarios: alrededor del 50%.
    ····· Gastos nominales del gobierno: aumentaron más de un 60 %.
    ····· Oferta monetaria: subió más de un 100%.
    Explicación: los controles generalizados de precios.
    ····· Congelación de tarifas y precios en el sector público.
    ····· Controles de precios en el sector privado.
    -Razones explican el éxito relativo de los controles de precios:
    a) El Gobierno obtuvo el control directo e indirecto de los diferentes eslabones de la cadena entre la producción y el consumo, a través de numerosos cambios institucionales.
    ····· La ampliación de las funciones fiscalizadoras de las agencias públicas de comercialización y control ya existentes y la creación de otras nuevas;
    ····· La estatalización de las principales empresas privadas mayoristas y distribuidoras.
    ····· A través de la intervención del gobierno los créditos bancarios se conectaron a acuerdos de fijación de precios.
    ····· La creación de comités de vigilancia de los consumidores en los vecindarios (JAP, Juntas de Abastecimiento y Precios), que debían velar por que las tiendas locales acataran los precios oficiales y mantuvieran la existencia de mercaderías.
    b) El ambiente global de reformas estructurales, y el que muchas firmas hubieran sido expropiadas o intervenidas por el Gobierno inducía a los empresarios a seguir las directivas de precios oficiales para no arriegarse a la expropiación.
    -El gran resultado inicial aumentó la popularidad del gobierno de Allende, y las criticas por la presencia de diversos desequilibrios se habían considerado simples observaciones técnicas por lo cual se descartaron.
    El panorama parecía deslumbrante; sin embargo, un análisis desapasionado de la situación económica permitía ya percibir desequilibrios crecientes y lo que iba a ocurrir.
    ···Aunque la cotización del cobre se había hundido en el mercado internacional, el gobierno decidió buscar más apoyo entre la población y dobló los salarios imprimiendo desaforadamente moneda.
    Se contentó en esos primeros meses de 1971 a la población con ese aumento irreal de salarios y hasta se dinamizó la economía, súbitamente acuciada por la demanda. La industria, semiparalizada por la crisis, volvió a trabajar a pleno rendimiento.
    ···A los comerciantes se les había impuesto pesadas restriciones de tal manera que se les obligó por un lado a bajar sus precios, y por otro se vieron compelidos a aumentar la paga a los obreros, lo cual provocaría que estas terminaran quebrando.
    ···Por otra parte, las facciones más de extrema izquierda, entre ellas el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), la brigada Ramona Parra, etc., calificaban como “lentas” las reformas, así que por medio de tomas irregulares, ocuparon sin control del Estado gran cantidad de hectáreas agrícolas tanto privadas como públicas (a veces incluso terrenos ya expropiados por la CORA), fábricas, comercios y centros de producción. Luego estos eran entregados al control al campesinado u obreros que sin una organización empresarial, y muchas veces sin preparación técnica para su puesta en servicio, finalmente debían entregarlas a las autoridades, sin pagar las expropiaciones como correspondía por ley, agravando por un lado la sensación de vulnerabilidad de la clase pudiente y por otro disminuyendo la producción agrícola e industrial chilena.
    La gente tenía mucho dinero para comprar y la producción había caído, la desaforada emisión de dinero, la quiebra de los comercios y de las explotaciones agrícolas empezaría a pasar la horrible factura de la inflación y el desabastecimiento.

    2ª etapa – Empiezan los problemas.
    La política monetaria estaba totalmente fuera de control: el aumento de la emisión de divisas nacionales y su puesta en circulación, además de la venta total de divisas internacionales del Banco Central, incrementó el déficit fiscal, depreciando la moneda y causando una futura hiperinflación insostenible del 342% al final de su mandato, aunque en realidad se acercaba al 700%.
    -Déficit presupuestario general del gobierno:
    ····· Año 1970: 3,5% del PGB.
    ····· Año 1971: 9,8% del PGB.
    -Déficit publico consolidado no financiero:
    ····· Año 1970: 6,7% del PGB.
    ····· Año 1971: 15,3% del PGB.
    -Crédito al sector publico: creció en 124%; más del 90% del crédito proporcionado por el Banco Central al sector publico era dinero primario. Fue una de las causas del crecimiento de 119% de M1.
    -Reservas internacionales: se produjo una reducción de 59%.
    Para evitar que la pérdida de reservas fuera mayor, en noviembre de 1971 el Gobierno suspendió el servicio de la deuda externa.
    -Balanza comercial:
    Año 1970: superávit de 95 millones de dólares.
    Año 1971: déficit de 90 millones de dólares.
    Causa principal: la fuerte caída del precio mundial del cobre.
    Para evitar un mayor déficit comercial, el Gobierno tuvo que imponer drásticos controles de las importaciones utilizando el tipo de cambio y el requerimiento de un depósito previo del 10000% , una disposición existente que el gobierno de la Unidad Popular utilizó intensivamente, aumentando en forma significativa el numero de productos contemplados en ella.
    -Consumo global:
    Año 1971: +12,4%
    -Inversión bruta:
    Año 1971: -2,3%
    -Inversión publica:
    Año 1971: +10 ,3%
    -Inversión privada:
    Año 1971: -16,8%.
    El abrupto incremento de los salarios reales y los estrictos controles de precios, produjo una contracción de las utilidades del sector productivo.
    -En el segundo semestre de 1971 aparecen ya las primeras señales de escasez. Los economistas de la Unidad Popular no lo consideraron un problema serio, sino el resultado de las políticas de redistribución del ingreso y un síntoma de un desequilibrio del pasado.
    La subida del consumo de carne fue de un 18 %, lo que se relacionó con la redistribución.
    Consumo de carne en el pasado:
    ······Familias de altos ingresos: 180 kg al año
    ······Familia de bajos ingresos: 29 kg al año.
    Una redistribución del ingreso hacia las familias de bajos ingresos tenia que aumentar el consumo global de carne, sobre todo si se consideraba que los grupos de menores ingresos tienen una mayor tendencia a su consumo que los de mayores ingresos.
    -A finales de 1971 ya señales que apuntaban hacia una aceleración significativa de la inflación en 1972 eran cada vez más evidentes:
    ······Un gran incremento de la oferta monetaria.
    ······Un gran déficit fiscal.
    ······La fuerte caída de las reservas internacionales.
    ······El nuevo reajuste de salarios de enero de 1972.
    ······La imposibilidad práctica de una mayor contracción de las utilidades del sector productivo.
    ······El agotamiento de los abastecimientos y existencias.
    ······El surgimiento del mercado negro para muchas mercaderías.
    Las autoridades no reaccionaron ante tales avisos. Se negaban a aceptar que su experimento político de redistribución del ingreso había fracasado.

    3ª etapa – 1972-1973: El colapso de la economía.
    -El gobierno de la Unidad Popular se encontraba frente a un gran dilema : una reducción de los salarios reales era una condición necesaria para atenuar los desequilibrios existentes, pero esa solución perjudicaría su imagen progresista y revolucionaria. ¿Qué debía prevalecer, la ideología revolucionaria o la reducción de los desequilibrios? ¿Qué hacer? No se hizo nada. No sabían qué decisiones tomar; las múltiples soluciones e interpretaciones planteadas por distintos grupos y las exigencias de los diferentes partidos de la coalición paralizaron la toma de decisiones.
    Varios sectores de la Unidad Popular sabían que era ya imposible proseguir la política expansiva redistributiva, y sugirieron que había que plantear que 1971 habría sido el año de la redistribución, pero que 1972 tendría que ser el año de la acumulación.
    -Hasta el año 1972, los reajustes nominales de salarios se hacían a principios de año. La política de reajustes salariales de 1972 siguió el patrón de 1971:
    ······· Aumentos de los salarios nominales con indización total respecto del IPC de 1971 (22,1%).
    ······· Aumento mayor (32%) para los salarios mínimos nominales.
    Sin embargo, de nuevo durante el primer trimestre de 1972 los salarios aumentaron más de lo que marcado por la política oficial. Ni siquiera el Gobierno aplicó su propia política salarial, y los salarios medios (ponderados según el empleo) del sector público aumentaron un 48 %, lo que no ayudaba a reducir el déficit publico, que era de un 15,3% del PGB en 1971.
    -Déficit público: Es enorme, lo que llevará a la ruina al Estado.
    Año 1972: 24,5% del PGB
    Año 1973: 30,5% del PGB
    Causas:
    ······ El incremento de las remuneraciones del sector publico.
    ······ El gran aumento de los subsidios a las empresas estatales:
    Año 1972: 4,6% del PGB
    Año 1973: 9,5% del PGB
    ······ La caída de la recaudación tributaria:
    Año 1972: 3% del PGB
    Año 1973: 3% del PGB
    ¿Cómo se financió el déficit del sector público?
    ······ El mercado de capitales no financió el déficit.
    ······ Una porción significativa del déficit se financió mediante emisiones monetarias del Banco Central.
    Año 1972: 60% del déficit.
    Año 1973: 73% del déficit.
    Resultado: un notable incremento de la cantidad de dinero (en tres años la cantidad de dinero aumentó casi 30 veces).
    Año 1972: 173%
    Año 1973: 413%
    -Reducción del poder adquisitivo de los trabajadores causada por la política macroeconómica de la Unidad Popular: 23% (se tardó ocho años en recuperar el nivel de remuneraciones reales de 1970).
    La aplicación de reajustes exagerados de los salarios nominales para aumentar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso había fracasado completamente.
    -Cuando se generaliza la escasez el sector externo actúa de válvula de escape; la limitación de importaciones es vista por la mayoría como la principal restricción económica.
    Sin embargo, la caída de la producción interna constituye en muchos casos la causa principal de la escasez interna de bienes, como es el caso de la producción agrícola para los bienes alimenticios. Resultaba curioso que un país con una gran capacidad de producción en la agricultura se vea obligado a importar por tener la producción paralizada y que solo tenga reservas para 22 días de importaciones. Una escasez absurda que solo podía ser el resultado de un mal gobierno.
    Componentes de la balanza de pagos 1970-1973 (millones de dolares)
    Exportaciones totales (FOB):
    1970: 1112; 1971: 999; 1972: 849; 1973: 1309
    Exportaciones de cobre:
    1970: 839; 1971: 701; 1972: 618; 1973: 1049
    Importaciones totales (CIF): se produce un aumento importante.
    1970: 956; 1971: 1015; 1972: 1103; 1973: 1447
    Importaciones de alimentos: aumentan 3,8 veces entre 1970 y 1973.
    1970: 136; 1971: 192; 1972: 318; 1973: 512
    Importaciones de trigo (la producción interna disminuyó en 43% entre 1970 y 1973):
    1970: 200.00 toneladas; 1973: 951.000 toneladas
    Importaciones de bienes de capital: se produce una caída entre 1970 y 1973.
    1970: 276; 1971: 248; 1972: 186; 1973: 243
    Balanza comercial:
    1970: 156; 1971: -16; 1972: -253; 1973: -138
    Balanza por cuenta corriente:
    1970: -81; 1971: -189; 1972: -387; 1973: -295
    Balanza de pagos:
    1970: 114; 1971: -300; 1972: -231; 1973: -112
    -Reservas internacionales netas en el corto plazo del Banco Central: se redujeron en 1972 un 62 % con respecto al nivel de 1971, es decir, se perdió el 84 % de las reservas en tan solo dos años.
    En 1973, el nivel de las reservas internacionales netas disponibles a corto plazo equivalían a 22 días de importaciones.
    -En 1973 la desintegración de la economía era totalmente perceptible dentro de Chile, las pérdidas económicas sufridas eran superiores a las exportaciones totales de cobre de 7 años.
    Causas:
    ···El fracaso del programa económico de la Unidad Popular, a pesar de sus optimistas resultados iniciales, que no pasaron del año 1971 fue, con diferencia, la principal causa del colapso.
    ········Déficit del sector público (1970-1973): pasó del 6% en 1970 a un abultado 30% del Producto Interno Bruto (PIB) en 1973.
    ········Reservas internacionales: se utilizaron para financiar buena parte del déficit público. El nivel medio de reservas en 1973 cubría apenas alrdedor de un mes de importaciones.
    ···El boicot económico promovido por la oposición en respuesta a las medidas estatalizadoras:
    ········Cierre de empresas.
    ········Paros de transportistas.
    ········Destrucción y ocultamiento de productos para generar desabasecimiento.

    ···El bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos:
    ········Cierre de las líneas de crédito.
    ········Bloqueo de las cuentas de Chile en EE.UU.
    ········Presión a las instituciones financieras para no invertir en Chile, como represalia por la nacionalización del cobre.
    A raiz de la presión de Estados Unidos, de los 270 millones de dólares destinados a Chile en 1972, solo recibió 32.
    G) Conclusión:
    Chile alcanzó en mil días la crisis económica, social y política más grave y profunda de su historia. Ese fue el resultado real de las medidas demagógicas y populistas.
    -Todos los sectores de la economía se vieron destruidos por la elevadísima inflación y el control político: la agricultura, la industria, el comercio, el transporte, etc. Todo amenazaba ruina.
    -Las colas en los comercios eran la prueba palpable de que la escasez ya estaba afectando a la población.
    -El descontento social quedaba plasmado en los cacerolazos (caceroladas) o “marchas de las cacerolas vacías” con las que amplios sectores de la población manifestaban su rechazo a las políticas aplicadas por el Gobierno de Allende.
    -Es imposible desarrollar un gobierno respetuoso con la legalidad cuando lo que se busca es hacerla saltar por los aires.
    -Es imposible desarrollar un gobierno respetuoso con la oposición cuando la visión de la realidad se estructura en torno a la lucha de clases, en la que el objetivo es buscar constantemente el conflicto y el enfrentamiento de cualquier forma hasta llegar al enfrentamiento final que antecederá a la instauración de una dictadura marxista.
    -Hubo determinados grupos perjudicados por Allende, lo que él llamaba oligarquía; pero al final ese perjuicio lo acabó pagando toda la sociedad.
    -Si se acosa a las empresas y se expropian compañías extranjeras, no llegarán inversores ni créditos del exterior.
    -Si los piquetes y las asambleas están ocupando día sí y otro también las fábricas, estas acabarán por no producir nada.
    -Aumentar por decreto el salario mínimo en un 35% de golpe provoca que el paro se dispare.
    -Si se mantienen bajos, por decreto, los salarios de los trabajadores cualificados y los profesionales liberales en tiempos de una desatada inflación, se rompe la estructura de la clase media.
    -Si se fijan los precios de fabricación de acuerdo a criterios marxistas y los fabricantes tienen que vender sus productos a los precios anteriores al aumento de la inflación, como la que se disparó durante el mandato de Allende, a pesar del enorme aumento del coste de la mano de obra y las materias primas, se acaba destruyendo la industria.
    -Se debería evitar:
    ·····Los elevados desequilibrios macroeconómicos.
    ·····El alto grado de conflictividad.
    ·····El acelerado ritmo de reformas.
    ·····Gastar más de lo que se ingresa no es sostenible a largo plazo y el déficit resultante hay que financiarlo con deuda presente que hay que pagar en el futuro.
    ····· Los déficits fiscales continuados y elevados y los incrementos salariales superiores a los incrementos de productividad, ya que generan inflación.
    -Se debería promover:
    ·····El equilibrio macroeconómico.
    ·····Un mayor consenso.
    ·····El gradualismo.
    ·····El control y la eliminación de la inflación, algo que resulta prioritario, requiere de programas de ajustes con severos costos sociales.
    El Gobierno de la Unidad Popular prefirió aplicar su ideología hasta el final (implantar un sistema en el que el Estado se haría con el control total de la economía) a corregir los desequilibrios macroeconómicos básicos lo que llevó a la ruina al Estado, al colapso de la economía y a la penuria de su gente.

  30. Diego Vega - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 16:15

    La planificación existe siempre, pero depende de nosotros si queremos relegarla a oscuros despachos de especuladores o si, por el contrario, corresponde a las instancias más democráticas posibles, al control directo por parte de los trabajadores mismos.

  31. Romualdo - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 18:17

    Todas, absolutamente todas las economías del mundo están intervenidas por el Estado. Juegue a lo que juegue el Estado respecto de neoliberal o intervencionista, conservador o socialdemócrat…

    En unos casos se hace desde los despachos y en beneficio de un grupo social influyente donde se regula o desregula en función de los intereses de ese grupo. En otros forma parte del programa de gobierno. Pero hoy, con las dimensiones de los estados actuales y la cantidad de dinero que mueve la Administración Pública es de ingenuos negar la existencia de tal intervención.

    Lo acaba de dejar claro Diego Vega.

    No es la ley de la oferta y la demanda la que dirige la economía. Al menos no lo es para las grandes multinacionales y los grandes bancos. Los estados saben que permitir el funcionamiento de la libre competencia provoca el caos y la ruina de los países. Por eso en ocasiones defienden el “libre mercado” para los demás y el “proteccionismo” para ellos. Estados Unidos es un buen ejemplo de este modelo pero hay muchos más.

  32. Romualdo - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 18:27

    treq:

    Los grandes economistas del siglo XX nada sospechosos de marxistas se tuvieron que emplear muy a fondo para poder desmontar “algunas” teorías de Marx. Precisamente porque Marx era totalmente CIENTÍFICO en sus planteamientos.

    Y llegaron a la conclusión de que había aspectos que Marx no había tomado en cuenta y que influían en la economía y que no eran exclusivamente la relación “opresores y oprimidos” y lo mismo les ocurrió a los historiadores.

    Pero Marx “tenía idea” y mucha. Mucho de lo construído por los economistas posteriores lo ha sido para poder desmontar sus teorías y para poder demostrar lo que en la práctica funciona y lo que no. Porque cuando Keynes analizó la crisis del 29 lo que más retrasó su salida fue la resistencia de gobernantes y economistas a aceptar que el Estado debía intervenir. Otro tanto nos puede estar pasando ahora sólo que desde la Europa del euro porque en la moneda única los estados a este respecto no tienen capacidad.

    Porque no hay aberración mayor en que pueda caer un economista que ver que sus teorías no funcionan en la práctica, saber que no funcionan, y negarse a admitir las que ya han sido probadas y funcionaron o que, al menos sobre el papel van a funcionar.

    Si lo hace por cerrazón ideológica, la mayoría de los casos, mal. Si lo hace por interés de grupo y personal peor. Suele ocurrir que ambas cosas se entremezclan sin que el propio individuo sea consciente de hasta qué punto le está influyendo en su análisis y modo de pensar “científico” su posición social y económica y sus intereses de grupo y personales.

  33. ége45 - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 22:03

    El marxismo es una de esas ideologías racionalistas y deterministas que solo pueden dar lo que han dado. Lo de que las empresas grandes nos controlan lo dice usted. Pero si controlan, ¿por qué hay empresas grandes que quiebran y bancos grandes que quiebran? Pues porque no controlan. Nosotros las controlamos a ellas y les obligamos a tener el tamaño que tienen y a producir lo que producen. Somos un mercado mundial y les obligamos a tener el tamaño que tienen para producir a gran escala los productos que queremos al menor precio posible. Y lo hacen, porque muchas de ellas llevan ofreciendo buenos productos durante muchos años. Pero aquí vale todo con tal de no asumir nuestra propia responsabilidad. Lo de la lucha de clases es otra simplificación, muchos obreros se hicieron empresarios o autónomos, sus hijos mejoraron y se integraron en la clase media porque esa era su aspiración y no las quimeras revolucionarias quue se inventaron algunos.

  34. Romualdo - Martes, 22 de mayo de 2012 a las 23:13

    Ege45:

    Que el poder económico se va concentrando no es que lo diga yo, es que lo estamos viendo. Cada vez menos petroleras pero más fuertes, menos bancos pero más fuertes, menos empresas de la energía o las telecomunicaciones pero más fuertes …

    Entonces ¿Si son fuertes por qué quiebran se pregunta Vd.? Pues porque como le he dicho para ellas no rige la libre competencia porque son oligopolios. Y en ocasiones empresas fusionadas a tiempo pueden hacer quebrar a una tercera por fuerte que sea. En otras, y Vd. lo sabe porque sus directivos arriesgaron de más para desplazar a otra multinacional. Son cosas que todos sabemos.

    ¿Está cada vez más concentrado el capital o menos? Ahí Marx no se equivocó pero es que se podía equivocar ya hemos dicho que no era Dios. Sería el primer filósofo o economista que no se equivoca. También Adam Smith se equivocó y Milton Friedmann y para muchos el mismo Keynes.

    Que un pequeño autónomo pueda llegar a tener una multinacional, o que un hijo supere a su padre en nivel de vida y éxito en los negocios es algo que ha ocurrido siempre. Bueno, lo de las multinacionales naturalmente desde que existen, pero ya hubo en el siglo XIX hombres salidos de la nada que crearon grandes imperios económicos. No se trata de eso, que Marx ya lo veía, se trata de explicar una ley general que afecta a la mayor parte de la sociedad.

    ¿Quién se atreve hoy a decir que las clases sociales no se reproducen especialmente en el Tercer Mundo? ¿Quién se atreve a afirmarlo incluso en España cuando estamos viendo que el conjunto de los jóvenes españoles no van a alcanzar el nivel de vida que tuvieron sus padres?

    Excepciones podemos buscar las que queramos pero no son las que explican la sociedad. Hay que tenerlas en cuenta para entender todo pero no centrarnos en ella porque perderemos de vista lo esencial: El conjunto de leyes económicas, políticas y sociales y las relaciones que se establecen entre ellas y los seres humanos. Entre ellas todo aquello que explicó sobre la superestructura, el papel de la religión, quién se apropia del excedente según las distintas sociedades que a lo largo de la historia han sido…

    En fin muchas cuestiones que no son fáciles de rebatir ni mucho menos. Otra cosa es caer como algunos en un marxismo más propio de un “creyente” que de un estudioso.

  35. ége45 - Miércoles, 23 de mayo de 2012 a las 12:25

    Que no son oligopolios, que no. En un mercado abierto que haya cuatro empresas no significa que sea un oligopolio, porque lo importante es precisamente eso que el mercado esté abierto. Libertad de mercado no es que haya mil empresas o tres, es que el mercado esté abierto. Que dos empresas acaparen el mercado no tiene por qué ser malo. Simplement,e los consumidores lo han decidido así comprando sus productos. El día que la gente deje de comprar Coca Cola o Pepsi pues estas acabarán desapareciendo. Y el día que uno invente en el taller de su casa una vacuna contra el cáncer, se forra. Lo que pasa es que nadie lo ha hecho y nadie es mejor que Coca Cola y Pepsi. Lo demás son gaitas.

  36. Diego Vega - Miércoles, 23 de mayo de 2012 a las 16:01

    El liberalismo (neoliberalismo en la práctica) presenta unas condiciones idílicas que no existen en realidad. Los economistas clásicos ingleses y los primeros liberales en política se enfrentaban a una sociedad estamental encabezada por un poder absoluto. Actualmente, ese poder omnímodo lo asumen las grandes empresas, las multinacionales y los bancos surgidos de la propiedad pequeñoburguesa, sí, pero que han crecido desmesuradamente debido a aciertos en la gestión que, sin embargo, también incluyen trapicheos, chantajes, espionaje industrial y toda clase de chanchullos, amén de la más despiadada explotación de la clase trabajadora. Estas megaempresas arrasan los negocios más pequeños que, frecuentemente, las tienen como abusivas clientas capaces de generar una dependencia completamente destructiva, aparte de suponer una competencia terriblemente desigual en el mercado “libre”. Por otra parte, copan el mercado de trabajo y reproletarizan continuamente a la clase trabajadora hasta su extenuación.

    Estas prácticas son institucionalizadas por los poderes públicos que han sido previamente sobornados, comprados y, lo más terrible, infiltrados con objeto de que pongan en marcha una legislación y unas políticas sumisas al Gran Capital. De ahí se derivan sistemas tributarios que hacen la vista gorda ante el fraude fiscal de los peces gordos mientras gravan implacablemente las rentas de trabajo. También salen de ahí los recortes sociales y las reformas laborales que destrozan a los sindicatos y eliminan el carácter normativo de la negociación colectiva dejando el camino expedito para las rebajas salariales y el despido libre.

  37. Romualdo - Miércoles, 23 de mayo de 2012 a las 23:14

    Ége45:

    Ahora resulta que los oligopolios no son malos. Por eso las leyes antitrust en Estados Unidos eran innecesarias. También el mercado allí era abierto… en teoría.

    En la práctica se hacían con el control de un producto acabado o de un producto imprescindible para una fase de la producción y terminaban teniendo más poder que el gobierno. Eliminaban la competencia.

    Las empresas oligopolistas hacen creer que compiten descaradamente por el mercado y que éste regula los precios. Y da la casualidad de que para una vez (y han sido juzgados por ello en Estados Unidos) que han podido demostrar que se han reunido los más altos directivos de las mismas para repartirse el mercado y fijar precios eliminando la competencia en un producto concreto, es un secreto a voces y la práctica diaria de su negocio lo demuestra, que no es práctica inusual en estas empresas.

    Y no digamos nada cuando contratan con la Administración Pública de cualquier país. O cómo presionan a los gobiernos cuando peligran sus intereses en algún país en los que tienen inversiones. No es necesario recordar el caso Pinochet en Chile para saber cuáles fueron las razones profundas y no tan profundas para hacer caer aquel gobierno. Pero sin llegar a ese extremo hay muchos modos de hacer caer a un gobierno y crear opinión desfavorable al mismo por intereses oligopolistas, sin necesidad de llegar a actos incruentos.

    Pero es que además si Pepsi y Coca Cola dejan de consumirse, lo que parece difícil en un mundo dominado por la publicidad a unos niveles que sólo las grandes multinacionales se pueden permitir, digo que aunque se dejasen de consumir esos productos, estas empresas no desaparecerían, tienen muy diversificadas las inversiones y participaciones en otras. Simplemente cambiarían de actividad. Desaparecería un nombre o si se prefiere una firma pero se mantendrían los propietarios.

    Hay empresas que facturan más que el presupuesto de todo el Estado de un país desarrollado para todo un año. Era el caso de General Motors hace unos años que facturaba más que el presupuesto de Alemania. No sé si seguirá así. Si eso no genera poder, influencia política, dominio del mercado… Porque hay muchos modos de crear necesidades y persuadir al consumidor.

    Pretender que una empresa multinacional esta igual de sometida a la libre competencia que una pequeña, que los precios para los grandes los fija el mercado y que el consumidor es soberano para decidir lo que compra con todos los medios de persuasión que tienen esas empresas viene a ser lo mismo que creer que los grandes partidos políticos y sus medios de comunicación están en las mismas condiciones que un partido político pequeño. ¿Puede el pequeño llegar a ser grande partiendo de repartir octavillas o abriendo un blog en internet? Sí.

    ¿Eso es lo que ocurre y explica el conjunto de la economía, la política y la sociedad? Rotundamente NO.

    El consumidor es soberano para los artículos de primera necesidad, ahí es muy difícil convencerle de que compre otra cosa que no sea comida si tiene lo justo para ello. Pero a partir de ahí, con el dinero que sobra de cuestiones básicas, la publicidad ejerce un dominio casi total de creación de modas, gustos y orientación del gasto entre los consumidores. Y la prueba es lo uniformemente que gastamos nuestro dinero por encima de nuestras necesidades básicas: automóvil, vacaciones, restaurantes, ropa de moda, espectáculos…Y cada vez más de la mano de multinacionales del automóvil, del turismo, del textil, de los hoteles o el cine. Lo dice Galbraith en la Sociedad Opulenta. Y a mí me convence.

  38. Romualdo - Miércoles, 23 de mayo de 2012 a las 23:24

    ¿Y qué decir de los hiper y grandes superficies? ¿Quién nos ha inducido a ir allí a pasar el día?¿Por qué la industria del ocio es un negocio de tan gran envergadura?

    ¿Por qué no se valora el tiempo libre y fabricamos objetos mucho más duraderos, algo tecnológicamente no solo posible sino inevitable si queremos conservar el planeta. trabajando menos horas o teniendo más vacaciones?

    ¿Por qué desde la Segunda Guerra Mundial la jornada laboral e ocho horas, ahora cuarenta semanales, no se ha reducido cuando la multiplicación de la producción es de veinte veces más? ¿Quién nos ha persuadido de que es mejor comprar productos y cambiarlos cada cierto tiempo que trabajar tres meses al año o una jornada de tres horas diarias? ¿No tienen nada que decir ahí las multinacionales. los políticos y los medios de persuasión de que disponen? ¿No tiene nada que ver esto con sus intereses? ¿Es una simple coincidencia?

    ¿Producir y consumir más y más es el destino del hombre? ¿En qué ley económica o economicista se basa eso? ¿Ponerlo en cuestión es de “marxistas”? ¿Es pretender volver a un modelo fracasado? ¿O es constatar que este modelo es tan imperfecto como el otro aunque con otras ventajas fundamentales e irrenunciables?

    ¿Y si se le quiere perfeccionar hay que ir por dónde nos aconsejan los que producen las crisis, las quiebras, el paro, la explotación, el despido libre, los infrasalarios, la contaminación y la destrucción del planeta? ¿No hay alternativa?

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.