Opinión

El universalismo sin espíritu colonial

‘El universalismo no es hermano del colonialismo, sino exactamente lo contrario del racismo. No se trata de “civilizar las razas inferiores”, como aspiraba a hacer Ferry, sino de velar, al contrario, por la igual dignidad de todos, como le replicaba Georges Clemenceau. Esta sutileza está en el núcleo de la otra izquierda, a la vez hostil al racismo y al integrismo’.

Caroline Fourest
Viernes, 25 de mayo de 2012 | 10:20

Al rendir homenaje a Jules Ferry como defensor de la escuela republicana y laica, denunciando su defensa del colonialismo como una “falta moral y política”, el nuevo presidente francés se inscribe, desde el primer día de su mandato, en un enfoque republicano firme, a la vez antirracista y laico.

No es poca cosa, si se tienen en cuenta los agitados debates que han desgarrado este país [Francia] a fuerza de querer oponer estas dos prioridades. François Hollande ha asumido el riesgo de ofender a la izquierda prioritariamente anticolonialista, pronta a caricaturizar toda ambición universalista y laica como pretensión colonial desde los tiempos de la ley sobre los símbolos religiosos en la escuela pública. Como si la santuarización de la escuela laica, al servicio de la igualdad entre hombres y mujeres y de la emancipación para todos, pudiera ser asimilada a racismo, simplemente porque rechaza el porte del velo.

Los que así razonan parecen olvidar que, en la época de las colonias, el velo no estaba prohibido sino todo lo contrario, era celebrado como el no-va-más del exotismo. Mientras que la aspiración universalista, por su parte, ha deshecho a la vez el totalitarismo y el colonialismo

El universalismo no es hermano del colonialismo, sino exactamente lo contrario del racismo. No se trata de “civilizar las razas inferiores”, como aspiraba a hacer Ferry, sino de velar, al contrario, por la igual dignidad de todos, como le replicaba Georges Clemenceau. Esta sutileza está en el núcleo de la otra izquierda, a la vez hostil al racismo y al integrismo. Esta izquierda se ha dejado la piel en defender esta idea, pero su voz ha sido frecuentemente silenciada por una derecha en el poder para la que la defensa de la laicidad ha podido quedar difusa en un impasse identitario y nacionalista, más susceptible de suscitar rechazo que adhesión.

Los adeptos de esta derecha pasan mucho tiempo en contar el número de extranjeros, el número de votos del FN, el número de banderas extranjeras celebrando la victoria de Hollande en la Bastilla. Si dejaran de lado por un momento su calculadora, se darían cuenta que un soplo de republicanismo igualitario es más capaz de movilizar en favor de la laicidad y de hacer cantar La Marsellesa a los hijos de aquellos que fueron colonizados, que una cantinela nacionalista que da la impresión de querer dominarlos, por no decir civilizarlos.

Recoser los vínculos cívicos

“Podéis estar orgullosos de ser ciudadanos franceses”, les dijo Hollande, recién elegido, en la Bastilla. Al rendir homenaje a Ferry, el republicano y no el colonizador, y celebrar a Marie Curie (una estudiante extranjera que Claude Guéant, ministro del Interior de Sarkozy, habría podido expulsar); al insistir en las aportaciones positivas de la inmigración pero también en la necesidad de unirse en torno a valores como la laicidad, el nuevo presidente francés orienta sus primeros pasos en una dirección y en un sentido bastante más definido de lo que parece.

Ello permite esperar que se recosan los vínculos cívicos que los aprendices indígenas [por los “Indígenas de la República”, movimiento anticolonialista y multiculturalista, muy crítico con la laicidad francesa] de un lado y los aprendices racistas del otro se han empeñado en deshacer. No es poca cosa. Pero no basta. Hará falta algo más que palabras, por supuesto, para llegar.

Caroline Fourest es profesora en el Instituto de Ciencias Políticas de París, Sciences-Po París, y redactora jefe de la revista feminista Pro-Choix

[Artículo publicado en Le Monde el pasado 19 de mayo. Reproducido en español con autorización de la autora. Traducción de Juan Antonio Cordero Fuertes]

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11 Comments en “El universalismo sin espíritu colonial”

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  1. Erasmus - Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 15:48

    EL PODER DE CIU SE BASA EN EL MODELO MEDIÁTICO TOTALITARIO QUE HA IMPLANTADO EN CATALUÑA

    CiU ha creado en Cataluña un modelo mediático totalitario, de tipo cubano o soviético, que hace de Cataluña una caricatura de democracia. En ello se basa el poder de CiU, además de en la influencia lenta que logra por el dominio del sistema escolar al que ha impuesto la misión de educar en el odio a España. El aparato mediático propiamante dicho se amplia con otros instrumentos. igualmente de propaganda, como entidades ‘culturales’ (tipo Omnium Cultural) y centros manipuladores -cuando no directamente falseadores- de encuestas de opinión (tipo GESOP, Gabinete de Estudios Sociales y Opinión Pública, del que recientemente ha hecho pública El Periódico una encuesta, falseada de pies a cabeza, que prevé una fuerte caída electoral del PP catalán) que persiguen la realización de la clásica ‘profecía autocumplida’. Todo ello potencia al aparato mediático, al mismo tiempo que es potenciado por el mismo con causalidad circular. ¿Dónde están las contrapartes equilibradoras constitucionalistas de tales entidades ‘culturales’ y centros de ‘estudios de opinión’ nacionalistas?

    ¿Debe el Estado permitir el monopolio mediático y la educación sectaria, cuando son fuente de deterioro ciudadano y máquinas de guerra contra la estabilidad del propio Estado? Cataluña es una sociedad con instituciones formalmente occidentales, pero desvirtuadas por la dominación de un aparato totalitario de comunicación, dotado de una gran capacidad de manipulación de la opinión, controlado por CiU. Tal aparato fue creado por el dirigente de CiU, entonces responsable de propaganda, Madí, para que CiU ganara las elecciones autonómicas de 2010 y tras el éxíto logrado en ese objetivo, confirmado en elecciones posteriores de diferente tipo, ahora piensan que les servirá para imponer la secesión (“impulsada por los Pujol, padre e hijo, y por un coro de columnistas y tertulianos”, como ha señalado el profesor Carreras).

    Basta ver la seguridad, no exenta de arrogancia, con la que los dirigentes de CiU manifiestan que impondrán al Estado el régimen fiscal de concierto económico para Cataluña, con lo que piensan que probarán su capacidad de imponer su voluntad al Estado. Aunque para su sorpresa todo anuncia que precisamente esa operación fiscal les va a causar su primera gran derrota, que hará entrar en crisis el proyecto nacionalista. Ello abrirá un nuevo tiempo político en Cataluña, caracterizado por el avance del PP catalán, que puede convertirse en la primera fuerza catalana a favor de ser la fuerza gobernante del Estado.

    Hoy el primer objetivo democrático en Cataluña es lograr el pluralismo mediático. Sin pluralismo mediático no hay pluralismo político efectivo, por tanto, no hay democracia. El pluralismo mediático es especialmente significativo en la prensa, pues ella refleja en todas las sociedades la pluralidad política mejor que los medios en que predomina el entretenimiento. Es escandaloso que la práctica totalidad de la prensa creadora de opinión editada en Cataluña esté en manos de un partido, CiU. Pues CiU controla lo que puede designarse como el ‘periódico único’ de Cataluña, con 5 tentáculos: ‘La Vanguardia, El Periódico, E-Noticies, ElPunt/Avui, Ara’.

    “ERASMUS”

    (25/05/2012, 2ª revisión)

  2. Manel - Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 19:42

    Erasmus eres un virus, deja de dar el coñazo con tus proclamas que nadie lee.

  3. Erasmus - Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 20:18

    Para Manel 19:42.-

    Si nadie leyera mis escritos usted no se mostraría tan preocupado por su existencia. Sin duda, a los nacionalistas catalanes les incomoda que aparezcan. Tienen la posibilidad de no leerlos, o cambiar de periódico. LVdB no es Vilaweb.

  4. robertg - Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 22:28

    Claridades, Leo Liberio, Melville……… realmente son necesarios tantos nicks cuando tu auténtica firma es el estilo de escritura, tu pensamiento, tu forma de expresarte ……

    Usa siempre el mismo nick. Y no te avergüences. Es un consejo que te doy

  5. robertg - Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 22:40

    El españolismo , antes rancio, desenfrenado y absolutamente irracional ahora se transmuta por obra y gracia de los estudios universitarios que los hijos de… se han podido permitir en Princetown o Yale o Harvard o Carnegie Mellon gracias al dinero de todos, especialmente de los catalanes.
    Ahora enmascaran su siempre irrefrenable deseo de suprimirnos con un lenguaje diferente, lleno de frases universalistas, de ilustración, de cordura, de lógica, de progreso, de pensamiento avanzado, de moral superior, solidaria, de respeto y libertad, de derechos individuales y ciudadanos, etc, etc ……….
    Ante este cambio de lenguaje y de argumentario ( siempre fiel a la linea : que surtan los efectos sin que se note el cuido) , cierto catalanismo tradicional no supo reaccionar en un primer momento de manera apropiada, ya que les pilló de alguna manera con el pie cambiado.

    Pero tranquilos, ya se tomaron las medidas oportunas y esta todo bien encaminado y en fase de resolución.

    Muchas gracias amigos universalistas

  6. Erasmus - Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 10:52

    Par Robertg 22:48.-

    A ustedes, los nacionalistas catalanes, les puede su irrefrenable afán de dictar a los demás lo que deben hacer, ya sea, usar determinada lengua, ya sea, firmar de tal o cual manera.

    ¿Qué importaría que yo, en uso de mi libertad, cambiara de apodo a lo largo del tiempo en un foro? Nada (respondo yo mismo, porque quiero expresarme así y porque la respuesta es obvia). Usted señala que yo he variado de firma, pero crea confusión cuando no precisa que eso ha sucedido en La Vanguardia, no en La Voz de Barcelona. Si de trata de informar sobre mi modo de actuar hágalo con precisión.

    La última firma que he utilizado en el diario nacionalista La Vanguardia es ‘Melville’, que utilizo ya muchos meses, quizá un año, o dos, no llevo la cuenta. El haber cambiado varias veces de ‘nick’ en La Vanguardia, se debe a circunstancias propias de ese periódico, pero sería igual si fuera por puro capricho mío. Es una cuestión irrelevante.

    Mayor relevancia tiene, pues significaría que tal diario habría decidido censurar abiertamente la libertad de expresión en sus páginas (cuando alardea de lo contrario), es que desde hace varios días se me veta el acceso a los foros de La Vanguardia, sin que se me haya dado ninguna explicación cuando me he dirigido por correo a la administración del diario. Me temo que hayan decidido vetarme de manera permanente. Me frustrarían con ello, pues era mi intención compaginar mi colaboración como ‘forero’ en los correspondientes espacios de libre expresión de La Vanguardia y de La Voz de Barcelona. Me temo que deberé expresarme solo en La Voz de Barcelona (parecerá que he huido de La Vanguardia, cuando me han echado después de años de colaborar allí). Pero resultará que solo La Voz de Barcelona ofrece un espacio de libre expresión. La Vanguardia, no.

  7. robertg - Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 11:39

    Erasmus – Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 10:52

    Pues te puedo asegurar que a mi vetan bastante más que a ti, A mi , de media solo 1 de cada 3 mensajes que envío sale publicado. Y esto me frustra bastante, puesto que los mensaje más sustanciosos no me los suelen publicar o los eliminan . De hecho ya casi no envío nada a ese medio, mucho más españolista y monárquico que vozbcn. Aunque a algunos les pueda parecer lo contrario.

  8. Olegario Ortega - Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 13:32

    Juan Antonio, es muy interesante seguir los artículos de Caroline Fourest, por lo que la traducción que aportas facilita comprobar que el pensamiento de izquierda es renovación, y lo es para la propia izquierda, tan necesitada de reflexión seria y crítica, y de sacudirse lo que Jesús Royo llama “izquierdismo.
    Esta aproximación al universalismo es absolutamente necesaria, precisamente en nuestro país, en el que la izquierda oficial, es decir los partidos socialistas y comunistas, así como los sindicatos de ellos emanados, se han convertido en una caricatura grotesca, tras la asunción de los nacionalismos, de sus postulados y de la práctica de sus políticas, auténtica maldición para los valores igualatarios, para la defensa del mundo del trabajo, para la realización plena de los individuos y para los amantes de la libertad.
    No sé cómo podríamos contar con su presencia, salvando la barrera del idioma, pero estoy seguro de que resultaría un encuentro fértil en esta agostúra que no cesa. Recibe un abrazo. Olegario

  9. miquel - Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 18:39

    L’Erasmus viu en una bombolla i un món que no existeix.Per això a La Vanguardia canviava de nick cada vegada que les seves afirmacions i pronòstics de Rappel de la Sta.Pepis eren desmentits de manera contundent per la realitat. Va arribar a proclamar que Montilla guanyaria les eleccions!!! I després, davant l’evidència, canvia de nick i hi torna amb alguna altra fantasia. Ara es tracta de desacreditar a la premsa nacional catalana, enfront de la pluralíssima i no-nacionalista premsa nacional espanyola… A La Vanguardia era un autèntic crac: mai en va endevinar ni una, ni de lluny!!! La culpa no és la percepció de la seva fantasia sinó dels altres,de la majoria,que no tenim criteri propi i ens deixem enganyar. Ell no: Arriba Ejpania,conyo!!

  10. Erasmus - Sábado, 26 de mayo de 2012 a las 23:32

    Para ‘Miguel’ 18:19.-

    ¡Vaya agresividad la de este ‘Miguel’!¡De donde ha salido este fidelísimo lector mío de La Vanguardia, que parece ser que solo me leyó para poder tener la ocasión de denigrarme un día en La Voz vomitando el inmenso odio contra mí que puede acumular un nacionalista catalán que se precie! Usted, Miquel, es un tramposo. Se lo explico. Yo estoy sujeto a crítica como todo el que comparece en un espacio público. Pero si usted quiere criticarme en La Voz, critique lo que escribo en La Voz que lo conocen todos los lectores de este periódico digital y ellos podrán valorar la crítica que usted me hace, no critique aquí lo que escribía en La Vanguardia (no puedo seguir haciéndolo, pues desde hace algunos días La Vanguardia me ha vetado el acceso a sus foros) que no lo conoce nadie aquí y puede usted pintarlo como quiera. Puede usted pensar lo que quiera de lo que he escrito en La Vanguardia. Yo estoy muy orgulloso de lo que he escrito en ese periódico desde hace varios años. Espero estar igual de orgulloso de mi colaboración en La Voz (donde soy más reciente) cuando pase el mismo tiempo. Pensaba colaborar a la vez en La Vanguardia y en La Voz, pero La Vanguardia me acaba de vetar el acceso a sus foros por mis críticas al nacionalismo catalán. No debatiré en La Voz de lo que he escrito en La Vanguardia, ni volveré a tratar en este digital de mi colaboración en La Vanguardia.

  11. Jose Orgulloso - Lunes, 28 de mayo de 2012 a las 13:33

    Don Erasmus, dejando de lado todos estos radicales y sus intenciones, sí que me gustaría apelar a su patriotismo y, por favor, cuando escriba algún comentario, procure que esté relacionado con el tema del artículo y que sea relativamente moderado en extensión.

    Y si puede Usted evitar repetir los comentarios, mejor.

    Se lo pido como camarada y compatriota y en pro de dignificar Voz de Barcelona, uno de los pocos digitales verdaderamente libres y con criterio.

    Un abrazo fraternal.

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