Opinión

¡América, América!

‘Lo que no se salva en esta coyuntura económica son las numerosas subvenciones para que ‘el negocio de la lengua catalana’ siga dando sus réditos y viviendo de tantísimas fundaciones, organizaciones, lingüistas varios, escritores, profesores, periodistas, periódicos, revistas, editoriales y lo que cuelga. Hay que entender la oportunidad de este ‘Manifiesto’ en el entorno económico que nos circunda, en el miedo a perder sueldos y subvenciones, y en el despertar de este sueño autonómico que nos ha mantenido en una nube de irrealidad’.

Carmen Leal
Lunes, 11 de junio de 2012 | 10:29

Se ha difundido un nuevo manifiesto en apoyo y reivindicación de la lengua catalana, promovido por el PEN internacional, el Manifiesto de Gerona sobre Derechos Lingüísticos, donde tiene mando en plaza el señor Terricabras. Estas acciones son recurrentes. De tanto en tanto tocan a rebato los nacionalistas catalanes en reivindicación de la lengua, “su espina dorsal”, “el ADN de los catalanes”, “savia vivificadora”, etc.

El Manifiesto de Gerona es aceptable en todos sus diez puntos. Y está traducido a mas de 60 idiomas, algunos muy parecidos/idénticos como el español/Spanish y el español/Colombia. Sin duda sorprende el punto seis: ‘La enseñanza escolar debe contribuir a prestigiar la lengua hablada por la comunidad lingüística del territorio’. Y sorprende porque lo que solicita, ubi et orbi, en Cataluña no se cumple.

En el territorio de Cataluña hay dos comunidades lingüísticas, la de lengua catalana y la comunidad lingüística de habla española. Esta última no tiene garantizado ese prestigio que solicitan, porque el español, la lengua propia de más de la mitad de la población catalana, está proscrita como lengua vehicular en las escuela de Cataluña. Una de dos, o el Manifiesto está equivocado o los lingüistas y sociolingüísticas redactores del mismo no consideran la lengua de Cervantes ‘comunidad lingüística’ en Cataluña, aunque esta lengua esté documentada históricamente desde la Edad Media hasta nuestros días.

El que con presiones varias, leyes absurdas y hasta multas se pretenda reducir el uso social del español, y a sus gentes, a la condición de grupúsculo lingüístico como un grano incómodo en la tersura del uso mayoritario del catalán no tiene mayor recorrido. La realidad y el número de hablantes de cada lengua desmienten sus pretensiones y ha habido, hay y habrá siempre en Cataluña una ‘comunidad lingüística’ de habla española, lengua cooficial con el catalán, que se manifestará con rotundidad en cualquier ámbito que no esté controlado por la política lingüística nacionalista. Podrán desalojar el español de la escuela, del Parlamento autonómico y de la Administración autonómica, pero en la calle y en el ámbito privado cada vez es más pujante y más amplio su uso.

El señor Mas, presidente de la Generalidad -no me atrevo a adjetivarle de Honorable- dijo en el acto de presentación del Manifiesto que “el catalán ha de convivir en un Estado que no siempre entiende, no siempre acepta o no siempre tolera la diferencia”. Efectivamente, en un Estado dictatorial ni tolera, ni entiende la diferencia lingüística. Ocurrió durante las dos dictaduras que ha padecido España en el siglo XX. Como en cualquier dictadura, no se tolera otra cosa que lo que manda el dictador de turno. Lo que en un sistema democrático no se puede tolerar es la diferencia de derechos lingüísticos que usted, señor Mas, está violando al no permitir que los niños catalanes castellanohablantes se escolaricen en español si sus padres así lo desean.

No es tolerable que usted no cumpla las sentencias del Tribunal Supremo, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Tribunal Constitucional. Esto es lo que no es tolerable en un Estado de derecho: la negación de derechos. A iguales impuestos, iguales derechos. Si Jordi Pujol dijo en su día que “si se salva la lengua lo salvamos todo” no hay duda de que la lengua catalana ya la tienen salvada a costa de el desprestigio y ninguneo de la lengua española en Cataluña. Lo que no se salva en esta coyuntura económica son las numerosas subvenciones para que el negocio de la lengua catalana siga dando sus réditos y viviendo de tantísimas fundaciones, organizaciones, lingüistas varios, escritores, profesores, periodistas, periódicos, revistas, editoriales y lo que cuelga. Hay que entender la oportunidad de este Manifiesto en el entorno económico que nos circunda, en el miedo a perder sueldos y subvenciones, y en el despertar de este sueño autonómico que nos ha mantenido en una nube de irrealidad.

Pero todo tiene remedio. Y el remedio está en América. ¡Oh, América, América! Si tantos empresarios españoles -catalanes incluidos- buscan abrir mercado en América, los lingüistas, sociolingüístas, especialistas en normalización lingüística y normativización de la lengua catalana, así como juristas, editores, maestros, profesores y propagandistas varios, todos los que han trabajado tantísimo en la recuperación de la lengua catalana, ahora tienen un amplísimo campo en todos esos países americanos con tantas lenguas minoritarias cuyos territorios van desde Río Grande hasta Tierra de Fuego.

Veamos. En Colombia, unas sesenta lenguas indígenas agrupadas en varias familias, amén de algunas criollas angloafricanas. Son medio millón de personas entre todas. Muchas de ellas también se hablan en Ecuador aunque la más extendida es el quechua. En Perú, quechua y aimara son las más habladas, aunque hay no menos de 50 lenguas minoritarias. En Bolivia se habla quechua, aimara y guaraní; lo mismo que en Argentina, con unas 25 lenguas vernáculas, aunque las más habladas son las mencionadas con más de dos millones de hablantes. Chile mantiene también el aimara y quechua junto al mapudungún. La lengua charrua y aimara, en Uruguay. En Paraguay, 19 comunidades con su guaraní. En Panamá, el nagabere tiene no menos de 128.000 hablantes además de otras de menor número de segudirores. En Costa Rica, maleku, cabécar, bribri, guaymí y bocotá. Honduras, con comunidades lingüísticas lencas, chortís, garífunas, isleños, sumos, tolupanes o xicaques, pech o payas y los misquitos. En Venezuela se hablan no menos de 30 lenguas indígenas cuyo número de hablantes es de unos 60.000, pero las dos familias lingüísticas más importantes son la arahucan y la caribe. El wayuu es el idioma autóctono con más hablantes de Venezuela y el añú ha sido apoyado por Unicef, y se ha revitalizado.

Mención especial merece México, con una población de 103,2 millones de habitantes, donde su Constitución no declara una lengua oficial aunque se reconocen 65 lenguas indígenas, muchas de ellas ininteligibles entre sí y son habladas por unos siete millones de ciudadanos entre todas ellas. En la actualidad existen comunidades lingüísticas donde el 42% son monolingües en su lengua indígena, aunque tienen un 62% de analfabetismo como los amezugos de Gyerrero y Oxaca, o los tzeltales y tzotziles de Chiapas y los chontales de Tabasco. Algunas de estas comunidades han emprendido campañas de rescate y revalorización como los zapotecos de Juchitán donde la lengua zapoteca tiene una fuerte presencia en la sociedad ya desde el siglo XIX. O los otomíes del valle de Mezquital que se negaban a recibir instrucción en su lengua vernácula.

A estos pueblos les deben convencer ustedes, los firmantes del Manifiesto, de las ventajas de la escolarización solo y exclusivamente en su lengua vernácula porque los singularizará como pueblo y alcanzarán su progreso a través del desarrollo de su lengua. Contacten con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas o CDI y ofrezcan sus servicios, porque lo que solicitan los padres es que la alfabetización de los niños indígenas sea en lengua española, dado que es un idioma que necesitarán para relacionarse en lugares distintos y países diversos de la comunidad americana. Tienen que convencerles de lo contrario.

Además, aunque la ley mexicana haya elevado al rango de lenguas nacionales a las lenguas indígenas, el país carece de mecanismos para garantizar el ejercicio de los derechos lingüísticos de los indígenas. Pueden ayudarles con materiales editados (textos o fonogramas), que en estos idiomas son muy pocos, y los medios de comunicación no prestan espacios para su difusión. Todos estos pueblos tienen un elevado bilingüismo, todos hablan y entienden español – como en Cataluña-, así que no tendrán ningún problema para entenderse con ellos.

En todos estos lugares hay movimientos reivindicativos y pueden ustedes, señores del Manifiesto, ejercer su sapiencia y su experiencia al haber recuperado durante más de treinta años el catalán. Pueden enseñarles a introducir en sus comunidades presiones varias y efectivas, leyes restrictivas, las posibilidades de exclusión social de los no hablantes de su lengua vernácula, el manejo de las escuelas monolingües, el desprecio por el español, etc. En una palabra, todo aquello que a ustedes les ha dado tan buen resultado. Estos países emergentes estarán encantados en remunerarles con prodigalidad para poder recuperar la identidad perdida a través de la recuperación de sus distintas lenguas y siempre, siempre, los recordaran con mucho cariño y les estarán profundamente agradecidos. ¡América, América!

Carmen Leal es profesora de Lengua y Literatura españolas

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54 Comments en “¡América, América!”

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  1. robertg - Domingo, 17 de junio de 2012 a las 20:54

    Si que lo dijo Romualdo:

    Y otro ilustre “español” , un militar gallego, un tal Martionez Anido, dijo:

    “Hay que llenar Cataluña de lo peor que tenga España” (Martínez Anido, jefe de la policia de ocupación española durante la época del pistolerismo en Barcelona,en carta al Dictador Miguel Primo de Rivera).

  2. Romualdo - Lunes, 18 de junio de 2012 a las 12:03

    Robertg: No me salga con Martínez Anido que ya sabemos quién fue. Dígame dónde y en qué momento dijo el presidente Calvo Sotelo esa frase. Porque he encontrado decenas de citas de nacionalistas citándola y en ninguna se alude a la fuente. Y sin citar la fuente se trata de una afirmación gratuita.

    Durante la dictadura de Franco y de Primo de Rivera se hicieron y se dijeron barbaridades. Estamos hablando de un Presidente del Gobierno español durante la Transición. Cite Vd. la fuente y le creeré.

    Y barbaridades de esas las leo todos los días en el foro. A mí mismo se me ha dicho que me suba al tren y me marche. Al estilo Auschwitz. Y que siempre seré un colono y…

    Y dependiendo de cómo piense se me acepta o no y podré participar en el diseño de una Cataluña independiente o no (Vd. mismo me lo ha dicho) así que no busque tan lejos como Calvo Sotelo. Es mucho más grave en él evidentemente. Y no le digo nada las cosas que dijo Pujol sobre los andaluces o Barrera u otros líderes padres fundadores del nacionalismo sobre el resto de los españoles. Y ahí tiene el “regalito” de Sabino Arana que no creo que cuando hablaba de “españoles” aviesos, navajeros, lascivos etc. estuviese excluyendo a los catalanes.

    Que para contarnos mentiras a nosotros mismos nos las pintamos solos.

  3. robertg - Martes, 19 de junio de 2012 a las 03:58

    Lo que no hay duda es que es una idea recurrente en el pensamiento medieval asimiliacionista castellano. Y como es natural lo han cumplido a rajatabla. No han llenado Catalunya con lo peor de españa,..y parte del extranjero. Eso demuestra el “amor” que nos profesan.
    Te molesta que te hable con tanta crudeza?

  4. Romualdo - Martes, 19 de junio de 2012 a las 13:47

    Robertg:

    Cataluña se ha llenado con seres humanos de todas partes igual de buenos o de malos que los catalanes que aquí estaban. Exactamente igual ha ocurrido en todos los países. Y el pensamiento medieval asimilacionista tú sabrás lo que es y ten cuidado no vaya a ser que empiecen a decir que Cuba la llenaron con “lo peor de Cataluña” o México o cualquier otro lugar.

    Tu crudeza no molesta. Lo que molesta es tu ignorancia. Y cómo aceptas deliberadamente una tergiversación histórica que sabes falsa.

    Cómo te has entregado a una de las peores ideologías del siglo XXI y desde luego la peor del siglo XX. Un nacionalismo insultante, despreciador, opresor del que no tiene la identidad que “debe tener todo catalán”, avaricioso y acaparador de cargos públicos, corrupto, empobrecedor de Cataluña y enriquecedor de sus militantes…Esos que tanto escandalizan al honrado empresario catalán que se mata a trabajar y ve como uno del pesebre le duplica la fortuna en cuestión de días.

    Hablas sin saber y todavía no me has dicho cuándo ni dónde dijo el ex presidente Calvo Sotelo la dichosa frase.

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