Opinión

Justiprecio

‘Hoy hay que congratularse de que por primera vez en la historia de la democracia el Parlamento autonómico haya celebrado un acto solemne de homenaje a las víctimas del terrorismo. Aunque algún diputado diera un respingo en su asiento al sentirse directamente aludido cuando una de las víctimas recordaba, en su emotiva y balbuceante intervención, la connivencia de su grupo político con la banda terrorista Terra Lliure, que en 1992 la hirió de gravedad y la dejó secuelas físicas y emocionales de por vida’.

Matías Alonso
Martes, 26 de junio de 2012 | 10:46

En tres semanas, el plazo transcurrido entre el 29 de mayo y el 19 de junio, hemos asistido a los actos de recuerdo y homenaje a las víctimas de los dos atentados más sanguinarios perpetrados por la banda terrorista ETA en Cataluña. El 29 de mayo se cumplieron veintiún años de la masacre de la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Vic, perpetrado en 1991 por la banda asesina y que costó la vida a diez personas -cinco de ellas niños- y causó 41 heridos que nunca olvidarán el horror vivido.

El 19 de junio se han cumplido veinticinco años del horrendo atentado de Hipercor, en Barcelona, con el que la banda terrorista ETA conmocionó a todos los ciudadanos de bien y que se saldó con 21 mortales -cuatro de ellas niños- y 45 heridos entre los clientes y trabajadores del centro comercial ubicado al pie de la Avenida Meridiana, en el distrito popular de San Andrés.

En la tarde del pasado 18 de junio, la víspera de cumplirse un cuarto de siglo desde la terrible masacre, en plena IX Legislatura del Parlamento autonómico de Cataluña desde la reinstauración de la democracia, la institución en la que se deben sentir representados todos los ciudadanos catalanes abrió sus puertas a las víctimas del terrorismo, representadas por la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT). Era una vieja reivindicación de las víctimas que habían visto como en enero de 2004, con la VII Legislatura autonómica recién estrenada, el por entonces presidente de la Cámara autonómica Ernest Benach (ERC) había abierto las puertas de la institución a un grupo de familiares de presos de la banda asesina, a quienes mostró su “solidaridad”.

Han quedado atrás los llamados años de plomo en los que las víctimas lamían sus heridas en la más absoluta soledad, sin que se produjera movimiento solidario alguno. Durante demasiado tiempo se miró a las víctimas como si estuvieran purgando pecados inconfesables y su sacrificio involuntario conmovía los corazones de unos pocos y dejaba indiferentes a la mayoría. La escalada de salvajismo y el carácter indiscriminado de los atentados terroristas terminaron por despertar, cuando menos, el sentimiento de que cualquiera, en cualquier momento, podría ser víctima de un atentado.

Hoy hay que congratularse de que por primera vez en la historia de la democracia el Parlamento autonómico haya celebrado un acto solemne de homenaje a las víctimas del terrorismo. Aunque algún diputado diera un respingo en su asiento al sentirse directamente aludido cuando una de las víctimas recordaba, en su emotiva y balbuceante intervención, la connivencia de su grupo político con la banda terrorista Terra Lliure, que en 1992 la hirió de gravedad y la dejó secuelas físicas y emocionales de por vida.

El 18 y el 19 de junio de 2011, por fin, en Cataluña se ha podido asistir a homenajes a las víctimas del terrorismo en los que estaban representadas la práctica totalidad de las fuerzas políticas catalanas. Por primera vez, si descontamos las manifestaciones multitudinarias a las que todos nos vimos impulsados con ocasión del secuestro de Miguel Ángel Blanco -posteriormente asesinado por ETA- y del asesinato de Ernest Lluch, se ha visto en Barcelona un acto de homenaje y recuerdo a las víctimas unitario y homologable a lo que debe ser el merecido testimonio de apoyo y solidaridad con quienes han padecido la agresión terrorista y que a lo largo de los años, con su sufrimiento y con su estoicismo, han sido los verdaderos pilares en los que se sustenta la libertad de todos.

Pero queda mucho por hacer. Sólo tres semanas antes de estos homenajes, el pasado 29 de junio, tuvimos ocasión de comprobar la soledad de las víctimas y el empeño de algunas fuerzas políticas por silenciarlas. Junto al solar en el que se encontraba la Casa Cuartel nos reunimos unos pocos políticos -ninguno perteneciente a los partidos que conforman la partitocracia al uso, salvedad hecha de la directora general de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior-, varios representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad y alrededor de una quincena de víctimas, buena parte de ellas relacionadas con el atentado que se conmemoraba. Pero una vez más el gobierno municipal les dio la espalda.

Las víctimas piden poco: memoria, dignidad y justicia. Todos les debemos mucho a quienes han pagado un altísimo precio a cambio de nuestra libertad. Sin embargo, tanto la actitud cicatera de nuestros representantes públicos como la permisividad, cuando menos aparente, con quienes han apoyado durante décadas de palabra y obra a las organizaciones terroristas y que, en un Estado de derecho hipergarantista como el español, están en disposición de llegar al Gobierno autonómico del territorio en el que ETA ha impuesto el terror coactivo, ponen en riesgo que España sea capaz de otorgar a las víctimas el justiprecio que reclaman.

Matías Alonso es secretario general de Ciudadanos

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23 Comments en “Justiprecio”

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  1. enric - Martes, 26 de junio de 2012 a las 11:21

    excelente reflexión! gracias

  2. Romualdo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 11:42

    Ahora con el alto el fuego definitivo, o eso parece, hay, si de verdad se quiere hacer justicia a las víctimas y sobre todo si queremos llegar a una situación donde resplandezca la verdad, dos cosas que no se pueden obviar:

    1) Contar las cosas como fueron.

    En esto para los historiadores no hay ningún problema. Lo harán. El problema está para los políticos que, como vienen haciendo, tergiversarán la historia. Pues bien, es misión de los intelectuales, con los historiadores a la cabeza y los políticos decentes detrás contar lo que pasó. Sin concesiones.

    2) Tan importante como contar lo que pasó es hacer lo que reclama el catedrático de Filosofía Moral y Política Aurelio Arteta: Contar por qué pasó, cómo fue posible, a qué se debió.

    Y aquí también lo contarán los historiadores pero mucho más necesarios que ellos es la propia sociedad, tanto los que asesinaron, como los que “no les condenaron, como los que miraron para otra parte como los que combatieron a los asesinos.

    Porque son muchas décadas de callar ante el crimen porque era mejor dejarse ver por las herriko tabernas que con un amenazado. Porque todo el mundo sabía quien votaba a quién, sobre todo en pequeñas localidades del País Vasco. Y porque esto fue posible porque hubo un “discurso previo”. un discurso tergiversador de la historia, racista, acusador de “agravios y opresiones”, todo ello inventado y que llevó a la juventud a dónde la llevó y cuyos frutos poloíticos han recogido otros.

    Ese discurso es el que posibilita que se agreda la sede de un partido político como recientemente ha ocurrido en Gerona. Porque el joven que cree vivir en un país oprimido en el pasado y el presente se erige en “liberador”, por encima de los derechos a la seguridad e incluso a la vida de los demás, como en ETA.

    Y ahora es el momento en que los intelectuales y sobre todo los políticos de la oposición sean de izquerdas, derechas, centro o lo que sean griten a pleno pulmón la responsabilidad que en todo lo ocurrido ha tenido el discurso nacionalista aunque haya condenado los atentados. Por presentar una España inventada en el pasado y en el presente, soterrada y no tan soterradamente (Arana y otros) racista, xenófoba hasta el punto de convertir al compatriota en extranjero o “colono”…, con complejo de superioridad…falsamente victimista…

    Es la hora del debate político valiente en los medios de comunicación y en la calle. Porque los que “comprendieron el conflicto aunque lo condenaran” y los que lo “justificaron al no condenarlo” tienen que asumir la responsabilidad moral y política de lo ocurrido. Los autores, encubridores y cómplices de delitos detenidos o por detener tienen que cumplir sus penas y comparecer ante la Justicia. Los acercamientos y medidas de reinserción como están recogidas en las leyes para el terrorismo.

    Pero los “otros”, la sociedad, nosotros, tenemos la obligación de hablar sobre el por qué: Y decirnos la verdad y rebatir todas las patrañas que llevaron a esto y que llevan al insulto y al odio.

    Sin ello lo que haremos será echar tierra sobre el asunto tratando de pasar de puntillas y escabullirnos de responsabilidad social. Esto también es necesario para las víctimas y muy bien están los homenajes y reconocimientos por parte de nuestros representantes políticos, pero necesitamos el debate, tanto para las víctimas como para nosotros, para poder encarar nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.

  3. Josep Tro - Martes, 26 de junio de 2012 a las 12:39

    1) Contar las cosas como fueron.

    Romualdo, això ho aplicarem també a etapes anteriors de les quals mai no voleu que se’n parli?

  4. Cierzo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 15:28

    Sí, sí y sí….debemos ghablar de las checas de Barcelona y del golpe de Estado de Companys en 1.934, por ejemplo…..ç

    De cómo se restató ·La Vanguardia·(española) de los grupitos revueltos (1937) y de otras muchas cosas…

    por ejemplo ¿Cómo después de tanto cansancio de recibió al ejercito Nacional de Franco (1939) en Barcelona (26 de enero)…

    Hay mucho de que hablar para no ser unos desmemoriados….La verdadera memoria..

    También cómo los sindicatos anarquistas (CNT) nada tienen que ver con los catalanistas UGT y CCOO vendidos a la subvención y a la burguesía catalansita… de hoy día…antes representanban al pueblo español hispanohablante en Barcelona….(y Cataluña)

    Cierzo

    Josep Tro – Martes, 26 de junio de 2012 a las 12:39

  5. Jorge - Martes, 26 de junio de 2012 a las 17:09

    Josep Tro, podemos hablar cuando quieras de otros tiempos, pero a lo mejor te recuerdan cosas que no te gustaría recordar, tal y como no ha hecho más que empezar Cierzo.

  6. Romualdo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 18:44

    Josep Tro:

    De las etapas anteriores los historiadores han acumulado documentación y la han interpretado adecuadamente en sus publicaciones y congresos contrastando fuentes. No así los políticos ni sus voceros del pesebre en el que por cierto pocos historiadores hay.

    Para esos políticos as cosas no ocurrieron como debieron ocurrir ni las causas fueron las que se conocen. Por eso se consideran en la obligación de rectificar la historia y a la sociedad. Una auténtica chaladura que sólo puede calar en los más jóvenes porque los que las dicen no se las creen.

    Y nos a llevado al odio y el desprecio en el mejor de los casos y a la barbarie violenta en el peor.

  7. Rogelio - Martes, 26 de junio de 2012 a las 20:07

    Romualdo, excelente comentario. Dices:

    Porque los que “comprendieron el conflicto aunque lo condenaran” y los que lo “justificaron al no condenarlo” tienen que asumir la responsabilidad moral y política de lo ocurrido.

    No lo harán salvo alguna excepción muy puntual. Unos porque creen que está bien como actuaron y otros porque, aunqué al reflexionar sobre cómo actuaron piensen que no fue correcto, nunca lo manifestarán en público ya que ello implícitamente conlleva el aceptar que se equivocaron. Y eso es muy difícil que lo hagan ya que su soberbia no se lo permite.

  8. Josep Tro - Martes, 26 de junio de 2012 a las 20:50

    Feu molt de riure. El que voleu parlar de determinats temes ja va quedar clar amb el que vareu fer amb el Garzón.

  9. robertg - Martes, 26 de junio de 2012 a las 22:17

    Han prostitui les victimes. Les treuen i les guarden com aquell que treu un sancristo a la professó. Quin espectacle mes esperpèntic. I les victimes que ells han causat al poble català al llarg d’ aquests 3 segles de “convivència” forçada?

  10. Romualdo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 23:08

    Josep Tro:

    No te enrolles que el tema de Garzón no tiene nada que ver con esto. Garzón ha sido otro de los amenazados por ETA y de los que más la ha combatido. Y como humano que es puede haber tenido errores y aciertos. Yo le tengo por un hombre honesto y según confiesa él mismo en su libro NO ES NEUTRAL Y ESTÁ DE PARTE DE LAS VÍCTIMAS. De todas las víctimas como no puede ser menos en la labor de un juez del que, al igual que de cualquiera de sus colegas, esperamos JUSTICIA. Porque para eso queremos a los jueces para que se haga JUSTICIA. Y la Justicia se hace a las víctimas.

    Así que cuando te dirijas a mí hablando de Garzón búscate a otro. Rebate lo que he dicho y mira a ver si como nacionalista tienes alguna responsabilidad en el odio que se ha inculcado a los jóvenes en España. O si lo has interiorizado creyéndote el discurso de otros. Porque de eso vamos a tener que hablar y mucho en este país.

  11. Romualdo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 23:15

    Robertg:

    No seas cínico. Los únicos que han prostituído a las víctimas son sus asesinos, sus cómplices, sus encubridores, los que justificaron sus actos y los que comprendieron el conflicto.

    Las víctimas de hace siglos del pueblo español han sido vícitimas de otros españoles. Esa desgracia hemos tenido. Catalanes asesinando a catalanes, vascos asesinando a vascos y el resto de los españoles asesinándose entre sí y naturalmente todos ellos asesinando a todos. Esa es la realidad de los últimos tres siglos.

    Y el caso más palpable ETA. Que en esa dinámica del terror y el miedo ha llegado hasta el siglo XXI. Y te digo lo mismo que a Josep Tro.

    No nos queda más remedio que contar lo que pasó y analizar cómo se pudo llegar a ello y qué parte de culpa y responsabilidad tiene la sociedad, sus dirigentes, sus ideólogos y sus políticos con sus discursos en que se llegase a este fanatismo y este odio.

    Reflexiona, analiza, extrae tus propias conclusiones y antes de hablar de prostitución de víctimas mira a ver dónde estabas tú y dónde estaba tu discurso político.

  12. Romualdo - Martes, 26 de junio de 2012 a las 23:23

    Rogelio:

    No se trata de que lo hagan o no. Se trata de que como sociedad tenemos derecho a exigir que se hable de ello. Yo ya lo estoy haciendo.

    ¿Por qué se llegó a eso? ¿Qué discurso se creyeron esos jóvenes que empuñaron las pistolas? ¿Qué tenía de verdadero o de falso? Y no se podrá eludir. Y menos hablar de conflictos de siglos para justificar crímenes presentes. Máxime si esos conflictos son interpretaciones interesadas de la historia por no decir auténticos inventos.

    Ha llegado la hora de que cada uno asuma su responsabilidad, penal si la hubiere y social y política en el sentido de si calló, “comprendió”, combatió y denunció el atropello o colaboró con un discurso justificativo.

    Les guste, nos guste o no. Si queremos llegar a curar heridas hasta donde sea posible hacerlo es imprescindible que nos contemos esas dos verdades:

    Lo que pasó y cómo se pudo llegar a ello. Y naturalmente la parte de culpa que cada uno tiene en esas dos cuestiones. Sea punible esa culpa o no. No se trata de eso. Porque la incitación al odio, la xenofobia y el racismo ha estado detrás de todo esto.

  13. robertg - Martes, 26 de junio de 2012 a las 23:56

    Romualdo:

    Comprenc i em solidaritzo amb la desgràcia, vingui d’ on vingui.
    Ara bé, espero que entengueu que no puc posar al mateix calaix l’ execució d’ un oficial de policia o de l’ exèrcit, d’ un politic espanyolista o d’ un narcotraficant , a mans de la ETA, per desagradable que sigui, que la mort de qualsevol nen per causa de la fam a qualsevol indret del món. Qui diu un nen diu un innocent.
    Per tant trobo que n’ esteu fent un gra massa. I la raó d’ aquests sobredimensió no és altra que politica.
    I ho dic amb tots els respectes per les victimes i molt especialment per aquelles que no en tenien cap de culpa, com les d’ Hipercor, per exemple, on va morir una veïna meva que jo coneixia.
    El que haurieu de fer es allò mateix que prediqueu quan us posen les victimes del franquisme sobre la taula : passar pàgina.
    D’ això se’n diu coherència.

  14. milin - Miércoles, 27 de junio de 2012 a las 01:35

    Han prostituido las victimas ? Pero como se puede ser un troll tan semejante ?

  15. robertg - Miércoles, 27 de junio de 2012 a las 01:42

    milin:

    Em refereixo en sentit figurat. No pas en el seu sentit literal sexual, que això és de necròfils.

  16. milin - Miércoles, 27 de junio de 2012 a las 18:11

    robertg
    poco estilo tienes he ?

  17. robertg - Miércoles, 27 de junio de 2012 a las 21:42

    Romualdo:

    Aquí hay dos cosas que tenemos que entender:

    La primera: Se trata de tus muertos. No de los míos. Tienes que comprender que para mí, las víctimas de ETA son equiparables en el mejor de los casos a las víctimas del narcotráfico en Mexico o las víctimas del régimen de Assad en Siria o los pobre negritos sudaneses que mueren en manos de los fanáticos musulmanes.
    No hay más. Estas víctimas de la ETA no las siento mías, ni parte de mi familia ni parte de mi comunidad, ni parte de la gente que me inspira simpatia ideológica.
    Tampoco voy a decir que los veo como enemigos, porqué en muchos casos no es así. Y aunque así fuera tampoco deseo este daño a nadie , ni al peor de mis enemigos.

    La segunda. Por supuesto me produce más indignación la muerte de niños y adultos inocentes por causa del hambre o de la falta de atención médica. Y más cuando en españa se ha despilfarrado de manera tan grotesca muchísimo más dinero que el que se necesitaría para erradicar el hambre y el sufrimiento del planeta.

    Y respondiendo a tu última pregunta sobre los colonos, pues hay personas de esta categoría , con las cuales, a pesar de nuestras discrepacias ideológicas he desarrollado una buena relación personal de amistad. Es normal que cualquier cosa que les pudiera pasar me afectaría mucho.

    No creo haber dicho ninguna barbaridad. Corrígeme si me equivoco.

  18. Romualdo - Jueves, 28 de junio de 2012 a las 12:01

    No te lo puedo decir más claro: Has perdido la dignidad y la vergüenza. No me vuelvas a dirigir la palabra.

  19. robertg - Jueves, 28 de junio de 2012 a las 21:43

    Ara resulta que per dir el que realment pensem i sentim se’ ns diu que ehem perdut la dignitat i la vergonya. Fins aqui podiem arribar!
    La dignitat i la vergonya son precisament dues coses coses que els espanyols ni saben que existeixen.
    Si en tinguéssin una mica ja haurien fotut el camp de Catalunya abans d’ ahir. I no hauriem d’ esperar al lamentable procés de treure’ls.

  20. robertg - Sábado, 30 de junio de 2012 a las 02:42

    Si las víctimas son todas propias, no hay unas más que otras.
    Tan victima es la señora asesinada por un ladrón que quería robarla que la asesinada por un etarra que se le detonó la bomba antes de tiempo.
    Esa es la razón de mi comentario.
    Pero si que hay unas víctimas por las cuales uno siente un cierto complejo de culpa, y son las víctimas de la indiferencia humana, los que mueren de hambre, de frío, o por un simple resfriado, porque no tienen a mano una simple pastilla.
    Pienso que estados, que despilfarran cientos de miles de millones de euros en lujo, en megalomania, en vicio,en corrupción, en viajes de placer, en ostentación, en prepotencia, en fascismo, en obsesionarse por su lengua castellana, etc, etc y exigen solidaridad a europa y a los catalanes, pero en cambio no tienen la menor preocupación para paliar el hambre en el mundo cuando se trata de otras víctimas, pierden toda la credibilidad.
    Por supuesto no hay grados de víctimas.
    Pero no todas le golpean a uno de la misma manera.

  21. Romualdo - Sábado, 30 de junio de 2012 a las 12:01

    Las víctimas de la violencia directa, por cualquier motivo, político o no, sin ser sometidas a ningún tipo de juicio justo son todas MÍAS. Por dignidad y vergüenza.

    Y los que hacen distinciones con los grados de inocencia o culpabilidad de las mismas en primer lugar y las consideran suyas o ajenas en segundo según de quién se trate o como piense o quién fue el que las asesinó han perdido la dignidad y la vergüenza.

    Las víctimas producidas por la avaricia de los ricos y la cortedad de miras de quienes dirigen el mundo son también todas MÍAS. Porque los derechos fundamentales de las personas, alimento, seguridad, vivienda, trabajo, educación son derechos que hay que intentar que no sólo queden recogidos en una Declaración sino que puedan ser reclamados ante los Tribunales y cumplidos efectivamente . Creo que organizaciones tan prestigiosas e independientes como Amnistía Internacional ya los reclaman. Desde siempre he defendido por vergüenza y dignidad que los Derechos Humanos se cumplan EFECTIVAMENTE en el mundo.

    Y el que habla de grados de víctimas, porque es cierto que no a todas las golpea la dejadez o el malhacer de los gobiernos y de los estados de la misma manera, para hacer esos mismos grados cuando se trata de violencia ejercida directamente para arrebatar la vida a las personas sin someterlas a juicio, ha perdido la dignidad y la vergüenza.

  22. robertg - Sábado, 30 de junio de 2012 a las 22:17

    Aquí los que pierden la dignidad y la vergüenza son los asesinos.
    Pero también los que tratan de patrimonializar el dolor de determinadas víctimas para fines políticos.

    Ya sabemos que la ETA os declaró la guerra a los españoles.

    También sabemos que sentís un dolor especial por las víctimas causadas por la ETA , ya que son víctimas de vuestras propias filas. Y se mezclan sentimientos políticos.
    Por tanto es humano que las sintáis con mayor dolor que las victimas producidas en otras partes del mundo.

    Pero también es indigno que a los que no nos sentimos españoles , ni parte de vuestra nación, ni solidarios con vuestros conflictos políticos, nos obliguéis a compartir el mismo tipo de sentimientos que tenéis vosotros por este tipo de víctimas vuestras. Víctimas que por cierto son consecuencia de un conflicto político originado por vosotros.

    No considero haber perdido la dignidad ni la vergüenza por no ver a las víctimas de ETA de una manera diferente al que veo a las víctimas de otros conflictos mundiales.

    Y por supuesto sigo pensando que las muertes por la negligencia y el egoísmo de los ricos , o de los estados, golpean doblemente las conciencias de la gente de bien.

  23. Romualdo - Domingo, 1 de julio de 2012 a las 10:53

    Hay personas que al mentir no tienen ningún pudor y dejan tranquilamente constancia de sus mentiras en sus escritos.

    Y miente cuando dice que el otro siente más dolor por unas víctimas a las que se arrebata la vida violentamente que por otras de otros conflictos del mundo. Y la única razón que tiene para presentarlo así es que él, tal y como lo afirma, lo SIENTE así.

    Como al que acusao ha hablado de víctimas propias, el que distingue entre víctimas propias y ajenas y establece grados de inocencia/culpabilidad entre las víctimas y además se permite extenderlo a las víctimas del mal gobierno del mundo por la dejadez de los estados o su malhacer para justificarse diciendo que si todas las víctimas son iguales, para él no lo son y por eso hace distinción entre las suyas y las de los demás y gradaciones de sufrimiento.

    Pero como da la casualidad de que al que acusa considera todas las víctimas propias, TODAS, por vergüenza y por decencia, y deja los sentimientos para su conciencia, el que la perdió con su análisis torticero y seleccionador tiene que seguir con él y proyectar todos sus complejos, “sentimientos”, raciocinios, aberraciones… en el otro para así poder reafirmarse en sus aberrantes planteamientos indignos y vergonzosos.

    Para comprenderlo sería suficiente con que volviera a leer todo lo que se ha escrito pero no lo hace y echa mano de todos sus prejuicios, de todas las consignas recibidas e interiorizadas, de todos sus odios, de toda su visión de España, del mundo, de las ideologías y de LA VIDA DEL HOMBRE que si es arrebatada violentamente y sin juicio puede importarle más o menos porque así es su mente y su análisis de la realidad. La vida del hombre para él no tiene un valor absoluto y las palabras de Kant o del poeta cuando doblan las campanas no le afectan porque los demás, aunque no lo sepan, analicen como analicen los crímenes, en el fondo son iguales que él.

    Porque él es nacionalista y si él es nacionalista lo son todos los demás. Sólo cambia la nación que defienden. Y lo dice con toda dignidad y vergüenza.

    No volverá a leer ninguno de los argumentos escritos. No lo necesita.

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