Opinión

Sortu

‘En realidad, el quid de la cuestión consiste en discernir apriorísticamente si la intención de Sortu es la de actuar como un instrumento político y electoral al servicio de una banda terrorista, o bien sus promesas de pelear, por sus ideas, dentro del marco democrático respetando las reglas de juego son sinceras. Tiempo habrá para comprobarlo’.

Bernardo Fernández
Jueves, 28 de junio de 2012 | 17:11

Resulta sorprendente como determinados personajes políticos utilizan la vara de medir al Tribunal Constitucional (TC), en función de si las sentencias que éste dicta, coinciden o no con sus criterios. Aquellos que jalearon la sentencia del TC cuando se hizo público el dictamen sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña y pidieron respeto y acato para el Alto Tribunal, ahora, tras el fallo sobre Sortu, han salido en tropel, no tan sólo criticando la decisión, sino poniendo en tela de juicio su legitimidad.

De poco ha servido que el ministro de Justicia, Albert Ruiz Gallardón, manifestara “su discrepancia” junto al “máximo respeto” acerca de la sentencia. El ala más dura del PP, haciendo oídos sordos a la opinión del Gobierno arremetió con dureza contra el fallo judicial que legaliza el partido abertzale. Llegando a insinuar, de forma poco sibilina, una victoria de ETA sobre el Estado de derecho. Inaudito.

Ana Botella (PP), alcaldesa de Madrid, habló de “paso atrás” y “daño a la democracia”. Para el eurodiputado, vicesecretario del PP y ex ministro, Jaime Mayor Oreja, esa sentencia da “fuerza a ETA” y sostiene que la banda “nunca ha acariciado tanto poder”. De todos modos, quien ha hecho las declaraciones más estentóreas ha sido la presidenta autonómica de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (PP), para quien “ha llegado el momento de plantearse por qué tiene que haber un Tribunal Constitucional nutrido de políticos que se llaman magistrados pero que no lo son. A lo mejor hay que empezar a pensar que el Constitucional sea una sala del Supremo”, dijo sin inmutarse.

Es asombrosa la capacidad que tiene esta señora para proponer cambios y prohibiciones cuando la realidad no es de su agrado. En los últimos tiempos nos ha deleitado con su propuesta de prohibir un partido de futbol para evitar una pitada. Doña Esperanza no se anda por las ramas y, también, propuso reducir el número de diputados autonómicos de la Asamblea de Madrid para suprimir gastos. Sin embargo, no se le ocurrió pensar que existe una cosa que se llama libertad de expresión o que para reducir gastos se pueden suprimir chanchullos como Gürtel o, en su momento, la estación de AVE en Guadalajara, cono todo lo que aquel pelotazo supuso.

Pero volvamos a lo que tiene enjundia. Días atrás, el TC hizo pública una sentencia que legaliza al partido abertzale Sortu. La misma, en su último fundamento jurídico contiene un conjunto de medidas que pueden conducir a la ilegalización de la organización política si ésta no respeta los principios democráticos o el pluralismo político. Conviene poner aquí de manifiesto que este catálogo de conducta fue aprobado por todos los magistrados del Alto Tribunal, si bien es cierto que tres de ellos anunciaron que harán uso del voto particular, por sus discrepancias y dos votaron en contra por ser reacios a la legalización.

En realidad, el quid de la cuestión consiste en discernir apriorísticamente si la intención de Sortu es la de actuar como un instrumento político y electoral al servicio de una banda terrorista, o bien sus promesas de pelear, por sus ideas, dentro del marco democrático respetando las reglas de juego son sinceras. Tiempo habrá para comprobarlo. El hecho cierto es que en todo este largo y difícil proceso, que se ha de seguir hasta la desaparición total de la banda terrorista, no se debe descartar algún intento involucionista. Y eso se puede originar tano en al cúpula dirigente, como en algún grupúsculo, más o menos marginal, opuesto a colgar las pistolas. Es verdad. El riesgo existe.

No obstante, vale la pena arriesgar. Las incertezas que nos plantea el futuro no las resolveremos aferrándonos al pasado. De volver a las andadas, el Estado de derecho tiene mecanismos suficientes para actuar en consecuencia. Pero, a lo que nos debemos ir acostumbrando es a que la izquierda abertzale no va a renunciar a sus planteamientos independentistas en Euskadi, como no lo va a hacer ERC, en Cataluña, y defender eso en democracia es tan legítimo como cualquier otra opción. Aunque no nos guste.

Bernardo Fernández Martínez es ex diputado autonómico del PSC y consejero nacional de la Federación de Barcelona del PSC

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5 Comments en “Sortu”

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  1. AFOR - Jueves, 28 de junio de 2012 a las 19:07

    Excelente artículo del que comparto completamente su contenido. Tolerancia 0 a la violencia política, pero INFINITA al juego democrático.

  2. Manuel I. Cabezas - Jueves, 28 de junio de 2012 a las 20:45

    Sr. Bernardo,

    · En cada uno de sus deposiciones lingüísticas demuestra que es Ud. un genuino ejemplar de la casta política. Las “batallitas” entre Ustedes, los políticos, “el tú más”, el poner el ventilador y esparcir la mierda,…no interesan a nadie, sólo les interesa a Ustedes, los políticos (del PSOE, del PP, de IU, C’s, UPyD, CiU, ER y los demás), que se nutren como sanguijuelas de los sudores y de las lágrimas de la ciudadanía.

    · ¿Desde cuándo España es una democracia? Para que esto sea una realidad, hace falta que la SEPARACIÓN DE PODERES sea un valor supremo y principio sagrado, como exigía el Barón de Montesquieu, cuya muerte predijo su correligionario, Alfonso Guerra, que lleva más de 30 años aprevechándose y disfrutando de esta “democracia” (?). Y Ustedes le dieron la puntilla, no a Alfonso Guerra sino a la separtación de poderes y al ilustrado Mostesquieu Ustedes, los políticos, han convertido España en una GRANJA ORWELLIANA.

    · Ahora bien, esto no puede durar mucho tiempo; esto sólo puede explotar y la explosión se los llevará a todos Ustedes por delante, que no son parte de ninguna solución sino parte del problema, como aseveraba José Saramago, ese hombre de izquierdas, que praticaba la HONESTIDAD RADICAL y LO POLÍTICAMENTE INCORRECTO, cuando declaró: : “sin política no se puede organizar una sociedad. El problema es que la sociedad está en manos de los políticos” (de rancio abolengo o de nuevo cuño).

    · Le deseo que le pase a Ud. lo que Saulo, más conocido como San Pablo, que se cayó del caballo y, con el golpe, recobró la cordura y el camino de la verdad y de la vida.

    Manuel I. Cabezas
    28.06.2012

  3. robertg - Jueves, 28 de junio de 2012 a las 21:39

    Catalunya i el Pais Basc han d’ anar coordinades en aquest procés de desparassitatge que hem emprés.

    Cap pietat amb aquests gent que fa servir la violencia del seu aparell estatat, amb sentències judicials absolutament vergonyants en contra de la nostra llengua.

  4. Romualdo - Viernes, 29 de junio de 2012 a las 14:27

    El problema es que pruebas más que suficientes se han dado de que se trataba de una continuación de la ilegalizada Batasuna como así consideró el Supremo a la vista de los informes policiales.

    Hubo ya otro partido que en sus estatutos condenaba la violencia, ANV y no se le permitió estar en las Instituciones. Llegado el momento de condenar la kale borroka no lo hizo.

    Pues lo mismo puede ocurrir con Sortu porque la sospecha más que fundada es que la condena a la violencia no exprese ningún principio moral ni político sino una coletilla para encajar en la legalidad como ocurrió con ANV, La diferencia es que esperemos que ahora no se cometan atentados y no se vean obligados a condenar nada.

    A mí personalmente con los antecedentes de Batasuna y ANV me sobra. D. Bernardo Fernández no lo tiene tan claro. El riesgo existe pero vale la pena arriesgar ha dicho. ¿Y si sale mal qué hacemos? ¿Ilegalizamos y decimos que nos habíamos equivocado por creer que ahora decían la verdad? Apañados estamos si los Tribunales tienen que creer lo que estratégicamente dicen los que incumplen las leyes.

  5. Patxi - Viernes, 6 de julio de 2012 a las 01:58

    El problema de muchas personas en España es su falta de lecturas y su exceso de gregarismo, problema que se aprecia perfectamente en el mundo batasuno, mundo de escasas lecturas, mucho bar con los colegas de ideología y la creencia de que “como en mi tierra no se vive en ninguna parte”. Con tales mimbres es fácil que los demagogos que viven de la incultura ajena prometan paraísos en el futuro cuando llegue el soñado día de la independencia, promesas que se hacen en el entorno del bar y del alejamiento del fondo cultural, fondo que se ha ido forjando con los siglos en las lenguas más habladas: inglés, francés, español, alemán y poca forja ha tenido en lenguas que eran de tradición oral como el euskera. Ayer se firmaba el acuerdo entre los gobiernos regionales de Vascongadas y Navarra para ir traduciendo al vascuence publicaciones en otras lenguas, no es fácil encontrar libros de filosofía, economía, derecho, medicina, física, antropología, psicología y otras disciplinas en lenguas que viven de las subvenciones y sirven como excusa para ser colocados sus hablantes como funcionarios o como empleados públicos.

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