Opinión

La traición de los valores olímpicos

‘¿Por qué no un partido en pantalones, guantes y ‘niqab’? Y mañana, ¿por qué no una prueba de tiro en ‘burka’? Un miembro de la FIFA podría situarse en el punto de mira y encargarse de verificar si la vestimenta no presenta ningún ‘handicap’…’.

Caroline Fourest
Martes, 17 de julio de 2012 | 09:55

La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) no es una instancia de la que quepa esperar una especial sensibilidad hacia los derechos de las mujeres. Tan sólo se le pide que no traicione los valores del deporte. Algo que ha hecho al autorizar el velo como única y exclusiva excepción al uniforme deportivo.

Algo que supone pisotear los valores olímpicos, que en principio prohíben toda diferenciación política o religiosa tanto en los maillots como en los pódiums. No por compromiso laico, sino porque es la única manera de proteger los terrenos deportivos y garantizar la igualdad entre contrarios.

Es en nombre de este espíritu deportivo que Nelson Mandela obtuvo la exclusión de Suráfrica del movimiento olímpico mientras existiera el régimen de apartheid… Hay que creer que el apartheid sexual es menos grave. O que Qatar y sus aliados son suficientemente poderosos como para dictar su ley en el mundo del fútbol. Una ley que corresponde a una visión sexista pudibunda de la religión que no tiene nada que ver con el campo de fútbol.

Una de dos: o bien se supone que las mujeres son púdicas y entonces no juegan; o bien juegan, y lo hacen vestidas de igual forma que el equipo contrario. En virtud de un reglamento que se aplique a todos por igual. Si no, ¿por qué no un partido en pantalones, guantes y niqab? Y mañana, ¿por qué no una prueba de tiro en burka? Un miembro de la FIFA podría situarse en el punto de mira y encargarse de verificar si la vestimenta no presenta ningún handicap

No nos sonriamos demasiado. Hay algo muy serio en juego en esta historia. Al romper el consenso deportivo para respetar el velo como elemento cultural, los países del Golfo pérsico han obtenido una victoria aplastante sobre el universalismo, un valor y un principio del que el deporte es embajador -mucho más que las Naciones Unidas- a los ojos de millones de ciudadanos en el mundo.

A partir de ahora, la vía está libre para que el deporte se convierta en un gran panel publicitario a favor del respeto a los particularismos culturales y religiosos, por más sexistas y opresivos que éstos resulten.

Estricta aplicación de los principios de igualdad y de neutralidad

La Liga Internacional de Derechos de las Mujeres (LDIF) lo ha comprendido. Esta organización invita a suscribir el manifiesto ‘Juegos Olímpicos de Londres 2012: justicia para las mujeres’, que exige la estricta aplicación de los principios de igualdad y neutralidad en los próximos Juegos Olímpicos.

La ministra [francesa] de Deportes debería firmarlo, en lugar de explicar esta derogación del uniforme deportivo como un medio para “permitir a ciertas mujeres y equipos femeninos que estaban excluidas de la práctica deportiva, que participen en la competición”. Eso es un poco como si la Suráfrica del apartheid hubiera conseguido esquivar el embargo, y un ministro francés de Deportes se felicitara del hecho de que los negros surafricanos pudieran finalmente jugar. Picante.

La derecha lo tiene fácil para señalar que la izquierda no se encuentra cómoda en estos temas. Ello, aunque Valérie Fourneyron [ministra socialista de Deportes] -que apoya, por cierto, la prohibición del velo en el seno de la Federación Francesa de Fútbol- haya recordado que su predecesor [conservador] reaccionó bien poco el pasado marzo, cuando la decisión de la FIFA recibió un “acuerdo de principio”.

Ocurre que este Gobierno [socialista de Francia] ha sido elegido por una voluntad de igualdad. Y no debería mirar hacia otro lado cuando la igualdad retrocede.

Caroline Fourest es profesora en el Instituto de Ciencias Políticas de París, Sciences-Po París, y redactora jefe de la revista feminista Pro-Choix

[Artículo publicado en Le Monde el pasado 13 de julio. Reproducido en español con autorización de la autora. Traducción de Juan Antonio Cordero Fuertes]

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13 Comments en “La traición de los valores olímpicos”

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  1. Romualdo - Martes, 17 de julio de 2012 a las 11:15

    Efectivamente se trata de un retroceso y además muy grave. Porque no es una nimiedad. Y la mayor verdad de lo que dice la señora Fourest es que la izquierda no se encuentra cómoda con estos temas.

    Porque un problema ideológico, no es el único, que está agarrando a la izquierda por la garganta y arrastrándola al fondo de la injusticia y la insolidaridad es el relativismo cultural al que hoy se llama “respeto a la identidad”.

    Cuando ese respeto conculca derechos de las personas o establece diferencias en valores universalmente aceptados se está claudicando ante un falso progresismo que sabe que una victoria por mínima que sea o un uso de su lenguaje perverso sienta las bases casi definitivas de sus postulados y que costará décadas, si no siglos desmontar.

    Edurne Uriarte ha escrito un libro sobre esto donde denuncia a la izquierda por aceptar y defender planteamientos en nombre de la universalidad y la justicia social para todas las personas, presentándolas como progresistas, pero que nada tienen que ver ni con el progreso ni con la justicia social y mucho menos con la universalidad.

    No he leído el libro pero sí su reseña y me ha llamado la atención que los conceptos a los que se refiere sean la comprensión, simpatía y ejercicios de integración hacia el terrorismo de extrema izquierda y nacionalista, el “pacifismo” frente a la “respuesta militarista de la derecha”, la identidad englobando en ella el multiculturalismo y el feminismo y el radicalismo que permite actuar al “progresismo” con impunidad ideológica y saltándose las leyes.

    Creo que la mayoría de las personas de izquierdas reflexionando sobre estas cuestiones descubren en efecto que están incómodas con ellas precisamente porque, contra lo que aparentan, defienden postulados segregadores, xenófobos, fuera de la realidad y que sientan las bases para el triunfo de los totalitarismos. Pero los líderes los han aceptado para tener, una vez que ha caído el muro y la democracia liberal y social es aceptada universalmente como el sistema que mayores libertades permite a los ciudadanos, una basee ideológica más amplia con que enfrentarse a la derecha.

    Lo hacen en nombre de la Justicia Social Universal y de defensa de los valores culturales y su diversidad pero le hacen el juego a la intransigencia. No tienen nada que ver con los planteamientos de los que defienden que otro mundo es posible, aunque ellos también participen en esos movimientos y los apoyen. Su “comprensión” a estos postulados los apartan de esos mismos valores que dicen defender.

    Esa es la contradicción que yo siempre he visto en el maridaje entre izquierda y nacionalismo, aunque no haya sido capaz analizarlo científicamente.

  2. Peritta - Martes, 17 de julio de 2012 a las 11:27

    Efectivamente, doña Carolina, ¿por qué no una barretina?.

    Quiero decir una barretina oficial, no una barretina espontánea señora, ésto es, de obligado cumplimiento para los “propios”, tolerada a los ajenos y estrictamente prohibida a “colonos” y agentes enemigos.

    Vaya, que a mi no me parecería mal que unas llevaran el velo y otras no ya que, según dicen, es una cuestión estrictamente personal, ya sabe, moral y religiosa. Pero como atinadamente dijo usté en el anterior texto, está en juego, ahí es ná, la hegemonía sobre todo el islam, el velo es sólo un pretexto.

  3. Peritta - Martes, 17 de julio de 2012 a las 11:31

    Vale, Allah será muy Ahkbar pero… ¿era calvo Mahoma?.

  4. Libre - Martes, 17 de julio de 2012 a las 12:11

    Los petrodólares mandan y Occidente se toma en serio sus principales valores: “el dinero es lo primero. Punto.”

  5. Erasmus - Martes, 17 de julio de 2012 a las 13:28

    AGENTE DE LA CIVILIZACIÓN UNIVERSAL

    Hay que preservar, como pide Fourest, la autenticidad del deporte como uno de los más poderosos agentes de creación de la civilización universal, que por primera vez en la historia se está definiendo.

    “ERASMUS”

  6. Jose Orgulloso - Martes, 17 de julio de 2012 a las 20:03

    A mi me parece muy mal esta cesión a las imposiciones.

    Pero quiero reiterar que también estoy y estuve en contra de otra imposición que se llegó a aceptar y aquí ninguna feminista ni progresista ni conservadora abrió la boca: cuando a las deportistas de balón-volea fueron obligadas a vestir pantaloncitos mínimos y ajustadísimos porque, según un dirigente de dicha federación, “así se dará más espectáculo y acudirá más público a los partidos”.

    Los unos por demasiado y los otros por demasiado poco.

  7. Santaco - Martes, 17 de julio de 2012 a las 23:24

    El xandall dels esportistes espanyols més que per anar per l’or és per anar a robar coure.

    Salut i independència.

  8. Tortuga Ninja - Miércoles, 18 de julio de 2012 a las 08:40

    Mira, retaco, et diré el que passarà: tot el món veurà la desfilada amb un somriure d’ orella a orella, el Nadal passejarà la bandera espanyola amb honor i alegria, els nostres atletes saludaran amb gràcia, el públic aplaudirà i ovacionarà fins a pelar-se les mans i tothom s’ho passarà pipa excepte els frustrats de sempre, que seguireu miserablement ennuegats en la vostra pròpia bilis. A més a més, l’equip de power-rangers tornarà feliç a casa amb algunes medalles i cada vegada que en guanyin una escoltarem l’himne nacional. I enmig de tota aquesta positiva efervescència esportiva generalitzada els independentistes seguireu malvivint amb la vostra frustració infinita i malsana.
    Apa, bon dia.

  9. jam. bcn - Jueves, 19 de julio de 2012 a las 11:01

    Para igualdad: se obligue a la selección masculina de las veladas a jugar con chilaba. Hala.

  10. toni - Jueves, 19 de julio de 2012 a las 11:25

    quienes somo nosotros para imponer a los demás nuestros valores???

  11. Romualdo - Jueves, 19 de julio de 2012 a las 13:43

    No se trata de nuestros valores sino de ajustarse a la Declaración Universal de Derechos Humanos. Nadie puede ser discriminado por razón de sexo.

    ¿Las normas establecidas en la indumentaria deportiva pueden y deben ser cambiadas por valores sospechosa y no tan sospechosamente discrimitatorios contra la libertad de las mujeres?

    ¿Puede una mujer que tenga valores distintos (por atea, cristiana o lo que sea) en ciertos países quitarse el burka o el velo o jugar al fútbol con el atuendo internacional?

    ¿Por qué hay que transigir con ello y menos en un campeonato internacional?

    ¿No estaremos cayendo en un relativismo cultural discriminatorio y contrario a los Derechos Humanos?

  12. toni - Jueves, 19 de julio de 2012 a las 18:26

    Romualdo……la declaración universal de derechos humanos protege la libertad de culto y la no discriminación por cuestiones religiosas.Es un tema delicado sin duda¿donde se ha de trazar la linea????un estado que obliga a las mujeres a usar una prenda debe ser sancionado,pero una mujer que quiere practicar deporte sin por ello renunciar a sus creencias debe serlo también,una musulmana francesa,alemana o española??????No hablamos del burka sino de cubrirse el cabello y el cuerpo de un modo decoroso según sus creencias…yo siempre he creído que la libertad no se impone.

  13. Romualdo - Jueves, 19 de julio de 2012 a las 18:54

    Toni:

    La libertad no se impone pero se deben remover todos los obstáculos que impiden ejercerla. Yo no puedo impedir que en el ejercicio de su libertad un mandatario de religión islámica se niegue a estrechar la mano de la señora Merkel pero igualmente de justo es que los demás dignatarios, hombres o mujeres de Alemania, se nieguen a estrecharle la mano a él. Hablo en ejercicio de su cargo evidentemente. A título particular con igual o mayor motivo.

    Con el fútbol, yo también creo que es un tema delicado, mucho me temo que estamos en una de esas batallas que todos los intransigentes libran en un cuerpo a cuerpo a la corta pero que a la larga lleva a un sometimiento de las personas a sus ideas religiosas. Porque la religiosidad en ciertas cuestiones debe quedar a un lado a no ser que consideremos igual de progresista el laicismo que el fundamentalismo religioso y entendamos legítimo que todos nos gobernemos por los mandamientos de la religión que profese la mayoría o la totalidad de una sociedad.

    El pudor puede llevarlas a no participar en un torneo de fútbol pero por las mismas podría llevarlas a no participar en un ballet y yo he visto actuar al ballet de la Ópera de El Cairo con el tema de Zorba el Griego y te aseguro que han sabido estar en su papel al más altísimo nivel sin entremezclarlo para nada con la religión. Cuando termina la representación cada una es muy libre de vestir como quiera pero en el cine, el teatro, el ballet o la ópera ocurre como en el deporte. Y te recuerdo que se elige participar en ello libremente. Sólo se trata de respetar las normas.

    Porque si no al final, cediendo en cosas aparentemente nimias como dice el artículo, se nos va llevando a cuestiones muy graves. El Apartheid de Sudáfrica era lo suficientemente grave como para ser excluídos de los Juegos Olímpicos. Con el respeto a todos los seres humanos y la no discriminación por razón de sexo yo entiendo que debe ocurrir lo mismo si no queremos que la historia camine hacia atrás.

    Estoy de acuerdo en que es un tema muy delicado pero yo así lo veo y también soy todo lo tolerante que puedo. Hasta donde creo que se puede y se debe ser naturalmente.

    Un saludo.

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