Opinión

La desconfianza en España

‘Como sociedad, no somos menos inteligentes que otros, ni tenemos menos corazón. Pero la desconfianza limita nuestras opciones al hacernos poner el foco en lo negativo. Y limita así la disposición a actuar con empatía. A veces es necesario desconfiar, otras veces es nuestro problema’.

Víctor Francisco Bermúdez
Lunes, 6 de agosto de 2012 | 09:22

Perdemos horas y horas hablando de la actitud de los partidos políticos, también hablando de los agravios o pretendidos agravios territoriales, de la corrupción o de cualquiera de los problemas que hemos creado o no hemos sabido resolver como sociedad a lo largo del tiempo. Este país está lleno de víctimas o de quienes creen serlo. Sufrimos, entre otros, el sectarismo político, el sectarismo periodístico, el sectarismo territorial, el sectarismo lingüístico, el fraude fiscal. Perdemos tiempo, oportunidades y energías convertidas en mala sangre y todo ello, voy a defender aquí, tiene una misma causa cultural: nos puede demasiado a menudo la desconfianza.

Creo que ese es nuestro gran problema, base de muchos de los males que padecemos. Ésta actúa en la práctica a la vez como causa y consecuencia de sí misma. Siempre hay una excusa, un agravio que justifica dicha actitud y que a su vez justificará la desconfianza del otro en el futuro. Un pez que se muerde la cola.

Se trata de un mecanismo de supervivencia humana que sirve para la defensa de los propios intereses contra quien se sospecha quiere dañarlos. Pero cuando se exagera, limita la colaboración entre personas o directamente la impide. Contamina la mente e incapacita a su portador para aprovechar oportunidades. Así dificulta la convivencia y genera problemas a las sociedades. Y acaba produciendo en las personas un placer mayor en envidiar antes de reconocer, en atacar antes de defenderse, en despreciar antes de apreciar: en destruir antes que construir. Todo ello autojustificado en la conciencia por la prevención; antes de que el otro me haga lo que estoy pensando que me puede hacer, lo hago yo.

Algunos ejemplos:

1) Sectarismo político o la incapacidad para el interés general:

PP vs PSOE, esta es la base de la política española de los últimos 20 años. Un estado de guerra política gratuita perpetua. ¿Pensar en los intereses del país? Imposible. Los dos grandes partidos no saben ni quieren llegar a acuerdos de Estado, ni tan solo sobre temas básicos para el interés general. Las imágenes de los debates en el Congreso o en el Senado son continuos ejemplos de cainismo. Ni en el fondo ni en las formas dan la talla. No se ponen de acuerdo ni en educación, ni en modelo de Estado, ni en política internacional, ni en casi nada. Han llegado incluso a dividir a las asociaciones de víctimas del terrorismo. Todo un hito.

Prefieren pactarlo todo con los grupos nacionalistas que los desprecian antes de arriesgarse a entenderse. Cuando la desconfianza reina, todo se convierte en mera supervivencia, en ciega lucha por el poder inmediato. Por ese camino van cediendo lo que sea antes de ponerse de acuerdo entre ellos. Cediendo aunque eso les condene a ceder más en el futuro y quizás algún día a perderlo todo. De victoria en victoria hasta la derrota final.

Ya no es problema saltarse, o mirar para otro lado cuando otros se saltan, las sentencias del Supremo o del Constitucional. Sólo el corto plazo importa. Para justificarse asumen, conscientemente o no, afirmaciones como: “Ellos también lo harían”, “lo hicieron”, “lo harán”.

¿Cómo vas a pensar en el largo plazo o en el interés general si crees que tienes que defender lo tuyo con uñas y dientes cada día porque el otro haría lo mismo? Las políticas a largo plazo necesitan un marco estable de confianza entre personas. ¿Cómo vas a guardar las formas y el respeto si estás convencido de que el otro te la va a jugar o te va a atacar? Atacas antes.

2) Desconfianza política, también social:

Un ejemplo reciente; la diputada del PP que le dijo “que se jodan” a la bancada de la oposición. Esa diputada debería sentir vergüenza de su actitud. No tiene el respeto suficiente para ocupar su cargo, el cainismo es demasiado fuerte en ella. Pero la interpretación de los hechos que corrió como la pólvora fue que esa expresión la había destinado a los parados. ¿Pero cómo va a decir alguien eso de los parados? Que tanta gente piense que esa diputada le dijo “que se jodan” a los parados es una muestra de desconfianza social excesiva, extrema.

En el fondo la desconfianza política tiene el mismo origen que la desconfianza social. Los políticos son, al menos en parte, un reflejo de la sociedad a la que representan. ¿Cuántas veces habremos oído decir “¡Qué se jodan!” o “Que es fotin!” en nuestras vidas?

3) Periodismo de trincheras:

Muchos medios participan sin pudor en la batalla por el poder y usan las mismas armas que los políticos. Para ello promueven la vitamina necesaria: la desconfianza contra el otro. Abusan del cainismo. La corrupción que importa es la del otro. La actitud cainita que es noticia es la del otro. “¡Qué malo es siempre el otro! ¡Desconfiad de él!”, parecen querer meternos en la cabeza unos y otros.

4) Guerracivilismo:

Antes de la guerra; cómo se insultaban en el Congreso y fuera de él, con qué facilidad se iba a la contra, cómo corrió el odio. Cómo unos y otros hacían, una vez en el poder, lo que querían sin pensar en los demás. Las terribles desigualdades económicas. La derecha sectaria. La izquierda sectaria. La iglesia sectaria. El anticlericalismo sectario. Los regionalismos sectarios. Etcétera. La desconfianza llevada al extremo: aquello acabó en una Guerra Civil.

5) A la contra se vive mejor:

¿Conocen ustedes la frase “contra Franco se vivía mejor”? También contra Felipe, contra Aznar y contra ese, aquel o aquellos. Ese sentirse a gusto a la contra, indignado, cabreado. En una sociedad donde la desconfianza es demasiado fuerte, es una tentación dejarse llevar por el a la contra.

6) El país del agravio territorial:

Los nacionalismos son otro gran ejemplo del triunfo de la desconfianza. En una sociedad donde la desconfianza está tan a flor de piel es muy fácil que los mensajes y lógicas nacionalistas prendan. Sus generalizaciones: “contra ellos”, “porque nos desprecian”, “es su culpa”, “nos quieren mal”. Así, todo rasgo cultural es susceptible de ser usado sectariamente.

Un ejemplo, el término “expolio fiscal” o la expresión “España nos roba” que intentan promover allí donde puede buena parte del catalanismo actual. Va más allá de una descripción que quiera ser objetiva. Es legítimo defender con argumentos que hay, o no, un déficit fiscal porque el Gobierno español no invierte lo suficiente en Cataluña. Pero decir que “nos roban y nos expolian” es ya otra cosa. El mensaje pasa a ser: “Cuidado con los españoles, no son de fiar, nos roban porque son ladrones, nos expolian porque nos quieren ahogar”.

Y lo mismo ocurre cuando alguien declara que los catalanes son “tacaños” y “quieren que España les mantenga”. Ahí también se han dejado de lado los argumentos. Unos y otros buscan utilizar la desconfianza a favor de unos prejuicios o de unas ideas políticas. Dos caras de la misma moneda.

Como catalán he comprobado la desconfianza en el independentismo y buena parte del nacionalismo desde que tengo memoria. Muchos de sus mensajes son desconfianza en estado puro: “No nos quieren”, “nos roban y expolian”, “sólo nos quieren para acabar con nosotros”, “se levantan cada día pensando en cómo hacer daño a Cataluña”, etc. El independentismo no es más que otro ejemplo del gran mal cultural de España, de la mentalidad que lleva al fracaso. Que se vea a sí mismo como “no español” no tiene ninguna importancia. Un problema cultural no se arregla cambiando etiquetas, y menos cuando vives de él.

Pero no sólo es cuestión de nacionalismos, de hecho estos no son más que una extensión de una desconfianza territorial primaria. Los agravios o supuestos agravios se encuentran por todas partes. Posiblemente este país tenga el récord del mundo en número de partidos regionalistas, nacionalistas e independentistas así como de partidos que sin serlo actúan con sus lógicas. Desde Cantabria hasta Canarias, desde Baleares hasta Galicia pasando por Castilla y León, León y el Bierzo. En España no es rara la idea de que la propia comunidad, provincia, comarca o ayuntamiento es o ha sido víctima de alguna discriminación respecto a alguien. A menudo respecto a todos los demás.

En una cultura donde la desconfianza ocupa un espacio demasiado amplio, es mucho más fácil evitar la autocrítica, y que triunfe el primero que declara que: “La culpa es de los otros y nosotros os protegeremos de ellos”. Pero el resultado final es patético: 45 millones de personas, o al menos sus representantes, quejándose de esos mismos 45 millones de personas, con acusaciones cruzadas, solapadas e imitadas.

7) El fraude fiscal:

El fraude fiscal en España es alto y se basa, creo, en la desconfianza social. ¿Por qué pagar cuando crees que muchos otros no pagan impuestos? ¿Colaborar con la sociedad asumiendo esa idea? “¡Primero tengo que mirar por mí mismo! ¡No voy a hacer el primo!”. La desconfianza es generadora de realidad y ésta, de más desconfianza.

8) Corrupción:

Hermana del fraude fiscal, la corrupción está a la orden del día. Otra vez, los mismos mensajes asumidos desde la desconfianza: “Si no lo hago yo lo hará otro“. “¿Y por qué no hacerlo si ellos también lo harían?”.

Conclusión:

Que nadie se sienta criticado en su persona, he generalizado para escribir este artículo. Cada persona es diferente. Además es difícil saber si hay más desconfianza en unas sociedades que otras o si simplemente se expresa de otra forma. Puede que una mezcla de ambos. Sostengo que las desconfianzas territoriales, políticas, sociales en general son la consecuencia y la prueba de algo, que afecta a la sociedad en su forma más básica, es decir a la relación entre las personas. De un problema cultural.

Éste lleva aquí mucho tiempo. Y tiene base en la realidad pero al mismo tiempo la alimenta. Es vital que seamos conscientes del daño que nos causa como sociedad, que nos templemos y pensemos mejor en como reaccionamos a lo que hacen los demás. Porque quizás lo único que ocurre es que ellos están también atrapados en él y no conocen otra manera de defender sus intereses. Enseñémosle al otro que hay otro camino. La convivencia lo necesita. Todos lo acabaríamos agradeciendo.

Como sociedad, no somos menos inteligentes que otros, ni tenemos menos corazón. Pero la desconfianza limita nuestras opciones al hacernos poner el foco en lo negativo. Y limita así la disposición a actuar con empatía. A veces es necesario desconfiar, otras veces es nuestro problema.

Víctor Francisco Bermúdez es profesor de Secundaria en la enseñanza pública holandesa

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11 Comments en “La desconfianza en España”

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  1. Erasmus - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 09:27

    CATALUÑA NECESITA AL ÚNICO PERIÓDICO CATALÁN QUE SE SALE DEL REBAÑO: ‘LA VOZ DE BARCELONA’

    Para estar informado, en Cataluña, si uno es constitucionalista debe también leer algún periódico del nacionalismo catalán. El único que yo recomiendo es E-noticies, que solo tiene edición digital. Me parece el mejor periódico nacionalista. El más objetivo y menos sectario.

    Es lo que veo en el panorama del totalitario monopolio que ejerce CiU, ‘partido oficial’ de la situación, sobre la prensa editada en Cataluña. Aunque el monopolio abarca todo el sistema mediático, es particularmente palpable en la prensa. La prensa editada en Cataluña configura un auténtico ‘periódico único’, mediante el control por el ‘partido oficial’ de todas las cabeceras importantes que arrastran al conjunto. Con la sola, muy meritoria, excepción del diario digital barcelonés en español, LA VOZ DE BARCELONA.

    Recomiendo especialmente evitar La Vanguardia, pura ‘comida oficial’ (boletín orgánico de CiU) y un panfleto independentista. Aunque es cierto que -sin llegar a tanto oficialismo- todo el ‘periódico único’, formado por las 7 grandes cabeceras (4 ‘dobles’ papel y digital, La Vanguardia, El Periódico, El Punt Avui, Ara, 3 solo digital, Nació Digital, Vilaweb, E-noticies) es en su conjunto un panfleto independentista, según la línea marcada por el ‘partido oficial’.

    ¿Ustedes piensan que la prensa está menos ‘dirigida’ en la Cataluña de CiU que en la Cuba castrista? Si lo piensan, se equivocan. Lean ustedes, en un mismo día, esos 7 periódicos (los he citado porque son los de mayor audiencia, por supuesto, el resto sigue su estela) y comprobarán que todos trabajan por el objetivo de la independencia de un modo militante.

    Tal situación es inaceptable por el Estado democrático, al que se intenta destruir por la vía antidemocrática del monopolio de la prensa, negador del pluralimo informativo esencial en toda democracia. Algo deberá hacerse para contrarrestarlo.

    Una de las actuaciones más escandalosas del independentismo sistemático de CiU (el de CiU es el único independentismo que nos preocupa, el de ERC no nos preocupa lo más mínimo, lástima si el señor Junqueras se decepciona) es la distribución de la edición en catalán de La Vanguardia en su práctica totalidad gratuitamente en los trenes de la periferia de Barcelona y otros espacios públicos. Pagado por la Generalidad con una subvención directa a La Vanguardia para su edición en catalán. Pagamos todos la propaganda de un partido y del independentismo, e igualmente la sustitución del español por el catalán mediante una ‘educación de adultos’ no solicitada.

    Inaceptable, ni políticamente, ni empresarialmente. Dese de alta La Vanguardia como periódico gratuito y ostente esa imagen. Algunos denunciaremos tal escándalo hasta que se avergüencen y rectifiquen. Veremos si queda algo de vergüenza en la Cataluña del ‘partido oficial’ (que llaman ‘federación).

    ¿Que les parecería que el ministro, Jorge Fernández, ofreciera en los mismos lugares y a la misma hora la misma cantidad de ejemplares gratuitos de El Mundo dando a elegir, español o catalán, Constitución o secesión?

    Estoy convencido de que el pluralismo en la prensa, en Cataluña, hoy inexistente debido al monopolio de CiU, comenzará en la prensa digital. Como competición entre E-noticies (nacionalista) y LA VOZ DE BARCELONA (constitucionalista), 3º y 4º diarios digitales catalanes respectivamente. Espero que se situarán en cabeza, como puros noticieros. Ágiles y baratos de hacer. No los tradicionales soportes enciclopédicos. Por contra, el último llegado al frente periódístico (con fórmula vieja), Ara, yo diría que quiere ser E-noticies +Wikipedia. Compite/repite con La Vanguardia y El Periódico, en desventaja en venta en kioskos. Un periódico de kiosko, reducido a circulación solo digital. Una ruina económica que únicamente puede vivir de la subvención. ¿Qué le hace pensar a Monica Terribas (flamante nueva editora de Ara) que va haber dinero para ese ca-rí-si-mo proyecto innecesario cuando va a faltar para todo?

    Al margen de su mejora diaria y la competición con su rival de referencia (E-noticies) LA VOZ debe explicar la actual distorsión que se produce en el mercado de la audiencia de los digitales editados en Cataluña. LA VOZ cumple el precepto de que un periódico debe dirigirse a un sector del público aunque interese a todos. Siendo más amplio el sector del público al que LA VOZ se dirige (en lo ideológico constitucionalistas, en general, liberales en particular -catalanes, o gente de fuera interesados por Cataluña- en lo lingüístico usuarios del español) que el que comparten el resto de los digitales catalanes (ideológicante nacionalistas catalanes, usuarios del catalán, salvo E-Noticies también con versión en español, automática, al político Nadal a veces le nombra Navidad) LA VOZ no se encuentra, como debería estarlo, en cabeza de audiencia entre los diarios solo digitales editados en Cataluña. No es normal que LA VOZ DE BARCELONA no sea nº1 en audiencia de los diarios digitales catalanes, dada la amplitud del sector del público al que se dirige, siendo comparable a cualquier otro soporte en calidad periodística. Debe ser explicado. Y corregido.

    Siendo lo lógico, el diario barcelonés LA VOZ DE BARCELONA llegará a ser el primero en audiencia de los periódicos digitales editados en Cataluña. Los usuarios del español (sea o no su lengua materna, o principal) tendrán un solo periódico digital catalán, mientras que los usuarios del catalán no más numerosos tendrán 10 si no concentran la oferta actual.

    Auguro un papel de importancia creciente en Cataluña, en la información y la opinión, a LA VOZ DE BARCELONA. Único periódico catalán que se sale del rebaño.

    “ERASMUS”

    (revisado, 06/08/2012)

  2. joanmas - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 12:42

    Victor Francisco Bermudez Muy bueno y certero tu articulo.

    Ojala sirva para que erasmus y compañia y tambien independentistas de aqui, lo entiendan.
    Estos parece que solo quieren sembrar odio y desconfianza con sus vecinos

  3. Una opinión más - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 12:48

    Estoy de acuerdo con el artículo y expone un mal endémico que ha sido utilizado por algunos políticos y vividores sociales para sacar tajada en beneficio personal. No hay lugar en el mundo que no haya sido conquistado por sus habitantes actuales en detrimento de los que estaban antes, así que no tiene sentido culpar a otros de que les han conquistado el territorio. Cuando alguien trabaja para sí, trabaja para otros y para la comunidad, principio de base liberal que ha sido criticado por quienes exigen que uno trabaje para los demás, la mejor manera de hacer que nadie trabaje para sí mismo. De ahí que los sistemas socialistas fracasen y los liberales triunfen. EEUU frente a la URSS, dos sistemas, dos resultados. Los españoles hemos pasado de un sistema proteccionista de INI, SERPA y VPO a otro de identidades locales que permite tener caciques locales de subvención y PER; es parecido a lo de antes pero en localista.

  4. Can Jofresa - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 17:02

    Un gran artículo.

    Es cierto, muchos españoles creen que el mundo está en deuda con ellos. Este sentimiento extraño a menudo toma una derivada política que personifica en un fetiche llamado “España” la causa de todos los males individuales. Tal vez los españoles, en el fondo, reprochan a España que haya dejado de ser un imperio sobre el que no se ponía el Sol.

    Madariaga lo dejó dicho en su fabuloso libro titulado “España”: lo más notable de los españoles es su falta de unión.

    Así nos va.

  5. Guillermo - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 17:02

    Muy certero el analisis

    Es doloroso leerlo porque es totalmente cierto

  6. Guillermo - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 17:08

    La envidia y el odio son los deportes nacionales en España

    Pero eso si, nos autoconvencemos de que aqui se vive como en ningun sitio porque tenemos sol, paella, y lo ganamos todo en futbol

  7. ufrasico - Lunes, 6 de agosto de 2012 a las 18:34

    Eso pasa por que la vigente casta política son los mismos zorros que han estado saqueando el gallinero, y los que pretenden saquearlo del todo mientras exista una gallina o un huevo más que saquear, cuando, para ir bien, la “guardia siví” los tendría que haber llevado, ya, ante el señor juez. Es lo que tiene esta puta Partitocracia Coronada que nos dieron, en su día, con la aviesa intención de “darnos” a todos, como han hecho y siguen haciendo. Esto es lo que se llama la España dual formada por la aristocracia política que manda y ordena en todo, y los siervos de la gleba, la Sociedad, que los mantenemos.

  8. Rapso - Martes, 7 de agosto de 2012 a las 00:52

    Hubo una vez alguien que dijo estas palabras premonitorias :

    ” España es un Pais que ha venido a menos por una triple división”:

    1) Por la división engendrada por los partidos políticos!

    2) por la división engendrada por los separatismos locales !

    3) por la división engendrada por la lucha de clases!

    Y termino afirmando :” Cuando España supere esas tres divisiones volverá a ser de nuevo un gran Pais y una gran Nacion rica y prospera tal como lo fue en sus mejores tiempos”.

  9. Romualdo - Martes, 7 de agosto de 2012 a las 08:29

    Enhorabuena a D. Víctor Francisco Bermúdez por este artículo. Necesitamos superar efectivamente la desconfianza, pero no por ello dejar de contarnos la verdad a nosotros mismos, como ciudadanos unos y como políticos otros. Creo que el autor lo ha dejado clar.

  10. bat - Martes, 7 de agosto de 2012 a las 14:44

    déficit fiscal = España nos roba.

    normalización lingüística = Como Franco pero al revés.

    casos de corrupción = todos los políticos son delincuentes.

    persona de orientación progresista = rojo radical.

    persona de orientación conservadora = fascista nostálgico.

    persona favorable a la regulación del aborto = asesino de bebés.

    persona contraria al aborto = integrista sectario.

    escuela en catalán = exterminio planificado de los castellanos.

    aumentar una hora la enseñanza del castellano: crimen contra Cataluña.

    En este país (o estado, nación, ente o lo que sea) el razonamiento ponderado se toma como síntoma de debilidad. Siglos de monarquías absolutistas, oscurantismo religioso y dictaduras militares nos han convertido en Perogrullos unicejos.

  11. primo-rosa y de las jons - Martes, 7 de agosto de 2012 a las 15:14

    Rapso – Martes, 7 de agosto de 2012 a las 00:52

    UNION para que sea UNA
    PROGRESO para que sea GRANDE
    y DEMOCRACIA para que sea LIBRE

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