Opinión

República es igualdad

‘Los políticos no se ponen de acuerdo para hacer una reforma de la Constitución y nunca les parece un buen momento. Cuando se haga, si se hace, lo mejor sería llegar hasta el fondo de este asunto y sustituir la monarquía actual por un Estado republicano que respete el principio democrático de igualdad. Todos saldríamos ganando’.

Roberto Augusto
Martes, 11 de diciembre de 2012 | 11:10

Soy partidario de la abolición de todas las monarquías del mundo y su sustitución por un modelo republicano. Considero que esta forma de Estado es obsoleta. Por supuesto es mejor vivir en el Reino de Bélgica que en la República Islámica de Irán, pero aquí estoy hablando de países democráticos.

Uno de los valores fundamentales de una sociedad libre es el de la igualdad. La Constitución española, en su artículo 1, dice que los valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico son ‘la libertad, la igualdad y el pluralismo político’. Hipotéticamente hablando (ya sabemos que en la práctica las cosas son distintas) cualquier español puede ser presidente del Gobierno, algo que no sucede con la jefatura del Estado, que es propiedad privada de una familia. Quiero recordar, además, que aunque el rey tenga una función representativa es un cargo político. La forma de Estado monárquica es contraria a ese principio supremo de igualdad.

En el caso concreto de España hay dos asuntos centrales que también chocan contra esa idea. El primero de ellos es el de la inviolabilidad judicial del rey. Los tribunales no pueden procesarle. Por eso cualquier querella que se presenta contra él es archivada de inmediato. Esto no es algo extraño. Muchos jefes de Estado tienen un estatus similar durante el ejercicio de su cargo, por ejemplo, el presidente de Francia.

Sin embargo, en una república, donde suelen estar limitados los mandatos, los que ostentan la jefatura del Estado pueden responder ante los tribunales cuando cesan en su cargo, como en el caso de Jacques Chirac. Pero el rey español lo es mientras viva o abdique y eso le asegura una impunidad total hasta su muerte. Ese es otro defecto de nuestra monarquía.

El segundo tema que supone un atentado contra la idea de igualdad en el sistema español es el de la discriminación de la mujer en su acceso a la corona. El hijo del Rey Juan Carlos I ha desplazado a sus hermanas de la sucesión por el simple hecho de ser hombre, aunque sea más joven que ellas. Recordemos también que la Constitución reconoce en su artículo 14 la igualdad ante la ley, sin que pueda haber discriminación por razón de sexo. Nuevamente la monarquía supone una anomalía democrática.

Se ha planteado una reforma de este artículo, pero como casi siempre los políticos no se ponen de acuerdo para hacerla y nunca les parece un buen momento. Cuando se haga, si se hace, lo mejor sería llegar hasta el fondo de este asunto y sustituir la monarquía actual por un Estado republicano que respete el principio democrático de igualdad. Todos saldríamos ganando.

Roberto Augusto es doctor en Filosofía

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14 Comments en “República es igualdad”

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  1. AFOR - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 11:24

    Personalmente también estoy por la República. Comparto la opinión en su totalidad.

  2. Jose Orgulloso - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 11:54

    No soy un defensor a ultranza de la monarquía pero mucho me temo que una república española estaría más cerca de la italiana, griega o portuguesa que de la francesa o la alemana.

    Me parece que el problema no es si tenemos un rey o un presidente sino si tenemos un gobierno fuerte y una oposición responsable o lo que tenemos ahora: un gobierno débil y una oposición irresponsable. Tanto cuando gobierna PP como cuando gobierna PSOE.

  3. Fran - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:06

    Os imaginais una cohabitación, por ejm. presidente de la republica del psoe y presidente del gobierno del pp?.
    A mi eso me parece ciencia ficcion, mientras no cambie la clase politica y la izda. no pase pagina de la guerra civil.

  4. Coque - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:11

    El problema de este pais no es la monarquia. El problema es la clase politica

  5. Perico - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:16

    El monarca actual a mi no me cae bien. Pero decir que Repubica es igualdad es un canto al sol, un sofisma, un desvario y hasta una mentira porque todos somos desiguales, todo lo desiguales que queramos ser.

    Solo la religion y la espada por lo que tienen de amenaza han conseguido aparentemente igualarnos pero siempre con la referencia del escalón mas bajo

    Además el impulso cuántico nos impele prosperar, a ser mas, a diferenciarnos etcetera etcetera.
    De hecho la evolución, si lo miramos bien ha dado una estocada muy seria al concepto de igualdad, pues al demostrarno que todos partimos del “caldo primitivo” viene a decirnos que la igualdad solo ha sido un punto de partida. y que todo el que quiera igualarnos lo que quiere realmente es retrocedernos.

    El único concepto de igualdad admisible, es la igualdad de oportunidades. En mi modesta opinión no hay otro

  6. jonas - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:34

    Elegir entre república y monarquía no es el principal problema que tenemos los españoles. Elegir entre lo uno y lo otro es uno de los principales problemas (y cacaos mentales) que tienen las izquierdas españolas : No lo digo yo, lo dicen las encuestas sobre las principales preocupaciones de los españoles

    Aunque supongo que usted sabrá que este tipo de cosas se hacen por consenso mayoritario y no porque lo decida la izquierda o una determinada parte de la izquierda

  7. jonas - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:38

    “No soy un defensor a ultranza de la monarquía pero mucho me temo que una república española estaría más cerca de la italiana, griega o portuguesa que de la francesa o la alemana.
    Me parece que el problema no es si tenemos un rey o un presidente sino si tenemos un gobierno fuerte y una oposición responsable o lo que tenemos ahora: un gobierno débil y una oposición irresponsable. Tanto cuando gobierna PP como cuando gobierna PSOE”

    Correcto. Pero básicamente por la deslealtad e incluso traición de la izquierda (principalmente) junto con el nacionalismo en temas de estado, no por otra cosa

    ¿ Como vamos a tener un gobierno fuerte o una oposición responsable con la izquierda si sienten vergüenza de la bandera y hasta de su propio país ?

  8. Iscle - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 13:43

    El problema de España es que sus habitantes no somos democráticos, por lo que acabamos teniendo una corruptopartitocracia. En esta situación, que España fuese una Republica no cambiaría las cosas, salvo que ahora podríamos tener a Leire Pajín o a Bibiana Aido de Presidentas de la República, o a Felipe González. Solo de pensarlo se me pone la piel de gallina.

    Creo que lo mejor es dejarlo como está, pues las dos experiencias de repúblicas en España fueron horribles. Pensar que con españoles votando se podría tener una república como en Francia o Alemania, es vivir fuera de la realidad. Aquí tendriamos una como Grecia o Italia, en el caso óptimo; en el otro, inventariamos algo todavía peor, como ya hicimos en las dos ocasiones anteriores.

  9. CIERZO - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 16:25

    Recibido de un e-correo, que pongo a disposición de los lectores:

    RESTITUCION DERECHOS HISTORICOS DE CATALUÑA
    “Discurso de Pedro Gómez de la Serna (PP) el 8.12.12 respondiendo a
    CIU y ERC en las Cortes.
    Aun quedan grandes Diputados que se atreven a decir las cosas como son!!.

    RESTITUCION DERECHOS HISTORICOS DE CATALUÑA
    La verdad, señorías, es que, al margen de la ideología de cada cual, después
    de escuchar los disparates que hemos escuchado hoy aquí, a uno no le extraña
    que el 51% de los catalanes se abstuvieran en el referéndum del Estatuto, y
    que el 5% votara en blanco.

    A base de intervenciones como las que se ha escuchado hoy en esta sala,
    están Uds. logrando lo que no consiguió el general Franco a lo largo de sus
    40 años de dictadura: la desafección de los catalanes de la vida política.
    Unos catalanes que acabarán siendo independientes, sí, pero de la política.
    Están Uds. alumbrando, en expresión de Josep María Colomer, un nuevo tipo de
    ciudadano cada vez más alejado, mentalmente, vitalmente, sociológicamente,
    anímicamente, de la política y de la res pública. Un catalán secesionado de
    la política.

    Después de 30 años de gobierno nacionalista o con participación nacionalista
    en Cataluña, puede decirse que el nacionalismo catalán en su conjunto, como
    proyecto de sociedad, ha fracasado. Y han fracasado porque treinta años
    después, han conducido, entre unos y otros, a Cataluña a un callejón sin
    salida de enfrentamiento, de división y de ruptura. Entre unos y otros, han
    conducido a Cataluña hacia una de las crisis más graves de su Historia, en
    términos políticos, institucionales, económicos, y muy probablemente
    también, en términos sociales. Y como única respuesta, han buscado Uds. un
    enemigo exterior, un chivo expiatorio: la culpa es de España. Crean la
    crisis, y después pretenden taparla creando una crisis todavía mayor.

    Pero vayamos por partes.
    1.- Piden Uds. en primer lugar, algo insólito, que deroguemos los Decreto de
    Nueva Planta. Yo creo que los ciudadanos merecen un mínimo de rigor y un
    máximo de respeto. No se puede derogar lo que no está en vigor. Yo soy
    diputado por Segovia. Su iniciativa es como si yo trajera a esta Cámara la
    derogación del Fuero de Sepúlveda ¿Y por qué no proponen también que estas
    Cortes se dediquen a derogar, no sé, pongo por caso, el Código de
    Justiniano, la Novísima Recopilación, las Pandectas, Las Partidas o
    cualquier cuerpo legislativo histórico de España? Su propuesta no es sólo
    extemporánea, porque llegan Uds con 300 años de retraso, sino también
    excéntrica. No conozco a nadie, salvo Uds., que mantenga que los Decretos de
    Nueva Planta estén en vigor….Es insólito. Es ridículo y es una tomadura de
    pelo a la Cámara.

    2.- Hablan Uds. en su PNL de una supuesta soberanía de Cataluña suprimida
    por Felipe V. Y yo, antes de entrar en materia, me pregunto: ¿Les parece
    normal, con la que está cayendo, que esta Cámara se dedique a hablar de
    Felipe V o de Carlos II el Hechizado y de sus disposiciones testamentarias?
    Pobre Cataluña, si tuviera que debatirse únicamente entre la fatiga de unos
    y el hechizo de otros…

    Sean honestos: no mientan a la gente: Cataluña no fue nunca soberana. Han
    construido Uds. un relato falso. Han engañado Uds. a los catalanes.
    Cataluña jamás existió como nación –un concepto aún no vigente- ni como
    Estado. En 1700 Cataluña era un Principado, sí, un territorio con
    instituciones propias, sí, pero integrado en la Corona de Aragón y en
    consecuencia en España. Pero ni era un Estado soberano ni era una nación.

    Las Cortes eran estamentales y como tales no representaban soberanía
    nacional o popular alguna –estamos antes de la revolución francesa- sin a
    los tres estados: el clero, la nobleza y tercer estado. Tampoco existía una
    opinión pública catalana, porque la opinión pública como tal no surge sino
    hasta finales del XVIII, como todo el mundo sabe.

    La Nueva Planta fue, en opinión de Vicens Vives –nada sospechoso de
    anticatalanismo- “un desescombro que obligó a los catalanes a mirar hacia el
    porvenir”; algo que comparte Ferrán Soldevilla cuando dice que dieron lugar
    al resurgimiento económico de Cataluña; por cierto que ya Mercader y Voltes
    pusieron de relieve la catalanidad de los gestores de la Nueva Planta. No
    voy a entrar en mayor debate. Cito sólo a cuatro historiadores catalanes de
    indudable prestigio. Le recomiendo su lectura. Léalos, y sabrá, entre otras
    cosas, que aquella no fue una guerra de secesión sino de sucesión. Léalos y
    sabrá que el mayor valedor del archiduque de Austria frente al borbón fue el
    almirante de Castilla. Léalos y sabrá que la realidad fue mucho más compleja
    de lo usted dibuja. Léalos y sabrá que el austracismo catalán no fue
    inmediato; hasta el punto que, con motivo de la boda de Felipe V en
    Barcelona, se produjo una eclosión de panegíricos catalanes como los de Joan
    Bac o Raimundo Costa. Nadie cuestionó la legitimidad de Felipe V en Cataluña
    hasta que en 1703 emerge la alianza internacional antifrancesa y pro
    austriaca. Los actores españoles no fueron más que actores sucursalizados de
    las grandes alianzas internacionales.

    Hacen Uds. también la afirmación de que Felipe V incorpora Cataluña a
    Castilla mediante el derecho de conquista. Primero, no la incorpora a
    Castilla. Segundo, saben perfectamente que Barcelona fue inicialmente leal a
    Felipe V y que fue asediada por una escuadra internacional anglo portuguesa
    dos veces: en 1704 y el 1705, por cierto esta última vez lanzando nada menos
    que 6000 bombas sobre la ciudad, que cayó finalmente en manos austracistas.

    Derecho de conquista.
    Repito: fue una guerra de sucesión, no de secesión. Y lo que había en
    Cataluña no era un sentimiento antiespañol, sino antifrancés. Ya lo dijo D.
    Rafael de Casanova: “Por nosotros y por la nación española peleamos”.
    Lo que querían los catalanes era movilizar a toda España contra el candidato
    francés, es decir, liderar España, el mismo propósito de Cambó, algo a lo
    que Uds., los nacionalistas, han renunciado. Y han renunciado porque al
    nacionalismo siempre le falta ambición de país, y porque el nacionalismo
    consiste en querer tener cada vez más poder en un lugar cada vez menos
    poderoso: en otras palabras, mandar cada vez más sobre cada vez menos. Y esa
    falta de ambición y de proyección, ese no incorporarse al liderazgo del
    proyecto español, es lo que les lleva, a Uds y a Cataluña, al colapso.

    Y fue un catalán, D. Ramón Lázaro Dou, un ilustrado catalán precursor de la
    Renaixenxa y diputado en Cádiz, quien glosó los Decretos de Nueva Planta por
    haber acabado con las jurisdicciones patrimoniales y la única instancia en
    las condenas de muerte y por la prohibición de las multitudes armadas para
    perseguir a los delincuentes. No seré yo quien defienda a Felipe V, pero sí
    se digo que la historia es mucho más compleja que el mito, señor Bosch. Y es
    más compleja también que la mentira. Y claro, cuando uno parte de premisas
    falsas llega a conclusiones erróneas. No es una historia infantil de buenos
    y malos. Es una historia de hombres, con luces y con sombras.

    3.- Hablan Uds. del derecho de autodeterminación. Cataluña nunca fue
    soberana. Tampoco ahora lo es. No es sujeto de derecho internacional. No es
    sujeto constituyente. No tiene poder constituyente. Hablar de
    autodeterminación en España es hablar de ruptura. De ruptura constitucional
    y de ruptura de la convivencia. Y no tenga ninguna duda de que el modelo
    constitucional tiene mecanismos para garantizar la convivencia, la paz, y la
    unidad. Y que el Estado garantizará la vigencia del artículo 2 de nuestra
    Constitución, que se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación
    española.

    Yo les pediría que dejaran de jugar de una vez con el futuro de Cataluña.
    Con el pasado, con el presente, con el porvenir de los catalanes. No tienen
    Uds ningún derecho, ninguno, a crearle a la gente más problemas de los que
    ya tiene. No tienen Uds ningún derecho, ninguno, a meter a los catalanes en
    la tempestad de la secesión. No tienen Uds ningún derecho, ninguno, a jugar
    con la convivencia en Cataluña. Ya en el tripartito se les hundió el Carmel.
    No hundan ahora Cataluña entera.

    4.- Luego plantean Uds. con el manido asunto del expolio de Cataluña. Como
    la manipulación de la lengua no les ha servido como instrumento de ruptura y
    ha chocado con no pocos estratos de población, han acudido entonces a la
    manipulación de la economía, que sí llega a todos los estratos, como
    instrumento de ruptura. Otra salida en falso, otra huida hacia ninguna
    parte, otra manipulación. En primer lugar, no tributan los territorios,
    tributan las personas. En segundo lugar, con la misma justificación podrían
    hablar los madrileños de expolio porque, si se trata de territorios, estamos
    por delante Uds. En tercer lugar, por idéntica razón los habitantes de
    Gerona podrían sentirse expoliados por los demás catalanes, porque le
    recuerdo que Gerona es la provincia de más renta per cápita de Cataluña.
    En cuarto lugar, desgraciadamente, no todo el dinero recaudado en Cataluña
    redunda en beneficio de los catalanes: ya; ya se ocupan algunos cuando están
    en el poder de que eso no ocurra: caso Millet, Santa Coloma, Prenafeta, ITV,
    el contrabando de tabaco del conseller de ERC, las cartas de extorsión a los
    trabajadores de la Generalitat pidiéndoles un porcentaje de su salario para
    ERC –por cierto que el Sr. Vendrell fue luego ascendido a Consejero- los
    sueldos exorbitantes de los Presidentes de las Diputaciones que Uds,
    controlaban –Lérida y Gerona- las colocaciones de ex políticos en empresas
    del sector público catalán, los gastos desorbitantes para tunear vehículos
    oficiales …todo muy ejemplar:

    Si Rafael Casanova levantara la cabeza…y viera lo que hacen Uds en nombre de
    Cataluña…y viera cómo han dilapidado Uds. aquél enorme patrimonio de la
    Transición que era el antiguo liderazgo catalán de una nación de 40 millones
    de habitantes, con sus mercados, con sus relaciones internacionales, cuarta
    economía de la zona euro, …
    Si levantara la cabeza y se preguntara: ¿El expolio? Con toda probabilidad
    les contestaría: El expolio de Cataluña son Uds.

    Uds. incrementan la deuda en un 200% y ante la deuda piden Uds la
    independencia. Independencia, ¿para qué? ¿para endeudar todavía más a los
    catalanes?¿Para aislarles del mundo? ¿Independencia para ser una especie de
    rara avis entre los no alineados? ¿Independencia para arruinar a los
    catalanes? ¿Han calculado Uds., antes de jugar con este fuego, cuántas
    empresas saldrían de Cataluña? ¿Cuántas multinacionales europeas sacarían
    sus plantas de allá? ¿Cuántas grandes empresas catalanas deslocalizarían sus
    activos, sus sedes, de un territorio aislado del mundo? ¿Han calculado Uds.
    el coste que esto tendría en la mediana y pequeña empresa de Cataluña,
    muchas veces auxiliares de las anteriores? ¿Han calculado el ingente paro
    que generaría la independencia? Hagan números, y después pídanle a la gente
    que sacrifique su hacienda, su trabajo, su bienestar, el futuro de sus
    hijos, en el altar de un delirio secesionista.

    Si Cataluña se independiza, ¿con qué dinero van a pagar las pensiones? ¿Con
    que dinero van a pagar el desempleo de los catalanes? ¿en qué mercados van a
    vender sus productos y con qué aranceles? ¿Cómo van a pagar su deuda? .

    Digan a la gente el verdadero coste de la independencia: un descalabro en
    términos de generación de riqueza y de PIB per cápita que les situaría por
    debajo de cualquier territorio o comunidad de España.
    Digan la verdad a la gente antes de jugar con el futuro de los catalanes.

    Con su hoja de ruta llevarán a los catalanes a la bancarrota y provocarán el
    derrumbe del estado de bienestar. Ni Montenegro ni Islandia: Chipre, Grecia
    o Padania. Sigan Uds. así, que las agencias de calificación ya han tomado
    buena nota y han bajado su bono al nivel de bono basura…

    Y hagan Uds. cuentas también en el ámbito de la democracia y de la política,
    porque la Constitución española se reafirmó como Constitución catalana con
    el respaldo del 90,3% de los catalanes. Algo muy difícilmente superable, en
    términos de legitimidad democrática, se pongan Uds. como se pongan y saquen
    a la calle al número de personas que quieran sacar a la calle.
    Muchas gracias”

    Cierzo

  10. Jose Orgulloso - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 20:18

    Don Jonas, su valoración de la izquierda no puede ser más oportuna.

    Pero me parece que la derecha, aun identificándose con la bandera y no sintiendo vergüenza de la palabra España, no es ningún ejemplo de coherencia desde el momento que han sido incapaces, en la era Aznar y ahora en la era Rajoy, de gobernar el país unívocamente y en una dirección clara y precisa. Se han dedicado a gobernar a golpe de titular y a bandazo de encuesta.

    Y si no, dígame Ud qué es lo que ha pasado repetidamente en los últimos seis meses o qué pasará, que me lo estoy oliendo, con la Ley Wert de educación. Yo se lo diré: globo sonda, revuelta mediática y en las redes sociales y rectificación vergonzante del Gobierno.

    Y aquí no pasa nada. Esto es lo grave de este país, de este miserable país, otrora grande y respetado y hoy poco más que enano de circo.

  11. pico menor - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 21:11

    Todo muy bien Sr. Augusto pero se olvida de lo más importante: el problema de la república en España son los republicanos

  12. Rafael Hinarejos - Martes, 11 de diciembre de 2012 a las 23:03

    Subjetividad de subjetividades. No se de donde se saca el autor lo de que república es sinónimo de igualdad. ¿Igualdad para qué o para quiénes? ¿Es igual Berlusconi que un humilde pescador del puerto de Ostia? Podría decirse que nominalmente sí, pero en la realidad cotidiana ese igualdad se convierte en una quimera.
    Personalmente pienso que, la Jefatura del Estado es lo suficientemente importante como para no dejarla en manos de los políticos.

  13. Romualdo - Sábado, 15 de diciembre de 2012 a las 19:06

    La República efectivamente nos hace más iguales lo cual no quiere decir que República sea equivalente a Igualdad. Pero como cualquier sistema político degenera y los ejemplos de José Orgulloso lo demuestran, yo también creo que a esas Repúblicas se parecería la nuestra, creo que más bien hoy la República no tiene nada que ofrecer a la sociedad española.

    Y sí que hay mucha desconfianza sobre ella. Porque en un País donde todos los días se procesa a altos cargos de la Política el Presidente de la República no sería una excepción.

    Aunque es cierto que tras su mandato podría ser procesado me temo que el sistema podría quedar tocado. Con el control que se ejerce, y no se ejerce que se haga, sobre el gasto y los negocios de la Casa Real se puede evitar que ocurran cosas como el escándalo Urdangarín o la cacería del Rey.

    No obstante si la República nos va a traer una sociedad mas libre, justa y democrática que venga YA. Pero mucho me temo que nos va a dar lo mismo. Algunos pensamos en ciertos líderes políticos como Presidentes de la República y se nos encoge el ombligo. Por eso no hay un grito social demandando una República. Porque conocemos demasiado bien a nuestros políticos.

  14. Romualdo - Sábado, 15 de diciembre de 2012 a las 19:07

    He querido decir “y si no se ejerce que se haga”. Perdón.

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