Opinión

Política y políticos

‘Hay que revitalizar las Cortes Generales, modificar el sistema actual de partidos, anquilosado y excesivamente jerarquizado, realizar una reforma de la ley electoral que acerque el diputado a sus electores. Pero también, de forma simultanea, necesitamos un cambio cultural de fondo, para que la política sea vista como algo necesario para la sociedad noble y que dignifica a aquel que decide dedicar sus esfuerzos a mejorar la calidad de vida de sus semejantes. Se trata de recuperar la política como elemento de transformación’.

Bernardo Fernández
Jueves, 13 de diciembre de 2012 | 09:21

Durante mucho tiempo, cual leyenda urbana, se ha querido hacer creer que la derecha gestionaba mejor que la izquierda. Ahora, cuando el PP lleva un año gobernando, ha quedado meridianamente claro que esa argumentación es radicalmente falsa. La situación es hoy sensiblemente peor de la que hace un año dejó el PSOE cuando abandonó el Gobierno.

Después de más de cuatro años la crisis causa estragos, nos recortan todo lo recortable, el paro sigue aumentando y nadie es capaz de explicar qué hacer para salir de esta. Esa situación induce a la ciudadanía a pensar que el problema está en la clase política que es incapaz de sacar a la sociedad del atolladero en que se encuentra.

De todos modos, esta sensación de ineficacia no es exclusiva de nuestro país. Resulta bastante común en nuestro entorno más o menos inmediato. No deja de sorprender la rapidez con la que se desvanecen las ilusiones puestas en un líder político o en un programa electoral. Eso ha sucedido con François Hollande, en Francia, y Barack Obama, en Estados Unidos, por no hablar de Mariano Rajoy que, aunque nunca llegó a ilusionar, ha defraudado hasta a los más acérrimos.

El desencuentro entre la clase política y la sociedad es un hecho, basta con mirar las encuestas. No obstante, no deja de sorprender que la crisis haya deteriorado la imagen de los políticos bastante más que la corrupción. De ahí, es fácil de deducir que durante un tiempo se ha considerado que la corrupción era algo intrínseco al sistema. Tal vez por eso existe la tendencia a creer que el político siempre es el malvado y el perverso y la sociedad beatífica e impoluta. Olvidamos con frecuencia que para que exista un corrupto es condición indispensable que exista un corruptor.

Con este panorama de fondo, se va extendiendo un clima de rechazo a los partidos políticos tradicionales y en esas circunstancias, puede surgir, con relativa facilidad, un líder populista que haga creer que nuestros males tienen su origen en los intereses mezquinos de una clase política que no hace lo que hay que hacer.

Es lógico que aquellos que han perdido su puesto de trabajo, que sufren en sus carnes los recortes de los derechos sociales o que ven reducida su renta familiar hagan responsable de su situación a la clase política. Fueron los políticos los que les prometieron soluciones que después no llegaron.

Ahora bien, lo que causa inquietud es la argumentación de una buena parte de la clase supuestamente ilustrada que no duda en dejar títere sin cabeza con tal de aumentar sus índices de audiencia, ya sea en tertulias, artículos o blogs. Todo vale para castigar a ‘la casta mantenida’, como dice Josep Ramoneda.

Llegados a este punto de la crítica, el camino se bifurca y mientras unos apuntan, de forma más o menos velada, caminos populistas como el de Mario Conde, otros, se supone que con un coeficiente intelectual más elevado, suspiran por soluciones tecnócratas y gobernantes apolíticos.

No seré yo quien haga una defensa a ultranza de nuestro sistema político. Es verdad que existe un grave problema de clientelismo, que hay corrupción, que buena parte de la financiación de los partidos es cuando menos excesivamente opaca, que muchos políticos son mediocres hasta la exasperación y se dedican a medrar. No es menos cierto, también, que hay demasiados vasos comunicantes entre los consejos de administración de las grandes empresas, el mundo financiero y los partidos políticos, y, además, todo ese entramado viene de lejos. No obstante, como decía Jordi Pujol, “cada sociedad tiene los políticos que se merece”, o dicho de otro modo: los políticos no son muy distintos a la sociedad de la que proceden.

Entre la clase política sucede como en botica, hay de todo. Políticos inteligentes, trabajadores, gandules, honestos a carta cabal, oportunistas, aprovechados… y de todos los especímenes que se nos pueda ocurrir, exactamente igual que sucede con los médicos, los abogados o los fontaneros. Lo mismo podríamos decir de la corrupción, haberla, hayla, ahora bien, también es corrupto y comete fraude fiscal el dentista que no da factura cuando saca una muela, el asesor fiscal que hace la declaración de renta y no lo declara o el lampista que arregla el desagüe atascado y, para no cobrar el IVA, evita facturar.

Nuestro sistema democrático precisa de una fuerte regeneración que, a su vez, pasa por dotar a la política y, por ende, a los políticos de mayor autonomía respecto de los poderes económicos, reformar en profundidad las estructuras del Estado y su entorno. De hecho, hay indicios racionales para pensar que la sociedad demanda, cada vez más, más Estado, pero eso sí, un Estado eficaz combativo y lo menos burocrático posible. Hay que revitalizar las Cortes Generales, modificar el sistema actual de partidos, anquilosado y excesivamente jerarquizado, realizar una reforma de la ley electoral que acerque el diputado a sus electores. Pero también, de forma simultanea, necesitamos un cambio cultural de fondo, para que la política sea vista como algo necesario para la sociedad noble y que dignifica a aquel que decide dedicar sus esfuerzos a mejorar la calidad de vida de sus semejantes. Se trata de recuperar la política como elemento de transformación.

Bernardo Fernández Martínez es ex diputado autonómico del PSC y consejero nacional de la Federación de Barcelona del PSC

Temas: , ,

5 Comments en “Política y políticos”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. AFOR - Jueves, 13 de diciembre de 2012 a las 10:33

    Es un buen artículo, pero, en mi opinión es demasiado condescendiente con los políticos.

    Decir, por ejemplo, que: “Entre la clase política sucede como en botica, hay de todo. Políticos inteligentes, trabajadores, gandules, honestos a carta cabal, oportunistas, aprovechados… y de todos los especímenes que se nos pueda ocurrir, exactamente igual que sucede con los médicos, los abogados o los fontaneros”, supone poner en el mismo saco a todos los ciudadanos.

    Sin embargo, ni los dentitas, ni los abogados ni los fontaneros han constituido una verdadera CASTA repleta de privlegios, el más sangrante de los cuales es el indulto con el que se ven favorecidos los peores de ellos condenados que eluden así la acción, incluso, de la justicia.

    El problema es el sistema, pero, también sus protagonistas: la casta política española.

  2. Lehman Sisters - Jueves, 13 de diciembre de 2012 a las 11:19

    Cuando los cargos políticos respeten las leyes , empezando por CIU & PSC , la gente de la calle dignificará noblemente dichas leyes en lugar de respetarlas simplemente .

  3. Catalán del Tercio N.S. Montserrat - Jueves, 13 de diciembre de 2012 a las 11:45

    Reforma de Wert y el catalán. Cultura.
    LD 3 Diciembre 2012
    http://videos.libertaddigital.tv/20....n=masvisto

    Editorial. La evidencia de la ley
    LD 5 Diciembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-12-....52362.html

    Editorial. El negro y los racistas
    LD 4 Diciembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-12-....52311.html

    Editorial. El vómito del perro.
    LD 27 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....52019.html

    Editorial. La victoria del independentismo
    LD 26 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51971.html

    Editorial. Las amenzazas del nacionalismo catalán
    LD 23 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51869.html

    Editorial. El nacionalismo catalán y los españoles
    LD 22 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51823.html

    Editorial. La falta de justicia en Cataluña
    LD 16 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51597.html

    Editorial. Las falacias del nacionalismo catalán (Informe FAE$)
    LD 6 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51167.html

    Editorial. El complejo histórico del nacionalismo catalán
    LD 31 Octubre.2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-10-....50937.html

    Editorial. La rana que reventó
    LD 10 Septiembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-09-....48768.html

    Editorial. El ojo arrancado (Madrid mantiene a Cataluña)
    LD 5 Junio 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-06-....44980.html

    Editorial. La estafa nacionalista
    LD 14 Marzo 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-03-....41386.html

    Editorial. El nacionalismo catalán
    LD 11 Febrero 2011
    http://fonoteca.esradio.fm/2011-02-....23498.html

    Tertulia. Cataluña no es España…es Sicilia.
    LD 1 Julio 2010

    http://www.youtube.com/watch?v=zYS0LmgxAJ4

    http://www.libertaddigital.com/opin....ana-55393/

  4. Pepe Castellano - Viernes, 14 de diciembre de 2012 a las 12:20

    Seguro que muchas de esas medidas regeneradoras son imprescindibles para mejorar la democracia en los niveles de gobierno, partidos e instituciones de ámbito central pero el autor quizá debería escribir también de la temenda degeneración imperante en el nuevo régimen nacional catalanista que tiene en su alrededor donde el Partido Único Catalán (CiU, psC, ERC, Iniciativa) contiene y ampara tremendos niveles de corrupción así como de degeneración política porque un regimen es aquel sistema en el que todos los que no formen parte del consenso nacionalista determinado por esos partidos, son considerados traidores y malos catalanes

  5. Romualdo - Sábado, 15 de diciembre de 2012 a las 18:54

    Bernardo Fernández hace un discurso cierto pero tardío. Porque hay mucha responsabilidad política en la permisividad que ha habido y hay en PSOE, PP y los nacionalistas con la corrupción.

    Es cierto que la corrupción es reflejo de una sociedad donde abundan los defraudadores a Hacienda. Pero cuando esa corrupción es política es mucho más que eso: Es la corrupción del PODER.

    Es adueñarse de la Administración Pública por parte del Partido Político que gobierna en una Comunidad Autónoma o Ayuntamiento. Y se adueña de todo: del presupuesto que administra, entre otras cosas para colocar leales, subvencionar medios de comunicación, adjudicarse sueldos, dietas y coches oficiales y autoconceder préstamos de alto riesgo a la Comunidad Autónoma, Ayuntamiento o Partido desde las Cajas de Ahorros en cuyo Consejo de Administración se tiene asiento y a las que se ha arruinado.

    Y lo más grave de todo es que se ha convencido a la sociedad de que la Política es ESO. Y efectivamente con esas prácticas se están poniendo las bases del triunfo del populismo o, lo que es peor de la extrema derecha e incluso izquierda aunque es más difícil y desde el poder se la teme más. Aunque hoy, convertida en nacionalista, no representa ningún peligro de revolución social verdadera ya que antepone su nacionalismo al socialismo universal o en un solo país.

    ¿Por qué se ha llegado a esto? Por la disciplina de Partido. Porque las personas buenas de todos los partidos no lo han denunciado y sólo se atreven a levantar la voz cuando el Partido pierde las elecciones o va de capa caída.

    Pero sí que hay solución: Se está pidiendo a gritos una reforma moral de la Política. Reforma que no llegará mientras se permita incumplir las leyes a los nacionalistas y decir las barbaridades que dicen cuando desafían al Estado y mientras haya que estar judicializando todo el día a los políticos.

    Señor Fernández exija Vd. y su partido el cumplimiento de las leyes a los que están obligados a dar ejemplo. Que ahí empieza la corrupción. Exija transparencia en la gestión política y una Administración Pública independiente, exija unos medios de comunicación libres y no sometidos a ninguna subvención o prebenda, exija una financiación pública y transparente de los Partidos Políticos, también una reforma de la Ley Electoral…

    Porque todo esto es lo que lleva al populismo, a la desconfianza en la democracia equiparándola a su clase política, pida a gritos que se persiga a todos los defraudadores, grandes, pequeños y…¡Políticos! y tendremos la solución.

    La derecha no gestiona mejor sino que defiende los intereses de los ricos porque cree que así vivimos mejor todos. Cree en un Estado de mínimos y ahora aprovecha para adelgazarlo y transferir los servicios que privatiza en beneficio de los ricos y perjuicio de los pobres pero que llevan a la reducción de la deuda. Algo de esto empezó a hacer Zapatero cuando se le desbordaron las cuentas y dio el decretazo del 25 de mayo llevando a que muchos españoles hoy crean efectivamente que PP y PSOE son IGUALES y que puestos a elegir es mejor aquel que “gestiona mejor”, es decir que hace antes lo que el otro termina haciendo después.

    Una pena. Porque todos los derechos que hemos perdido más los que vamos a perder tardaremos mucho en recuperarlos si es que algún día se recuperan. Y su Partido tiene mucha responsabilidad en ello. Por haber permitido la corrupción en sus filas, no haberla denunciado en otros y no haber obligado a cumplir las leyes amén de permitir desafíos al Estado siendo Vds. los máximos responsables del gobierno español.

    A tiempo están: Rectifiquen. Pacten con el PP. Traten de mitigar los efectos de la deuda para que no paguemos siempre los mismos en desahucios, timos de preferente y robos internos y externos de la Banca. Déjense de propuestas que los nacionalistas no aceptan como el Estado Federal o una reforma de la Constitución para introducir lo que a ellos les conviene y combátalos como hicieron los fundadores de su Partido y los militantes que les siguieron, con todas sus fuerzas.

    Por favor escuchen a Leguina, Castellano o Redondo Terreros. Den un giro de 180 grados o el nacionalismo acabará, ya casi ha acabado, con la izquierda española.

    Cuéntense la verdad a Vds. mismos y rectifiquen. Es la única manera de frenar al populismo o la extrema derecha. Porque la sumisión de su Partido y de IU a los nacionalistas no se entiende por muy de izquierdas y muy antiderechista que se sea.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.