Opinión

‘Keep calm and speak Christian’

‘Donde dicen “cohesión social” poned “unidad de España” y veréis que no canta: es lo mismo. Donde dicen “Onze de setembre” poned “plaza de Oriente”. Donde dicen “Madrid” poned “la conjura judeomasónica”. Donde dicen “botiflers, anticatalans” poned “la antiespaña”. Y donde dicen “amplio consenso por la inmersión” poned “todas las fuerzas vivas, con el Caudillo”. Y tenéis el cuadro clavado’.

Jesús Royo
Martes, 18 de diciembre de 2012 | 09:22

He tenido un pálpito, un déjà-vu, la sensación de haberlo visto antes exactamente igual. Y es que no han cambiado tanto. Quizá no son los mismos -en muchos casos sí, pero vamos a dejarlo, corramos un púdico velo- pero sí son lo mismo. Los que ríen la gracia del ‘Keep calm and speak Catalan’ son exactamente igual que los que nos mandaban “habla en cristiano” o “habla la lengua del Imperio”. Aquellos fascistas de posguerra también nos querían ayudar, cambiándonos la lengua vernácula por una lengua guay, santa y bendita, una lengua heroica de místicos, pelayos y guzmanes. Había que esconder esa lengua de fenicios, por no decir judíos, payeses y trabucaires.

Pero a aquellos fascistas los teníamos identificados como a tales, con sus correajes, sus desfiles y su olor a azufre, una pestuza inaguantable. En cambio estos de ahora huelen a tortell de crema y a minyona, y gastan ironía, la divina ironía de Xènius -el perfecto arquetipo de fascista-, y con esa ironía nostrada se cachondean en cuadrilla, lo cual equivale a decir que se autofelicitan por lo bien que llevan su superioridad, y lo bien que les sienta: “Som els millors“. Risas.

Las escenas de los últimos días me han devuelto de golpe a mis años mozos, los de la ominosa dictadura. Ya dijo Tarradellas que lo de su sucesor Pujol iba de dictadura, blanca pero dictadura. Pues ya la tenemos aquí. Comparemos: donde dicen “cohesión social” poned “unidad de España” y veréis que no canta: es lo mismo. Donde dicen “Onze de setembre” poned “plaza de Oriente”. Donde dicen “Madrid” poned “la conjura judeomasónica”. Donde dicen “botiflers, anticatalans” poned “la antiespaña”. Y donde dicen “amplio consenso por la inmersión” poned “todas las fuerzas vivas, con el Caudillo”. Y tenéis el cuadro clavado. Igualico que el difunto de su agüelico.

Hay detalles impagables. En aquel entonces, si el Régimen pasaba por horas bajas, se montaba un sacramental de adhesión inquebrantable al Movimiento y a su Caudillo. Las huestes falangistas y sindicales llenaban la calle de pancartas y gritos. Y había siempre unos cuantos que iban también a formar, pero sin convicción, obligados por el cargo. Profesores universitarios, como Estapé, o alcaldes como Socías, o el mismo López Rodó, sabían que aquello no tenía ningún futuro, pero había que colaborar para no ser echados a las tinieblas exteriores, a la clandestinidad.

Pues con el último sacramental por el llamado sistema escolar de inmersión lingüística obligatoria -subrayar lo de obligatoria, que es el quid de la cuestión-, otra vez han salido a la calle las masas almogávares, los luchadores por la escuela catalana “en llengua i continguts“. Todos los partidos “de la olla” acudieron como un solo hombre, como en los viejos tiempos. Pero en la foto de familia oficial había caras dubitativas, gente que no lo ve claro pero que no puede estar fuera “perquè no sigui dit” (para que no se diga). Todo, antes de que les cuelguen el sambenito de anticatalanes, o menos catalanes, o malos catalanes. Los almogávares gritan “ni un pas enrere [atrás]!” y lo que quieren decir en realidad es “mucho ojito que nadie se desmande”. Come prima. Déjà vu.

El sistema ILO (inmersión lingüística obligatoria) está acumulando descrédito en todo el mundo: ya no tiene ninguno en el medio pedagógico académico, y está perdiendo el poco que tenía en el político, como cohesionador social. Socialistas, ecosocialistas, gentes razonables y sensatas en general: apártense discretamente del monstruo. La inmersión tiene los pies de barro, y va a caer pronto hecha pedazos. Entonces nadie recordará haberla apoyado. Como aquellos franquistas que luego eran demócratas de toda la vida.

Jesús Royo es licenciado en Lengua catalana y en Filosofía

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45 Comments en “‘Keep calm and speak Christian’”

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  1. Erasmus - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 10:15

    LOS ‘CIUDADANOS DE SEGUNDA’ DE CATALUÑA DEBEN USAR EL ARMA ELECTORAL PARA DEFENDERSE

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    SUBRAYADO:

    Preciso -a la atencion del PSC- que la inmersión que se aplica no es la que quería Marta Mata, la adalid socialdemócrata catalana de la reforma educativa, que nunca quiso eliminar el español como lengua vehicular. Mata quería convivencia no de discriminación. Marta Mata defendió la escolarización en lengua materna hasta los 8 años y logró que se inscribiera en la ley catalana de Normalización Lingüística, una ley más moderada que otras que vinieron después. La educación en lengua materna hasta los 8 años, siendo la ley, nunca se aplicó (es el mayor fraude de ley habido en Cataluña en muchas décadas), ni por el Gobierno autonómico de Jordi Pujol, ni tampoco (por seguidismo, o por imposición de ERC) por el de Montilla. Ahora se prefiere el modelo de conjunción.

    Debe asumirse como objetivo educativo en Cataluña que al menos un 20% de los colegio públicos incorpore el inglés vehicular para una parte de las asignaturas. Pudiendo elegir los padres libremente el colegio de sus hijos, terminando de ese modo con la totalitaria adscripción obligatoria al colegio más cercano a su residencia pues los padres saben mejor que nadie si les conviene un colegio cerca o lejos. La forma de evitar que se creen guetos escolaras de inmigrantes es obligar a todos los colegios, públicos y privados, sin excepción, a reservar un porcentaje de sus plazas para escolares inmigrantes. Lógicamente el inglés no puede ser vehicular si no lo es el español. La escuela monolingüe en catalán es el mayor enemigo de la imprescindible capacitación en inglés de la juventud catalana. Cada vez más rezagada en esa capacitación respecto de las demás comunidades españolas, pues hay colegios públicos bilingües español-inglés en todas las comunidades menos en Cataluña (donde tendrían que ser trilingües catalán-español-inglés).

    Algunos deberían aprender de la sabiduría sin prejuicios de un periodista nacionalista muy notable, Xavier Rius, director de E-noticies, que manifestó: “Si el precio de mantener la inmersión es renuncir al inglés, prefiero que no haya inmersión”.
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    Hay que cambiar el modelo de escuela monolingüe en catalán (modelo de inmersión) porque crea, en mayor medida que otras discriminaciones de base lingüística, ‘ciudadanos de primera’ (los catalanohablantes, que tienen como lengua principal el catalán) y ‘ciudadanos de segunda’ (los hispanohablantes, que tienen como lengua principal el español), ya que los hijos de los primeros reciben enseñanza en su lengua y los hijos de los segundos no.

    Ello supone una atroz y humillante discriminación que hiere en el alma tanto a padres como a menores cuando no están alienados. Hay que recordar que ambas lenguas son igualmente oficiales y que el español es la lengua principal de la mayoría de los habitantes de Cataluña, donde hay 60% de hispanohablantes por 40% de catalanohablantes. Mal futuro tiene el catalán si es cierto que solo puede sobrevivir (como nos dicen) mediante tal tiranía. La tiranía nunca se justifica.

    El ‘modelo de inmersión’ debe ser sustituido por el ‘modelo de conjunción’ de lenguas, que supone el uso de las dos lenguas oficiales de Cataluña como vehiculares de la enseñanza en diferentes asignaturas por todos los escolares sin separarlos por lengua.

    También permite el modelo de conjunción de lenguas la necesaria incorporación del inglés vehicular. Ser vehicular el inglés es la única manera de que aprendan bien esa lengua un amplio contingente de educandos en una sociedad como demanda la vida actual, por lo que un número creciente de países lo incorporan a su modelo educativo. En España un porcentaje creciente de colegios públicos usan inglés vehicular para algunas asignaturas salvo en Cataluña. Así Cataluña sobresale por ser la más paleta de todas las comunidades españolas en cuanto a la enseñanza de lenguas.

    Debe asumirse como objetivo educativo en Cataluña que al menos un 20% de los colegio públicos incorpore el inglés vehicular para una parte de las asignaturas. Pudiendo elegir los padres libremente el colegio de sus hijos, terminando de ese modo con la totalitaria adscripción obligatoria al colegio más cercano a su residencia pues los padres saben mejor que nadie si les conviene un colegio cerca o lejos. La forma de evitar que se creen guetos escolaras de inmigrantes es obligar a todos los colegios, públicos y privados, sin excepción, a reservar un porcentaje de sus plazas para escolares inmigrantes. Lógicamente el inglés no puede ser vehicular si no lo es el español. La escuela monolingüe en catalán es el mayor enemigo de la imprescindible capacitación en inglés de la juventud catalana. Cada vez más rezagada en esa capacitación respecto de las demás comunidades españolas, pues hay colegios públicos bilingües español-inglés en todas las comunidades menos en Cataluña (donde tendrían que ser trilingües catalán-español-inglés).

    Algunos deberían aprender de la sabiduría sin prejuicios de un periodista nacionalista muy notable, Xavier Rius, director de E-noticies, que manifestó: “Si el precio de mantener la inmersión es renuncir al inglés, prefiero que no haya inmersión”.

    A los que dicen que con el modelo de inmersión todos los escolares catalanes aprenden correctamente las dos lenguas, hay que replicarles (sin discutir su discutible afirmación) que con el modelo de conjunción las aprenderán mejor. Y todos los escolares, catalanohablantes o hispanohablantes, tendrán el orgullo de que su lengua será lengua de enseñanza. No para unos una lengua postergada que todo les indica que se busca que abandonen.

    Al suprimir el español como lengua de enseñanza en Cataluña el nacionalismo catalán ha hecho lo mismo que el franquismo cuando suprimió la enseñanza en catalán. Hay que señalar que la política lingüística franquista (así merece ser llamada) del nacionalismo catalán ha sido apoyada por un PSC infiel a la tradición socialdemócrata de defensa de los oprimidos que se ha puesto en eso del lado de los opresores. Con tal actitud el PSC perjudica los intereses de sus votantes mayoritariamente hispanohablantes.

    Preciso -a la atencion del PSC- que la inmersión que se aplica no es la que quería Marta Mata, la adalid socialdemócrata catalana de la reforma educativa, que nunca quiso eliminar el español como lengua vehicular. La inmersión era para Mata un instrumento de convivencia no de discriminación. Marta Mata defendió la escolarización en lengua materna hasta los 8 años y logró que se inscribiera en la ley catalana de Normalización Lingüística, una ley más moderada que otras que vinieron después. La educación en lengua materna hasta los 8 años, siendo la ley, nunca se aplicó (es el mayor fraude de ley habido en Cataluña en muchas décadas), ni por el Gobierno autonómico de Jordi Pujol, ni tampoco (por seguidismo, o por imposición de ERC) por el de Montilla. Ahora se prefiere el modelo de conjunción.

    Ha llegado el momento de que los hispanohablantes de Cataluña, humillados demasiado tiempo por la política lingüística franquista del nacionalismo catalán, pasen a hacer un uso resuelto del arma electoral para defenderse.

    Y también es el momento de salir a la calle para reclamar ‘igual trato’. Igual trato a las dos lenguas oficiales y (lo que más importa) igual trato a sus hablantes. No menos que igual trato. Hay que poner a medio millón de personas en el Paseo de Gracia de Barcelona coreando ‘i-gual-dad’. Igualdad de trato irrenunciable.

    Los ‘ciudadanos de segunda’ de Cataluña deben apoyar electoralmente, como autodefensa, a las dos fuerzas que defienden su dignidad denunciando su discriminación. Esto es, al Partido Popular Catalán y a Ciudadanos. Son fuerzas crecientes en Cataluña. En las elecciones autonómicas últimas el Partido Popular se ha situado como 2ª fuerza de Cataluña tras CiU, en igualdad con PSC y ERC (por el ‘triple empate’ a votos de PSC, ERC y PPC). Ciudadanos ha sido la fuerza que más ha crecido, al triplicar su número de diputados pasando de 3 a 9 diputados.

    Al mismo tiempo los ‘ciudadanos de segunda’ de Cataluña deben enviar una seria advertencia electoral al PSC, para que deje de apoyar la discriminación lingüística existente en Cataluña.

    El arma electoral podrá usarse pronto. Todo indica que la legislatura que se inicia será la más corta de la historia autonómica catalana, no sobrepasando los dos años de duración. Se puede decir que ya estamos en precampaña electoral.

    Erasmus

  2. Coque - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 10:16

    Sr. Royo. Como siempre, magnifica interpretación y magnifico enfoque de los hechos que nos rodean

  3. Pablito - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 10:21

    Sr. Jesús Royo, su forma de exponer es encantadora, pero quizá demasiado indulgente analizando la situación actual de España y Cataluña comparándola con tiempos pasados. Yo siempre he odiado las comparaciones. Por similitud que haya nunca es igual.
    Hoy las cosas pintan mal para una parte de españoles. Se intenta con métodos masónicos acabar con las clases medias y populares, escudándose en absurdas situaciones que previamente de forma premeditada se han creado. Se han creado como el pescador pone exquisitos bocados en su anzuelo para pescar al pez.
    Todo cuanto nos pasa está premeditado y bien estudiado por los señores del poder que cambian de nombre pero no de ideología. Es ridículo ver a Rajoy poner una medalla-premio al Zapatero. Es dantesco como dantescas son sus propuestas machacando a los más débiles.
    Y volviendo a Catalunya las cosas son parecidas. Las grandes fortunas están a buen recaudo en paraísos fiscales y se trabaja solamente con dinero de caja y en el camino si pueden trincarlo también se lo llevan. Lo ensayaron con Grecia y les fue relativamente bien y Sr. Royo. Ud. como yo sabemos, que la masonería es la peor mafia que existe en nuestro plante y con menos sentimientos.
    Desengáñese y no busque otros pies al lobo. Yo también creí a Rajoy y ya sabia algo de este personaje siniestro vendiendo amores disfrazado con piel de cordero.
    Y claro que sí, Los Pujoles y el Mas son mucho peores aunque sean de la misma escuela.

  4. Laguinda - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 12:55

    Excelente Don Jesús. Hace bien en enfatizar lo de inmersión obligatoria, primero porque aunque presuman de que socialmente la rechaza solo una minoría de familias, se resisten como gato panza arriba a que sea optativa; segundo, es inmersión sólo para los castellano-hablantes, para los otros es enseñanza en su lengua propia, aunque eso les comporte un semi-analfabetismo funcional en castellano.
    Solo le falta añadir algo muy cristiano: “no trates a los demás como tú no querrías ser tratado”. Invite a los que retrata en tan acertada analogía que piensen en un mañana en el que se pudiera montar un sistema hacia ellos como el hoy nos aplican. Es muy difícil contener el deseo de que eso no ocurra realmente. Reciba mi admiración

  5. No es eso - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 13:36

    Mejor así:

    Keep calm and speak as you like.

  6. el secreto es respeto - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 14:25

    Que te escuche quien te tenga que escuchar, amigo, para que esa forma de fascismo disfrazado llamado ILO caiga hecho pedazos, como tú dices, cuanto antes y que arrastre en su caída a tanto farsante que vive del cuento.

  7. ciudadana - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 14:55

    Enhorabuena Don Jesús Royo. Este tipo dl aprendizaje de la lengua catalana por el método de “inmersión” cambio de lengua total ,precoz y obligatoria, -ahora de 0 a 3 años tambien en catalán, con llantinas, pipises y cacas, en catalán naturalmente- esta desacreditado en todo el mundo. Se le denomina “inmersión” a la “catalana” y es el hecho mas vergonzoso del sistema catalán de enseñanza. No solo porque es inmoral y perjudicial pedagógicamente para el alumno sino que es perfectamente desigual. A los niños catalanohablantes se les enseña por medio de su lengua materna, el idioma catán ,y a los niños hispanohablantes se les cambia la lengua de 0 años( ahora decidido por la consejera Rigau ) ,hasta que salen de la escuela a los 16 años.
    Yo me pregunto si la Constitucion obliga al conocimiento del castellano ¿por qué no se inmersiona la los niños catalanohablantes en español y de igual manera por inmersión total, precoz y obligatoria para que aprendan español, ya que segun la pedagogía catalana es la única forma de aprenderlo bien?

  8. ANS. HISPANO. - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 14:55

    LOS 300… DE LA BURGUESÍA CATALANA:
    CORRUPCIÓN ESTRUCTURAL EN LA GENERALITAT :
    Publicado: Miércoles, 07 de Julio de 2010 11:21 por Ernesto Milá

    Desde hace 150 años hacen y deshacen a su antojo en Catalunya. Son 300 familias ligadas por lazos de parentesco endogámicos que acumulan patrimonio, lo fusionan, a través de matrimonios de sus hijos e hijas y controlan los negocios, la sociedad, la cultura y la política catalana. Ellos construyeron el catalanismo político y ellos lo han gestionado en exclusiva. No se han enterado todavía, pero su ciclo toca a su fin. Su canto del cisne han sido los casos Palau y Pretorio, tras los cuales nada será igual en Catalunya.
    Félix Millet era algo más que un estafador (presunto, claro, porque en la Catalunya de la oligarquía todo es presunto a la espera de que el proceso jamás se celebre) especializado en desviar fondos del Palau de la Música a sus cuentas de gastos personales hasta más allá de lo grotesco y mezquino. Félix Millet era sobre todo “un patriota catalán”, penúltimo vástago de un linaje decimonónico vinculado a los negocios y al catalanismo político. Su modo de actuar denota una sensación de impunidad absoluta. Desde 2002 la Sindicatura de Comptes (el equivalente catalán del Tribunal de Cuentas) detectó anormalidades, las cuales no impidió que la Generalitat y otras instituciones condecoraran y honraran a Millet.
    El despacho de este “prócer catalán” en el Palau era frecuentemente visitado por los grandes nombres de la sociedad y de los negocios locales. No iban allí para pedir favores o recomendaciones sino para dar dinero. Y es raro, porque Millet, habitualmente era quien les llamaba y les solicitaba donaciones. Su orgullo y soberbia llegaban hasta el punto de no desplazarse a la oficina de los que sableaba, sino que los citaba en la suya seguramente para jugar en terreno propio.
    Esbozo histórico : hacia una “música nacional de Catalunya”
    Félix Millet llevaba treinta años al frente del Palau de la Música. La música le importaba, literalmente, un pepino, pero el lugar, en tanto que uno de los centros históricos de relaciones entre la oligarquía catalana desde principios del siglo XX, era una institución que permitía conmover a los patricios de las 300 familias de la alta burguesía y obtener de ellos jugosas donaciones. Desde que el Conde de Güell, en el último tercio del siglo XIX, financiaba de su bolsillo todas las actividades catalanistas, existía en esos círculos “ilustrados” la noción de crear una “música nacional de Catalunya”. El Gran Teatro del Liceo no parecía el lugar más adecuado para ello.
    Las óperas wagnerianas, al decir de aquella generación catalanista, eran “paganas” y, en cualquier caso, poco católicas y nada catalanas. Sin embargo, era lo que los amantes de la música exigían en aquella época. El wagnerianismo penetró profundamente en los gustos de la aristocracia económica del Liceo de la misma forma que las masas corales se habían extendido entre las clases populares gracias a la obra de Anselm Clavé, francmasón y socialista utópico. Clavé se había inspirado en el libro Viaje a Icaria, de Etienne Cabet (uno de los padres del comunismo utópico cuyo pensamiento logró penetrar profundamente en los círculos revolucionarios barceloneses). Cabet contaba que en su sociedad ideal icariana los obreros irían cantando al trabajo y trabajarían cantando coralmente para establecer vínculos fraternos entre todos ellos. Anselm Clavé llevó esta idea a la práctica y, desde entonces, las masas corales siempre han tenido cierta raigambre popular en Barcelona. Pero el Conde de Güell no estaba cómodo ni con las óperas wagnerianas seguidas por la alta burguesía, ni con las masas corales que atraían a las clases populares frecuentemente impregnadas del naciente socialismo. En efecto, ni en unas ni en otras se encontraba ese carácter catalanista que tanto ansiaba. De ahí que propusiera la construcción de una “música nacional de Catalunya” y para ello estuviera dispuesto a poner sobre la mesa sus ingentes y casi ilimitados fondos.
    Güell fracaso a la hora de crear una “ópera nacional catalana” capaz de rivalizar con el wagnerianismo. Aprovechando que el mecenas tenía grandes propiedades en las costas del Garraf, un músico que formaba parte del entorno de los Güell, García Robles, decidió dedicar una ópera peripatética a esta comarca. La ópera se llamó “Garraf” y sería difícil decidir si la música compuesta por García Robles era lo peor o lo farragoso del texto escrito por el poeta Ramón Picó i Campañas, secretario personal del Conde de Güell, deslucía más la obra… Robles, por cierto, escribió para el Orfeón Catalán un “Himno a la Bandera Catalana” y la trilogía “Catalonia” evidenciando que hacía todo lo que podía para satisfacer al mecenas.
    Más fortuna tuvo el Orfeón Catalán, sociedad coral fundada en 1891, surgido de las masas corales de Clavé “catalanizadas”. El Orfeón fue fundado por Lluís Millet i Pagés y para darle una sede social se construyó el Palau de la Música Catalana cuyo sobrino-nieto saqueó en los últimos 30 años. En Catalunya se dice que los padres crean las empresas, los hijos las expanden y los nietos las destruyen… Con algunas diferencias, más o menos, esto fue lo que ocurrió en el Palau de la Música
    Félix Millet padre, hombre clave del catalanismo político de postguerra :
    Tenía algo de razón Félix Millet cuando consideraba el Palau de la Música y el Orfeón Catalán como una especie de jardín familiar. Si Lluís Millet y Pagés (1867-1943) fundó estas instituciones con la única intención de reforzar el catalanismo político y su intención de “construcción de una música nacional de Catalunya”, fue el arquitecto Domenec i Montaner (otro catalanista que, naturalmente, proponía la creación de una “arquitectura nacional de Catalunya”… de la que él, Gaudí y Puig i Cadafalch serían sus máximos exponentes) llevó a cabo el proyecto que se inauguró en 1908. Las 300 familias encabezadas por Güell financiaron el edificio que siempre destacó por su excelente sonoridad y la discutible calidad estética de los exteriores.
    Félix Millet i Maristany (1903-1967), sobrino del fundador se crió entre el ambiente catalanista del Palau y los jesuitas de Caspe que no lograron hacer carrera del zagal. Éste optó como toda la alta burguesía catalana de la época, por la política de las fusiones familiares que entrañaban también fusiones económicas, y casó con la “pubilla” (hija mayor de una familia, destinada a recibir la herencia) de la familia Tusell, clan de industriales, entre cuyos negocios figuraba una agencia de seguros al frente de la cual fue colocado el papá del protagonista del “Caso Palau”.
    En esa época, prácticamente todo el nacionalismo catalán era, como el vasco, católico y Félix Millet padre, siguiendo órdenes del obispado de Barcelona creó a sus expensas la Federació de Joves Cristians de Catalunya (FEJOC) en 1931 y pocas semanas después, de Unió Democrática de Catalunya. Al estallar la Guerra Civil, la FEJOC sufrió 400 bajas la mayoría asesinados por la FAI. Los Millet lograron escapar hasta la Italia fascista en donde papa Félix se hizo cargo de una empresa de seguros italiana que en plena guerra instaló en la Sevilla de Queipo de Llano. Pero Félix Millet hizo algo más en los últimos meses de guerra, mientas gente de su edad daba la vida en los frentes: hizo negocios.
    Con los dineros obtenidos compró la Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros, empresa que trabajaba con el gobierno fascista italiano durante la primera fase de la II Guerra Mundial. Las empresas vetadas por los aliados por estar vinculados visiblemente a la Italia fascista eran sustituidas por una tapadera, la compañía de Félix Millet. Eso le permitió amasar una gran fortuna y comprar el Banco Popular de Previsión a través del cual trabajaría luego con el poderoso sector bancario del Opus Dei. Por si esto fuera poco, la compañía italiana para la que había trabajado, en agradecimiento a los servicios prestados le regaló el 25% de acciones del Banco Vitalicio. Entre este pequeño holding bancario y los seguros, Millet se convirtió en una de las grandes fortunas de la Catalunya de postguerra y como tal participó en grandes negocios en la Europa destrozada que surgió de la II Guerra Mundial. Sus negocios de seguros abarcaron todos los países de Europa Occidental incluyendo Alemania, Francia e Italia y llevando sus tentáculos a la por entonces próspera República Argentina.
    En 1941 impulsó la renovación de los Jocs Florals y financió la creación de la Sociedad Benéfica Minerva que ayudaba económicamente a los intelectuales catalanistas en el exilio que deseaban volver. En 1947 tuvo lugar un hecho cuya importancia generalmente no se valora en su justa medida. El catalanismo empezó su reconstrucción. Esta no se hizo a través de movimientos políticos, sino mediante iniciativas religiosas y culturales. El mejor prosista en lengua catalana, Josep Pla, había dado la idea de reeditar las obras de Verdaguer (a partir de 1940 ya se publicaron sin el más mínimo problema con la censura obras escritas en catalán… de autores católicos). Otros, como mucha más fe católica que Plá, siguieron por esta vía en 1945, cuando el abad benedictino de Montserrat (Aureli Escarré) empezó a preparar las Fiestas de la Entronización de la Virgen de Montserrat junto a Félix Millet i Maristany. La idea, en principio, no era mala: se trataba de “reconciliar” a los catalanes que habían combatido en ambos bandos.
    Ibáñez Escofet en su libro “La Memòria és un gran cementiri” recuerda que fue allí en donde por primera vez emergieron los nombres de Ainaud de Lasarte (historiador, luego diputado de CiU), Joan Raventós (luego líder del PSC), Josep Benet (luego líder del PSUC y profesor particular de los hijos de Félix Millet) o el propio Jordi Pujol. El acto es considerado por la historiografía catalanista como el punto de arranque del movimiento que todavía en esa época estaba íntimamente vinculado a las esferas eclesiásticas.
    Pero Félix Millet i Maristany participaría en otras dos iniciativas importantes para la reconstrucción del catalanismo político: la creación del Ómnium Cultural (1961) de la que fue primer presidente y en la fundación de Banca Catalana que asumió la financiación del catalanismo. Por lo demás, a partir de 1951, asumió también la presidencia del Orfeón Catalán que ya empezaba a ser una “empresa familiar” de los Millet. A pesar de sus gigantescos recursos, ninguno de los Millet destacó como “líder político”. Cuando se producen los “hechos del Palau”.
    En efecto, el 19 de mayo de 1960, cuando se conmemoraba el centenario del nacimiento del poeta Joan Maragall. Una parte de los asistentes cantó el Cant de la Senyera (composición de Lluís Millet sobre un poema de Joan Maragall, compuesta como himno del Orfeón Catalán) en presencia de varios ministros de Franco. Resultaron detenidos los organizadores y sometidos a consejo de guerra, entre ellos Jordi Pujol (que siempre negó responsabilidad en los hechos). El episodio tuvo lugar precisamente en el Palau de la Música. A partir de ese momento, Pujol se convierte en el centro del catalanismo político de postguerra cuyo periplo durará hasta 2003 cuando no se presente de nuevo como candidato a la presidencia de la Generalitat.
    El último Millet :
    Fèlix María Millet i Tusell era hijo de Fèlix Millet i Maristany. Mientras sus hermanos mayores se dedicaron a ampliar la fortuna familiar al frente del holding bancario (el Vitalicio y el Hispano; y el mayor, Salvador llegará a presidente de La Caixa entre 1980 y 1987), Fèlix fue enviado por la familia a Guinea Ecuatorial cuyo único negocio era el plátano y el cacao. Acabada la aventura africana tras la descolonización, en 1974, participó con otros dos nombres ilustres del catalanismo político, Josep Trias de Bes (militante del PSUC en los 60, pasado al socialismo catalanista en 1973, luego al partido pujolista CDC desde 1976, en 1995 al PP y desde 2009 en UPyD… lo cual no fue obstáculo para que firmara el Manifiesto del Sí al Nou Estatut) y Joaquím Molins (pasado del Centre Catalá en 1976, a UCD en 1979, luego en 1981 a CDC ocupando distintos cargos hasta que se retiró en 2001) en Renta Inmobiliaria Catalana fundada por los hermanos Baquer i Miró (otros apellidos catalanes ilustres). La cosa fue bien hasta que empezaron los problemas. Fèlix Millet acabó quince días en la Cárcel Modelo acusado de estafa y condenado luego por “impudencia” que “facilitó un delito de falsedad”. El País publicó la sentencia el 31 de octubre de 1984. A pesar de que la fiscalía lo solicitó, el tribunal no autorizó el procesamiento de Joaquim Molins y Josep María Trias de Bes, miembro del Consejo de Administración de Renta Catalana. Los perjudicados por la imprudencia de Fèlix Millet y la falsedad de Ignasi Baquer fueron en total 120
    Sin embargo desde 1978 fue nombrado presidente del Orfeó Català sustituyendo a otro apellido de “los 300”, Joan Anton Maragall. Éste Maragall, hijo del poeta Joan Maragall y, por tanto, tío del ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall, tiene también una carrera emblemática del camaleonismo de este grupo selecto de familias oligárquicas catalanas: amigo íntimo del alcalde franquista José María de Porcioles, Joan Antón colocará a su sobrino Pascual en el Ayuntamiento –después de que éste formara parte del Front Obrer Catalán y fuera enviado al exilio dorado tras ser desarticulado el grupo-, en la guerra civil había huido a Burgos para ponerse a las órdenes de Franco y trabajar con Eugeni D’Ors –catalanista de derechas como él- y así hasta el inicio de la transición que le coge al frente del Club Catalònia (nacionalistas de derechas.
    El mismo año en el que Millet es condenado por el feo asunto de Renta Catalana, se crea la Fundación Orfeó Catalá-Palau de la Música destinada para asegurar la financiación pública a estas instituciones presididas por él. A partir de ese momento se produce la riada de fondos con que la Generalitat obsequia a una de las instituciones que ya han pasado a ser tradicionales en Catalunya y que permitieron ampliar el Palau con unas obras discutibles e innecesarias que, según los expertos, terminarían arruinando la acústica del local.
    A lo largo de los 32 años en los que Millet estuvo al frente de la institución, incluso sectores catalanistas –Ernest Lluch, por ejemplo- denunciaron la decadencia de la institución. Paradójicamente, contra más fondos públicos y privados afluían a la entidad, ésta caía en más atonía. Hoy se sabe que los músicos eran becarios y se ignora lo contabilidad real de prácticamente 32 años…
    Las 100 familias, las 300 familias, las 400 familias :
    Al estallar el Caso Palau, la primera reacción del nacionalismo fue asumir una defensa cerrada de “uno de los suyos”. Oriol Pujol, quinto hijo del expresident de la Generalitat negó las acusaciones y salió en defensa de Millet alegando que se trataba de “un nuevo ataque al país”. La Catalunya “que pesa” conocía perfectamente que el Palau de la Música se había convertido en un semillero de contactos y relaciones económicas que nada tenían que ver con la música. Y si se quería participar en esta trama de reparto de contratas y prebendas que pasaban a través de Millet, había que pagar un peaje: financiar el Palau que era como financiar el huerto de Millet, esto es, al propio Millet. La primera reacción de Oriol Pujol supuso la reacción visceral de un miembro de la oligarquía catalana que consideraba que el ataque contra uno de los suyos, era el ataque contra todos. Pero la abundancia de indicios hizo que esa línea de defensa fuera inmediatamente abandonada so peca de aumentar el descrédito de la oligarquía catalana. Las “familias” de la oligarquía recalibraron pronto su estrategia. Mejor dejar caer durante unos meses a Millet para evitar que la opinión pública se fijara en ellos. ¿Quiénes son estas familias oligárquicas?
    Carles Carretero, ex conceller de la Generalitat y ex dirigente de ERC, actualmente embarcado en la aventura independentista del Reagrupament junto al presidente del Barça, Joan Laporta, lo dijo muy claramente el pasado otoño: “no queremos una patria empobrecida en la que 400 personas lo deciden todo y lo reparten todo”. Esta alusión a “los 400” parece enigmática sin embargo deriva de una frase pronunciada por Fèlix Millet i Tusell: “Somos unos cuatrocientos y siempre somos los mismos”, citando como lugares de encuentro el Orfeó Català, el Círculo del Liceo, la tribuna del FC Barcelona y La Caixa… No se trata de los “organismos de gobierno” de la sociedad catalana pero sí en donde se relaciona la gente que tiene poder real. Cuando Josep Lluís Núñez quiso ampliar sus relaciones lo hizo en el marco del Barça. Su problema era que sus apellidos carecían de pedigrí catalanista. No era de los 400… Es curioso que Fèlix Millet se incorporara a la candidatura de Núñez, continuara con el siguiente presidente de la entidad, Joan Gaspart incluso a pesar de que se hubiera presentado en la candidatura rival de Bassat O’Ghilvy… Si Millet fue requerido por Núñez se debió solamente a su “pata negra catalanista”…
    Sin embargo, en el libro L’oasi català, de Pere Cullell y Andreu Farras se hablaba de las 100 familias que se reparten el poder en Catalunya y Antonio Santamaria en su artículo en El Viejo Topo, alude a “300 familias” de las que dice Vivens Vives que “ya figuraban en el censo de fabricantes de 1829”. ¿En qué quedamos? ¿100, 300 ó 400 apellidos ilustres componen la oligarquía catalana? Poco importa. Habitualmente los apellidos indican hasta qué punto la endogamia ha mezclado a estas familias (300 según Vicent Vives). Por otra parte, no todas las familias oligárquicas han sobrevivido, algunas se han empobrecido, generalmente a causa de los nietos no estaban a la altura de sus padres y optaron por vender patrimonio en los 80, pateárselo en los 90 y vivir penurias en el siglo XXI. Los que han sobrevivido fueron republicanos bajo la república, franquistas durante el franquismo y demócratas de centro-derecha y de centro-izquierda desde la transición y mañana serán lo que haga falta que sean, impulsados por su espíritu camaleónico.
    A lo largo de estas últimas décadas, y ya que había que pasar por la “voluntad popular”, su habilidad ha consistido en legitimar su mecanismo de poder utilizando el catalanismo como elemento emotivo y sentimental para obtener el refrendo de las urnas, pero está bastante claro que para ellos “Catalunya” no es más que una proyección para seguir manteniendo su posición hegemónica. Nacionalistas sobre todo, algunos de ellos optaron por el PSC, como forma de socialdemocracia moderada y teñida de un fuerte sentimiento catalanista cuya tarea histórica fue denunciada por el propio Leguina: “esos chicos que eran progres en su juventud y que hoy nos sirven para que los votantes charnegos no se nos salgan del redil”…
    La disposición oligárquica de todo este sector llega hasta el absurdo: Sin ir más lejos, el funcionario del cuerpo de interventores de la Generalitat Enric Fernández Ferrer –que entre el 2002 y el 2005 se encargó de fiscalizar las cuentas del Consorci del Palau de la Música– era la pareja sentimental de Gemma Montull, exdirectora financiera del Palau, imputada en la causa e hija de Jordi Montull, mano derecha de Fèlix Millet y administrador del consorcio Orfeó-Palau. Fernández pagó con fondos del Palau obras valoradas en 97.000 euros en una casa propiedad de él y de su pareja en Teià (Maresme)… Éste era el funcionario que debía censurar las cuentas del Palau…
    La vergüenza de la familia Millet se llama hoy “Félix Millet i Tusell”. Se ignora la cantidad total que defraudó del Palau de la música. Joaquín Leguina lo cifraba entre 20 y 30 millones de euros… Era, como casi todo en Catalunya –en donde la alta burguesía oligárquica se ha comportado con una completa impunidad desde el Caso Banca Catalana en donde una parte sustancial de los “patas negras catalanes” aparecían- un secreto a voces que la prensa catalana callaba y de la que no venían proliferando anónimos, informaciones, denuncias e investigaciones periodísticas jamás publicadas.
    Otros apellidos catalanes ilustres le obsequiaron con la “Creu de Sant Jordi” (que le fue entregada por Jordi Pujol) y la “Clau de la Ciutat” (entregada por Maragall). El juez Solaz lo dejó con cargos pero sin fianza.
    Por su parte, Montull –otro apellido “pata negra catalán”- se limitaba, como señaló la prensa, a “exhibir un papelito con algún post-it como remedo de rendición de cuentas, y su jefe prometía con poco entusiasmo y menos intención enviar más información a los pocos que hacían alguna pregunta”. A lo cual seguía siempre una lacrimógena petición de fondos realizada por Millet para mover los corazoncitos de la oligarquía catalana con cuatro frases sobre, sí, sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El dinero servía sólo para alimentar el ritmo de vida de los Millet, reformar sus lujosas viviendas, viajar a todo a los mejores destinos con la familia y llenar de billetes su caja fuerte.
    Tras el procesamiento de Félix Millet se hizo cargo del Palau, Mariona Carulla, otro nombre destacado de “los 300”, hija de María Font, viuda de Lluís Carulla i Canals (1904-1990). Hijo de una familia de farmacéuticos, Lluís Carulla creó en 1937 la empresa Gallina d’Or que luego se transformaría en Gallina Blanca, actualmente con presencia en 100 países con el nombre de Agrolimen. Carulla, otro de los financiadores del catalanismo en la postguerra, fue uno de los impulsores en 1961 de Òmnium Cultural junto a Fèlix Millet. Hoy, 165 “patronos” y 200 empresas constituyen lo esencial de la financiación del Palau de la Música Catalana, una institución que para siempre quedará ligada a uno de los episodios más bochornosos de la corrupción en España.7
    En el fondo, Millet –y con él buena parte de los 300- están convencidos de que Catalunya es su huerto familiar y pueden disponer de él a su antojo. Y la verdad es que han venido haciéndolo en los últimos 100 años.
    Pretoria construido con la misma materia que el Palau :
    A pocas semanas de la puesta en libertad sin fianza y con cargos de Fèlix Millet estallaba otro escándalo que apuntillaba la pretendida superioridad moral del nacionalismo catalán y derruía su presunto “amor per la terra”, reduciendo a ceniza toda la retórica sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El concepto antropológico de “seny” (sensatez, cordura, sabiduría, serenidad en el juicio) catalán, quedaba así mismo pulverizado. La Operación Pretoria, en efecto, llevó a la cárcel a los que habían sido brazos derecho e izquierdo de Pujol durante los veinte años que duró su gestión al frente de la Generalitat: Maciá Alavedra y Lluís Prenafeta, así como a destacados miembros del Partido Socialista.
    En efecto, el 27 de octubre, por orden de a Audiencia Nacional se produjo la detención del alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz i Calvet por posibles delitos de asociación ilícita, cohecho, fraude de subvenciones, exacciones ilegales y falsedad en documento público y mercantil… Resultó detenido también el concejal de urbanismo Manuel Dobarco. El daño causado a las arcas públicas en Santa Coloma ascendía según la primera estimación a 18.377.000 euros… no estaba mal para una ciudad en su inmensa mayoría de origen modesto o muy modesto.
    Santa Coloma en 1975 tenía 140.000 habitantes, pero en los últimos años, la llegada masiva de inmigración del Tercer Mundo no ha podido compensar el retorno de 20.000 inmigrantes andaluces que llegaron en los años 50-70. Bartomeu Muñoz, alcalde de la localidad, es hijo del último alcalde franquista de la misma población, Blas Muñoz, que amasó unos cuantos millones antes de ser procesado por el Tribunal de Contrabando y Defraudación, tras lo cual entendió que los buenos negocios solamente se hacían a la sombra del poder, ingresando en el Movimiento en 1964. Apoyado por Martín Villa, gobernador de Barcelona, “papá Muñoz” se convirtió en alcalde. En ese momento, era propietario de 500 viviendas en la ciudad, su hijo cobraba los alquileres. Ya como alcalde fue acusado de prácticas usureras, pero misteriosamente –según se dice por presiones del gobernador civil- el caso no prosperó. En 1977, Muñoz hizo lo mismo que otros miles de arribistas municipales: presentarse como candidato de UCD. Perdió por supuesto la alcaldía conservando una poltrona en el ayuntamiento.
    Gobernada la ciudad primero por el PSUC y desde 1981 por el PSC que llevó a Manuela de Madre a la alcaldía, luego fue el hijo del propio Muñoz, Bartomeu Muñoz, quien la sustituyó también con la etiqueta “PSC”. Un Muñoz se había acostado como alcalde franquista y otro Muñoz se despertaba como alcalde socialista. Milagros del camaleonismo. Bartomeu Muñoz, alcalde de una ciudad suburbial del cinturón industrial de Barcelona, vivía en las inmediaciones del parqué del Turó, uno de los lugares más exclusivos de la capital catalana. Milagros del populismo socialista. Pero se produjeron más milagros.
    La “sociovergencia” es un invento reciente de sectores de PSC partidarios del pacto con CiU para gobernar Catalunya tras las próximas elecciones autonómicas, pero otros ya estaban poniendo en práctica la “sociovergencia” desde hacía más de una década. Era un feo asunto de corrupción…
    Cuando abandonaron el poder, los brazos derecho e izquierdo de Pujol, Maciá Alavedra (exconseller de finanzas de Pujol) y Lluís Prenafeta (Secretario de la Presidencia) se dedicaron a “captar presuntamente el dinero negro de la evasión fiscal de la burguesía hacia el paraíso fiscal de la isla de Jersey, fonos que posteriormente eran blanqueados en operaciones urbanísticas en el área metropolitana de Barcelona” (Antonio Santamaría, El Viejo Topo). Algo de esto fue detectado ya en 1997 cuando un diputado socialista, Luís García Sáez (a) “Luigi”, “operaba como mediados y comisionista entre los evasores fiscales, los ayuntamientos socialistas y los promotores inmobiliarios”. Poco después, en 1999, “Luigi” fue expulsado del PSC por otra estafa en obras públicas en Mataró y Olesa en lo que se llamó Caso AGT. Entre otros imputados en este caso (que misteriosamente se archivó) figuraba también Josep María Triginer, líder de la Federación Catalana del PSOE en los años 70. Santa Coloma era uno de los pocos lugares en donde el PSOE tenía una mínima base militantes, la mayoría juvenil y ajena a las otras dos componentes mayoritarias del socialismo catalán (el PSC-R y el PSC-C).
    “Luigi” fue diputado nacional por el PSOE-PSC durante 12 años. Otros miembros del PSC fueron imputados con él en la Operación Pretoria demostrando que las “expulsiones” son apenas meros maquillajes cosméticos, pero en absoluto medidas que impliquen el final de los vínculos de un presunto corrupto con sus antiguos camaradas de partido. Entre otros detenidos figuraba también Genis Carbó, ex jefe de Planificación Territorial de la Generalitat y coordinador del Plan Metropolitano de Barcelona, Doris Malfeito, esposa de Alavedra, Antoni Jiménez, concejal socialista de Montcada i Reixac y el ex alcalde del PP de Sant Andreu de Llavaneres.
    Lo que emergió de la Operación Pretoria fue una red “transversal” de corrupción que estaba por encima de los fraccionamientos políticos y que abarca a las dos columnas sobre las que se sostiene la política catalana en las últimas décadas: el PSC y CiU. No se trata, contrariamente a lo que alega la versión oficial, de una corrupción coyuntural, sino absolutamente anidada en las estructuras de poder y que ha gozado de completa impunidad. Se trata de una corrupción que afecta a las cúpulas del PSC y de CiU y que no es de ahora, sino que se remonta desde principios de los años 80.
    Cuando presuntamente Alavedra y Prenafeta estaban llevan a cabo las actuaciones corruptas que desencadenaron la Operación Pretoria ocho años después, éste último impulsaba en 2001 la Fundación Catalunya Oberta, cuyos estatutos afirman que es: “es una entidad independiente enmarcada en la ideología liberal” que “tiene como objetivos analizar, defender y promover los valores de la sociedad abierta, la libertad, la democracia y la economía de mercado”. Maciá Alavedra era uno de los miembros de esta fundación catalanista y patriótica… Una vez más, el patriotismo se había convertido en la última trinchera de los bribones.
    De la omertá al Nou Estatut :
    En un debate sobre el hundimiento del barrio de El Carmelo el 4 de marzo de 2005 Pasqual Maragall, entonces president de la Generalitat de Catalunya, aseguró en el Parlamente que “el problema de CiU se llama tres por ciento” en una clara y diáfana alusión al cobro de comisiones en la adjudicación de obras. Inmediatamente, Artur Mas, jefe de la oposición y dirigente de CiU reaccionó inmediatamente pidiendo que retirara esta alusión para “no poner en peligro la legislatura y la reforma del Estatut”.
    La alusión al “3%” sacudió a la sociedad catalana en un momento en que el hundimiento del barrio de El Carmelo había generado una notable convulsión al saberse que era posible realizar el trazado de los túneles de metro de Barcelona por un procedimiento más seguro y barato. En torno a 3.000 vecinos habían tenido que cambiar de alojamiento y muchos de ellos habían perdido todo su patrimonio y sus recuerdos en el hundimiento de un bloque de viviendas populares. La concesión de las obras del Metro que habían provocado el hundimiento de El Carmelo se había realizado durante el gobierno de CiU. La alusión de Maragall se refería a que el 3% de la adjudicación de contratos en obras públicas revertía en los partidos de gobierno entregado por los beneficiarios de la contrata.
    En aquel debate no se entendió bien la velada amenaza pronunciada por Artur Mas: “no olvide que, en los próximos meses, entre PSC y CiU hemos de hacer cosas muy importantes al servicio de este país (…) y para ello es muy necesario que entre ustedes y nosotros siga existiendo un cierto círculo de confianza política, que no es de amistad, de intentar hacer cosas juntos al servicio de nuestro país. Le pediría que no se rompa”. Mas se refería a la reforma del Estatut, en cuyo trasfondo lo único que realmente importaba a la clase política catalana era la posibilidad de manejar más fondos que hasta ese momento estaban a cargo del Estado. No es lo mismo un 3% sobre 100 que un 3% sobre 1.000… Mas terminó su velado ataque con estas palabras: “Usted manda la legislatura a hacer puñetas, supongo que es consciente”, pidiendo acto seguido que retirara su expresión para “restablecer este mínimo de confianza que el país necesita”. Era un grito a favor de la impunidad: yo olvido los muertos en tu armario y tú olvidas a los muertos que tengo albergados en el mío…
    Maragall tardó pocos minutos en retirar sus palabras, explicando que “lo hago por una sola razón, que interesa mucho al país, y es que Cataluña tiene de ahora en adelante cosas muy importantes que hacer, y espero de usted y de su grupo que estén en condiciones de cumplir su parte de obligación en los meses que vendrán, en los que se jugará el Estatut de Cataluña, la Constitución Española y, en buena medida, nuestro futuro”. Todo era pura retórica: la demanda social de un nuevo Estatuto era cero, literalmente no interesaba a nadie en la sociedad catalana, tan solo había reavivado un poco más la rapacidad de la clase política autonómica.
    El rifirrafe parlamentario se prolongó todavía un poco más: “si en algún momento ustedes tienen alguna sospecha de lo que sea- prosiguió Artur Mas- hagan el favor de hacer aquello que se ha de hacer, vayan a los tribunales y presenten las demandas que hagan falta, pero dejen de extender por todas partes la sombra de la sospecha, porque ustedes no lo pueden hacer por trayectoria y no lo han de hacer sobre todo mirando hacia el futuro”. Y Maragall dio una nueva vuelta de tuerca: “Ustedes se han sentido atacados por una acusación que de alguna manera ven como verídica, porque si no, no se entendería el tono de su intervención”, ha apuntado Maragall, añadiendo luego que “CiU ha roto una regla, que en este Parlament se había respetado siempre, que era el respeto entre diputados y al presidente de la Generalitat, y esto algún día les pasará factura”…
    Lo que siguió fue antológico: ningún partido catalanista tuvo el más mínimo interés en crear una comisión parlamentaria que investigara la misteriosa alusión al 3% que había generado la reacción desproporcionada de Mas. El tema se enterró primero en el Parlament y posteriormente en los medios de comunicación catalana.
    El resultado de la “crisis del 3%” fue que la clase política catalana cerró filas ante el peligro de quedar evidenciada ante la opinión pública. De ese consenso surgió el acuerdo para avanzar hacia la redacción del “nou Estatut”: tapar las vergüenzas hoy para tener más vergüenzas que repartir mañana…
    Cuando casi simultáneamente estallaron en 2009 los Casos Palau y Pretoria quedó evidenciada la responsabilidad de todos los partidos políticos catalanes en la opacidad en el manejo de fondos públicos, la financiación ilegal de estos partidos y los canales de enriquecimiento de la clase político. Y es que un 3% da para mucho y con el Nou Estatut dará para todavía más. Poco importa que los tribunales, ni los censores de cuentas hayan entrado a fondo en esta cuestión, lo que importa es que el electorado catalán lo ha percibido como realidad y en las últimas elecciones municipales de 2007 generaron algo más de un 50% de votos en blanco y nulos y de abstenciones en un municipio de buen nivel cultural y alta participación: la Ciudad Condal de Barcelona.
    La oligarquía catalana y su tupida red :
    Jordi Pujol siempre ha sido un “hombre de país” más que un “hombre de partido”. Sabe perfectamente que los partidos son necesarios solamente para ganar elecciones, pero que se trata de organismos que no representan “opiniones” sino “intereses”. Y, para Pujol, no es bueno que todos los intereses pasen por los partidos. De ahí que tanto durante el franquismo como en la transición siguiera proclamando la “necesidad de hacer país” (expresión popular que los intelectuales nacionalistas siempre han traducido como “construcción nacional de Catalunya”). Y para “hacer país” es preciso renovar las estructuras de las élites económicas. De lo contrario podría aparecer en cualquier caso un avatar del lerrouxismo que durante décadas contuvo la expansión del catalanismo político e incluso le infringió derrotas históricas a principios de siglo.
    De ahí que durante los años de poder, Pujol facilitara la creación de un nuevo stablishment político. Para ello facilitó la creación de nuevos think-tanks o bien promovió la renovación de otros, el Círculo de Economía, por ejemplo, de carácter liberal y desde luego mucho menos conservador que el Círculo Ecuestre (fundado en 1856 y cuya misión en los años 80 y 90 fue simplemente la unión entre los catalanes que colaboraron con el franquista –de hecho que impulsaron el franquismo en Catalunya- con los que en la transición se arrimaron al catalanismo político). El Círculo Ecuestre presidido fue presidido durante un tiempo por Manuel Carreras, que era, al mismo tiempo… vicepresidente del Palau de la Música. Otros nuevos think-tanks generados al efecto fueron el Instituto de la Empresa Familiar (impulsado por Leopoldo Rodés, también con vocación artística que le llevó a la presidencia del patronato de la Fundació Macba). El pujolismo (y mucho más que él, la oligarquía catalana que encarnaba) a fin de eternizarse en el poder, articuló las asociaciones más representativas de las distintas familias oligárquicas en el llamado Grupo 16 o G-16.
    El 15 de diciembre de 2008, el diario Expansión publicaba un artículo en el que denunciaba que “Los pesos pesados del tejido asociativo se reúnen cada dos meses con el objetivo de debatir sobre las cuestiones que más preocupan a Barcelona”. Se trataba del llamado G-16, que Expansión definía acertadamente como “una especie de sanedrín que reúne a las principales instituciones de la sociedad civil catalana”. La palabra sanedrín es seguramente la que mejor le conviene. Apenas aparece públicamente, “tampoco emite notas de prensa, estudios de opinión ni realiza informes: su máxima es la discreción”. Cada dos meses, los miembros del G-16 se reúnen para “comentar los asuntos que preocupan y afectan a Barcelona y Catalunya”. Allí acuden los presidentes de las dieciséis principales instituciones del ámbito empresarial, deportivo y cultural de Barcelona, desde el Barça al Círculo del Liceo, pasando por el Orfeó Català, el Ateneu Barcelonès, la Cámara de Comercio, el Polo, el Club de Tenis, el Círculo Ecuestre, el Real Automóvil Club, el RCD Español e incluso el Centre Excursionista de Catalunya.
    Solamente pueden asistir los presidentes de las dieciséis entidades miembros del Grupo, que no pueden delegar su representación. Discrección y reserva, casi clandestinidad, son los pilares de su funcionamiento. Las comidas –añadía Expansión- nunca tienen lugar en un restaurante, sino en las sedes o instalaciones de las distintas entidades. El calendario de encuentros se intenta que coincida con eventos organizados por los propios socios del G-16: “Por ejemplo, es habitual reunirse en el Club de Tenis Barcelona con motivo del Trofeo Conde de Godó. Otra cita tradicional es el concurso de saltos que organiza el Real Club de Polo”.
    Su impulsor a principios de los 80 era Francisco Mas Sardà miembro de una conocida familia de banqueros, que entonces presidía el Círculo del Liceo, el cual concibió la idea de reunir con periodicidad a las principales instituciones de la sociedad civil. Le sucedió como impulsor Alfredo Molinas –presidente de Fomento del Trabajo, la patronal catalana– quiso continuar con la idea que amplió el grupo a once miembros y luego a dieciséis. Entre otros participan los presidentes del FC Barcelona y del RCD Español, Joan Laporta y Sánchez Llibre. Uno de los miembros del G-16 era, por supuesto Félix Millet.
    Camaleonismo político en Catalunya de ayer a hoy :
    Algunos se sorprenderán al conocer las relaciones que unían a Millet y José María Aznar. Los Millet, siempre dispuestos a practicar el camaleonismo político no han dudado nunca en aproximarse a quien manda en cada momento, evidenciando que el nacionalismo catalán sistemáticamente antepone sus intereses a los ideales patrióticos. Durante su segunda legislatura, Aznar conoció durante una visita al Palau de la Música a Fèlix Millet. Este primer encuentro tuvo como consecuencia la entrada del Ministerio de Cultura en el Consorcio del Palau, dato importante porque hasta ese momento la entidad solamente había sido gestionada por catalanes. La cosa se entiende mejor si tenemos en cuenta que Millet se las arregló para que el presupuesto de reforma del Palau se elevara de 9 millones de euros a 24, una parte importante de cuyo coste fue asumido por el Estado Español. En contrapartida, Millet se integró en la FAES, la fundación presidida por José María Aznar tras la derrota del PP en 2004… Cuando estalló el Caso Palau,
    FAES hizo pública una nota en la que afirmaba que “prescindieron de Fèlix Millet como miembro del Consejo Asesor del Instituto Catalunya Futur-FAES porque su implicación fue cero”.
    Como siempre la alta burguesía catalana antepone los intereses a los valores, incluidos al catalanismo mismo. Cuando el Conde de Güell vio que la agitación obrera en Barcelona era de tal magnitud que solamente el Ejército Español podía salvar sus intereses, atenuó su “nacionalismo” y sus herederos llegaron a regalar la casa de los Güell a Alfonso XIII para mejorar las relaciones. Esa casa era el Palacio de Pedralbes en donde residía Franco durante sus visitas a Barcelona. Antes, eso sí, los Güell destrozaron una pila de mármol en la que caía el agua de una fuente diseñada por Gaudí en el jardín de la mansión. Los años hicieron que la maleza cubriera los restos de esa fuente y que, destrozada, fuera encontrada a finales de los años 60: aun destrozada se podía percibir que estaba adornada con las cuatro barras catalanas, los Güell se habían preocupado de desfigurarla no fuera a ser que lo monarquía y el ejército que debían salvar sus intereses se lo tomaran a mal… El camaleonismo político de la alta burguesía catalana no es nuevo.
    En los mismos años en los que Millet entraba a formar parte del patronato de FAES, recibía en su despacho –se rumorea que por indicación de Artur Mas- a Ángel Colom i Colom, alias “sis ales”, entonces presidente del Partit per l’Independencia, una atrabiliaria formación política escindida de ERC cuando se agotaron las líneas de crédito en esa formación, del que formaba parte también Joan Laporta. El PI había dejado deudas multimillonarias que Millet estaba dispuesto a encontrar a “paganos” que las cubrieran. Desde la derecha españolista hasta la izquierda independentista, Millet estaba por encima de cualquier ideología política y de cualquier patria, y trataba solo de generar una propia red de intereses.
    Lo que han demostrado los Casas Palau y Pretoria :
    – La existencia de una oligarquía económica en Catalunya.
    – El carácter camaleónico y arribista de esa oligarquía.
    – Su utilización del catalanismo como excusa emotiva y sentimental para ocultar su red de intereses oligárquicos.
    – El carácter institucional y estructural de la corrupción en Catalunya.
    – La transversalidad de la corrupción en Catalunya que ha abarcado desde el PP, FAES, hasta CiU, el PSE, el independentismo.
    – La existencia de redes que centralizan el poder económico de la oligarquía catalana.
    – El carácter subordinado de los partidos políticos catalanes a los intereses de esa oligarquía.
    – El valor “interés” situado por encima del valor “Catalunya” para la oligarquía catalana.
    – La permanencia de estos 300 linajes oligárquicos desde el primer tercio del siglo XIX en los mecanismos de poder.
    – Las razones de la población catalana para inhibirse de los últimos procesos electorales que han registrado niveles de abstención inéditos.

    http://infokrisis.blogia.com/2010/0....alitat.php

  9. Volem la independència i rodes noves pel tractor - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 16:28

    Excelente artículo, señor Royo. Yo siempre he creído que la base sociológica del franquismo y del nacionalismo catalán es la misma.

    Me gustaría apuntar otro paralelismo evidente entre ambas dictaduras: siempre se ha dicho que el régimen de Franco fletaba autocares de manifestantes para llenar la Plaza de Oriente y que incentivaba su asistencia regalándoles un bocadillo. Pues bien, el fascismo calçotaire no iba a ser menos; en esta noticia de Nació Digital leemos claramente que, además de llevarlos en los cuatro trenes dispuestos por varios alcaldes secesionistas y en los 1.200 autocares que fletó la Assemblea Nacional Catalana y de las JONS, a los participantes en la manifestación de la Diada les obsequiaron a bordo con un regalo valorado en 3 euros: http://www.naciodigital.cat/osona/n....a/nacional

  10. Volem la independència i rodes noves pel tractor - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 17:13

    girones – Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 15:29

    Girones repugna leer tu rosario de mentiras:

    No entiendo como puede realizar comparaciones entre un régimen donde las lenguas “vernáculas” (como usted las llama) estaban absolutamente prohibidas y perseguidas y una democracia donde cada cual usa la lengua con la que se siente cómodo y el único matiz es que la lengua vehicular en la enseñanza es el idioma propio de Catalunya“.

    – Falso, yo no puedo usar “la lengua con la que me siento cómodo” porque si rotulo en ella mi negocio me multan, los impresos de la Administración me los dan sólo en catalán, las siete televisiones autonómicas y las radios públicas emiten sólo en catalán, las señales de tráfico están sólo en catalán, los paneles informativos de carreteras y autopistas están sólo en catalán, los nombres de plazas y calles están puestos sólo en catalán, los letreros en los hospitales están únicamente en catalán, las recetas te las dan en catalán… eres un embustero. ¿Dónde puedo entonces usar cómodamente el español? ¿En mi casa, nada más? De momento allí no vienen a reprimirme, no (¡aunque todo se andará!); pero los de tu cuerda me llaman charnego por hacerlo.

    – Cataluña no tiene “lengua propia” porque las piedras no hablan, hablan las personas. O sea que ésa es otra estupidez difundida por el totalitarismo nacionalista. Si atendemos al criterio social, la lengua propia de esta región sería el español porque tiene mayor número de hablantes habituales. Y si nos fijamos en el cronológico, lo serían las dos porque ambas evolucionaron en paralelo en Cataluña durante siglos. Lee un poco e infórmate, Girones.

    El español goza de excelente salud en este país y en todo el mundo. Ya saben ustedes, defensores del “bilingüismo”, que sus hijos castellanohablantes tienen plena capacitación en ese idioma cuando acaban sus estudios y que además son capaces de hablar un catalán perfecto, gracias a la inmersión. ¿Donde está el problema?“.

    La salud de que goce el español me trae sin cuidado. Lo grave es la situación de los derechos constitucionales. Y en esta región no se respetan mis derechos fundamentales, porque, por ley, deberíamos poder escolarizar a nuestros hijos en español y no se nos permite.

    También saben que sin esa inmersión, el uso del catalán se iria extinguiendo por la abrumadora dominación del español en TODOS los medios de comunicación social (TV, prensa, radio, internet, etc)“.

    Mentira podrida. Eres más falso que las cuentas del Palau, Girones. El catalán ni siquiera está en la lista de lenguas en peligro de extinción de la Unesco.

    Y lo terrible no es que desaparezca una lengua, sino que desaparezcan los derechos fundamentales y las libertades, como ya pasa en la región catalana.

    Seguramente eso es lo que desean. Que pase como en Valencia, donde el catalán está prácticamente extinguido en las grandes ciudades y solo se habla en el medio rural. Que vuelva a ser esa lengua de paletos para “hablar en la intimidad”“.

    Si uno lee a los grandes ideólogos del nacionalismo catalán (Prat de la Riba, Rovira i Virgili, mossèn Armengou i Feliu, etc., quienes, a su vez, tomaron su doctrina del filósofo y lingüista alemán del siglo XIX Herder) encuentra que, de entre todos los rasgos definitorios del concepto de nación, la lengua es para ellos el más importante de todos con diferencia.

    La lengua como signo identitario, y también como elemento vertebrador, aglutinante y homogeneizador de la población.

    Por eso el régimen catalanista lleva 30 años articulando medidas impositivas encaminadas a eliminar completamente el español de la vida pública, reducirlo a la residualidad en la esfera privada, y construir una gran naSSió (delirio anexionista-imperialista de los Països Catalans) monolingüe en catalán. Únicamente en catalán.

    Pero el separatismo cobarde disfraza esa operación presentándola cínicamente como protección de una lengua minoritaria.

    Ésa es la verdadera clave de la cuestión.

  11. Fer - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 17:24

    Gironés estoy harto de ese mantra de que el catalán estaba prohibido y perseguido,yo no viví el franquismo y me lo había creido, pero investigando y leyendo he descubierto de que era algo completamente falso. La dictadura franquista prohibió muchas cosas a todos los españoles, lo que no se prohibió fue el uso del catalán, se publicaban revistas y libros en catalán e incluso había premios literarios. Hasta en la televisión del régimen se emitían programas en catalán ( Lletres catalanes, Giravolt, Mare Nostrum, etc.) algo que no ocurre ahora con TV3 que tiene 6 canales y ninguno de ellos emite ni una sola palabra en castellano.

    Serra d’Or es una revista española que se edita en Cataluña, nacida de forma oficial y en su formato actual en octubre de 1959 a instancias de un grupo de universitarios y editada por Publicacions de l’Abadia de Montserrat con una tirada de unos 8.000 ejemplares mensuales. Utiliza sin excepción el idioma catalán.

    http://bib.cervantesvirtual.com/ser....;Ref=20153

  12. Cayo Malayo - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 18:31

    Veo muchísimas más similitudes ideológicas y de concepto del nacionalismo catalán con el periodo del totalitarismo alemán de los años 30 que con los 40 años del dictador Franco. El régimen franquista evidentemente era un régimen autoritario (y en los catalanistas todo son maneras autoritarias) pero ni muchos menos era esencialista o de carácter tribal e identitario al modo romántico alemán como si lo es el catalanismo

    No olvidemos que el surgimiento del nacionalismo catalán es a finales del XIX en plena ebullición del romanticismo (y de los teóricos del racismo biologico) y está totalmente inspirado y empapado de ese romanticismo alemán (Dr. Robert, Pompeu Gener, Almirall y otros). No encontramos espantapájaros similares en el franquismo

    Sinceramente esa cantinela y esa comparación constante con el régimen autoritario de Franco está muy bien para pasar un rato para recordales sus maneras muy poco democráticas pero no lo acabo de ver del todo ya que encuentro bastantes más parecidos razonables de idea y concepto con todo el rollo romántico germánico. Parece más bien la típica obsesión de una parte de la progresía de este país nuestro para cortar a todo el mundo por el mismo patrón y autoerigirse estandartes y abanderados de la democracia y como los únicos e inmaculados portadores de la llama de la libertad : Ellos que nos trajeron y querían perpetuar una II república al modo soviético y marioneta de un tal Stalin

  13. Captain Catalonia - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 19:43

    I am very glad that, finally, someone is taking my advice. As I’ve said one must to KEEP CALM AND SPEAK CATALAN!!!

    The author has thoroughly understood my message. He knows that people must ALWAYS SPEAK CATALAN!

    Let us be good patriots and SPEAK CATALAN, SPEAK CATALAN, SPEAK CATALAN!!!

    Do as I do and SPEAK CATALAN!

    Captain Catalonia, apatrullanding the city.

  14. Lehman Sisters - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 20:14

    yes we can

  15. Bepbalda'm - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 20:44

    ¿Por qué tiene pies de barro la inmersión?: ¿Porque hace ver a los niños catalanes que su cultura y su lengua no son la castellana? ¿Porque les permite aprender las dos lengua oficiales y así tener igualdad de oportunidades? ¿Porque permite a la sociedad catalana mantener una cohesión social que no existe en ninguna otra de las comunidades nacionales de España?

  16. Bepbalda'm - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 21:14

    El rector de la Complutense cree que la reforma educativa del ministro Wert tiene “otro norte que no es la calidad de la enseñanza en mi opinión. Es más una reforma ideológica que otra cosa”. Carrillo ha explicado que “no conozco ningún catalán que no sepa hablar el castellano perfectamente. Me imagino que el sistema de inmersión lingüística no es tan malo como algunos quieren hacernos pensar”.

  17. Kasparov - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 21:23

    Gran artículo, que además viene de la mano de un filólogo en lengua catalana. Está claro que la inmersión lingüística debe ser en todo caso una elección de los padres, en una región donde hay dos lenguas cooficiales.- Y como alguna vez alguién apunto, en las zonas más catalanoparlantes debería aumentarse el castellano y viceversa, para lograr un buen dominio oral y escrito de las dos lenguas cooficiales.

    Sería muy sencillo, simplemente dando un cuestionario al padre de forma que pudiera elegir por ejemplo entre ciertas asigaturas en catalán o castellano y que el centro pudiera cubrir.

    Ahora bien, obligar a la inmersión en el sistema educativo de Catalunya es una aberración, a menos que sea por mótivos económicos.- Muchos en el futuro no sabrán expresarse mínimamente en castellano, y eso da pena porque limita mucho las posiblidades de la gente.-

    PD: dentro de yo que sé , 40 años, la exhortación que hace aquí Erasmus del uso del catalán, que por cierto no hay porque tomársela al pie de la letra, será al contrario, y alguien hará exhortación pero del uso del español. Y si Franco hubiera sido catalán, estaríamos en éstas?

  18. Myself - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 22:04

    Captain Catalonia,
    Many thanks for apatrulling the city. Maybe we could know where do u will apatrull next days? For us is a good news to know that somebody is taking care of us. Catalonia is becoming a dangerous country. The spaniards wants to controll the catalan people. Is like the Tibet. Please, captain, don’t forget us.
    Captain, you aren’t laughing at us?
    I will pray for you.

  19. ANS. HISPANO. - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 22:06

    CORRUPCIU A TUTTA MAQUINA, A TUTTA ORQUESTRA
    CON IL ONOREVOLE GIORGIO PUJOLONE TRINCONETTI & FAMIGLIA,
    CAPO DI CAPI DI TUTTI LI CAPI DI LA “MAMANDURRIA” (solamente 4%)
    E IL SUO EGREGIO COMENDATORE ARTURO MASSOLINI,
    DI LA MOLTA PELA NO DEVALUATA (solamente incrementata al 4%)
    (La legge e la legge, e l,omertá e l,omertá)

    Tertulia: Posible pacto entre CiU y ERC
    LDTV 15.12.12
    http://videos.libertaddigital.tv/20....JGpMo.html

    Tertulia: La trama de los Pujol
    LDTV 13.12.12
    http://videos.libertaddigital.tv/20....7y1-U.html

    Reforma de Wert y el catalán. Cultura.
    LDTV 3 Diciembre 2012
    http://videos.libertaddigital.tv/20....n=masvisto

    Editorial. La evidencia de la ley
    LD 5 Diciembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-12-....52362.html

    Editorial. El negro y los racistas
    LD 4 Diciembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-12-....52311.html

    Editorial. El vómito del perro.
    LD 27 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....52019.html

    Editorial. La victoria del independentismo
    LD 26 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51971.html

    Editorial. Las amenzazas del nacionalismo catalán
    LD 23 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51869.html

    Editorial. El nacionalismo catalán y los españoles
    LD 22 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51823.html

    Editorial. La falta de justicia en Cataluña
    LD 16 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51597.html

    Editorial. Las falacias del nacionalismo catalán (Informe FAE$)
    LD 6 Noviembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-11-....51167.html

    Editorial. El complejo histórico del nacionalismo catalán
    LD 31 Octubre.2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-10-....50937.html

    Editorial. La rana que reventó
    LD 10 Septiembre 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-09-....48768.html

    Editorial. El ojo arrancado (Madrid mantiene a Cataluña)
    LD 5 Junio 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-06-....44980.html

    Editorial. La estafa nacionalista
    LD 14 Marzo 2012
    http://fonoteca.esradio.fm/2012-03-....41386.html

    Editorial. El nacionalismo catalán
    LD 11 Febrero 2011
    http://fonoteca.esradio.fm/2011-02-....23498.html

    Tertulia. Cataluña no es España…es Sicilia.
    LDTV 1 Julio 2010

    http://www.youtube.com/watch?v=zYS0LmgxAJ4

    http://www.libertaddigital.com/opin....ana-55393/

  20. Captain Catalonia - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 22:56

    Myself, for God’s sake!! Why are you speaking English???

    How many times must I repeat it??? SPEAK CATALAN, SPEAK CATALAN!!!!!

    Be a good patriot as I am and don’t fear self-contradiction. KEEP CALM AND SPEAK CATALAN! OK?

    Captain Catalonia, apatrullanding Barskywave.

  21. LARRA - Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 23:05

    BIEN JESUS TAN ACERTADO COMO SIEMPRE, SI ALGUN DIA CATALUÑA ES INDEPENDIENTE TENDRIAMOS POLICIA LINGUISTICA PARA PERSEGUIR A LOS QUE HABLEN EN CASTELLANO, SI NO AL TIEMPO, AHORA HABILMENTE NO HABLAN DE ELLO PARA VOLVER A ENGAÑAR A LA CIUDADANIA

    OTRA COSA LA CONSULTA SE PROGRAMA PARA QUE LOS NIÑOS DE 16 AÑOS TOTALMENTE NACIONALIZADOS PUEDAN VOTAR CUIDADO CON ESO.

  22. RanXerox - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 00:09

    “Gironés estoy harto de ese mantra de que el catalán estaba prohibido y perseguido,yo no viví el franquismo y me lo había creido, pero investigando y leyendo he descubierto de que era algo completamente falso”

    Doncs si no ho vas viure el franquisme calla la boca i escolta els que si el varem viure.

  23. Myself - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 07:09

    Captain!
    Sure! We must to speak catalan.
    One thing, dear Captain, whith my dog or my cat, I should to speak in Spanish or on Catalan? I’m not sure that they ara catalan or spaniards.
    My cat seems catalan. How I could recognize fi he is catalan or spaniard? If he is very lazy maybe is a sign of his spanish caracther?
    Please , Captain, help me!

  24. Romualdo - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 10:27

    Enhorabuena señor Royo. Eso es lo que ocurre. Exactamente eso.

  25. Romualdo - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 10:32

    Bepbalda’m :

    La frase de Carrillo la recuerdo perfectamente y es una ridiculez. Porque de lo que se trata es de los derechos de las personas y además el sistema de inmersión no prepara en el castellano culto, el que da soltura fluidez, vocabulario…

    Pero, insisto, aunque lo hiciera, se trata de los derechos de las personas.

    En cuanto a la opinión del Director de la Complutense seguramente tenga algo de razón pero ¿Por qué no se pronuncia en el mismo sentido respecto a la inmersión? Porque también la inmersión es, por encima de cualquier otra circunstancia, una cuestión ideológica.

    Tengo para mí que en sus palabras hay también mucha ideología. Si la reforma de Wert le parece ideológica que critique aquellos aspectos en que lo es. Y al tiempo lo que he dicho que denuncie lo mismo en la inmersión en catalán.

  26. Romualdo - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 10:36

    RankXerox:

    Los que sí que vivimos el franquismo podemos respaldar lo que ha dicho Gironés. Y también lo de “habla en cristiano”. Porque ambas cosas son ciertas.

    Cuando Gironés ha dado argumentos sobre lo que se publicaba y demás no debe ser descalificado por joven sino con argumentos y pruebas en sentido contrario. Que ninguno vivimos los hechos de 1714 y bien que se airean en sentido opuesto a como los presentan los historiadores.

    Manipular la historia próxima o remota ha sido y es una constante de los gobernantes en beneficio de su propia ideología. Podemos colaborar u oponernos a ello. Yo me opongo.

  27. pobrets espanyolets - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 11:59

    @ Myself, I think that if your cat is lazy he must be spanish. That’s for sure. Give him a sofa, a bowl of milk and a TV and you won’t need to take care of him again.
    With your dog is different. If he understands catalan then he needs to read books, to listen to the radio, to read the newspaper, etc.

  28. Duque de Berwick - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 14:33

    Jejjeje que crack el catalino…..sabe inglés!!!! que prodigio

  29. Finisima - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 14:35

    Keep calm and speak catalan ONLY. Ese último adverbio es el detalle, me temo.

  30. girones - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 14:37

    Volem la independència i rodes noves pel tractor – Martes, 18 de diciembre de 2012 a las 17:13

    Te veo muy agresivo. Cálmate un poquito.

    Tu tienes EL DEBER de entender el catalán si vives en Catalunya. No te hablo de escuchar o leer un idioma, sino de USARLO. Puedes usar la lengua que quieras, por que los catalanohablantes tienen también el deber de entender el castellano. Si las señales de tráfico están en catalán y las entiendes ¿donde está el problema?. Te puedes dirigir en castellano a cualquier instancia pública o privada. Puedes usar el castellano en la calle, en la oficina, etc, normalmente. ¿Donde se restringen tus derechos?. En todo caso, sólo en la inmersión, si estás en contra de la misma. No niego que existe discriminación positiva respecto al catalán. Los motivos ya los expuse antes.

    Que bonito lo de los idiomas, las piedras y las personas. Si los idiomas no pertenecen a los territorios sino a las personas, ¿porque hay idiomas oficiales en los territorios? ¿No debería poder hablarse el idioma que se quiera, el que tenga cada uno? En la zonas de Catalunya o España donde existe un 20% de inmigración del norte de África, ¿deberíamos conocer, hablar y enseñar el francés o el árabe?

    Encima me dices que el catalán no está ni siquiera en la lista de idiomas en peligro de extinción. ¿Tenemos que esperarnos a que lo esté para hacer algo?

    ¿Que desaparezcan tus derechos constitucionales? Aterriza en el mundo real. Ya están desapareciendo. Tus derechos constitucionales los pisotean cada día los políticos, banqueros y demás. ¿Derecho al trabajo? ¿A vivienda? ¿A sanidad? ¿A educación?, JOJOJO

    Menos lloriqueos y más salir a la calle a defender lo que importa de verdad. No he visto a nadie traumatizado por la inmersión lingüistica, pero, si así y todo pensaís que es tan grave como los recortes en sanidad, en educación, los deshaucios, etc, SALID a la calle y haced oir vuestra voz. A ver cuántos os juntáis.

    Salud y pastillitas para los nervios.

  31. Captain Catalonia - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 17:13

    Dear Myself,

    Don’t call your cat lazy. Sure he is a good Cat-alan patriot and, therefore, he spends all his time thinking about independence and complaining about how those lazy Spaniards are stealing us. I’m sure because I know thousands of good patriots spending their time in the same way, even their worktime.

    But what you musn’t NEVER forget is to SPEAK CATALAN!!!!

    Help us to preserve our language and our culture, WOW! WOW!!! ooooooo YEahhhh!

    For Finisima: What really matters in this affaire is that we say SPEAK CATALAN…. IN CATALAN, of course. As you can see.

    We are not feeble-hearted fellows and, as brave patriots, we aren’t afraid of being self-contradictories.

    Captain Catalonia, apatrullanding the entire world from Barskywave.

  32. Captain Catalonia - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 18:53

    By the way, “TO SPEAK CHRISTIAN” is not good Catalan. The right idiom in true Catalan is “TO SPEAK WHITE”:

    http://www.youtube.com/watch?v=sCBCy8OXp7I

    SPEAK CATALAN! SPEAK WHITE! BE A GOOD PATRIOT!

    WE HAVE A DREAM, YES WE CAN, OOOOOO YEAHHHHH

    Captain Catalonia apatrullanding les deux continents.

  33. Captain Catalonia - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 19:46

    SPEAK WHITE (The lyrics):

    http://francite.net/education/page142.html

    SPEAK WHITE, SPEAK CATALAN…

    mais WE ARE NOT ALONE, nous savons que nous ne sommes pas seuls..

  34. Delendus est PSC - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 19:50

    Gironés, Toda tu argumentación es falaz. Lo que pasara hace ya 37, 73, o 300 años no tiene ninguna importancia. Los derechos los ejercen los vivos y no tienen derecho a restringir los míos en base a algo que te dijo un guardia urbano hace 50 años.

    So el catalán se extingue, PORQUE LOS CATALANES DEJEN DE USARLO, ¿quién serías tú para impedirlo? Porque de lo que se trata es de forzar el uso de un idioma aún cuando sus hablantes preferirían no hacerlo.
    Sí, el único idioma impuesto hoy en Cataluña es el catalán, y te sorprendería ver el efecto de antipatía que está creando cuando hace 30 años eran los padres quienes querían que sus hijos aprendieran catalán–

    El tema de la cohesión social, perdona pero es un mantea sin el menor fundamento. ¿De dónde sacas que aquí hay más cohesión social que en otras comunidades? Si acaso al revés: estamos a la cabeza en fracaso escolar, y dado que somos una comunidad rica, no es un problema ni de recursos ni de entorno sociocultural, además de que los malos resultados son consistentes en todas las escalas económicas y socioculturales. Así que dime, ¿porque el hijo de un director general de sanidad merece discriminación positivo, según tú, y estudiar en su idioma, y el hijo de un celador no puede? ¿Por qué quienes más precisan, por su situación económica y sociocultural, de discriminación positiva, para que la escuela ejerza su papel de a censor social, son discriminados negativamente, obligándoles a estudiar con un handicap, en la lengua de las clases altas, de los mandamases? ¿Esa es tu cohesión social?

  35. Delendus est PSC - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 19:53

    Todos estos émulos de Shakespeare me han dado una idea: la próxima vez que un funcionario me hable en catalán le responderé en inglés. ¡Venga! ¡Festival del humor!

  36. Delendus est PSC - Miércoles, 19 de diciembre de 2012 a las 19:58

    By the way, Gironés:

    Te joderá el argumentario, pero lo cierto es que en el franquismo hubo televisión, radio, libros, certámenes literarios y premios así como, ¡tachán! ¡Escuela! en catalán!
    No era generalizado pero claro, la educación no se generaliza en España hasta 1970 con la Educación General Básica. Y ¿adivinas? Incluye la asignatura, OBLIGATORIA, de catalán.

    El caso es que el modelo actual es un retroceso hacia una época superada, pr más que os joda la verdad.

    Y que si al final resulta que sólo somos catalanes para pagar impuestos y no tenemos nada que decir sobre política lingüística, ¿en que convierte eso tu mítica cohesión social?

  37. robert g - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 04:21

    SI VIENES A INTEGRARTE COMO UN CIUDADANO CATALÁN MÁS
    BIENVENIDO A LA REPUBLICA DE CATALUNYA!!!
    SI RESPETAS SERÁS RESPETADO
    SINO FUERA DE AQUI!!!!!
    TOTAL DESLEGITIMACIÓN DE LA COLONIA OCUPANTE QUE NOS IRRESPETA

  38. Romualdo - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 09:03

    Cataluña es una finca particular de Robertg: Tiene todo el derecho a expulsar de ella a quien le dé la gana y naturalmente, es él quien define si otro se integra o no y a quién hay que respetar y a quién no. Porque Cataluña es SUYA.

  39. Romualdo - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 09:03

    En cuanto al comentario que le hice a Ranxerox creo que se entiende que me refiero al de Fer aunque haya escrito Gironés. Disculpas.

  40. No persona - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 15:44

    Robertg,

    “colonia ocupante”

    Por si nos quedaba alguna duda sobre el espíritu autocontradictorio del nacionalismo catalán.

    Hala, a seguir con el imaginario de “colonias ocupantes”, “víctimas verdugos”, “monarquía republicana”, “independencia dependiente” e “inglés catalán”.

  41. ANS. HISPANO. - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 22:36

    LOS 300… DE LA BURGUESÍA CATALANA:
    CORRUPCIÓN ESTRUCTURAL EN LA GENERALITAT
    Publicado: Miércoles, 07 de Julio de 2010 11:21 por Ernesto Milá

    Desde hace 150 años hacen y deshacen a su antojo en Cataluña. Son 300 familias ligadas por lazos de parentesco endogámicos que acumulan patrimonio, lo fusionan, a través de matrimonios de sus hijos e hijas y controlan los negocios, la sociedad, la cultura y la política catalana. Ellos construyeron el catalanismo político y ellos lo han gestionado en exclusiva. No se han enterado todavía, pero su ciclo toca a su fin. Su canto del cisne han sido los casos Palau y Pretoria, tras los cuales nada será igual en Cataluña.

    Félix Millet era algo más que un estafador (presunto, claro, porque en la Cataluña de la oligarquía todo es presunto a la espera de que el proceso jamás se celebre) especializado en desviar fondos del Palau de la Música a sus cuentas de gastos personales hasta más allá de lo grotesco y mezquino. Félix Millet era sobre todo “un patriota catalán”, penúltimo vástago de un linaje decimonónico vinculado a los negocios y al catalanismo político. Su modo de actuar denota una sensación de impunidad absoluta. Desde 2002 la Sindicatura de Comptes (el equivalente catalán del Tribunal de Cuentas) detectó anormalidades, las cuales no impidió que la Generalitat y otras instituciones condecoraran y honraran a Millet.

    El despacho de este “prócer catalán” en el Palau era frecuentemente visitado por los grandes nombres de la sociedad y de los negocios locales. No iban allí para pedir favores o recomendaciones sino para dar dinero. Y es raro, porque Millet, habitualmente era quien les llamaba y les solicitaba donaciones. Su orgullo y soberbia llegaban hasta el punto de no desplazarse a la oficina de los que sableaba, sino que los citaba en la suya seguramente para jugar en terreno propio.

    Esbozo histórico : Hacia una “música nacional de Catalunya”
    Félix Millet llevaba treinta años al frente del Palau de la Música. La música le importaba, literalmente, un pepino, pero el lugar, en tanto que uno de los centros históricos de relaciones entre la oligarquía catalana desde principios del siglo XX, era una institución que permitía conmover a los patricios de las 300 familias de la alta burguesía y obtener de ellos jugosas donaciones. Desde que el Conde de Güell, en el último tercio del siglo XIX, financiaba de su bolsillo todas las actividades catalanistas, existía en esos círculos “ilustrados” la noción de crear una “música nacional de Catalunya”. El Gran Teatro del Liceo no parecía el lugar más adecuado para ello.

    Las óperas wagnerianas, al decir de aquella generación catalanista, eran “paganas” y, en cualquier caso, poco católicas y nada catalanas. Sin embargo, era lo que los amantes de la música exigían en aquella época. El wagnerianismo penetró profundamente en los gustos de la aristocracia económica del Liceo de la misma forma que las masas corales se habían extendido entre las clases populares gracias a la obra de Anselm Clavé, francmasón y socialista utópico. Clavé se había inspirado en el libro Viaje a Icaria, de Etienne Cabet (uno de los padres del comunismo utópico cuyo pensamiento logró penetrar profundamente en los círculos revolucionarios barceloneses). Cabet contaba que en su sociedad ideal icariana los obreros irían cantando al trabajo y trabajarían cantando coralmente para establecer vínculos fraternos entre todos ellos. Anselm Clavé llevó esta idea a la práctica y, desde entonces, las masas corales siempre han tenido cierta raigambre popular en Barcelona. Pero el Conde de Güell no estaba cómodo ni con las óperas wagnerianas seguidas por la alta burguesía, ni con las masas corales que atraían a las clases populares frecuentemente impregnadas del naciente socialismo. En efecto, ni en unas ni en otras se encontraba ese carácter catalanista que tanto ansiaba. De ahí que propusiera la construcción de una “música nacional de Catalunya” y para ello estuviera dispuesto a poner sobre la mesa sus ingentes y casi ilimitados fondos.

    Güell fracaso a la hora de crear una “ópera nacional catalana” capaz de rivalizar con el wagnerianismo. Aprovechando que el mecenas tenía grandes propiedades en las costas del Garraf, un músico que formaba parte del entorno de los Güell, García Robles, decidió dedicar una ópera peripatética a esta comarca. La ópera se llamó “Garraf” y sería difícil decidir si la música compuesta por García Robles era lo peor o lo farragoso del texto escrito por el poeta Ramón Picó i Campañas, secretario personal del Conde de Güell, deslucía más la obra… Robles, por cierto, escribió para el Orfeón Catalán un “Himno a la Bandera Catalana” y la trilogía “Catalonia” evidenciando que hacía todo lo que podía para satisfacer al mecenas.

    Más fortuna tuvo el Orfeón Catalán, sociedad coral fundada en 1891, surgido de las masas corales de Clavé “catalanizadas”. El Orfeón fue fundado por Lluís Millet i Pagés y para darle una sede social se construyó el Palau de la Música Catalana cuyo sobrino-nieto saqueó en los últimos 30 años. En Catalunya se dice que los padres crean las empresas, los hijos las expanden y los nietos las destruyen… Con algunas diferencias, más o menos, esto fue lo que ocurrió en el Palau de la Música.

    Félix Millet padre, hombre clave del catalanismo político de postguerra :
    Tenía algo de razón Félix Millet cuando consideraba el Palau de la Música y el Orfeón Catalán como una especie de jardín familiar. Si Lluís Millet y Pagés (1867-1943) fundó estas instituciones con la única intención de reforzar el catalanismo político y su intención de “construcción de una música nacional de Catalunya”, fue el arquitecto Domenec i Montaner (otro catalanista que, naturalmente, proponía la creación de una “arquitectura nacional de Catalunya”… de la que él, Gaudí y Puig i Cadafalch serían sus máximos exponentes) llevó a cabo el proyecto que se inauguró en 1908. Las 300 familias encabezadas por Güell financiaron el edificio que siempre destacó por su excelente sonoridad y la discutible calidad estética de los exteriores.

    Félix Millet i Maristany (1903-1967), sobrino del fundador se crió entre el ambiente catalanista del Palau y los jesuitas de Caspe que no lograron hacer carrera del zagal. Éste optó como toda la alta burguesía catalana de la época, por la política de las fusiones familiares que entrañaban también fusiones económicas, y casó con la “pubilla” (hija mayor de una familia, destinada a recibir la herencia) de la familia Tusell, clan de industriales, entre cuyos negocios figuraba una agencia de seguros al frente de la cual fue colocado el papá del protagonista del “Caso Palau”.

    En esa época, prácticamente todo el nacionalismo catalán era, como el vasco, católico y Félix Millet padre, siguiendo órdenes del obispado de Barcelona creó a sus expensas la Federació de Joves Cristians de Catalunya (FEJOC) en 1931 y pocas semanas después, de Unió Democrática de Catalunya. Al estallar la Guerra Civil, la FEJOC sufrió 400 bajas la mayoría asesinados por la FAI. Los Millet lograron escapar hasta la Italia fascista en donde papa Félix se hizo cargo de una empresa de seguros italiana que en plena guerra instaló en la Sevilla de Queipo de Llano. Pero Félix Millet hizo algo más en los últimos meses de guerra, mientas gente de su edad daba la vida en los frentes: hizo negocios.

    Con los dineros obtenidos compró la Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros, empresa que trabajaba con el gobierno fascista italiano durante la primera fase de la II Guerra Mundial. Las empresas vetadas por los aliados por estar vinculados visiblemente a la Italia fascista eran sustituidas por una tapadera, la compañía de Félix Millet. Eso le permitió amasar una gran fortuna y comprar el Banco Popular de Previsión a través del cual trabajaría luego con el poderoso sector bancario del Opus Dei. Por si esto fuera poco, la compañía italiana para la que había trabajado, en agradecimiento a los servicios prestados le regaló el 25% de acciones del Banco Vitalicio. Entre este pequeño holding bancario y los seguros, Millet se convirtió en una de las grandes fortunas de la Catalunya de postguerra y como tal participó en grandes negocios en la Europa destrozada que surgió de la II Guerra Mundial. Sus negocios de seguros abarcaron todos los países de Europa Occidental incluyendo Alemania, Francia e Italia y llevando sus tentáculos a la por entonces próspera República Argentina.

    En 1941 impulsó la renovación de los Jocs Florals y financió la creación de la Sociedad Benéfica Minerva que ayudaba económicamente a los intelectuales catalanistas en el exilio que deseaban volver. En 1947 tuvo lugar un hecho cuya importancia generalmente no se valora en su justa medida. El catalanismo empezó su reconstrucción. Esta no se hizo a través de movimientos políticos, sino mediante iniciativas religiosas y culturales.

    El mejor prosista en lengua catalana, Josep Pla, había dado la idea de reeditar las obras de Verdaguer (a partir de 1940 ya se publicaron sin el más mínimo problema con la censura obras escritas en catalán… de autores católicos). Otros, como mucha más fe católica que Plá, siguieron por esta vía en 1945, cuando el abad benedictino de Montserrat (Aureli Escarré) empezó a preparar las Fiestas de la Entronización de la Virgen de Montserrat junto a Félix Millet i Maristany. La idea, en principio, no era mala: se trataba de “reconciliar” a los catalanes que habían combatido en ambos bandos.

    Ibáñez Escofet en su libro “La Memòria és un gran cementiri” recuerda que fue allí en donde por primera vez emergieron los nombres de Ainaud de Lasarte (historiador, luego diputado de CiU), Joan Raventós (luego líder del PSC), Josep Benet (luego líder del PSUC y profesor particular de los hijos de Félix Millet) o el propio Jordi Pujol. El acto es considerado por la historiografía catalanista como el punto de arranque del movimiento que todavía en esa época estaba íntimamente vinculado a las esferas eclesiásticas.
    Pero Félix Millet i Maristany participaría en otras dos iniciativas importantes para la reconstrucción del catalanismo político: la creación del Ómnium Cultural (1961) de la que fue primer presidente y en la fundación de Banca Catalana que asumió la financiación del catalanismo. Por lo demás, a partir de 1951, asumió también la presidencia del Orfeón Catalán que ya empezaba a ser una “empresa familiar” de los Millet. A pesar de sus gigantescos recursos, ninguno de los Millet destacó como “líder político”. Cuando se producen los “hechos del Palau”.

    En efecto, el 19 de mayo de 1960, cuando se conmemoraba el centenario del nacimiento del poeta Joan Maragall. Una parte de los asistentes cantó el Cant de la Senyera (composición de Lluís Millet sobre un poema de Joan Maragall, compuesta como himno del Orfeón Catalán) en presencia de varios ministros de Franco. Resultaron detenidos los organizadores y sometidos a consejo de guerra, entre ellos Jordi Pujol (que siempre negó responsabilidad en los hechos). El episodio tuvo lugar precisamente en el Palau de la Música. A partir de ese momento, Pujol se convierte en el centro del catalanismo político de postguerra cuyo periplo durará hasta 2003 cuando no se presente de nuevo como candidato a la presidencia de la Generalitat.

    El último Millet :
    Fèlix María Millet i Tusell era hijo de Fèlix Millet i Maristany. Mientras sus hermanos mayores se dedicaron a ampliar la fortuna familiar al frente del holding bancario (el Vitalicio y el Hispano; y el mayor, Salvador llegará a presidente de La Caixa entre 1980 y 1987), Fèlix fue enviado por la familia a Guinea Ecuatorial cuyo único negocio era el plátano y el cacao. Acabada la aventura africana tras la descolonización, en 1974, participó con otros dos nombres ilustres del catalanismo político, Josep Trias de Bes (militante del PSUC en los 60, pasado al socialismo catalanista en 1973, luego al partido pujolista CDC desde 1976, en 1995 al PP y desde 2009 en UPyD… lo cual no fue obstáculo para que firmara el Manifiesto del Sí al Nou Estatut) y Joaquím Molins (pasado del Centre Catalá en 1976, a UCD en 1979, luego en 1981 a CDC ocupando distintos cargos hasta que se retiró en 2001) en Renta Inmobiliaria Catalana fundada por los hermanos Baquer i Miró (otros apellidos catalanes ilustres). La cosa fue bien hasta que empezaron los problemas. Fèlix Millet acabó quince días en la Cárcel Modelo acusado de estafa y condenado luego por “impudencia” que “facilitó un delito de falsedad”. El País publicó la sentencia el 31 de octubre de 1984. A pesar de que la fiscalía lo solicitó, el tribunal no autorizó el procesamiento de Joaquim Molins y Josep María Trias de Bes, miembro del Consejo de Administración de Renta Catalana. Los perjudicados por la imprudencia de Fèlix Millet y la falsedad de Ignasi Baquer fueron en total 120

    Sin embargo desde 1978 fue nombrado presidente del Orfeó Català sustituyendo a otro apellido de “los 300”, Joan Anton Maragall. Éste Maragall, hijo del poeta Joan Maragall y, por tanto, tío del ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall, tiene también una carrera emblemática del camaleonismo de este grupo selecto de familias oligárquicas catalanas: amigo íntimo del alcalde franquista José María de Porcioles, Joan Antón colocará a su sobrino Pascual en el Ayuntamiento –después de que éste formara parte del Front Obrer Catalán y fuera enviado al exilio dorado tras ser desarticulado el grupo-, en la guerra civil había huido a Burgos para ponerse a las órdenes de Franco y trabajar con Eugeni D’Ors –catalanista de derechas como él- y así hasta el inicio de la transición que le coge al frente del Club Catalònia (nacionalistas de derechas.

    El mismo año en el que Millet es condenado por el feo asunto de Renta Catalana, se crea la Fundación Orfeó Catalá-Palau de la Música destinada para asegurar la financiación pública a estas instituciones presididas por él. A partir de ese momento se produce la riada de fondos con que la Generalitat obsequia a una de las instituciones que ya han pasado a ser tradicionales en Catalunya y que permitieron ampliar el Palau con unas obras discutibles e innecesarias que, según los expertos, terminarían arruinando la acústica del local.

    A lo largo de los 32 años en los que Millet estuvo al frente de la institución, incluso sectores catalanistas –Ernest Lluch, por ejemplo- denunciaron la decadencia de la institución. Paradójicamente, contra más fondos públicos y privados afluían a la entidad, ésta caía en más atonía. Hoy se sabe que los músicos eran becarios y se ignora lo contabilidad real de prácticamente 32 años…

    Las 100 familias, las 300 familias, las 400 familias :
    Al estallar el Caso Palau, la primera reacción del nacionalismo fue asumir una defensa cerrada de “uno de los suyos”. Oriol Pujol, quinto hijo del expresident de la Generalitat negó las acusaciones y salió en defensa de Millet alegando que se trataba de “un nuevo ataque al país”. La Catalunya “que pesa” conocía perfectamente que el Palau de la Música se había convertido en un semillero de contactos y relaciones económicas que nada tenían que ver con la música. Y si se quería participar en esta trama de reparto de contratas y prebendas que pasaban a través de Millet, había que pagar un peaje: financiar el Palau que era como financiar el huerto de Millet, esto es, al propio Millet. La primera reacción de Oriol Pujol supuso la reacción visceral de un miembro de la oligarquía catalana que consideraba que el ataque contra uno de los suyos, era el ataque contra todos. Pero la abundancia de indicios hizo que esa línea de defensa fuera inmediatamente abandonada so peca de aumentar el descrédito de la oligarquía catalana. Las “familias” de la oligarquía recalibraron pronto su estrategia. Mejor dejar caer durante unos meses a Millet para evitar que la opinión pública se fijara en ellos. ¿Quiénes son estas familias oligárquicas?

    Carles Carretero, ex conceller de la Generalitat y ex dirigente de ERC, actualmente embarcado en la aventura independentista del Reagrupament junto al presidente del Barça, Joan Laporta, lo dijo muy claramente el pasado otoño: “no queremos una patria empobrecida en la que 400 personas lo deciden todo y lo reparten todo”. Esta alusión a “los 400” parece enigmática sin embargo deriva de una frase pronunciada por Fèlix Millet i Tusell: “Somos unos cuatrocientos y siempre somos los mismos”, citando como lugares de encuentro el Orfeó Català, el Círculo del Liceo, la tribuna del FC Barcelona y La Caixa… No se trata de los “organismos de gobierno” de la sociedad catalana pero sí en donde se relaciona la gente que tiene poder real. Cuando Josep Lluís Núñez quiso ampliar sus relaciones lo hizo en el marco del Barça. Su problema era que sus apellidos carecían de pedigrí catalanista. No era de los 400… Es curioso que Fèlix Millet se incorporara a la candidatura de Núñez, continuara con el siguiente presidente de la entidad, Joan Gaspart incluso a pesar de que se hubiera presentado en la candidatura rival de Bassat O’Ghilvy… Si Millet fue requerido por Núñez se debió solamente a su “pata negra catalanista”…

    Sin embargo, en el libro L’oasi català, de Pere Cullell y Andreu Farras se hablaba de las 100 familias que se reparten el poder en Catalunya y Antonio Santamaria en su artículo en El Viejo Topo, alude a “300 familias” de las que dice Vivens Vives que “ya figuraban en el censo de fabricantes de 1829”. ¿En qué quedamos? ¿100, 300 ó 400 apellidos ilustres componen la oligarquía catalana? Poco importa. Habitualmente los apellidos indican hasta qué punto la endogamia ha mezclado a estas familias (300 según Vicent Vives). Por otra parte, no todas las familias oligárquicas han sobrevivido, algunas se han empobrecido, generalmente a causa de los nietos no estaban a la altura de sus padres y optaron por vender patrimonio en los 80, pateárselo en los 90 y vivir penurias en el siglo XXI. Los que han sobrevivido fueron republicanos bajo la república, franquistas durante el franquismo y demócratas de centro-derecha y de centro-izquierda desde la transición y mañana serán lo que haga falta que sean, impulsados por su espíritu camaleónico.

    A lo largo de estas últimas décadas, y ya que había que pasar por la “voluntad popular”, su habilidad ha consistido en legitimar su mecanismo de poder utilizando el catalanismo como elemento emotivo y sentimental para obtener el refrendo de las urnas, pero está bastante claro que para ellos “Catalunya” no es más que una proyección para seguir manteniendo su posición hegemónica. Nacionalistas sobre todo, algunos de ellos optaron por el PSC, como forma de socialdemocracia moderada y teñida de un fuerte sentimiento catalanista cuya tarea histórica fue denunciada por el propio Leguina: “esos chicos que eran progres en su juventud y que hoy nos sirven para que los votantes charnegos no se nos salgan del redil”…

    La disposición oligárquica de todo este sector llega hasta el absurdo: Sin ir más lejos, el funcionario del cuerpo de interventores de la Generalitat Enric Fernández Ferrer –que entre el 2002 y el 2005 se encargó de fiscalizar las cuentas del Consorci del Palau de la Música– era la pareja sentimental de Gemma Montull, exdirectora financiera del Palau, imputada en la causa e hija de Jordi Montull, mano derecha de Fèlix Millet y administrador del consorcio Orfeó-Palau. Fernández pagó con fondos del Palau obras valoradas en 97.000 euros en una casa propiedad de él y de su pareja en Teià (Maresme)… Éste era el funcionario que debía censurar las cuentas del Palau…

    La vergüenza de la familia Millet se llama hoy “Félix Millet i Tusell”. Se ignora la cantidad total que defraudó del Palau de la música. Joaquín Leguina lo cifraba entre 20 y 30 millones de euros… Era, como casi todo en Catalunya –en donde la alta burguesía oligárquica se ha comportado con una completa impunidad desde el Caso Banca Catalana en donde una parte sustancial de los “patas negras catalanes” aparecían- un secreto a voces que la prensa catalana callaba y de la que no venían proliferando anónimos, informaciones, denuncias e investigaciones periodísticas jamás publicadas.
    Otros apellidos catalanes ilustres le obsequiaron con la “Creu de Sant Jordi” (que le fue entregada por Jordi Pujol) y la “Clau de la Ciutat” (entregada por Maragall). El juez Solaz lo dejó con cargos pero sin fianza.

    Por su parte, Montull –otro apellido “pata negra catalán”- se limitaba, como señaló la prensa, a “exhibir un papelito con algún post-it como remedo de rendición de cuentas, y su jefe prometía con poco entusiasmo y menos intención enviar más información a los pocos que hacían alguna pregunta”. A lo cual seguía siempre una lacrimógena petición de fondos realizada por Millet para mover los corazoncitos de la oligarquía catalana con cuatro frases sobre, sí, sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El dinero servía sólo para alimentar el ritmo de vida de los Millet, reformar sus lujosas viviendas, viajar a todo a los mejores destinos con la familia y llenar de billetes su caja fuerte.

    Tras el procesamiento de Félix Millet se hizo cargo del Palau, Mariona Carulla, otro nombre destacado de “los 300”, hija de María Font, viuda de Lluís Carulla i Canals (1904-1990). Hijo de una familia de farmacéuticos, Lluís Carulla creó en 1937 la empresa Gallina d’Or que luego se transformaría en Gallina Blanca, actualmente con presencia en 100 países con el nombre de Agrolimen. Carulla, otro de los financiadores del catalanismo en la postguerra, fue uno de los impulsores en 1961 de Òmnium Cultural junto a Fèlix Millet. Hoy, 165 “patronos” y 200 empresas constituyen lo esencial de la financiación del Palau de la Música Catalana, una institución que para siempre quedará ligada a uno de los episodios más bochornosos de la corrupción en España.7
    En el fondo, Millet –y con él buena parte de los 300- están convencidos de que Catalunya es su huerto familiar y pueden disponer de él a su antojo. Y la verdad es que han venido haciéndolo en los últimos 100 años.

    Pretoria construido con la misma materia que el Palau :
    A pocas semanas de la puesta en libertad sin fianza y con cargos de Fèlix Millet estallaba otro escándalo que apuntillaba la pretendida superioridad moral del nacionalismo catalán y derruía su presunto “amor per la terra”, reduciendo a ceniza toda la retórica sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El concepto antropológico de “seny” (sensatez, cordura, sabiduría, serenidad en el juicio) catalán, quedaba así mismo pulverizado. La Operación Pretoria, en efecto, llevó a la cárcel a los que habían sido brazos derecho e izquierdo de Pujol durante los veinte años que duró su gestión al frente de la Generalitat: Maciá Alavedra y Lluís Prenafeta, así como a destacados miembros del Partido Socialista.

    En efecto, el 27 de octubre, por orden de a Audiencia Nacional se produjo la detención del alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz i Calvet por posibles delitos de asociación ilícita, cohecho, fraude de subvenciones, exacciones ilegales y falsedad en documento público y mercantil… Resultó detenido también el concejal de urbanismo Manuel Dobarco. El daño causado a las arcas públicas en Santa Coloma ascendía según la primera estimación a 18.377.000 euros… no estaba mal para una ciudad en su inmensa mayoría de origen modesto o muy modesto.

    Santa Coloma en 1975 tenía 140.000 habitantes, pero en los últimos años, la llegada masiva de inmigración del Tercer Mundo no ha podido compensar el retorno de 20.000 inmigrantes andaluces que llegaron en los años 50-70. Bartomeu Muñoz, alcalde de la localidad, es hijo del último alcalde franquista de la misma población, Blas Muñoz, que amasó unos cuantos millones antes de ser procesado por el Tribunal de Contrabando y Defraudación, tras lo cual entendió que los buenos negocios solamente se hacían a la sombra del poder, ingresando en el Movimiento en 1964. Apoyado por Martín Villa, gobernador de Barcelona, “papá Muñoz” se convirtió en alcalde. En ese momento, era propietario de 500 viviendas en la ciudad, su hijo cobraba los alquileres. Ya como alcalde fue acusado de prácticas usureras, pero misteriosamente –según se dice por presiones del gobernador civil- el caso no prosperó. En 1977, Muñoz hizo lo mismo que otros miles de arribistas municipales: presentarse como candidato de UCD. Perdió por supuesto la alcaldía conservando una poltrona en el ayuntamiento.

    Gobernada la ciudad primero por el PSUC y desde 1981 por el PSC que llevó a Manuela de Madre a la alcaldía, luego fue el hijo del propio Muñoz, Bartomeu Muñoz, quien la sustituyó también con la etiqueta “PSC”. Un Muñoz se había acostado como alcalde franquista y otro Muñoz se despertaba como alcalde socialista. Milagros del camaleonismo. Bartomeu Muñoz, alcalde de una ciudad suburbial del cinturón industrial de Barcelona, vivía en las inmediaciones del parqué del Turó, uno de los lugares más exclusivos de la capital catalana. Milagros del populismo socialista. Pero se produjeron más milagros.

    La “sociovergencia” es un invento reciente de sectores de PSC partidarios del pacto con CiU para gobernar Catalunya tras las próximas elecciones autonómicas, pero otros ya estaban poniendo en práctica la “sociovergencia” desde hacía más de una década. Era un feo asunto de corrupción…

    Cuando abandonaron el poder, los brazos derecho e izquierdo de Pujol, Maciá Alavedra (exconseller de finanzas de Pujol) y Lluís Prenafeta (Secretario de la Presidencia) se dedicaron a “captar presuntamente el dinero negro de la evasión fiscal de la burguesía hacia el paraíso fiscal de la isla de Jersey, fonos que posteriormente eran blanqueados en operaciones urbanísticas en el área metropolitana de Barcelona” (Antonio Santamaría, El Viejo Topo). Algo de esto fue detectado ya en 1997 cuando un diputado socialista, Luís García Sáez (a) “Luigi”, “operaba como mediados y comisionista entre los evasores fiscales, los ayuntamientos socialistas y los promotores inmobiliarios”. Poco después, en 1999, “Luigi” fue expulsado del PSC por otra estafa en obras públicas en Mataró y Olesa en lo que se llamó Caso AGT. Entre otros imputados en este caso (que misteriosamente se archivó) figuraba también Josep María Triginer, líder de la Federación Catalana del PSOE en los años 70. Santa Coloma era uno de los pocos lugares en donde el PSOE tenía una mínima base militantes, la mayoría juvenil y ajena a las otras dos componentes mayoritarias del socialismo catalán (el PSC-R y el PSC-C).

    “Luigi” fue diputado nacional por el PSOE-PSC durante 12 años. Otros miembros del PSC fueron imputados con él en la Operación Pretoria demostrando que las “expulsiones” son apenas meros maquillajes cosméticos, pero en absoluto medidas que impliquen el final de los vínculos de un presunto corrupto con sus antiguos camaradas de partido. Entre otros detenidos figuraba también Genis Carbó, ex jefe de Planificación Territorial de la Generalitat y coordinador del Plan Metropolitano de Barcelona, Doris Malfeito, esposa de Alavedra, Antoni Jiménez, concejal socialista de Montcada i Reixac y el ex alcalde del PP de Sant Andreu de Llavaneres.

    Lo que emergió de la Operación Pretoria fue una red “transversal” de corrupción que estaba por encima de los fraccionamientos políticos y que abarca a las dos columnas sobre las que se sostiene la política catalana en las últimas décadas: el PSC y CiU. No se trata, contrariamente a lo que alega la versión oficial, de una corrupción coyuntural, sino absolutamente anidada en las estructuras de poder y que ha gozado de completa impunidad. Se trata de una corrupción que afecta a las cúpulas del PSC y de CiU y que no es de ahora, sino que se remonta desde principios de los años 80.

    Cuando presuntamente Alavedra y Prenafeta estaban llevan a cabo las actuaciones corruptas que desencadenaron la Operación Pretoria ocho años después, éste último impulsaba en 2001 la Fundación Catalunya Oberta, cuyos estatutos afirman que es: “es una entidad independiente enmarcada en la ideología liberal” que “tiene como objetivos analizar, defender y promover los valores de la sociedad abierta, la libertad, la democracia y la economía de mercado”. Maciá Alavedra era uno de los miembros de esta fundación catalanista y patriótica… Una vez más, el patriotismo se había convertido en la última trinchera de los bribones.

    De la omertá al Nou Estatut :
    En un debate sobre el hundimiento del barrio de El Carmelo el 4 de marzo de 2005 Pasqual Maragall, entonces president de la Generalitat de Catalunya, aseguró en el Parlamente que “el problema de CiU se llama tres por ciento” en una clara y diáfana alusión al cobro de comisiones en la adjudicación de obras. Inmediatamente, Artur Mas, jefe de la oposición y dirigente de CiU reaccionó inmediatamente pidiendo que retirara esta alusión para “no poner en peligro la legislatura y la reforma del Estatut”.

    La alusión al “3%” sacudió a la sociedad catalana en un momento en que el hundimiento del barrio de El Carmelo había generado una notable convulsión al saberse que era posible realizar el trazado de los túneles de metro de Barcelona por un procedimiento más seguro y barato. En torno a 3.000 vecinos habían tenido que cambiar de alojamiento y muchos de ellos habían perdido todo su patrimonio y sus recuerdos en el hundimiento de un bloque de viviendas populares. La concesión de las obras del Metro que habían provocado el hundimiento de El Carmelo se había realizado durante el gobierno de CiU. La alusión de Maragall se refería a que el 3% de la adjudicación de contratos en obras públicas revertía en los partidos de gobierno entregado por los beneficiarios de la contrata.

    En aquel debate no se entendió bien la velada amenaza pronunciada por Artur Mas: “no olvide que, en los próximos meses, entre PSC y CiU hemos de hacer cosas muy importantes al servicio de este país (…) y para ello es muy necesario que entre ustedes y nosotros siga existiendo un cierto círculo de confianza política, que no es de amistad, de intentar hacer cosas juntos al servicio de nuestro país. Le pediría que no se rompa”. Mas se refería a la reforma del Estatut, en cuyo trasfondo lo único que realmente importaba a la clase política catalana era la posibilidad de manejar más fondos que hasta ese momento estaban a cargo del Estado. No es lo mismo un 3% sobre 100 que un 3% sobre 1.000… Mas terminó su velado ataque con estas palabras: “Usted manda la legislatura a hacer puñetas, supongo que es consciente”, pidiendo acto seguido que retirara su expresión para “restablecer este mínimo de confianza que el país necesita”. Era un grito a favor de la impunidad: yo olvido los muertos en tu armario y tú olvidas a los muertos que tengo albergados en el mío…

    Maragall tardó pocos minutos en retirar sus palabras, explicando que “lo hago por una sola razón, que interesa mucho al país, y es que Cataluña tiene de ahora en adelante cosas muy importantes que hacer, y espero de usted y de su grupo que estén en condiciones de cumplir su parte de obligación en los meses que vendrán, en los que se jugará el Estatut de Cataluña, la Constitución Española y, en buena medida, nuestro futuro”. Todo era pura retórica: la demanda social de un nuevo Estatuto era cero, literalmente no interesaba a nadie en la sociedad catalana, tan solo había reavivado un poco más la rapacidad de la clase política autonómica.

    El rifirrafe parlamentario se prolongó todavía un poco más: “si en algún momento ustedes tienen alguna sospecha de lo que sea- prosiguió Artur Mas- hagan el favor de hacer aquello que se ha de hacer, vayan a los tribunales y presenten las demandas que hagan falta, pero dejen de extender por todas partes la sombra de la sospecha, porque ustedes no lo pueden hacer por trayectoria y no lo han de hacer sobre todo mirando hacia el futuro”. Y Maragall dio una nueva vuelta de tuerca: “Ustedes se han sentido atacados por una acusación que de alguna manera ven como verídica, porque si no, no se entendería el tono de su intervención”, ha apuntado Maragall, añadiendo luego que “CiU ha roto una regla, que en este Parlament se había respetado siempre, que era el respeto entre diputados y al presidente de la Generalitat, y esto algún día les pasará factura”…

    Lo que siguió fue antológico: ningún partido catalanista tuvo el más mínimo interés en crear una comisión parlamentaria que investigara la misteriosa alusión al 3% que había generado la reacción desproporcionada de Mas. El tema se enterró primero en el Parlament y posteriormente en los medios de comunicación catalana.
    El resultado de la “crisis del 3%” fue que la clase política catalana cerró filas ante el peligro de quedar evidenciada ante la opinión pública. De ese consenso surgió el acuerdo para avanzar hacia la redacción del “nou Estatut”: tapar las vergüenzas hoy para tener más vergüenzas que repartir mañana…

    Cuando casi simultáneamente estallaron en 2009 los Casos Palau y Pretoria quedó evidenciada la responsabilidad de todos los partidos políticos catalanes en la opacidad en el manejo de fondos públicos, la financiación ilegal de estos partidos y los canales de enriquecimiento de la clase político. Y es que un 3% da para mucho y con el Nou Estatut dará para todavía más. Poco importa que los tribunales, ni los censores de cuentas hayan entrado a fondo en esta cuestión, lo que importa es que el electorado catalán lo ha percibido como realidad y en las últimas elecciones municipales de 2007 generaron algo más de un 50% de votos en blanco y nulos y de abstenciones en un municipio de buen nivel cultural y alta participación: la Ciudad Condal de Barcelona.

    La oligarquía catalana y su tupida red :
    Jordi Pujol siempre ha sido un “hombre de país” más que un “hombre de partido”. Sabe perfectamente que los partidos son necesarios solamente para ganar elecciones, pero que se trata de organismos que no representan “opiniones” sino “intereses”. Y, para Pujol, no es bueno que todos los intereses pasen por los partidos. De ahí que tanto durante el franquismo como en la transición siguiera proclamando la “necesidad de hacer país” (expresión popular que los intelectuales nacionalistas siempre han traducido como “construcción nacional de Catalunya”). Y para “hacer país” es preciso renovar las estructuras de las élites económicas. De lo contrario podría aparecer en cualquier caso un avatar del lerrouxismo que durante décadas contuvo la expansión del catalanismo político e incluso le infringió derrotas históricas a principios de siglo.

    De ahí que durante los años de poder, Pujol facilitara la creación de un nuevo stablishment político. Para ello facilitó la creación de nuevos think-tanks o bien promovió la renovación de otros, el Círculo de Economía, por ejemplo, de carácter liberal y desde luego mucho menos conservador que el Círculo Ecuestre (fundado en 1856 y cuya misión en los años 80 y 90 fue simplemente la unión entre los catalanes que colaboraron con el franquista –de hecho que impulsaron el franquismo en Catalunya- con los que en la transición se arrimaron al catalanismo político). El Círculo Ecuestre presidido fue presidido durante un tiempo por Manuel Carreras, que era, al mismo tiempo… vicepresidente del Palau de la Música. Otros nuevos think-tanks generados al efecto fueron el Instituto de la Empresa Familiar (impulsado por Leopoldo Rodés, también con vocación artística que le llevó a la presidencia del patronato de la Fundació Macba). El pujolismo (y mucho más que él, la oligarquía catalana que encarnaba) a fin de eternizarse en el poder, articuló las asociaciones más representativas de las distintas familias oligárquicas en el llamado Grupo 16 o G-16.

    El 15 de diciembre de 2008, el diario Expansión publicaba un artículo en el que denunciaba que “Los pesos pesados del tejido asociativo se reúnen cada dos meses con el objetivo de debatir sobre las cuestiones que más preocupan a Barcelona”. Se trataba del llamado G-16, que Expansión definía acertadamente como “una especie de sanedrín que reúne a las principales instituciones de la sociedad civil catalana”. La palabra sanedrín es seguramente la que mejor le conviene. Apenas aparece públicamente, “tampoco emite notas de prensa, estudios de opinión ni realiza informes: su máxima es la discreción”.

    Cada dos meses, los miembros del G-16 se reúnen para “comentar los asuntos que preocupan y afectan a Barcelona y Catalunya”. Allí acuden los presidentes de las dieciséis principales instituciones del ámbito empresarial, deportivo y cultural de Barcelona, desde el Barça al Círculo del Liceo, pasando por el Orfeó Català, el Ateneu Barcelonès, la Cámara de Comercio, el Polo, el Club de Tenis, el Círculo Ecuestre, el Real Automóvil Club, el RCD Español e incluso el Centre Excursionista de Catalunya.

    Solamente pueden asistir los presidentes de las dieciséis entidades miembros del Grupo, que no pueden delegar su representación. Discrección y reserva, casi clandestinidad, son los pilares de su funcionamiento. Las comidas –añadía Expansión- nunca tienen lugar en un restaurante, sino en las sedes o instalaciones de las distintas entidades. El calendario de encuentros se intenta que coincida con eventos organizados por los propios socios del G-16: “Por ejemplo, es habitual reunirse en el Club de Tenis Barcelona con motivo del Trofeo Conde de Godó. Otra cita tradicional es el concurso de saltos que organiza el Real Club de Polo”.

    Su impulsor a principios de los 80 era Francisco Mas Sardà miembro de una conocida familia de banqueros, que entonces presidía el Círculo del Liceo, el cual concibió la idea de reunir con periodicidad a las principales instituciones de la sociedad civil. Le sucedió como impulsor Alfredo Molinas –presidente de Fomento del Trabajo, la patronal catalana– quiso continuar con la idea que amplió el grupo a once miembros y luego a dieciséis. Entre otros participan los presidentes del FC Barcelona y del RCD Español, Joan Laporta y Sánchez Llibre. Uno de los miembros del G-16 era, por supuesto Félix Millet.

    Camaleonismo político en Catalunya de ayer a hoy:
    Algunos se sorprenderán al conocer las relaciones que unían a Millet y José María Aznar. Los Millet, siempre dispuestos a practicar el camaleonismo político no han dudado nunca en aproximarse a quien manda en cada momento, evidenciando que el nacionalismo catalán sistemáticamente antepone sus intereses a los ideales patrióticos. Durante su segunda legislatura, Aznar conoció durante una visita al Palau de la Música a Fèlix Millet. Este primer encuentro tuvo como consecuencia la entrada del Ministerio de Cultura en el Consorcio del Palau, dato importante porque hasta ese momento la entidad solamente había sido gestionada por catalanes. La cosa se entiende mejor si tenemos en cuenta que Millet se las arregló para que el presupuesto de reforma del Palau se elevara de 9 millones de euros a 24, una parte importante de cuyo coste fue asumido por el Estado Español. En contrapartida, Millet se integró en la FAES, la fundación presidida por José María Aznar tras la derrota del PP en 2004… Cuando estalló el Caso Palau,
    FAES hizo pública una nota en la que afirmaba que “prescindieron de Fèlix Millet como miembro del Consejo Asesor del Instituto Catalunya Futur-FAES porque su implicación fue cero”.

    Como siempre la alta burguesía catalana antepone los intereses a los valores, incluidos al catalanismo mismo. Cuando el Conde de Güell vio que la agitación obrera en Barcelona era de tal magnitud que solamente el Ejército Español podía salvar sus intereses, atenuó su “nacionalismo” y sus herederos llegaron a regalar la casa de los Güell a Alfonso XIII para mejorar las relaciones. Esa casa era el Palacio de Pedralbes en donde residía Franco durante sus visitas a Barcelona. Antes, eso sí, los Güell destrozaron una pila de mármol en la que caía el agua de una fuente diseñada por Gaudí en el jardín de la mansión. Los años hicieron que la maleza cubriera los restos de esa fuente y que, destrozada, fuera encontrada a finales de los años 60: aun destrozada se podía percibir que estaba adornada con las cuatro barras catalanas, los Güell se habían preocupado de desfigurarla no fuera a ser que lo monarquía y el ejército que debían salvar sus intereses se lo tomaran a mal…
    El camaleonismo político de la alta burguesía catalana no es nuevo.

    En los mismos años en los que Millet entraba a formar parte del patronato de FAES, recibía en su despacho –se rumorea que por indicación de Artur Mas- a Ángel Colom i Colom, alias “sis ales”, entonces presidente del Partit per l’Independencia, una atrabiliaria formación política escindida de ERC cuando se agotaron las líneas de crédito en esa formación, del que formaba parte también Joan Laporta. El PI había dejado deudas multimillonarias que Millet estaba dispuesto a encontrar a “paganos” que las cubrieran. Desde la derecha españolista hasta la izquierda independentista, Millet estaba por encima de cualquier ideología política y de cualquier patria, y trataba solo de generar una propia red de intereses.
    Lo que han demostrado los Casas Palau y Pretoria :
    – La existencia de una oligarquía económica en Catalunya.
    – El carácter camaleónico y arribista de esa oligarquía.
    – Su utilización del catalanismo como excusa emotiva y sentimental para ocultar su red de intereses oligárquicos.
    – El carácter institucional y estructural de la corrupción en Catalunya.
    – La transversalidad de la corrupción en Catalunya que ha abarcado desde el PP, FAES, hasta CiU, el PSE, el independentismo.
    – La existencia de redes que centralizan el poder económico de la oligarquía catalana.
    – El carácter subordinado de los partidos políticos catalanes a los intereses de esa oligarquía.
    – El valor “interés” situado por encima del valor “Catalunya” para la oligarquía catalana.
    – La permanencia de estos 300 linajes oligárquicos desde el primer tercio del siglo XIX en los mecanismos de poder.
    – Las razones de la población catalana para inhibirse de los últimos procesos electorales que han registrado niveles de abstención inéditos.

    http://infokrisis.blogia.com/2010/0....alitat.php

  42. Mariabcruz - Viernes, 21 de diciembre de 2012 a las 00:30
  43. pobrets espanyolets - Sábado, 22 de diciembre de 2012 a las 12:57

    Ainsss, el NODO… quina nostàlgia, eh, Mariabcruz?

  44. Pilsen - Sábado, 22 de diciembre de 2012 a las 16:33

    Abominable!!

  45. Pepe Castellano - Sábado, 22 de diciembre de 2012 a las 20:56

    En numerosas ocasiones podemos contemplar aquí los excesos de algunos usuarios que, insertando textos de dimensiones inabarcables ni razonables, independientemente de sus contenidos y de las intenciones de los autores, significan, a mi entender un abuso y una falta de respeto hacia La Voz de Bcn y hacia sus cada vez más numerosos lectures.

    Por ello, aparte de solicitar, con todos los respetos una cierta moderación para no sobrepasar textos de dimensiones tan enormes, quiero hacer llegar a los editores el ruego de que miren de corregir esos vicios quizá mediante limitación automática del número de lineas de los comentarios.

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