Cataluña

La Delegación del Gobierno lleva a los tribunales la declaración de territorio catalán ‘libre y soberano’ de Celrá

La moción municipal -que también se ha aprobado en otro centenar y medio de ayuntamientos- no se ajusta a derecho y podría quedar anulada por los tribunales. Además, Manos Limpias denuncia ante la Delegación del Gobierno y la Fiscalía General del Estado el mismo acuerdo firmado en Gerona.

Redacción
Jueves, 20 de diciembre de 2012 | 13:17

Ayuntamiento de Celrá con la bandera de Cataluña y la bandera independentista en sus mástiles, incumpliendo la ley de banderas (foto: CUP).

La Delegación del Gobierno en Cataluña, a través de la Subdelegación del Gobierno en Gerona y la Abogacía del Estado, ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra la declaración del Ayuntamiento de Celrá como territorio catalán ‘libre y soberano’ aprobada el pasado 18 de septiembre.

El recurso judicial ha sido admitido a trámite y se basa en que la declaración -como ha ocurrido en más de un centenar de consistorios de Cataluña- ‘no es ajustada a derecho’. El Juzgado Contencioso-Administrativo número 1 de Gerona ha dado un plazo de 20 días al ayuntamiento para que remita una copia del acuerdo municipal.

La propuesta municipal fue aprobada por diez de los once ediles del Ayuntamiento de Celrá: todos los de los grupos de la CUP (tres ediles), iCelrà (tres), Entesa per Celrà (tres) y uno de los dos concejales de CiU, Neus Matamala. El otro concejal de CiU, Albert Puig, se abstuvo. Los tribunales, ante esta decisión de la Subdelegación del Gobierno, pueden llegar a declarar nula la declaración municipal.

Tampoco cumple la ley de banderas

El gobierno local está formado por concejales de la CUP y la formación local llamada iCelrà. En el edificio del consistorio, además, no ondea la bandera de España, en contra de lo que marca la ley, y junto a la bandera de Cataluña se puede ver en el mástil oficial la bandera secesionista. Ni siquiera ondea la bandera local. La población tiene poco más de 4.700 habitantes.

El proceso para que el equipo de gobierno local cumpla con la ley de banderas se inició hace ya unos meses con el requerimiento administrativo por parte de la Subdelegación del Gobierno en Gerona, por lo que, en caso de no ajustarse a derecho tampoco en este tema, se iniciará el proceso judicial. En este caso, además de un multa, los tribunales sí pueden inhabilitar al primer edil del Ayuntamiento de Celrá, Daniel Cornellà (CUP).

Además, en línea con las anteriores medidas, el consistorio ha declarado días laborables el 12 de octubre y el 6 de diciembre, días festivos en toda España para celebrar el Día de la Hispanidad y el Día de la Constitución. Para Cornellà, en declaraciones a la agencia ACN, estas denuncias contra el incumplimiento de las leyes son un paso más de “la espiral de violencia judicial y política españolas”.

Denuncias contra Puigdemont y el Ayuntamiento de Gerona

Por otro lado, el sindicato ultra Manos Limpias ha interpuesto dos denuncias, una ante la Delegación del Gobierno y otra ante la Fiscalía General del Estado, contra el alcalde gerundense por la decisión del Ayuntamiento de Gerona de declararse territorio libre y soberano, en la misma línea que la manifestación del Ayuntamiento de Celrá.

El consistorio, cuyo alcalde es el diputado autonómico de CiU Carles Puigdemont, aprobó el pasado 10 de diciembre una moción a propuesta de la CUP -que contó con la abstención del PSC- en la que, además, se pide al Parlamento autonómico que declare un referendo secesionista antes del próximo 11 de septiembre de 2014.

Manos Limpias ha instado a la Delegación del Gobierno que suspenda la moción municipal al considerarla ilegal; y al fiscal general que actúe ‘penalmente’ contra Puigdemont por haber incurrido también en ‘un delito de prevaricación, de usurpación de atribuciones y de coacciones y amenazas a las instituciones’.

Temas: , , ,

22 Comments en “La Delegación del Gobierno lleva a los tribunales la declaración de territorio catalán ‘libre y soberano’ de Celrá”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. peterron - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 13:37

    a la carcel y multas imposibles… y cuando eso pase se vera que no hay que andarse con tonterias

  2. Erasmus - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 14:10

    NO SE CURA CON PAÑOS CALIENTES CUANDO HACEN FALTA ANTIBIÓTICOS

    A mi entender el Gobierno debe plantearse que es muy probable que sea necesario suspender la autonomía de Cataluña para sanear la situación en esta comunidad. Obviamente, la supensión de la autonomía territorial no conlleva la suspensión de la autonomía municipal.

    El problema no es solo la audacia del nacionalismo gobernante para desafiar al Estado, sino la estructura de poder sectario que ese nacionalismo ha creado en Cataluña que se ramifica por toda la sociedad y cuyo expresión máxima es un aparato de comunicación totalitario, que permite a CiU, la principal fuerza secesionista, controlar y poner al servicio de la secesión al ‘periódico único’ de 7 tentáculos (La Vanguardia -boletín orgánico de CiU-, El Periódico, El Punt Avui, Ara, Nació Digital, Vilaweb y E-noticies) y a la mastodóntica ‘televisión de partido’ todo ello pagado con dinero público.

    En Cataluña existe un ‘fascismo blando’ de CiU, fuerza ahora asociada para el gobierno autonómico con la segunda fuerza de la ‘familia nacionalista’, ERC. Pero nadie se engañe, la principal fuerza que impulsa la secesión es CiU. Las estructuras ilegítimas subvencionadas del ‘fascismo blando’ deben ser desmontadas. Eso solo se puede hacer suspendiendo dos años la autonomía de Cataluña. Salvo que CiU acepte explícitamente acatar la ley y permitir que desaparezcan sus estructuras ilegítimas de poder social.

    Se habla ahora de que el Gobierno está pensando en inhabilitar judicialmente a Ibarreche (perdón, quiero decir Artur Mas) si persiste en su desafío al Estado. Pero inhabilitar a Artur Mas y dejar intocado el poder de CiU en Cataluña sería un error. El ‘periódico único’ y TV3 convertirían a Mas en un mártir venerado, otro nuevo instrumento de agitación secesionista. Si CiU persiste en ignorar la lealtad constitucional, sería una cataplasma inhabilitar a Mas cuando la enfermedad necesita antibióticos enérgicos. El PNV vasco nunca contó con un ‘periódico único’.

    Al nacionalismo catalán solo le interesa que siga rodando hacia abajo incrementándose la bola de nieve de la movilización secesionista que ha puesto en marcha. Todo lo que no sea hacer estallar esa bola de nieve (con el acuerdo de CiU, o sin él) no servirá para nada. O CiU cambia de actitud, o no hay que pensar en paños calientes que no sustituyen a los antibióticos.

    Erasmus

  3. Coque - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 15:23

    Ningún problema.
    En esas poblaciones “libre y no españolas” se dejan de pagar las pensiones, las prestaciones por desempleo y la Seguridad Social deja de dedicar fondos y todos tan contentos.

    Basta ya de jugar a la “puta y la ramoneta” (que tan famosa se ha hecho en esta web) y que de una vez se enteren que conlleva la independencia.

  4. Erasmus - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 15:24

    LOS ‘CIUDADANOS DE SEGUNDA’ DE CATALUÑA DEBEN USAR EL ARMA ELECTORAL PARA DEFENDERSE

    —————————————————————————————————————
    SUBRAYADO:

    Debe asumirse como objetivo educativo en Cataluña que al menos un 20% de los colegio públicos incorpore el inglés vehicular para una parte de las asignaturas. Pudiendo elegir los padres libremente el colegio de sus hijos, terminando de ese modo con la totalitaria adscripción obligatoria al colegio más cercano a su residencia pues los padres saben mejor que nadie si les conviene un colegio cerca o lejos. La forma de evitar que se creen guetos escolaras de inmigrantes es obligar a todos los colegios, públicos y privados, sin excepción, a reservar un porcentaje de sus plazas para escolares inmigrantes. Lógicamente el inglés no puede ser vehicular si no lo es el español. La escuela monolingüe en catalán es el mayor enemigo de la imprescindible capacitación en inglés de la juventud catalana. Cada vez más rezagada en esa capacitación respecto de las demás comunidades españolas, pues hay colegios públicos bilingües español-inglés en todas las comunidades menos en Cataluña (donde tendrían que ser trilingües catalán-español-inglés).

    Habría que aprender de la sabiduría sin prejuicios de un periodista nacionalista muy notable, Xavier Rius, director de E-noticies, que manifestó: “Si el precio de mantener la inmersión es renunciar al inglés, prefiero que no haya inmersión”.

    Preciso -a la atencion del PSC- que la inmersión que se aplica no es la que apoyó Marta Mata, adalid socialdemócrata catalana de la reforma educativa, que nunca quiso eliminar el español como lengua vehicular. Mata quería convivencia, no discriminación. Marta Mata defendió la escolarización en lengua materna hasta los 8 años y logró que se inscribiera en la ley catalana de Normalización Lingüística, ley más moderada que otras que vinieron después. La educación en lengua materna hasta los 8 años, siendo ley, nunca se aplicó (es el mayor fraude de ley habido en Cataluña en décadas) por el Gobierno autonómico de Jordi Pujol. Ni tampoco por el posterior de Montilla, sea por seguidismo, sea por imposición de ERC. Ahora se prefiere el modelo de conjunción.

    ————————————————————————————————————–

    Hay que cambiar el modelo de escuela monolingüe en catalán (modelo de inmersión) porque crea, en mayor medida que otras discriminaciones de base lingüística, ‘ciudadanos de primera’ (los catalanohablantes, que tienen como lengua principal el catalán) y ‘ciudadanos de segunda’ (los hispanohablantes, que tienen como lengua principal el español), ya que los hijos de los primeros reciben enseñanza en su lengua y los hijos de los segundos no.

    Ello supone una atroz y humillante discriminación que hiere en el alma tanto a padres como a menores cuando no están alienados. Hay que recordar que ambas lenguas son igualmente oficiales y que el español es la lengua principal de la mayoría de los habitantes de Cataluña, donde hay 60% de hispanohablantes por 40% de catalanohablantes. Mal futuro tiene el catalán si es cierto que solo puede sobrevivir (como nos dicen) mediante tal tiranía. La tiranía nunca se justifica.

    El ‘modelo de inmersión’ debe ser sustituido por el ‘modelo de conjunción’ de lenguas, que supone el uso de las dos lenguas oficiales de Cataluña como vehiculares de la enseñanza en diferentes asignaturas por todos los escolares sin separarlos por lengua.

    También permite el modelo de conjunción de lenguas la necesaria incorporación del inglés vehicular. Ser vehicular el inglés es la única manera de que aprendan bien esa lengua un amplio contingente de educandos en una sociedad como demanda la vida actual, por lo que un número creciente de países lo incorporan a su modelo educativo. En España, excepto Cataluña, un porcentaje creciente de colegios públicos usan inglés vehicular para algunas asignaturas. Cataluña sobresale por ser la más paleta de todas las comunidades españolas en cuanto a enseñanza de lenguas.

    Debe asumirse como objetivo educativo en Cataluña que al menos un 20% de los colegio públicos incorpore el inglés vehicular para una parte de las asignaturas. Pudiendo elegir los padres libremente el colegio de sus hijos, terminando así con la totalitaria adscripción obligatoria al colegio más cercano a su residencia, pues los padres saben mejor que nadie si les conviene un colegio cerca o lejos. La forma de evitar que se creen guetos escolaras de inmigrantes es obligar a todos los colegios, públicos y privados, sin excepción, a reservar un porcentaje de sus plazas para escolares inmigrantes. Lógicamente el inglés no puede ser vehicular si no lo es el español. La escuela monolingüe en catalán es el mayor enemigo de la imprescindible capacitación en inglés de la juventud catalana. Cada vez más rezagada en esa capacitación respecto de las demás comunidades españolas, pues hay colegios públicos bilingües español-inglés en todas las comunidades menos en Cataluña (donde tendrían que ser trilingües catalán-español-inglés).

    Habría que aprender de la sabiduría sin prejuicios de un periodista nacionalista muy notable, Xavier Rius, director de E-noticies, que manifestó: “Si el precio de mantener la inmersión es renunciar al inglés, prefiero que no haya inmersión”.

    A los que dicen que con el modelo de inmersión todos los escolares catalanes aprenden correctamente las dos lenguas, hay que replicarles (sin discutir su discutible afirmación) que con el modelo de conjunción las aprenderán mejor. Y todos los escolares, catalanohablantes o hispanohablantes, tendrán el orgullo de que su lengua sea lengua de enseñanza. No para unos una lengua postergada, que todo les indica que se busca que abandonen.

    Al suprimir el español como lengua de enseñanza en Cataluña el nacionalismo catalán ha hecho lo mismo que el franquismo cuando suprimió la enseñanza en catalán. Hay que señalar que la política lingüística franquista (así merece ser llamada) del nacionalismo catalán ha sido apoyada por un PSC infiel a la tradición socialdemócrata de defensa de los oprimidos, que se ha puesto en ese caso del lado de los opresores. Con tal actitud el PSC perjudica gravemente a sus votantes, mayoritariamente hispanohablantes.

    Preciso -a la atencion del PSC- que la inmersión que se aplica no es la que apoyó Marta Mata, adalid socialdemócrata catalana de la reforma educativa, que nunca quiso eliminar el español como lengua vehicular. Mata quería convivencia, no discriminación. Marta Mata defendió la escolarización en lengua materna hasta los 8 años y logró que se inscribiera en la ley catalana de Normalización Lingüística, ley más moderada que otras que vinieron después. La educación en lengua materna hasta los 8 años, siendo ley, nunca se aplicó (es el mayor fraude de ley habido en Cataluña en décadas) por el Gobierno autonómico de Jordi Pujol. Ni tampoco por el posterior de Montilla, sea por seguidismo, sea por imposición de ERC. Ahora se prefiere el modelo de conjunción.

    Ha llegado el momento de que los hispanohablantes de Cataluña, humillados demasiado tiempo por la política lingüística franquista del nacionalismo catalán, pasen a hacer un uso resuelto del arma electoral para defenderse.

    Y también es el momento de salir a la calle para reclamar ‘igual trato’. Igual trato a las dos lenguas oficiales y (lo que más importa) igual trato a sus hablantes. No menos que igual trato. Hay que poner a medio millón de personas en el Paseo de Gracia de Barcelona coreando ‘i-gual-dad’. Igualdad de trato irrenunciable.

    Los ‘ciudadanos de segunda’ de Cataluña deben apoyar electoralmente, como autodefensa, a las dos fuerzas que defienden su dignidad denunciando su discriminación. Esto es, al Partido Popular Catalán y a Ciudadanos. Son fuerzas crecientes en Cataluña. En las elecciones autonómicas últimas el Partido Popular se ha situado como 2ª fuerza de Cataluña tras CiU, en igualdad con PSC y ERC (por el ‘triple empate’ a votos de PSC, ERC y PPC). Ciudadanos ha sido la fuerza que más ha crecido, al triplicar su número de diputados pasando de 3 a 9 diputados.

    Al mismo tiempo los ‘ciudadanos de segunda’ de Cataluña deben enviar una seria advertencia electoral al PSC, para que deje de apoyar la discriminación lingüística existente en Cataluña.

    El arma electoral podrá usarse pronto. Todo indica que la legislatura que se inicia será la más corta de la historia autonómica catalana, no sobrepasando los dos años. Se puede decir que ya estamos en precampaña electoral.

    Erasmus

  5. Carles - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 15:57

    peterron – Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 13:37

    Eres un gran demócrata.

  6. DOMINGO DE LA PUENTE - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 17:06

    LA DEMOCREACIA NO AMPARA ALGUNAS COSAS QUE SON A TODAS LUCES INNEGOCIABLES.UNA ES LA INCUESTIONABLE UNIDAD DE ESPAÑA.LA OTRA ES PRECISAMENTE LA OBLIGACION DE LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL GENERAL PARA TODO EL MUNDO(CASTELLANO)EN TODOS LOS RINCONES DEL PAIS.PREDICAR O PROVOCAR ACTOS EN CONTRA DE ESTO ES ALTA TRAICION.CUALQUIER ESPAÑOL DECENTE PUEDE TOMAR MEDIDAS DRASTICAS CONTRA ESOS TRAIDORES….SOBRE TODO SI EL GOBIERNOS DESCUIDA SUS OBLIGACIONES.

  7. robert g - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 17:17

    El estado español (sus leyes y sus secuaces) contra la voluntad de emancipación del pueblo catalán.
    Solo hay que esperar a que las cosas sigan su curso.

  8. Aloo - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 17:44

    Que? Váis a poner un policía en cada lado para que saquemos la bandera española? Cómo vais a suspender la autonomía, con el ejercito? El primero que vea entrar por mi pueblo… mejor me callo!

  9. Peter Griffin - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 18:33

    Carles – Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 15:57

    Las multas por rotular en una lengua oficial, esas sí son democráticas.

  10. AFOR - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 19:20

    Esto se está yendo de las manos…

  11. Español catalán - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 20:00

    Me gustaría saber cuantos en estas poblaciones traidoras han cobrado los bonos patrióticos de la Generalitat gracias al préstamo de Madrid, al que le quedan por soltar 4.000 millones para poder pagar los bonos patrióticos que vencen en 2013 además de otras cosas.
    Ya que son patrióticos no les importará convertirlos a fondo perdido en pro de “la causa” (aunque finalmente acaben en una cuenta suiza).

  12. Lluis C - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 20:47

    Peter Griffin – Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 18:33
    No s’ha posat CAP multa per rotular en espanyol (suposo que és això que vols dir).
    T’han informat malament….

  13. Pepe de la Barceloneta. - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 21:40

    Menudo morrazo se van a pegar
    estos catalibanes/caganers/boletaires.

  14. Eduardo González Palomar (Manlleu -Barcelona-) - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 22:14

    ¡Por descontado que tiene delito el modo en el que se saltan las leyes muchos nacionalistas en Cataluña!

  15. enrique - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 22:23

    Aloo, no hace falta, el consistorio es intervenido como lo fué Marbella y alguna población guipuzcoana. . Es lo que se tuvo que hacer hace tiempo y aunque hubiera habido problemas no se hubiera llegado a lo que estamos viendo. Suspender la autonomia no es un concepto que haya visto en la constitución, lo que hay es el famoso articulo 155, que no implica al ejercito, solo la disponibilidad del gobierno para dar instrucciones a todas las autoridades de la comunidad autónoma (obviamente incluye, creo yo, el eventual cese y nombramiento de estas y el famoso general de brigada de la guardia civil, mentado por Vidal Cuadras, para hacerse cargo del mando de los Mossos). Es decir los que entrarían en tu pueblo , a restaurar el ordenamiento legal y el estado de derecho, serían los mismos que ahora, mosos, guardia civil y policias nacionaes y municipales.. Los estados de excepción y sitio, aunque no los conozco bien, entiendo que si podrias ver ya al ejercito. Entonces si que todos perderiamos momentaneamente derechos fundamentales. Vamos, como con los castellano-parlantes ahora mismo pero a lo bruto y por lo legal.

  16. ANS. HISPANO. - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 23:34

    LOS 300… DE LA BURGUESÍA CATALANA:
    CORRUPCIÓN ESTRUCTURAL EN LA GENERALITAT
    Publicado: Miércoles, 07 de Julio de 2010 11:21 por Ernesto Milá

    Desde hace 150 años hacen y deshacen a su antojo en Cataluña. Son 300 familias ligadas por lazos de parentesco endogámicos que acumulan patrimonio, lo fusionan, a través de matrimonios de sus hijos e hijas y controlan los negocios, la sociedad, la cultura y la política catalana. Ellos construyeron el catalanismo político y ellos lo han gestionado en exclusiva. No se han enterado todavía, pero su ciclo toca a su fin. Su canto del cisne han sido los casos Palau y Pretoria, tras los cuales nada será igual en Cataluña.

    Félix Millet era algo más que un estafador (presunto, claro, porque en la Cataluña de la oligarquía todo es presunto a la espera de que el proceso jamás se celebre) especializado en desviar fondos del Palau de la Música a sus cuentas de gastos personales hasta más allá de lo grotesco y mezquino. Félix Millet era sobre todo “un patriota catalán”, penúltimo vástago de un linaje decimonónico vinculado a los negocios y al catalanismo político. Su modo de actuar denota una sensación de impunidad absoluta. Desde 2002 la Sindicatura de Comptes (el equivalente catalán del Tribunal de Cuentas) detectó anormalidades, las cuales no impidió que la Generalitat y otras instituciones condecoraran y honraran a Millet.

    El despacho de este “prócer catalán” en el Palau era frecuentemente visitado por los grandes nombres de la sociedad y de los negocios locales. No iban allí para pedir favores o recomendaciones sino para dar dinero. Y es raro, porque Millet, habitualmente era quien les llamaba y les solicitaba donaciones. Su orgullo y soberbia llegaban hasta el punto de no desplazarse a la oficina de los que sableaba, sino que los citaba en la suya seguramente para jugar en terreno propio.

    Esbozo histórico : Hacia una “música nacional de Catalunya”
    Félix Millet llevaba treinta años al frente del Palau de la Música. La música le importaba, literalmente, un pepino, pero el lugar, en tanto que uno de los centros históricos de relaciones entre la oligarquía catalana desde principios del siglo XX, era una institución que permitía conmover a los patricios de las 300 familias de la alta burguesía y obtener de ellos jugosas donaciones. Desde que el Conde de Güell, en el último tercio del siglo XIX, financiaba de su bolsillo todas las actividades catalanistas, existía en esos círculos “ilustrados” la noción de crear una “música nacional de Catalunya”. El Gran Teatro del Liceo no parecía el lugar más adecuado para ello.

    Las óperas wagnerianas, al decir de aquella generación catalanista, eran “paganas” y, en cualquier caso, poco católicas y nada catalanas. Sin embargo, era lo que los amantes de la música exigían en aquella época. El wagnerianismo penetró profundamente en los gustos de la aristocracia económica del Liceo de la misma forma que las masas corales se habían extendido entre las clases populares gracias a la obra de Anselm Clavé, francmasón y socialista utópico. Clavé se había inspirado en el libro Viaje a Icaria, de Etienne Cabet (uno de los padres del comunismo utópico cuyo pensamiento logró penetrar profundamente en los círculos revolucionarios barceloneses). Cabet contaba que en su sociedad ideal icariana los obreros irían cantando al trabajo y trabajarían cantando coralmente para establecer vínculos fraternos entre todos ellos. Anselm Clavé llevó esta idea a la práctica y, desde entonces, las masas corales siempre han tenido cierta raigambre popular en Barcelona. Pero el Conde de Güell no estaba cómodo ni con las óperas wagnerianas seguidas por la alta burguesía, ni con las masas corales que atraían a las clases populares frecuentemente impregnadas del naciente socialismo. En efecto, ni en unas ni en otras se encontraba ese carácter catalanista que tanto ansiaba. De ahí que propusiera la construcción de una “música nacional de Catalunya” y para ello estuviera dispuesto a poner sobre la mesa sus ingentes y casi ilimitados fondos.

    Güell fracaso a la hora de crear una “ópera nacional catalana” capaz de rivalizar con el wagnerianismo. Aprovechando que el mecenas tenía grandes propiedades en las costas del Garraf, un músico que formaba parte del entorno de los Güell, García Robles, decidió dedicar una ópera peripatética a esta comarca. La ópera se llamó “Garraf” y sería difícil decidir si la música compuesta por García Robles era lo peor o lo farragoso del texto escrito por el poeta Ramón Picó i Campañas, secretario personal del Conde de Güell, deslucía más la obra… Robles, por cierto, escribió para el Orfeón Catalán un “Himno a la Bandera Catalana” y la trilogía “Catalonia” evidenciando que hacía todo lo que podía para satisfacer al mecenas.

    Más fortuna tuvo el Orfeón Catalán, sociedad coral fundada en 1891, surgido de las masas corales de Clavé “catalanizadas”. El Orfeón fue fundado por Lluís Millet i Pagés y para darle una sede social se construyó el Palau de la Música Catalana cuyo sobrino-nieto saqueó en los últimos 30 años. En Catalunya se dice que los padres crean las empresas, los hijos las expanden y los nietos las destruyen… Con algunas diferencias, más o menos, esto fue lo que ocurrió en el Palau de la Música.

    Félix Millet padre, hombre clave del catalanismo político de postguerra :
    Tenía algo de razón Félix Millet cuando consideraba el Palau de la Música y el Orfeón Catalán como una especie de jardín familiar. Si Lluís Millet y Pagés (1867-1943) fundó estas instituciones con la única intención de reforzar el catalanismo político y su intención de “construcción de una música nacional de Catalunya”, fue el arquitecto Domenec i Montaner (otro catalanista que, naturalmente, proponía la creación de una “arquitectura nacional de Catalunya”… de la que él, Gaudí y Puig i Cadafalch serían sus máximos exponentes) llevó a cabo el proyecto que se inauguró en 1908. Las 300 familias encabezadas por Güell financiaron el edificio que siempre destacó por su excelente sonoridad y la discutible calidad estética de los exteriores.

    Félix Millet i Maristany (1903-1967), sobrino del fundador se crió entre el ambiente catalanista del Palau y los jesuitas de Caspe que no lograron hacer carrera del zagal. Éste optó como toda la alta burguesía catalana de la época, por la política de las fusiones familiares que entrañaban también fusiones económicas, y casó con la “pubilla” (hija mayor de una familia, destinada a recibir la herencia) de la familia Tusell, clan de industriales, entre cuyos negocios figuraba una agencia de seguros al frente de la cual fue colocado el papá del protagonista del “Caso Palau”.

    En esa época, prácticamente todo el nacionalismo catalán era, como el vasco, católico y Félix Millet padre, siguiendo órdenes del obispado de Barcelona creó a sus expensas la Federació de Joves Cristians de Catalunya (FEJOC) en 1931 y pocas semanas después, de Unió Democrática de Catalunya. Al estallar la Guerra Civil, la FEJOC sufrió 400 bajas la mayoría asesinados por la FAI. Los Millet lograron escapar hasta la Italia fascista en donde papa Félix se hizo cargo de una empresa de seguros italiana que en plena guerra instaló en la Sevilla de Queipo de Llano. Pero Félix Millet hizo algo más en los últimos meses de guerra, mientas gente de su edad daba la vida en los frentes: hizo negocios.

    Con los dineros obtenidos compró la Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros, empresa que trabajaba con el gobierno fascista italiano durante la primera fase de la II Guerra Mundial. Las empresas vetadas por los aliados por estar vinculados visiblemente a la Italia fascista eran sustituidas por una tapadera, la compañía de Félix Millet. Eso le permitió amasar una gran fortuna y comprar el Banco Popular de Previsión a través del cual trabajaría luego con el poderoso sector bancario del Opus Dei. Por si esto fuera poco, la compañía italiana para la que había trabajado, en agradecimiento a los servicios prestados le regaló el 25% de acciones del Banco Vitalicio. Entre este pequeño holding bancario y los seguros, Millet se convirtió en una de las grandes fortunas de la Catalunya de postguerra y como tal participó en grandes negocios en la Europa destrozada que surgió de la II Guerra Mundial. Sus negocios de seguros abarcaron todos los países de Europa Occidental incluyendo Alemania, Francia e Italia y llevando sus tentáculos a la por entonces próspera República Argentina.

    En 1941 impulsó la renovación de los Jocs Florals y financió la creación de la Sociedad Benéfica Minerva que ayudaba económicamente a los intelectuales catalanistas en el exilio que deseaban volver. En 1947 tuvo lugar un hecho cuya importancia generalmente no se valora en su justa medida. El catalanismo empezó su reconstrucción. Esta no se hizo a través de movimientos políticos, sino mediante iniciativas religiosas y culturales.

    El mejor prosista en lengua catalana, Josep Pla, había dado la idea de reeditar las obras de Verdaguer (a partir de 1940 ya se publicaron sin el más mínimo problema con la censura obras escritas en catalán… de autores católicos). Otros, como mucha más fe católica que Plá, siguieron por esta vía en 1945, cuando el abad benedictino de Montserrat (Aureli Escarré) empezó a preparar las Fiestas de la Entronización de la Virgen de Montserrat junto a Félix Millet i Maristany. La idea, en principio, no era mala: se trataba de “reconciliar” a los catalanes que habían combatido en ambos bandos.

    Ibáñez Escofet en su libro “La Memòria és un gran cementiri” recuerda que fue allí en donde por primera vez emergieron los nombres de Ainaud de Lasarte (historiador, luego diputado de CiU), Joan Raventós (luego líder del PSC), Josep Benet (luego líder del PSUC y profesor particular de los hijos de Félix Millet) o el propio Jordi Pujol. El acto es considerado por la historiografía catalanista como el punto de arranque del movimiento que todavía en esa época estaba íntimamente vinculado a las esferas eclesiásticas.
    Pero Félix Millet i Maristany participaría en otras dos iniciativas importantes para la reconstrucción del catalanismo político: la creación del Ómnium Cultural (1961) de la que fue primer presidente y en la fundación de Banca Catalana que asumió la financiación del catalanismo. Por lo demás, a partir de 1951, asumió también la presidencia del Orfeón Catalán que ya empezaba a ser una “empresa familiar” de los Millet. A pesar de sus gigantescos recursos, ninguno de los Millet destacó como “líder político”. Cuando se producen los “hechos del Palau”.

    En efecto, el 19 de mayo de 1960, cuando se conmemoraba el centenario del nacimiento del poeta Joan Maragall. Una parte de los asistentes cantó el Cant de la Senyera (composición de Lluís Millet sobre un poema de Joan Maragall, compuesta como himno del Orfeón Catalán) en presencia de varios ministros de Franco. Resultaron detenidos los organizadores y sometidos a consejo de guerra, entre ellos Jordi Pujol (que siempre negó responsabilidad en los hechos). El episodio tuvo lugar precisamente en el Palau de la Música. A partir de ese momento, Pujol se convierte en el centro del catalanismo político de postguerra cuyo periplo durará hasta 2003 cuando no se presente de nuevo como candidato a la presidencia de la Generalitat.

    El último Millet :
    Fèlix María Millet i Tusell era hijo de Fèlix Millet i Maristany. Mientras sus hermanos mayores se dedicaron a ampliar la fortuna familiar al frente del holding bancario (el Vitalicio y el Hispano; y el mayor, Salvador llegará a presidente de La Caixa entre 1980 y 1987), Fèlix fue enviado por la familia a Guinea Ecuatorial cuyo único negocio era el plátano y el cacao. Acabada la aventura africana tras la descolonización, en 1974, participó con otros dos nombres ilustres del catalanismo político, Josep Trias de Bes (militante del PSUC en los 60, pasado al socialismo catalanista en 1973, luego al partido pujolista CDC desde 1976, en 1995 al PP y desde 2009 en UPyD… lo cual no fue obstáculo para que firmara el Manifiesto del Sí al Nou Estatut) y Joaquím Molins (pasado del Centre Catalá en 1976, a UCD en 1979, luego en 1981 a CDC ocupando distintos cargos hasta que se retiró en 2001) en Renta Inmobiliaria Catalana fundada por los hermanos Baquer i Miró (otros apellidos catalanes ilustres). La cosa fue bien hasta que empezaron los problemas. Fèlix Millet acabó quince días en la Cárcel Modelo acusado de estafa y condenado luego por “impudencia” que “facilitó un delito de falsedad”. El País publicó la sentencia el 31 de octubre de 1984. A pesar de que la fiscalía lo solicitó, el tribunal no autorizó el procesamiento de Joaquim Molins y Josep María Trias de Bes, miembro del Consejo de Administración de Renta Catalana. Los perjudicados por la imprudencia de Fèlix Millet y la falsedad de Ignasi Baquer fueron en total 120

    Sin embargo desde 1978 fue nombrado presidente del Orfeó Català sustituyendo a otro apellido de “los 300”, Joan Anton Maragall. Éste Maragall, hijo del poeta Joan Maragall y, por tanto, tío del ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall, tiene también una carrera emblemática del camaleonismo de este grupo selecto de familias oligárquicas catalanas: amigo íntimo del alcalde franquista José María de Porcioles, Joan Antón colocará a su sobrino Pascual en el Ayuntamiento –después de que éste formara parte del Front Obrer Catalán y fuera enviado al exilio dorado tras ser desarticulado el grupo-, en la guerra civil había huido a Burgos para ponerse a las órdenes de Franco y trabajar con Eugeni D’Ors –catalanista de derechas como él- y así hasta el inicio de la transición que le coge al frente del Club Catalònia (nacionalistas de derechas.

    El mismo año en el que Millet es condenado por el feo asunto de Renta Catalana, se crea la Fundación Orfeó Catalá-Palau de la Música destinada para asegurar la financiación pública a estas instituciones presididas por él. A partir de ese momento se produce la riada de fondos con que la Generalitat obsequia a una de las instituciones que ya han pasado a ser tradicionales en Catalunya y que permitieron ampliar el Palau con unas obras discutibles e innecesarias que, según los expertos, terminarían arruinando la acústica del local.

    A lo largo de los 32 años en los que Millet estuvo al frente de la institución, incluso sectores catalanistas –Ernest Lluch, por ejemplo- denunciaron la decadencia de la institución. Paradójicamente, contra más fondos públicos y privados afluían a la entidad, ésta caía en más atonía. Hoy se sabe que los músicos eran becarios y se ignora lo contabilidad real de prácticamente 32 años…

    Las 100 familias, las 300 familias, las 400 familias :
    Al estallar el Caso Palau, la primera reacción del nacionalismo fue asumir una defensa cerrada de “uno de los suyos”. Oriol Pujol, quinto hijo del expresident de la Generalitat negó las acusaciones y salió en defensa de Millet alegando que se trataba de “un nuevo ataque al país”. La Catalunya “que pesa” conocía perfectamente que el Palau de la Música se había convertido en un semillero de contactos y relaciones económicas que nada tenían que ver con la música. Y si se quería participar en esta trama de reparto de contratas y prebendas que pasaban a través de Millet, había que pagar un peaje: financiar el Palau que era como financiar el huerto de Millet, esto es, al propio Millet. La primera reacción de Oriol Pujol supuso la reacción visceral de un miembro de la oligarquía catalana que consideraba que el ataque contra uno de los suyos, era el ataque contra todos. Pero la abundancia de indicios hizo que esa línea de defensa fuera inmediatamente abandonada so peca de aumentar el descrédito de la oligarquía catalana. Las “familias” de la oligarquía recalibraron pronto su estrategia. Mejor dejar caer durante unos meses a Millet para evitar que la opinión pública se fijara en ellos. ¿Quiénes son estas familias oligárquicas?

    Carles Carretero, ex conceller de la Generalitat y ex dirigente de ERC, actualmente embarcado en la aventura independentista del Reagrupament junto al presidente del Barça, Joan Laporta, lo dijo muy claramente el pasado otoño: “no queremos una patria empobrecida en la que 400 personas lo deciden todo y lo reparten todo”. Esta alusión a “los 400” parece enigmática sin embargo deriva de una frase pronunciada por Fèlix Millet i Tusell: “Somos unos cuatrocientos y siempre somos los mismos”, citando como lugares de encuentro el Orfeó Català, el Círculo del Liceo, la tribuna del FC Barcelona y La Caixa… No se trata de los “organismos de gobierno” de la sociedad catalana pero sí en donde se relaciona la gente que tiene poder real. Cuando Josep Lluís Núñez quiso ampliar sus relaciones lo hizo en el marco del Barça. Su problema era que sus apellidos carecían de pedigrí catalanista. No era de los 400… Es curioso que Fèlix Millet se incorporara a la candidatura de Núñez, continuara con el siguiente presidente de la entidad, Joan Gaspart incluso a pesar de que se hubiera presentado en la candidatura rival de Bassat O’Ghilvy… Si Millet fue requerido por Núñez se debió solamente a su “pata negra catalanista”…

    Sin embargo, en el libro L’oasi català, de Pere Cullell y Andreu Farras se hablaba de las 100 familias que se reparten el poder en Catalunya y Antonio Santamaria en su artículo en El Viejo Topo, alude a “300 familias” de las que dice Vivens Vives que “ya figuraban en el censo de fabricantes de 1829”. ¿En qué quedamos? ¿100, 300 ó 400 apellidos ilustres componen la oligarquía catalana? Poco importa. Habitualmente los apellidos indican hasta qué punto la endogamia ha mezclado a estas familias (300 según Vicent Vives). Por otra parte, no todas las familias oligárquicas han sobrevivido, algunas se han empobrecido, generalmente a causa de los nietos no estaban a la altura de sus padres y optaron por vender patrimonio en los 80, pateárselo en los 90 y vivir penurias en el siglo XXI. Los que han sobrevivido fueron republicanos bajo la república, franquistas durante el franquismo y demócratas de centro-derecha y de centro-izquierda desde la transición y mañana serán lo que haga falta que sean, impulsados por su espíritu camaleónico.

    A lo largo de estas últimas décadas, y ya que había que pasar por la “voluntad popular”, su habilidad ha consistido en legitimar su mecanismo de poder utilizando el catalanismo como elemento emotivo y sentimental para obtener el refrendo de las urnas, pero está bastante claro que para ellos “Catalunya” no es más que una proyección para seguir manteniendo su posición hegemónica. Nacionalistas sobre todo, algunos de ellos optaron por el PSC, como forma de socialdemocracia moderada y teñida de un fuerte sentimiento catalanista cuya tarea histórica fue denunciada por el propio Leguina: “esos chicos que eran progres en su juventud y que hoy nos sirven para que los votantes charnegos no se nos salgan del redil”…

    La disposición oligárquica de todo este sector llega hasta el absurdo: Sin ir más lejos, el funcionario del cuerpo de interventores de la Generalitat Enric Fernández Ferrer –que entre el 2002 y el 2005 se encargó de fiscalizar las cuentas del Consorci del Palau de la Música– era la pareja sentimental de Gemma Montull, exdirectora financiera del Palau, imputada en la causa e hija de Jordi Montull, mano derecha de Fèlix Millet y administrador del consorcio Orfeó-Palau. Fernández pagó con fondos del Palau obras valoradas en 97.000 euros en una casa propiedad de él y de su pareja en Teià (Maresme)… Éste era el funcionario que debía censurar las cuentas del Palau…

    La vergüenza de la familia Millet se llama hoy “Félix Millet i Tusell”. Se ignora la cantidad total que defraudó del Palau de la música. Joaquín Leguina lo cifraba entre 20 y 30 millones de euros… Era, como casi todo en Catalunya –en donde la alta burguesía oligárquica se ha comportado con una completa impunidad desde el Caso Banca Catalana en donde una parte sustancial de los “patas negras catalanes” aparecían- un secreto a voces que la prensa catalana callaba y de la que no venían proliferando anónimos, informaciones, denuncias e investigaciones periodísticas jamás publicadas.
    Otros apellidos catalanes ilustres le obsequiaron con la “Creu de Sant Jordi” (que le fue entregada por Jordi Pujol) y la “Clau de la Ciutat” (entregada por Maragall). El juez Solaz lo dejó con cargos pero sin fianza.

    Por su parte, Montull –otro apellido “pata negra catalán”- se limitaba, como señaló la prensa, a “exhibir un papelito con algún post-it como remedo de rendición de cuentas, y su jefe prometía con poco entusiasmo y menos intención enviar más información a los pocos que hacían alguna pregunta”. A lo cual seguía siempre una lacrimógena petición de fondos realizada por Millet para mover los corazoncitos de la oligarquía catalana con cuatro frases sobre, sí, sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El dinero servía sólo para alimentar el ritmo de vida de los Millet, reformar sus lujosas viviendas, viajar a todo a los mejores destinos con la familia y llenar de billetes su caja fuerte.

    Tras el procesamiento de Félix Millet se hizo cargo del Palau, Mariona Carulla, otro nombre destacado de “los 300”, hija de María Font, viuda de Lluís Carulla i Canals (1904-1990). Hijo de una familia de farmacéuticos, Lluís Carulla creó en 1937 la empresa Gallina d’Or que luego se transformaría en Gallina Blanca, actualmente con presencia en 100 países con el nombre de Agrolimen. Carulla, otro de los financiadores del catalanismo en la postguerra, fue uno de los impulsores en 1961 de Òmnium Cultural junto a Fèlix Millet. Hoy, 165 “patronos” y 200 empresas constituyen lo esencial de la financiación del Palau de la Música Catalana, una institución que para siempre quedará ligada a uno de los episodios más bochornosos de la corrupción en España.7
    En el fondo, Millet –y con él buena parte de los 300- están convencidos de que Catalunya es su huerto familiar y pueden disponer de él a su antojo. Y la verdad es que han venido haciéndolo en los últimos 100 años.

    Pretoria construido con la misma materia que el Palau :
    A pocas semanas de la puesta en libertad sin fianza y con cargos de Fèlix Millet estallaba otro escándalo que apuntillaba la pretendida superioridad moral del nacionalismo catalán y derruía su presunto “amor per la terra”, reduciendo a ceniza toda la retórica sobre la “construcción nacional de Catalunya”. El concepto antropológico de “seny” (sensatez, cordura, sabiduría, serenidad en el juicio) catalán, quedaba así mismo pulverizado. La Operación Pretoria, en efecto, llevó a la cárcel a los que habían sido brazos derecho e izquierdo de Pujol durante los veinte años que duró su gestión al frente de la Generalitat: Maciá Alavedra y Lluís Prenafeta, así como a destacados miembros del Partido Socialista.

    En efecto, el 27 de octubre, por orden de a Audiencia Nacional se produjo la detención del alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz i Calvet por posibles delitos de asociación ilícita, cohecho, fraude de subvenciones, exacciones ilegales y falsedad en documento público y mercantil… Resultó detenido también el concejal de urbanismo Manuel Dobarco. El daño causado a las arcas públicas en Santa Coloma ascendía según la primera estimación a 18.377.000 euros… no estaba mal para una ciudad en su inmensa mayoría de origen modesto o muy modesto.

    Santa Coloma en 1975 tenía 140.000 habitantes, pero en los últimos años, la llegada masiva de inmigración del Tercer Mundo no ha podido compensar el retorno de 20.000 inmigrantes andaluces que llegaron en los años 50-70. Bartomeu Muñoz, alcalde de la localidad, es hijo del último alcalde franquista de la misma población, Blas Muñoz, que amasó unos cuantos millones antes de ser procesado por el Tribunal de Contrabando y Defraudación, tras lo cual entendió que los buenos negocios solamente se hacían a la sombra del poder, ingresando en el Movimiento en 1964. Apoyado por Martín Villa, gobernador de Barcelona, “papá Muñoz” se convirtió en alcalde. En ese momento, era propietario de 500 viviendas en la ciudad, su hijo cobraba los alquileres. Ya como alcalde fue acusado de prácticas usureras, pero misteriosamente –según se dice por presiones del gobernador civil- el caso no prosperó. En 1977, Muñoz hizo lo mismo que otros miles de arribistas municipales: presentarse como candidato de UCD. Perdió por supuesto la alcaldía conservando una poltrona en el ayuntamiento.

    Gobernada la ciudad primero por el PSUC y desde 1981 por el PSC que llevó a Manuela de Madre a la alcaldía, luego fue el hijo del propio Muñoz, Bartomeu Muñoz, quien la sustituyó también con la etiqueta “PSC”. Un Muñoz se había acostado como alcalde franquista y otro Muñoz se despertaba como alcalde socialista. Milagros del camaleonismo. Bartomeu Muñoz, alcalde de una ciudad suburbial del cinturón industrial de Barcelona, vivía en las inmediaciones del parqué del Turó, uno de los lugares más exclusivos de la capital catalana. Milagros del populismo socialista. Pero se produjeron más milagros.

    La “sociovergencia” es un invento reciente de sectores de PSC partidarios del pacto con CiU para gobernar Catalunya tras las próximas elecciones autonómicas, pero otros ya estaban poniendo en práctica la “sociovergencia” desde hacía más de una década. Era un feo asunto de corrupción…

    Cuando abandonaron el poder, los brazos derecho e izquierdo de Pujol, Maciá Alavedra (exconseller de finanzas de Pujol) y Lluís Prenafeta (Secretario de la Presidencia) se dedicaron a “captar presuntamente el dinero negro de la evasión fiscal de la burguesía hacia el paraíso fiscal de la isla de Jersey, fonos que posteriormente eran blanqueados en operaciones urbanísticas en el área metropolitana de Barcelona” (Antonio Santamaría, El Viejo Topo). Algo de esto fue detectado ya en 1997 cuando un diputado socialista, Luís García Sáez (a) “Luigi”, “operaba como mediados y comisionista entre los evasores fiscales, los ayuntamientos socialistas y los promotores inmobiliarios”. Poco después, en 1999, “Luigi” fue expulsado del PSC por otra estafa en obras públicas en Mataró y Olesa en lo que se llamó Caso AGT. Entre otros imputados en este caso (que misteriosamente se archivó) figuraba también Josep María Triginer, líder de la Federación Catalana del PSOE en los años 70. Santa Coloma era uno de los pocos lugares en donde el PSOE tenía una mínima base militantes, la mayoría juvenil y ajena a las otras dos componentes mayoritarias del socialismo catalán (el PSC-R y el PSC-C).

    “Luigi” fue diputado nacional por el PSOE-PSC durante 12 años. Otros miembros del PSC fueron imputados con él en la Operación Pretoria demostrando que las “expulsiones” son apenas meros maquillajes cosméticos, pero en absoluto medidas que impliquen el final de los vínculos de un presunto corrupto con sus antiguos camaradas de partido. Entre otros detenidos figuraba también Genis Carbó, ex jefe de Planificación Territorial de la Generalitat y coordinador del Plan Metropolitano de Barcelona, Doris Malfeito, esposa de Alavedra, Antoni Jiménez, concejal socialista de Montcada i Reixac y el ex alcalde del PP de Sant Andreu de Llavaneres.

    Lo que emergió de la Operación Pretoria fue una red “transversal” de corrupción que estaba por encima de los fraccionamientos políticos y que abarca a las dos columnas sobre las que se sostiene la política catalana en las últimas décadas: el PSC y CiU. No se trata, contrariamente a lo que alega la versión oficial, de una corrupción coyuntural, sino absolutamente anidada en las estructuras de poder y que ha gozado de completa impunidad. Se trata de una corrupción que afecta a las cúpulas del PSC y de CiU y que no es de ahora, sino que se remonta desde principios de los años 80.

    Cuando presuntamente Alavedra y Prenafeta estaban llevan a cabo las actuaciones corruptas que desencadenaron la Operación Pretoria ocho años después, éste último impulsaba en 2001 la Fundación Catalunya Oberta, cuyos estatutos afirman que es: “es una entidad independiente enmarcada en la ideología liberal” que “tiene como objetivos analizar, defender y promover los valores de la sociedad abierta, la libertad, la democracia y la economía de mercado”. Maciá Alavedra era uno de los miembros de esta fundación catalanista y patriótica… Una vez más, el patriotismo se había convertido en la última trinchera de los bribones.

    De la omertá al Nou Estatut :
    En un debate sobre el hundimiento del barrio de El Carmelo el 4 de marzo de 2005 Pasqual Maragall, entonces president de la Generalitat de Catalunya, aseguró en el Parlamente que “el problema de CiU se llama tres por ciento” en una clara y diáfana alusión al cobro de comisiones en la adjudicación de obras. Inmediatamente, Artur Mas, jefe de la oposición y dirigente de CiU reaccionó inmediatamente pidiendo que retirara esta alusión para “no poner en peligro la legislatura y la reforma del Estatut”.

    La alusión al “3%” sacudió a la sociedad catalana en un momento en que el hundimiento del barrio de El Carmelo había generado una notable convulsión al saberse que era posible realizar el trazado de los túneles de metro de Barcelona por un procedimiento más seguro y barato. En torno a 3.000 vecinos habían tenido que cambiar de alojamiento y muchos de ellos habían perdido todo su patrimonio y sus recuerdos en el hundimiento de un bloque de viviendas populares. La concesión de las obras del Metro que habían provocado el hundimiento de El Carmelo se había realizado durante el gobierno de CiU. La alusión de Maragall se refería a que el 3% de la adjudicación de contratos en obras públicas revertía en los partidos de gobierno entregado por los beneficiarios de la contrata.

    En aquel debate no se entendió bien la velada amenaza pronunciada por Artur Mas: “no olvide que, en los próximos meses, entre PSC y CiU hemos de hacer cosas muy importantes al servicio de este país (…) y para ello es muy necesario que entre ustedes y nosotros siga existiendo un cierto círculo de confianza política, que no es de amistad, de intentar hacer cosas juntos al servicio de nuestro país. Le pediría que no se rompa”. Mas se refería a la reforma del Estatut, en cuyo trasfondo lo único que realmente importaba a la clase política catalana era la posibilidad de manejar más fondos que hasta ese momento estaban a cargo del Estado. No es lo mismo un 3% sobre 100 que un 3% sobre 1.000… Mas terminó su velado ataque con estas palabras: “Usted manda la legislatura a hacer puñetas, supongo que es consciente”, pidiendo acto seguido que retirara su expresión para “restablecer este mínimo de confianza que el país necesita”. Era un grito a favor de la impunidad: yo olvido los muertos en tu armario y tú olvidas a los muertos que tengo albergados en el mío…

    Maragall tardó pocos minutos en retirar sus palabras, explicando que “lo hago por una sola razón, que interesa mucho al país, y es que Cataluña tiene de ahora en adelante cosas muy importantes que hacer, y espero de usted y de su grupo que estén en condiciones de cumplir su parte de obligación en los meses que vendrán, en los que se jugará el Estatut de Cataluña, la Constitución Española y, en buena medida, nuestro futuro”. Todo era pura retórica: la demanda social de un nuevo Estatuto era cero, literalmente no interesaba a nadie en la sociedad catalana, tan solo había reavivado un poco más la rapacidad de la clase política autonómica.

    El rifirrafe parlamentario se prolongó todavía un poco más: “si en algún momento ustedes tienen alguna sospecha de lo que sea- prosiguió Artur Mas- hagan el favor de hacer aquello que se ha de hacer, vayan a los tribunales y presenten las demandas que hagan falta, pero dejen de extender por todas partes la sombra de la sospecha, porque ustedes no lo pueden hacer por trayectoria y no lo han de hacer sobre todo mirando hacia el futuro”. Y Maragall dio una nueva vuelta de tuerca: “Ustedes se han sentido atacados por una acusación que de alguna manera ven como verídica, porque si no, no se entendería el tono de su intervención”, ha apuntado Maragall, añadiendo luego que “CiU ha roto una regla, que en este Parlament se había respetado siempre, que era el respeto entre diputados y al presidente de la Generalitat, y esto algún día les pasará factura”…

    Lo que siguió fue antológico: ningún partido catalanista tuvo el más mínimo interés en crear una comisión parlamentaria que investigara la misteriosa alusión al 3% que había generado la reacción desproporcionada de Mas. El tema se enterró primero en el Parlament y posteriormente en los medios de comunicación catalana.
    El resultado de la “crisis del 3%” fue que la clase política catalana cerró filas ante el peligro de quedar evidenciada ante la opinión pública. De ese consenso surgió el acuerdo para avanzar hacia la redacción del “nou Estatut”: tapar las vergüenzas hoy para tener más vergüenzas que repartir mañana…

    Cuando casi simultáneamente estallaron en 2009 los Casos Palau y Pretoria quedó evidenciada la responsabilidad de todos los partidos políticos catalanes en la opacidad en el manejo de fondos públicos, la financiación ilegal de estos partidos y los canales de enriquecimiento de la clase político. Y es que un 3% da para mucho y con el Nou Estatut dará para todavía más. Poco importa que los tribunales, ni los censores de cuentas hayan entrado a fondo en esta cuestión, lo que importa es que el electorado catalán lo ha percibido como realidad y en las últimas elecciones municipales de 2007 generaron algo más de un 50% de votos en blanco y nulos y de abstenciones en un municipio de buen nivel cultural y alta participación: la Ciudad Condal de Barcelona.

    La oligarquía catalana y su tupida red :
    Jordi Pujol siempre ha sido un “hombre de país” más que un “hombre de partido”. Sabe perfectamente que los partidos son necesarios solamente para ganar elecciones, pero que se trata de organismos que no representan “opiniones” sino “intereses”. Y, para Pujol, no es bueno que todos los intereses pasen por los partidos. De ahí que tanto durante el franquismo como en la transición siguiera proclamando la “necesidad de hacer país” (expresión popular que los intelectuales nacionalistas siempre han traducido como “construcción nacional de Catalunya”). Y para “hacer país” es preciso renovar las estructuras de las élites económicas. De lo contrario podría aparecer en cualquier caso un avatar del lerrouxismo que durante décadas contuvo la expansión del catalanismo político e incluso le infringió derrotas históricas a principios de siglo.

    De ahí que durante los años de poder, Pujol facilitara la creación de un nuevo stablishment político. Para ello facilitó la creación de nuevos think-tanks o bien promovió la renovación de otros, el Círculo de Economía, por ejemplo, de carácter liberal y desde luego mucho menos conservador que el Círculo Ecuestre (fundado en 1856 y cuya misión en los años 80 y 90 fue simplemente la unión entre los catalanes que colaboraron con el franquista –de hecho que impulsaron el franquismo en Catalunya- con los que en la transición se arrimaron al catalanismo político). El Círculo Ecuestre presidido fue presidido durante un tiempo por Manuel Carreras, que era, al mismo tiempo… vicepresidente del Palau de la Música. Otros nuevos think-tanks generados al efecto fueron el Instituto de la Empresa Familiar (impulsado por Leopoldo Rodés, también con vocación artística que le llevó a la presidencia del patronato de la Fundació Macba). El pujolismo (y mucho más que él, la oligarquía catalana que encarnaba) a fin de eternizarse en el poder, articuló las asociaciones más representativas de las distintas familias oligárquicas en el llamado Grupo 16 o G-16.

    El 15 de diciembre de 2008, el diario Expansión publicaba un artículo en el que denunciaba que “Los pesos pesados del tejido asociativo se reúnen cada dos meses con el objetivo de debatir sobre las cuestiones que más preocupan a Barcelona”. Se trataba del llamado G-16, que Expansión definía acertadamente como “una especie de sanedrín que reúne a las principales instituciones de la sociedad civil catalana”. La palabra sanedrín es seguramente la que mejor le conviene. Apenas aparece públicamente, “tampoco emite notas de prensa, estudios de opinión ni realiza informes: su máxima es la discreción”.

    Cada dos meses, los miembros del G-16 se reúnen para “comentar los asuntos que preocupan y afectan a Barcelona y Catalunya”. Allí acuden los presidentes de las dieciséis principales instituciones del ámbito empresarial, deportivo y cultural de Barcelona, desde el Barça al Círculo del Liceo, pasando por el Orfeó Català, el Ateneu Barcelonès, la Cámara de Comercio, el Polo, el Club de Tenis, el Círculo Ecuestre, el Real Automóvil Club, el RCD Español e incluso el Centre Excursionista de Catalunya.

    Solamente pueden asistir los presidentes de las dieciséis entidades miembros del Grupo, que no pueden delegar su representación. Discrección y reserva, casi clandestinidad, son los pilares de su funcionamiento. Las comidas –añadía Expansión- nunca tienen lugar en un restaurante, sino en las sedes o instalaciones de las distintas entidades. El calendario de encuentros se intenta que coincida con eventos organizados por los propios socios del G-16: “Por ejemplo, es habitual reunirse en el Club de Tenis Barcelona con motivo del Trofeo Conde de Godó. Otra cita tradicional es el concurso de saltos que organiza el Real Club de Polo”.

    Su impulsor a principios de los 80 era Francisco Mas Sardà miembro de una conocida familia de banqueros, que entonces presidía el Círculo del Liceo, el cual concibió la idea de reunir con periodicidad a las principales instituciones de la sociedad civil. Le sucedió como impulsor Alfredo Molinas –presidente de Fomento del Trabajo, la patronal catalana– quiso continuar con la idea que amplió el grupo a once miembros y luego a dieciséis. Entre otros participan los presidentes del FC Barcelona y del RCD Español, Joan Laporta y Sánchez Llibre. Uno de los miembros del G-16 era, por supuesto Félix Millet.

    Camaleonismo político en Catalunya de ayer a hoy:
    Algunos se sorprenderán al conocer las relaciones que unían a Millet y José María Aznar. Los Millet, siempre dispuestos a practicar el camaleonismo político no han dudado nunca en aproximarse a quien manda en cada momento, evidenciando que el nacionalismo catalán sistemáticamente antepone sus intereses a los ideales patrióticos. Durante su segunda legislatura, Aznar conoció durante una visita al Palau de la Música a Fèlix Millet. Este primer encuentro tuvo como consecuencia la entrada del Ministerio de Cultura en el Consorcio del Palau, dato importante porque hasta ese momento la entidad solamente había sido gestionada por catalanes. La cosa se entiende mejor si tenemos en cuenta que Millet se las arregló para que el presupuesto de reforma del Palau se elevara de 9 millones de euros a 24, una parte importante de cuyo coste fue asumido por el Estado Español. En contrapartida, Millet se integró en la FAES, la fundación presidida por José María Aznar tras la derrota del PP en 2004… Cuando estalló el Caso Palau,
    FAES hizo pública una nota en la que afirmaba que “prescindieron de Fèlix Millet como miembro del Consejo Asesor del Instituto Catalunya Futur-FAES porque su implicación fue cero”.

    Como siempre la alta burguesía catalana antepone los intereses a los valores, incluidos al catalanismo mismo. Cuando el Conde de Güell vio que la agitación obrera en Barcelona era de tal magnitud que solamente el Ejército Español podía salvar sus intereses, atenuó su “nacionalismo” y sus herederos llegaron a regalar la casa de los Güell a Alfonso XIII para mejorar las relaciones. Esa casa era el Palacio de Pedralbes en donde residía Franco durante sus visitas a Barcelona. Antes, eso sí, los Güell destrozaron una pila de mármol en la que caía el agua de una fuente diseñada por Gaudí en el jardín de la mansión. Los años hicieron que la maleza cubriera los restos de esa fuente y que, destrozada, fuera encontrada a finales de los años 60: aun destrozada se podía percibir que estaba adornada con las cuatro barras catalanas, los Güell se habían preocupado de desfigurarla no fuera a ser que lo monarquía y el ejército que debían salvar sus intereses se lo tomaran a mal…
    El camaleonismo político de la alta burguesía catalana no es nuevo.

    En los mismos años en los que Millet entraba a formar parte del patronato de FAES, recibía en su despacho –se rumorea que por indicación de Artur Mas- a Ángel Colom i Colom, alias “sis ales”, entonces presidente del Partit per l’Independencia, una atrabiliaria formación política escindida de ERC cuando se agotaron las líneas de crédito en esa formación, del que formaba parte también Joan Laporta. El PI había dejado deudas multimillonarias que Millet estaba dispuesto a encontrar a “paganos” que las cubrieran. Desde la derecha españolista hasta la izquierda independentista, Millet estaba por encima de cualquier ideología política y de cualquier patria, y trataba solo de generar una propia red de intereses.
    Lo que han demostrado los Casas Palau y Pretoria :
    – La existencia de una oligarquía económica en Catalunya.
    – El carácter camaleónico y arribista de esa oligarquía.
    – Su utilización del catalanismo como excusa emotiva y sentimental para ocultar su red de intereses oligárquicos.
    – El carácter institucional y estructural de la corrupción en Catalunya.
    – La transversalidad de la corrupción en Catalunya que ha abarcado desde el PP, FAES, hasta CiU, el PSE, el independentismo.
    – La existencia de redes que centralizan el poder económico de la oligarquía catalana.
    – El carácter subordinado de los partidos políticos catalanes a los intereses de esa oligarquía.
    – El valor “interés” situado por encima del valor “Catalunya” para la oligarquía catalana.
    – La permanencia de estos 300 linajes oligárquicos desde el primer tercio del siglo XIX en los mecanismos de poder.
    – Las razones de la población catalana para inhibirse de los últimos procesos electorales que han registrado niveles de abstención inéditos.

    http://infokrisis.blogia.com/2010/0....alitat.php

  17. joey - Jueves, 20 de diciembre de 2012 a las 23:54

    Si y a la OTAN tambien,,jajajajjajajajaj, solo hace falta un juez con su secretario y dos mozos de escuadra para ir encalomando alcaldes insurrectos.

  18. lia - Viernes, 21 de diciembre de 2012 a las 00:35

    Aloo!

    El primero que veas entrar por tu pueblo…. haces las maletas y a la Joquera o a las alcantarillas, como hicieron tus ascendientes.

    No creas que las nuevas generaciones sois más valientes. En cuanto caigan los primeros y se les embarguen los bienes, ya empezáis a ver las cosas de otra manera, y al final acabáis como con Franco, haciéndole la ola.

  19. Miguel - Viernes, 21 de diciembre de 2012 a las 01:27

    El nacionalismo catalán presume de “moderno y avanzado”, pero movimientos muy parecidos ya se dieron en España en el siglo XIX (fértil siglo para la plaga del nacionalismo que culminó en 2 guerras mundiales en el s. XX).

    El vivo ejemplo de esta farsa de Celrá (y otros ayuntamientos trasnochados) nos demuestra sus similitudes con la Revolución Cantonal de hace 2 siglos (¡2 siglos!, se dice pronto). No puedo creerme que Junqueras y su dama enamorada Artur Mas sean tan modernos que quienes les siguen actúen como nuestros compatriotas de hace 200 años cuando cualquier descontento proclamaba su independencia. Ver para creer.

    Aquí dejo una lista de los cantones “federales” (supongo que en esto andan enredados los del PSC con su federalismo inaplicable para fantasiosos y amigos de las nubes) nacidos al calor de la malograda Primera República Española.

    Cantón federal (Proclamación, Disolución)

    Cantón de Alcoy (09/07/1873, 13/07/1873)
    Cantón de Algeciras (22/07/1873, 08/08/1873)
    Cantón de Alicante (20/07/1873, 23/07/1873)
    Cantón de Almansa (19/07/1873, 21/07/1873)
    Cantón de Andújar (22/07/1873, -)
    Cantón de Bailén (22/07/1873, -)
    Cantón de Béjar (22/07/1873, -)
    Cantón de Cádiz (19/07/1873,04/08/1873)
    Cantón de Camuñas(-,-)
    Cantón de Cartagena (12/07/1873, 13/01/1874)
    Cantón de Castellón (19/07/1873, 26/07/1873)
    Cantón de Córdoba (23/07/1873, 24/07/1873)
    Cantón de Granada (20/07/1873, -)
    Cantón de Gualchos (23/07/1873, -)
    Cantón de Jaén (-,-)
    Cantón de Jumilla (-,-)
    Cantón de Loja (-,-)
    Cantón de Málaga (22/07/1873, 19/09/1873)
    Cantón de Motril (22/07/1873, 25/07/1873)
    Cantón de Murcia (14/07/1873, -)
    Cantón de Orihuela (30/08/1873, -)
    Cantón de Plasencia (-,-)
    Cantón de Salamanca (-,-)
    Cantón de Sevilla (19/07/1873, -)
    Cantón de Tarifa (22/07/1873, -)
    Cantón de Torrevieja (19/07/1873, -)
    Cantón de Valencia (13/07/1873, 07/08/1873)

    http://es.wikipedia.org/wiki/Revolu....n_cantonal
    http://es.wikipedia.org/wiki/Cantonalismo

    Ay, pero qué rancio y viejuno suena el discursito de ERC y su muñequito de ventrílocuo Arturito.

  20. Fincataluña - Sábado, 22 de diciembre de 2012 a las 00:12

    Hasta que no se termine con la partitocracia de todos los partidos, exceptuando a Ciudadanos, con sus respectivos pesebres, fundaciones, televisiones, embajadas etcra., esto no se va a terminar nunca, me gustaría que los movimientos del 15M se volvieran a movilizar, creo que a este paso se va a producir un estallido social como en Grecia.

  21. Anticapitalista - Domingo, 23 de diciembre de 2012 a las 18:37

    @Fincataluña Precisamente la CUP, actualmente el único partido anticapitalista que hay en el Parlament, es mucho más cercana al 15M que a C’s ;)

  22. ALBA - Domingo, 23 de diciembre de 2012 a las 20:52

    Impresionante noticia:

    “Un pueblo de Ciudad Real quiere unirse a Andalucía porque Cospedal les ‘margina’

    Solana del Pino, un pequeño municipio de Ciudad Real fronterizo con la provincia de Jaén y gobernado por el PSOE, ha manifestado su intención de anexionarse a la comunidad andaluza por sentirse “marginado” por el gobierno autonómico que rige María Dolores de Cospedal (PP).

    …”

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/....omentarios

    La izquierda se está volviendo literalmente loca. Increíble. ¿Saben lo que es la democracia? ¿Saben lo que es respetar las reglas del juego?

    La Revolución Cantonal cada vez más cerca.

    Parece que en España la política no tiene más profundidad ni seso que el famoso anuncio de IKEA con su lema:

    La República Independiente de tu Casa.

    En consecuencia, cualquier idiota puede hacer política. Sería para echarse a llorar, pero la verdad es que me ha dado la risa.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.