Cataluña

Sin dimisiones en UDC por el ‘caso Pallerols’ pese a que el partido asume la devolución del dinero malversado

Pese a que en el acuerdo judicial, firmado también por Unió, se admite que parte del dinero desviado se invirtió en sedes del partido, la dirección de UDC asegura que “no hay financiación irregular”.

Maite Molina
Miércoles, 9 de enero de 2013 | 15:02

Marta Llorens, portavoz de UDC, en la sede del partido democristiano (foto: UDC).

No habrá dimisiones, ni responsabilidades políticas. La dirección de Unió Democràtica de Catalunya (UDC) ha respondido con serenidad y negando parte del acuerdo firmado por las partes del caso Pallerols, acogiéndose a que la formación democristiana no ha sido condenada penalmente. Sin embargo, sí ha asumido la responsabilidad civil.

La portavoz de UDC, Marta Llorens, en rueda de prensa, este miércoles, ha leído un comunicado de la formación que lidera Josep Antoni Duran i Lleida, en el ojo del huracán como líder de UDC, descartado cualquier dimisión como consecuencia del reconocimiento del pago solidario con los otros cuatro confesos de 388.484 euros, dinero que ha sido reconocido que se desvió de las partidas públicas que debían ir a unos cursos de formación entre 1994 y 1999.

De esta cantidad, la parte que pagada UDC -que no se sabe oficialmente, ya que el pago es solidario entre los condenados- se obtendrá de “un crédito” que ha pedido la formación democristiana. Además, preguntada por los periodistas, Llorens no ha querido concretar qué parte de esos 388.484 euros ha pagado el partido y qué parte los otros cuatro implicados.

Eso sí, en palabras de Llorens, que ha repetido varias veces: “UDC no ha sido condenada” y “no hay financiación irregular de UDC”. Duran i Lleida, a través de su portavoz, da respuesta así a la petición de dimisión que momentos antes han solicitado ERC, PP, ICV-EUiA y Ciudadanos. Una exigencia que no ha contado con el apoyo del PSC.

¿Perdón por no ser culpable?

En resumen, la dirección de UDC sí ha pedido perdón pero no ha admitido que la formación política se financiara irregularmente. “Pedimos disculpas en nombre de quienes intervinieron aunque hayan sido dados de baja o expulsados del partido”; pero “UDC no ha tenido financiación irregular sino una responsabilidad civil, que significa que, sin tener conocimiento de los hechos ni haberse financiado, tuvieron una repercusión en el propio partido”, ha matizado Llorens.

Aunque uno de los confesos es el que fuera secretario de Organización de UDC entre 1992 y 1996, Vicenç Gavaldà, y que en el acuerdo firmado por las partes se da por admitido y comprobado que parte del dinero desviado fue a parar a distintas sedes de UDC, Llorens ha indicado que es por este motivo -la responsabilidad civil subsidiaria- por el que devolverán parte del dinero pero no lo ha considerado financiación ilegal.

Así, si no hay reconocimiento de la culpa, no hay dimisiones. Y tampoco asunción de las palabras de Duran i Lleida del año 2000. “No se cumple la primera premisa”, ha dicho Llorens, preguntada por lo manifestado por el líder de UDC, hace ahora doce años, indicando que asumiría toda la responsabilidad si se demostraba que su partido se había financiado ilegalmente.

“Nunca ningún otro partido ha hecho lo que UDC”

En este sentido, ha señalado que “nunca ningún otro partido ha hecho lo que UDC  hizo y ahora hará en relación a unas acusaciones de financiación”, reconociendo que es la primera vez en la historia de Cataluña que un partido político devolverá parte del dinero desviado de una partida pública, asumiendo así la malversación.

Llorens, además, ha recordado que UDC abrió una comisión de investigación interna pero “con personas externas” al partido, que dio lugar a la “asunción de responsabilidades políticas, como la expulsión de quien había sido el secretario de Organización”, y encargó al Colegio de Censores de Cuentas de Barcelona que verificase si el empresario Fidel Pallerols había efectuado ingresos en las cuentas de UDC, transferencias que Llorens ha asegurado no se llegaron a realizar.

Finalmente, “pese a todo, no por responsabilidad penal sino civil subsidiaria, UDC devolverá un dinero a la administración, situación que no se ha producido nunca en ningún otro caso”, ha insistido Llorens, que ha lamentado “la situación generada” y ha pedido respeto  para su partido “así como a algunos dirigentes no condenados que durante 16 años han sufrido una constante agresión a su honorabilidad con un juicio paralelo a los mecanismos procesales”. Llorens hacía referencia, sin citarlo, a Duran i Lleida, que ha salido de la sede de UDC pocos minutos antes del inicio de la rueda de prensa.

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11 Comments en “Sin dimisiones en UDC por el ‘caso Pallerols’ pese a que el partido asume la devolución del dinero malversado”

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  1. CYM - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 15:53

    Menuda cara más DURAN que tienen, CIU NOS ROBA, UDC NOS ROBA…. y aquí no dimite ni va nadie a la cárcel.

    Y con estos nos va a ir mejor si nos independizamos, vamos, para mear y no hechar gota.

    SINVERGÜENZAS.

  2. luis - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 15:59

    Y SI DIMITEN

    ¿DE QUÉ VIVIRÁN?

  3. luis - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 16:00

    A ESTA MARTA LE ESPERAN TIEMPOS MAGROS COMO A SU JEFECILLO ESPAÑOLAZO

  4. luis - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 16:02

    CON LO BIEN QUE SE ESTÁ EN LA POLTRONA VIVIENDO DEL JORNAL PAGADO POR

    LOS ESPAÑOLES QUE NOS ROBAN

  5. Coque - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 16:05

    PERO ¿CÓMO VAN A DIMITIR?

    Primero que no tienen verguenza ni propia no ajena
    y Segundo, ¿Dónde van a encontrar otro chollo como la politica para seguir mangoneando?

  6. Erasmus - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 16:27

    SE LO LLEVARON

    Pero si se llevaron lo que no era suyo para pagar actividades del partido. Es financiación irregular con robo. No basta con devolver lo robado cuando te ves acorralado por la ley (ni siquiera hay arrepentimiento espontáneo en la soledad de tu conciencia).

    Erasmus

  7. Pablito - Miércoles, 9 de enero de 2013 a las 17:45

    ¿Dimitir ? En este país no dimite nadie. Cuanto más carroñeros son éstos políticuchos del trinqueo, se dan mayor importancia. En éste caso, el partido UDC debería ser declaro ilegal y desaparecer como formación. El Durán Lérida marcharse a sus tierras de Barbastro -y que me perdonen las gentes de por allá por tan mal deseo- y que no vuelva a Barcelona ni de visita. ¡Que jeta tiene el tío o lo que sea! Claro que la jeta los pujolistas la tienen todos.

  8. ANS. HISPANO. - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 01:21

    Ya lo dijo Amado Nervo (hispanoamericano) en su dia,
    “la lengua castellana es tan grandiosa,
    es tan clara, tan sonora, tan atractiva,
    que no necesita que la proteja nadie,
    se protege sola”.

    “Un Legado de los Dioses”, en boca de
    nuestro Nobel Camilo José Cela
    y otros 10 Nobel más.

  9. Pablito - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 09:49

    ¿Pero hay alguién por ingenuo que sea que se imaginara dimisiones en UDC?. ¿Pero existen dudas de que encima éste delito de UDC no lo manipulen en su beneficio?.
    Lo triste es que no son los únicos en el trinqueo. Lo normal que no les pase nada. Si hubieran robado solo una cartera o dejaran una letra por pagar al banco, las cosas cambiarian.

  10. Felix de la Fuente - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 11:08

    La Justicia nos hace desiguales a todos
    La verdad es que no sé por qué he escrito justicia con mayúscula. Quizá por el respeto que tradicionalmente me ofrecía este poder. De aquí en adelante escribiré esta palabra siempre con minúscula.

    En una encuesta que realizaba ayer el períódico El Mundo el 99% de las personas opinaba que la justicia es más condescendiente con los políticos que con el ciudadano normal.

    Los indultos por parte del PP a algunos implicados en el caso Durán y Lleida -no el caso Pallarols-, la componenda última de la justicia con el partido de Unión (antidemocrática de Cataluña) es algo que clama al cielo.

    Conozco personalmente a una persona a la que le han caído 15 años por pequeñas cantidades robadas en cheques sin fondos. Justificación: reiteración de actos delictivos. Unión se embolsó cantidades astronómicas de una sola vez, al parecer. Y como confiesan, aunque sólo devuelven unas migajas de lo robado, ni siquiera pisan la cárcel. Mi conocido ha estado más de diez años dentro.

    En recuerdo del olvidado Montesquieu, yo he pedido muchas veces separación de poderes entre el ejecutivo y el judicial, pero me pregunto para qué. A ambos poderes hay que separalos y echarlos, sí, y como sea, de la corrupción en que se han afincado.

    Si los partidos políticos no estuvieran subvencionados con dinero de todos, quizás no habría tanto mangante y tanta corrupción.
    blog: ciudadanos libres unidos de Barcelona

  11. ANS. HISPANO. - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 13:07

    ELLIOTT Y EL DEBATE CATALÁN
    Francesc de Carreras
    La Vanguardia 9 Enero 2013

    En el actual debate mediático sobre la independencia de Catalunya se habla mucho de la historia, de sus razones históricas, de los agravios frente a España. Pero callan los historiadores y su silencio es una forma de asentimiento a la opinión dominante. Y esta opinión dominante puede resumirse en una frase: “Desde hace 300 años, desde 1714, España expolia y oprime a Catalunya”. Un mensaje claro y directo. Y simple y falso. Pero que hace mella.

    Últimamente, un historiador eminente ha empezado a terciar en el debate. Se trata nada menos que del británico John H. Elliott. A sus 82 años, desde su residencia de Oxford, hace declaraciones de una envidiable lucidez. A raíz de su último libro (Haciendo historia, Taurus, 2012), una recapitulación de su vida como historiador, ha concedido algunas entrevistas en las que se le ha preguntado sobre la actual situación de Catalunya y, como es natural o, mejor dicho, como es su obligación moral, ha respondido con toda sinceridad.

    Elliot es probablemente la más respetada autoridad en la historia española de los siglos XVI y XVII. Además, es un profundo conocedor de Catalunya. En los primeros años cincuenta, tras licenciarse en Cambridge, se vino a Barcelona y residió en ella durante algún tiempo, el suficiente para aprender a hablar perfectamente catalán y castellano. Se introdujo en el mundo académico de la época y trabó amistad y complicidad intelectual con Jaume Vicens Vives y su escuela.

    Vicens se había situado, ya desde antes de la guerra, en una posición crítica frente a la historia romántica que predominaba en Catalunya. Así lo explicó John H. Elliott en El País Semanal del pasado domingo: “Al ver lo que estaba intentando hacer Vicens Vives, desmitificar la historia de Catalunya, enseguida me encontré del lado de este grupo. Me di cuenta del peligro de la mitología en la formación de identidades colectivas y nacionales”.

    En otra entrevista publicada en octubre pasado, a preguntas de Tulio H. Demicheli, insistía en lo mismo: “Vicens Vives quería eliminar las categorías de ‘agravio’ o ‘expolio’ a la relación de España con Catalunya, un continuo ‘victimismo’ desde el compromiso de Caspe que es un reduccionista. Esos tópicos respondían más a los rencores que la arrogancia castellana había provocado en la sociedad catalana que a la realidad histórica, porque no es verdad que hubieran ‘perdido libertades’ en 1714, ni que el Principado fuera ‘más democrático’ antes que después de Felipe V.”

    Ciertamente esta desmitificación de la historia catalana era una de las pretensiones de Vicens Vives. Pero su prematura muerte en 1960 truncó esta tarea y, en la entrevista de El País, Elliott considera hoy que sus esfuerzos han sido baldíos: “Me habría gustado que en la Catalunya actual Vicens Vives hubiera ganado esa batalla, pero después de una o dos generaciones parece que no la ganó. Para mí ha sido muy triste, porque creo que una sociedad necesita sus mitos, pero si los mitos dominan y entorpecen una auténtica investigación, llegamos a una situación en la que el pueblo queda ensimismado y adopta una postura de agravio pensando que todos los desastres han sido culpa de otros. En ese momento es cuando se llega a una situación de crispación por cualquier problema. Hay políticos que se aprovechan de esto para fortalecer los mitos, para poner un énfasis excesivo en el victimismo y no darse cuenta de los problemas internos de una sociedad. Eso es lo que me preocupa especialmente”.

    Es decir, lo que preocupa a Elliott es que los historiadores catalanes -se entiende, la mayoría dominante- han vuelto a la historia de antes, la que cultiva mitos al servicio de las ideologías políticas y provoca una sociedad ensimismada, en la que el agravio se magnifica y el victimismo sistemático se utiliza para ocultar los verdaderos problemas. Es un retrato exacto de lo que está sucediendo: se utilizan los falsos “300 años de opresión española” para encubrir, tapar y disimular, el desgobierno actual. Y buena parte de los historiadores catalanes son cómplices de esta situación.
    ¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas? ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?
    ¿Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?
    ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?
    ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?
    En todo ello deben mojarse los historiadores.

    http://www.lavanguardia.com/opinion....reras.html

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