Opinión

Un pacto sin futuro

‘El gran acuerdo al que han llegado CiU y ERC es intentar convocar un referendo independentista en 2014. Ambos saben que esa consulta nunca se llegará a hacer, ya que el Gobierno del Estado no la autorizará. Pero de lo que se trata aquí es de seguir en una huida hacia delante que no conduce a ninguna parte’.

Roberto Augusto
Jueves, 10 de enero de 2013 | 11:08

Se ha iniciado la XI Legislatura autonómica de la democracia en Cataluña con un gobierno débil. CiU ha perdido doce diputados y sus posibilidades de llegar a acuerdos con otros partidos se han reducido. Antes de las últimas elecciones, Artur Mas podía pactar con el PP sus recortes y también buscar alianzas con otras formaciones para impulsar medidas de corte soberanista. Ese escenario político ha cambiado sustancialmente.

Parece ser que el reelegido presidente de la Generalidad renuncia a cualquier posible pacto con los populares. Ahora que pretende ser el Moisés que lleve a Cataluña a la utopía de la independencia no puede permitirse confraternizar con el enemigo españolista, aunque sus programas electorales se parezcan como dos gotas de agua y la única diferencia importante esté en las banderas. Dejando de lado el tema nacionalista, el pacto natural sería el de la legislatura anterior: CiU y PP. Pero de momento parece inviable.

Artur Mas ya no podrá jugar a dos bandas y ha decidido entregarse a los brazos de ERC, un partido con el que apenas comparte nada, excepto el afán independentista que CiU parece haber abrazado con más fuerza que nunca en los últimos años. Para lograr ese pacto ha tenido que traicionar gran parte de su programa electoral, recuperar impuestos que había suprimido en la legislatura anterior e incluso aceptar la creación de un banco público, algo que contradice su ideología económica.

El gran acuerdo al que han llegado CiU y ERC es intentar convocar un referendo independentista en 2014. Ambos saben que esa consulta nunca se llegará a hacer, ya que el Gobierno del Estado no la autorizará. Pero de lo que se trata aquí es de seguir en una huida hacia delante que no conduce a ninguna parte. Lo que buscan estos partidos es continuar alimentando el victimismo y distraer la atención de los problemas reales. No deja de ser curioso que gran parte de la clase política catalana sueñe con un Estado propio cuando son incapaces de ponerse de acuerdo para elaborar una ley electoral.

Con toda seguridad, Artur Mas se verá obligado a seguir recortando en materia social. Y a ERC se le hará muy difícil continuar apoyando a un presidente autonómico que hace ese tipo de política. Dudo mucho que este pacto dure más allá de 2014 y no me extrañaría nada que en dos años los catalanes tuviéramos que volver a votar. Para construir un acuerdo sólido se necesita una afinidad ideológica que no existe en este caso. El odio al enemigo exterior no puede tapar las discrepancias tan profundas que hay entre CiU y ERC. No creo que ese pacto tenga futuro. Y no tardaremos en verlo.

Roberto Augusto es doctor en Filosofía

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12 Comments en “Un pacto sin futuro”

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  1. Rubén - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 12:08

    Muy buenas palabras Sr. Roberto Augusto. Comparto sus palabras desde la primera hasta la ultima. Un gran articulo.

  2. AFOR - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 12:12

    Efectivamente, comparto la opinión. Como el título de aquella excelente película española: “El viaje a ninguna parte” de 1986 dirigida por Fernando Fernán Gómez y basada en la novela homónima de la que es autor.

  3. Erasmus - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 12:43

    EL PACTO DE CIU Y PP

    Es el Partido Popular el que renuncia a cualquier posible pacto con CiU mientras no archive sine die la consulta indepedentista. Hoy el pacto natural es el de CiU y ERC. Supongo que habrá en el futuro un pacto de CiU y PPC (que lo justificaría la semejanza de sus modelos socioeconómicos), pero pienso que será después de otras elecciones(¿en 2014?) a las que CiU no se presente con un programa independentista (Estado propio soberano) y a las que concurra es de esperar con un candidato que no sea Artur Mas.

    Erasmus

  4. Romualdo - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 12:45

    Así es. Enhorabuena por el artículo.

  5. bcn, ESPAÑA - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 13:00

    LOS NACIONALISTOS LO QUE QUIEREN ES MANTENER SIEMPRE UN CLIMA DE ENFRENTAMIENTO/CHOQUE/CRISPACION CON EL RESTO DE ESPAÑA, ESE ES SU HECHO “DIFERENCIAL” Y LO QUE LES DA VOTOS, HOY DIA EL SEPARATISMO SIGUE DANDO GRANDES RESULTADOS ELECTORALES, Y MIENTRAS ESO SEA ASI NADA CAMBIARA

    CUANDO LLEGUE EL 2014 YA SE INVENTARAN ALGO PARA EL 2020 Y ASI ETERNAMENTE

    IDIOCRACIA

  6. ANS. HISPANO. - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 13:59

    ELLIOTT Y EL DEBATE CATALÁN
    Francesc de Carreras
    La Vanguardia 9 Enero 2013

    En el actual debate mediático sobre la independencia de Catalunya se habla mucho de la historia, de sus razones históricas, de los agravios frente a España. Pero callan los historiadores y su silencio es una forma de asentimiento a la opinión dominante. Y esta opinión dominante puede resumirse en una frase: “Desde hace 300 años, desde 1714, España expolia y oprime a Catalunya”. Un mensaje claro y directo. Y simple y falso. Pero que hace mella.

    Últimamente, un historiador eminente ha empezado a terciar en el debate. Se trata nada menos que del británico John H. Elliott. A sus 82 años, desde su residencia de Oxford, hace declaraciones de una envidiable lucidez. A raíz de su último libro (Haciendo historia, Taurus, 2012), una recapitulación de su vida como historiador, ha concedido algunas entrevistas en las que se le ha preguntado sobre la actual situación de Catalunya y, como es natural o, mejor dicho, como es su obligación moral, ha respondido con toda sinceridad.

    Elliot es probablemente la más respetada autoridad en la historia española de los siglos XVI y XVII. Además, es un profundo conocedor de Catalunya. En los primeros años cincuenta, tras licenciarse en Cambridge, se vino a Barcelona y residió en ella durante algún tiempo, el suficiente para aprender a hablar perfectamente catalán y castellano. Se introdujo en el mundo académico de la época y trabó amistad y complicidad intelectual con Jaume Vicens Vives y su escuela.

    Vicens se había situado, ya desde antes de la guerra, en una posición crítica frente a la historia romántica que predominaba en Catalunya. Así lo explicó John H. Elliott en El País Semanal del pasado domingo: “Al ver lo que estaba intentando hacer Vicens Vives, desmitificar la historia de Catalunya, enseguida me encontré del lado de este grupo. Me di cuenta del peligro de la mitología en la formación de identidades colectivas y nacionales”.

    En otra entrevista publicada en octubre pasado, a preguntas de Tulio H. Demicheli, insistía en lo mismo: “Vicens Vives quería eliminar las categorías de ‘agravio’ o ‘expolio’ a la relación de España con Catalunya, un continuo ‘victimismo’ desde el compromiso de Caspe que es un reduccionista. Esos tópicos respondían más a los rencores que la arrogancia castellana había provocado en la sociedad catalana que a la realidad histórica, porque no es verdad que hubieran ‘perdido libertades’ en 1714, ni que el Principado fuera ‘más democrático’ antes que después de Felipe V.”

    Ciertamente esta desmitificación de la historia catalana era una de las pretensiones de Vicens Vives. Pero su prematura muerte en 1960 truncó esta tarea y, en la entrevista de El País, Elliott considera hoy que sus esfuerzos han sido baldíos: “Me habría gustado que en la Catalunya actual Vicens Vives hubiera ganado esa batalla, pero después de una o dos generaciones parece que no la ganó. Para mí ha sido muy triste, porque creo que una sociedad necesita sus mitos, pero si los mitos dominan y entorpecen una auténtica investigación, llegamos a una situación en la que el pueblo queda ensimismado y adopta una postura de agravio pensando que todos los desastres han sido culpa de otros. En ese momento es cuando se llega a una situación de crispación por cualquier problema. Hay políticos que se aprovechan de esto para fortalecer los mitos, para poner un énfasis excesivo en el victimismo y no darse cuenta de los problemas internos de una sociedad. Eso es lo que me preocupa especialmente”.

    Es decir, lo que preocupa a Elliott es que los historiadores catalanes -se entiende, la mayoría dominante- han vuelto a la historia de antes, la que cultiva mitos al servicio de las ideologías políticas y provoca una sociedad ensimismada, en la que el agravio se magnifica y el victimismo sistemático se utiliza para ocultar los verdaderos problemas. Es un retrato exacto de lo que está sucediendo: se utilizan los falsos “300 años de opresión española” para encubrir, tapar y disimular, el desgobierno actual. Y buena parte de los historiadores catalanes son cómplices de esta situación.

    ¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas? ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    ¿Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores.

    http://www.lavanguardia.com/opinion....reras.html

  7. Erasmus - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 14:38

    FUTURO GOBIERNO DE IZQUIERDA EN CATALUÑA DE PSC Y ‘CIUTADANS’

    Habrá en un futuro que espero no lejano en Cataluña un gobierno de izquierda de PSC y ‘Ciutadans’, alianza de liberal-progresistas y socialdemócratas (equivalente a un gobierno de Prieto y Azaña). Que puede incluir a una ICV recuperada para la socialdemocracia, tras haber pasado su actual sarampión abertzale y neoestalinista.

    Para ello es necesario que ‘Ciutadans’ crezca rápidamente desarrollando su espacio propio, el liberal-progresista, que no es el de los conservadores ni el de los socialdemócratas.

    CiU, ERC y CUP son lo mismo: la familia nacionalista. Los nacionalistas son antes que nada nacionalistas.

    No auguro mucho éxito al tercer miembro de la familia nacionalista, CUP. Esa supuesta nueva vanguardia de la clase obrera catalana, ha sido bien caracterizada, en un reciente artículo en LA VOZ DE BARCELONA, por el presidente de ‘Alternativa Ciudadana Progresista’, Vicente Navarro, diciendo que han dejado claro que el idioma de la clase trabajadora en Cataluña, el español, no es el suyo.

    Erasmus

  8. Lehman Sisters - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 14:43

    Lo único positivo del pacto CIU/ERC es la postura ética casi oficial del PP , que por cierto es lamentable e indignante .

  9. Erasmus - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 15:47

    NAVARRO: “ERC ESTÁ CON EL GOBIERNO Y EL PSC ES EL PRINCIPAL PARTIDO DE LA OPOSICIÓN”

    El líder del PSC, Navarro, reivindica el título de ’jefe de la oposición’, que le corresponde por liderar el principal partido de la oposición al Ejecutivo de Artur Mas. Navarro ha salido al paso de la confusión que tratan de crear al respecto los nacionalistas catalanes. Lo ha hecho incluso antes de que -por una decisión de Artur Mas (ejecutada a través de la presidenta del Parlamento autonómico), sin duda equivocada y que resultará contraproducente para sus intereses, adoptada el 09/01/2013- tal título le fuera otorgado con manifiesta ilegitimidad al líder del partido (ERC) que cogobierna Cataluña con CiU, Junqueras, que por su función real es un auténtico vicepresidente de Mas.

    Las palabras de Navarro en esa cuestión han sido terminantes. Reivindica para el PSC la condición de principal partido de la oposición y rechaza que ERC pueda pretender un estatus de oposición: “Hoy por hoy está claro dónde está cada uno, ERC con el Gobierno, y el PSC es el principal partido de la oposición en Catalunya”, expresó Navarro en un artículo de fecha reciente (“2013, año clave para el PSC”, La Vanguardia, 19/12/2012). Por otro lado Navarro señala que el pacto de legislatura de CiU y ERC es una ‘coalición de gobierno’: “No hay un gobierno de coalición, pero hay una coalición de gobierno (de CiU y ERC)”, manifestó Navarro en el debate de investidura.

    Hoy en Cataluña existe un ‘bipartito’ de CiU y ERC como coalición de gobierno. Ambas fuerzas constituyen la ‘mayoría de investidura’ que ha hecho presidente a Artur Mas y también ambas fuerzas han pactado los principales objetivos de gobierno del Ejecutivo nacionalista, incluidos los inconstitucionales consistentes en crear ‘estructuras de Estado’ y realizar una ‘consulta’ independentista en 2014. E igualemente han pactado la creación de estructuras paralelas al Ejecutivo para colaborar a los fines del mismo.

    (El cogobierno de CiU y ERC es un ‘bipartito’ ya que CIU es una sola fuerza electoral, aunque esté compuesta por dos sectores -CDC y UDC- registrados como partidos. Pero el programa electoral es de CiU y el voto se pide para CiU. Y lógicamente es CiU quien gobierna. CDC y UDC son sectores internos de CiU, sin personalidad electoral que es lo que identifica una fuerza en una democracia)

    Erasmus

  10. Vera - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 18:06

    El pp y el psoe se odian pero para limitar los derechos historicos y nacionales de Catalunya se unen. Pues Erc y Ciu se unen para defender la nación catalana. Nada anormal. Yo voto Ciu y el acuerdo con Erc me gusta porque quiero la independencia de Catalunya como la mayoria de catalanes.

  11. Lluis C - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 19:38

    Robertito!!! suposes moltes coses tu…i en dones altres per “sentades”….
    Com a futuròleg eet veig mala fi, noi….

  12. Romualdo - Jueves, 10 de enero de 2013 a las 21:32

    Si el PP y el PSOE se hubiesen unido no para limitar “derechos históricos” algo que no existe porque históricamente negros, mujeres, trabajadores… han sido discriminados y no has argumento histórico que defiendan los blancos, hombres o empresarios que justifique que se mantenga aquella situacion. Es un invento totalmente interesado eso de los “derechos históricos”, interesado y fuera de lugar.

    Si se hubiese unido digo para no dejarse chantajear por el nacionalismo, unión imprescindible, otro gallo habría cantado en Cataluña y en toda España y todo estaría mucho mejor.

    Los que se han unido tienen dos conceptos opuestos del mundo y de la Cataluña que quieren. Conclusión por mucho que les guste a los nacionalistas el pacto, nace muerto. A menos que ERC calle ante la corrupción de CIU cosa bastante probable por otra parte pues Junqueras ya ha dicho que no le interesa Lienchestein, Y como la política que se va a hacer sólo puede ser restrictiva en aspectos sociales porque viene impuesta desde fuera ERC tendrá que respaldarla o salirse del Pacto. Porque CIU no puede hacer otra.

    Y la convocatoria de un referéndum no es lo suficientemente fuerte como para mantener un Pacto a medio plazo en un momento de vacas flacas, recortes de derechos y servicios y mantenimiento de los privilegios de la Casta Política.

    Todo eso revienta porque sus bases discreparán de uno, del otro o de ambos.

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