Cataluña

‘Es una visión muy ‘robespierrana’ creer que la democracia se reduce al sufragio universal. En realidad, desde Montesquieu sabemos que el funcionamiento democrático impone a la vez el respeto del sufragio y la aceptación de reglas de derecho’

[&hellip

Redacción
Domingo, 13 de enero de 2013 | 11:28

Alain Minc, asesor político, economista, empresario y escritor francés, en un artículo publicado en La Vanguardia el pasado viernes:

‘Pocos extranjeros hay más prohispánicos que yo y, entre ellos, menos aún que estén tan convencidos como lo estoy yo de que Cataluña ha sido el estímulo de España. Estímulo en materia de valores democráticos, de espíritu emprendedor, de apertura al mundo, de dinamismo cultural… De ahí mi incomprensión y mi pesar por el error fatal que se vislumbra en el horizonte.

[…] Nadie sabe si la Europa federal existirá algún día. Con sus veintisiete miembros, la Unión Europea y, con sus dieciséis miembros, la zona del euro son construcciones sui géneris que nada tienen en común con una federación y cuyo funcionamiento exige estados miembros tan fuertes como sea posible. Reconfiguradas con una multiplicidad de pequeños participantes, estas construcciones se necrosarían desde dentro.

Otra idea fatal: la convicción de que la Unión, con Francia a la cabeza, acogería de buen grado a una Cataluña independiente. Ya no estamos en los tiempos de la Guerra de Sucesión de 1700, con una Francia que soñaba con una España débil. Ocurre más bien lo contrario: a París le interesa una España fuerte para reforzar el arco mediterráneo de la Unión ante Berlín y su hinterland en Europa central. En cuanto a la propia Unión, sólo puede actuar como un freno para cualquier iniciativa de independencia por miedo a un efecto dominó de un país con problemas de unidad a otro, lo que la debilitaría dramáticamente.

Tercera idea falsa: una Cataluña emprendedora y extravertida encontraría mejor su lugar en la globalización que a través del Reino de España. He aquí una ilusión infantil. No son Israel o Singapur quienes lo desean. Las empresas de una Cataluña independiente no se beneficiarían de un mercado interior potente, ni de un sistema financiero de primer nivel mundial, ni de una incubadora de alta tecnología como es Israel. ¿Por qué los grandes actores económicos tomarían el camino de Barcelona después de un espasmo de semejante violencia? A sus ojos, Cataluña sería sinónimo de riesgos, y las medidas fiscales anunciadas en el marco del actual pacto de gobierno constituyen, desde esta perspectiva, el peor de los mensajes.

[…] Cuarta idea falsa: Cataluña se financiaría mejor en los mercados internacionales, ya que estaría libre de toda conexión fiscal con Madrid, y sería más rica.

Sin embargo, esto presupone tener un crecimiento fuerte que alimente sus presupuestos. ¿Cuál sería el motor de este crecimiento? Ni el mercado interno, ni la inversión extranjera. Si la economía catalana, ya sospechosa a los ojos del mundo, se estancara, no encontraría ningún recurso en los mercados y debería ir a mendigar ayuda, pero no a una Unión Europea de la que no formaría parte, sino a un Fondo Monetario Internacional que la trataría con rigor. Es una infantilidad creer que las dificultades actuales de financiación de Cataluña sólo se explican por un desequilibrio fiscal con Madrid.

Quinta idea falsa: la creencia en la irresistible voluntad popular, la idea de que, ante una victoria en un referendo, ninguna regla institucional se resiste. Es una visión muy robespierrana creer que la democracia se reduce al sufragio universal. En realidad, desde Montesquieu sabemos que el funcionamiento democrático impone a la vez el respeto del sufragio y la aceptación de reglas de derecho. Un referendo ganado unos puntos por encima de la mayoría no puede borrar los límites que establece la Constitución española, el veto de no pocos estados miembros, las reticencias de Bruselas…

[…] ¿Qué es un error fatal? Una decisión, a menudo tomada en periodos de crisis, que tiene carácter irreversible y cuyas consecuencias son incalculables. La independencia de Cataluña se ajustaría, sin duda, a esta definición’.

Temas: , , ,

56 Comments en “‘Es una visión muy ‘robespierrana’ creer que la democracia se reduce al sufragio universal. En realidad, desde Montesquieu sabemos que el funcionamiento democrático impone a la vez el respeto del sufragio y la aceptación de reglas de derecho’”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. Maxwel Smart - Lunes, 14 de enero de 2013 a las 21:14

    Tu subvalores molt els catalans, Romualdo, perquè la majoria de catalans i catalanes d’un cert nivell cultural, et puc assegurar que no perd el temps alimentat odis, rancúnies, enveges i altres vicis propis de la gent ociosa i poc cultivada. Els catalans anem per feina i no perdem el temps en tonteries que no porten enlloc, l’odi és una pèrdua d’energia que no encaixa gens amb el tarannà propi català, que és pactista i positivista de natural. Diuen les cròniques que una de les coses que va desencadenar l’onada de repressió brutal contra Catalunya després de l’11 de setembre, fou el fet que la majoria de ciutadans de Barcelona es van posar a treballar com si res no hagués passat. Els catalans ja ho som una mica, de britànics; els problema el teniu els espanyols, que teniu això de la “gallardía” i los “cojones” molt arrelat a la vostra cultura, i us costa molt deixar enrere les ofenses els desaires i les provocacions. Un bon exemple fou l’actitud de l’Exèrcit després de la desfeta de la Guerra de Cuba de 1898; un diari satíric català, el Cu-Cut, va fer un acudit gràfic i la resposta dels militars fou incendiar la redacció del diari.

  2. Volem la independència i rodes noves pel tractor - Martes, 15 de enero de 2013 a las 04:05

    HECHOS

    Viendose descubierto, ROC, que ahora firma como Maxwel Smart, admitió el pasado 7 de enero a las 17:17 que nos tomaba el pelo escribiendo bajo la falsa identidad de un tal Eusebi. Invito a todos los lectores a comprobarlo en la página: http://www.vozbcn.com/2013/01/06/13....ocaciones/

    Apenas un mes antes, ROC (que ahora firma como Maxwel Smart) había presentado a ese personaje llamado Eusebi como a un “pobrecito” que malvivía con sólo 426 euros al mes. Puede comprobarse también en el comentario de las 12:34 del 19-12-2012 en este otro enlace: http://www.vozbcn.com/2012/12/18/13....endo-2014/

    Sin embargo, firmando como ROC el mismo ha presumido en este medio de que cobra 60.000 euros al año: http://www.vozbcn.com/2012/09/23/12....esionista/, 25-09-2012 a las 00:06.

    Éste. ¡éste!, es el individuo que tiene la desfachatez de acusar de mentirosos a los demás. Y ésa es exactamente la clase de “credibilidad” que tienen todos sus comentarios o deposiciones.

  3. JJGD - Martes, 15 de enero de 2013 a las 08:53

    Maxwell Smart: Los ataques a las sedes de Ciutadans, a las del PP e incluso a las del PSC, ¿son producto del “seny”? Sus escritos son un par de catálogos de tópicos rancios y antihistóricos. Su pensamiento es puro maniqueísmo: el mundo se divide entre los buenos y civilizados catalanes y entre los perversos e incultos españoles. Esa simpleza le delata. Ni todos los catalanes son santos, ni todos malvados; ni todos los españoles somos incultos ni todos genios. Es tópico tras tópico, pensamiento de almanaque y refrán lo que exhibe. Los catalanes son “pactistas y positivistas de natural”, o sea que nacen con unas características que deben estar en los genes, que por otro lado no se diferencian en nada del resto de los españoles. Debe ser el aire, el agua, la proximidad al Mediterráneo. Como si el aire se detuviera en alguna marca, el agua del Ebro no naciera en Santander o no compartiera yo con Ud. el Mediterráneo.

  4. Romualdo - Martes, 15 de enero de 2013 a las 09:11

    Maxwell:

    La reconciliación de una hija con su padre o el caso de divorcio civilizado que me pusiste en tu anterior comentario no son extrapolables a las relaciones entre ciudadanos o entre naciones.

    De todos modos te diré que acepté el caso de divorcio para decirte que hay casos en que es imposible que pueda haber buena relación después. Entre padre e hijo hay miles de casos, y depende de cómo hayan sido los malos tratos, en que ocurre lo mismo. Y en Inglaterra. No es que la señora Rowlling sea más civilizada que otros británicos. Es que es la señora Rowlling y por sus circunstancias personales se ha reconciliado con su padre. Otros muchos británicos no lo han hecho. Exactamente igual que muchos catalanes y españoles de otras regiones u otros ciudadanos del mundo.

    Porque las personas somos muy parecidas en todas partes. En lo esencial naturalmente. Las identidades son mas bien anecdóticas respecto a las motivaciones profundas que nos impulsan a amar u odiar.

    No subestimo a los catalanes. ¿Cómo voy a hacerlo si no subestimo a nadie? Estimo a cada uno en la medida en que él es o se comporta. Con toda la subjetividad que por mi parte pueda haber naturalmente.

    Muchos catalanes cultos no pierden el tiempo en odios ni rencores efectivamente. Pero otros muchos sí. ¿Quiénes son? Pues aquellos a quienes infundir odio a las masas les da votos y con los votos el poder. Y lo ves tú igual que yo sin necesidad de subestimar a nadie.

    Desde arriba se tergiversa la historia, se presenta a España como opresora, genocida, destructora de culturas y pueblos, al español como vago y ladrón que esquilma a Cataluña o vive del PER…

    Y dime ¿Quién es tan civilizado que no odia al opresor, al que le roba y esquilma o al genocida, o al que destruye la cultura propia? Lo que ocurre es que los catalanes más cultos saben que esto es mentira y los políticos e historiadores también. Pero cala en las masas y muchos profesionales de los medios de comunicación viven de lanzar estos discursos porque el medio en el que los publican es subvencionado precisamente por esa razón.

    Pero el odio, una vez inculcado, es muy difícil de parar y se inculca mucho más fácilmente que el amor. La secesión es mucho peor que la unión. Y para la Unión Europea es muy perjudicial que dos estados se odien entre sí. Ahora mismo los Balcanes si no superan sus odios nos traerán problemas. Alemania y Francia superaron sus odios y crearon la CEE.

    Para nosotros será muy difícil. España irá a lo suyo y Cataluña también. Porque llamar luego a la concordia a la mayoría de los españoles les parecerá cínico. Si le conviene que estemos en la UE nos lo facilitarán, si no les conviene lo vetarán. Si les conviene comerciarán con nosotros pero con balanza comercial equilibrada y en iguales condiciones que los productos que les puedan venir de otras partes y desde luego con aranceles. Nuestros productos serán productos extranjeros de los que habrá que protegerse y preferirán el mejor precio que , sin aranceles, tendrán los productos procedentes de la UE.

    Cuando el nacionalismo se fija en la historia no se da cuenta de que su historia es la misma que la del resto de los españoles. ¿Cuántas quemas de casas del pueblo, cuántos muertos y torturados se han llevado el resto de los españoles en la lucha obrera? Pues igual más que Cataluña por ejemplo en Andalucía. Y al Ejército le ves como distinto de Cataluña pero en ese ejército muchos de sus altos cargos y oficiales eran catalanes. Muchos catalanes fueron voluntarios a las guerras coloniales, salvo claro está en los sucesos que dieron origen a la Semana Trágica porque movilizaron a los reservistas. Y lo hizo un ministro mallorquí que cuando llegó a Madrid a estudiar apenas sabía hablar castellano.

    Los catalanes defendieron a muerte al Borbón Fernando VII contra Napoleón. Defendían sus derechos como monarca absoluto. Lo mismo hicieron los catalanes que abrazaron la causa de Don Carlos o la causa liberal. Combatieron por España con el mismo espíritu que los españoles de cualquier otra parte incluídos los vascos.

    El nacionalismo nació tardíamente y se fijó en la parte de historia que le interesaba y la manipuló y tergiversó como le pareció. Exactamente igual que hace ahora.

    Todos los nacionalistas lo sabéis pero no queréis verlo porque ya habéis tomado partido. El partido contra España. ¿Sin odio? No. Puede ser sin declarar el odio pero nunca sin odio.

    Y ojalá me equivoque respecto a la reconciliación. Respecto al odio que se tiene a “España” y cómo se inculca desde arriba no me equivoco porque lo vivo a diario. Y sólo tengo que mirar. Lo sabes igual que yo. Y tu caso, si odias o no, pertenece a tu fuero interno y a tí mismo no te puedes engañar, a mí naturalmente sí. Y no tengo por qué dudar de tí. Doy por hecho que no odias si tú así me lo dices.

    Un saludo.

  5. CButler - Viernes, 18 de enero de 2013 a las 03:14

    Estoy bastante de acuerdo con Alain Minc. Es un error fatal hablar de independencia o de medidas extremas cuando vivimos la peor crisis desde 1929 y que incluso puede ser aún peor que ésta, porque en este caso no habrá una Segunda Guerra Mundial para reactivar la economía mundial. Pero el gobierno catalán, al igual que el español, no sabe ofrecer soluciones para salir de la crisis, sólo sabe añadir problemas.
    El paro, los recortes, los desahucios, la corrupción, la falta de moralidad de nuestros representantes políticos, son problemas que afectan a todos los españoles, catalanes incluidos, y que deberían ser la prioridad ahora. Lo demás es una cortina de humo y una forma de distraer la atención para que la sociedad no piense en los verdaderos culpables de la pobreza y del fracaso del estado de bienestar.
    También estoy de acuerdo y me parece muy razonable la opinión de Romualdo. Pensar que la independencia de Catalunya va a ser tranquila y pacífica -teniendo en cuenta que no sería en todo caso legal, porque la Constitución no contempla la división del estado español y reformar dicha Constitución parece, hoy por hoy, improbable- es una utopía. La única forma de separarse sería hacerlo de forma unilateral, sin tener en cuenta la opinión del resto de España ni de la Unión Europea, por lo que ninguna de las dos partes aceptará a la otra. No hace falta ser adivino para ver que la relación será conflictiva y perjudicial para uno y otro.
    Saludos

  6. Eduardo González Palomar (Manlleu) - Lunes, 15 de julio de 2013 a las 19:43

    Bajo las férulas del fanatismo y el despropósito, los nacionalistas hicieron hablar hasta a Cataluña en el Estatut del 2006, amén de cosas más disparatadas aún. Sin embargo, salvo rarísima excepción, no logran otro tanto de lo mismo con los mandatarios y políticos relevantes del resto de España o de la Unión Europea en lo tocante a su transcendental capricho: la independencia. Se conoce que lo intentan obstinadamente, solo que el personaje gubernamental foráneo, por poco calculador que sea, no entra al trapo. Es más, como, bien al contrario de lo que sucede en Cataluña, ha tenido la grandísima fortuna de vivir y formarse ajeno al adoctrinamiento nacionalista poco teme que lo señalen de anticatalán y que posteriormente lo discriminen: los medios de comunicación y la sociedad (in)civil nacionalistas están hipersubvencionados, pero también tienen sus limitaciones. A todo lo anterior, conviene sumar que el dinero del que disponen estos nacionalistas cada día es más limitado debido a una coyuntura económica adversa y que, por lo tanto, dificulta el riego de gratificaciones económicas en el exterior de Cataluña a menos que dejen de hacerlo en el interior…. y claro, ya tienen a los de fuera con esa boquita de piñón por la que no sale ni media palabra sobre lo que solo interesa a la casta oficial de Cataluña.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.