Cataluña

Tras suspender el euro por receta, la Generalidad responde al Gobierno con otro recurso ante el Constitucional

Además, pide al Consejo de Garantías Estatutarias un dictamen sobre la legalidad del impuesto nacional de depósitos bancarios.

Redacción
Martes, 22 de enero de 2013 | 17:04

La Generalidad ha aprobado, este martes, llevar ante el Tribunal Constitucional (TC) el Real-decreto ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y seguridad de sus prestaciones del Gobierno porque considera que algunas de las medidas recogidas podrían incurrir en inconstitucionalidad.

Según la Generalidad, el Gobierno podría haber invadido las competencias autonómicas en materia de sanidad, salud pública y medicamentos, y considera que el Ejecutivo no tiene cobertura legal para los títulos competenciales invocados en la norma aprobada el pasado mes de abril.

La Generalidad se basa en los artículos 149.1.2, .17, .18 y .30 de la Constitución para defender su posición. Un recurso jurídico que, además, basará en un informe del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE), institución autonómica no vinculante, que dio el visto bueno (dictamen 6/2012, de 1 de junio) a la presentación del recurso ante el TC.

Tras paralizar el euro por receta

Este recurso ante el Alto Tribunal se presenta solo una semana después de que el TC admitiera a trámite otro recurso del Gobierno contra el euro por receta de la Generalidad, que paraliza la aplicación de la medida al menos durante cinco meses. Una norma que también fue aprobada por la Comunidad de Madrid, y también ha sido recurrida por el Gobierno, y en este caso el PSOE.

Por otro lado, en esta línea, la Generalidad ha solicitado al mismo CGE otro dictamen sobre el impuesto nacional sobre los depósitos bancarios, aprobado recientemente por las Cortes Generales, a propuesta del Gobierno. Esta norma deja sin validez la norma autonómica aprobada a toda prisa por la Generalidad poco después del anuncio del Gobierno de intentar regular el impuesto a nivel nacional.

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10 Comments en “Tras suspender el euro por receta, la Generalidad responde al Gobierno con otro recurso ante el Constitucional”

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  1. luis - Martes, 22 de enero de 2013 a las 17:14

    A C i U HAY QUE LLEVAR AL TC

  2. joey - Martes, 22 de enero de 2013 a las 17:29

    Y estos como utilizan el costitucional para lo que les interesa,,, pues llevar tambien la consulta soberanista al constitucional , que os gusta mas un euro que a un tonto un lapiz jajjajajajajjaja

  3. Erasmus - Martes, 22 de enero de 2013 a las 17:30

    EL ÚNICO TEMA

    Hoy el único tema que interesa en Cataluña es el de la ‘declaración soberanista’ que se vota mañana, 23 de enero.

    Erasmus

  4. Erasmus - Martes, 22 de enero de 2013 a las 17:31

    EL ‘PLAN IBARRECHE’ DE ARTUR MAS

    La ‘Declaración de soberanía’ es el ‘Plan Ibarreche’ de Artur Mas. Al igual que el plan del otrora dirigente vasco, la declaración de Mas (que también es un plan) pretende organizar en un territorio español un referéndum para decidir su independencia y quiere hacerlo en dos fases. En esencia, en la primera fase, el ámbito territorial (en Vasconia hablaban del ‘ámbito vasco de decisión’) se autoatribuye la facultad de decidir sobre su independencia. En la segunda fase, se usa esa facultad y se decide la independencia. La diferencia entre el plan vasco y el catalán consiste en que en el plan vasco no era una resolución parlamentaria, sino un primer referéndum, lo que auto-otorgaba al territorio el derecho a la secesión, derecho que aplicaría el referéndum posterior que aprobaría esa secesión.

    Todo el problema radica en que el ámbito territorial catalán, según la Constitución, no tiene la facultad de decidir sobre su independencia. Tal facultad el Parlamento territorial no se la puede auto-conceder. Solo el Parlamento español se la puede conceder. Es oportuno lo que acaba de decir Rivera, el líder de ‘Ciutadans’, de que la cuestión del ‘derecho a decidir la secesión’ se tiene que plantear en el Parlamento español. El ‘derecho a decidir’ no existe, es una fórmula vacía. Existe el derecho a decidir tal cosa o tal otra. No puedo decir ‘tengo derecho’, sino tengo derecho a tal o a cual.

    El Parlamento español, representante del pueblo soberano, puede permitir a Cataluña optar entre ser soberana o seguir siendo miembro de España. Es la única manera en que Cataluña puede llegar a ser soberana. Pero (al estar prohibida la secesión de un territorio por el artículo 2º de la Constitución) el Parlamento español no puede otorgar esa opción a Cataluña por una decisión ordinaria y una mayoría ordinaria, sino que tiene que hacerlo por una decisión constitucional y una mayoría constitucional (2/3 de las Cámaras, precisa el acuerdo de los dos grandes partidos). Esto es, mediante una reforma constitucional.

    Como oportuna ventana externa que muestra como se hacen las cosas fuera de nuestras fronteras, donde ni siquiera existe una expresa prohibición constitucional de la secesión, como la que figura en el artículo 2º de nuestra Constitución, he recogido un titular del diario digital catalanista Vilaweb, de 15/01/2013, referido a una noticia de ese día: “El Parlamento británico debate la cesión al Gobierno escocés de la competencia para convocar el referéndum”. No necesita comentario.

    Y como muestra de las complicidades que logra el nacionalismo secesionista en sectores nucleares del poder o de la comunicación españoles, he recogido, del diario madrileño El País (pro CiU), edición de 14/01/2013 pags. 10-11, el trabajo titulado “Rajoy aplaza la batalla contra la consulta” (abre la sección de España ocupando dos páginas de la rúbrica “El desafío independentista catalán”). Trabajo en el que, con apariencia de información, se sugiere que el Gobierno no debe recurrir una “Declaración de soberanía” catalana (que se anuncia claramente recurrible) y por tanto no debe hacer nada hasta el momento del referéndum, del que incluso imagina que el Gobierno podría permitir su celebración ya que la única dificultad que encontraría Artur Mas para hacerlo es que “sería complicado de llevar a cabo técnicamente”. Uno de los principales medios de comunicación españoles está transmitiendo a la opinión que no son los secesionistas los que deben temer al Estado, sino el Estado el que debe temer a los secesionistas. El mundo al revés.

    LA ÚLTIMA TRAMPA QUE LE TENDERÁN AL PSC

    La última trampa que le tenderán al PSC los partidarios de la ‘declaración soberanista’ será sugerirle que vote algunos puntos y otros no. Espero que el PSC no caiga en esa trampa, pues le sumarían como un votante más. La declaración es un todo. Los precedentes eran casos diferentes. No se puede ser medio soberanista, lo mismo que no se puede estar medio embarazada. La cosa es, o no es. La abstención también sería eludir el ‘es, o no es’. Una fuerza que quiere ser creíble no puede no ser nada.

    EL PSC VOTARÁ NO A LA ‘DECLARACIÓN SOBERANISTA’

    El periodista de El Debat (socialdemócrata), Toni Bolaños, uno de los mejores expertos en asuntos del PSC, ha publicado en dicho diario digital un artículo con un título concluyente: “El PSC votará ‘no’ a la propuesta soberanista de Mas y ERC”.

    POSICIÓN DEL GOBIERNO

    La vicepresidenta Santamaría ha expresado la posición del Gobierno sobre la planeada ‘declaración soberanista’ como sigue: “Si es recurrible, se recurrirá”.

    Erasmus

  5. Erasmus - Martes, 22 de enero de 2013 a las 20:05

    ESPACIOS POLÍTICOS

    ‘Ciutadans’ (la fuerza que más crece en Cataluña, pues triplicó escaños en las pasadas elecciones autonómicas) debe desarrollar rápidamente su espacio propio, el liberal-progresista, que no es el de los conservadores de centroderecha, ni el de los socialdemócratas de centroizquierda, sino que representa una tercera vía entre ambos. ‘Ciutadans’ son progresistas no socialistas, o izquierda liberal.

    Hoy -tras la conversión en centristas de la derecha y la izquierda tradicionales- fuera de las grandes fuerzas de centroderecha y centroizquierda y de los partidos de ‘tercera vía’ (en Alemania hay más de uno) solo hay ‘extremas’, derecha e izquierda.

    CiU, ERC y CUP son esencialmente la misma cosa: la ‘familia nacionalista’. Los nacionalistas son antes que nada nacionalistas. Solo secundariamente es ERC izquierda moderada y CUP izquierda revolucionaria ‘anticapitalista’ bastante teatral.

    La principal fuerza electoral de la familia nacionalista, CiU, integra dos formaciones (CDC y UDC) registradas como partidos, pero que no son fuerzas autónomas. Al ser CiU la entidad que comparece en las elecciones (el programa es de CiU y el voto se pide para CiU) hay que considerar a CDC y UDC sectores internos de CiU.

    El espacio nacionalista (familia nacionalista) es un espacio con características particulares, al que se le puede definir como complejo, porque, además de ser competitivo con los otros espacios, es antisistema por no asumir la Constitución.

    No auguro mucho porvenir al (recién llegado a la política parlamentaria) tercer miembro de la familia nacionalista catalana, CUP, manifiestamente favorecido por el aparato mediático de CiU. Esa supuesta nueva vanguardia de la clase obrera catalana, vocifera en los salones pero son tan desconocidos en los barrios obreros como entre la burguesía progresista.

    Lo único sólido en la izquierda, en Cataluña, es el PSC. Si nos referimos a la izquierda clásica, que se apoya a la vez en los sectores obreros y las clases medias progresistas.

    Erasmus

  6. luis - Martes, 22 de enero de 2013 a las 20:42

    AHORA ESTÁN PERSIGUIENDO A LOS QUE NO PAGAMOS EL EURO POR RECETA

    PARA PAGAR A LOS PUJOLINES , TV3 Y EMBAJADITAS CUTRES

  7. Romualdo - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 08:58

    El Tribunal Constitucional tendrá que hacer como el Juez de Barcelona: Llamar al orden por el excesivo número de recursos que se plantean y recordar al recurrente la obligación de cumplir las leyes.

    Porque supone un gasto excesivo para los Tribunales, es decir para los ciudadanos y sobrecarga de trabajo al Tribunal.

  8. Lehman Sisters - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 10:01

    Es la tomadura de pelo elevada al cubo .

  9. BCN, ESPAÑA - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 16:26

    ARTURO MAS Y COMPANY QUIEREN RECAUDAR MAS PARA ROBAR MAS Y ADOCTRINAR MAS

    EL NACIONALISMO Y LA TRANSICION/CONSTRUCCION SALE CARA

    IDIOCRACIA ES POCO….

  10. ANS. HISPANO. - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 16:30

    CINCO PREGUNTAS CLAVE DE FRANCESC DE CARRERAS
    QUE PONEN EL DEDO EN LA LLAGA Y DESCUBREN LA FARSA.

    1. “¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas?

    2. ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    3. Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    4. ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    5. ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores”.

    Lean su artículo completo publicado en La Vanguardia que no tiene desperdicio:

    JOHN H. ELLIOTT Y EL DEBATE CATALÁN
    Francesc de Carreras
    La Vanguardia 9 Enero 2013

    En el actual debate mediático sobre la independencia de Catalunya se habla mucho de la historia, de sus razones históricas, de los agravios frente a España. Pero callan los historiadores y su silencio es una forma de asentimiento a la opinión dominante. Y esta opinión dominante puede resumirse en una frase: “Desde hace 300 años, desde 1714, España expolia y oprime a Catalunya”. Un mensaje claro y directo. Y simple y falso. Pero que hace mella.

    Últimamente, un historiador eminente ha empezado a terciar en el debate. Se trata nada menos que del británico John H. Elliott. A sus 82 años, desde su residencia de Oxford, hace declaraciones de una envidiable lucidez. A raíz de su último libro (Haciendo historia, Taurus, 2012), una recapitulación de su vida como historiador, ha concedido algunas entrevistas en las que se le ha preguntado sobre la actual situación de Catalunya y, como es natural o, mejor dicho, como es su obligación moral, ha respondido con toda sinceridad.

    Elliot es probablemente la más respetada autoridad en la historia española de los siglos XVI y XVII. Además, es un profundo conocedor de Catalunya. En los primeros años cincuenta, tras licenciarse en Cambridge, se vino a Barcelona y residió en ella durante algún tiempo, el suficiente para aprender a hablar perfectamente catalán y castellano. Se introdujo en el mundo académico de la época y trabó amistad y complicidad intelectual con Jaume Vicens Vives y su escuela.

    Vicens se había situado, ya desde antes de la guerra, en una posición crítica frente a la historia romántica que predominaba en Catalunya. Así lo explicó John H. Elliott en El País Semanal del pasado domingo: “Al ver lo que estaba intentando hacer Vicens Vives, desmitificar la historia de Catalunya, enseguida me encontré del lado de este grupo. Me di cuenta del peligro de la mitología en la formación de identidades colectivas y nacionales”.

    En otra entrevista publicada en octubre pasado, a preguntas de Tulio H. Demicheli, insistía en lo mismo: “Vicens Vives quería eliminar las categorías de ‘agravio’ o ‘expolio’ a la relación de España con Catalunya, un continuo ‘victimismo’ desde el compromiso de Caspe que es un reduccionista. Esos tópicos respondían más a los rencores que la arrogancia castellana había provocado en la sociedad catalana que a la realidad histórica, porque no es verdad que hubieran ‘perdido libertades’ en 1714, ni que el Principado fuera ‘más democrático’ antes que después de Felipe V.”

    Ciertamente esta desmitificación de la historia catalana era una de las pretensiones de Vicens Vives. Pero su prematura muerte en 1960 truncó esta tarea y, en la entrevista de El País, Elliott considera hoy que sus esfuerzos han sido baldíos: “Me habría gustado que en la Catalunya actual Vicens Vives hubiera ganado esa batalla, pero después de una o dos generaciones parece que no la ganó. Para mí ha sido muy triste, porque creo que una sociedad necesita sus mitos, pero si los mitos dominan y entorpecen una auténtica investigación, llegamos a una situación en la que el pueblo queda ensimismado y adopta una postura de agravio pensando que todos los desastres han sido culpa de otros. En ese momento es cuando se llega a una situación de crispación por cualquier problema. Hay políticos que se aprovechan de esto para fortalecer los mitos, para poner un énfasis excesivo en el victimismo y no darse cuenta de los problemas internos de una sociedad. Eso es lo que me preocupa especialmente”.

    Es decir, lo que preocupa a Elliott es que los historiadores catalanes -se entiende, la mayoría dominante- han vuelto a la historia de antes, la que cultiva mitos al servicio de las ideologías políticas y provoca una sociedad ensimismada, en la que el agravio se magnifica y el victimismo sistemático se utiliza para ocultar los verdaderos problemas. Es un retrato exacto de lo que está sucediendo: se utilizan los falsos “300 años de opresión española” para encubrir, tapar y disimular, el desgobierno actual. Y buena parte de los historiadores catalanes son cómplices de esta situación.

    ¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas?

    ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    ¿Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores.
    http://www.lavanguardia.com/opinion....reras.html

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