España

El Constitucional desestima el recurso de la Junta de Castilla y León contra la ley de los ‘papeles de Salamanca’

La Junta castellanoleonesa argumentaba que la fragmentación del Archivo General de la Guerra Civil Española suponía prácticamente un expolio. El Alto Tribunal, sin embargo, asegura que se puede estar de acuerdo o no con la decisión del Gobierno -que fue el que promovió la ley- pero no es una medida inconstitucional.

Agencias / Redacción
Viernes, 1 de febrero de 2013 | 18:13

La entonces ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y el todavía consejero de Cultura de la Generalidad, Ferran Mascarell, durante un acto de entrega de documentación de los conocidos como ‘papeles de Salamanca’, en julio de 2011 (foto: gencat.cat).

El Tribunal Constitucional (TC) ha desestimado el recurso de inconstitucionalidad que interpuso la Junta de Castilla y León contra la ley de 2005 que permite el envío a Cataluña de los llamados papeles de Salamanca. La norma, muy polémica y aprobada durante el primer mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, establece la ‘restitución a la Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la Guerra Civil custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil Española y de creación del Centro Documental de la Memoria Histórica’.

De esta manera, el Alto Tribunal considera que el envío de los papeles de Salamanca a Cataluña no vulnera la obligación que la Constitución impone al Gobierno de custodiar documentos de este valor histórico, como defendía la Junta de Castilla y León. El Gobierno autonómico había recurrido la norma nacional denunciando el ‘expolio’ que suponía dividir el archivo, enviando una parte central del mismo a Cataluña, y privándolo de su sentido global de memoria sobre toda la represión posterior a la Guerra Civil.

De hecho, el entonces alcalde de la ciudad charra llegó a cambiar el nombre de la calle donde se sitúa el Archivo General de la Guerra Civil Española, de Gibraltar a calle del Expolio. Los conocidos como papeles de Salamanca son un conjunto de documentos incautados durante la Guerra Civil por las tropas de Franco a la Generalidad republicana y a otras instituciones catalanas, así como a particulares -y otras entidades no catalanas-, que fueron depositados en Salamanca y que regresaron a Cataluña en 2006, después de 25 años de reclamaciones y posturas encontradas.

‘Un supuesto típico de expoliación’

Uno de los argumentos utilizados por los abogados de la Junta de Castilla y León se retrotraía a 1979, cuando los documentos incautados ‘por los organismos represores’ se integraron en el Archivo Histórico Nacional con sede en Salamanca, ‘beneficiándose de la protección que el ordenamiento jurídico dispensa a éste y a los demás archivos estatales’. En 1999, el centro se convirtió en el Archivo General de la Guerra Civil Española.

Años después, la ley impugnada por la Junta de Castilla y León ‘pone en peligro de pérdida o destrucción los valores vinculados a los fondos documentales que se conservan en un archivo de titularidad estatal perturbando gravemente el cumplimiento de su función social, lo que constituye un supuesto típico de expoliación’.

Y aseguraba que la ley recurrida, ‘en la medida que desvirtúa y mutila el Archivo General de la Guerra Civil Española’, creado para conservar y custodiar ‘todo el acervo documental concerniente a la represión política’, es contraria al texto fundamental que debería ‘garantizar la integridad del Archivo y su permanencia como tal en manos del Estado‘.

‘Legislador democráticamente elegido’

Sin embargo, el TC -en una resolución cuyo ponente ha sido Pablo Pérez Tremps- ha dictado que la devolución de los papeles de Salamanca a la Generalidad ‘no es arbitraria’ ni irracional, al margen de que se pueda o no estar de acuerdo con ella. Ha recordado que ‘la adopción, por parte del legislador democráticamente elegido, de la decisión de contribuir a dar satisfacción a instituciones o ciudadanos que sufrieron, directamente o en la persona de sus familiares, las consecuencias de la Guerra Civil no puede constituir, en ningún caso, una decisión arbitraria o irracional’.

Por lo tanto, ‘la protección del interés de los propietarios originarios o de sus sucesores de recuperar lo que en su día les fue incautado, que se promueve con la restitución legalmente prevista, constituye un interés constitucionalmente legítimo‘ y ‘no puede tacharse de arbitraria una norma que persigue una finalidad razonable y que no se muestra desprovista de todo fundamento, aunque pueda legítimamente discreparse de la concreta solución adoptada’, ha recogido el TC en su resolución.

Finalmente, el Alto Tribunal ha añadido que ‘entrar en un enjuiciamiento de cuál sería la medida justa supone discutir una opción tomada por el legislador que, aun cuando pueda ser discutible‘, no es inconstitucional.

Papeles que no son de la Generalidad

Sorprendentemente, el penúltimo caso entorno a la polémica de los papeles de Salamanca puso de manifiesto que en el lote que el Gobierno había entregado a la Generalidad existía material que no le correspondía. Así lo reconoció el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en una carta de respuesta al requerimiento del Gobierno autonómico de Asturias.

En una carta remitida el 17 de abril de 2012 por el subdirector General de Archivos, Severiano Hernández, este justificaba que, aunque la documentación no era de la Generalidad cuando se expolió, ‘en todo caso se trata de documentos incautados en Cataluña a personas físicas y jurídicas de carácter privado con residencia, domicilio, secciones o delegaciones en aquella Comunidad [Asturias]’.

En realidad se trata de documentación de la administración pública de Asturias -así como de partidos políticos como el PSOE, por ejemplo- y, por tanto, excluida de la Ley 21/2005, de 17 de noviembre, de restitución a la Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la Guerra Civil custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil Española y de creación del Centro Documental de la Memoria Histórica. Ley en cuestión por la Junta de Castilla y León y que el Alto Tribunal ha dado la razón a la Generalidad.

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11 Comments en “El Constitucional desestima el recurso de la Junta de Castilla y León contra la ley de los ‘papeles de Salamanca’”

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  1. Jose Orgulloso - Viernes, 1 de febrero de 2013 a las 18:22

    ¿Alguien sabe cómo ha terminado el caso que apunta el artículo al final, sobre los papeles asturianos y aragoneses, apropiados indebidamente (de momento lo dejaré ahí) por la Generalidad? ¿Se han devuelto o siguen “erróneamente” en manos de los radicales?

  2. robertg - Viernes, 1 de febrero de 2013 a las 18:36

    Otra muestra más de la incongruencia de una estado que levanta museos o archivos con el botín de guerra rapiñado al pueblo catalán.
    En los últimos 3 siglos hemos sufrido incontables guerras , bombardeos , ejecuciones y asesinatos por parte de esos diablos. Ahora se ha acabado. En la era de internet y de las comunicaciones y de la Union Europea no creo que se atrevan a mostrar su verdadero rostro.
    Pero si ello ocurriera sería su final.

  3. Pau - Viernes, 1 de febrero de 2013 a las 21:16

    Jose Orgulloso:Que dius que la Generalitat va enviar un exèrcit a Astúries i a Aragó a robar documents?.Per que això es el que va passar a Catalunya,van ser robats a punta de baioneta per tenir informació de gent que volien matar,com el president Companys o en Joan Peiró.

  4. ANS. HISPANO. - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 00:35

    EL ESTATUT DE LOS CHARNEGOS

    Es cierto el agravio histórico de los catalanes, viejo (de tan viejo, que han olvidado quien lo causó). Fue Carlomagno quien se los quitó de Francia, y los trajo para repoblar la Marca Hispánica (Tarraconense). Por eso, el agravio no es con España, sino con Francia.

    Los catalanes no son españoles, son franceses, proceden del sur de Francia, de la Occitania y son los primeros charnegos en llegar a Cataluña. Antes de su llegada, existía Barcelona (Barcino Nova), Badalona (Betulo), Ampurias, Hemeroscopeion en el Golfo de Rosas. Y antes de todos ellos, los Layetanos.

    España fue para los catalanes una tierra de promisión, recibieron mejor tierra que la que poseian, y como inquilinos no han pagado un mísero alquiler, por lo que se convierten en okupas, de hecho.

    Váyanse cuando deseen pero la tierra la dejen. La cultura francesa nos los traspasó, fue un regalo envenenado de nuestro vecino francés. Cataluña era una serie de condados, nunca Corona, fueron súbditos del rey francés, y se unieron al Reino de Aragón.

    Fue Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, quien se casó con doña Petronila, hija de Ramiro II Rey de Aragón. Así, de este braguetazo, pasaron de vasallos del Rey de Francia a vasallos de los Reyes de Aragón.

    Esta es la verdad histórica, pero tan contumaz fue la mentira que lo real nos suena a fábula. Recoge ésto el Estatut?
    No?
    Rechácese.

  5. ANS. HISPANO. - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 00:44

    Este es ese al cual veneran entre desfiles de antorchas y oscuridad …
    _____________________

    LLUÍS COMPANYS :

    Luís Companys Jover nació en 1882 en Tarrós, trasladándose muy joven a Barcelona, donde estudió Derecho. Pronto se metió en la actividad política, militando intermitentemente en la Asociación Escolar Republicana, Solidaridad Catalana, Unión Federal Nacionalista Republicana y en el Partido Republicano Reformista.

    Se trata de una trayectoria zigzagueante pero que apunta ya en un sentido típico de la época: el nacionalismo en alianza con una izquierda en guerra con la monarquía.
    En 1917 fue uno de los fundadores del Partido Republicano Catalán, que sería el eje de ERC, siendo concejal por él. A partir de 1919, ante el recrudecimiento del enfrentamiento entre los pistoleros de la anarquista CNT y los del Sindicato Libre carlista, actúa como abogado de los primeros junto a Francesc Layret.

    En 1920 es elegido diputado por Sabadell, ya abiertamente en las filas de la izquierda nacionalista (aliada de la española), en la que se había hecho un nombre, sufriendo detenciones.

    En 1921 constituye el sindicato campesino Unión de Arrendatarios de Cataluña, dirigiendo su diario “La Tierra”. Intervino asimismo en la fundación de ERC, que obtuvo una victoria en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, por el apoyo de la abstencionista y anarquista CNT.

    Fue diputado a Cortes de la República, en el Parlamento local (que también presidió), gobernador civil de Barcelona y Ministro de Marina del Gobierno republicano presidido por Azaña.

    A principios de enero de 1934 sucedió a Francesc Maciá como presidente del gobierno autónomo catalán. Ambos toleraron los asesinatos de la CNT como parte de su alianza para la insurrección con los partidos republicanos y la izquierda.

    El propio presidente Azaña se quejaría y emplearía métodos igual de radicales contra los sindicalistas. Al final el caos fue tal que, a partir de 1934, la policía bajo su mando perseguía a la CNT-FAI cerrándoles locales, prensa, y empleando métodos brutales, como relata el comandante Pérez Salas, asesor militar de ERC.

    Como consecuencia de ello, en la insurrección del 34, los libertarios no le siguieron en su proclamación de un Estado catalán separado de España el día 6 de octubre, como respuesta por la entrada legal de ministros de la CEDA en un gobierno presidido por Lerroux, aprovechando el intento insurreccional de la izquierda.

    Cortó las comunicaciones terrestres con Madrid, trató de imponer la huelga general en Barcelona, y ocupó la ciudad con sus milicias armadas, dirigidas por el fascista Dencás, ejecutado posteriormente por la CNT. Intentó hacer creer al gobierno que sus medidas se dirigían a impedir una subversión anarquista imaginaria (como lo del 11-M). Al día siguiente, las noticias de estallidos revolucionarios en numerosas provincias y en Madrid le decidieron a actuar, y por la tarde proclamó la rebelión contra un imaginario golpe fascista en Madrid. Al fracasar fue detenido, juzgado y condenado.

    A pesar de disponer de miles de milicianos, del control sobre la Guardia de Asalto y en parte de la Guardia Civil, y de infiltraciones en el Ejército, contra una guarnición de sólo unos centenares de soldados, se rindió en la madrugada, al mostrarse infructuosos los llamamientos a la población para rebelarse y secesionarse.

    Como consecuencia del asalto a la legalidad constitucional, hubo fuertes presiones para abolir la autonomía y para ilegalizar los partidos subversivos, pero el gobierno prefirió una actitud moderada. Los partidos no fueron prohibidos, la autonomía fue solamente suspendida hasta que se normalizase la situación, y sólo los periódicos oficiales de ERC fueron pasajeramente clausurados, reapareciendo con otro nombre.

    Estos periódicos, a través de una campaña manipuladora y nacionalista, cambiaron la imagen de su líder Companys de fracasado y traidor en mártir inocente y demócrata. En el proceso, los abogados y encausados negaron su responsabilidad, afirmando haberse unido a un proceso popular “espontáneo” y defenderse de un asalto “anarquista”. Afirmaron asimismo la “legitimidad” de la acción. Fue el responsable directo del casi centenar de muertos de la jornada.

    Azaña decía que la “democracia expeditiva” de Companys no era más que “despotismo demagógico”. Companys fue uno de los principales responsables de las algaradas y violaciones de la ley en que degeneró la República.

    Recuperó la presidencia de la Generalidad después de las elecciones de febrero de 1936. Al estallar la guerra civil, en julio de 1936, no consiguió evitar la hegemonía política de la CNT, por lo que pactó con ellos hasta que, con la creciente influencia del PCE-PSUC, se alió con estos y expulsó del poder a los anarquistas en las jornadas de mayo de 1937. Después se enfrentaría a los comunistas.

    Durante la guerra su gobierno mantuvo varios contactos con los franquistas, por lo que varios miembros de él (doce) tuvieron que exiliarse en Francia, mientras en Barcelona se tapaba el asunto. Obstaculizó el esfuerzo de guerra republicano reteniendo intactas tropas que no fueron utilizadas ni siquiera en la ofensiva de Cataluña, de lo que se quejaron los presidentes republicanos, desde Azaña a Negrín, así como por la exigencia de constantes prerrogativas políticas (como ahora). Caso similar al de los nacionalistas vascos.
    De ahí la queja “Los catalanes no hacen la guerra” que, con toda justicia, se difundió por el bando republicano.

    Los propios asesores rusos se quejarían de la represión cultural nacionalista contra todo lo español, especialmente el idioma, como ahora.
    Intentó además ampliar su zona de influencia mediante el envío de tropas a Mallorca y Aragón, y se apoderó de iniciativas correspondientes al gobierno nacional, pretendiendo luego cobrar estos “servicios prestados al Estado”.

    Tampoco hizo mucho por impedir los desmanes de sus aliados, ya fueran anarquistas, comunistas o republicanos de izquierda. Ni las expropiaciones en la industria, con la consiguiente caída de la producción desde 1937, ni el cierre y saqueo de iglesias.
    Fusilado en Montjuic el 15 de octubre de 1940 por sentencia del Consejo de Guerra tras ser capturado por los alemanes en Francia. Su muerte está rodeada de elementos míticos falsos difundidos por los nacionalistas catalanes.

  6. Kimet - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 00:49

    Robertg, que ese mismo estado del que hablas devolvió hace tiempo esos papeles y acaban de desestimar el recurso. ¿De qué hablas?

    Y del resto, no sabes lo que dices… andas como un monito de feria repitiendo lo que te dicen que hay que decir… La historia es mucho más confusa y complicada de lo que el nacionalismo os ha enseñado. No metas en el mismo saco a un nacionalista católico del s.XX como fueron los franquistas que arremetieron contra todos los que no pensaban como ellos, o a los borbónicos y austracistas del S.XVIII que miraban por la hegemonía de su casa real en medio de una guerra internacional (en la que por cierto Cataluña se alineó al principio con los borbones y en cualquier caso se luchaba por poner a un rey o a otro) es que no tienen nada que ver… Hablando de botines de guerra, ¿deberíamos nosotros devolver lo que durante la Corona de Aragón se obtuvo mediante asesinatos y saqueos de otras regiones del Mediterráneo? Seguro que hay mucho que devolver… la historia es así y no hay que darle más vueltas.

    Por otro lado y hablando de devolver ¿devolverá la Generalitat (Diócesis de Lérida) a la Diócesis de Barbastro las reliquias que se “quedaron temporalmente” y que le corresponde mantener a los aragoneses? Hasta el Vaticano se ha posicionado a favor de dicha devolución, y aquí el partido democristiano nacionalista ha dicho que “tururut viola”, que el Papa no es quien para decirles lo que han de hacer… hay que ver cuanto cinismo e hipocresía anda suelta por los muros del Govern.

  7. R. S. - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 01:20

    Un detalle que los lectores más objetivos habrán notado: el artículo habla mucho de los argumentos castellanoleonenses y asturianos, pero casi nada se dice de los argumentos catalanes.
    Y después, tratarán convencernos de que este diario es objetivo y no tiene nada contra Cataluña. Un diario que, pase lo que pase, gobierne quien gobierne, publica 30 artículos negativos sobre Cataluña para cada artículo positivo.

  8. Romualdo - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 12:37

    Lo que perciben fuera de Cataluña es que lo que está fuera y procede de Cataluña se reclama y lo que está dentro y procede de otras partes no se devuelve.

    Se haya adquirido como se haya adquirido. Porque se han denunciado auténticos expolios artísticos a otras Comunidades y están en museos de Cataluña. Es igual: Lo mío es mío esté dónde esté y lo tuyo si está en mi casa no es tuyo.

    Ese es el tema. Y que todo el mundo sabe que lo de los papeles de Salamanca fue una cesión de Zapatero a los nacionalistas. Porque Asturias ha reclamado papeles a Salamanca y no han hecho ni caso. Lógico. Apañados estaríamos si hubiera que reorganizar todos los Archivos y Museos del Mundo en función de la procedencia lícita o ilícita de sus piezas. Y los problemas jurídicos que ello conllevaría.

    Y el que dice que aquí no se habla de los argumentos de los nacionalistas catalanes, que no catalanes, tiene razón pero no es porque no los conozcamos sino porque no los compartimos.

  9. Kimet - Sábado, 2 de febrero de 2013 a las 19:32

    R.S.,

    No se publican 30 artículos negativos de Cataluña, rotundamente falso, se publican 30 artículos negativos de los políticos de Cataluña, porque Cataluña por suerte somos todos, no sólo unos cuantos.

    Creo principalmente que se publican las noticias que que nos pueden importar más a los catalanes que queramos enterarnos de algo más de lo que el resto de la prensa catalana oculta (descaradamente) sobre la política de nuestra tierra.

  10. MSA - Viernes, 22 de febrero de 2013 a las 12:21

    A Robertg,
    No se puede evaluar el pasado con los criterios éticos del presente, pues podemos caer en espejismos, confundir a nuestros vecinos y formar vientos molestos.
    Hay muchos datos, pero me limitaré a unos pocos. En documentos del monasterio soriano de Huerta, creo, consta como durante la Guerra de Sucesión famosa, tropas del reino de Aragón, formadas mayoritariamente por catalanes atacaron las tierras de Castilla por esta zona, arrasaron las poblaciones, incluidas iglesias y monasterios, destruyeron documentos y robaron los tesoros eclesiásticos. Y eso que todos eran buenos creyentes.
    Durante las Guerras Carlistas los batallones de tropas aragonesas, valencianas y catalanas se distinguieron también en los fusilamientos, las quemas de archivos, etc., no solo en el bando liberal, sino también en el carlista.
    En la mal llamada expoliación de documentos catalanes, que no fue tal cosa, participó con mucho ahínco y dedicación don Martín de Riquer, famoso falangista catalán, archivero-bibliotecario y gran estudioso de la lírica provenzal. Si no me equivoco, su hizo o nieto se ha distinguidos en las famosas reclamaciones nacionalistas catalanas…
    El Museo Nacional de Cataluña está lleno en sus secciones medievales de obras de arte medievales de procedencia Castellano-Leonesa, muchas de ellas objeto de expolio y robo, que se “lavaron” siendo adquiridas por famosos y ricos mecenas catalanes.
    Franco puso en práctica la política económica del llamado “Arancel Cambó”, es decir, el sistema proteccionista del empresariado vasco y catalán pactado con Alfonso XIII. Es decir, la potenciación exclusiva de la infraestructura industrial y comercial de Cataluña y País Vasco en detrimento del resto de territorios españoles.
    Los catalanes participaron también en el bando nacional; en muchas provincias españolas fuera de Cataluña muchos elementos del aparato represor fueron de origen catalán.
    Recuerden todos las imágenes de la entrada del general Yagüe en Barcelona, con toda la burguesía y católicos catalanes voluntariamente levantando el brazo.
    Ya está bien de tanta demagogia. Seamos serios.

  11. MSA - Viernes, 22 de febrero de 2013 a las 12:28

    Tanto pueblo catalán y pueblo catalán. Dejen en paz al pueblo catalán. Un pueblo que hoy día está compuesto mayoritariamente de descendientes de españoles que durante décadas se asentaron en Cataluña como inmigrantes, que aportaron con su sudor, su esfuerzo y su dedicación, en un sistema de explotación empresarial e industrial tremendo, gran parte de la riqueza de la actual Cataluña.
    Dejen ya de enfrentar a los ciudadanos unos y otros.

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