Opinión

Más sobre Europa

‘Si queremos que la política sirva realmente a las personas, lo más básico y urgente para poner orden debería aspirarse a agrandar el alcance de las instituciones políticas, a dotarlas de agilidad en sus funciones y a garantizar la aplicación de control y de sanción a los que rompan las reglas de juego’.

Olegario Ortega
Jueves, 7 de febrero de 2013 | 08:54

Sabias y sensatas palabras las que Félix de la Fuente nos obsequia en su artículo ¿Debe salir Gran Bretaña de la UE? A su buen pensar, añade la autoridad del conocimiento sobre el asunto que trata. Ciertamente, la relación entre Europa y el Reino Unido es complicada por las contradicciones derivadas de un pasado de poderío colosal, de gran potencia apenas sin rival, y de un presente demasiado largo en el que debe acomodarse a un protagonismo más humilde. Siempre cuesta acomodarse a ir a menos, más aún teniendo la mirada y el parentesco con los EEUU, lo que le da un plus con el que alimentar su recelo hacia una Europa, que la expone y reduce a su real importancia en el juego del poder.

De todos modos, nos hemos acostumbrado a considerar como protagonistas a los estados, cuando esos mismos estados juegan el papel que interesa a sus dirigentes de turno. A su vez, estos dirigentes de turno son el resultado de los partidos que los respaldan, es decir, del pensamiento social predominante, sea por conciencia de intereses, sea por hábiles operaciones de comunicación manipuladora (recuérdese el liderazgo de Tony Blair).

Europa avanzará poco con dirigentes neoliberales, que ven como un estorbo a las estructuras de Estado fuertes: ello requiere retomar la socialdemocracia, sus postulados y sus objetivos como guía en el liderazgo. Mientras esté vivo y campante el neocapitalismo, la economía especulativa-financiera, el lucro a corto plazo y la libertad de capitales sin control, los que aspiramos a la construcción de Europa, como una entidad política superadora de los estados nación, debemos armarnos de paciencia, pero también de ideas. El papel de la política debe aspirar a controlar la economía y ponerla al servicio de intereses sociales mayoritarios y estables.

Para ello el ámbito del controlador debe coincidir con el ámbito de lo controlable; no sólo el ámbito geográfico, sino también el temporal. Hoy, la política está muy lejos de poder controlar la economía: piénsese que la economía actúa sobre un mercado global, por definición, fuera de control por su universalidad. Además, también dispone de recursos para la impunidad, los llamados paraísos fiscales, fuera de las reglas y del los que pueden aplicarlas.

Considérese también que las acciones y decisiones económicas disponen de herramientas para la acción inmediata a través de la informática y de las redes; muchas de esas acciones y decisiones se realizan de manera automática, previamente programada y supeditada a determinados umbrales, índices, ratios y señales para su realización. Así se mueven cantidades ingentes de dinero de fondos de pensiones y de inversión, con capacidad de desestabilizar y de empobrecer a millones de personas, que ni se enteran, ni puede aplicar remedios muy distintos a la resignación y el fatalismo.

Por tanto, si queremos que la política sirva realmente a las personas, lo más básico y urgente para poner orden debería aspirarse a agrandar el alcance de las instituciones políticas, a dotarlas de agilidad en sus funciones y a garantizar la aplicación de control y de sanción a los que rompan las reglas de juego.

La construcción de Europa como entidad política unificada no es toda la solución deseable para el mundo, pero puede ser un paso de gigante de consecuencias universales, tanto en lo político como en lo económico. Pero es que, además, no tenemos otra alternativa, salvo refugiarnos en nuestra concha de caracol y languidecer con melancolía, mientras el mundo se las arregla como puede, a pesar nuestro.

Olegario Ortega es socio de Ágora Socialista

Temas: , ,

7 Comments en “Más sobre Europa”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. robertg - Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 09:32

    El problema de Europa es el mismo que mezclar churras con merinas o peras con manzanas.
    Se ha querido poner en pie de igualdad estados-nación incuestionables, como es el caso de Dinamarca, Portugal,Eslovenia, Suecia, Finlandia, Irlanda con otros “socios” que son reminiscencias de estados imperiales que se niegan a desaparecer, obstinados en reconvertirse en estados-nación ,pero que no lo consiguen ni a la de tres, como es el caso España y en menor medida Gran Bretaña.

    En Europa todo el mundo con dos dedos de cerebro entiende que Catalunya ha de ser un socio más, como cualquier otro. Menos España que sigue obstinada en manetener su viejo imperio castellano a costa de los catalanes y por la fuerza de lo que haga falta.

  2. Pablito - Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 09:58

    Claro que si. Cuando uno no se integra o se siente identificado con el grupo, lo más recomendado es alejarse, ya que está demostrado que ni gana él no gana el grupo.
    Los ingleses siempre han ido como forzados en la Comunidad Europea y ninguno de ellos se siente europeo. Depende al inglés que le llames europeo, hasta te suelta una bofetada o lo intenta.
    Cuanto comenta Félix de la Fuente, por otra parte gran conocedor en directo durante muchos años en Estrasburgo, no puede dejar indiferente a nadie. Es cierto e inevitable por otra parte analizarlo con la catarsis preocupante que se vive en todos los lugares actualmente, puede desembocar más que en una necesidad purificadora en un ajuste de cuentas y sería muy peligroso socialmente.
    Hoy hay una busca desmesurada sobre pasados, no importa el personaje o la ideología de éste. Se busca cazar y denunciado ridiculizarlo y desde mi forma de pensar tampoco creo sea lo acertado. Es cierto que Gran Bretaña va de reyezuela o la rica de la película con Europa, pero aunque no haya paralelismo un divorcio con Europa sería malo para ambas partes, aunque un forzado matrimonio como el de ahora no sea el ideal y está demostrado.
    Europa, la Comunidad Europea, necesita con urgencia un líder rompedor capaz de anular todos los reyezuelos de los distintos países. Toda esta maraña de los que van allá chuleando y chupando cámara, más que ha gobernar deben desaparecer. No por el alto coste que representan sus intervenciones, es por la inutilidad de cuanto hacen o dicen en sus intervenciones.

  3. Romualdo - Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 11:34

    Olegario Ortega ha puesto el dedo en la diana completando el artículo de Félix de la Fuente. Los ciudadanos europeos, que no los Estados ni sus líderes o los de sus partidos políticos, no tenemos más opción que la unión política. Es inevitable para mantener nuestras libertades y el nivel de bienestar.

    Con el Reino Unido dentro mejor, pero si no es posible por las miras cortas y partidistas de Cameron, sin él.

    Esa unión política es la que primero nos sacaría de la crisis y es la que puede poner orden en la economía, la paz social, la justicia y la igualdad de las personas reduciendo las diferencias y homogeneizando económica, política y jurídicamente a la sociedad.

    Puede fomentar el sentimiento europeo y puede mandar a hacer gárgaras a los que pretenden que unos estados no pueden estar a la altura de otros buscando razones allí donde las haya. Si somos los ciudadanos los protagonistas, los Estados tendrán el peso en la UE que por POBLACIÓN les corresponda. Y se acabó.

    Nada de echar mano de la historia, la identidad, la cultura, la lengua o el PIB. Por el bien de todos: La Unión. cuanto antes mejor. Se está tardando mucho y los especuladores unidos a las grandes multinacionales que tienen mucho interés en que los estados sean débiles, y muchísimo más aun en que no se unan, pueden terminar, con sus poderosísimos medios, destruyendo la obra de sesenta años.

    Y hacia donde caminaríamos entonces ya lo conocemos. Aunque algunos políticos, de miras muy cortas como lo son casi todos ellos, no lo quieran ver.

  4. Luis - Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 20:10

    robertg – Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 09:32

    POR ESO TENEIS DOS E INCLUSO MENOS DEDOS DE CEREBRO

    HAY QUE NORMALIZARTE

  5. scolanus - Jueves, 7 de febrero de 2013 a las 21:12

    Europa empieza a tener en cuenta sus diferencias interiores en los estados dominantes.El proximo 21 o 23 a mas tardar Bruxelles comunicara a su actual socio españa que le dara un pequeño margen en su capaciad de deuda aplazando el deficit establecido durante el año 2013 al 2014 para dar oxigeno y bajar el paro insoportable ,que no es ya asumible por nadie.En el acuerdo no obstante indica y obliga que sea transmitido a diferentes regiones de su territorio que son esenciales que sean otra vez el motor economico .esta son Galizia,Euzcadi i Catalunya ,esto permitiria a esta ultima un nivel de eudamiento del 1.73 en vez del 0.70 actual .respiro que parará los recortes favoreciendo el consumo interior ,por tanto subirá la contratacion y espero bajará el paro tengamos fé que asi sea..XE
    Si el govern espagnol no té en compte les directrius del fmi o de la Cee pot ser que tingui greus problemas ,estic segur que amb la inteligencia que domina el govern del pp fará tot lo contrari de la norma i aixo será la fi de aquest govern transgresor,brut,i despreciable.i corrupte.( alguns de casa nostre entran també dins el mateix sac de fems )

  6. Felix de la Fuente - Viernes, 8 de febrero de 2013 a las 14:10

    Pablito y otros:

    En la línea de lo nos expone clarísimamente Olegario, tenemos una obra que se ha traducido al español del filósofo alemán Jürgen Habermas (La Constitución de Europa) Creo que Habermas tiene 98 años, pero sus ideas ya las quisieran tener muchos jóvenes. Me parece que es el único filósofo que queda de la escuela de Frankfurt.
    Dice más o menos Habermas: Un poder económico-financero mundial existe ya. Y la Unión Europea en su estado actual no tiene nada que hacer (mucho menos España, y muchísimo menos una Cataluña separada). Se impone, por tanto un gobierno único de la Unión Europea, para no estar gobernados por las finanzas”.

    Yo añado: No ver esto es tener los ojos cerrados.

    Y como me parece que algunos os interesáis por los temas europeos -¿quién lo hubiera dicho?, hace solo unos años, los que nos preocupábamos por cuestiones de Europa, estábamos considerados como “chalaos”-, ahí va alguna información, para que véais que algo se mueve:

    http://escritorio.acceso.com/verpdf....2000:00:00
    Se trata de una especie de Tasa Tobin para el futbol, es decir para el comercio con los futbolistas-estrellas.

    Hace muy pocos días hablaba yo de las muchas contradicciones de nuestra democracia española y decía que mientras no hay un céntimo para fomentar el empleo, hay cantidades astronómicas para importar futbolistas.

    Otra noticia en la misma línea: con motivo de la introducción de la tasa Tobin parece que se está creando la Europa a dos velocidades, y que ya no la podrá vetar ningún país gracias al sistema de las mayorías reforzadas. Once Estados miembros de la Unión ya están de acuerdo para aplicar esta tasa. Por otro lado, se va viendo dónde están los cuasi-paraísos fiscales dentro de la Unión: Londres y Luxemburgo.

  7. Ramón Ibero - Sábado, 9 de febrero de 2013 a las 13:15

    EUROPA: JUEGO DE INTERESES, PODER E INFLUENCIA

    Olegario nos dice literalmente que “la política debe aspirar a controlar la economía y ponerla al servicio de intereses sociales mayoritarios y estables”.

    Según él, en la Europa de hoy eso no es así, pues la economía está fuera de control. Dentro de esa línea podemos añadir que la economía controla la política europea e impone sus reglas de juego, basadas en intereses propios de grupos de poder oligárquicos y supreestructurales.

    Está claro que para acabar con esa tergiversación de funciones habrá que pensar, por ejemplo, en “agrandar el alcance de las instituciones políticas y garantizar la aplicación de las medidas de control y sanción a los que rompan las reglas”,

    Personalmente considero que, si en un régimen aceptablemente democrático el control de los entes políticos y económicos que forman la superestructura del Estado corresponde a la sociedad civil, en el caso de la Unión Europea ese control debe corresponder a la suma de las sociedades civiles de todos y cada uno de sus Estados miembro.

    Seguimos, pues, ante uno de los grandes desafíos de nuestra historia. Una vez más, la sociedad civil debe ejercer sus derechos si quiere avanzar por la vía del progreso humano, no a expensas de él. .

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.