De izquierdas, barcelonés, bilingüe y de habla catalana (dedicado a Eugenio Trias)

11.02.2013 | 10:40
 

“El intelectual, el creador, necesita la libertad como el aire mismo que respira. Si éste falta, si la atmósfera de un país, de una región, de una ciudad se vuelve asfixiante, es de rigor que el creador eleve la voz en forma de protesta o de denuncia”
(Eugenio Trías)

Eugenio Trías Sagnier ha fallecido. El considerado, por muchos, como el pensador de escritura hispana más importante desde José Ortega y Gasset, era barcelonés, de izquierdas y de habla catalana, aunque escribía fundamentalmente en castellano. Perteneció a Foro Babel, iniciativa cívica de intelectuales y artistas catalanes en defensa del bilingüismo en Cataluña y en contra de la política nacionalista orientada a asentar la hegemonía del catalán en detrimento del castellano.

Os dejo un artículo suyo de 1997 pero aún desgraciadamente de actualidad, Patología nacionalista, que todos los trabajadores y ciudadanos de esta Comunidad Autónoma, que algunos pretenden convulsionar, deberían leer. Quizás algún día, en las escuelas y universidades, este texto será de obligada lectura para la reflexión de una sociedad ya, entonces, avanzada:

‘Hace un año, en una comida con James Petras, el intelectual norteamericano nos comentaba a varios miembros del Consejo Editorial de El Mundo los percances de una conferencia que pronunció en una cátedra de una universidad de Barcelona. Iba a hablar en el perfecto castellano que sabe utilizar, dando por sentado que de esta forma facilitaba la comunicación y cumplía con las leyes de cortesía.

Cuál fue su sorpresa cuando los organizadores le conminaron, de forma apremiante y perentoria, a que diera la conferencia en inglés. Advirtió que la cosa iba en serio: o hablaba en inglés o no había conferencia. Nos comentaba que, efectivamente, dio la conferencia en inglés, a pesar de que comprobó en seguida que la mayoría del público no le seguía y que, a continuación, intentaban algunos formularle preguntas en inglés de forma penosa e ininteligible. ¡Todo menos pronunciar una sola palabra en castellano!

Esta anécdota puede parecer excepcional, más propia de una columna que trate asuntos psiquiátricos o de psicopatología social que de un artículo de opinión. Pero anécdotas como ésta hay todas las que ustedes quieran.

Algún día habrá que hablar en serio de la naturaleza altamente patógena del odio visceral que en ciertos colectivos nacional-lingüísticos se posee en relación al habla de la mitad de la población catalana, que es castellanohablante.

Algún día despertará Cataluña de su “sueño dogmático”: el que ha hecho posible durante casi dos décadas que gobernara el país, en asuntos de lengua, cultura, humanidades e historia, una especie de “república islámica” de ayatolás, o de talibanes, que han hecho de la lengua catalana el tarro de todas las esencias sagradas patrias.

Es este integrismo lingüístico, claramente reaccionario y resentido, pura inversión de lo que pretendió el franquismo, lo que esta impresentable ley de usos lingüísticos entroniza. Sólo que los integristas de lengua y cultura (de los que el conseller Pujals es, tan sólo, su triste y chapucero transmisor) no contaban con una nueva voz dentro de la lucha contra ese nacionalismo reaccionario e impositivo. Hasta ahora se frotaban las manos advirtiendo que la oposición les venía siempre de la derecha, o de colectivos claramente situados fuera del espectro del consenso nacional-lingüístico. Pero con el Foro Babel se ha producido un salto cualitativo en la lucha en favor de los inalienables derechos de los ciudadanos de Cataluña.

De pronto se ha dejado oír una voz cívica tendencialmente de izquierdas, inequívocamente bilingüe y, mayoritariamente, de habla catalana. Una voz de personas que en su casi totalidad fueron verdaderos luchadores contra el franquismo y que, al principio de la Transición democrática, fueron de los primeros en reclamar los derechos inalienables de los ciudadanos de Cataluña y de los usuarios de la lengua catalana. Personas que sufrieron persecución civil e intelectual en razón de su militancia en los tiempos de la dictadura y que, después, siempre pertenecieron a lo que, genéricamente, puede denominarse “cultura de izquierdas”. Y una voz que posee la legítima autoridad que concede el prestigio intelectual y profesional: eso que las cúpulas de los partidos políticos de izquierdas no parecen reconocer.

De hecho esas cúpulas están atemorizadas. No esperaban que un pequeño grupo de intelectuales chiflados, como uno de los políticos de esas cúpulas bautizó al colectivo babélico, fuesen capaces de perseverar en esta lucha política contra la forma de integrismo que, en nuestro país, nos toca combatir. Un combate en el que perseveraremos porque amamos este país nuestro al que nuestros talibanes intentan convertir en algo sencillamente inhabitable. Un combate en el que seguiremos porque “queremos vivir plenamente en catalán”, lo cual significa, en lenguaje babélico, vivir en la complejidad sociolingüística, o en la realidad bilingüe de un país al que queremos y deseamos tal como es y existe, no tal como quieren transformarlo los partidarios del siniestro sueño uniformador’.

1 comentario en “De izquierdas, barcelonés, bilingüe y de habla catalana (dedicado a Eugenio Trias)”

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  1. Peter Griffin - Lunes, 11 de febrero de 2013 a las 14:58

    D.E.P

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