Opinión

El federalismo como solución

‘El concepto federal de democracia sustituye la idea piramidal del poder político -mandar y controlar- por otra bien diferente: horizontal, de competencias repartidas, en red, pero coordinadas (federadas). Asimismo, el federalismo postula la construcción de un Estado de estados, o lo que es igual: la articulación de autogobierno y gobierno compartido’.

Bernardo Fernández
Miércoles, 13 de marzo de 2013 | 13:50

La ola independentista que se vive en Cataluña pondrá en jaque, más pronto que tarde, el modelo de Estado de estos años. Deberíamos ser capaces de utilizar el sentido común y buscar una salida desde una perspectiva amable, para diseñar un proyecto que pudiera ser compartido. En realidad, es más lo que nos une que lo que nos separa, pero si eso no es posible hagámoslo desde el respeto a la diferencia y la opinión del otro.

Habría que partir de la idea de que aquello a lo que hoy llamamos España se puede redefinir políticamente de cuatro modos diferentes que serían: un Estado centralista, que por razones obvias tendría un recorrido muy corto; un Estado federal asimétrico, como habían pensado personajes como Ernest Lluch o Pasqual Maragall, pero que en un país como el nuestro generaría más conflictos que ventajas, puesto que relaciones de tú a tú entre cada una de las CCAA y el Gobierno central de forma constante no hay Estado que lo resista; un Estado federal simétrico, que de hecho tiene su núcleo duro en el Estado autonómico actual; y varios estados independientes, con varios sistema jurídicos, en lo que hoy es un solo Estado.

A poco que hagamos el análisis con un mínimo de rigor, veremos que las opciones primera y segunda no se sostienen y la cuarta, por razones tan elementales como la no permanencia en la Unión Europea (UE), cuestiones relacionales, soportes de otros países, etcétera, es inviable, por tanto, queda como opción más razonable la tercera, es decir, el Estado federal.

Es verdad que desde el siglo XIX la asignatura pendiente de España es la estructura territorial del Estado. La fórmula utilizada en la Transición, creando el Estado de las Autonomías, ha dado a lo largo de más de treinta años buenos resultados. Además, otorgó protagonismo a los gobiernos central y autonómicos y a los partidos políticos; y permitió diversos ritmos y niveles de autogobierno, en función de las aspiraciones y capacidades de cada cual. No obstante, esta inicial virtud ha generado, también, importantes problemas y las mismas razones de su éxito original se han convertido en fuente de conflictos casi inagotable.

Ciertamente, a lo largo de estos años, en el funcionamiento del Estado autonómico han surgido anomalías que podríamos sintetizar en tres ámbitos. En primer lugar, la confusión que supone el federalismo como sistema de política democrática. España es, de hecho, el único país del mundo en el que para una buena parte de la ciudadanía, la federación no implica la construcción de una unión federal, sino el enfrentamiento y la fractura del Estado. Sin embargo, alguna virtualidad política tendrá el federalismo cuando más del 55% de la población mundial (65% del PIB global), vive bajo normas de corte federal.

En segundo lugar, algo se habrá hecho mal ya que los españoles no nos sentimos ciudadanos integrantes de un sistema que ha llegado a ser de hecho —con virtudes y defectos— un sistema político federal. La federalización del Estado de las Autonomías es innegable, y así lo entienden los investigadores más conspicuos de la materia, ya que posee el núcleo esencial de toda federación: niveles importantes de autogobierno y gobierno compartido garantizados constitucionalmente.

En tercer lugar, la ambigüedad, tan burdamente utilizada por algunos, ha impedido al ciudadano de a pie acabar de entender el funcionamiento del sistema. Además, la cicatería de determinados dirigentes políticos nos ha hecho enredarnos en un marasmo de debates estériles y carecer de un proyecto de futuro que, basándose en un análisis riguroso de los principales problemas, señale un horizonte de reformas preciso y contrastado en otros países federales.

El concepto federal de democracia sustituye la idea piramidal del poder político —mandar y controlar— por otra bien diferente: horizontal, de competencias repartidas, en red, pero coordinadas (federadas). Asimismo, el federalismo postula la construcción de un Estado de estados, o lo que es igual: la articulación de autogobierno y gobierno compartido. Esto es: un equilibrio negociado y respetado que armoniza la autonomía política de las partes con la inclusión participativa en una voluntad común. De hecho, implica unidad en la diversidad, ya sea cultural o nacional. Además, defiende abiertamente la convivencia de varias naciones en el seno del mismo sistema. Es un proyecto basado en la tolerancia, la lealtad, la confianza y respeto mutuo. Se trata de superar las esencias nacionales. De igual modo, el federalismo postula, como eje central de su modelo, la igualdad y la solidaridad interterritorial.

Estudios solventes ponen de manifiesto que en España la igualdad no se ha visto dañada por la diversidad cultural y política, y que las distancias entre los diferentes niveles de bienestar entre CCAA han disminuido. Pero como sostiene el catedrático en Ciencia Política de la Universidad de Santiago de Compostela Ramón Máiz:

“Es verdad que con un coste y esfuerzo fiscal muy mal repartidos. Así pues, se propone una igualdad compleja, ajena a la uniformidad, en razón del autogobierno y experimentación que defiende, pero que sitúa en la base del proyecto común la cohesión territorial a partir de algunos postulados básicos: suficiencia financiera, corresponsabilidad fiscal, transparencia y proporcionalidad (ordinalidad)”.

Que nadie se equivoque, el federalismo no es la panacea, sino un programa que defiende una cultura política, principios y valores propios. Es también, un muy eficaz diseño institucional muy adaptable a contextos cambiantes. Puede ser la opción más útil para encontrar un horizonte válido para una gran mayoría de ciudadanos de este país. Ciertamente, se debería modificar la Constitución y para ello se necesita una mayoría política que de momento no existe. Pero, de hecho, es la única vía que nos queda, ya que la vía a través de los estatutos ha sido clausurada por el propio Tribunal Constitucional.

Podrá argumentarse que, dado el contexto de crisis económica que estamos padeciendo, existen otras prioridades. Todo lo contrario: es el momento idóneo para afrontar las reformas necesarias que nos garanticen un marco de convivencia, estable y duradero. De no hacerlo, llegará el día en que lamentaremos no haberlo hecho cuando estuvimos a tiempo.

Bernardo Fernández Martínez es ex diputado autonómico del PSC y consejero nacional de la Federación de Barcelona del PSC

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32 Comments en “El federalismo como solución”

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  1. Mariacruz - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 14:23

    Perdòn por lo que voy a decir por estar desordenado y no quiero ponerme con papel y lápiz ahora…
    1.Romper España y romper la igualdad de los “hermanos” *españoles mr parecr un ERROR GARRAFAL!

    2.EL DESEO DE INDEPENDENCIA ES DE SÍNTESIS DEL. LABORATORIO PUCHOLINO
    Seguramente por intereses muy personales .econòmicos. y de tener justicia propia controlada.

    3.Hay que respetar a todas las personas.Y antes de cambiarles el modelo de su Naciòn España.lo menos que se puede hacer es ENSEÑAR AL QUE NO SABE PARA QJE PUEDAN DECIR. QUÉ DESEAN….SABIENDO …NO A CIEGAS

  2. José Miguel - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 15:05

    No, si al final la solución de todo este embrollo es cambiar el lacito que le ponemos al Estado. Pero, ¿cómo puede haber analistas tan simples?

  3. Ruz - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 18:16

    La cuestión es qué llamamos estado federal. La realidad es que el estado autonómico e sun estado federal de facto. Yo personalmente no tengo ningun problema en hacer un estado federal de iure. Pero no creo que realmente sea la solución, ¿por qué motivo? Primero, porque un estado federal no implica privilegios para cada uno de los territorios, y esa es la esencia de las reclamaciones separatistas.

  4. triple A - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 18:17

    El centralismo como solución.

  5. Ciudadano Sinmitos - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 18:23

    ¡Vaya empanada mental tienen en el PSC con el federalismo! ¿No ven que el principal problema de España como Estado reside en la pervivencia de nacionalismos identitarios? Estos nacionalismos excluyentes y fanáticos, basados en sentimientos románticos y en historias manipuladas, fueron funestos en el pasado por los terribles enfrentamientos que provocaron, pero en la UE del siglo 21 no tienen sentido. Un Estado español federal construido al gusto de los nacionalistas duraría menos que la Primera República, pues solo serviría de escalón intermedio para los devotos del Estat Propi de su propiedad, en el que ya no actuaría la policía y la justicia españolas.
    Por el bien de todos los ciudadanos españoles (ahora también ciudadanos europeos) hay que reconvertir el Estado ineficiente y poner la Constitución al día. Pero está claro que para tener éxito en esta misión no van a servir las propuestas de los separatistas ni las de los que les hacen el juego más o menos inocentemente, como los que se siguen llamando socialistas.

  6. Baez - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 23:04

    !! Y DALE CON. EL. FEDERALISMO !! . En España nadie quiere el federalismo, ni sabe que es, ni le interesa .Los españoles quieren seguir siendo una sola nación, un solo Estado., y punto. EL SISTEMA FEDERAL SOLO INTERESA. A. LA. CLASE. POLÍTICA. QUE. VIVIRÁ. A. SU. COSTA. Y A. LOS. MILES. DE. OPORTUNISTAS. QUE. VIVEN. DE. LA. POLÍTICA.

  7. Al pan pan - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 23:09

    Con cinco millones de parados y. Sólo se ocurre hablar del federalismo como sí hubieran descubierto el agua caliente.

    Basta de inventar palabras que no sirven para nada y dediquen su tiempo a inventar soluciones.

  8. momium - Miércoles, 13 de marzo de 2013 a las 23:16

    Mientras exista un nacionalismo de corte tribal, sectario y excluyente, y no me estoy refiriendo precisamente al famoso “nacionalismo español”, que no es más que un espantajo asustaviejas agitado oportunamente por los nacionalistas para movilizar a su rebaño, estaremos siempre así.

    Mientras exista ese nacionalismo de tipo tribal, romántico, inspirado directamente del romanticismo germánico (ya saben, sangre, tribu y tierra cambiando en el caso catalán – no así en el vasco – sangre por lengua), mientras exista este nacionalismo de corte identitario y tribal, repito, campando a sus anchas, no hay nada que hacer ni a nadie que incluir ni que convencer ni que contentar porque ya para eso (pedir la luna e impedir cualquier tipo de convivencia) están todos estos sectarios de tribu, excluyentes e identitarios

    La izquierda de mientras no se entera ni tampoco tiene la más mínima intención de enterarse de nada. Y el artículo de arriba de este señor que escribe es el mejor ejemplo de ello. La izquierda de España hoy en día es un mamotreto obsoleto incapaz de solventar los problemas de la ciudadanía, atascado y anquilosado en idealismos vergonzantes de otra época, utopias, ilusiones, infantilismos y mesianismos demodé, con el reloj biológico detenido en el s.XX (en algunos casos más casposos incluso en el XIX) que no sirve para nada ni a nadie convence de nada porque no da soluciones reales y prácticas a los problemas reales a la sociedad en la que desenvuelve ni a los ciudadanos. Eso la izquierda que no está directamente infiltrada por el propio nacionalismo porque la infiltrada está absolutamente perdida para siempre.

    Antes no era así, antes no hubiera sido partidario, pero ahora cada vez, cada segundo que pasa, estoy muchísimo más convencido y soy muchísimo más partidario del estado y del modelo centralista a la francesa, todo un ejemplo de eficiencia, eficacia, progreso y modernidad. Solo hay que ver lo bien que les va. Y a parir panteras. Y muerto el perro se acabó la rabia

  9. Ángel - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 02:02

    No veo el federalismo como solución de nada. No es la idea de los separatas y sobretodo no es lo que les meten en la cabeza a los niños sin que les de una pizca de vergüenza que es lo que a mi más me repugna de todo esto.
    El auténtico problema de este país no son los nacionalismo en sí, sino que se les ha permitido acaparar los sistemas educativos de cataluña y el país vasco. A su vez se están metiendo en navarra, valencia y baleares a pesar de no tener ningún apoyo social en las 2 últimas.
    Otro problema, socialmente menor peri económicamente ruinoso es que el sistema de ccaa ha dado competencias como para poder crear imperios médicos a cada caudillo de cada taifa.
    Así que es imprescindible corregir esos errores. 1 la educación ha de ser igual para todos. Las taifas no podrán crear televisiones ni prensa pública. Evidentemente tambien es inmoral subvencionar medios que es de sentido común pero los hay que les huntan alquitrán en la tostada y encima dan las gracias.
    Hay que consensuar estos puntos, en un país no puede haber derecho a ser ciudadanos de primera y de segunda. Privilegios para todos o para ninguno, lo que es la misma cosa. Como debe ser.

  10. Mariacrum - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 08:30

    Ruego a Daniel Tercero.
    que ponga en el blog un «hilo» ideas para buscar Trabajo.

    Yo creo que España debe exportar más alimentos preparados oara ” abrir la bolsita ” calentar o no.y al plato prepararse a comer.para la gente con poco tiempo .
    Los italianos lo hacen hace tiempo.
    La alimentación vegetariana se impone.
    Nuestras legumbres y verduras paralelamente con otros productos tendrian éxito.

  11. Manuel I. Cabezas - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 11:17

    D. Bernardo,

    • Sigue Ud. con su raca-raca mensual, alejado de las preocupaciones de los ciudadanos y mareando la perdiz, al tiempo que hace Ud. el caldo gordo a la casta política, de la que forma parte.

    • Por cierto, sobre la CASTA POLÍTICA, le invito a que le hinque el diente a una reflexión (“Casta política ‘delenda est’”) del que suscribe, hecha desde la óptica de la HONESTIDAD RADICAL y de LO POLÍTICAMENTE INCORRECTO y que ha sido publicada ayer en DIÁLOGO LIBRE (http://www.dialogolibre.com/opinion....UGfBFcaR-w).

    • Ante todo lo que está cayendo (paro desbocado y galopante; estafas y latrocinio generalizados y planificados de los ahorro de los ciudadanos; recortes y más recortes; destrucción del Estado del bienestar; despilfarro de recursos públicos;…. Que sais-je encore?), Ud. pontifica, creyéndose con el don de la infalibilidad, y afirma, al sabor de la boca, que todos los problema desaparecerían si se crease un ESTADO DE ESTADOS (i.e. un ESTADO FEDERAL), ya que éste es el problema fundamental de España.

    • Como dijo en su día el torero Rafael Guerra, “Guerrita”, “eso no puede ser y además es imposible”, tanto desde el punto de vista de la ciencia política, como del sentido común, de la lógica, de la razón y de la historia.

    • Los de la casta política, como Ud., deberían hacer mutis por el foro y dejar que la SOCIEDAD CIVIL tome las riendas de su destino. O lo hacen o serán corridos a gorrazos o algo peor, como he indicado negro sobre blanco en el reflexión precitada (http://www.dialogolibre.com/opinion....UGfBFcaR-w).

    Sin acritud, D. Bernardo, un cordial saludo, deseándole que recupere el “sentido de la realidad”

    Manuel I. Cabezas
    Seguidor y practicante de la doctrina de la Honestidad Radical
    (www.honrad.blogspot.com)

  12. Romualdo - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 13:12

    Es la tercera vez que me encuentro la palabra AMABLE. En su día con Ibarretxe proponiendo una relación “amable” con España. Después con el Presidente del TSJC, Miguel Ángel Gimeno reclamando una interpretación AMABLE de la Constitución. Y ahora me sale D. Bernardo Fernandéz con una perspectiva AMABLE.

    Esto es un disfraz de buenismo donde el malo es el otro porque no es amable.Como si con buena voluntad se consiguiera todo y se resolvieran todos los problemas que tiene la sociedad o la humanidad. Se parte de la buena voluntad propia, a la que ya se define como AMABLE y se busca que se sume a ella el otro CEDIENDO. Porque de lo contrario NO ES AMABLE. O no quiere buscar soluciones.

    Que este cuento ya nos lo sabemos. El federalimo no lo quiere el nacionalismo. A no ser asimétrico, es decir lo contrario de cualquier federalismo. Privilegios para algunos. Si no se cede en esos privilegios no se entiende a Cataluña o al País Vasco. Nada de al nacionalismo y sus pretensiones diferenciadoras respecto a los derechos de las personas. No se entiende al pueblo, identificado con sus dirigentes nacionalistas.

    Si se quiere hacer las cosas bien no se trata de ser amables o dejar de serlo. Se trata de seguir el procedimiento:

    1) Referéndum a todo el pueblo español respecto de seguir conviviendo en un estado común: Federal o centralista. El asimétirico no cabe. Propaganda de los partidos no nacionalistas a favor de seguir conviviendo.

    2) Tras los resultados, si son favorables a la convivencia: Disolución de las Cámaras y elecciones a Asamblea Constituyente para elaborar una Constitución acorde con las preferencias

  13. Romualdo - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 13:16

    Vaya, sigo:

    acorde con las preferencias que manifestó respecto del modelo de Estado: Federal o Centralista.

    3) Presentar la Constitución al pueblo para que la vote y una vez aprobada disolución de las Cortes y elecciones generales para gobernar y legislar de acuerdo con la nueva Constitución.

    Todo lo demás son trampas y la izquierda no debería sumarse a ellas. Esto al margen de la cortina de humo que todo esto supone respecto a la corrupción o a la contaminación nacionalista de buena parte de la izquierda como ha señalado Momium.

    Cuando se proponen soluciones “amables” se está dejando a un lado la ley y los derechos y lo que se pretende es interpretar estos a conveniencia del “amable”.

  14. Angel Hernandez Guardia - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 14:05

    Amigo Bernardo: No existe un concepto federal de democracia; el federalismo es un tipo de organización territorial que nada tiene que ver con democracia.

    Un estado “centralizado” que no “centralista” puede ser y de hecho lo son, mas democráticos que algunos estados federales; no se cuales los las “razones ovbias” que no explica para afirmar que sería de “corta duración”.

    Como le sugiere algún comentario, la realidad es que un estado federal “simetrico” lo rechazan los nacionalistas y separatistas incluido su propio partido, por cuanto no admite privilegios.

    Deberia citar los conspicuos estudiosos y los diversos estudios que avalan lo que afirma.

  15. José Mª Fabregat - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 15:31

    El federalismo está pensado para unir estados aislados.generalmente contiguos,para generar
    una identidad suparestatal mas fuerte y completa.
    En el caso de España,federar unas comunidades autónomas,reconociéndolas como estados,generará la disolución del Estado.
    Cataluña,Pais Vasco.etc…,sí alguno más,denunciarán el pacto federal y se declararán independientes.
    Es de manual.

  16. Manuel I. Cabezas - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 17:17

    · …. y ahora llega el Sr. (?) ÁNGEL HERNÁNDEZ GUARDIA, queriendo aclarar los conceptos y confunde aún más las cosas, con su prosa deshilvanada y renca.

    · D. Bernardo y Sr. Ángel Hernández Guardia, escuchen, lean y reflexionen más y remitirá su psicoverborrea. Basta con que lean, por ejemplo, el comertario acertado y justo de José Mª Fabregat para entrar en razón y dejar de pasearse por senderos, caminos o territorios que a nadie interesan. Lean un poco más y reflexionen: es barato, casi no cuesta nada desde el punto de vista crematístico. Al leer sus deposiciones lingüísticas, uno podría imaginar que Ustedes piensan, pero tengo que decirles que no se nota.

    Un cordial saludo,

    Manuel I. Cabezas
    Seguidor y practicante de la doctrina de la Honestidad Radical
    (www.honrad.blogspot.com)

  17. ANS. HISPANO. - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 22:41

    ALGUNOS HABLAN, A VECES,DE
    ESTADO PLURINACIONAL Y DE FEDERALISMO.

    ¿Cuándo han habido naciones en España a lo largo de la historia?
    He puesto sumo interés en buscar a las pretendidas naciones
    y no las encuentro por ningún lado. !Que fastidio!

    Como ya he comentado en alguna otra ocasión,
    en la Edad Media se hablaba, a veces, “de nacionalidad
    castellana”, “de nacionalidad andaluza”, de “nacionalidad vasca”,
    de “nacionalidad catalana”, etc. pero se referian única y exclusivamente
    al LUGAR DE NACIMIENTO, no a que los habitantes de dichos territorios
    conformaran una nación, porque EN LA EDAD MEDIA NO HABIAN NACIONES,
    sino reinos, principados, condados, etc.

    El concepto moderno de NACIÓN surge con la Revolución Francesa
    y se lo atribuyen los tres paises más antiguos de occidente que
    no son otros que ESPAÑA, FRANCIA y GRAN BRETAÑA, los demás
    estaban en fase de unificación como ALEMANIA, ITALIA, etc.
    de ahí su FEDERALISMO que tiende hacia la unidad.

    El FEDERALISMO sirve para estos últimos paises pero NO SIRVE
    PARA LOS PAISES YA UNIDOS Y MÁS ANTIGUOS DE OCCIDENTE
    que he citado anteriormente, porque seria ir hacia la regresión.
    Es lógico, una cosa unida no la puedes desunir con el Federalismo,
    aunque a los secesionistas el Federalismo tampoco les hace mucha gracia,
    porque es una especie del “café para todos” actual, pero más estricto
    y controlado

    El maestro José Ortega y Gasset lo dejó muy claro en varios
    discursos efectuados en las Cortes Constituyentes allá por 1932.
    Sugiero su lectura y muchas otras en la compilación del libro
    DiSCURSOS POLÍTICOS
    Estatuto de Cataluña (48 páginas):
    http://webs.ono.com/pdf001/7/41.pdf
    editado por Alianza Editorial,
    núm. 500.

    Saludos.

  18. José Mª Fabregat - Jueves, 14 de marzo de 2013 a las 23:24

    Sr.Ans.Hispano y resto de comentaristas con pseudónimo,
    No entiendo estas máscaras..
    Renuncio a escribir en este magnífico periódico digital.
    Mis opiniones,siempre serán las mías y respaldadas con
    mi nombre.
    Lo lamento Sr.Director.
    Saludos,

    José Mª Fabregat Garcia.

  19. Manuel I. Cabezas - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 01:58

    Sr. Fabregat,

    · Pienso lo mismo que Ud. sobre los “escribidores” que se parapetan detrás del burladero del anonimato. Ahora bien, esto, no debe llevarnos a abandonar el diálogo o el debate, como Ud. dice, “en este magnífico periódico digital”.

    · Creo humildemente que hay una solución más operativa y más inteligente: ignorar a los frecuentan este ágora con la máscara (creo que en griego se llama “hipócrita”) puesta y dialogar sólo con aquellos que no tiran la piedra y esconden la mano (i.e. el nombre y el apellido) y que se atienen al tema de debate propuesto por el autor de la columna de opinión.

    · Sr. Fabregat, si no hacemos caso a estos “HIPÓCRITAS” (en sentido etimológico), el resultado se verá rápidamente: o harán mutis por el foro o tendrán que dar la afiliación a sus hijos lingüísticos y reconocerlos como propios.

    Esperando continuar leyéndolo en LVdB, un cordial saludo, Sr. Fabregat,

    Manuel I. Cabezas
    Seguidor y practicante de la doctrina de la Honestidad Radical
    (www.honrad.blogspot.com)

  20. r.garcia - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 05:57

    En España no interesa el federalismo.
    Quieren seguir siendo una sola nación cada vez más igual, homogénea, y mediocrizada.
    !Viva la igualdad por abajo!
    Paraíso de las mentes espabiladas que hacen y deshacen a su antojo enmedio de tanto ritardato.
    El catalán todavía es percibido como algo diferente. Por eso esa imperiosa necesidad de hundirlo, derrotarlo, masacrarlo, disolverlo, sobrepasarlo, humillarlo….
    Si la envidia fuera tiña… Envidia España? Pero si ya tienen a Madrid que nos ha superado!!! Que más quieren???

    El federalismo está pensado para federar entiodades que se respetan. Que quieren vivir unidas , en armonía,para apoyarse y ser más fuerte…..

    Eso aquí no aplica.

  21. rosa - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 13:15

    Este Cabezas es un genio, pontifica sobre todo lo que dice y pretende dar lecciones a todo el mundo. Un poco de humildad no le iría nada mal.
    Más modestia hombre de Dios!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  22. Manuel I. Cabezas - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 17:44

    D. Bernardo,

    · Sigue Ud. en paradero desconocido, avergonzado sin duda por lo que es capaz de garabatear en la pantalla del ordenador. Y, para más INRI, para no decir nada interesante. Pero, como es Ud. un miembro genuino de la casta política, dentro de un més volverá a las andadas. Es incorregible.

    · Mire, le copìo aquí el títular de la última noticia que acaba de ser colgada en LVdB: “CATALUÑA. EL TSJC IMPUTA A DANIEL FERNÁNDEZ UN PRESUNTO DELITO DE TRÁFICO DE INFLUENCIAS”. El apellido Fernández es muy corriente en todas la Españas. Ahora bien, no es descartable que el tal Daniel Fernández esté emparentado con Ud. (desde el punto de vista político, lo está) desde el punto de vista de la sangre.

    · Le invito a que su próximo despropósito lingüístico tenga un propósito claro y diserte largo y tendido sobre los rateros, ladrones, atracadores, chorizos, manguis, trincones, cleptómanos,… que pululan en el PSC, del que Ud. hace gala al haber pertenecido y al pertenecer al mismo. Vista su trayectoria, ya sé que no lo verán mis ojos. Pero, la HONESTIDAD RADICAL que practico me empuja a pedírselo.

    Manuel I. Cabezas
    Seguidor y practicante de la doctrina de la Honestidad Radical
    (www.honrad.blogspot.com)

  23. Mariacruz - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 21:32

    Yo no uso máscara.no tomo el “nick” de otros.

    Si meto a veces un post que no tiene que ver con el tema .
    por ej.hablar aqui de trabajo.

    Si esto molesta a muchos me lo dicen u no lo repetiré.

  24. Mariacruz - Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 21:45

    por cierto deseo que pongan aqui un apartado dedicado a los anuncios de posibles puedtos de trabajo e ideas de autoempleo.

  25. Romualdo - Sábado, 16 de marzo de 2013 a las 11:01

    r.garcia:

    La igualdad por abajo es un truco muy viejo de todos los que defienden privilegios. No se trata de igualar a nadie por ejemplo en salario. Se trata de que todos tengamos los mismos derechos. Eso no iguala ni por arriba ni por abajo.

    Es precisamente el no tener los mismos derechos, el ser iguales ante la ley, ya sea para autogobernarnos o lo que sea lo que proporciona privilegios a algunos.

    Porque la desigualdad económica siempre que no sea excesiva se debería corresponder con virtudes como el trabajo, el ahorro, las expectativas y el concepto de la propia vida y la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

    Pero vienen tiempos oscuros de la mano de los defensores de privilegios trasnochados y que manipulan, manosean y tergiversan la democracia, la igualdad, el Derecho, los estados, las leyes, y lo que haga falta. Saben mentir y manipular como nadie y encuentran seguidores y palmeros, agradecidos en unos casos y fanatizados siempre. Salvo algunos “muy vivos”, normalmente de los que dirigen que son los que menos se creen su discurso.

    Y muchos de los que lo repiten tampoco.

  26. r.garcia - Sábado, 16 de marzo de 2013 a las 14:22

    Romualdo

    Si tanto les gusta la igualdad, iguálense con los chinos, los negritos del Africa o los pobres de cualquier parte.
    Nosotros ni somos ni queremos ser ustedes. Ustedes tampoco son nosotros. Por mucho que insistan. No hay voluntad, ni ganas, ni intereses de ninguna clase por mucho que alguinos de ustedes insistan. Unanse ustedes con los portugueses o los marroquies si tanto quieren unirse.
    Pero déjennos a nosotros el derecho a decidir si queremos ser ustedes o no.

  27. Romualdo - Sábado, 16 de marzo de 2013 a las 16:17

    r.garcia:

    ¿Y cuál es el problema con los chinos, los africanos, negros o no, -negritos me parece despectivo- o los pobres de cualquier parte? Naturalmente que me igualo con ellos. En derechos, en dignidad y en reclamar una mas justa distribución de la riqueza.

    ¿O es que Vd. se considera superior a ellos? Vd. y alguno más porque dice “nosotros”, supongo que se refiere a los nacionalistas no quiere ser yo y algún otro al que no sé qué etiqueta habrá puesto. Pero es que yo tampoco soy ni quiero ser Vd. Con ser un ciudadano me vale. Y me considero igual a un ciudadano de cualquier otra parte y a él me igualo. Y no consiento ni para mí ni para otro superioridades disfrazadas de identidad. Ni que me beneficien ni que me perjudiquen.

    ¿Derecho a decidir si quieren ser nosotros O NO? ¿Cómo? ¿Y los nosotros? ¿Si Vd. quiere seguir siendo nosotros, los nosotros no tenemos nada que decir estemos dentro o fuera de Cataluña? ¿Nos tenemos que aguantar que no quieran ser nosotros o que sí que quieran serlo? ¡Vaya una democracia que ha descubierto el nacionalismo! Sólo tiene derecho a hablar él y sus representados.

    Yo voto si quiero estar con el otro, que no ser el otro, y si no quiero estar. Porque ser ningún individuo es otro por mucho que lo quiera, ni ninguna sociedad. Un estado o una nación es algo muy diferente de la homogeneización con la que lo quieren ver algunos que critican que les quieren homogeneizar: Falso. Y defienden la homogeneización de su sociedad.

    La locura nacionalista no puede ir más lejos. La torta es irremediable. Incluso hasta algún Premio Nobel de Economía ayuda.

  28. Jose Orgulloso - Sábado, 16 de marzo de 2013 a las 18:12

    El problema no es el centralismo ni el federalismo, de la misma manera que tampoco son la solución.

    El problema es que en 1978 se fragmentó el poder en España y se lo concedieron a los radicales catalanes, vascos, gallegos, valencianos y baleares para que manejaran su terruño a su gusto. Si ahora, en pro de esta solución federalista, convertimos el estado autonómico en federal, lo único que conseguiremos es que todos estos radicales tengan aún más poder. Por tanto, lo que hay que hacer es desenmascararlos y evitar al máximo que tengan armas administrativas, de iure o de facto, con las que imponer su santa voluntad.

    Es por esto que me reafirmo en que no debemos hacer caso de sus amenazas independentistas y centrarnos en las finanzas, la educación y la imposición lingüística. Y, por poco que me hayan seguidos Ustedes, sabrán que también soy partidario de convocar un referendo vinculante y oficial sobre este manido tema de la independencia para dejar claro de una vez que no existen los independentistas, que es todo un gran guiñol montado por los radicales.

    Sobre el tema del pseudónimo, en mi caso no puedo firmar con mi apellido real porque podría sufrir represalias en mi puesto de trabajo. Y no está la cosa para ir jugando con el sustento familiar.

  29. ANS. HISPANO. - Domingo, 17 de marzo de 2013 a las 15:41

    Señor José Maria Fabregat Garcia (23:24h),

    Los pseudonimos han existido toda la vida.
    ¿Qué hay de malo en ello?
    Las opiniones y los respaldos de las mismas
    son tan válidos con o sin pseudónimo.

    Le recuerdo algunos ilustres pseudónimos

    Pseudónimo / Nombre real:

    Pablo Neruda / Neftalí Ricardo Reyes
    George Orwell / Eric Arthur Blair
    Lewis Carroll / Charles Lutwidge Dodgson
    Moliere / Jean Baptiste Poquelin
    Gabriela Mistral / Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga
    Stendhal / Marie-Henri Beyle
    Azorín / José Augusto Trinidad Martínez Ruiz
    Clarín / Leopoldo García-Alas y Ureña
    Yukio Mishima / Hiraoka Kimitake
    O. Henry / William Sydney Porter
    Trevanian / Dr. Rodney Whitaker
    Mark Twain / Samuel Langhorne Clemens
    Lemony Snicket /Daniel Handler
    Saki / Hector Hugh Munro

  30. ANS. HISPANO. - Domingo, 17 de marzo de 2013 a las 15:43

    Me olvidé de Larra que firmaba como “Figaro”

    Hay más pero con la muestra vale.

  31. RRE - Domingo, 17 de marzo de 2013 a las 20:13

    Ninguna de las cuatro soluciones que este caballero propugna solo la cuarta, el divorcio total y la division en estados independientes (que dudo que los vascos aceptaran), es aplicable. Y es asi porque para las tres primeras se nececesita confinaza mutua, y esa ya no existe, al menos por parte catalana (o por parte de los “retrogrados nacionalistas identitatios catalanistas” como dirian bastantes de ustedes). Y cuando no hay confianza lo unico que se puede tratar es el divorcio, y deprisa.

  32. Romualdo - Lunes, 18 de marzo de 2013 a las 20:35

    RRE:

    Sí pero no olvide que un divorcio es cosa de dos. Porque no se está planteando el divorcio sino su posibilidad. Y esa no la decide sólo una de las partes votando sino las dos. No vaya a ser que la única parte que se considera con derecho a votar decida que no hay divorcio y le tenga que decir la otra parte, votando naturalmente porque para eso somos iguales ante la ley y todos tienen el mismo derecho a decidir, que el divorcio va para adelante.

    Y la sociedad catalana no lo quería. Sólo eran sus líderes, los amigos del pesebre y algunos adoctrinados. ¡Qué putada!

    Que no se puede jugar con ciertas cosas. Hay mucho miedo por parte del nacionalismo a que el pueblo español se pronuncie. Entre otras cosas porque obligaría a modificar la Constitución y seguramente el modelo de Estado. Y…tal vez se les terminaba el chollo a algunos.

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