#NoNosVamosNosEchan

04.04.2013 | 17:18
 

Jóvenes españoles emigrados se manifestarán este domingo en ciudades de todo el mundo bajo el lema ‘No nos vamos, nos echan’. Su objetivo es denunciar el exilio forzoso de miles de personas y buscar la manera de luchar conjuntamente por cambiar su situación y combatir el paro y la precariedad.

Los datos que ofrecen las estadísticas y que se recogen en su publicidad son concluyentes: 57% de paro juvenil, 85% de contratos precarios, minijobs, miniderechos, 1.000 exiliados por semana… Inaguantable para cualquier sociedad.

Así que han organizado su propia web (nonosvamosnosechan.net) y un conjunto de movilizaciones para el próximo 7 de abril de 2013, a las 19:00 horas, en diversas ciudades de toda Europa (sólo Madrid, Palma y Zaragoza, en España –destaca la significativa ausencia de la ciudad condal, otrora en la vanguardia de las reivindicaciones sociales ¿acaso debido al nacionalismo paralizante?-).

Ya hace tiempo que sabemos que los grandes perjudicados de la crisis, que han creado ese 1% en perjuicio del 99%, son los jóvenes en nuestro país. Los vemos partir, bien formados, buscando ganarse la vida en horizontes lejanos. Les tocará comenzar de cero y a todos, aquí, se nos queda un regusto amargo y una sensación de triste impotencia. Tenéis razón y mi apoyo. ¡Qué se vayan ellos!

1 comentario en “#NoNosVamosNosEchan”

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  1. Una opinión más - Sábado, 6 de abril de 2013 a las 20:42

    Esto es lo verdaderamente importante, lo real, lo que sucede a cada persona en su tragedia personal y no los mitos inoculados entre los niños y jóvenes de banderitas y puños en alto.

    La realidad es que se habían erradicado prácticamente las prostitutas españolas de los escaparates de Ámsterdam, siendo sustituidas por turcas o húngaras, y de nuevo hay chicas compatriotas entre la carne de cañón del sexo y la prostitución, el termómetro que marca el estado de cada nación, junto con el juego, las cifras de paro y la delincuencia y corrupción reinantes.

    Algunos lo hemos intentado, hemos sobrevivido trabajando para nosotros mismos y hemos dado trabajo a otros, pero, desde 1983 gente como yo hemos sido sometidos a acoso y exacción, sin que exista precedente histórico en España que haya contemplado una subida de impuestos, tasas, precios y multas equivalente en un tercio de siglo: el periodo transcurrido entre 1976 y 2010. En estos escasos treinta y tres años se ha pasado de precios de seis a doscientos, de multiplicaciones de precios por treinta en muchos productos esenciales, entre ellos el combustible, la mayor parte derivadas de incrementos de impuestos.

    Y nada tiene que ver lo que recauda el Estado de IRPF con lo que recaudaba en 1976, en que los ciudadanos veían libre su nómina y no embargada en gran parte por el Estado.

    Entre Licencias Fiscales, Tasas, Impuestos, Contribuciones, Reglamentos, Circulares, Ordenanzas, Leyes, Directivas, Exacciones y Sanciones, hay un ejército de funcionarios y empleados públicos que viven de la cosa administrativa, haciendo guardar colas, esperas, números electrónicos que te indican más o menos las horas que te quedan por aguardar a que te atiendan antes de que te digan que falta un papel que deberían tener ellos porque son datos que ellos ya tienen en otro departamento.

    Un día, no hace falta tener veinte años (yo no estaría en España, seguro), te das cuenta de que estás pagando al Banco los créditos, al propietario el alquiler, al Ayuntamiento sus exigencias, al Colegio su matrícula y su cero coma siete que sin contar contigo te exaccionan porque quieren que alguien del Colegio vaya a visitar a Nicaragua a sus hermanos abogados del lugar a entregar un cheque, que el Estado no te perdona una y si te equivocas en poner algo que te favorece el funcionario no te va a sugerir que te lo has dejado (no así en Alemania o Estados Unidos), porque él piensa que cuanto más pagues, mejor.

    Y lo dejas, te vas, te retiras, que pague otro, tú ya has pagado bastante: sanidad sin usarla, seguridad social sin que te quede ni un céntimo como desempleado o como jubilado, pensión privada que has tenido que rescatar para poder continuar viviendo, y vas viendo cómo siguen discutiendo: “Tú eres un español y yo un vascocatalángallego: Aitor Pujol Besteiro”-

    Y has visto a los españoles que dicen no serlo por las calles de Ámsterdam gritando en euskera, catalán o gallego, montados en las bicis, todos con la misma pinta en el vestir y en el aspecto y dicen los del lugar: “¿No hablan un poco raro estos españoles?”

    Está bien salir de joven al extranjero: si no encuentras trabajo, al menos te quitas la boina y te das cuenta de lo grande que es el mundo y que sólo los frikis van luciendo boinas y banderas por las calles de las grandes ciudades del mundo.

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