¡No pasarán!

15.04.2013 | 10:47
 

Un trabajador y ciudadano inglés es igual que uno chino; uno ruso igual que uno indio; un argentino igual que un australiano… Por las mismas razones uno catalán lo es igual a uno asturiano, andaluz o gallego… Sus intereses de clase son los mismos y, por eso precisamente, antagónicos a los de cualquier burguesía, oligarquía o aristocracia, cuyos privilegios a lo largo y ancho de la historia han pretendido mantener a costa de la inmensa mayoría. No debemos olvidar nunca llevándolo siempre muy presente que nosotros somos muchos y siempre seremos muchos más que ellos.

Ayer fue 14 de abril, aniversario de la proclamación de la Segunda República española y fecha aprovechada por los partidarios de la misma para reivindicar la venida de la próxima. Mientras en Madrid se manifestaban decenas de miles de personas pidiendo la Tercera República en una acción multitudinaria y unitaria, en Barcelona sus partidarios activos y divididos apenas llenaban una cuarta parte de la Plaza San Jaime –entre ellos se podía observar a los miembros de la animosa asociación Alternativa Ciudadana Progresista (ACP) con una gran pancarta-.

¿Cómo es posible que en el momento de más baja popularidad de la monarquía en España desde la Transición democrática y en un momento de crisis profunda como el que venimos padeciendo a causa de las políticas criminales neoliberales, la respuesta barcelonesa haya sido tan pobre? ¿Es esta la que debería esperarse en un momento en el que, según las encuestas oficiales, el 50% de la población española (seguramente en mayor proporción en Barcelona y el resto de Cataluña) se declara republicana?

Cartel de la manifestación del 14 de abril en Madrid (imagen: tercerainformacion.es).

Cartel de la manifestación del 14 de abril en Madrid (imagen: tercerainformacion.es).

Las contestación a estas preguntas, una vez más, hemos de encontrarlas en el nacionalismo hegemónico en Cataluña que desactiva cualquier respuesta ciudadana que no venga mediatizada y controlada por ese poder omnímodo en esta Comunidad Autónoma española.

Rompiendo la unidad de acción que el marxismo siempre consideró prioritaria (‘Proletarios de todos los países uníos’), la secesionista Comisió de la Dignitat y el Ayuntamiento de Barcelona controlado por el rastrero alcalde actual de Barcelona han restituido la dedicatoria del monumento a la proclamación inconstitucional de la República catalana que se encuentra en una zona boscosa del parque de atracciones del Tibidabo. El monumento erigido en 1933 para conmemorar por los secesionistas la retransmisión en la que el presidente Francesc Macià proclamaba, a través de Ràdio Barcelona, el cambio de régimen, había perdido al parecer durante el franquismo su identidad.

Esa es la contribución oficial a día tan señalado desde nuestras instituciones y lo que cabe esperar de ellas, de momento y mientras no cambiemos democráticamente a sus responsables: la anteposición de la clave identitaria, que sólo beneficia al final los intereses particulares de la burguesía catalana y que supone de facto mantener en el tiempo el sometimiento de las llamadas clases subalternas, a la clave social que es la que beneficia el progreso de todos basado en la igualdad de oportunidades y la libertad para desarrollarnos como personas a través de la profundización del Estado de bienestar, que es tanto como decir a través de la potenciación de la justicia social.

Desde aquí les digo, como a la sucursal española de la reacción les opusieron hace años los hombres y mujeres más honrados, combativos y sensatos de nuestro país, que a la que dirigen y controlan los poderes fácticos catalanes en esta Comunidad Autónoma, cuya cabezas políticas más visibles son Xavier Trias, en el Ayuntamiento de Barcelona, y Artur Mas, en la Generalidad de Cataluña, sólo cabe oponerles un grito unánime, de toda la clase obrera: ¡No pasarán!

8 Comments en “¡No pasarán!”

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  1. DARIO - Lunes, 15 de abril de 2013 a las 12:29

    Creo sr. Llosa, que culpabilizar única y exclusivamente al nacionalismo es un grave error.

    Digame usted, en unas elecciones que puede votar un catalán o un español. ¿Pueden votar a algún partido de izquierdas? No, en referente a España en genera, el PSOE es socialdemocracia, o sea los izquierdistas de la derecha, IU da una de cal y otra de arena. Los autoproclamados no nacionalistas UPyD, se acercan más a menudo a la derecha que a la izquierda.

    En Catalunya, pues tanto de lo mismo, cambiando PSOE por PSC, IU por ICV y UPyD por C’s. Es tanta la falta de un referente de izquierdas, que muchos no independentistas han decidido dar su voto a las CUP, porque aunque sean independentistas, y muchas veces totalitarios, son los únicos que “ofrecen” unas políticas que realmente rompen con el capitalismo actual, acercando la política a los municipios y por tanto a la gente.

    Creo que a veces simplificamos mucho el problema actual es España, unos diciendo que la culpa es de Madrid y otros diciendo que toda la culpa es de los nacionalistas periféricos.

    Es mi humilde opinión,

    Sano kaj anarkio

  2. Federico Llosa Marsé - Lunes, 15 de abril de 2013 a las 12:48

    DARIO, su humilde opinión la comparto y creo, en consecuencia, que es la acertada. De Ahi la urgente necesidad de que aparezca un partido socialista de clase, estrechamente conectado con los sindicatos y los movimientos sociales; que acabe convirtiéndose en el referente que Vd señala.

  3. Darío - Lunes, 15 de abril de 2013 a las 16:09

    Si la creación de ese partido, o el trabajo conjunto con sindicatos y movimientos sociales, se vuelve a hacer sobre unas “élites” que finalmente deciden y por norma, como se ha visto durante la historia, dejan de contar con las bases…mejor nos vamos de este planeta y empezamos una nueva vida en otro.

    Si se quiere cambiar algo, los cargos tienen que ser revocables por las bases, y los reprentantes, deben ceñirse a lo decidido por estas bases, si no volveremos al sistema actual, donde en campaña electoral se dicen mil cosas y después se incumplen todas y si la gente protesta, pues entonces son etarras, o filoetarras, o antisistemas…

    Sano!

  4. Federico Llosa Marsé - Martes, 16 de abril de 2013 a las 23:53

    Completamente de acuerdo Darío.

    Gracias por tu participación dando tu opinión.

  5. Andrés - Miércoles, 17 de abril de 2013 a las 11:28

    Hace tiempo que le sigo y admiro su manera de pensar, pero discrepo en algunos puntos con usted. Como socialista que soy, las patrias y las banderas me parecen algo ajeno a las aspiraciones de los trabajadores, sean de donde sean, y por ello jamás moriré por defender la unidad de España. Tampoco por la independencia de Cataluña. Pero creo que usted se equivoca en dos cuestiones esenciales:

    1.-Los pueblos tienen derecho a la autodeterminación. Usted obvia este punto Lenin fue claro en este sentido en “El Estado y la Revolución”. También Andreu Nin en “Los movimientos de emancipación nacional”. No seré yo quien salga a manifestarse con una señera o con una estelada cada 11 de septiembre, pero si una mayoría de los catalanes quiere una consulta, sea para votar sí o para votar no, creo que es violentamente antidemocrático negárselo.
    2.-Si se crea un partido obrero hispanocéntrico no me parecerá mal, pero sería un error que se presentase por separado. Lo que hace falta de verdad es construir un Frente Popular, ya sea a nivel catalán o a nivel estatal, que cuente con los sectores comunistas de Izquierda Unida, con la catalanocéntrica CUP y con este hipotético nuevo partido. Lo primero es la Revolución; la adscripción nacional (catalán o español) es algo respetable pero secundario, puesto que los intereses de la clase obrera van por delante de todo. Y eso sin dejar de defender la celebración de una consulta, ya que lo exige la mayor parte del pueblo catalán.

    Simplemente quería apreciar esos dos puntos. Seguiré leyéndole con mucha atención. Un saludo desde Badalona.

  6. Darío - Miércoles, 17 de abril de 2013 a las 18:06

    Andrés – Miércoles, 17 de abril de 2013 a las 11:28

    Estoy de acuerdo con usted en que las naciones y las banderas no sirven para nada a un trabajador y como usted dice tampoco seré yo quien salga a defender la unidad de España o la independencia de Cataluña, ya que creo que tanto una cosa como la otra, es defender a la burguesia actual.

    Soy de los que piensa que menos España, menos Catalunya y más municipalismo!

  7. a+ - Viernes, 19 de abril de 2013 a las 19:07

    Las caretas se caen solas. El nacionalismo es lo prioritario, la conciencia de clase una excusa.

  8. Sr.Cargol - Lunes, 29 de abril de 2013 a las 16:17

    Exacte, un treballador, sigui xinès, anglès, rus, indi, català, gallec o basc pertany a la mateixa classe social,amb les variants que hi pugui haver, però la diferència és que als catalans, als bascos i als gallecs no se li reconeixen els seus drets nacionals, a més, penso que la unió dels treballadors no la aconseguirà cap Estat, els treballadors, si volem aconseguir alguna cosa junts ens hem de coordinar per sobre dels estats, i avui en dia ho tenim millor que mai. Que els treballadors catalans, bascos, gallecs i andalusos sóm igualment treballadors i tenim interessos comuns és evident, però per això no ens cal la unitat de l’Estat Espanyol, de la mateixa manera que podem fer acció comuna amb els treballadors de la resta del món sense que ens tingui d’annexionar l’estat on viuen.

    I en referència a la República Catalana, la de Macià, que jo sàpiga es va proclamar abans que entrés en vigor la Constitució republicana espanyola, és a dir, que en aquells moments, era tant il·legal com la República Espanyola, i no passa res, molts dels grans avenços de la humanitat s’han fet prescindint de la legalitat i anant en contra d’aquesta legalitat, i si l’emancipació de la classe obrera depen del respecte a la Constitució anem llestos.

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