Opinión

El fracaso de la austeridad

‘Los ciclos económicos han existido siempre y siempre existirán, por eso, aunque ahora creamos que no hay salida posible, llegará un momento en el que la economía se recuperará y comenzaremos de nuevo a generar empleo y bienestar. La velocidad con la que llegue este momento dependerá de lo rápido que dejemos de lado la equivocada receta de la austeridad a ultranza y adoptemos otras terapias más convenientes para los males de nuestra economía’.

Bernardo Fernández
Miércoles, 1 de mayo de 2013 | 10:54

Nos habían dicho que este año podría marcar el comienzo de la salida a la crisis, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya se ha encargado de volvernos a la realidad. La caída de todas las previsiones económicas para la zona euro ha hundido de nuevo a la economía europea en la sima de la recesión. En estos días se cumplen tres años de la intervención de Grecia y de la aplicación a rajatabla de la receta de los fundamentalistas del mercado, esa que dice que la política de austeridad es el único remedio. Tres años en los que la crisis se ha agravado, la desigualdad ha crecido y la derecha se ha dedicado a desballestar el Estado de bienestar.

Hemos sido engañados por los mismos que nos decían que las hipotecas basura eran un negocio redondo. Los mismos que pidieron a gritos que rescatáramos con dinero público sus bancos y que, una vez salvados, se dedicaron a especular contra la deuda soberana de los países que les ayudaron.

Ante esta situación, hay que decir que la actual recaída en la crisis económica no es consecuencia solamente del déficit y del nivel de deuda pública de España, lo es, sobre todo, por la nefasta política de austeridad que se ha impuesto. Por ello, es preciso reconducir la economía hacia la política. La salida a la crisis en Europa no será consecuencia de la austeridad y el recorte. Recomponer el binomio ajuste-crecimiento es una obligación para un espacio que soporta más de 25 millones de parados y donde no se atisba el final del túnel.

Únicamente el crecimiento podrá reducir el peso de la deuda en las economías europeas sin cuestionar nuestro modelo de convivencia. Es necesario flexibilizar los plazos de aplicación de los objetivos de déficit para permitir políticas de impulso a la economía. El Banco Central Europeo (BCE) debe asumir un papel más activo en relación al crecimiento y no atender exclusivamente a la estabilidad de los precios y al interés de eso que llamamos mercados. La Unión Europea (UE) debería emitir ya eurobonos y se ha de convertir al BCE en prestamista de último recurso, a la vez que se da un decidido impulso a los fondos estructurales.

Es evidente que el Estado de bienestar debe ser actualizado para que sea viable en el siglo XXI. Actualizar quiere decir poner a punto y mejorar la eficiencia de nuestras políticas, pero no desmantelar aquello que ya forma parte del ADN europeo y que ha dado lugar en los últimos decenios al mayor progreso social y económico de la historia: el Estado de bienestar.

La política de recortes es una cosa distinta a la obligada austeridad y contención del gasto público. En tiempo de crisis, eliminar las medidas de apoyo a la economía con la crudeza que se está haciendo por parte de algunos gobiernos es un auténtico suicidio económico y social, ya que se inutilizan gran parte de los recursos humanos y la capacidad productiva de nuestras empresas, además de poner en riesgo la cohesión social. Como vaticinó semanas atrás el FMI, en España ya hemos alcanzado el 27% de tasa de paro. A este ritmo y con estas políticas, ¿hasta cuándo tendremos que esperar para que el número de parados en nuestro país vuelva a los niveles que teníamos en 2008, o para que el desempleo juvenil se sitúe por debajo del 20%? ¿Hasta 2020? ¿Podemos seguir así?

Para Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía, el objetivo de la economía es mejorar la vida diaria de las personas. Eso es exactamente lo que hay que hacer: poner la economía al servicio de la ciudadanía y como sociedad avanzada que somos, proteger al más débil. Hay que elaborar alternativas para combatir una crisis que está robando los sueños de futuro a millones de personas. Se deben hacer compatibles el necesario control del gasto público con medidas efectivas para incentivar la economía, luchar por el empleo y garantizar los servicios públicos y de calidad a toda la ciudadanía.

Los gobiernos deberían ser capaces de consensuar con los agentes sociales y las fuerzas vivas de la sociedad planes de lucha contra la crisis que tengan como eje vertebrador medidas de lucha contra el paro, un plan extraordinario para financiar a las pequeñas y medianas empresas, un paquete de medidas para incentivar el tejido productivo y actuaciones especiales para que la gente joven tenga las oportunidades laborales que se merece.

No tenemos por qué renunciar a la economía de mercado, pero no debemos aceptar una sociedad de mercado. Los gobiernos, tanto de España como de Cataluña, deben reflexionar sobre las consecuencias de sus actuaciones en materia económica y entender que hay otras fórmulas para abordar las reformas estructurales que necesitamos y luchar contra la crisis. La obsesión por el déficit, las falsas alarmas de quiebra, las reformas antisociales a golpe de decreto ley y los recortes continuados nos están llevando a una vía sin salida. Están dinamitando las oportunidades vitales de miles de jóvenes, de una generación con un inmenso talento y la mejor preparada de nuestra historia. Una generación que huye del país ante la falta de oportunidades.

Hemos de conseguir aunar el esfuerzo de empresarios y trabajadores, así podremos forjar un modelo que apueste por no dejar a nadie abandonado a su suerte. Un objetivo de ese calado sólo es posible si somos capaces de estimular la economía real y, para ello, es verdad, debemos ajustar de forma razonable los gastos, pero evitando, eso sí, el recorte indiscriminado, especialmente en sanidad y educación.

Los ciclos económicos han existido siempre y siempre existirán, por eso, aunque ahora creamos que no hay salida posible, llegará un momento en el que la economía se recuperará y comenzaremos de nuevo a generar empleo y bienestar. La velocidad con la que llegue este momento dependerá de lo rápido que dejemos de lado la equivocada receta de la austeridad a ultranza y adoptemos otras terapias más convenientes para los males de nuestra economía.

Que la austeridad ha fracasado, es una verdad de Perogrullo. Es necesario recobrar la confianza que en aras de una supuesta estabilidad nos han robado. Como sociedad tenemos derecho a un espacio donde se generen oportunidades y como ciudadanos podemos y debemos aspirar a un futuro mejor.

Bernardo Fernández Martínez es ex diputado autonómico del PSC y consejero nacional de la Federación de Barcelona del PSC

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12 Comments en “El fracaso de la austeridad”

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  1. lia - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 12:21

    ¿Y cómo sabemos que la austeridad ha fracasado?

    Yo creo que simplemente se ha equivocado el camino.

    Austeridad no significa seguir con un ejército de chupópteros y subir los impuestos (que es básicamente lo que se ha hecho).

    Austeridad significa eliminar gastos superfluos, directores generales, autonomías, consejeros, millones y millones de euros de gasto público en embajadas, chiringuitos, plataformas y otras chuminás.

    Yo probaría.

  2. renatxs Master en Economía - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 12:48

    Disculpe , pero la austeridad no solo no ha fracasado sino que ha triunfado y su triunfo nos permitirá hacer que la economia cambie de signo, pues sin austeridad ahora estaríamos en la bancarrota absoluta, no solo el Estado,sino tambien las empresas y las familias y España sería hoy un solar baldío no solo sin dinero sino también sin moneda y sin que nadie aunque quisiera pudiera ayudarnos

    Otra cosa es que la recuperación va mas lenta de lo que desearìamos y mientras el empleo llega a cotas desesperantes. pero hay que tener en cuenta que sin austeridad se podría decir tecnicamente que podría haber áun menos empleo del que hay y teoricamente podría no haber ninguno, porque llegamos muy lejos en el gastar sin parar y sin tener como buenos adoradores que éramos del dios del Crédito y esto siempre se paga y siempre se paga mas que proporcionalmente. Si al menos nos sirviera de escarmiento, pero me temo que NO.

  3. Una opinión más - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 15:24

    Sangre, sudor y lágrimas de austeridad frente a derroche, nepotismo y fotos sonrientes con brotes verdes de fondo.

  4. Lehman Sisters - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 17:10

    El Sistema funciona y se recicla tal y como señaló Albert Einstein , los anti-sistema que salen a la calle a romperlo todo son gente violenta y para eso tenemos una Constitución , el problema lo tenemos con los anti-sistema istitucionalizados , los profesionales de la política , los golpistas oportunistas que aguardan el peor momento nacional para aprovecharlo en lugar de arrimar el hombro , los José Montilla o Artur Mas de turno , los separatistas que nos obligan a gastarnos un dineral que no tenemos en algo tan ridículo como los pinganillos dialécticos del Senado o los separatistas obsesionados con aumentar nuestra deuda oficial destruyendo todo lo que se cruce en su camino con tal de permanecer en el poder que no han sabido ostentar , con razón te han abucheado en el Godó señorito Mas , pero que te pensabas nuevo-rico ? sin la mafia expoliadora del clan Pujol no eres nadie , ni nada .

  5. José Miguel - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 18:27

    Típico discurso de quien no entiende ni papa de economía

  6. Erasmus - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 18:43

    Suscribo lo dicho por Lia (12:21) y Renatx (12:48).

  7. enrique - Miércoles, 1 de mayo de 2013 a las 19:10

    Alguno , que pone por nick master en economía, dice la estu..pidez, no hay otra palabra mas leve, que la austeridad ha evitado caer más en el desempleo. Su razonamiento es que estaríamos en quiebra y que hemos gastado lo que no teniamos. Ni la escuela austriaca se atrevería a tamaña tropelía contra la ciencia económica.
    Claro que tal vez quiera decir austeridad en el sentido genérico y no en el sentido que se ha producido en este país , todo es interpretable pero no en lo que ha ocurrido en este pais por las medidas que se tomaron desde Mayo del 2010.

    El gobierno reconoce que sus recortes bajan el crecimiento del PIB en 2,6 puntos . Con un desempleo del 27% y en recesión los recortes profundizan la recesión y el paro como está demostrado por los resultados además de por la ciencia económioca y el sentido común.

    Debería servir sí, como escarmiento para las generaciones futuras para que impidan la demagogía de los explotadores y la impunidad de las oligarquias en su creación de una plutocracia

    Hasta el FMI, que se equivocó , reconociendolo posteriormente, en el deflactor de gasto público (en vez de imputar un 0,5 en el pib imputa un 1,5% y por lo tanto por cada euro de recorte se reduce un 1,5 euros el pib) pide medidas para crecer y reducir el paro.
    Por eso nos aumentan en dos años el objetivo de redución del déficit, porque han llevado al enfermo cerca de la defunción a base de hacerle sangrias.
    .
    LO que estaríamos en quiebra está por ver porque Grecia si ha tenido quiebra (quita de la deuda) y portugal está en vias de ello cumpliendo lo mandado por la troika y aplicando esa austeridad que alguno no saben lo que es. Incluso un default soberano puede ser mejor que destruir una generación para pagar las deudas de los bancos y empresas españolas. Hasta EEUU ha tenido en su historia no menos de tres default.

    El derroche, y porque no decirlo el latrocinio de una clase política en los dineros de todos junto con el enriquecimiento de bancos, constructoras y especuladores durante la burbuja inmobiliaria no debe implicar JAMAS la destrucción del estado del bienestar ni la aniquilación de la justicia social y de la igualdad real de los ciudadanos. Y menos callarnos ante la instrumentalización de la crisis, mejor llamarlo recesión y espero que no depresión, para desmontar todo lo que realmente hace a un estado desarrollado y civilizado.

  8. ECHANDO LA VISTA ATRAS - Jueves, 2 de mayo de 2013 a las 14:17

    ESTA DEMOCRACIA NO LA QUEREMOS TAL COMO ES.ESTA DEGENERANDO A PASOS AGIGANTADOS.
    VA SIENDO HORA DE CREAR UN FRENTE NATIVISTA IBERICO AL ESTILO DEL FRENTE NACIONAL DE LE PEN EN FRANCIA.LOS VALORES,LAS TRADICIONES,LA FAMILIA Y LOS TRABAJADORES AUTOCTONOS SON LO PRIMERO,POR ENCIMA DE CUALQUIER COSA.EL MARXISMO SOCIALISTA Y COMUNISTA YA HA DEMOSTRADO QUE NO VALE PARA NADA,EL NEOLIBERALISMO DE CENTRO DERECHA TAMPOCO.BASTA YA DE INVENTOS,HABRA QUE VOLVERA LO QUE YA TENIAMOS PERO CON UNOS PRECEPTOS MEJORADOS Y MODERNIZADOS,COMO EN EL RESTO DE EUROPA.TODO LO QUE LOS TRABAJADORES CONSEGUIMOS CON LA DICTADURA EN CUANTO A PROTECCION DEL TRABAJADOR,PENSIONES,SEGURIDAD SOCIAL,PISOS DE PROTECCION,EDUCACION,SANIDAD,SINDICALISMO…..TODO ESO LO ESTAMOS PERDIENDO CON LA DEMOCRACIA.ESTA CHUSMA PARASITARIA Y DE CORRUPTOS DE LOS PARTIDOS DEMOCRATICOS Y SINDICATOS ESTAN EMPEZANDO A HACER BUENA A LA DICTADURA,AL MENOS EN SU VERTIENTE SOCIAL

  9. rscpr12 - Viernes, 3 de mayo de 2013 a las 13:41

    Yo creo que lo que ha fracasado estrepitosamente es el PSC.

  10. Angel - Sábado, 4 de mayo de 2013 a las 15:28

    Lo que es un fracaso es vivir de préstamos gastando el dinero que no se tiene.No hace falta ser economista,sólo hace falta sensatez.Si queremos ir bien,no podemos vivir con créditos,vivir con préstamos se termina siendo un esclavo y pasando hambre.

  11. AHG Economista - Domingo, 5 de mayo de 2013 a las 20:51

    Las políticas de austeridad ,impuestas por la Unión Europea a España, no son buenas, porque el problema principal de España no es el exceso de gasto (aunque siempre podría mejorarse la forma en la que se distribuye el gasto) sino el déficit de producción. En los últimos 7 años hemos disminuido de forma alarmante la prudcción industrial, y eso es lo que ha causado ese fuerte endeudamiento “exterior” que tanto nos debilita internacionalmente al tener que depender de poderes financieros internacionales. Los economistas expertos en temas de desarrollo internacional recomiendan aumentar la producción industrial ya que la industria tiene efectos muy positivos sobre los demás sectores productivos y sobre la renta real por habitante. Más información en nuestros Blogs: http://economiaydesarrollo-eeg.blogspot.com

  12. austerity - Lunes, 6 de mayo de 2013 a las 14:15

    Yo sí creo en la austeridad.

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