Opinión

Propaganda nacionalista

‘Uno se pregunta cuáles pueden ser los objetivos que mueven al nacionalismo catalán a utilizar la propaganda como instrumento habitual en su quehacer político en los últimos tiempos. El más obvio es el intentar ‘convencer’ a un mayor número de ciudadanos sobre la pertinencia del actual proceso soberanista y la necesidad de construir un Estado propio para Cataluña como solución a todos los males que nos aquejan. De ser así, esto reflejaría la propia debilidad y falta de fundamento de todo el proceso, ya que lo evidente para el nacionalismo (el famoso clamor de la sociedad catalana) no lo sería tanto, por lo que, como dice el propio Artur Mas, andaría necesitado del apoyo de una amplia mayoría que, por deducción, no tiene actualmente’.

Víctor Andrés Maldonado
Lunes, 10 de junio de 2013 | 09:50

La glosa de la España imperial, el paso invencible de nuestros gloriosos ejércitos… Los que lucimos ya unas canas creímos que con la restauración de la democracia en España la propaganda nacionalista pasaría a mejor vida. Pero por desgracia no parece que vaya a ser así. Lo que pasa es que la propaganda no puede, por mucho que se empeñe, cambiar los hechos, sobre todo los del pasado. Por ello, la fascinación de la victoria de Lepanto frente a los turcos y las victorias de los tercios de Flandes no pueden esconder el hecho que desde la derrota de estos últimos allá por el siglo XVII, los ejércitos españoles no han sido precisamente conocidos por sus victorias: todos conocemos las derrotas de Trafalgar a principios del siglo XIX, las pérdidas de Cuba y Filipinas a finales del siglo XIX, el desastre de Annual en 1921, por poner los ejemplos más conocidos.

Los que no somos nacionalistas de ningún tipo confiamos en que el método democrático, es decir, el debate de ideas abierto y libre para canalizar las diferencias de puntos de vista sobre la base de hechos objetivos (aun cuando las percepciones de los mismos puedan ser divergentes) y dentro del marco del Estado de derecho, nos proporcionaría una fórmula que nos permitiría avanzar juntos (en convivencia) hacia la modernidad.

Sin embargo, ese no parece ser el caso, últimamente, en particular desde que CiU y ERC se lanzaron en su particular cruzada hacia el proceso soberanista en Cataluña. Determinadas emisiones de TV3, como el reciente reportaje Hola, Europa! donde se glosa de forma unilateral las bondades del proceso soberanista y la necesidad de la independencia sin contraste alguno con opiniones diferentes. La falta de neutralidad en la presentación de las balanzas fiscales entre Cataluña y el Estado, como justificación de un trato discriminatorio (el famoso “expolio fiscal”), cuando el actual sistema de financiación autonómico (al igual que los anteriores) fue un pacto entre los gobiernos de la Generalidad y el de España; en todo caso, se podría aducir que fue un mal pacto, una mala negociación por parte de los encargados de llevarla a cabo desde el Gobierno de la Generalidad y, por ende, solicitar su modificación cuando venza el mismo (en 2014), pero lo que no se puede hacer, sin faltar a la palabra, es no respetarlo y, encima, acusar al otro de expoliarte. Otro ejemplo a resaltar es el inefable vídeo de Alfred Bosch (ERC) intentando convencernos de que el diseño de la Sagrada Familia es una representación arquitectónica de la estelada (cuatro barras y una estrella coronando). No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza al decir esas cosas.

Pero que un representante político de un partido haga propaganda de cualquier tipo (siempre y cuando no exceda los límites a los que la libertad de expresión está sujeta legalmente), tiene su pase, pues el electorado ya les pasará cuentas si así lo estima oportuno en las urnas. Lo que no es aceptable es que los medios públicos de comunicación o aquellos subvencionados de una manera importante adopten posiciones sesgadas a favor de los partidos que ocupan el gobierno en dicho momento (y que los subvencionan a través del dinero de todos los contribuyentes) sin ni siquiera, como mínimo, dar opción a opiniones divergentes a expresar sus diferencias. A eso, en el mundo desarrollado, se le llama utilización de los medios públicos para fines partidistas, un elemento que refleja una clara debilidad democrática.

Pero lo que parece ya un exceso es el simposio que la Generalidad está organizando de cara a la celebración del 300 aniversario de la entrada de las tropas de Felipe V en Barcelona en 1714 como consecuencia de la Guerra de Sucesión a la corona española. Los que no comulgamos con el credo nacionalista catalán estamos acostumbrados a oír, año sí, año también, el relato nacionalista sobre la pérfida España y el desastre que para las libertades nacionales de Cataluña supuso tal acontecimiento. Dicho sea de paso, un caso curioso en el mundo desarrollado la celebración de una derrota, cuando lo que se suele celebrar es una victoria o una efemérides singular (y en términos positivos) en la historia de un país. Pero lo que se prepara pasa de castaño oscuro. El título lo dice todo: España contra Cataluña: una mirada histórica (1714-2014).

Pero, por si había dudas, los apartados principales del ciclo de 22 conferencias no tienen desperdicio: La represión institucional, política y administrativa, La represión económica y social (con una conferencia bajo el sugestivo título de La apoteosis del expolio: siglo XXI), La represión cultural y lingüística. ¿No habría sido más fácil organizar este simposio bajo un epígrafe más neutral e invitar a destacados y reconocidos historiadores internacionales (que los hay, en particular en el Reino Unido, Francia y los EEUU), así como catalanes (nacionalistas o no) y no catalanes para que se produjera de verdad un debate y cada uno pudiera exponer sus tesis sobre lo sucedido tanto en 1714 como desde entonces? De esta forma los ciudadanos de Cataluña habríamos podido escuchar las distintas posiciones al respecto y sacar nuestras propias conclusiones. Esto habría dado credibilidad al simposio y, en su caso, al relato nacionalista catalán de maltrato por parte de España. Sin embargo, no parece que vaya a ser así; al contrario, a la vista de lo publicado todo apunta a un acto de propaganda nacionalista más.

Ante esta estrategia, uno se pregunta cuáles pueden ser los objetivos que mueven al nacionalismo catalán a utilizar la propaganda como instrumento habitual en su quehacer político en los últimos tiempos. El más obvio es el intentar convencer a un mayor número de ciudadanos sobre la pertinencia del actual proceso soberanista y la necesidad de construir un Estado propio para Cataluña como solución a todos los males que nos aquejan. De ser así, esto reflejaría la propia debilidad y falta de fundamento de todo el proceso, ya que lo evidente para el nacionalismo (el famoso clamor de la sociedad catalana) no lo sería tanto, por lo que, como dice el propio Artur Mas, andaría necesitado del apoyo de una amplia mayoría que, por deducción, no tiene actualmente.

Puestos a pensar lo impensable, y a la vista del fracaso en obtener el apoyo de la comunidad internacional a las tesis secesionistas, uno podría preguntarse si no existe también una estrategia premeditada de búsqueda de la confrontación para, a través de la provocación, esperar que alguien con poco juicio lleve a cabo una locura que podría servir como justificación del actual proceso soberanista (tipo acción-reacción, como en su día hizo el nacionalismo violento en el País Vasco). Esperemos que no sea así. En cualquier caso, la deformación es tan grosera (no sólo “España nos roba”, sino que, además, se ha pasado los últimos 300 años oprimiendo a Cataluña desde todos los frentes) que el nacionalismo no se da cuenta que es negativa para sus propios intereses; pero es que el sentimiento les puede.

En este sentido, y por comparación, llama la atención la actitud del ministro del Interior francés, Manuel Valls (nacido en Barcelona, de paso sea dicho), cuando hace unos días afirmó que Francia no aceptará que la lengua corsa sea el segundo idioma oficial de Córcega junto al francés, rechazando de esta manera una moción aprobada recientemente por el parlamento regional de la isla. Ni que decir tiene que no existe un sistema de inmersión lingüística en corso en la enseñanza. Lo mismo sucede con el catalán en la llamada Cataluña Norte donde no es lengua oficial ni existe un sistema de inmersión en la enseñanza. Pero, eso no es opresión cultural y lingüística, claro que no, Francia es el origen de la democracia moderna en Europa a través de su revolución, mientras que España es el origen de todos los males y la opresión personificada.

Los ciudadanos de Cataluña no queremos más propaganda, particularmente si, además, la pagamos con nuestros impuestos. Queremos, en todo caso, un debate sereno y sobre la base de datos objetivos. No busquemos enemigos exteriores. Lo peor de todo es que el actual proceso soberanista ya ha provocado la división de la sociedad catalana como no se recordaba en muchos años y amenaza con dislocarla.

Víctor Andrés Maldonado es economista y experto en relaciones internacionales

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15 Comments en “Propaganda nacionalista”

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  1. Alberto - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 12:02

    Excelentemente escrito, pensado y argumentado el artículo del señor Maldonado. En un debate racional y sereno claro que un Alfred Bosch cualquiera lleva las de perder. Pero no interesa la serenidad y el respeto al discrepante, sino una abrumadora propaganda antiespañola financiada, para más inri, por todos los contribuyentes, españoles incluidos. Están desbocados porque nunca nadie les puso el pie delante, llevan 30 años campando por sus fueros, como hacen sin complejos las autoridades francesa con el ejemplo corso del artículo. Victimismo, demagogia, irresponsabilidad y distorsión de la historia. E impunidad, mucha impunidad, y falta de respuesta por parte del gobierno central. Muchos por desgracia consideran a eso hacer país. Yo creo que es dividirlo y deshacerlo.

  2. Fagot - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 13:41

    El problema real de todo esto está en que Artur Mas se ha dejado comer la tostada. La ANC es una especie de plan de pensiones de ERC y Mas dejó que se apoderaran de la diada que él mismo promovía porque no puede alegar luego que esa gente estaba ahí porque él quería ya que le dejaba luego con el culo al aire cara a Rajoy. Así se desmandó la bestia, y esperemos que esto no desemboque en la ruina catalana a largo plazo (porque a corto ya está aquí)

  3. Selrac - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 14:01

    Estic d’acord en la crítica a l’esbiaixament del plantejament del simposi: crec que en desacredita el rigor científic i no beneficia a ningú. També estic d’acord en l’últim paràgraf: cal un debat seré, recolzat en dades objectives i en el respecte mutu. I jo hi afegiria que també cal que totes les parts acceptin que la qüestió s’ha de resoldre mitjançant un procés deliberatiu que condueixi -o no- als pactes transaccionals que siguin possibles però, que en darrer terme, resolgui la societat mitjançant una decisió democràtica. O sigui, com s’està fent a Escòcia. El problema és que una de les parts tracta d’impedir-ho.

  4. Una opinión más - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 14:09

    Buen artículo poniendo en la mesa los males causados por partidos antidemocráticos y anticonstitucionales por esencia y comportamiento posterior.
    La base del problema es la educación y al final nos obsequia don Víctor con el para más inri de que un barcelonés ministro en Francia, con apellido catalán, trata al catalán como se trata a las lenguas regionales en nuestro entorno: vascuence, catalán, occitano, limusín, bretón, frisón… dejándolas en el ambiente local y bajo el auspicio de la familia y no del Estado, que ha de procurar la unidad a través de la educación y no la torre de babel.
    De la torre de babel, subvencionada desde hace cuatro décadas, vienen estas discusiones sobre cómo construir el Estado, algo que afecta a Europa y que Francia nos hace de tapón para que no exportemos tonterías disgregadoras.
    Por cierto, el español es una lengua muy útil para viajar por América, dudo mucho que los galeses y escoceses quieran renunciar al inglés en favor de su lengua local.

  5. Josep Parés - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 17:18

    Esta bien el escrito, pero dejando aparte las tonterías del Sr. Bosch de la Sagrada Familia, y otras por el estilo, no comprendo como no se da cuenta el editor, que la raíz del problema catalán, no es que nos han llenado de pájaros la cabeza, sino que todos, los de aquí y los de allá, tenemos mas informaciones, sabemos más, nos damos cuenta de las cosas, hasta el día que los de aquí decimos: Basta ya; hasta aquí hemos llegado.
    Que ahora los de las Españas se sorprendan es lo que tendría de estudiarse. El porque de golpe y porrazo los catalanes se nos revolucionan. Si Ud. como persona instruida no lo ve, quizás le convenga analizar la historia otra vez.
    Los catalanes, nuestro ADN por decirlo de alguna manera, no somos independentistas, ni ahora ni nunca. Preferimos estar “asociados”, “junto con”, y la historia esta llena de casos. Somos un país de acogida, y podemos presumir de ello en todo el mundo. Respetamos todas las singularidades de los demás, pero también queremos que nos respeten las nuestras. Somos totalmente diferentes en esquemas, a los Vascos, a los del Madrid DF, etc
    La chispa del agravio fue la sentencia del Estatuto. Se evidenció una total falta de respeto hacia Catalunya y los Catalanes, Quedó claro el engaño “democrático” del proceso constituyente, la estafa del café para todos…La cruda realidad quedó manifiesta, y , como se dice, de aquellos barros vinieron estos lodos.

  6. Laguinda - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 20:33

    Pero hombre, si les quitas la propaganda, ¿qué les queda?, Si hasta cuando dicen alguna verdad, suena a mentira en sus labios. Ya hemos concluido e integrado que siempre mienten, que están instalados en la mentira.

  7. mariano - Martes, 11 de junio de 2013 a las 02:12

    “…los ejércitos españoles no han sido precisamente conocidos por sus victorias”. Esto está puesto en negrita (y bastante arraigado en la in-cultura popular), pero es falso. España luchó en el Mediterráneo contra el imperio turco y en América y Europa contra ingleses, holandeses y según la época también contra franceses y lusos. Si hubiera habido más derrotas que victorias ¿cómo podría haber mantenido su hegemonía durante 300 años?

    Las mayores derrotas de la historia de la época fueron británicas y a manos de los españoles: el fracasado sitio de Cartagena de Indias en 1741 (6 navíos y 3.000 españoles contra 200 navíos y 30.000 ingleses) y la derrota de la Invencible Inglesa de 1589.

    Por poner un ejemplo, supongo que como Michael Schumacher en su regreso no ganó nada ya no es un piloto “precisamente conocido por sus victorias”. Ganó 7 campeonatos del mundo de F1, pero ¿quién se acuerda? Las últimas temporadas no rascó bola. Es un paquete, deberían borrarle todos sus títulos ganados del palmarés y sólo recordar sus años de declive y sus fracasos. Eso sería lo más justo, ¿verdad?

  8. Ángel - Martes, 11 de junio de 2013 a las 10:41

    Josep Pares
    Pero es que aún no se ha enterado usted de que la balanza fiscal del señor Mas Colell es más falsa que un billete de 8 euros? Pues entonces… Qué? De todos modos pienso que se peca de egoísmo y estupidez muchas veces con respecto a la supuesta solidaridad catalana con el resto de taifas hispanas y no se respeta a las generaciones que pagaron con su hambre y trabajo de sol a sol la industria, la banca e infraestructuras catalanas, donde para más inri acudieron en masa a ser explotados para que a cambio, cuando hay democracia no se respeten ni su cultura ni sus derechos, se obligue a pasar por el aro para medrar y se manipule a sus niños desde las instituciones públicas. Como comprenderá, aquí ya nadie es tonto ni aunque se le aparte del sistema educativo… Es la era de la información.

  9. Carlos - Martes, 11 de junio de 2013 a las 11:51

    Aun estando de acuerdo con el autor en el fondo de la cuestión ,no lo estoy con la forma. En el artículo existe una gran cantidad de expresiones que denotan la rendición a la causa separatista:1-La pequeña alusión a la” historia negra de España”, ya aclarada por Mariano.
    2-Empezar excusándose de hacer crítica al nacionalismo-separatismo, dejando claro que no es nacionalista de ningún tipo, como si el hecho de criticar al nacionalismo-separatismo catalán incluyera ser nacionalista en sentido contrario.
    3-Utilización de la glosa separatista ( proceso soberanista , estado propio ,nacionalismo como palabra neutra o incluso legítima …)
    Lo que debemos interiorizar es que la propaganda separatista tras casi cuarenta años ha sido muy efectiva, hasta en la utilización del vocabulario de quienes están en contra del “proceso separatista”.

  10. Romualdo - Martes, 11 de junio de 2013 a las 11:56

    Selrac:

    No se trata de que ninguna parte quiera impedir resoluciones de ningún tipo. Se trata de que las leyes, y sobre todo la que las inspira, la Constitución debe cumplirse o no hay democracia. Ni en Cataluña ni en ninguna parte.

    Se pone mucho de ejemplo a Escocia olvidando que Cameron no se ha comprometido a nada. ¿Alguien puede asegurar que Cameron no va a preguntar a los ingleses si quieren que Escocia permanezca en el Reino Unido? Lo puede hacer perfectamente igual que se ha planteado preguntarles si quieren permanecer en la UE.

    Si los resultados de Escocia no le convencen, por tibios aunque favorables a la permanencia en el Reino Unido, por ejemplo, está en su derecho de preguntar a los ingleses si quieren compartir su destino con los escoceses. Esto el nacionalismo escocés y por supuesto el catalán o vasco lo obvian y silencian. Porque saben que aquí manda la Constitución, esa que no tienen los ingleses por escrito. Pero nadie les ha quitado la voz como se pretende hacer aquí con el resto de los españoles, simplemente Cameron se ha callado respecto de lo que piensa hacer en un futuro con la voz de los ingleses respecto a Escocia.

    Y mala papeleta tiene Salmond, lo digo una vez más, ahora promete petróleo y banca. Dando a entender que la banca, saneada con el dinero de todos los ingleses, no revertirá lo invertido en ella por todo el Reino Unido a Inglaterra porque ellos “pagan más impuestos”. Pues dependerá ni más ni menos de los contratos que se hayan firmado y las condiciones de la devolución. Y respecto al petróleo habría que ver si Escocia está en condiciones de echar a las compañías que lo explotan o puede renovar los contratos en condiciones ventajosas respecto al Reino Unido, incluso si ese petróleo le pertenece.

    Va a consultar, como quiere hacerlo el nacionalismo catalán, deseando un voto favorable a la independencia significativo pero no mayoritario aunque defienda, porque no puede hacer otra cosa, el sí a la independencia. No quiere quedar en evidencia pero tampoco la independencia que podría hundir a Escocia. Como pasa con el nacionalismo en Cataluña.

    Y encima ignora lo que harán los ingleses tras el referéndum. Porque confiar en que Cameron no convoque otro en sentido contrario es no conocer a los ingleses. Sopesarán sus bazas y sobre todo sus intereses. Y al pueblo inglés no hay quien le quite la palabra si se quiere pronunciar. Como al español.

    Que parece que una España sin Cataluña es algo que se tiene que decidir en Cataluña y exclusivamente por los catalanes. El nacionalismo cada vez está más perdido. Y el simposium con todas las manipulaciones científicas que ya se anticipan, tal y como ha señalado el señor, Andrés Maldonado, lo pone de manifiesto.

  11. Romualdo - Martes, 11 de junio de 2013 a las 12:08

    Josep Parés:

    Sin entrar en acogidas, ADN de Cataluña, senys y demás cuestiones que tienen mucho de verdad sesgada y propagandística le diré que la sentencia sobre el Estatut no ha sido ninguna falta de respeto a nadie sino la puesta en evidencia de la incompetencia de los políticos tanto del Parlament de Cataluña como del Congreso de los Diputados.

    Porque por muy soberanos que sean y por mucho que se lo proclame a sí mismo el Parlament, no pueden elaborar las leyes que les dé la gana y dárselas a votar al Pueblo. Ellos lo sabían y engañaron a la sociedad. Ahora que no se quejen. Tal vez pensaban que el TC se iba a plegar a sus fantasías, cosa no extraña con la influencia que sobre el poder judicial tiene el Ejecutivo respecto a nombramientos. Pero hay cosas sobre las que un técnico se tiene que pronunciar con un mínimo de vergüenza. Y así se hizo.

    El “engaño democrático” vino de los políticos. El café para todos tan cacareado demuestra un complejo de superioridad por parte de los que hablan de agravios hacia ellos que debería dar vergüenza siquiera el enunciarlo. Naturalmente que todos tienen derecho a café y a los mismos niveles de autogobierno. Por eso los Conciertos Económicos se deben suprimir. Por mucho que argumente a favor de ellos Anasagasti echando mano de la historia. Sólo convence a convencidos.

    Los Conceirtos Económicos y los Pactos Fiscales no son extendibles a todos los ciudadanos vía sus respectivas comunidades y son una forma de debilitar al Estado desde las Instituciones que es lo que se busca.

    El desaguisado en que se ha convertido el Estado de las Autonomías no viene del café para todos sino de los privilegios concedidos, los pretendidos, los desafíos al Estado y los condicionantes al gobierno de turno. Eso es lo que hay que arreglar y lo que está deteriorando el ADN de todos los españoles. Justo lo que se pretende desde el nacionalismo. Se invoquen sentencias sobre el Estatut, cafés para todos, hechos diferenciales o lo que a cada uno le dé la gana.

  12. Exacto Sr. Parés - Martes, 11 de junio de 2013 a las 18:41

    “La chispa del agravio fue la sentencia del Estatuto. Se evidenció una total falta de respeto hacia Catalunya y los Catalanes, Quedó claro el engaño “democrático” del proceso constituyente, la estafa del café para todos. La cruda realidad quedó manifiesta, y , como se dice, de aquellos barros vinieron estos lodos.”

    Se puede decir más alto pero no más claro, mis felicitaciones Sr. Parés, pero permítame que le diga que ha escogido un mal sitio para ser entendido, vozbcn es la voz digital del partido Ciudadanos, lo que aqui hay es nacionalismo español clásico pero disfrazado de progresismo universalista, o sea, es como coger a un nacionalista del PP y un nacionalista del PSOE y juntarlos con otras siglas.

  13. Romualdo - Martes, 11 de junio de 2013 a las 21:24

    Exacto Sr. Parés:

    “Nacionalista del PP y un nacionalista del PSOE y juntarlos con otras siglas”.

    Cada uno tiene derecho a imaginar a su adversario político como le dé la gana. De ahí a la realidad va un abismo. Y la realidad es la que es: Que el nacionalismo español del PSOE no existe, que el del PP es como si no existiese cuando se somete al nacionalismo vasco o catalán para gobernar en España y que los demás, al menos yo y como yo muchos otros, no nos sometemos a ningún nacionalismo.

    Por mucho que algunos se pasen el día dando al nacionalismo catalán en la barbilla, palmaditas en la espalda y si hace falta reverencias. Y evidentemente la razón cuando hablan del nacionalismo español, aunque en ese nacionalismo les metan a ellos mismos como acaba Vd. de hacer. Pero bueno, no se darán por aludidos.

  14. Romualdo - Martes, 11 de junio de 2013 a las 21:31

    Exacto Sr. Parés:

    Eso sí, en eso tiene Vd. razón, en otros medios esa acusación de falta de respeto a Cataluña por una sentencia de los jueces se presentaría como LA VERDAD REVELADA. Aquí, por suerte. dejamos a un lado a Dios, a la patria y al rey, esos mensajes de otros tiempos que el nacionalismo periférico ha retomado adaptándolo para mejor manipular a los ciudadanos.

    Para mí todos tienen que responder ante los jueces incluso los políticos incompetentes a la hora de legislar. No sólo debieron juzgar la legalidad o no del Estatut, también a alguno de sus “padres” por si hubo mala intención y deseos de colar una ley a sabiendas de que era inconstitucional. Porque de eso también se debería responder ante los tribunales por muy aforado que se sea.

    Otros cambian al rey por la república y unifican Patria y Dios. Y naturalmente vuelven a doblegar a los hombres ante esos valores supremos.

  15. LARRA - Miércoles, 12 de junio de 2013 a las 23:07

    FELICIDADES POR EL ARTICULO PERO SI HABLA DE DIVIDIR A LA SOCIEDAD CATALANA UN EJEMPLO EN LAS PROXIMAS ELECCIONES AL COLEGIO DE ABOGADOS DE BARCELONA SE PRESENTA UNA CANDIDATURA CON EL DERECHO A DECIDIR LOS ABOGADOS DIVIDIDOS

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