El legado no secesionista de Josep Tarradellas

10.06.2013 | 14:08
 

Se cumple hoy el 25 aniversario del fallecimiento de Josep Tarradellas i Joan, marqués de Tarradellas (1899-1988) presidente de la Generalidad de Cataluña en el exilio desde 1954 hasta 1977, y de la Generalidad provisional desde este último año hasta 1980.

En estos momentos de confusión en Cataluña, que algunos desearían de convulsión, es más necesario que nunca recordar la ideología de este político avanzado a su tiempo de origen humilde (empezó trabajando como dependiente de un comercio): republicano, catalanista y nacionalista moderado, pues siempre defendió la lengua, la cultura y la identidad catalanas desde un prisma no separatista que no vulnerara los derechos lingüísticos, identitarios y culturales de los castellanohablantes.

Afirmaba que Cataluña debía ser autocrítica, entender al pueblo español e integrarse en España. En su tarea política siempre pretendió establecer la conciliación y la concordia entre Cataluña y el resto de España, alejarse de los victimismos y los prejuicios nacionalistas hacia el Estado español, y no culpar a éste de los problemas que padece el pueblo catalán. Abogó por los gobiernos de unidad en Cataluña con el propósito de que ésta fuese más fuerte, así como del diálogo positivo y constructivo con Madrid.

Su actitud contraria a la independencia y al concepto de unos Países Catalanes hizo que fuese criticado por parte de diversos sectores nacionalistas secesionistas, que lo tacharon de traidor a Cataluña, de mal político y de vendido a la monarquía española. Uno de los personajes más críticos fue el historiador Josep Benet y uno de sus enemigos más acérrimos, del que expresó públicamente su desconfianza, fue el también político y presidente de la Generalidad de 1980 a 2003, Jordi Pujol. Sin embargo, por parte del catalanismo moderado y de sectores no nacionalistas, Tarradellas es considerado un gran político, avanzado a su tiempo e incluso un visionario de hacia dónde se dirigiría la política catalana.

Adjunto un extracto de su libro Ja sóc aquí, record d’un retorn, publicado, a título póstumo, en 1989:

‘Soy demasiado consciente, por mi larga experiencia política, que el grito, la reivindicación fuera de lugar y fuera de tiempo, la autosuficiencia que lleva al aislamiento, son por desgracia constantes políticas en la historia del catalanismo. Su cara mala ha prevalecido muchas veces, y así han ido las cosas. Negociar pensando que el interlocutor no tiene ninguna razón y que nos ha de dar todo lo que queremos, es la negación misma del principio de negociación. Pensar en aquellos momentos que la definición del contenido de la Generalidad a restablecer era el punto principal, equivalía a comenzar la casa por el tejado. Lo importante era crear un clima de confianza con el gobierno. Esta era mi principal preocupación. Sin esto no podíamos hacer nada. La Generalidad había de nacer como pacto con la Monarquía, con España, si no queríamos estrellarnos en la primera esquina’.

Ante la encrucijada que se le presenta a la sociedad catalana, algunos dirigentes con responsabilidades públicas debieran echar una mirada atrás, considerar el legado no secesionista de Josep Tarradellas que invitaba a no traspasar la línea roja que lleva a la confrontación y a la fractura entre conciudadanos, reflexionando sobre qué es lo mejor desde el punto de vista social -el único importante- en estos tiempos de un consolidado ya mundo globalizado que nos adentra imparable en los desafíos del siglo XXI.

5 Comments en “El legado no secesionista de Josep Tarradellas”

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  1. Darío - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 16:20

    Gran artículo!

    Pero desde mi punto de vista, la revolución burguesa no se dio en Cataluña porque el proletariado no se fiaba de ellos, y creían en una sociedad libertaria más justa, y no se dejó engañar por el siemple color de una bandera. Sabían que la burguesía siempres sería burguesía en catalán o en castellano.

    Ahora mismo como SIEMPRE debe ser, debe primar como bien dice el artículo el punto de vista social, hay que reformar el estado (ya que es casi o imposible cualquier atisbo de acabar con él en la manera que conocemos) para que se preocupe de los ciudadanos, a fin de cuentas, cualquier frontera, las actuales o la creación de nuevas sólo hacen que hayan ciudadanos de primera y de segunda.

    Sano kaj anarkio!

  2. Pepitox - Lunes, 10 de junio de 2013 a las 23:20

    La escena del “Ja sóc aquí” tiene mucho más que el gesto de Tarradellas. Hay que analizar quiénes y cómo estaban en el balcón. Habían ganado las elecciones los socialistas, después el PSUC (ambos con mucha distancia sobre los demás), tercera había quedado la UCD y cuarto el Pacte Democràctic de Pujol (aunque con dos escaños más que UCD por el tema del reparto provincial). Pujol había quedado… ¡cuarto! En las elecciones del 79 pasó lo mismo: CiU fue cuarta en las elecciones.
    ¿Qué fenómeno se dio entonces para que en el 80 ganara las elecciones catalanas? Pues lo que se ve cuando se mira el vídeo de Tarradellas con detenimiento. Para entonces el PSUC ya estaba en proceso de venta al nacionalismo, y los socialistas, aunque eran los llamados a gobernar, están más bien por detrás. En cambio Pujol está ahí de maestro de ceremonias, indicándole a Tarradellas dónde ir y qué hacer, e indicando a los demás dónde tienen que ponerse. Parecía como si Pujol ya fuera el inquilino del palacio de la Generalitat. ¿Curioso, no? Yo creo, sin ninguna duda, que en esos 3 años, del 77 al 80 se jugó todo lo que ha pasado en Cataluña. El pobre Tarradellas intentó que no fuera así, pero no tuvo nada que hacer. Después del PSUC, los socialistas, con un complejo de inferioridad que se ve claramente en la imagen del balcón (se quedan en segunda fila a pesar de ser la fuerza mayoritaria), acabaron en seguida vendidos al nacionalismo. Pujol lo tuvo fácil, pero todo podía haber sido muy distinto…

  3. Coque - Martes, 11 de junio de 2013 a las 08:58

    Siempre lo he dicho. Tarradellas. ha sido y será por muchos años el mejor politico que ha tenido este pais en toda su historia

  4. Federico Llosa Marsé - Martes, 11 de junio de 2013 a las 09:56

    Estimados lectores,

    Quiero pedir disculpas por unos errores que se detectaron en la primvera versión publicada de esta entrada dedicada a Josep Tarradellas -principalmente por la atribución de una cita correspondiente a otro autor-. Los mismos han sido ya subsanados.

    Gracias por vuestra participación, sin la que este blog no tendría sentido.

  5. falito constructor - Jueves, 13 de junio de 2013 a las 11:23

    Es como comparar a Castiella con Moratinos. Si los patanes de Pujol y Mas le hubieran llegado a la suela de los zapatos a Tarradellas mejor les hubiera ido a los catalanes y a los españoles en general. Menuda peña de patanes, Pujol, Mas, Trias, Millet, Saavedra, Pujol Ferrusola (algunos de estos presuntamente ladrones), a los de ERC ni los nombro por razones obvias. QUE GENTUZA DIOS MIO

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