Barcelona

Cataluña y España, dos países distintos e independientes para Trias

Los participantes en la Carrera de la Merced, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona, pueden elegir entre Cataluña y España al inscribirse en la página web oficial. No es la primera vez que ocurre.

Redacción
Martes, 27 de agosto de 2013 | 13:41
Formulario de inscripción en la Carrera de la Merced 2013, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona, en el que se distingue entre Cataluña y España como países independientes diferentes.

Formulario de inscripción en la Carrera de la Merced 2013, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona, en el que se distingue entre Cataluña y España como países independientes diferentes.

El Ayuntamiento de Barcelona distingue entre Cataluña y España como países diferentes en la página web que gestiona las inscripciones a la tradicional Carrera de la Merced, cuya de este año se celebrará el próximo 15 de septiembre.

No es la primera vez que el Consistorio barcelonés considera a Cataluña como un estado independiente distinto de España. En 2011, el primer año de Xavier Trias (CiU) al frente del Ayuntamiento, el desplegable de la web de inscripciones también ofrecía la posibilidad de elegir entre todos los estados independientes o territorios coloniales, incluyendo entre ellos a Cataluña.

Un año antes, con Jordi Hereu (PSC) como alcalde, el formulario de inscripción por internet para la medida maratón de Barcelona, organizada por el Ayuntamiento, permitía elegir la opción de Cataluña como país de origen de los participantes, al lado de España y del resto de estados independientes.

Queja oficial del PP

La web de inscripciones a la Carrera de la Merced está administrada por la empresa Chip Timing, S.L., si bien, los datos son incluidos en el fichero Usuarios de Servicios Deportivos, cuyo titular es el Ayuntamiento de Barcelona, ‘con la finalidad de gestionar los servicios deportivos promovidos, desarrollados u ofrecidos directa o indirectamente por el Ayuntamiento’.

El presidente del Grupo Municipal del PP en el Consistorio, Alberto Fernández Díaz, ha presentado este lunes una petición oficial al alcalde para que ‘se proceda a cambiar el procedimiento de inscripción’ en la carrera a través de la web ‘para evitar la diferenciación entre Cataluña y España en la casilla correspondiente al páis de origen del atleta que se quiere inscribir’.

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44 Comments en “Cataluña y España, dos países distintos e independientes para Trias”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. Partisano - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 14:16

    ” En 2011, el primer año de Xavier Trias (CiU) al frente del Ayuntamiento, el desplegable de la web de inscripciones también ofrecía la posibilidad de elegir entre todos los estados independientes o territorios coloniales, incluyendo entre ellos a Cataluña.”

    La considerará un territorio colonial, entonces.

  2. xpere - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 14:26

    A parte de treure escuma per la boca… què més sabeu fer?

  3. Hastaloscojones - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 14:40

    Hola??? Hay alguien ahí??? Toc! Toc! …..Gobierno Central??? Cuando tiene pensado dar un golpe en la mesa sobre este cachondeo??? INCREÍBLE lo que sucede, me deja perplejo con la pasividad que se toman las cosas…. Confío que tengan un As en la manga, sino, apaga y vámonos….

  4. Carlomagno - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 14:41

    Barcelona y el resto de Cataluña ,muy diferentes para miles de barceloneses.

  5. lia - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 15:09

    Gerard Bellalta, presidente del Partit Espanyol de Catalunya (PEC), ha pedido hoy a sus seguidores y simpatizantes que se desvinculen del acto del 12 de octubre en la plaza de Cataluña en favor supuestamente de la unidad de España. Bellalta cree que tras este acto subyacen los intereses políticos del PP y de Ciutadans. Pero sobre todo un objetivo: que el rechazo al separatismo sea canalizado a través del mismo Sistema que dotó de legitimidad y de medios económicos al separatismo, lo que a su juicio constituye “una contradicción difícilmente aceptable”.
    “Estamos cansados de que partidos que forman parte del Sistema y que han sido causa del problema secesionista que tenemos en Cataluña, se presenten hoy como abanderados de la unidad de España”, declaró el líder de los unionistas catalanes, quien considera una “broma de mal gusto” que “la mafia del PP y los tontos útiles de Ciutadans, encabezados por el progre de Albert Rivera, pretendan solucionar el problema del independentismo catalán con una patética concentración llena de aberrantes símbolos constitucionales”. Bellalta recordó la “condición izquierdista” de Rivera, su defensa de la inmigración y su apoyo a los proyectos de ingeniería social aprobados por los gobiernos del PSOE y del PP, incluidos los relacionados con el aborto, el homosexualismo y la ideología de género.
    El candidato del PEC a la Alcaldía de Barcelona dice sentirse “estafado” por los organizadores del evento, con quienes trató de contactar para conocer de primera mano los objetivos de la concentración. “Todavía estoy esperando que me devuelvan la llamada. Esta gente es tan traidora como la separatista. No se puede defender la españolidad de Cataluña defendiendo al mismo tiempo el aberrante engendro constitucional que dio cauce legal a este conflicto”, añadió Bellalta, para quien la defensa de la Constitución de 1978 es incompatible con la defensa de la unidad nacional. “Yo iría el 12 de octubre con cientos de los míos si entre las reivindicaciones de los organizadores estuviera la supresión del Estatuto de autonomía de Cataluña. Pero eso nunca lo pedirán porque uno y otro partido representan básicamente la misma porquería mierdocrática”.
    Bellalta recuerda cómo la obsesión de los organizadores del acto del pasado 12 de octubre no era otra que impedir la presencia en la plaza de Cataluña de símbolos vinculados con el anterior régimen. “Esta gentuza a mí no me engaña. Son mamporreros del Sistema que pretenden hacernos creer que la solución al desafío soberanista puede venir de la mano de esta casta traidora y de las instituciones corrompidas del Estado”.
    El empresario y político pidió a los responsables del PP y de Ciutadans “menos folclore callejero y más exigir al Gobierno central su acatamiento a los artículos 2 y 8 de la Constitución”. Y añadió: “Quienes han permitido que los separatistas instrumentalicen a su antojo la educación, la vida social y los medios informativos catalanes, carecen hoy de la mínima legitimidad para reivindicar nada en nombre de la unidad de España”.
    Tras calificar de “traidores” a Alicia Sánchez-Camacho y a Albert Rivera, Gerard Bellalta cree que la resolución del conflicto catalán solo puede resolverse a espaldas del actual sistema. “Yo exhorto a nuestros compatriotas españoles a que den la espalda a estos dos canallas (por Sánchez-Camacho y Rivera) que defienden únicamente sus intereses partidarios. Si quisieran una Cataluña española ya habrían expresado públicamente su abominación por el Sistema y los símbolos que sustentan a esos corifeos de la sedición”.
    Frente a los actos “pasteleros” previstos el 12 de octubre, Bellalta se mostró partidario de que “miles de catalanes y no catalanes pidamos ese día la intervencion del Ejército, la única institución que puede poner fin a un proceso rupturista que no hace sino alimentarse con las traiciones del PP y de Ciutadans”.

  6. Barcelonina - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 15:57

    Ni que lo digas Carlomagno, nada que ver. Sr. Trías entérese, Barcelona Is Not Catalonia!!!

  7. f b - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 15:59

    Ara si estic convencut que els independentistes son una colla de sumiatruites despilfarradors.

  8. Luis - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 16:13

    Cataluña y España, dos países distintos e independientes para Trias

    PERO PARA COBRAR CADA MES TAMBIÉN SABE DISTINGUIR DE QUE PAÍS HA DE COBRAR
    ESTO CON CORTAR EL GRIFO DE NÓMINAS A FINAL DE MES Y PROBLEMA RESUELTO , MARIANO ACTÚA YA

  9. OLVIDO - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 16:18

    Esto es un cachondeó de tres pares de collón. Siempre con la misma monserga.¡¡ VIVA ESPAÑA!!

  10. Una opinión más - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 16:26

    Esto es típico de la mentalidad del paleto en las fiestas locales de Villa Arriba, cuando se trata de inscribir a los participantes en la prueba de lanzamiento de boina: ¿Del pueblo, de Villa Abajo o forastero?
    Estas cosas dan mucha risa en ciudades como Nueva York o incluso ya Madrid, ciudades repletas de gentes procedentes de todas partes y en donde nadie pregunta ya a nadie de dónde es sino quién es.

  11. Pep - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 17:26

    Mientras haya imbéciles con poltrona que hagan estas cosas…

  12. Pere de Clariana - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 17:33

    @lia

    Veig que per fi ha trobat vostè una opció política que satisfà les seves reivindicacions anti-democràtiques. PP i Ciudadanos són massa tous, i tant que sí dona!

  13. ANS.HISPANO. - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 17:36

    Trias, deja de beber.

  14. Disidente - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 18:28

    Luís, totalmente de acuerdo. Solo quieren nuestro dinero. Como en España es bien visto que de lo que se roba al pobre se le de un poco en concepto de solidaridad, aquí en Catalibanya/Catalunya no: aquí solo se roba al pobre a base de impuestos y luego se le dice que todo se arreglará colgando una bandera bananera del balcón. Y siendo del Barça, una empresa privada que se enriquece con la estulticia del ciudadano de Barcelona. Una empresa privada que apenas paga por detener la ciudad cada vez que hay partido. El Separatismo es Parasitismo.

  15. Manel 21 - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 18:30

    Quina mala sort hem tingut amb els batlles a Barcelona:
    Hem tingut inútils, incultes, beguts, vagues, i la majoria corruptes i aprofitats, de “normals”, poquíssims.
    Això si, a veure si sabeu d’algun que no aquest “ben col · locat” i amb un munt de diners cobrint les espatlles.

  16. Cómo? - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 19:50

    Una forma sútil de etiquetar a los buenos catalanes, yo como Carlomagno y Barcelonina, soy barcelonés ante todo, y por supuesto Barcelona is not Catalonia.

  17. Trias - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 20:05

    Trias: Dentro de nada me pongo el chándal como Nicolás Maduro.

  18. Trias - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 20:55

    Por mucho que se empeñen, cataluña es una parte indivisible de España, con lo que pertenece a 47 millones de personas. Es una pena que algunos se crean dueños de lo que es de todos… es bastante penoso.. pero bueno, en mi barrio hay uno que dice que no es de este planete, es de marte (todos lo decimos que si que tiene razon…)

  19. Mariacruz - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 22:55

    Éstos son los ejecutores de ls CONCORDIA Y LA BUENA CONVIVENCIA

    ASI HICIERON XON EX.YUGISLAVIA ANTES D

    E EMPEZAR.

  20. Mariacruz - Martes, 27 de agosto de 2013 a las 23:00

    Que miren si tienen interés los Atlas Históricos Alemanes y verán x

  21. OtrodeBCN84 - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 04:28

    Opino igual Bcn is not Catalonia por lo menos con el nacionalismo cerrado con lo que nos la quieren vender

  22. ILUSO - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 09:00

    Pues yo pido la reindependencia de todos los barrios y villas que fueron engullidos por la Gran Barcelona, fundamentalmente, por motivos recaudatorios (baste decir que el eje comercial del municipio de Sants se convirtió en una gran fuente de ingresos para el ayto. de Barcelona. Y, esos barrios y villas, sí que fuereon independientes de Barcelona. No como Catalunya, que nunca lo ha sido, ni siquiera de la Corona de Aragón, salvo en sueños. Resumen: la pretendida independencia de Catalunya sólo es una pretensión dineraria, que juega con la buena fe de la gente.

  23. ramon - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 09:39

    de momento els alcaldes de Madrid no han pogut celebrar cap olimpiades jajaja…….

  24. Barcelonina - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 13:51

    ramon – Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 09:39

    de momento els alcaldes de Madrid no han pogut celebrar cap olimpiades jajaja…….

    i això et fa feliç? que trista la teva vida no? independentista segur!!!

  25. VENTUROSO - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 14:40

    Querido Trías, si somos dos países distintos e independientes, por qué coños sigue, v.gr., el BARÇA jugando NUESTRA (española) LIGA. Que la dejen y entonces me creeré tanta palabrería. Y que sus productos los vendan a China (que hay muchos chinos). Y por cierto, pregunto quién paga las pensiones a los catalanes (¿Cataluña, quizás?, me temo que es deficitaria en este tema).

  26. Catalunya - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 15:28

    Pues como buen catalán me voy a inscribir por España, porque Cataluña es mi comunidad autónoma, pero el pais ese del que hablais a veces, lo llamais: “Catalunya” a mi no me suena, he consultado mi atlas y la Wikipedia y ese pais no me aparece.

  27. jordi - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 18:14

    Si tant ens odieu… no sé de que us queixeu, a veure si encara us haurem de donar les gràcies per insultar-nos, expoliar-nos o intentar fer desaparèixer la nostra llengua !!! jajajaaja.

  28. R. S. - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 19:07

    Cataluña y España son países, como también lo es el *País* Vasco, así que no veo cuál es el problema. El formulario dice « País », no dice « Estado » o « País soberano ».

  29. Pep - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 20:47

    La verdad no sé por qué me habéis borrado el mensaje. Digo que este Trías es un cantamañanas como todos los de su cuerda, que siempre están con lo mismo…ellos se van forrando y al pueblo le echan un poco de patriotismo de vez en cuando y a vivir que son dos días.

  30. Ángel - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 20:55

    R. S. – Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 19:07

    Cataluña y España son países, como también lo es el *País* Vasco, así que no veo cuál es el problema. El formulario dice « País », no dice « Estado » o « País soberano ».

    Por lo que yo sé Cataluña no es ningún país. Historiográficamente hablando es una región de un país y legalmente es una comunidad autónoma… De país “je ne se pas”. Ahora que si me convences de que el amor hacia cataluña consiste en considerarla un país, un continente, un planeta o una galaxia…

  31. Amanda - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 21:39

    Que manía compulsiva esta de los nacionalistas!! no saber en nombre propio,han de usar el plural,hablan siempre por todos,parece que padecen algún trastorno mental serio y por eso se aglutinan en la confusión sistemática de apropiación indebida hasta de los pronombres;con las 4 simplezas de siempre,la atribución a los demás de sus propias maldades retorcidas y el famoso plural mayestático.

    El lumbreras del alcalde a puesto unas banderolas dobles para conmemorar el famoso año 2014, en la Diagonal por Balmes, con una imagen de mujer actual y otra que quiere ser una supuesta campesina de del 1714 ,donde pone ;para la liberdad.El señor trias con su sueldo ,el más alto de toda España y el doble amplio del sueldo del presidente del gobierno central…,como se ve el chiste de la opresión es ya un recochineo vicioso y encima sin ser nunca políticamente responsables de nada!!toda esa caterva de políticos,asesores etc etc si no sirven para nada salvo para cobrar, y gastar a mansalva a costa del bolsillo ciudadano,pues están sobrando;mejor repartir este derroche entre la ciudadanía.

  32. Amanda - Miércoles, 28 de agosto de 2013 a las 21:42

    error falta la H “ha puesto”

  33. El Orbe Hace Aguas - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 06:49

    Como dice cómo? esto puede ser una forma de etiquetar a buenos y malos catalanes según cómo se inscriben en la carrera.Para el comentario de “Catalunya”,por supuesto que Cataluña no es ningún país.Pero si quieres consultar una enciclopedia en la que dice que sí que lo es sólo tienes que leer la wikipedia en catalán en la que dice que Cataluña es un país constituido en comunidad autónoma dentro del Estado español.La wikipedia en catalán que se llama viquipèdia,dentro de la obsesión nacionalista por traducirlo todo,está claramente contaminada por el nacionalismo catalán.Y desconozco lo que dice la Enciclopedia Catalana pero no estaría de más echarle un vistazo.Señor Trias,no necesitamos alcaldes acomplejados y sectarios en Barcelona sino alcaldes que miren por el interés de los ciudadanos y por mejorar la ciudad.

  34. f b - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 10:06

    El concepto de país es muy vago y se puede utilizar para dar palmaditas en la espalda a los que te siguen la corriente. Por ejemplo al penedés también se le llama “Pais del Cava”, igualmente en ingles existe la terminología “wine country” para denominar una zona de California, ello no conlleva nada a nivel legal.
    Todos sabemos en el fondo lo que es un país, una nación, un estado, y hasta hoy España lo es y Cataluña no.
    Sigo empecinado en que robarle el derecho a decidir a los Españoles sobre su propio país es una barbaridad (moral y legal) y no entiendo los partidos de ámbito estatal que lo defienden (por ejemplo izquierda Unida) que le están quitando el derecho a decidir a sus compatriotas andaluces (por ejemplo)..

  35. ja hi som - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 12:31

    “De país “je ne se pas”. ”

    Voilà:
    La RAE sí ho sap:

    país.

    (Del fr. pays).

    1. m. Nación, región, provincia o territorio.

    2. m. paisaje (‖ pintura o dibujo).

    3. m. Papel, piel o tela que cubre la parte superior del varillaje del abanico.

  36. mitos nacionalistas de España - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 17:28

    Esta mitificación nacionalista es enormemente simplificadora, por no decir abiertamente falseadora de la realidad. Napoleón no pretendía convertir a la monarquía española en un territorio dependiente del imperio francés, sino cambiar la dinastía reinante; algo ni extraordinario ni repugnante para la tradición española, ya que había ocurrido tan
    sólo cien años antes, con resultados positivos, según la opinión general, y de ningún modo había originado una situación de dependencia formal respecto de Francia. Pese a algún proyecto anterior de anexionar a Francia el territorio situado al norte del Ebro y
    compensar a la monarquía española con parte de Portugal8
    , el tratado de Fontainebleau
    fue explícito a este respecto, y lo fue por insistencia de los negociadores españoles, que
    consideraron este punto innegociable: el territorio español (incluido el imperio americano) se mantendría unido, con los mismos límites que poseía anteriormente, y desvinculado de cualquier otra monarquía exterior. El decreto por el que Napoleón nombraba a
    su hermano José para el trono español le garantizaba, en su primera cláusula, «la independencia e integridad de sus estados», y así lo ratificó el estatuto de Bayona. La guerra
    que comenzó en mayo de 1808 no fue, pues, una «guerra de independencia», puesto que
    no se trataba de liberar a un territorio sojuzgado por un poder imperial.

    http://www.juntadeandalucia.es/educ....c/4162.pdf

    José Álvarez Junco catedrático de Historia en la Universidad Complutense de Madrid.

  37. mitos nacionalistas de España - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 17:56

    Queda claro, pues, que el concepto de Reconquista, tal como surgió en el siglo
    XIX y se consolidó en la historiografía de la primera mitad del XX,se convirtió en
    uno de los principales mitos originarios alumbrados por el nacionalismo español.Desde luego, es ridículo reducir esta propuesta interpretativa a una soflama franquista,de la misma forma que sería falso e injusto identificar a los historiadores cuyas
    ideas acabamos de glosar con el régimen dictatorial que se instauró en España en
    1939 –bastaría recordar los problemas que hubo de padecer Menéndez Pidal durante el mismo o el largo exilio de Sánchez Albornoz-. Sin embargo, no puede negarse que su fuerte carga nacionalista, cristiana y castellanista permitía una fácil asimilación y utilización por parte del nacional-catolicismo……………la reacción que
    se produjo en las montañas asturianas frente a la dominación musulmana no tuvo
    nada que ver con las razones políticas y religiosas que conforman el ideal de la
    Reconquista, sino con los tradicionales motivos de orden socioeconómico que ya
    habían llevado a astures, cántabros y vascones a enfrentarse con otras sociedades
    expansivas y antagónicas,como la romana y la visigoda:nada nuevo había en la resistencia y el enfrentamiento armado contra los musulmanes,sólo continuación de un
    proceso secular…..El impacto de estas ideas sobre los fundamentos supuestamente históricos del
    nacionalismo español, tal como se había formado en el siglo XIX, y especialmente
    sobre los principios y la propaganda historicista del nacional-catolicismo,justo en el
    momento en el que el régimen comenzaba a tambalearse,fue notable:ni los astures
    de Pelayo habían pretendido la recuperación del reino y de la unidad política de
    tiempos visigodos, ni habían luchado contra los musulmanes por la restauración del
    catolicismo. Sus motivaciones habían sido de orden socioeconómico y sólo muchas
    décadas después se había inventado un argumentario vindicador,unionista y cristiano para justificar y dar trascendencia a un movimiento que no era sino la continuación de lo que venía ocurriendo en aquella zona desde siglos antes.Ante tal cúmulo de evidencias,sólo podía llegarse a la conclusión,como hicieron los propios autores, de que el concepto de Reconquista, entendida como «una empresa nacional», era
    FICTICIO.

    http://www.durango-udala.net/portal....1945_3.pdf

    Francisco Garcia Fitz historiador medievalista i professor de la Universitat d’Extremadura

  38. R. S. - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 19:04

    [Ángel]

    Consulta tu diccionario. Un “país” no tiene porque ser necesariamente independiente. Se dice el País Vasco (comunidad autónoma de España, por si no lo sabías), los Países del Loira (región de la muy centralista Francia), los Países Bajos (que, como su nombre lo indica, es un Estado formado por varios países como Frisa, Groninga, o Limburgo), el País de Gales (región del Reino Unido), los Länder (“Países”) alemanes…

  39. ebusk55 - Jueves, 29 de agosto de 2013 a las 23:30

    ya, dos paises distintos por eso se encadenan para pedir la independencia y organizan tantos saraos independentistas.
    verdaderamente estos independentistas están necesitados de un especialista en enfermedades mentales, porque parece que han perdido la orientación, no saben diferenciar la verdad de la ficción.¿y qué enfermedad es esa?

  40. Orgasmus - Sábado, 31 de agosto de 2013 a las 19:41

    aquestes son les coses que “de veritat preocupen a la gent” oi? :-)

  41. Juan Alonso - Domingo, 1 de septiembre de 2013 a las 13:34

    ¿Y no es de sinvergüenzas estar cobrando de un municipio español?

  42. Gerardo - Lunes, 2 de septiembre de 2013 a las 04:26

    España, lamentablemente, sufre aún hoy las secuelas y consecuencias de la dictadura franquista, esto se hace evidente en la filosofia y la politica de los mal llamados “nacionalismos”, pues se alimentan de los mismos esquemas dictatoriales del franquismo. Si no, vean lo que hacen con las lenguas vernaculas en Cataluña y Euskadi, imponerlas a los que hablan español, y lo que es mas grave, sin que el gobierno del estado haga nada para impedirlo, y esto de las lenguas es solo lo mas visible, pues existen otras areas en donde el adoctrinamiento y la manipulacion es todavia peor, y de nuevo, nadie hace nada para detenerlo. Esto se esta acumulando y cuando estalle, el golpe va a ser duro.

  43. f b - Lunes, 2 de septiembre de 2013 a las 10:29

    Totalmente deacuerdo Gerardo, en España sufrimos el complejo de haber vivido bajo la dictadura durante 40 años, de ahi la diferencias con como por ejemplo otros estados como Francia trata a las minorias (incluida la Catalunya Nord).
    Con lo que estan haciendo los nacionalistas lo que se consigue es que gente que antes ni prestaba atencion a estos temas este despertando de su letargo para protestar de los abusos de una Generalitat que solo trabja para el 50% que habla catalan (como lengua materna).

  44. ANS. HISPANO - Lunes, 2 de septiembre de 2013 a las 12:02

    ENTREVISTA A JAVIER BARRAYCOA, AUTOR DE
    “HISTORIAS OCULTADAS DEL NACIONALISMO CATALÁN”
    16 Septiembre 2011
    Navarra confidential.Com

    Companys, el “presidente Mártir”, de joven militó en el lerrouxismo y se dedicaba a disolver sardanas a bastonazos. Los “mozos de escuadra” eran una tropa españolista, monárquica y borbónica. La Diada no tiene un origen nacionalista. Hasta el Día de la Hispanidad es una invención catalana

    El libro “HISTORIAS OCULTADAS DEL NACIONALISMO CATALÁN”, escrito por Javier Barraycoa y publicado por la Editorial Libros Libres, promete sacar a la luz algunos de los mitos históricos en los que todos los separatismos, en este caso el catalán, apoyan su actual discurso antiespañol. La siguiente entrevista con el autor apunta algunas de las revelaciones, a menudo explosivas, que pueden encontrarse a lo largo de sus páginas.

    Ha escogido un título provocativo, para este libro …
    El libro no pretende ser una provocación sino una invitación a conocer mejor Cataluña, tanto a catalanes, catalanistas como al resto de españoles. Hoy ni siquiera los catalanistas ni los nacionalistas conocen bien la historia de Cataluña. Este es un libro escrito por amor a lo catalán y deseando que ayude a que en el resto de España se nos conozca mejor.

    ¿Hay alguna diferencia entre catalanistas y nacionalistas catalanes?
    Los primeros “catalanistas” eran lingüistas e historiadores interesados en conocer mejor el catalán y la historia de Cataluña, como Milà y Fontanals y otros. Eran normalmente católicos, conservadores, escribían en castellano, se sentían españoles sin complejos y no tenían ningún interés en convertir ese movimiento en algo político. De hecho a la lengua catalana ni siquiera la llamaban así, la denominaban “Llemosí”. Ser catalanista a mediados del XIX significaba ser un folklorista o una persona interesada por la cultura catalana. El nacionalismo catalán, como opción política, surgirá muy tardíamente y liderado por un conservador: Prat de la Riba. Paradójicamente el nacionalismo catalán originalmente fue de “derechas”.

    ¿Y entonces cuándo surgió el catalanismo político?
    El catalanismo tiene dos arranques políticos diferentes. Por un lado un catalanismo de izquierdas, republicano y federalista, liderado por Almirall. La explicación de este catalanismo es la frustración ante la caída de la I República. Ésta fue liderada por catalanes pero fracasó. Almirall se enfadó con Pi y Margall porque un catalán impidió la proclamación del Estado catalán. Sin embargo, Almirall siempre consideró que su nación era España y Cataluña era su Patria. Y, con él, así pensaban todos primeros catalanistas de izquierdas. Podemos decir con toda tranquilidad que no eran nacionalistas. El pendón federalista estaba escrito en castellano y no usaba siquiera las cuatro barras. Almirall, acabó militando en el españolísimo Partido Radical de Lerroux.

    ¿Y la rama derechista del catalanismo?
    El catalanismo de derechas emergió más tarde y acabó configurándose como nacionalismo. La inmensa mayoría de sus militantes originalmente eran católicos y moderadamente regionalistas, pero liderados por un pequeño grupo de jóvenes nacionalistas conservadores y una potente burguesía que necesitaba un instrumento político para defender sus intereses ante la caída del Imperio español. Eran tan escasos los nacionalistas que el primer gran partido catalanista tuvo que llamarse Lliga Regionalista, pues las expresiones catalanista o nacionalista sonaban excesivamente fuertes incluso para ellos.

    ¿Y este catalanismo ya era antiespañol?
    Bueno, aquí empieza la complejidad del catalanismo. Prat de la Riba escribió y defendió la existencia de un Estado español compuesto por nacionalidades, lideradas por Cataluña. No tuvo ningún reparo en reclamar que se volviera a configurar un imperio español. Eso era lo que además quería la burguesía que le promocionó. Otros nacionalistas catalanes tuvieron itinerarios curiosos, pasando del catalanismo al españolismo, o viceversa, muchas veces abruptamente.

    ¿Algún ejemplo de “conversos”?
    No pararíamos. Ya hemos dicho que Almirall, fundador del catalanismo de izquierdas, acabó en el españolismo. Cambó, sucesor de Prat de la Riba, a pesar de su ambigüedad calculada en torno a su relación con lo español, acabó apoyando a Franco durante la Guerra Civil. Buena parte de los fundadores de la Lliga acabaron siendo franquistas. Companys, el “presidente Mártir” de joven, militó en el lerrouxismo y se dedicaba a disolver sardanas a bastonazos (pues la sardana se había convertido en el símbolo del catalanismo conservador). Maciá, igualmente, pasó de ser un entusiasta militar monárquico y españolista a liderar el nacionalismo ya separatista durante la II República.

    ¿Tiene entonces algún fundamento histórico el nacionalismo catalán o se trata de sentimientos?
    El paso del catalanismo al nacionalismo político estuvo enmarcado por el romanticismo que inundaba Europa. El romanticismo por su propia naturaleza emotiva deformaba la historia y creaba símbolos. Por eso los nacionalistas actuales no suelen hablar de historia, pero se reafirman en sentimientos. Muchos de los símbolos catalanistas nada tienen que ver la historia de Cataluña, empezando por el 11 de septiembre. Por cierto, no hay ninguna nación en el mundo que tenga como fiesta nacional una derrota, en todo caso se celebran victorias. Eso nos dice mucho más de lo que imaginamos.

    ¿La diada nacional de Cataluña no es catalanista?
    Quiero decir que los catalanes derrotados en 1714 luchaban por un Rey de España, fue una guerra de sucesión, no de secesión. La manifestaciones de españolismo fueron más que evidentes en todos los autracistas. Además también hubo muchos catalanes felipistas. Hubo una verdadera guerra civil dentro de Cataluña. De hecho los “Mozos de Escuadra” fueron originalmente tropas de represión contra los catalanes austracistas.

    ¿Los Mozos de Escuadra, por tanto no serían catalanistas?
    No, que va. Fueron tropas tan fielmente españolistas, monárquicas y borbónicas, que un catalán, Prim, suprimió el cuerpo ante la caída de Isabel II. Eran tan españolistas y eficaces que se tomaron como modelo para formar la Guardia Civil. Fueron restaurados por los carlistas y mantenidos tras la restauración. Pero, paradójicamente, Prat de la Riba, en el siglo XX quiso suprimirlos pues no se fiaba por su manifiesta devoción españolista. Sería divertido y sorprendente escribir la historia de los Mozos de Escuadra, desde su origen hasta su restauración por parte de Franco en los años 50.

    ¿Otros imaginarios nacionalistas, por favor?
    No pararíamos. El himno de Cataluña, Els segadors, por ejemplo …

    Cuente …
    En su origen era una canción tabernaria que hacía referencia al Corpus de Sangre, una refriega en Barcelona allá por 1640. La canción, escrita en métrica castellana, hacía referencias religiosas a la devoción del pueblo catalán y su reconocimiento en el liderazgo de Cristo. Pero la letra fue cambiada radicalmente por Emili Guanyabens, un anarquista y espiritista en relaciones con la masonería, convirtiéndola en una canción revolucionaria que emanaba odio contra el “enemigo”. La letra fue “impuesta” como himno de Cataluña por el catalanismo de izquierdas. Pero los primeros catalanistas conservadores no la aceptaban como himno por su carácter revolucionario (hoy los catalanistas conservadores la cantan con entusiasmo). Catalanistas de izquierdas de principios del siglo XX, como Rovira y Virgili, desdeñaban esta efeméride, pues consideraban que el pueblo catalán era fanáticamente religioso, por aquellas fechas. De hecho apareció un “Ejército cristiano” a favor del rey de España. Sin embargo hoy los catalanista idolatran este hecho histórico (vaciándolo de contenido, claro).

    Siga …
    La propia sardana fue una imposición del primer catalanismo conservador deseoso de tener un símbolo cultural común. La sardana apenas fue conocida por los catalanes hasta principios del siglo XX. Jacinto Verdaguer reconocía que sólo había visto bailar una vez en su vida una sardana.

    ¿Y respecto a la lengua, qué hay de cierto o de falso sobre las acusaciones de imposición del castellano?
    Aquí mejor recomiendo la lectura del libro. Los archivos de la corona de Aragón nos muestran la realidad. Los documentos oficiales de la Diputación de Cataluña están en latín, castellano, catalán, incluso árabe. La Corona de Aragón así como Cataluña y Barcelona era plurilingüe. Las escuelas de traductores de entonces, los documentos y los estudios serios así nos lo demuestran. Durante varios siglos en buena parte de Cataluña se hablaba el mozárabe y los poetas catalanes escribían en occitano. Y el castellano ya se hablaba, y en él se escribía, en Barcelona desde hace muchos siglos. Y en italiano se representaban las obras de teatro. Para colmo, en los documentos medievales oficiales de la Diputación Catalana, casi siempre que se refieren a Cataluña lo hacen como “Provincia” y escasamente como nación.

    O sea, ¿no se puede hablar de una lengua propia?
    En el caso de Cataluña es bastante absurdo ¿qué es una lengua propia? La lengua propia de Castilla sería el bable, si nos atendemos a la historia. El castellano fue una lengua que apareció en la periferia de Castilla. Nunca hubo una oposición catalán-castellano o Cataluña-Castilla, como se nos ha querido hacer creer. Incluso hay curiosidades …

    ¿Respecto a la relación Castilla -Cataluña?
    Sí, si atendemos al origen etimológico de la palabra “Cataluña”, hay varias interpretaciones. Por cierto, nunca he conocido un catalanista que se haya preocupado por saber de donde viene la palabra Cataluña. El origen está, muy probablemente, en “castellanus”, que así se denominaban a los habitantes de los castillos catalanes. La palabra fue derivando en varias formas por influencia francesa, chatlar, chatelain, etc., hasta llegar a “catalán”, y de ahí “Cataluña”. Por tanto, esencialmente, “Cataluña” y “Castilla” significan lo mismo, tierra de castellanos o habitantes de castillos.

    Esto es muy fuerte, decirlo así …
    Sí, pero es lo que es. Suena tan raro como decir que el Real Madrid lo fundaron dos hermanos catalanes, o que uno de los primeros equipos de fútbol fundados en Barcelona se llamaba el Madrid de Barcelona. Pero esto es la historia y no podemos cambiarla, te guste o no.

    Yo pensaba que el Barcelona era el equipo catalán por excelencia …
    Nunca fue así. En su origen, el suizo Gamper fundó el equipo del Barcelona, prohibiendo que jugaran catalanes. Sólo podían jugar extranjeros. El Español se fundó como un equipo en el que pudieran jugar los catalanes, como así fue. Toda la iconografía del Barça, era suiza y protestante. El español, a petición de un socio, cambió el color amarillo de su camiseta por el blanquiazul, color de las enseñas de los almogávares y de la Inmaculada. Era una respuesta catalana al Barça de los extranjeros.

    Y ahora Usted me dirá que el Toro de Osborne es también catalán …
    Pues en cierta medida sí. El nacionalismo declaró la guerra a los famosos toros por ser símbolo de españolismo. Pero el toro fue diseñado por un comunista y retomado por un famoso publicista catalán, ya fallecido, que fue el que organizó toda la campaña de plantar las conocidas siluetas del toro por toda la geografía española. Se puede decir que si el toro de Osborne forma parte de nuestro imaginario colectivo es gracias a un catalán.

    A ver si ustedes los catalanes van a ser más españoles que el resto de los españoles …
    El siglo XIX fue definido por autores como Madariaga como aquel siglo en el que Cataluña se mostró españolísima. Hasta el gran historiador, republicano y catalanista, Rovira y Virgili, reconocía que el pueblo catalán en el siglo XVIII se volvió entusiásticamente español y borbónico. Cuando aún no existía Madrid, ni el nombre de Cataluña, el territorio se designaba “Marca hispánica”, el Obispado de Tarragona ostentaba el título de Primado de las Españas, y en los documentos francos cuando hablan de los catalanes se refieren a ellos como de “natione hispana” o los documentos del siglo VIII nos hablan de los hispanos de Barcelona. Cuando no existía siquiera Castilla, lo que es ahora geográficamente Cataluña era el epicentro de Hispania. Coja los cronistas medievales catalanes y se llevará una sorpresa mayúscula, todos, absolutamente todos, al hablar de Cataluña la consideran las “Españas”.

    ¿Tiene algo más para desmontarme esquemas?
    Sí, el 12 de octubre es actualmente una fiesta española. Originalmente fue una fiesta privada de los catalanistas en el Círculo Hispano ultramarino de Barcelona, un centro dedicado a impulsar las redes comerciales en América de los burgueses catalanistas. Tras la caída de Cuba se intentaba mantener las relaciones afectivas y económicas con Hispanoamérica. Un periodista asturiano dio cuenta de esta celebración y rápidamente se fue extendiendo por toda España. Otro dato curioso es que la fiesta por excelencia en Madrid, “el dos de mayo”, lo fue a petición de un catalán, Antoni Campmany, en las Cortes de Cádiz. Quería que fuera una fiesta para toda España.

    Bueno, pero al menos confírmeme que Franco persiguió el catalán
    Al principio sí, era lo “lógico” tras acabar la guerra: prohibiciones, juicios, ejecuciones, etc. Pero el catalán se fue abriendo paso bastante bien durante el franquismo. Había censura de textos en catalán pero no por la lengua, sino por los contenidos. El censor en Barcelona, por cierto, era catalanoparlante. Se pueden contabilizar decenas de editoriales que publicaban sin ningún problema en catalán durante el franquismo. Eso sí, no estaban subvencionadas. Durante el franquismo, especialmente al final del Régimen, se hacían cursos de catalán, había programas de radio, de televisión en catalán e incluso se reconoció oficialmente como lengua legal para la enseñanza primaria. ¿Sorprendente no? Más cuando ahora te dicen, y yo lo he oído, que Franco prohibió “hablar” en catalán. Por cierto, Joaquín Viola, el gran impulsor del catalán dentro del franquismo, fue asesinado durante la transición por terroristas separatistas.

    ¿Me está diciendo que no hubo resistencia catalanista al franquismo?
    Hubo varias resistencias al franquismo, especialmente la de los comunistas en la clandestinidad que nada tenían de catalanistas. La resistencia catalanista fue escasa y centrada especialmente en elementos burgueses y entornos eclesiásticos. Pero lo que verdaderamente erosionó el régimen en Cataluña, fue la desafección de los hijos de las familias franquistas, que se hacían marxistas tras pasar por colegios religiosos y llegar a la Universidad. Esto sí que es lo que hay que estudiar, de donde provenían esos jóvenes revolucionarios y uno descubrirá que la mayoría no venían precisamente de los barrios obreros, sino que iban a la Universidad y provenían de las “familias bien”.

    ¿Es, por tanto, Usted un “revisionista”?
    No, este no es un libro de historia, es un libro de historias. Pequeñas historias, hechos, acontecimientos que ilustran lo que fue el catalanismo y lo que fue Cataluña. Creo que muchos catalanes se sorprenderán y me gustaría que este libro ayudara a que en el resto de España se nos admirara y no rechazara. Cuando de joven fui a hacer el servicio militar a Madrid, al decir que era catalán, los mandos se admiraban: “¡un catalán!” como si fuéramos fantásticos. Y te daban los puestos de responsabilidad, pues se suponía que un catalán era mucho más serio y estaba mejor preparado que otros españoles. Esta experiencia la tuve en mis primeros viajes fuera de Cataluña: “¡Ah, un catalán!”, oía siempre con admiración. Ahora vas por España y casi tienes que disculparte por ser catalán. Este es un libro para redescubrir Cataluña, para querer amarla,

    ¿Y qué más, a parte de lo que nos ha contado, puede encontrar un lector en él?
    El lector descubrirá que hubo un pensamiento racista catalanista. Cataluña que fue avanzada en muchas cosas, acogió, al menos ciertos intelectuales catalanistas, el racismo pseudocientífico que venía de Europa. Muchos catalanistas acusaban al resto de españoles de ser semitas, moros, incluso alguno propuso que los catalanes teníamos un hueso especial en la cabeza que nos diferenciaba del resto del mundo. En el libro también se descubrirá el papel del catalanismo en la Guerra Civil. Hay muchas sorpresas. Hubo catalanistas radicales que intentaron asesinar a Companys, por ser demasiado moderado. O, como botón de muestra, la primera organización fascista española se fundó en Barcelona. El catalanismo tuvo su deriva “fascista”, sus vinculaciones con Mussolini, y tuvo también su particular Duce, Dencàs, presidente del Estat Català. Pero todo eso lo dejo para que el lector lo descubra.

    Entonces habrá que leer el libro …
    Sí, me temo que sí.

    http://www.libroslibres.com/ficha_libro.cfm?id=278

    http://www.libertaddigital.com/opin....39384.html

    http://www.abc.es/20110918/espana/a....80341.html

    http://www.elotrolado.net/hilo_hist....an_1676804

    http://www.elotrolado.net/hilo_hist....an_1676804

    http://youtu.be/FfS4BBosjPQ

    http://www.youtube.com/watch?v=FfS4....e=youtu.be

    HISTORIAS OCULTADAS DEL NACIONALISMO CATALÁN

    Hoy, en Cataluña, se toman como realidades multiseculares toda una serie de hechos que en realidad se han incorporado al imaginario catalanista sólo muy recientemente. Por el contrario, tradiciones muy arraigadas durante siglos, como las fiestas taurinas, son tomadas como elementos extraños. El propio catalanismo, con apenas un siglo de historia, pretende encarnar el alma de una Cataluña casi milenaria, reconfigurando no sólo la historia de Cataluña sino la del propio catalanismo.

    Dos antiguos militantes del grupo terrorista e independentista Terra Lliure, Oriol Malló y Alfons Martí, escribían hace años un potente alegato anticatalanista titulado En tierra de fariseos. La obra, muy peculiar, denunciaba entre otras cosas el descaro del catalanismo al tergiversar la historia:

    “El catalanismo inventa Cataluña y cree sus mentiras a pies juntillas. Todo lo que se oponga al envoltorio virtual, fantasmagórico, que absorbe las almas, las historias y los entornos del catalán concreto debe desaparecer”.

    Con otras palabras, y evidentemente con otra intención, coinciden con una expresión de Torras i Bages –el llamado Patriarca de Cataluña, por su influencia y ascendencia espiritual– cuando avisaba del peligro de construir una “Cataluña de papel”. Se refería Torras i Bages a los intentos de erigir una Cataluña moderna desarraigada de su tradición, de su historia real y de su herencia espiritual, que a nada podían llevar, sino a extinguir la verdadera Cataluña. De hecho, el nacionalismo moderno pretende dotar al catalán de una identidad que nada tiene que ver con la identidad de los hombres que ocuparon estas tierras durante siglos. Peor aún, se puede sospechar que el innegable triunfo actual del catalanismo, más que reafirmar una identidad cultural, ha provocado un vaciamiento identitario, sólo sustituido por cuatro elementos simbólicos, tres agravios históricos y altas dosis de sentimentalismo.

    En la obra mencionada, “En tierra de fariseos”, Oriol Malló y Alfons Martí sentenciaban con toda rotundidad:

    “El catalanismo ha conseguido su mayor éxito: convertir Cataluña en un desierto de almas. No quedan tenderos, republicanos, burgueses ni obreros. Casi tampoco católicos de comunión diaria. Todos somos clase media, champiñones de una nueva especie cultivada en el estercolero de la posguerra. Sólo sabemos que fuimos víctimas de Franco, que somos los buenos, y nos basta. Aunque nada sea verdad”.

    Tremendas palabras, en la medida que se acercan a la realidad. Cuanto más se alzan las voces reclamando la identidad cultural de Cataluña, más fácil es detectar la vacuidad identitaria y espiritual que reina en la actual sociedad catalana.

    El doctor Francisco Canals, que fuera catedrático de Metafísica en la Universidad de Barcelona, catalán de raigambre y un profundo estudioso del catalanismo, lo caracterizaba de la siguiente forma:

    “El nacionalismo es al amor patrio lo que es un egoísmo desordenado en lo afectivo, y pretendidamente autojustificado por una falsa filosofía, a aquel recto amor de sí mismo que se presupone incluso en el deseo de felicidad (…) El nacionalismo, amor desordenado y soberbio de la nación, que se apoya con frecuencia en una proyección ficticia de su vida y de su historia, tiende a suplantar la tradición religiosa auténtica, y a sustituirla por una mentalidad que conduce por su propio dinamismo a una idolatría inmanentista”.

    Esta autoidolatría a través de la proyección en el colectivo esconde muchos resortes psíquicos. El psicólogo norteamericano Oliver Brachfeld, en una obra titulada Los sentimientos de inferioridad, plantea la cuestión de los sentimientos de superioridad e inferioridad en los pueblos pequeños. Entre varios casos, hace alusión al catalanismo político como “un complicado pero en el fondo sencillo fenómeno socio-económico-psicológico, cuyo motor anímico era el resentimiento, engendrado por un violento complejo de inferioridad-superioridad”. Ciertamente, el espíritu catalanista (…) ha tenido que debatirse entre el sentimiento de superioridad sobre los otros pueblos hispanos y la queja constante de estar oprimidos.

    ¿Cómo resolver la contradicción entre la idea de ser superiores y la afirmación de que los inferiores os han dominado durante siglos? Difícil solución tiene la aporía.

    En todo resentimiento se esconde un desprecio hacia lo que uno mismo es. El poeta catalán decimonónico Joaquín Bartrina, en una famosa poesía, escribía:

    “Oyendo hablar un hombre, fácil es
    saber dónde vio la luz del sol.
    Si alaba Inglaterra, será inglés.
    Si os habla mal de Prusia, es un francés
    y si habla mal de España… es español”.

    Por eso, en los habituales desprecios del catalanismo hacia lo español es donde mejor se demuestra la españolidad de nuestros nacionalismos.

    Durante mucho tiempo, en la Cataluña rural se vio en el catalanismo una especie de extravagancia de “los de Barcelona”, especialmente de algunos burgueses. De hecho, no podría entenderse el catalanismo sin la voluntad de la burguesía catalana de acoger esta nueva ideología. Una ideología que ha sobrevivido a la conservadora burguesía catalana para acabar arraigando en los elementos más izquierdistas de Cataluña. Hoy, no deja de ser divertido contemplar cómo una ideología que arrancó de los elementos más conservadores de la sociedad catalana es defendida a ultranza por la izquierda.

    EL MITO DEL CORAZÓN DE MACIÁ Y EL SUICIDIO DE XIRINACHS:

    Una anécdota histórica, no muy conocida, ilustra perfectamente lo que el nacionalismo es, respecto de su tratamiento de la historia. Corrían las últimas semanas de la Guerra Civil y todos los republicanos preparaban su huida de Barcelona. Tarradellas, en esos tiempos de incertidumbre, mandó a un funcionario al cementerio para recoger el corazón de Macià. Cuando falleció el primer presidente de la Generalitat republicana, en una extraña ceremonia de carácter masónico, se decidió preservar su corazón en una urna que se depositó en la misma tumba. Tarradellas, en un arrebato patriótico, decidió llevarse al exilio la urna con el corazón de Macià y enterrar el cuerpo en otra tumba para que no fuera profanado por las fuerzas nacionales. Durante el exilio, la urna y su custodia dieron lugar a todo tipo de anécdotas que acabaron felizmente. Regresado Tarradellas a Cataluña, decidió realizar protocolariamente la entrega del corazón de Macià a su familia el 10 de octubre de 1979. El acto se celebró en el Palacio de la Generalitat, y luego los familiares y Tarradellas, en privado, se dirigieron al cementerio. Lo que ya no se suele contar es la sorpresa que se llevaron al depositar de nuevo la urna.

    Resulta que ahí ya había otra con un corazón. El caso es que el funcionario que había enviado Tarradellas en 1939, posiblemente con las prisas, prefirió ir a buscar otro corazón más asequible y colarle un gol al político republicano. Así, Tarradellas estuvo cuarenta años paseando un corazón por Europa, como custodiando la quintaesencia de Cataluña, que ni siquiera era el de Macià. En esta anécdota, como en el propio nacionalismo, la ilusión sustituye la realidad. Cuando la clase política actual, bastante deprimente, habla de Cataluña, uno tiene la sensación de que nada tiene que ver con la Cataluña real.

    Entre las figuras trágicas del catalanismo reciente, y no hay pocas, destaca una: la de Luis María Xirinachs i Damians. Era un escolapio de familia franquista que acabó rebelándose contra la jerarquía eclesial. Sustituyó su entusiasmo religioso juvenil por un arrebato antifranquista que le llevó a prisión. Con la transición, en 1977 y gracias a su fama, logró ser elegido senador por Barcelona. Luego se aproximó al independentismo revolucionario y en 1980 encabezó la candidatura al Parlamento de Cataluña del Bloc d’Esquerra d’Alliberament Nacional (BEAN), embrión de grupos revolucionarios separatistas. En sus últimos años, olvidado por la clase política y por la Cataluña que pretendía liberar, inició una acampada ante el Palacio de la Generalitat. Cual nuevo Gandhi, pretendía así conseguir la independencia, aunque simplemente constituyó un elemento pintoresco en la plaza de San Jaime. En 2007, presa de una enfermedad y absolutamente desencantado con la clase política catalanista, preparó su suicidio. Dejó una breve nota, titulada “Acto de Soberanía”. El texto es estremecedor, en la medida en que denota el trance psicológico del personaje, y dice así:

    “He vivido esclavo 75 años en unos Países Catalanes ocupados por España, por Francia (y por Italia) desde hace siglos. He vivido luchando contra esta esclavitud todos los años de mi vida. Una nación esclava, como un individuo esclavo, es una vergüenza para la humanidad y el universo. Pero una nación nunca será libre si sus hijos no quieren arriesgar su vida en su liberación y defensa. Amigos, aceptadme este final absolutamente victorioso de mi contienda, para contrapesar la cobardía de nuestros líderes, masificadores del pueblo. Hoy mi nación deviene soberana absoluta en mí. Ellos han perdido un esclavo. ¡Ella es un poco más libre porque yo estoy en vosotros, amigos!”

    La identificación entre la nación y el propio yo, entre las ofuscaciones personales y las colectivas, entre la liberación y la autoeliminación, no deja de ser sintomática de la situación actual. Aquellos que se lanzan a la liberación de Cataluña, posiblemente quieran, sin saberlo, liberarla de sí misma, de lo que fue y de lo que debería ser. Por eso, con la hipotética independencia de Cataluña se produciría algo que sería muy difícil de entender para sus artífices: la muerte de Cataluña.

    UN TORO, UN BURRO Y EL MOTIVO DE ESTE LIBRO:

    Corrían los años noventa del siglo XX. Poco a poco, en Cataluña, especialmente en Barcelona, se puso de moda colocar una pegatina del famoso toro de Osborne en la parte trasera del coche. Este distintivo era especialmente llamativo en los taxis por estar colocado sobre fondo amarillo. Esta costumbre, en principio nada politizada y absolutamente espontánea, fue tomada como un agravio simbólico por parte de ciertos elementos nacionalistas. Un empresario gerundense, del Pla de l’Estany, ideó un contraataque lanzando la campaña Planta’t el Burro (colócate el burro). Se trataba de difundir una pegatina del dibujo de un burro autóctono, el burro catalán, que debía representar el espíritu de esfuerzo, constancia y abnegación de los catalanes. Así se contrapesaba el espíritu de la España cañí que representaba el toro. De hecho, los elementos independentistas más radicales habían iniciado años antes una campaña de eliminación de los famosos toros de Osborne, acudiendo a la nocturnidad para derribarlos. Como el que no quiere la cosa, en Cataluña se vivió una guerra de símbolos entre apasionada y absurda. La historia de ambos símbolos no está exenta de significantes que se les escaparon a los iniciadores de la campaña del burro.

    El toro de Osborne, tan odiado por la izquierda separatista, fue diseñado por Manolo Prieto para representar el brandy Veterano. Prieto, colaborador de la agencia Azor, era un redomado comunista, que ideó el famoso toro inspirado en los carteles que el valenciano Josep Renau había dibujado para promocionar las corridas de toros en la España republicana durante la Guerra Civil. Sin embargo, sobre la autoría siempre ha habido discusiones. El 9 de abril de 1998 aparecía en diario “El País” el siguiente obituario:

    “El publicista Miquel Monfort, creador del popular toro de Osborne, ha fallecido a los 62 años de edad a causa de una crisis cardiaca. Monfort había nacido en Terrassa y residía en Sant Cugat. Creó primeramente la empresa Dana y más tarde la agencia MMLB, que hizo campañas por España y América Latina.

    Pero, sobre todo, Monfort será recordado por crear la figura del toro de la marca Osborne, que desde hace 20 años forma parte del paisaje rural español, está presente en la red viaria y ha sido declarada Patrimonio Nacional. Sin embargo, familiares del dibujante Manuel Prieto, que murió en 1991, reivindicaron ayer para éste la autoría del toro de Osborne”.

    En cierta medida, hay una explicación a esta reivindicación. Miquel Montfort, desde la agencia MMLB, convenció al grupo Osborne de la fuerza del logotipo de Veterano y les animó para que lo generalizaran a todo el grupo. Gracias a este catalán se inició la difusión de los famosos toros por todo el territorio español. Así, el dichoso toro –tomado ahora como símbolo de lo patriotero y español– tiene algo de izquierdas y algo de catalán.

    LAS ANÉCDOTAS SOBRE EL BURRO CATALÁN TAMPOCO DEJAN DE SER SORPRENDENTES:

    El burro catalán, una especie muy apreciada por su calidad en muchas partes del mundo, estaba a punto de extinguirse. La historia de su salvación arranca de mucho antes que la aparición de la famosa pegatina. Joan Gassó, en la comarca del Bergadá, inició hace 40 años la labor de recuperación del garañón catalán, que ya estaba prácticamente extinto. Consiguió, deambulando por los pueblos, juntar un grupo de treinta burras, muchas de ellas excesivamente viejas, y ningún macho cualificado para la monta. Desesperado y sin poder remontar la crianza, le llegaron noticias de que el ejército español aún tenía un semental en condiciones. En el antiguo Cuartel de Caballería de Hospitalet ciertamente había un burro catalán propicio para la reproducción.

    Los mandos militares se lo ofrecieron de buen grado, y así, gracias al ejército español, se salvó la especie ahora reivindicada como símbolo por los nacionalistas. Esta anécdota no deja de ilustrar, incluso con cierto gracejo, lo fecunda que puede ser la colaboración, y la esterilidad de la aversión y el rechazo.

    Pero la historia del burro catalán da más de sí. Una vez aparecieron las famosas pegatinas, pronto emergió el cainismo. Al teórico autor del burro le cayó pronto un pleito por plagio. Un diseñador de Sant Cugat, José María Fernández Seijó, reclamaba la autoría del dibujo. Tras un proceso judicial, el juez dictaminó una sentencia de lo más curiosa: reconocía a Fernández como verdadero autor intelectual del burro y a Sala como legítimo diseñador de la campaña. El juez estipulaba que las imágenes del burro eran algo diferentes.

    A la utilizada para la campaña nacionalista se le había suprimido el flequillo y los genitales del dibujo original. Las metáforas son libres para el lector. Un jesuita, el padre Orlandis, maestro del ya mencionado doctor Canals, solía decir: “El catalanismo ha castrado a Cataluña”, en referencia a la muerte del espíritu tradicional de Cataluña que comportaba la extensión del catalanismo, sobre todo entre elementos eclesiales. De momento, el que resultó castrado simbólicamente con la campaña fue el pobre burro.

    El presente libro es peculiar desde su concepción e inicio, pues arranca de un estupor acumulado durante años; del pasmo de quien ha visto transformada la sociedad en la que nació en apenas treinta años; de la sorpresa al comprobar cómo su Barcelona natal era remodelada a golpe de Olimpiadas y modernidad, mientras se vaciaba de los catalanes de toda la vida que había conocido; del asombro provocado al comprobar cómo los que nunca habían sido catalanistas se afanan ahora en ser más nacionalistas que Companys; de la consternación que se sucede al constatar que muchísimos catalanes desconocen los mínimos rudimentos de nuestra historia sin que ello sea óbice para las más estridentes proclamas de nacionalismo. En definitiva, este libro es como un intento, igualmente vano, de despertar de un mal sueño; de reafirmarse en que lo que cuenta la historia oficial del nacionalismo nada tiene que ver con la realidad histórica.

    Vaya por delante que no se ha pretendido escribir un libro de historia, ni siquiera ensayar una teoría política del nacionalismo. Éste es un libro de historias, de personajes concretos, de sus actitudes, sus sentimientos y sus acciones. Es preferible que ellos hablen por sí mismos, más que plantear cuestiones ideológicas sobre el nacionalismo catalán. De hecho, aunque alguien pudiera pensar lo contrario al culminar su lectura, no es un texto escrito contra nadie, sino que tiene como intención acercar a los catalanes a su propia historia, así como al resto de España, para que comprenda lo que el pueblo catalán ha sido y debería seguir siendo. En resumen, es un libro motivado por el amor a una realidad y no por el odio a una idea.

    NOTA: Este texto está tomado de la introducción del libro
    “HISTORIAS OCULTADAS DEL NACIONALISMO CATALÁN”,
    de JAVIER BARRAYCOA.

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