La sentencia del Tribunal Supremo deja una cosa muy clara: el Gobierno de Montilla ha mentido. El presidente autonómico, José Montilla, y el consejero de Educación, Ernest Maragall, hermano del anterior presidente autonómico, Pasqual, han mentido reiteradamente sobre el modelo lingüístico que se está aplicando en Cataluña. No se va a cumplir la sentencia del Supremo. Como tantas otras. Cataluña está en decadencia. No busquen responsables fuera de Barcelona.
Acaban de sacar al mercado un reloj digital que da la hora en catalán. Lo que leen y pueden ver. Tal cual. Evidentemente, la empresa es catalana -el nacionalismo, ese gran negocio- y desde estas líneas me atrevo a decir que recibirá un buen pellizco de los impuestos que usted, ilustre y dedicado lector, aporta en concepto de subvención. La patria tiene estas cosas y más cuando estamos construyéndola. Ahí lo tienen, el primer reloj bilingüe. Sí, bilingüe, porque aunque lo vendan por… ¡89,90 euros! el reloj también marca la hora como en todo el mundo ya que al final se trata de que sepamos el minuto en el que estamos.
De Joan Tardà poco podemos decir ya que no se sepa. Ahora, La Vanguardia considera que tras las palabras del primario -según Bono- ‘le inhabilita políticamente’. ¿Pero qué se ha creído que es ese diputado de Cornellá? Uno puede decir lo que quiera contra el régimen constitucional, contra el concepto de España como país libre de ciudadanos iguales y contra los gobiernos, autonómico o nacional, pero no contra los reyes. Por ahí, La Vanguardia no pasa. Por eso, en las páginas de este lunes del diario fundado en 1881 se deja constancia de ello negro sobre blanco.
Acaba el año 2008 y empieza 2009. Por estas fechas, como cada año, se renuevan las agendas de los dirigentes políticos. También de los diputados autonómicos del Parlamento de Cataluña. Quo Vadis es, probablemente, una de las mejores empresas dedicadas a la organización personal y a planificar las agendas, desde 1952. Así, el Parlamento autonómico ha repartido -además del ordenador portátil y la Blackberry- una agenda a cada diputado para que puedan organizarse mejor. Solo hay un pero, la concepción política de los mapas que acompañan la agenda:

Esta agenda planning se llama Ministre. Lo que no hemos podido saber es si a Montilla le han entregado la Président.
Seguimos que cuentan, dicen y hablan. ¿Qué pasaría si la secretaria de un miembro del CAC que esta semana ha despotricado contra dos locutores de radio fuera, además, un cargo de confianza del capo del PP en Barcelona? ¿Qué pasaría si este fuera, además, íntimo del director de un diario que pertenece al grupo de comunicación más beneficiado en la última adjudicación de radios del CAC? ¿Qué pasaría si la secretaria del primero, además, fuera vocal de alguna asociación de vecinos del barrio del capo del PP? Todo esto, siempre, según cuentan, dicen y hablan de un PP que jamás a gobernado en el Ayuntamiento de Barcelona ni en la Generalidad de Cataluña.
Cuentan, dicen, hablan. ¿Qué pasaría si el marido de una diputada autonómica del PP -díscola ella donde las haya; muy díscola- fuera el abogado, uno de ellos, de un tal Mikimoto, alias Miquel Calzada? ¿Qué pasaría si la mujer de un líder parlamentario, autonómico, claro, muy popular él, fuera traductora en el indigesto Consejo del Audiovisual de Cataluña? Son solo suposiciones, claro. Simples y meras suposiciones de alcoba ¿vacía?
¡En menudo aprieto ha metido Rodríguez Madero al PP! Se dice, se cuenta, que en el PP están la mar de contentos con la decisión de retirarle dos licencias de radio a la cadena COPE, una en Gerona y otra en Lérida. Planeta ha ganado. Marhuenda no se esconde y devolverá, en breve, el favor prestado al PP -y a CiU-. Vocento -Abc y Punto Radio-, COPE y Unidad Editorial -El Mundo- pasarán factura por las licencias de radio no concedidas en Cataluña. El PP se echa en los brazos de Onda Cero, Planeta y La Razón. ¿Y Rodríguez Madero? Se le espera, pronto, en Onda Cero o… la SER.
Están que trinan algunos diputados autonómicos de ERC. Hace unos días, una encuesta en la página web del Avui venía a demostrar que los catalanes están deprimidos con la Cataluña actual. Asumían, según los independentistas de ERC, que las aspiraciones de una Cataluña idílica y con un estado diferente al español no iba a ser posible a corto o medio plazo. Además, entre los escozores que les producía el dato -poco científico, por cierto- no podían soportar que fuera en una encuesta en el Avui: “¡En nuestro diario!”, decían los diputados autonómicos de ERC. “Si fuera en El Mundo o en El País… lo entendería, pero en el Avui, donde todos los lectores son nuestros”, le decía uno a otro. “Y aunque fuera El Periódico”, le respondía otro.
En el PP de Cataluña están preparando la gran limpieza. No se trata de cambiar los muebles, de restaurar los que tienen o de llevarlos a los Encantes para venderlos. Es una limpieza con mudanza. Desde que ha llegado ASC al frente del partido, los diputados autonómicos y líderes locales están que trinan, no así los diputados del Congreso. Ya podemos decir que Daniel Sirera, todavía líder parlamentario del PP de Cataluña, está buscando su hueco en el partido pero no fuera de él. Hay que recordar que DS era senador y le dejó su silla a ASC cuando esta no obtuvo escaño en el Congreso por Gerona. El favor se lo pagó quitándole la Presidencia del partido. DS suena para Europa.
Siempre se ha dicho que los de Unió (UDC) caben en un coche, cuyo chófer es Duran i Lleida desde 1987, y que jamás se atreverán a dejar Convergéncia (CDC). Normal. Ahí están los 62 alcaldes, 562 concejales, 75 consejeros comarcales, 12 diputados provinciales, 14 diputados autonómicos, 4 diputados en el Congreso y 1 senador, por no hablar del dinero que manejan. Y todo esto bajo las siglas de CiU creadas por Jordi Pujol para su propio pedigrí. Pedigrí, por cierto, que le faltaba a CDC y que ostentaba UDC al final de la dictadura. Las cosas han cambiado. El pedigrí, ahora, es cosa de Convergéncia. Tenemos CiU para rato.
Es un secreto a voces que Nebrera no repetirá en las listas del PP de Cataluña en la próxima cita autonómica, prevista para dentro de dos años. Un secreto y una evidencia, después de la última animada, atrevida y caliente entrevista que la diputada autonómica ha regalado a los lectores de El Mundo. “El PP catalán se ha convertido en un cortijo”, dice MN sentada en la rústica finca con amplias dependencias. Ya ha firmado la sentencia que tenía encima de la mesa la máxima responsable de los populares para que se ejecute de aquí a solo 700 días.
Cuando alguien pregunta qué es y cómo funciona el nacionalismo en Cataluña, uno solo tiene que rascar un poco en la capa visible de la autodenominada sociedad civil para contestar con hechos. Este sábado se entregaron los Premis Blocs Catalunya, que de entrada discriminan a la mitad de los catalanes que con toda libertad, aún, escriben en español, compuesto por un jurado un tanto peculiar. Uno de los premiados resultó ser el capo de una miembra del jurado. Todo queda en manos de unos pocos de la casa. Eso es el nacionalismo.
La peor película de la historia del cine allenesco. Vicky Cristina Barcelona pasará a los anales del cine como un filme sin ritmo, sin actores, sin decorados, sin luz, sin guión… sin que pase nada. Bueno, eso sí, ha pasado WA y se ha llevado casi dos millones de euros de los impuestos recaudados de los sufridos ciudadanos de Barcelona y Cataluña, en general. Y algo habrá sacado de Oviedo, seguro. El paletismo se ha convertido en Mr. Marshall pero en versión original en catalán.
Ahí estaban muchos, aunque no todos. Las imágenes, en vivo, en directo o por la pequeña pantalla dejaban de manifiesto que la tribuna de invitados del Parlamento autonómico los días que hay debate de política general de la región se convierte en el hervidero de la subvención pública y el cargo digital -por lo del dedo-. Dejando a un lado a los Batlle, Boada, Niubó y Obiols, ahí estaban los Saül Gordillo, Ferran Casas, Jordi Barbeta o Nacho Corredor. Huele a dinero y la tribuna de invitados tiene moqueta.
Un escritor crítico con el nacionalismo catalán moderadamente socialdemócrata -ahora lo llaman liberal- y de origen argentino, que no hace mucho se trasladó a vivir a Madrid, anduvo esta semana por Barcelona, recordando los años vividos. En una comida en un conocido restaurante del centro de la capital catalana, en petit comité, HVR intentaba convencer a una joven de la libertad que supone la no inferencia del Estado en los asuntos personales de las personas, en concreto hablaban de lo que ahora denominan muerte digna. “Que la gente haga lo que quiera pero yo no quiero llegar a un hospital y no saber si voy a salir vivo, solo porque el médico de turno considere que ya he vivido suficiente”, argumentaba HVR.
Ha estado esta semana por Barcelona Lisette Lapointe, conocida política independentista de Canadá, concretamente de Quebec, para explicar cómo, cuándo y por qué Cataluña debe ser un estado separado del resto de España. Cosa gremial, supongo, puesto que ha sido invitada por el Cercle d’Estudis Soberanistes. Aunque no sé si Lapointe se llevará un buen recuerdo de su visita a Barcelona. Nada más pisar suelo conquistado fue atracada en la estación de Sants. Y eso que se fue diciendo que Cataluña “estaría muy bien posicionada a nivel internacional”, si fuera independiente.
Llegarán las veguerías para substituir a las provincias, porque suenan demasiado a franquismo del siglo XIX. Es lo que tiene el control de la historia en la educación y el atolondramiento de la prensa local; la regional, para entendernos. Ahora, Cataluña tiene 4 provincias, dentro de poco, 7 veguerías. Solo servirán para las elecciones autonómicas y para multiplicar el coste económico, claro. ¿Y tú, de quién eres? ¿Yo? Sí, tú. ¿Me preguntas por mi comarca, por mi veguería, por mi provincia, por mi autonomía, por mi país…?
Se sabe, con datos y pruebas, que desde el Gobierno de la Generalidad se suele discriminar a determinados medios de comunicación. Las subvenciones no llegan para ellos, dicen. Ahora también sabemos que tampoco aparecen en el dossier de prensa que elabora diariamente el Parlamento autonómico de Cataluña. Al menos, no en la relación de medios que publicaron el mensaje de la Generalidad con los actos del Parque de la Ciudadela del pasado 11 de septiembre. Ahí están El País, La Vanguardia, El Periódico, Avui, El Punt y Público. Según el dossier, ni Abc, ni El Mundo, ni La Razón -pese a que sí lo hicieron- publicaron la publicidad institucional.















