12O: Barcelona se merece otra manifestación

Cartel de la manifestación convocada para el próximo 12 de octubre a favor de una Cataluña de todos.

Si las filtraciones que nos llegan no se contradicen después con los hechos, amparado por la legitimidad que le otorga la gran manifestación del 11 de septiembre pasado, Artur Mas (CiU) acudirá hoy al Palacio de la Moncloa en Madrid para celebrar su reunión prevista con Mariano Rajoy (PP). Recibirá un no a su propuesta de pacto fiscal y, después, como consecuencia de todo lo anterior, desde la delegación del gobierno de la Generalidad de Cataluña en la capital de España hará el anuncio de elecciones autonómicas anticipadas para el próximo día 25 de noviembre de 2012.

A estas alturas, supongo que el presidente del Gobierno español ya habrá entendido que aquel acto bien programado y organizado desde el nacionalismo más radical no era un simple lío, sino, la expresión anunciada de que la crisis profunda que vivimos era el caldo de cultivo óptimo para avanzar en su construcción nacional y cuya estación término es la secesión. “La crisis es la tormenta perfecta para la independencia”, en palabras del clónico pujoliano y portavoz del gobierno de la Generalidad, Francesc Homs, resumen la oportunidad, aprovechando el momento que estaban esperando y creando desde hace años.

De nada sirven ya los argumentos – ¿sabían que más del 80% de los catalanes tiene algún abuelo no catalán?- donde se impone el sentimiento, la ideología sectaria, reaccionaria y excluyente. Como en los antiguos circos romanos, la plebe con el dedo hacia abajo clama por la muerte de España, y al césar nacionalista sólo le cabe otorgarla lavándose las manos.

¿Cabe resignarse ante el desastre que se avecina? ¿No cabe dar una respuesta adecuada desde la sociedad española que ahogue aquel grito de cientos de miles de personas, haciéndolo parecer un simple juego de niños traviesos ante la madurez de la mayoría? Me niego a creer que no es posible esa respuesta.

Barcelona se merece otra manifestación; la de los otros catalanes. La de los que se sienten orgullosos de ser, también, españoles -Pau Gasol, Albert Boadella, Montserrat Caballé, Dani Pedrosa, Félix de Azúa, etc.-; la que encabecen los partidos políticos (PP, PSOE, C’s, UPyD, etc.) que no pretenden la división sino la convivencia armónica entre ciudadanos libres e iguales; la de las asociaciones representativas del movimiento cívico no nacionalista (Asociación por la Tolerancia, Ágora Socialista, Impulso Ciudadano, Convivencia Cívica Catalana, Alternativa Ciudadana Progresista, Ciutadans de Catalunya, etc.); en fin, la de aquellos que por cualquier motivo prefieren profundizar en lo que nos une, lo conocido, antes que entregarse a los delirios de quienes nos embarcan, mediante la manipulación de nuestras vidas, en una travesía de incierto final –sirva la señora Enriqueta como ejemplo paradigmático, en este sentido, para todos-.

Algunos ya bajo el lema Som catalans i espanyols (Somos catalanes y españoles), en las redes sociales, han lanzado la convocatoria de una manifestación contra la independencia a celebrar el 12 de octubre de 2012. Aunque no soy amigo de las grandes concentraciones humanas, me reservo ese día para gritar fuerte por ese espacio de convivencia y tolerancia que nos une y que nos hace fuertes. Los barceloneses, los catalanes y el resto de españoles nos lo merecemos.

PD: Estoy seguro de que TV3 otorgará el mismo tratamiento informativo que dio a la del 11 de septiembre y que la Guardia Urbana del Ayuntamiento de Barcelona mantendrá el mismo sistema de recuento de manifestantes. No dudo que será así.

La huelga unitaria del transporte público paraliza BCN

Barcelona está viviendo una jornada histórica de huelga unitaria en el transporte público. Parece oportuno acercarse a las razones últimas que justifican la referida convocatoria y que pueden resumirse así, como bien hace la asociación Alternativa Ciudadana Progresista (ACP) en un comunicado que acaba de emitir:

Cartel de la huelga del transporte público en Barcelona.

‘Los transportes públicos son una pieza determinante de las sociedades industriales avanzadas, por lo que su privatización y el deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores del sector son un objetivo primordial de ejecutivos reaccionarios como el que está dirigiendo los destinos de nuestra nación. Por su parte, los reales decretos son utilizados como medida fulminante en el cumplimiento de los designios del capital y ratifican la supeditación de los gobiernos democráticos a las camarillas empresariales, no siendo menos en esta ocasión.

Frente a unas privatizaciones vendidas a la ciudadanía como liberalización del sector, ampliación de la oferta y nuevos precios competitivos, nosotros denunciamos la usurpación de sectores estratégicos que son patrimonio de todos, la degradación del servicio o su reformulación elitista y la imposición de tarifas abusivas. Efectos, todos ellos, que están conectados con el pisoteo de los derechos laborales al que están siendo sometidos los trabajadores: incumplimiento de la negociación colectiva y la subsiguiente vulneración de los pactos alcanzados en cuanto a salarios, pagas extraordinarias, permisos, descansos y el resto de las condiciones, así como la destrucción misma del puesto de trabajo.

La huelga será seguida por el conjunto de las empresas, sean públicas o privadas, que prestan servicio al transporte ferroviario. En Barcelona, la unidad de la lucha de los trabajadores ha logrado, por fin, la suma de Metro y Autobuses a la huelga. Se añaden a los trenes de Cercanías, a los Regionales y a los Ferrocarriles de la Generalidad.

Sabiendo las dificultades que entraña un parón de estas características, pero siendo conscientes de la gravedad de la situación y de la importancia de los datos expuestos, ACP coincide enteramente con los postulados del comunicado emitido por las centrales sindicales convocantes, y llama a toda la ciudadanía a solidarizarse con la huelga’.

Conciencia española: boicot a la inmersión lingüística obligatoria en catalán (II)

“Donde haya injusticia, siempre creeré en la lucha”
Gandhi

Este 12 de septiembre –el día después- se inicia el curso escolar en Cataluña. Lo hará, en las escuelas públicas catalanas, por orden de nuestros opresores –los líderes nacionalistas en el poder- utilizando su máximo instrumento de opresión: la inmersión lingüística obligatoria en catalán.

Ya advertí de que esto podría suceder y que, llegado el caso, se hacía necesario el negarse ‘a iniciar el próximo curso bajo el yugo opresor del nacionalismo excluyente’. De nada ha servido, en la práctica, la petición de gran parte de la sociedad civil reclamando el bilingüismo –con el catalán y el castellano como lenguas vehiculares- en las aulas -único sistema conforme a la Constitución, según ha establecido jurisprudencialmente el intérprete supremo de la misma, el Tribunal Constitucional-.

De nada sirven las razones pedagógicas en interés de los menores cuando están establecidas otras de otro tipo, como ya expliqué, siguiendo a Mercè Vilarrubias, en diversos posts al respecto sobre las razones para los seis mitos sobre la inmersión lingüística (consenso, competencia, lengua materna, segregación, cohesión social, facha y anticatalán).

De nada sirven ni quizás sirvan nunca, en fin, razones jurídicas, pues, el propio presidente de la Generalidad, Artur Mas (CiU), desafiando a la legalidad vigente ha asegurado abiertamente que no aplicará las múltiples sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo que ordenan el restablecimiento del bilingüismo escolar. ¿Qué hace falta más para comprender que sólo es el presidente de los nacionalistas, pues, a ellos y sólo a ellos sirve en defensa de una ideología reaccionaria y excluyente?

Siguiendo a Vicente Serrano y yendo al fondo del asunto, es necesario no olvidar que, en el fondo ‘la mal llamada inmersión lingüística es en realidad un proceso de aculturación de las clases populares, principalmente castellanohablantes y cuyo resultado final es la exclusión. Dicho proceso pretende, utilizando la coartada de la cohesión social a través de la lengua catalana, establecer una categorización y jerarquía de identidades poniendo a la propia (la de los nacionalistas) como la superior. Para acceder a los beneficios que comporta esa ‘nación que se construye’ se han de aceptar los postulados étnicos, la supremacía identitaria’.

Ese proceso de aculturación supone ‘una barrera’ al desarrollo como denunciaron por ejemplo, recientemente, algunos empresarios catalanes y está suponiendo, en palabras de Félix Pérez Romera que ya recogí, la dilapidación del potencial humano existente en aras de la supremacía étnica, construyéndose una imprudente e injusta dualidad.

Así, no es de extrañar que a cualquier observador objetivo extranjero, como por ejemplo el prestigioso sociólogo estadounidense James Petras, le resulte, en definitiva, chocante la asombrosa falta de conciencia sobre los derechos de los trabajadores de habla hispana en Cataluña.

Tampoco debemos pasar por alto, como no han hecho el Tribunal Constitucional o el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que esta situación es posible gracias a que el Estado se ha limitado siempre a regular el uso de las lenguas oficiales, exclusivamente, en su estricto ámbito competencial, sin atender a las peticiones que desde la ciudadanía se le han hecho al respecto. Y, así, el PP -como antes hiciera el PSOE- ha transitado desde la falsa promesa a las asunción del discurso nacionalista.

¿No habrá algún padre, madre, profesor, o alumno valeroso que sirvan para encender la llama liberadora que prenda la mecha que haga saltar por los aires un sistema ya declarado injusto y contrario a derecho negándose ya a aceptarlo como siervos? Les animo a que inicien el boicot; seguro que otros muchos ciudadanos les seguirán. En cualquier caso tienen, incondicionalmente, mi apoyo.

Empecé y acabé la primera parte de este post con frases del más grande líder espiritual hindú; hoy haré lo mismo: “Cuando me desanimo, recuerdo que a lo largo de la historia la verdad siempre ha vencido. Ha habido tiranos que parecían eternamente invencibles, pero, al final, siempre han sido vencidos”, Gandhi.

Pilar Solans y la estructura ejecutiva municipal

He dedicado diversos post a criticar, por considerarla inadecuada a los fines de una administración pública, la estructura ejecutiva gerencial del Ayuntamiento de Barcelona, su correspondiente inflación de cargos que alcanza a todo el grupo derivado del mismo y por considerarlo injusto, lo extraordinariamente bien retribuidos que lo son en relación al resto de empleados públicos.

Actualmente el listado de gerencias nombradas por Xavier Trias (CiU), exclusivamente por lo que hace al Ayuntamiento –faltarían los gerentes de los distintos institutos, empresas, etc.-, es el siguiente, teniendo en cuenta la estructura organizativa del mismo descentralizada en diez distritos:

Constatí SERRALLONGA TINTORE, Gerente Municipal
Miquel GUIOT ROCAMORA, Gerente Adjunto Coordinación Territorial
Ramon MASSAGUER MELENDEZ, Gerente Adjunto Coordinación Empresas Entidades Municipales

Joan ANGULO ARRESE, Gerente Recursos
Carles ARIAS CASAL, Gerente Recursos Humanos y Organización
Marta CLARI PADROS, Gerente Cultura Conocimiento Creativo Innovación
Joan DELORT MENAL, Gerente Prevención Seguridad y Movilidad
Vicente GUALLART FURIO, Gerente de Hábitat Urbano
Jordi JOLY LENA, Gerente de Economía, Empresa y Ocupación
Angel MIRET SERRA, Gerente de Calidad Vida, Igualdad y Deportes

Mercè MASSA RINCON, Gerente Distrito Ciutat Vella
Máximo LOPEZ MANRESA, Gerente Distrito Eixample
Francesc JIMENEZ GUSI, Gerente Distrito Sants‐Montjuïc
José GARCIA PUGA, Gerente Distrito Les Corts
Carles ESQUERRA COROMINAS, Gerente Distrito. Sarrià‐Sant Gervasi
Montserrat FILOMENO MARTI, Gerente Distrito Gràcia
Carles MAS LLOVERAS, Gerente Distrito Horta‐Guinardó
J. Carlos ALTAMIRANO DELGADO, Gerente Distrito Nou Barris
Salvador COLL ARTES, Gerente Distrito Sant Andreu
Gemma ARAU CEBALLOS, Gerente Distrito Sant Martí

Cabe destacar en la composición del núcleo duro de lo que podríamos llamar el primer nivel de la estructura ejecutiva municipal la presencia al frente del polémico Constantí Serrallonga Tintoré (Barcelona, 1965), el empleado público mejor pagado del Ayuntamiento (147.700 euros de ‘retribución anualizada’).

Este fue consejero delegado de TMB coincidiendo con el suicidio de Pablo Díez Cuesta, un conductor de la referida empresa que había sido despedido tras ser acusado de robar el importe correspondiente a un billete (un euro y diez céntimos). Pues bien, el referido Serrallonga, como todos los directivos de TMB de la época, no acudió al cementerio de Collserola aduciendo que no habían sido “invitados”. Tampoco la familia recibió ni una palabra de aliento, ni siquiera el pésame, por parte de la empresa. Adjunto enlace que explica en detalle el asunto del conductor fallecido.

Asimismo cabe destacar la presencia de diversos gerentes que ya estuvieron en la etapa de Jordi Hereu (PSC) –Arau, Filomeno, etc.- y que confirman la tesis de que las ramificaciones de la burguesía catalana alcanzan, de manera similar, a socialistas y convergentes, con lo que el poder pese a la alternancia, en definitiva, nunca cambia realmente de manos.

Mención aparte merece la presencia, entre ellos, de Ramon Massaguer Meléndez, imputado en el caso hotel del Palacio de la Música y que, sólo por ello, no debería en mi opinión haberse incluido en una relación que resulta así contaminada por sospechas fundadas de corrupción.

Unido al cargo gerencial, por su proximidad –si no identificación- al poder político-, va unida la discreción; de ahí que cobre un especial interés la única entrevista que ha concedido la ex Gerente Municipal, señora Pilar Solans. No porque calle más de lo que dice, el visionado de la misma es absolutamente recomendable para empezar a hacernos una idea del entramado de intereses que confluyen en una administración municipal compleja como es la que constituye la de la ciudad de Barcelona.

París republicana, Barcelona desorientada

“La población civil se abalanzaba sobre nosotros. Vivas, aplausos, aclamaciones. Siempre besos y siempre flores. Las botellas de buen vino francés se vaciaban sobre nuestras cabezas a manera de bautismo pagano”
(Amado Granell, teniente del ejército francés, antiguo miembro del ejército republicano español, en el camino a la liberación de París en la IIª Guerra Mundial).

Quizás pocos españoles sepan que el 24 de agosto de 1944, la mítica 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre, (ésta conocida también como la División Leclerc), formada casi íntegramente por unos 150 republicanos españoles bajo mando francés, fue la primera en entrar en París liberándola del totalitarismo (fuente: Wikipedia).

En el 68 aniversario de la liberación de la capital francesa conmemorado el pasado 25 de agosto de 2012, la bandera republicana española ondeó otra vez en la plaza del Ayuntamiento de París en el homenaje a la liberación de esa ciudad de la ocupación nazi, en recuerdo de aquellos republicanos españoles de la resistencia y de la División Leclerc que contribuyeron a la victoria.

Desde el 25 de agosto de 1944, esa bandera no había vuelto a aparecer en las conmemoraciones, recuerda emocionado Eloi Martínez, presidente de la Asociación para el recuerdo del exilio español en Francia (ASEREF).

Con ella hicieron un pequeño ejercicio de memoria histórica la ciudad y el presidente francés, François Hollande, quien en su discurso saludó la “fraternidad de los combatientes de toda Europa”, recibida con aplausos cuando citó en concreto a los españoles, que constituyeron el grueso de ‘La Nueve’.

Esa compañía, compuesta esencialmente por esos republicanos, entró en el París ocupado con tanques bautizados con nombres de batallas de la Guerra Civil española, como ‘Madrid’, ‘Ebro’, ‘Guernica’, ‘Brunete’ o ‘Teruel’.

En la batalla por la liberación de París participaron activamente sobre todo anarquistas españoles, al igual que había sucedido con éxito, anteriormente, en 1936 en la defensa de Barcelona por las milicias confederales al producirse la sublevación militar que derivaría en Guerra Civil.

Se hallaba al frente de los mismos el valenciano Amado Granell, quien por entonces era teniente del Ejército francés, siendo igualmente antiguo mayor de Milicias del Ejército Popular Republicano, en el que había mandado una Brigada mixta.

El Estado Mayor alemán fue hecho prisionero el mismo día 25 por los españoles con uniforme francés Francisco Sánchez -sevillano-,Antonio Navarro -aragonés- y Antonio Gutiérrez -extremeño-, que se hallaban a las órdenes de Amado Granell, incluyéndose entre los prisioneros al general Dietrich von Choltitz; este último se entregó a Antonio Gutiérrez. Al parecer, von Choltitz se negaba a rendirse a un soldado sin galones de oficial y que le dijo por toda presentación: “Soy español”.

‘Pinocho’ Trias y las retribuciones municipales

‘¿Dijiste media verdad?, dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad’
(Antonio Machado)

Desde que tomara posesión de su cargo el 1 julio de 2011, y a través de diversos post de enero, febrero, y mayo de este año 2012, he pedido insistentemente que el alcalde Xavier Trias hiciese público su retribución completa con cargo a fondos públicos.

El acceso a la información es básico para poder conocer el antes y el después de su tránsito por la administración, siempre temporal, de los que se definen como ‘servidores públicos’. Deberíamos poder conocer de forma sencilla y accesible el patrimonio de nuestros políticos y sus cargos de confianza; es decir, el quiénes y el qué, antes y después de su paso por la administración pública. No vaya a pasar como, por ejemplo, en Argentina, donde el patrimonio de los Kirchner creció un 710% desde que llegaron al poder.

Después de un año, y aunque sigue sin presentar la preceptiva relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento de Barcelona, por fin el señor alcalde se digna publicar un listado de eventuales y altos cargos con sus retribuciones, donde destaca, además de la presencia de varios imputados por el caso hotel del Palacio de la Música que continúan contra toda lógica en sus puestos, los 147.700 € que se lleva el Gerente Municipal, Sr. Constantí Serrallonga Tintoré y los 109.939.-€ que vuelve a declarar el Sr. Trias.

Sin embargo, sabemos que esta ‘retribución anualizada’ no es la única con cargo a fondos públicos que recibe. Así, al menos, hay que sumar 36.800 €, en concepto de ‘dietas’ -informo, para el que lo desconozca, que están exentas de tributación-, por su asistencia a las sesiones del Área Metropolitana (organismo supramunicipal formado por los principales ayuntamientos cercanos a la capital catalana) y cantidades similares por asistir a las sesiones del Consejo Comarcal, Diputación, consorcios y otros organismos públicos varios. En definitiva, continúa haciéndose prácticamente imposible conocer qué ingresa el alcalde del mayor municipio de Cataluña anualmente con cargo a fondos públicos.

Como no da satisfacción a mi pregunta, se la vuelvo a formular: ¿No cree el Sr. alcalde que ya ha llegado el momento de conocer sus retribuciones de forma completa?

El documento presentado ha sido objeto de una primera valoración por la Asociación Profesional de Técnicos y Técnicas del Ayuntamiento de Barcelona, muy beligerante en este tema desde su creación, y ha constatado lo siguiente:

Que respecto a las horquillas acumuladas de retribuciones entre la del año 2009 y las actuales por lo que hace a la categoría de asesores se ha pasado de entre 20.649 € y 62.699 €, a entre 25.765 y 76.730 €. No parece que estos incrementos cercanos al 25% sean los más adecuados en el contexto de recortes a que estamos sometidos.

Que entre los puestos de trabajo eventuales ya hemos localizado carencias significativas que a fecha de hoy no se habrían de haber producido […].

Y se ha constatado que descontados los 48 consejeros y asimilados que no tienen asociado nivel, de los 214 puestos de trabajo eventual, 150 corresponden a niveles 26 ó inferiores a 26 que no responden al perfil de cargo de confianza o directivo y que la estructura actual puede absorber adecuadamente en la mayoría de los casos.

Es decir, para que nos entendamos: se han incrementado muy significativamente las retribuciones de ciertos cargos políticos en plena época de recortes para los funcionarios; se ha presentado un listado incompleto y erróneo; y se deduce que la mayoría de los puestos de trabajo eventual los podrían realizar, perfectamente, el personal funcionarial del consistorio.

Los ciudadanos tienen derecho a saber para poder opinar en consecuencia y poder ejercer sus derechos democráticos, en especial el derecho al voto, con conocimiento de causa.

Una media verdad está muy cerca de la mentira, señor alcalde. No se gane el calificativo de Pinocho y deje a salvo la dignidad de la Institución que representa y la de su persona mientras aún esté a tiempo. Para ello debería comenzar por presentar la relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento a la que le obliga el Derecho vigente, informar de todo lo que cobra y de todos los que cobran -sin omisiones-, no realizar incrementos retributivos a personal político mientras se reducen paralelamente las nóminas de los funcionarios y no debería colocar, por afinidad política u de otro tipo, a determinadas personas en puestos que podrían desempeñar funcionarios que han accedido a la administración demostrando mérito y capacidad.

Los ciudadanos barceloneses no nos merecemos menos.

Una revista municipal como el nacionalismo manda

“Es evidente que a algunos la realidad les resulta intolerable”
(Manuel Cruz, filósofo, ex director de la revista Barcelona Metrópolis)

Comenté en una entrada del mes de marzo cómo se había censurado el contenido de la revista Barcelona Metrópolis -una iniciativa promovida por el Ayuntamiento de la ciudad- por motivos homofóbicos; se temía que se provocara susceptibilidades en el seno de UDC, el partido del inefable Duran i Lleida.

Como no podía ser de otra manera, con la llegada a la Alcaldía de Xavier Trias, los antiguos responsables de la revista fueron cesados y sustituidos, una vez más, por personas afines al nacionalismo conservador.

El nuevo director de la citada revista es Bernat Puigtobella (1968) -poeta y editor del digital cultural en catalán Núvol (nube)-, cuyo nombre se debe a que, en su opinión, “a fuerza de condensarnos, los catalanes nos vamos convirtiendo en un fenómeno casi meteorológico, una gran nube sin Estado pero también sin fronteras”.

Al señor Puigtobella todo lo ‘nacional’ le supone, como a tantos otros aquí, abundantes réditos y, así, según su Facebook, trabaja también en el Teatre Nacional de Catalunya. Además vive entre Barcelona y Arkansas…; en cualquier sitio, pero, nunca más abajo del Ebro es lo que resulta políticamente correcto.

Ahora, siguiendo las directrices del alcalde y las de su director de Comunicación y Atención Ciudadana, Marc Puig, ya habla, por ejemplo, de ‘la lengua’ para referirse a Barcelona, olvidando la realidad sociolingüística bilingüe de la ciudad Condal y desacatando el Derecho vigente.

No es de extrañar, porque es conocido su talante afín al radicalismo nacionalista excluyente (valgan las redundancias). Estas palabras son suyas y están extraídas de un artículo de opinión del fuertemente subvencionado digital VilaWeb –donde habitualmente colabora- aparecido en marzo de este mismo año a propósito de una traducción de un libro efectuada por una editorial madrileña que no le pareció lo suficientemente buena:

‘¿Cuál es el resultado de todo? A corto plazo, unas editoriales madrileñas mojan en el mercado catalán con un retorno más o menos decepcionante. No siempre sacarán un rédito comparable al esfuerzo que habrán invertido. Mientras tanto, las agentes literarias extranjeras van haciendo caja, con la connivencia de subagentes literarias de aquí, de Barcelona, que en su supuesta mediación no son bastantes fuertes para hacer ver a las colegas extranjeras que los editores madrileños pueden hacer una vez de talonario, pero que raramente entregan un producto digno en una lengua que les es extraña y que, además, les repugna. Y el frágil ecosistema editorial catalán se va convirtiendo en un jardín olvidado, que con la avaricia de los unos y la desidia de los otros va llenándose de malas hierbas. Un jardín cada día menos visitado, donde muchos lectores han dejado de cultivar la lectura porque encuentran flores monstruosas que han perdido el aroma original’.

Madrid, siempre Madrid, como objeto de desprecio y catalizador del conflicto. ‘La imposición de conflictos es la más formidable de las armas políticas y, durante décadas, gracias a la pasividad del PSC, CiU ha conseguido imponer el conflicto nacional con España al social interno‘, señalaba José Luis Álvarez, doctor en Sociología por la Universidad de Harvard, en un brillante artículo aparecido en El País  esta misma semana del que recomiendo una atenta lectura.

Como dice Puigtobella, la revista lo es de “pensamiento urbano”…; lo que no dice es que el prisma de la misma ya es, indudablemente, nacionalista, como está mandado. ¡Para qué, si no, le han nombrado!

¡En fin, no se dejen engañar por la ‘edición trilingüe’ que se presenta a bombo y platillo! Siempre que el nacionalismo quiere trascender más allá del terruño, presenta sus versiones en castellano e inglés, equiparándolas, en este caso sí como lenguas respetables, pero, extrañas.

SOS: BCN ciudad contaminada

Recientemente hemos sabido que la Unión Europea (UE) se ha negado a otorgar una moratoria a Barcelona para la contaminación. La legislación europea permite una media anual máxima de 40 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno (NO2), gas tóxico que irrita las vías respiratorias y agrava problemas de salud como el asma y las alergias, y que procede principalmente del tráfico. Ese límite es de obligado cumplimiento desde 2010.

Barcelona rondó los 50 microgramos en algunas estaciones ese año, por lo que solicitó una moratoria hasta 2015. La Comisión Europea, en una decisión del pasado día 12 de julio de 2012, sostiene que ‘sería necesario incluir medidas de reducción de la contaminación más estrictas para alcanzar el cumplimiento en 2015′ en Barcelona. Bruselas, afirma la resolución, ‘no considera demostrado que se alcanzará el cumplimiento’ cuando acabe la prórroga solicitada; es decir, no se cree a la administraciones implicadas -la Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona-, pues, no han presentado un plan realista de reducción.

La directiva europea de calidad del aire prevé una moratoria si el país infractor prueba que, pese a haber puesto todos los medios, no ha logrado reducir sus niveles de dióxido de nitrógeno. El organismo es muy estricto: el país en cuestión -el Estado es el interlocutor de la UE- no solo debe justificar su esfuerzo, sino que también debe presentar un plan que especifique con el mayor detalle las medidas que aplicará para cumplir la ley cuando acabe la prórroga.

En los últimos años la capital catalana ha conseguido contener las partículas en suspensión, pero no el NO2. En otra entrada en la que proponía un peaje para el centro de la ciudad, ya me hice eco de un informe de la UE en el que se había estudiado el impacto del tráfico sobre la población en 10 ciudades europeas, entre ellas Barcelona -que obtuvo el peor resultado- (muy alejada de Granada -la ciudad más limpia de entre las analizadas-). Las calles barcelonesas son responsables de entre el 25% y el 30% de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias que padecen los ciudadanos, estimaba el estudio y habrían hurtado 13,7 meses de vida a los barceloneses, destapando una incidencia del tráfico sobre la salud mayor a la asumida hasta ahora por la comunidad científica.

Los expertos señalan que la orografía de la ciudad Condal complica las cosas: entre el mar, la montaña y la escasa precipitación, las partículas contaminantes y el dióxido de nitrógeno quedan estancadas sobre la ciudad. Así que en Barcelona hace falta más contundencia que en otras capitales y eso pasa por reducir el tráfico. En conclusión, Barcelona es una ciudad que sufre altas cotas de contaminación atmosférica, muy por encima de la media permitida desde el punto de vista de los estándares europeos.

Sin embargo y pese al varapalo de la UE, los gobiernos –autonómico y local- nacionalistas conservadores de CiU, más interesados en ganar elecciones que en la salud de sus ciudadanos adoptan medidas populistas que van en la línea opuesta a lo que exige Bruselas. Destaca, entre todas, la de Artur Mas tras su llegada a la presidencia de la Generalidad de eliminación del límite de velocidad a 80 kilómetros en los accesos al área metropolitana de Barcelona, medida impulsada por el consejero de Interior, Felip Puig. Mientras tanto, desde el Ayuntamiento se acepta que “no hemos logrado cumplir la norma”, en palabras de la directora de Servicios y Calidad Ambiental. ¿Me pregunto, entonces, para qué nos sirve una dirección de ese tipo?

Nos encontramos, por enésima vez, los ciudadanos barceloneses ante un conflicto de intereses -los particulares de los políticos y los generales de la ciudadanía- donde siempre salimos perdiendo. Menos mal, al menos, que en esta ocasión la culpa no podrán achacarla aquellos a Madrid. Es un consuelo.

El bueno, el feo y el malo

‘Según cuentan, el nacionalismo catalán ha desplazado el centro de gravitación de su discurso. La economía sustituiría a la identidad. En realidad, sería más justo decir que a la identidad se añade la economía. Porque la batalla identitaria no admite holganza. Basta con acordarse de la última campaña electoral autonómica, cuando, en mitad de un debate, Mas, entonces un candidato entre otros, con ese sentido patrimonial del país tan característico de la burguesía nacionalista, le dijo a otro candidato que intervenía en la lengua mayoritaria y común de los catalanes: “Fíjese si somos tolerantes que usted habla en castellano en la televisión nacional de Cataluña y no pasa nada”.  La frase, de las que arruinan carreras en las sociedades que penalizan el desprecio a los ciudadanos, hay que masticarla un rato para paladear sus sabores’ (Félix Ovejero Lucas, El nacionalismo: de la identidad a la economía, Abc, 1 de agosto de 2011).

Recordando la celebrada y ya clásica película de Sergio Leone, estrenada en 1966, ambientada en el viejo oeste y cuya trama gira en torno a tres pistoleros que luchan por encontrar un tesoro durante la Guerra de Secesión (Guerra Civil estadounidense), uno tiene la tentación veraniega de trasladar la acción a la Barcelona de 2012, tomando como protagonistas a los líderes políticos que nos gobiernan en estos tiempos de crisis cuyas consecuencias se han hecho recaer sobre las sufridas espaldas de los más débiles.

Primero, claro está, el presidente de la Generalidad, Artur Mas, que no podría presentarse ante la ciudadanía con esa imagen de salvapatrias sin la ayuda de sus colaboradores más cercanos que le evitan el trabajo desagradable y le hacen aparecer siempre ante la opinión pública inmaculado, ajeno a todo desastre conocido producido por la política nacionalista y por los miembros de un partido -el suyo- lleno de oportunistas de aquí -ahí radica la diferencia-:  Oriol Pujol Ferrusola -vinculado a la trama corrupta de las ITV-, Joana Ortega -que falseó su currículo ante la opinión pública y permitimos que se quedase tan ancha (eso en otras latitudes supone la dimisión inmediata)- y Francesc Homs -ese clónico de l’avi Pujol al que copia hasta los gestos y aunque carece de su convicción y autoridad, sí comparte su odio a España-. En fin, si tuviéramos que juzgar al personaje por sus colaboradores, concluiríamos que no son las mejores manos para llevar el timón de una crisis profunda como la que padecemos. Antes fue útil la reforma del Estatuto, ahora el pacto fiscal -como bien apuntó Félix Ovejero en el artículo referenciado-, mañana lo que más convenga sacar de la chistera nacionalista.

Para guardar el orden políticamente correcto, encontramos al consejero de Interior, Felip Puig, ese forzado cocinero de la política que pese a su fina inteligencia debió asumir que no servía para vendedor de helados y así se le recolocó como sheriff del Principado. Estudiantes, antisistema y miembros de sindicatos no dóciles con el Gobierno autonómico son su objetivo inmediato. Pretendió vigilarlos a lo gran hermano, pero, tuvo que recular ante las críticas de la oposición y de la sociedad civil barcelonesa.

Por último, el poder local lo ocupa el inefable alcalde Xavier Trias. Con él los niveles de intolerancia –lingüística e identitaria– y de entrega a los poderosos han alcanzado cotas insospechadas. Debe pensar que la inhabilitación a sus años, incluso, le sería rentable políticamente. Siempre ha antepuesto los intereses de los comerciantes a los de los vecinos (el último episodio lo están viviendo los de Santa Caterina, San Pere y la Ribera) y los de la burguesía catalana a los de todos. En fin, un totalitario.

Como en la trama del filme al que hacía referencia, los tres sólo buscan una cosa: el oro. La construcción nacional es la excusa; engordar a la burguesía catalana manteniendo sus privilegios es en realidad el fondo que subyace en la historia. Como buenos actores de la política, de lo que se trata es de hacer creíble a la gente sus mentiras. ¡Cuánto daría por tener a alguno de los tres en la posición que queda el malo al final de aquella película!

Quizás así nos contasen todo lo que saben sobre el alcance último de sus fines y sobre la oscuras tramas de corrupción que siempre acaban con ramificaciones que llegan a los cargos más altos de su partido, al que algunos ya han rebautizado jocosamente como Corrupció Democràtica de Catalunya.

La inconstitucionalidad de la nueva imagen corporativa del Ayuntamiento de Barcelona

‘Las sentencias del Tribunal Constitucional en los procedimientos de inconstitucionalidad tienen valor de cosa juzgada, no cabe recurso alguno contra ellas y tienen plenos efectos frente a todos (artículo 164 de la Constitución). En este sentido dichas sentencias tienen carácter vinculante (artículo 38 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional) y son de obligado cumplimiento por parte de los poderes públicos (artículo 87 de la LOTC) sean estos centrales, autonómicos o locales, generando su incumplimiento las correspondientes responsabilidades civiles, penales y administrativas que pudieran deslindarse. Como es sabido, frente a las sentencias se podrá discrepar, pero se deben acatar y aplicar en su totalidad’.
José Carlos Remotti Carbonell, profesor de Derecho constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona, en su libro: El Estatuto de Autonomía de Cataluña y su interpretación por el Tribunal Constitucional, Barcelona, 2011.

El pasado martes 24 de julio de 2012, con el patrocinio del Ayuntamiento de Barcelona, se celebró en la ciudad condal, dentro de la gira de preparación preolímpica, el partido de baloncesto entre las selecciones nacionales de EEUU y España. En los paneles correspondientes a los patrocinadores, se podía leer ‘Ajuntament de Barcelona’, exclusivamente en una de las lenguas oficiales en Cataluña, utilizando ya la nueva imagen corporativa del municipio.

Sin embargo, esta normativa es contraria al Estatuto de Autonomía de Cataluña en su interpretación dada por el Tribunal Constitucional (TC) que, resumiendo, viene a establecer que la utilización de la lengua catalana por parte de la administración autonómica y local y las demás corporaciones públicas de Cataluña, las instituciones y las empresas que dependen de las mismas y los concesionarios de sus servicios a que refiere el artículo 50.5 del Estatuto, será constitucional en cuanto se entienda que no impide ni restringe el uso con plena normalidad del castellano, y sin que pueda implicar preferencia alguna por ninguna de las dos lenguas oficiales.

En el mismo sentido, la sentencia 316/2012, de 23 de mayo de 2012, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que anula e interpreta determinados artículos del Reglamento sobre el uso de la lengua catalana del Ayuntamiento de Barcelona, aprobado por el plenario del Consejo Municipal, en sesión de 5 de febrero de 2010, establece que:

‘No son aceptables […] los preceptos que desequilibren la paridad en la posición jurídica de ambas lenguas oficiales; esto es, las que configuren una posición de prevalencia o preferencia del catalán sobre el castellano o viceversa […]. El uso exhaustivo del catalán en las actuaciones internas no resulta necesariamente ilegal en la medida que esta previsión no excluye en si mismo el uso paralelo y normalizado del castellano. La paridad jurídica de ambas lenguas a la que se refiere el Tribunal Constitucional comporta que cuando más intensa es la regulación del uso de la lengua catalana, más intensidad habrá de recibir también la otra. Si no fuese así estaríamos en una situación de uso preferente de una de las lenguas, situación que el Tribunal descarta. De la misma forma sería igualmente admisible una regulación en los mismos términos referida a la lengua castellana’.

A partir de lo anterior, cabe deducir que la única denominación ajustada a derecho que debe emplearse desde la administración municipal es la bilingüe, es decir: ‘Ayuntamiento de Barcelona – Ajuntament de Barcelona’; y cualquier otra debe ser considerada nula. Es por ello que la nueva imagen corporativa que recientemente se ha implementado por parte de los responsables municipales debe ser corregida introduciendo en la misma la denominación en castellano.

Por poner ejemplos plenamente respetuosos, en España, de lo que indico referentes a CCAA con más de una lengua oficial, sirvan el Ayuntamiento de San Sebastián, o el de La Coruña. Observen la diferencia con la web de Ayuntamiento de Barcelona donde sólo se admite la denominación en catalán aunque se opte por la opción castellana que se ofrece.

¿Alguien se sorprende porque la denominación oficial de las Naciones Unidas sea la correspondiente a sus seis lenguas oficiales: árabe, chino, inglés, francés, ruso y español? ¿No es lo normal que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se presente en sus dos nombres, correspondiente a sus dos idiomas oficiales, el francés y el inglés? ¿No es uno de los signos más característicos de la Unión Europea su denominación oficial en cualquiera de las 23 lenguas oficiales: alemán, búlgaro, checo, danés, eslovaco, esloveno, español, estonio, finés, francés, griego, húngaro, inglés, irlandés, italiano, letón, lituano, maltés, neerlandés, polaco, portugués, rumano y sueco?

Como señala Remotti, en el libro indicado: ‘El Estatuto y las distintas sentencias que han examinado su constitucionalidad dejan de ser entidades diferenciadas y pasan a convertirse en una unidad. Jurídicamente hablando no se puede leer el Estatuto sin las sentencias, y menos aplicarlo sin ellas, o contra ellas’.

Mientras desde el nivel político de la administración municipal barcelonesa, controlada actualmente por el nacionalismo conservador que representa CiU, no se respete el derecho vigente (Estatuto, más sentencias del TC que conforman esa unidad), ejecutando en sus justos términos, como tiene obligación, la jurisprudencia constitucional, los ciudadanos, en general, y muy especialmente los empleados públicos del consistorio tienen la obligación moral de rebelarse, denunciando la actitud criminal de sus responsables.

Enjabonando al señor alcalde

‘1. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para garantizar el derecho a la información y a recibir de los medios de comunicación una información veraz y unos contenidos que respeten la dignidad de las personas y el pluralismo político, social, cultural y religioso. En el caso de los medios de comunicación de titularidad pública la información también debe ser neutral.
2. Los poderes públicos deben promover las condiciones para garantizar el acceso sin discriminaciones a los servicios audiovisuales en el ámbito de Cataluña’ (artículo 52, sobre medios de comunicación social, del Estatuto de Autonomía de Cataluña).

Desde siempre, los vecinos de Barcelona hemos sabido que la línea editorial del diario La Vanguardia, el buque insignia del grupo Godó, propiedad del III Conde de Godó -nobles jóvenes, ya que el primero data de 1916, pero ya grandes de España ‘por su fidelidad a la Corona y por su defensa de las libertades democráticas’- han mantenido un equilibrio entre el apoyo a la monarquía por un lado y al Gobierno de turno –fuera del color que fuera- por otro.

Ahora, por primera vez desde el retorno de la democracia, coinciden en el poder de la Comunidad Autónoma de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona el nacionalismo burgués de CiU. Así que, como manda la tradición, la línea editorial del diario se ha escorado hacia esa ideología reaccionaria de forma apenas disimulada.

Como contrapartida, el Gobierno de la Generalidad ha otorgado cuantiosas y repetidas subvenciones a un periódico que se encuentra en serias dificultades como la mayoría en un entorno cambiante propiciado por las nuevas tecnologías, donde digitales de prestigio por su objetividad e independencia, como por ejemplo LA VOZ DE BARCELONA, ganan terreno sin remisión a las ediciones impresas.

Por los servicios prestados, el 3 de mayo de 2011 se introdujo la versión en catalán de La Vanguardia, con los mismos contenidos que la versión en castellano. Para el lanzamiento de esta versión usó una campaña -de marcado carácter identitario- con el lema en catalán ‘Som com som‘ (‘Somos como somos’).

Ahora nos encontramos con otra campaña a favor del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, lanzado desde el diario de mayor difusión de Cataluña. No importa que el barómetro municipal de junio -de periodicidad semestral- le otorgue una discreta nota de 5,3, similar a la que obtenía cuando estaba en la oposición -lo que reflejaría que los barceloneses no valoran su paso a la dirección en el gobierno de la ciudad-, desde La Vanguardia se ha lanzado una campaña de apoyo a su persona con motivo de cumplir su primer año en el máximo cargo municipal: ‘El estilo tranquilo y eficaz del alcalde Trias, basado en el trabajo diario, sin grandes estridencias ni promesas incumplibles, parece conectar muy bien con los intereses de la ciudadanía’, rezaba un editorial.

Incluso su director, José Antich, en un artículo, lo bautizaba como ‘el método Trias’, entronizando el trabajo del mismo por ser ‘una persona próxima, capaz de sintonizar la mayoría de las veces con la mayoría, un punto de independencia para no quedar sepultado debajo de la fuerza del partido, pocas ganas del conflicto por el conflicto, amante del pacto (más con la izquierda que con el PP), preservando una imagen que siempre ha cuidado de socialdemócrata y un lenguaje coloquial muy poco empleado por los políticos profesionales’.

Se olvidan de que Trias es corresponsable, al estar integrado en la dirección de la coalición nacionalista de los casos de corrupción que les han salpicado durante décadas -el último y más conocido: el caso Palacio de la Música de posible financiación ilegal de su propio partido-, de su injustificado apoyo financiero a fondo perdido a la Generalidad que está haciendo caer en picado la valoración de la deuda municipal barcelonesa, o de su falta de sensibilidad social y de apoyo a las justas reivindicaciones de los ciudadanos cuando chocan con los intereses del poderoso -quizás los ejemplos más significativos de esta política sean los apoyos de su coalición a las operaciones especulativas de reurbanización del Miniestadi del F.C. Barcelona o de reforma del Port Vell, en contra de los vecinos de la zona y amplios sectores sociales de la ciudad-.

La propaganda política tiene su referente histórico más conocido en la Alemania nazi -en la persona de Joseph Goebbels- cuyo uno de sus conocidos principios rezaba: “Para ser percibida, la propaganda debe suscitar el interés de la audiencia y debe ser transmitida a través de un medio de comunicación que llame poderosamente la atención”. Sin duda, los nacionalistas conservadores catalanes suscitan el interés de la audiencia y ya tiene ese medio que necesitaban.

Voy de negro

“Llevo el negro por los pobres y también
por los vencidos puestos contra la pared
Lo llevo por el preso,
que paga el sueldo de
una ley hecha a medida del poder”
(Loquillo. El hombre de negro, 1993).

El mejor rockero español de toda la historia nació en el barrio del Clot de Barcelona y se llama José María Sanz Beltrán, Loquillo (recomiendo un paseo por su página oficial). En una hermosa canción de Johnny Cash (The man in black) adaptada por Gabriel Sopeña en 1993 (dentro del álbum Mientras respiremos) cuya letra no tiene desperdicio ya hacía un canto a la injusticia de nuestra sociedad.

Siguiendo su estela, a partir de hoy mismo, todos los viernes, los empleados públicos de toda España están llamados a acudir a sus puestos de trabajo vestidos de negro, en señal de protesta.

Adjunto el comunicado que se ha extendido por la red de todas las administraciones públicas de la nación:

La Marea Negra de funcionarios se extiende por toda España

Los funcionarios de administraciones de toda España han decidido seguir la iniciativa de los trabajadores del Ayuntamiento de Madrid y vestir de luto cada viernes para protestar contra los recortes. Además, con esta medida quieren denunciar la degradación permanente que sufre su imagen y su trabajo.

El paisaje administrativo español se cubre poco a poco de negro. El Viernes de Luto que impusieron los trabajadores del consistorio dirigido por Ana Botella para denunciar los recortes decretados por la alcaldesa se ha convertido en el modelo a seguir por las plantillas de funcionarios de otras Autonomías.

La iniciativa madrileña se ha extendido a lo largo y ancho del país, y ya son numerosas las fotografías que corren como la pólvora por la red en la que los funcionarios visten de negro. Castilla y León, Extremadura, Murcia, Andalucía, e incluso trabajadores del Ministerio de Justicia y el de Educación, Cultura y Deporte se han sumado a la particular protesta nacida en los pasillos del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid.

Una protesta con la que los empleados públicos quieren denunciar y expresar su repulsa a la funcionario-fobia que aseguran están creando los políticos, que degradan su imagen haciéndoles ‘parecer ante la sociedad como los máximos responsables de la actual situación de crisis que sufre nuestro país’.

La difusión que ha tenido esta iniciativa por toda la geografía española ha llenado de orgullo a los trabajadores que iniciaron esta particular movilización. Así lo ha indicado el boletín Pedro Delgado, secretario general del CCOO en el Ayuntamiento de Madrid, quien ha vaticinado que esto de vestirse de luto “irá a más” por la “pérdida de calidad de los servicios públicos” que están provocando los recortes de las administraciones.

“Los funcionarios son continuamente vilipendiados por los políticos que con sus recortes no hacen otra cosa que hundir más y más al país, acabando con los derechos laborales y sociales“, ha asegurado Delgado. Y aunque los empleados públicos están dispuestos a negociar, creen que la solución al problema que denuncian “no llegará de la noche a la mañana”.

“Somos conscientes de que la lucha va para largo”, ha indicado el miembro de CCOO, algo que parece haber entendido también los funcionarios de otras administraciones, que han decidido sumarse a los Viernes de Luto para defender su trabajo y los servicios públicos.

¡A por ellos… que son pocos y cobardes!

Good bye, Mr. Crouch!

“Aquellos que defienden la justicia siempre ocupan el lado correcto de la historia” (Barack Obama, presidente de los EEUU).

El concepto de diplomacia reviste distintas acepciones de acuerdo al mayor o menor grado de inclusión de objetivos y prácticas que a través de ella se desarrollan. De este modo, y de acuerdo con autores referentes en la materia, podemos definirla como:

“El manejo profesional de las relaciones entre soberanos” (Cohen).

“Sentido común y comprensión aplicados a las relaciones internacionales. La aplicación de la inteligencia y el tacto a la dirección de las relaciones oficiales entre gobiernos de estados independientes” (Nicolson).

“La conducción de las relaciones internacionales por negociación, más que por la fuerza, la propaganda, o el recurso del derecho, y por otros medios pacíficos  -como recabar información o generar buena voluntad- que están directa o indirectamente diseñados para promover la negociación. Una actividad esencialmente política y una institución del sistema internacional” (Berridge).

“El conjunto de reglas y métodos que permiten a un Estado instrumentar sus relaciones con otros sujetos del derecho internacional, con el doble objeto de promover la paz y cultivar una mentalidad universal fomentando la cooperación con dichos sujetos en los más diversos campos” (Cantilo).

La práctica diplomática se remonta hasta la Grecia clásica, dándose su evolución paulatinamente de acuerdo al proporcional incremento de las relaciones internacionales, proceso que se intensifica en nuestros días. La importancia de la práctica diplomática radica en la versatilidad de las funciones desempeñadas por la figura de los embajadores residentes, cuyas funciones giran en torno a la generación de información fidedigna, la minimización de las fricciones potenciales y el fomento de las relaciones amistosas entre los estados soberanos (fuente: Wikipedia).

Generación de información fidedigna, minimización de las fricciones potenciales y fomento de las relaciones amistosas entre los estados soberanos… No sé si lo anterior lo tuvo muy en cuenta el cónsul general de los EEUU en Barcelona, Greggory D. Crouch, al conceder una entrevista como despedida -pues marcha de vuelta a su país- al diario Nació Digital el cual tiene por eslogan ‘diari català i independent‘, pero que, sin embargo, en realidad está fuertemente subvencionado por la Generalidad de Cataluña.

El bueno de Crouch, que ha estado tres años entre nosotros, parece que aún no se ha enterado de lo manipulador que llega a ser el nacionalismo y, en especial, sus medios de comunicación cuando subsisten -la mayoría en Cataluña- gracias a las aportaciones públicas.

Aunque dijo lo que dijo, y recomiendo la lectura de la entrevista, Bernat Ferrer, el redactor que se la hizo concluyó, entre otras cosas, que el diplomático norteamericano ‘valida el uso del catalán en la escuela como herramienta de cohesión social y para fomentar la integración de los inmigrantes’. Recomendaría al señor Crouch que la próxima vez que conceda una entrevista lo haga a un medio verdaderamente independiente, como por ejemplo LA VOZ DE BARCELONA, donde las preguntas no serán capciosas, las respuestas no serán tergiversadas y sólo la razón de la justicia mueve a sus redactores, entre otras cosas porque nuestro trabajo lo hacemos de forma completamente altruista.

Antes de marchar, por favor señor Crouch, permita que le haga una recomendación: compre el ensayo de Mercè Vilarrubias, Sumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña (Editorial Montesinos, 2012). A mí me ha servido para consolidar los argumentos sobre el tema, saber con quién hablo y no meter la pata. Hasta pronto señor Crouch, buen viaje y salude, de nuestra parte, al presidente Obama.

El personal de la Administración de Justicia en Cataluña quiere depender del Estado

Corren malos tiempos para los trabajadores en general y para los funcionarios en especial. La política neoliberal del PP, impuesta salvajemente con la excusa de la crisis, está agravando su situación a pasos agigantados obligándoles a cargar con el desastre económico que otros han creado. Socialización de las pérdidas -lo llaman-, como contrapartida a la privatización de los beneficios de los que, algunos -no ellos-, disfrutaron durante la etapa de vacas gordas.

En este contexto, la idea de que la proximidad al ciudadano que representan las Comunidades Autónomas suponga automáticamente unos mejores servicios, una mejor gestión de los mismos y unas mejores condiciones laborales para los trabajadores públicos ya no se sostiene; es un mito.

Así, el personal de la Administración de Justicia en Cataluña se encuentra estos días en pie de guerra. Los funcionarios autonómicos protestan por la que consideran ‘nefasta gestión del Gobierno de la Generalidad’ que, desde 1996, es la administración encargada de las competencias de la gestión económica y material en el sector de la Justicia.

Para los sindicatos que han convocado la protesta, Staj, CSI-F y CCOO, desde que la gestión está en manos de la Consejería se han deteriorado las condiciones de trabajo de los funcionarios y ha empeorado el servicio prestado al ciudadano. Se trata, en definitiva, de menos sueldo que redunda en una menor calidad del servicio, pero, también la imposición de consignas nacionalistas, como por ejemplo en materia lingüística, en el día a día de su trabajo.

Mientras tanto, la consejera de Justicia, Pilar Fernández Bozal, fiel servidora de la mano que le da de comer -el nacionalismo conservador de CiU- y olvidando su etapa como abogada del Estado, en el afán abarcador que le es propio a esta ideología reaccionaria, reclama las competencias plenas en materia de personal de la Administración de Justicia en Cataluña: “Exigimos la modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial para poder hacer efectivos los traspasos que establece el artículo 103 del Estatuto, como son las competencias normativas, ejecutivas y de gestión del personal al servicio de la Administración de Justicia de Cataluña”, ha manifestado, recientemente, en un acto celebrado en Aranjuez (Madrid).

Los protagonistas de la historia no quieren ni oír hablar del tema y han realizado un referendo simbólico no vinculante en el que el 82,82% de los funcionarios de la Administración autonómica de Justicia que han votado lo han hecho a favor de que las competencias transferidas a la Generalidad en este ámbito vuelvan a ser gestionadas por el Gobierno de España. ¿Dónde queda ahora el respeto a la democracia que las autoridades nacionalistas reclaman para sus consultas secesionistas ilegales?

Los funcionarios saben y los ciudadanos de esta Comunidad sabemos que la reclamación constante de competencias que exigen los nacionalistas poco tiene que ver con una mejor dotación de servicios y una mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y sí mucho en avanzar en lo que llaman construcción nacional que no es otra cosa que ir creando, paso a paso, el caldo de cultivo necesario para forzar un día -cuando lo crean oportuno- una declaración unilateral de independencia (aunque lo correcto sería hablar, en todo caso, de secesión).

Contra este virus maligno que asola a España, sólo cabe aplicar retrovirales: mantener las competencias que ostenta el Estado y recuperar, plenamente, aquellas otras que no funcionan, precisamente, por estar en manos de los enemigos de la nación. Justicia es una de ellas.

Jóvenes e indigentes, hay alternativas

‘Los jóvenes trabajadores temporales de hoy no tienen seguridad en el empleo, y apenas organizaciones colectivas o apoyo: están atomizados y son vulnerables a los dictados del empresario, que tiene el sostén legal del Estado, el cual apoya sus arbitrarias acciones. Hoy la dictadura del mercado es un enemigo más formidable de los trabajadores temporales que el régimen represivo de Franco, con su mano de obra estable y su mercado laboral en expansión. Pocos trabajadores temporales expresan sentimientos de solidaridad con sus colegas. Entre los eventuales hay un sentido de competencia y desconfianza, condicionado por las escasas posibilidades de un empleo permanente‘ (James Petras, Informe Petras – Padres Hijos: dos generaciones de trabajadores españoles-; publicado originalmente en la revista Ajoblanco, 1996).

Este sociólogo estadounidense ya avanzaba el problema que se avecinaba sobre España en su polémico y silenciado informe que publicó en 1996 por encargo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Al parecer, sus resultados no fueron del agrado de los que ostentaban el poder entonces. Más de 15 años después, según el barómetro municipal del Ayuntamiento de Barcelona, el paro enlaza cinco años seguidos siendo la principal preocupación de los encuestados en la ciudad condal.

Indigente durmiendo en el interior de un cajero bancario (foto: Federico Llosa Marsé).

Nada difiere del resto de Cataluña y España: las más altas tasas de parados de Europa, especialmente sangrante, en relación a los jóvenes, cuyos datos son muy superiores a los de los países de nuestro entorno. Ello se agrava, especialmente, en los colectivos de inmigrantes que llevan menos tiempo entre nosotros y, por lo tanto, poseen una red de relaciones más frágil. No es extraño, en consecuencia que los más preparados huyan de la ciudad en busca de otros horizontes donde sea posible labrarse un porvenir.

Los menos afortunados acaban en trabajos temporales, sin seguridad y mal retribuidos. También, en fin, existen los que no tienen nada: ni familia, ni trabajo, ni subsidio, ni hogar… acabando en la marginalidad y la indigencia. De las 2.791 personas sin hogar que, recientemente, se contaron en las calles de la ciudad el 38% eran menores de 45 años.

Más preocupante que la indigencia física de nuestros jóvenes es la indigencia moral a la que les hemos abocado: sin armas, sin posibilidad de defenderse, los hemos abandonado a su suerte. Entonces, ¿qué implicación social podemos exigirles? La respuesta del Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalidad de Cataluña se mueve entre la represión y el buenismo, en actitudes hipócritas que están destinadas al fracaso.

Mientras tanto nuestros dirigentes se ven implicados, día sí y día también, en oscuras tramas de corrupción que los medios de comunicación silencian al estar controlados por aquellos. El que haya un solo joven como el de la foto sobreviviendo en la calle demuestra el fracaso de nuestro sistema, de su piedra angular, el mercado –con sus directivos en la sombra- y de sus principales gestores, los políticos.

Hay alternativas y hemos de hacerlas posibles entre todos. En este sentido recomiendo la lectura del libro Lo que España necesita (Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP), de Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa, accesible libremente en internet. Se trata de empezar de nuevo y mejor.

El ‘lobby’ hotelero de BCN

Un lobby (del inglés “entrada”, “salón de espera”) es un colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad. En principio, la actividad del lobby es legítima, ya que lleva ante el poder político las opiniones e intereses de los implicados en las decisiones de los poderes públicos y, en los últimos años se han hecho avances en su regulación, lo que para muchos autores implica contribuir a su transparencia y normalización […]. En la Unión Europea los lobbies están regulados a través de un registro público que fue inaugurado en junio de 2008 en pro de asegurar la transparencia (fuente: Wikipedia).

El Gremi d’Hotels de Barcelona (GHB) es una asociación empresarial formada por los establecimientos hoteleros: hoteles, apartoteles, y hostales/pensiones, así como por los apartamentos turísticos, de la ciudad y su entorno, con ámbito provincial […]. Cuenta con participación en el capital social del Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB) y está fuertemente vinculado a la fundación que regenta la Escola Superior d’Hosteleria de Barcelona (fuente: Viquipèdia).

Publicidad del Gremi d’Hotels de Barcelona acompañado del logo del Ayuntamiento de Barcelona (foto: Federico Llosa Marsé).

El conjunto de todos los asociados -agrupa a 398 establecimientos hoteleros y representa más del 90% de la oferta hotelera de Barcelona- le otorga una importante capacidad de representación y diálogo ante la Administración municipal y otros organismos públicos y privados para tratar temas diversos, como promoción, asignación de habitaciones para grandes acontecimientos, seguridad ciudadana, normativas, ordenanzas y los que puntualmente convengan, a menudo mediante el establecimiento de comisiones de trabajo.

Jordi Clos –de la cadena Derby Hotels- es su presidente por tercera vez consecutiva, reelegido en 2012 previa modificación de los estatutos de la asociación que preveían una limitación de mandatos, hasta el 2016¿Deben los turistas compensar con una pequeña aportación el desgaste que ocasionan en la ciudad? El eterno debate de la tasa turística flotaba en Barcelona desde hace años. Sólo hay que darse una vuelta por el entorno de la Catedral, del Puerto Olímpico, o de la Sagrada Familia; para observar el trajín de autobuses, bicicletas y otros artefactos que genera el turismo; agobiante para los vecinos y generador de serios problemas de convivencia.

En ciudades como París, Tokio o Nueva York los visitantes pagaban desde hace tiempo un pequeño impuesto turístico. Sin embargo, ningún rincón de España lo aplicaba. Baleares creó su ecotasa en 2001, pero se convirtió en casus belli de hoteleros y PP contra el Gobierno del socialista Francesc Antich y fue eliminada en 2003. En Barcelona, hacía años que se venía planteando, pero, Jordi Clos, en representación de GHB, era uno de sus más serios oponentes: “El turismo debe animarse antes de plantear algo así”, manifestaba a finales 2010. Habían conseguido retrasar su implantación indefinidamente.

También, Jordi Clos saltó a la palestra como uno de los que más influyeron a la hora de cambiar el criterio sobre la permisividad del nudismo en la ciudad, exigiendo poner orden: “Estamos absolutamente a favor. Barcelona necesita un turismo de calidad y la imagen del biquini por las calles o el traje de baño, no digamos ya del nudismo, no es buena. Lo que ocurre en Barcelona en verano no pasa en ninguna ciudad de Europa. No vemos dónde hay problema en regular una cuestión del espacio público“.

Son estos dos ejemplos concretos de la capacidad de influencia de un lobby como el GHB que acaba por determinar, en definitiva, el modelo de ciudad del que, al final, disfrutan sus vecinos y que no siempre casa bien con sus intereses. Patrícia Gabancho advertía del problema:

‘Si Barcelona reúne seis o siete millones de turistas al año, en un día cualquiera hay en la calle más turistas que aborígenes. Es imposible que el comercio, la actividad y hasta los equipamientos culturales no se inclinen por el turista como cliente preferente. Y eso distorsiona la ciudad. Distorsiona especialmente la capacidad productiva de los barrios […]. Es más barato seducir a un turista. O robarle la cartera, sea metafórica o literalmente.

No solo el gremio implicado se niega a imponer la tasa turística -no sea que se pierda algún ejemplar por el camino-, sino que siempre se ha dicho que la recaudación iría a Turismo de Barcelona para fomentar más turismo, de calidad, ¿eh? Lo normal sería aplicar la tasa para controlar su peso y dedicar los dineros a promocionar la economía productiva. Es decir, para invertir en equilibrio. Pero Barcelona invierte en turismo como si fuera una isla de la Polinesia, y el resultado es que la ciudad tiene más calidad de visita que calidad de vida para los sufridos vecinos‘.

Finalmente, la tasa turística se aprobó por la Generalidad para toda Cataluña –Barcelona espera recaudar unos 24 millones de euros al año-; era de sentido común, no sin manifestar Jordi Clos que su asociación no está “ni de acuerdo ni contenta” con la nueva tasa turística pero que finalmente ha decidido aceptarla “por solidaridad y por sentido de la responsabilidad” teniendo en cuenta la situación de las finanzas de la Generalidad.

Por cierto, en 2003, el presidente del GHB recibió la Cruz de San Jordi.

España campeona, Trias dimisión

“La única patria verdadera es la patria del amor y de la igualdad” (Federico García Lorca)

Cuando Xavier Trias (CDC) fue investido alcalde de Barcelona el 1 de julio de 2011 -ha hecho ahora, justamente, un año- todos sabíamos que accedía a la más alta autoridad municipal un político de una formación nacionalista catalana, cuya ideología, por definición, es contraria a la permanencia de España como nación, tal y como la conocemos desde hace siglos.

Sabíamos que con el nuevo alcalde se ahondaría en la discriminación lingüística del español y de lo español a la que ya nos tenían acostumbrados sus antecesores; se privilegiaría al sector privado -especialmente afín- con corruptelas más o menos generalizadas y se perjudicarían los derechos de los trabajadores públicos a su cargo.

Una de las muchas banderas que estos días han colgado de los balcones de los edificios de Barcelona (foto: Federico Llosa Marsé).

No cabía esperar menos de un alcalde del que ni siquiera sabemos cuánto cobra por todos los conceptos pese a que se le ha reclamado, insistentemente, esta información por los ciudadanos, incluido el que suscribe desde estas mismas páginas; o al que el subconsciente juega malas pasadas como cuando manifestó que “sería una desgracia tener un yerno del Espanyol”.

Lo que no sabíamos es que con su llegada, el alcalde de la ciudad, se limitaría a serlo de sólo parte de los vecinos de la misma: de aquellos que piensan y se sienten como él -sólo y excluyentemente catalanes-, despreciando al de opinión diferente. Olvida el señor alcalde de Barcelona que, aproximadamente, tres cuartas partes de la población catalana se siente a la vez, en proporciones variables, catalán y español.

Negar, pese a la insistencia de algunos partidos políticos y miles de ciudadanos, la posibilidad de instalar una pantalla gigante en Barcelona para poder seguir -de forma cívica, lúdica y festiva- un acontecimiento deportivo de alcance internacional, simplemente, porque no casa bien con sus postulados dogmáticos ideológicos, pudiera ser admisible para el líder del partido, pero, de ninguna forma y bajo ningún concepto para el alcalde que debe serlo de todos los ciudadanos barceloneses, apuntandose, encima, a excusas de mal pagador que demuestran su falta de respeto al ciudadano.

Con su actuación, ha intentado limitar a muchos vecinos su legítimo derecho a la libertad de expresión y de reunión; pero, lo que es peor, ha discriminado a aquellos que no sienten como se debe sentir, en su opinión, en Barcelona y el resto de Cataluña. Ha olvidado que tal y como proclama la Constitución, en su artículo 14, ‘los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social’.

No obstante, miles de ciudadanos de toda Cataluña salieron a la calle para celebrar la victoria de la selección nacional española -en la que se incluyen muchos jugadores que viven y trabajan en Barcelona- y es que no se le pueden poner vallas al mar de la libertad. Incluso sociólogos e historiadores nacionalistas analizan aún la inoportuna para sus intereses audiencia récord de la final de la Eurocopa en Cataluña como ha reconocido La Vanguardia en un curioso por esperpéntico artículo firmado por Javier Ricou, que, desde un punto de vista decididamente afín al poder establecido en esta Comunidad Autónoma, da razones tan imaginativas como que ‘el juego en clave Barça y el mal tiempo ayudaron a sumar audiencia’ en Cataluña, concluyendo con un patético deseo de que ‘el bálsamo del fútbol es pasajero y, pasada la euforia de la victoria, las cosas vuelven a su sitio’. Vergüenza ajena es lo que dan; pero, en fin, ya se sabe que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor prensa que la subvencionada.

A menudo, en esta Comunidad Autónoma, en las administraciones que controlan los nacionalistas -actualmente, prácticamente, todas- se sigue la consigna de imponer una forma de ser, una única visión de las cosas, una lengua, etc. dándoles exactamente igual lo que elijan los ciudadanos. El problema es que ello es contrario a derecho.

En este sentido, y siguiendo una reciente sentencia de un juzgado catalán ante un evidente desacato nacionalista, ‘si la Administración decide situarse fuera de la legalidad, debe ser plenamente consciente de las consecuencias que ello puede tener, y pechar y asumir cuantas derivaciones jurídicas se produzcan [incluso penales] de una ilegalidad cometida por quien está obligada a la aplicación de la legalidad’.

Sería como admitirle a la Administración (en expresión utilizada por el propio Tribunal Constitucional, en la sentencia 137/2007, de 18 de junio) la utilización ‘por decirlo llanamente en expresión usual, de una doble vara de medir‘, que es sencillamente la que ha venido aplicando la Administración municipal barcelonesa, respecto a los ciudadanos que se sienten españoles y quieren expresarse así, desde que su nuevo alcalde alcanzó tan alta dignidad pública.

Un alcalde de Barcelona debe serlo siempre de todos sus ciudadanos, y, si no se puede o no se quiere, entonces, es mejor dejarlo, entre otras cosas porque es contrario al juramento o promesa de acatar y hacer cumplir la Constitución que se realiza para acceder al cargo. Es por todo lo anterior, con la evidencia que muestran los hechos contrastados, que en mi opinión ha quedado inhabilitado para el cargo que ocupa, y que con toda humildad, pero con la solemnidad que merece el momento y la legitimidad que se ofrece al que está cargado de razones, le pido su dimisión.

¿Es admisible una subida del agua del 20%?

El agua (del latín aqua) es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). Es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. La Asamblea General de Naciones Unidas, aprobó el 28 de julio de 2010, en su sexagésimo cuarto período de sesiones, una resolución que reconoce al agua potable y al saneamiento básico como ‘derecho humano esencial’ para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos. La Asamblea de Naciones Unidas se mostró “profundamente preocupada porque aproximadamente 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable y más de 2.600 millones de personas no tienen acceso al saneamiento básico, y alarmada porque cada año fallecen aproximadamente 1,5 millones de niños menores de 5 años y se pierden 443 millones de días lectivos a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento” (fuente: Wikipedia).

La política del agua es la política diseñada para asignar, distribuir y administrar los recursos hídricos y el agua. La disponibilidad de agua potable per cápita ha ido disminuyendo debido a varios factores como la contaminación, la sobrepoblación, el riego excesivo, el mal uso y el creciente ritmo de consumo. Por esta razón, el agua es un recurso estratégico para el mundo y un importante factor en muchos conflictos contemporáneos. Indudablemente, la escasez de agua tiene un impacto en la salud y la biodiversidad. Según un informe de las Naciones Unidas del año 2006, ‘a nivel mundial existe suficiente agua para todos’, pero el acceso ha sido obstaculizado por la corrupción y la mala administración.

Como vemos, el tema del agua es de una importancia vital y fuente de profunda preocupación para las autoridades a nivel, incluso, internacional. En Barcelona y en el resto de Cataluña, aunque tenemos aún cercanas en la memoria las restricciones por su escasez en época del tripartito, con la llegada al poder del nacionalismo conservador de CiU -con sus políticas neoliberales-, y con la excusa de la crisis, el gobierno de la Generalidad ha activado un proceso para privatizar el servicio de explotación de la red regional de abastecimiento de Barcelona, que gestiona la empresa pública Aigües Ter Llobregat (ATLL) en 140 municipios.

La empresa que gane el concurso asumirá las instalaciones, la conservación y mantenimiento de las potabilizadoras de Cardedeu (Ter) y Abrera (Llobregat), las desalinizadoras de El Prat y Blanes y las conducciones regionales. Evidentemente, lo anterior, además de ser una medida profundamente antisocial, tendrá un costo económico que se repercutirá en los ciudadanos de Barcelona y su área metropolitana: el Área Metropolitana alerta de que el coste aumentará un 119% para las compañías y los ayuntamientos y un 20% para el usuario final.

¿Es esto admisible? Una vez más se hace pagar a los ciudadanos la mala gestión de los últimos años que ha visto como ATLL presentaba pérdidas de 44 y 34 millones de euros los últimos ejercicios. El PSC no se ha opuesto al proceso privatizador siempre que los ingresos extra (canon) que se obtengan a cambio de la privatización se destinen a saldar la deuda de las infraestructuras hidráulicas -que ellos crearon- y que no vayan a afrontar los gastos corriente de la Generalidad. Había un refrán que decía: “Agua de enero, cada gota vale dinero”; ahora, parece que se hace extensible a todo el año. ¡Abróchense los cinturones, que vienen curvas!

Razones para los seis mitos sobre la inmersión lingüística (y 6): facha y anticatalán

Continúo con las entradas, siguiendo el excelente ensayo de Mercè VilarrubiasSumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña (Editorial Montesinos, 2012) elaborado desde el más escrupuloso punto de vista pedagógico, revisando las razones por las que se nos vende el modelo de inmersión lingüística como el más beneficioso contra toda evidencia empírica y técnica.

¿Por qué los políticos (nacionalistas) nos dicen lo que nos dicen sobre el sistema de inmersión? –se pregunta. Veamos en forma de conclusión las razones para la insistencia en los seis mitos:

Y 6. Presentar alternativas al sistema de inmersión implica, necesariamente, ser facha y anticatalán. No parece haber nada nuevo bajo el sol. La manera de asegurarse la continuidad del programa lingüístico actual es mantenerlo libre de críticas a partir de la descalificación del discrepante. Éste deja de ser un crítico, con más o menos razón, para convertirse en un facha que quiere destruir Cataluña y todo lo catalán. Algunas críticas son efectivamente malintencionadas y responden a posiciones ultraconservadoras y hostiles a todo lo catalán pero, a todas luces, no sólo el sistema de inmersión sino otros aspectos de la política lingüística de la Generalidad -como la exigencia de un certificado de catalán a los profesores universitarios o las multas a los comerciantes que rotulan [sólo] en español- son francamente cuestionables desde otros puntos de vista. Sin embargo, la crítica difícilmente tolerada y la respuesta automática frente a ella es la de calificar al discrepante de ir contra Cataluña. Esta práctica por parte de la Generalidad conduce irremediablemente a la autocensura, por lo que la crítica se reduce al mínimo. Esta manera de blindarse frente a cualquier cuestionamiento de su política lingüística por parte de la Generalidad es ajena a las sociedades democráticas, dos de cuyos pilares son la libertad de expresión y el respeto a la crítica.

Espero que este breve repaso -que se amplía en el propio libro referenciado- sirva para que los ciudadanos sepan y actúen en consecuencia, ejerciendo ese derecho a la libertad de expresión mediante la crítica al sistema de inmersión lingüística, por no ser el mejor de los posibles, pese a que a algunos antidemocráticos les pueda molestar; es su problema.

Razones para los seis mitos sobre la inmersión lingüística (5): cohesión social

Continúo con las entradas, siguiendo el excelente ensayo de Mercè VilarrubiasSumar y no restar. Razones para introducir una educación bilingüe en Cataluña (Editorial Montesinos, 2012) elaborado desde el más escrupuloso punto de vista pedagógico, revisando las razones por las que se nos vende el modelo de inmersión lingüística como el más beneficioso contra toda evidencia empírica y técnica.

¿Por qué los políticos (nacionalistas) nos dicen lo que nos dicen sobre el sistema de inmersión? –se pregunta. Veamos en forma de conclusión las razones para la insistencia en los seis mitos:

5. El sistema de inmersión garantiza la cohesión social en Cataluña. Aunque no hay ningún estudio que muestre que hay una relación entre la cohesión de una sociedad y la lengua o lenguas en las que se imparte la enseñanza en sus escuelas, la Generalidad insiste en que el sistema de inmersión garantiza la cohesión social en Cataluña. Así, no sólo los alumnos acaban de manera milagrosa con un pleno dominio del catalán y del castellano, sino que además, el sistema actual aporta un gran bien a la sociedad: contribuye a fortalecer su cohesión social. Otra vez nos encontramos, como con el segundo mito, con un discurso políticamente correcto: el sistema es intachable porque contribuye al bienestar social. En todos los años que hace que oímos esta idea, nunca ningún político o responsable educativo ha aportado un solo dato que avale lo que afirma. No es de extrañar: estos datos no existen.

[Mañana continuaremos con la siguiente razón para la insistencia política nacionalista en los seis mitos sobre la inmersión, finalizando con: Presentar alternativas al sistema de inmersión implica necesariamente, ser facha y anticatalán].