‘La catedral de los pobres’, un negocio de los ricos nacionalistas

‘No riáis, […] los que dejasteis la choza de Pedro el Pescador para instalaros en palacios de mampostería; los que abandonasteis el desierto de la Tebaida y los montes Armenios por las grandes urbes; los que arrancasteis los dientes a la calavera de San Jerónimo para ponéroslos postizos, engarzados en oro, y poder sonreír delante de las señoronas que os visitan; los que tiráis como desperdicios en vuestras cocinas lo que fue el único alimento de vuestros fundadores; los que quemasteis las antiguas cruces de madera para fundir la plata de los modernos crucifijos que os regalan vuestras clientes de confesionario; los que dejasteis de hacer rosarios debajo de un árbol de amable sombra y junto a una fuente de clara agua para instalar fábricas de licores y chocolates’ (Ramón Acín, No riáis, en La Ira. Barcelona, 26 de julio de 1913).

Obras en la Sagrada Familia (foto: Federico Llosa Marsé).

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, conocido simplemente como la Sagrada Familia, es una gran basílica católica de Barcelona diseñada por el arquitecto catalán Antoni Gaudí. Iniciada en 1882, todavía está en construcción. Es la obra maestra de Gaudí, y el máximo exponente de la arquitectura modernista catalana. Según datos de 2011, es el tercer monumento más visitado de España (con 2,3 millones de visitantes), tras la Alhambra de Granada (3 millones) y el Museo del Prado (2,9). En 2005, la parte construida por Gaudí (cripta y fachada del Nacimiento) fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. La Sagrada Familia es también conocida popularmente como la catedral de los pobres, a causa del cuadro homónimo del pintor modernista Joaquim Mir. Además, tiene la consideración de Bien de Interés Cultural, conforme a la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. En 2001 la Junta recibió el premio Cruz de San Jordi que otorga la Generalidad de Cataluña (fuente: Wikipedia).

La Junta Constructora es una fundación eclesiástica creada en 1895 para promover su construcción, a través de donativos e iniciativas públicas y privadas. En la actualidad, junto a su función original, promueve la obra y la figura de Antoni Gaudí, artífice del templo, a través del legado y el proyecto reflejados en el templo y en el resto de su obra, así como la proyección internacional de Gaudí y del modernismo catalán. La previsión, no tan lejana ya, de finalización de las obras en 2026, propiciada por la gran afluencia de visitantes que se ha traducido en un vertiginoso ritmo de las obras, debe suponer una transición por lo que hace al objeto de sus funciones dado el indudable interés público de la construcción; sin olvidar que aún queda pendiente la operación urbanística correspondiente al proyecto de la plaza y la zona verde frente a la fachada de la Gloria -la de la calle Mallorca- que comporta la expropiación de decenas de viviendas y negocios, con un elevadísimo gasto en indemnizaciones y realojos sobre el que aún se discute -entre el Ayuntamiento de Barcelona y el patronato del Templo- quién debe sufragarlo.

Desde entonces el presidente ha sido el obispo y después el arzobispo de Barcelona. El presidente actual es el cardenal arzobispo Lluís Martínez Sistach y su presidente delegado, Esteve Camps Sala, que sustituyó en el cargo al político, nacionalista y democratacristiano, Joan Rigol Roig (UDC). Según manifiesta su web, la Sagrada Familia se financia de manera totalmente privada, señalándose que:

‘La dirección y la coordinación del plan de construcción del templo, y la gestión de los fondos económicos y de las actuaciones de la Fundación, se delegan en una persona no perteneciente a los ámbitos eclesiásticos, que trabaja conjuntamente con los miembros de la Junta Constructora. Tanto el presidente delegado como la Junta de Patronos colaboran desinteresadamente‘.

Como es el lugar más visitado de Barcelona, emblema de la ciudad en el mundo, que comporta gran poder y beneficios, que deberían revertir mayoritaria y directamente en la ciudad, no es extraño que revisemos con lupa quienes integran actualmente la Junta de la fundación; además de su presidente y de su presidente delegado la componen: Joaquima Alemany Roca (militante de CDC), Pere Alegri Guitart, Joan-Jordi Bergós Tejero, Jordi Bonet Armengol (director general de Patrimonio Artístico de la Generalidad durante el primer gobierno autonómico Pujol, 1981-1984), Miquel Bosch Obradors, Maria Carulla de Tomàs, Joan Güell de Sentmenat (próximo a CDC), Joan Matabosch Soler, Roser Maragall Garriga y Joan Uriach Marsal.

Siendo evidentes las relaciones de los mismos con las familias tradicionales de la burguesía barcelonesa, con cruces de San Jordi entre ellos por los servicios prestados, inmediatamente se hacen inevitables los paralelismos con el patronato del Palacio de la Música: así sabemos, por ejemplo, que mientras Bergós Tejero está en la Sagrada Familia, Bergós Civit estaba en el Palacio de la Música; mientras Güell de Sentmenat está en la Sagrada Familia, Carles Güell estaba en el Palacio de la Música; lo mismo ocurre con la familia Maragall. Roser Maragall Garriga es la de la Sagrada Familia, mientras que su hermana Marta era vocal del Palacio de la Música. Con el pujolista Joan Uriach lo tenemos más fácil: el que aparece en la fundación del templo y el que estaba en el patronato del Palacio de la Música, son la misma persona. Lo de la Carulla tiene un poco más de miga, ya que Maria Carulla Font usa el nombre de casada en el patronato de la Sagrada Familia (Maria Carulla de Tomàs), y el de hija amantísima en la dirección del Palacio de la Música: Mariona Carulla i Font, donde ha llevado a cabo una labor muy ingrata ostentando los dudosos méritos de haber sido durante los 13 últimos años la vicepresidenta de Fèlix Millet en su junta y la persona que lo sustituyó el 27 de julio de 2009.

El maridaje entre el nacionalismo político, económico y religioso resulta claro. Y es que donde está la burguesía catalana instalada, acto seguido aparecen las ramificaciones financieras hacia los partidos políticos catalanes mayoritarios, principalmente CDC; lo que algunos han llamado su mano negra, todo ello bendecido por la Iglesia catalana. No en vano, por ejemplo, la coalición nacionalista conservadora se llevó el 42% de las donaciones anónimas a partidos políticos españoles entre 1987 y 2007. Muchas derivaban del Palacio de la Música, ¿ocultará un entramado semejante la Sagrada Familia?

Tampoco ayuda a la tranquilidad el que, hoy por hoy, las fundaciones en Cataluña estén bajo sospecha como ya señalé en otra entrada, pues, facilitan la opacidad de pagos y retribuciones no justificadas (sin ir más lejos, otra fundación con presencia del arzobispado, la del Hospital de San Pablo vio como era intervenida por la Generalidad de Cataluña al observarse graves irregularidades, como la recientemente conocida circunstancia de que se continuó pagando durante siete años el sueldo a un ex gerente).

Frente a la situación descrita, los partidos conservadores -los más beneficiados, lógicamente por su cercanía a la Iglesia, por este tipo de persona jurídica supuestamente caracterizado por ser una organización sin ánimo o fines de lucro-, PP y CiU fundamentalmente, tienen la intención de limitar la transparencia de las mismas rechazando el acceso público al registro de entidades retrocediendo a la situación anterior a 2008 no se sabe bien con qué intenciones encubridoras.

¿Están en orden las cuentas de la Sagrada Familia? ¿Se sabe, con certeza, lo que se ingresa y los gastos que suponen la construcción? ¿Dónde van a parar los posibles beneficios que se generan? ¿Se da en estas obras la famosa comisión del 3%? Sería interesante saberlo, porque, además la Iglesia esté exenta de pagar algunos impuestos (como por ejemplo el IBI), un privilegio medieval, que nos cuesta a los españoles 3.000 millones de euros al año, según Europa Laica, pero que el PP en el Gobierno de España no piensa, en contra del interés general, suprimir.

Vaya por delante que no les podré informar del destino final de los beneficios que genera la Sagrada Familia, sencillamente porque lo desconozco y no hay información al respecto. Sólo en entradas por visitantes, y teniendo en cuenta que la individual cuesta 13 euros, estamos hablando de muchos millones de euros. Añadan a ello todo el merchandising que acompaña al templo y la cifra se me antoja astronómica. Además hemos de tener en cuenta que la construcción de la Sagrada Familia nace con la vocación de financiarse a partir de donativos, como expresa la propia Junta en su página web: ‘La Sagrada Familia se define como templo expiatorio desde su nacimiento en 1882. Esto quiere decir que la construcción del templo se ha financiado mayoritariamente con los donativos y las aportaciones de miles de personas a lo largo de estos años’.

Las cifras de visitantes, de ingresos y de las propias obras crecen en el año 2011 de forma tan rápida y espectacular que se parecen a las del veloz y otrora temido AVE, cuyo túnel se ha perforado al lado de los cimientos sin notarse siquiera, publicaba El Periódico recientemente apuntando unos ingresos, solo por ventas de entradas, de 31,3 millones de euros. Esperemos que la catedral de los pobres no acabe por esconder, a semejanza de lo que pasó con el Palacio de la Música o el Hospital de San Pablo, un entramado de intereses particulares -incluida la financiación de ciertas opciones políticas empeñadas en la construcción de una nación a la medida de la burguesía catalana nacionalista- ajenos a la labor social que, se supone, realiza la Iglesia y, lo que sería peor, al general de los barceloneses.

Día contra la ‘LGBTfobia’

Tenía un vecino que se llamaba Pablo. Era un chico muy majo, aunque algo retraído y tímido. Cuando nos encontrábamos en la escalera o en la calle nos saludábamos. Un día, desapareció por unos meses; había hecho un gran viaje para conciliar su aspecto exterior con sus sentimientos basados en su orientación sexual. La persona sigue siendo la misma, pero ahora se llama Paula y la vida le abre nuevas perspectivas. ¡Qué te vaya bonito!

LGBT o GLBT son las siglas que designan colectivamente a lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero. En uso desde los años 90, su uso moderno intenta enfatizar la diversidad de las culturas basadas en la sexualidad y la identidad de género, y se puede aplicar para referirse a alguien que no es heterosexual, en lugar de aplicarlo exclusivamente a personas que se definen como homosexuales, bisexuales o transgénero. Para dar cuenta de esta inclusión, una variante popular incluye la letra Q de queer (LGBTQ, para aquellos que no estén específicamente representados por LGBT, como los pansexuales, intersexual, etc.).

Las siglas se han establecido como una forma de autoidentificación y han sido adoptadas por la mayoría de comunidades y medios de comunicación LGBT en muchos países de habla inglesa. Sin embargo, no son del agrado de todos a los que literalmente engloba. Por un lado, algunos intersexuales quieren ser incluidos en el grupo LGBT y preferirían el término LGBTI. Por otro, ciertos individuos de un grupo pueden sentir que no tienen ninguna relación con los individuos de los otros grupos englobados y encontrar ofensivas las persistentes comparaciones. Algunos defienden que las causas transgénero y transexuales no son las mismas que las de los homosexuales y bisexuales. Esto encuentra su expresión en la corriente del separatismo gay y lésbico, que mantiene que las lesbianas y los gais deberían formar una comunidad distintiva y separarse de los otros grupos que normalmente se incluyen. Otras personas tampoco ven con buenos ojos el término ya que creen que las letras son demasiado políticamente correctas, un intento de categorizar diversos grupos de personas en una zona gris, que implica que las preocupaciones y prioridades de los grupos principales representados reciban la misma consideración (fuente: Wikipedia).

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y las asociaciones que la componen se unen un año más a la celebración del 17 de Mayo, Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Esta fecha coincide con la eliminación de la homosexualidad como enfermedad mental por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1990. Las entidades de la FELGTB conmemoran el 17 de mayo con actos en toda España. La educación, el matrimonio, el infierno y la lucha contra el olvido centran la celebración del Día contra la LGTBfobia.

En este Día Internacional, la FELGTB quiere rendir homenaje a las miles de personas que en todo el mundo son víctimas del odio a causa de su orientación sexual o su identidad de género y recordar que las mejores estrategias para acabar con este sufrimiento innecesario son la educación en el respeto a la diversidad afectivo-sexual y la plena igualdad legal, que pasa, incuestionablemente, por el derecho al matrimonio igualitario.

En torno a esta fecha la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales entrega cada año, en un acto que se celebrará en Madrid, sus Premios Látigos y Plumas a detractores y defensores de los derechos LGTB. En esta edición, los galardones reconocen la labor en torno al matrimonio igualitario:

Pluma Individual ex aequo a Fernando Grande Marlaska, juez de la Audiencia Nacional, a Iñigo Lamarka, ararteko vasco, quienes ya han confirmado su asistencia, y a Esther Nolla, presidenta de Asociación de Madres y Padres de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (AMPYGL).

Pluma Colectiva a Amnistía Internacional, por su posicionamiento oficial a favor del derecho al matrimonio igualitario.

Pluma Institucional al Parlamento Europeo,  por instar a eliminar la prohibición de contraer matrimonio a las parejas del mismo sexo.

Pluma In Memoriam ex aequo a Agnes Torres, activista transexual mejicana, a Gabriela y La Brasileira,  mujeres transexuales de Uruguay, así como a Daniel Zamudio, gay chileno, personas asesinadas en este mismo año por la sola razón de su orientación o identidad  sexual.

Látigo Colectivo a los setenta y dos diputados, que en el año 2005 firmaron el recurso de la vergüenza ante el Tribunal Constitucional contra el matrimonio igualitario.

La Federación también estuvo en el encuentro ‘Prácticas y políticas efectivas para conducir el bullying homofóbico en las instituciones educativas’, organizado por la Unesco para conmemorar el Día contra la LGTBfobia ayer, 16 de mayo, en París.

Enchufada

Estos días asistimos atónitos a declaraciones de unos y otros que evidencian que, en determinadas administraciones públicas de nuestro entorno, se vulnera a menudo el artículo 103 de la Constitución que, entre otras cosas, exige que las mismas sirvan con objetividad los intereses generales con sometimiento pleno a la ley y al Derecho y que el acceso a la función pública lo sea de acuerdo con los principios de mérito y capacidad.

Nada de lo anterior se respetó, por ejemplo, cuando se exigía para contratar en Baleares, con la administración controlada por Unió Mallorquina, el pagar fuertes sumas de dinero y colocar a determinados trabajadores del partido («Eso se hace así aquí: los contratistas pagan y contratan a empleados«), o, cuando, determinados cargos de la Administración autonómica, controlada por el PP en Valencia contrataban, a través de la empresa Ciudad de las Artes y las Ciencias, SA (CACSA), y el Ayuntamiento de Valencia, con el Instituto Nóos sencillamente porque lo respaldaba Iñaki Urdangarin… y los que este tenía detrás, y no necesariamente en este orden (no los olvidemos).

Ahora hemos sabido, por la prensa del corazón, que Telma Ortiz, de 38 años, hermana de la Princesa de Asturias, y su prometido se casaron en secreto el pasado viernes. Telma se ayudaba de muletas ya que se recupera de la operación de rodilla a la que se sometió hace dos semanas. La recién casada se lesionó durante su estancia en la estación de esquí de Aspen (Estados Unidos), a la que se había desplazado en Semana Santa. Telma, que está de baja laboral en el Ayuntamiento de Barcelona, aún no ha renunciado formalmente a su puesto de trabajo pero todo parece indicar que lo hará en breve pues su marido ha anunciado que la pareja se va a vivir a Londres. Al parecer, su marido celebró la boda publicando un escrito en el diario El Mundo en el que, además de confirmar el enlace, lanzó una diatriba contra la prensa para defender la particular batalla que desde hace años libra Telma Ortiz en defensa de su derecho a la intimidad, calificando de ‘zarrapastrosos’ a los paparazzi y afirmando que la crónica social funciona como una mafia ya que ‘emplea métodos criminales para lograr sus objetivos’.

Me quedo con lo de criminal; que para quien no lo recuerde hace referencia al que ha cometido o procurado cometer un crimen, es decir, un delito grave (como lo son, por ejemplo, la prevaricación, la malversación de caudales públicos, el cohecho, etc.). Son criminales, presuntamente y en este sentido, aquellos de Baleares y Valencia; pero, también los que favorecen el acceso profesional a la administración no por principios constitucionales sino por otras razones ajenas a estas, como pudiera serlo, la amistad, el parentesco declarado y conocido públicamente u otras circunstancias no admitidas legalmente.

Llegados a este punto, cabría preguntarse: ¿cómo accedió a su actual puesto de trabajo público en la Administración municipal, la cuñada del futuro Rey de España? De entrada se creó, por el entonces alcalde, Jordi Hereu (PSC), un puesto específico para Telma Ortiz, en el departamento de Relaciones Internacionales que se había reestructurado para la ocasión -cambien ustedes una letra por una f de la denominación del departamento en el que se incardinaba el puesto de nueva creación y sabrán, con chanza y sorna, como se le conoció, a partir de entonces, entre los empleados públicos del consistorio-.

La contratación de Telma Ortiz fue propuesta por el delegado de presidencia del Ayuntamiento, Ignasi Cardelús, El Marco Polo de Sant Jaume (como un rotativo lo bautizó por sus numerosos y costosísimos viajes por todo el mundo a costa del erario público y que algunas fuentes vieron unido sentimentalmente a la misma, con la que al parecer se encontraba en esos viajes) -uno de los hombres de máxima confianza del entonces alcalde, quien dio el visto bueno- y que la había conocido «en mayo [del 2009] durante el seminario Migraciones Forzosas que organizó el Centre per la Pau del castillo de Montjuïc». ¿No les parece llamativo? Sin embargo, por altos cargos del PSC se explicó que «se valoraron otras candidaturas», especificándose que Ortiz y diversas personas «entraron en julio en el Ayuntamiento a hacer las entrevistas de selección con el director de Relaciones Internacionales». Más tarde, por este affaire y otros, su figura en el partido entenderían muchos de su formación política que ya había quedado «amortizada». Incompresible.

Telma Ortiz se había incorporado en septiembre de 2009 a la plantilla del Ayuntamiento de Barcelona con carácter de personal eventual y la función de directora adjunta de proyectos del departamento de Relaciones Internacionales, sin embargo, y contrariando la normativa aplicable, no se comunicó hasta octubre en comisión a los grupos municipales. Se justificó el retraso en la información sobre esta contratación eventual a «un error, ya que pensábamos que tenía que ir al pleno».

Sobre su cualificación académica y experiencia profesional, era y es licenciada en Económicas por la Universidad de Barcelona -además es políglota, incluido, al parecer aunque nunca confirmado, el catalán (exigido a todo el personal municipal)- y había sido cooperante de varias organizaciones internacionales, en el momento de acceder a la plaza; entre ellas, la Agencia Española de Cooperación, de la que ocupó plaza interina durante un tiempo, pero de la que suspendió la oposición correspondiente a su plaza, por lo que la tuvo que abandonar forzosamente a finales de 2007.

Su cometido específico era conocido con carácter previo y había sido pactado con ella: coordinar la participación de Barcelona en la Exposición Universal de Shanghái. Nada que ver, sin embargo, con su experiencia acreditada. Su sueldo bruto anual era, según algunas fuentes, cercano a los 80.000 euros -más entonces, por ejemplo, que un concejal (cargo público) de la oposición con dedicación exclusiva-, si bien, el Ayuntamiento, a través de un comunicado y ante el revuelo producido, lo situó en 54.958,68 euros. Además, su cargo, de designación directa, incluía entre 200 y 400 euros brutos mensuales en dietas y transportes pagados en el caso de realizar viajes para proyectar la política de cooperación internacional del Ayuntamiento que no se había frenado en tiempos de crisis.

Algunos medios, en fin, han hablado sin tapujos de que el puesto fue creado a medida y por ser quien era la beneficiada. ¿Ustedes que creen? Trias (CiU), que se había opuesto a la designación, inicialmente, pero que no la destituyó al llegar a la alcaldía, recientemente, al saber de su marcha, ha alabado la labor de Ortiz en su puesto: «El trabajo que ha hecho lo hace a plena satisfacción del Ayuntamiento». ¡Cómo cambian las cosas!

Telma Ortiz, que en un tiempo llevó a medio centenar de medios de comunicación a los tribunales para reclamar su derecho a tener vida privada, posiblemente olvidó al ser contratada por el Ayuntamiento de Barcelona su condición de persona «normal y corriente», como ella aseguraba quería ser, para verse beneficiada por un trabajo. Su marido quizás lo aclare en un comunicado futuro que esperamos ansiosos.

15M: un año y 14.700 propuestas

Hoy cumple un año el movimiento de los indignados. Felicidades; estoy con vosotros. Esperemos que los detenidos -ocho más, la última noche- sean puestos en libertad lo antes posible. Al parecer, según testimonio de varios de ellos, incluso ajenos al movimiento, el trato ha sido contrario a las más elementales normas constitucionales; así, a una chica, le han roto el labio, en comisaría, de un guantazo.

Ha sido tal el despliegue policial que sólo cabe calificarlo de desproporcionado; en el número y en las formas. Ha habido ocasiones en que había más policías que concentrados y aquellos han actuado envalentonados, amparados por el poder ejecutivo y judicial, contra quienes cuestionan el sistema y demandan, entre otras cosas, una verdadera división de poderes.

Para los que piensan que lo miembros del 15M son unos tirados, les informaré de que su perfil es el de un universitario, de 33 años y muy de izquierdas –o sea, joven, preparado y progresista-; además, el 70% dice que su situación económica es buena o muy buena pero tiene miedo del paro. La Fundación Alternativas ha publicado un estudio que desmonta mitos sobre sus participantes y perfila un retrato del indignado como una especie de Robin Hood contemporáneo.

Los críticos con el mismo, afines al poder económico y a sus marionetas políticas, les acusan de no aportar nada nuevo. Sin embargo, y a diferencia de los grandes partidos tradicionales -que se reparten cargos, subvenciones y fidelidades- el 15M, si por algo se caracteriza es por sus propuestas novedosas de cambio. Incluso las han catalogado y suman 14.700. Entre ellas, la solicitud ciudadana mayoritaria, que quizás a algunos no agrade escuchar, va en la senda de la supresión de los privilegios de los políticos.

Además, los expertos sectoriales ven viables muchas de ellas, por ejemplo, en el campo económico: acortar la jornada laboral para reducir el desempleo, que el stock de casas sin vender se convierta en vivienda pública en alquiler… Hay muchas más. Lo que reivindica el 15M, en definitiva, es la creación de un ágora ciudadana. Una plaza, un espacio público, en el que cualquier ciudadano pueda expresar su disconformidad y sus propuestas. Me parece una gran idea, digna de apoyo, pues, adelanta el futuro para hacernos avanzar más rápido; además, siempre he sentido debilidad por las causas perdidas y por los perdedores que las protagonizan, pues, muy de vez en cuando, anuncian la revolución que, de un plumazo, barre las instituciones que han dejado, hace tiempo, de tener sentido.

¡Quizás con el 15M algunos se equivocaron! Siempre hay tiempo para rectificar. Continuamos en la lucha.

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Aunque el Movimiento 15M se ha desarrollado con vocación internacional y de ahí que se haya hablado de manifiesto global en conmemoración de su primer aniversario, lo cierto es que los indignados iniciaron su andadura en España, muy especialmente, en Madrid; pero, también, en la mayoría de capitales españolas a las que se extendió la llama de la protesta.

Más allá de las ideologías, subyace en todo este movimiento ciudadano, un afán de participación en la política para cambiar las cosas. Se busca el progreso general y eso, casa especialmente, con la izquierda. De ahí que los medios de comunicación controlados por las fuerzas políticas conservadoras hayan dado un tratamiento tangencial y desacreditador de todo lo que viene ocurriendo en los últimos días. Cosa bien distinta es, pese a la propaganda que se pretende imponer precisamente desde esos medios, que sea un movimiento social controlado por la izquierda. Ni hay pruebas de ello, ni es verdad.

En todo caso, y para evitarse males mayores, en Madrid se ordenó desalojar a los ciudadanos que ocupaban la Puerta del Sol, procediendo a la detención de 18 de ellos el sábado y 2 más el domingo; en Valencia, más originales, se ha preparado, por el Ayuntamiento de esa ciudad, una mascletá el mismo día en el que estaba programada una manifestación, en evidente y burda actitud provocadora y boicoteadora; y, así, en otros puntos de la geografía española podemos asistir a presiones, de mayor o menor intensidad, siempre con el objetivo de desinflar, en la medida de lo posible los ánimos de los ciudadanos interesados a priori en participar en algo que ya se ha convertido en historia viva de nuestro país.

En Barcelona, posiblemente, por la cantidad de manifestaciones de todo tipo que se han dado en los últimos meses, derivada de los recortes impuestos desde los respectivos gobiernos nacional y autonómico, el alcalde Trias (CiU) –con el beneplácito de sus superiores políticos-, para evitar males mayores, se vio forzado a pactar y permitir la acampada durante las cuatro jornadas previstas de movilizaciones.

Vienen realizando coloquios y charlas, en los que han participado, como estaba previsto, la portavoz de la Plataforma Afectados por la Hipoteca (PAH), Ada Colau, y el presidente de Justícia i Pau, Arcadi Oliveres, entre otros, y poniendo en práctica todas las propuestas que han estado preparando durante el invierno. Incluso tienen su propio manifiesto, para conocimiento y comparación con el global.

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Les daré dos ejemplos, cualificados y recientes, representativos de la indignación ciudadana en España. ‘Todos sabemos que hay dos pesos y dos medidas, pero no pueden ser tan diferentes que coloquen la sociedad al borde del colapso y la obligue a rebelarse. Estamos ante un deterioro superlativo; ya no se trata de indignarse, eso ya pasó. Se empieza a llegar a ese punto de ebullición que provoca la rebelión. Cabrá preguntarse si hay dos tipos de delitos: los que crean alarma social y los que no. Pero ¿quién decide sobre la alarma social cuando se ha liquidado la opinión pública?’ (Gregorio Morán, en Demasiados cristales rotos, La Vanguardia, 5 de mayo de 2012).

‘Una democracia feudal al servicio de los poderosos: el poder económico tiene cogidos a los partidos políticos, a los medios de comunicación, y de manera colateral a cualquier pensador que pudiera ser independiente y que sabe lo que se juega si denuncia esta inmundicia’ (Carlos Carnicero, en un post ¿Qué hacemos con nuestros banqueros? (I) en su blog, 9 de mayo de 2012).

El 15M de 2011 vuelve a las calles este 12M de 2012.

Hablemos, ahora, del movimiento que recogió su nombre del sentimiento generalizado que expresaba la ciudadanía española. El Movimiento 15M, también llamado movimiento de los indignados, es un movimiento ciudadano formado a raíz del 15 de mayo de 2011 con una serie de protestas pacíficas en España con la intención de promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP y del dominio de bancos y corporaciones, así como una auténtica división de poderes y otras medidas con la intención de mejorar el sistema democrático. Ha aglutinado a diversos colectivos ciudadanos con distintos lemas, como el de la manifestación del 15 de mayo: ‘No somos marionetas en manos de políticos y banqueros’ o ‘Democracia real ¡YA! No somos mercancía en manos de políticos y banqueros’.

El movimiento comenzó a organizarse tras el establecimiento de centenares de acampadas en las plazas de la mayoría de las ciudades españolas, así como otras creadas por expatriados españoles en ciudades de todo el mundo. Entre las bases del Movimiento 15M están las de ser un movimiento apartidista (sin afiliación a ningún partido ni sindicato), pacífico, horizontal y transparente, es decir, sin estar sujeto a ningún tipo de registro.

En la actualidad, el movimiento se organiza a través de asambleas populares abiertas, celebradas generalmente en plazas o parques, y está estructurado en diversas comisiones (Legal, Comunicación, Acción, Actividades, Barrios, Estatal e Internacional, Información, Infraestructuras, Lenguas de Signos) y grupos de trabajo (Cultura, Educación, Política, Economía, Medio Ambiente, Trabajo Social, Feminismos, Transmaricabollo, Ciencia y Tecnología, Diálogo entre Religiones, Migración y Movilidad, Pensamiento) (fuente: Wikipedia).

En los próximos días se cumplirá un año de aquella explosión de participación ciudadana. Para la ocasión se ha elaborado un manifiesto. Con el deseo de que todo pueda transcurrir como una fiesta de aniversario, pensando que sus peticiones son razonables y realizables, les invito a leerlas atentamente y en la medida de sus posibilidades a unirse a la ardua tarea transformadora de la sociedad, porque, no lo olvidemos, el progreso siempre ha venido desde abajo para corregir los excesos de los privilegiados.

Anarquista (dedicado a Laura Gómez)

«Mi hija no es una terrorista, es una madre con ideales» (María del Carmen Rodríguez, madre de Laura Gómez)

Siempre he tenido predilección por la película italiana de 1971, dirigida por Giulano Montaldo, que recuerda el juicio de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, dos obreros anarquistas que fueron procesados por el atraco a un banco. A pesar de las dudas sobre su inocencia, fue su ideología, en un país como EEUU, la que les condenó. Recomiendo su revisión, pues, ayuda a entender mucho de los acontecimientos que venimos viviendo, en los últimos tiempos, en Barcelona.

El anarquismo es una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado entendido como gobierno y, por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas. Sébastien Faure, filósofo anarquista francés, dijo: «Cualquiera que niegue la autoridad y luche contra ella es un anarquista». Bajo una formulación tan simple, pocas doctrinas o movimientos han manifestado una tan gran variedad de aproximaciones y acciones, que no siempre fueron bien entendidos por la opinión pública. Históricamente hablando, el anarquismo se centra en general en el individuo y en la crítica de su relación con la sociedad, su objetivo es el cambio social hacia una futura sociedad, en palabras de Pierre-Joseph Proudhon, «sin amo ni soberano» (fuente: Wikipedia).

Históricamente se ha observado una hostilidad general hacia este movimiento social en cuya represión ha participado, prácticamente, todo el espectro político -el que va desde la derecha más conservadora hasta, incluso, la izquierda comunista- con la utilización, a menudo, del aparato represivo del Estado. El principal objetivo de la acción policial, echando la mirada a atrás, frente a los atentados anarquistas era, obviamente, detener al culpable de cualquier acción delictiva. No obstante, esto no siempre era posible. Entonces, en el caso español, la experiencia demuestra que era vital detener a alguien para que pagase las culpas, aunque esta persona no hubiera tenido nada que ver con los hechos. Un buen ejemplo de esto lo tenemos en el famoso caso de las bombas del Liceo (el 7 de noviembre de 1893: en venganza por la ejecución del anarquista catalán Paulino Pallàs), en el que se detuvieron a dos culpables, uno tras otro, antes de detener al que se reconoce actualmente como el culpable real. No obstante, para cubrir apariencias, se acusó a los otros dos y a tres personas más de complicidad y se las ejecutó. Era una cuestión de prestigio.

Otro de los objetivos de la represión era predisponer a la opinión pública en contra del anarquismo y del movimiento obrero en general. Para ello se pretendía desprestigiarles aprovechando las acciones violentas y metiendo en un mismo saco a anarcocomunistas y anarcocolectivistas, a anarquistas y a marxistas, a socialistas y republicanos, y, en resumen a todos los grupos que pudieran estar en la oposición al régimen vigente.

Un tercer objetivo de la represión era acabar con las organizaciones anarquistas, socialistas y obreras en general. Se consideraba al movimiento obrero como enemigo del Estado y de la Iglesia, y por tanto, un enemigo con el que había que acabar. En este sentido, se constata la utilización de espías infiltrados en las organizaciones obreras y el uso de agentes provocadores que se dedicaban a incitar a la comisión de acciones delictivas.

Ya en los tiempos actuales, aquí y en las últimas semanas, hemos observado atónitos como se decretaba una inadecuada por desproporcionada prisión provisional para varios estudiantes y una líder sindical, para los que reclamé su libertad y a los que, parcialmente, mediante la estimación de un recurso, la Audiencia Provincial tuvo a bien dejar en la calle, rectificando a la magistrada instructora.

Sin embargo, continúa en la cárcel, la dirigente anarquista local que, según el sindicato Confederación General del Trabajo (CGT), sólo participó en una performance delante de la Bolsa de Barcelona cuando se produjeron unos actos vandálicos el pasado día 29 de marzo, durante la jornada de huelga general.

Las dudas que cualquier observador imparcial se podría hacer son las siguientes: ¿estaría en la cárcel si fuera afiliada de cualquier otra centra sindical de adscripción no anarquista, como por ejemplo, CCOO o UGT? ¿Por qué se ha centrado la represión en los miembros de este movimiento social, además, de en los estudiantes? ¿Resulta más fácil amedrentar a los que se consideran menos complacientes con el poder y a los más débiles?

Incluso desde los medios de comunicación controlados por el poder económico y político se llegó a afirmar que ‘el brote violento en Barcelona tiene una matriz anarcoitaliana’ y que ‘jóvenes fogueados en el movimiento No TAV animan la corriente antagonista catalana’ (La Vanguardia, 8 de abril, página 10) lo que llevó a la protesta de italianos residentes en la ciudad condal y a una respuesta de El defensor del lector del citado diario.

Existen antecedentes que van en la línea de poder concluir que fuera de lo que representa la ideología hegemónica y la sumisión a la misma, es decir fuera del nacionalismo, en Cataluña, la policía ha abierto la veda -envalentonados por quienes la controlan; ahora el consejero de Interior, Felip Puig (CiU), como antes lo fue con Joan Saura (ICV-EUiA)-, como sucedió, por ejemplo, con la celebración, eminentemente española, por la consecución del Campeonato Mundial de fútbol en la que se emplearon con una contundencia desproporcionada que fue incluso denunciada y llegó al Parlamento autonómico -entonces, tanto éste como el Ayuntamiento de Barcelona se habían negado a homenajear a algo que consideraban extraño-.

Malos tiempos, en definitiva, para los que el poder establecido considera fuera del sistema, peligrosos para el mismo o, simplemente, molestan: anarquistas, estudiantes, prostitutas… y los ciudadanos que osan afirmarse, públicamente, como españoles. Demasiados indicios para, en términos jurídico penales, no tener una duda razonable sobre la prisión provisional decretada, y en términos políticos poder soslayar la trayectoria histórica represiva hacia el colectivo en el que se inserta Laura. Por eso me uno a la petición que se ha convertido ya en un clamor: «¡Libertad inmediata para Laura! ¡Basta de represión!».

¿Trabajo decente o trabajo digno?

Bicitaxi en Barcelona (foto: Federico Llosa Marsé).

Cuando era pequeño y veía por televisión a los esforzados conductores de carretas, bicicletas y otros artilugios semejantes arrastrándolos con la finalidad de transportar a otras personas, por ejemplo, en Calcuta, me parecía algo durísimo y, sobre todo, injusto. ¿Por qué una persona tenía que dedicar su esfuerzo físico a transportar a otra? ¿No se suponía que todos nacíamos y permanecíamos iguales?

La Declaración Universal de Derechos Humanos así lo proclama en su artículo 1: ‘Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros’. Ha pasado el tiempo y, desde hace años, lo que antes me parecía inaceptable se ha extendido por la ciudad. Ahora se nos presenta por la publicidad como ‘un sistema alternativo y ecológico’, puesto para convertirse en un fenómeno europeo y norteamericano.

Las altas tasas de paro contribuyen, decisivamente, a la aparición de trabajos que, en condiciones normales, nadie osaría ofertar. ¿Debemos mirar, en tiempos de profunda crisis como los actuales, para otro lado sin resquicio para la menor crítica? Eso, al parecer, esperan nuestras autoridades -embarcadas en proyectos como Eurovegas que ahondarían en el problema-, pero, me resisto a creer que los ciudadanos barceloneses lo acepten sin rechistar.

El Tesauro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define al trabajo como el conjunto de actividades humanas, remuneradas o no, que producen bienes o servicios en una economía, o que satisfacen las necesidades de una comunidad o proveen los medios de sustento necesarios para los individuos. El empleo es definido como ‘trabajo efectuado a cambio de pago (salario, sueldo, comisiones, propinas, pagos a destajo o pagos en especie)’ sin importar la relación de dependencia (si es empleo dependiente-asalariado, o independiente-autoempleo).

Trabajo decente es un concepto que busca expresar lo que debería ser, en el mundo globalizado, un buen trabajo o un empleo digno. El trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo.

En 1999, Juan Somavia -primer director general de la OIT (fundada en 1919)- presentó su memoria ‘Trabajo decente’. En ella introduce el mencionado concepto, caracterizado por cuatro objetivos estratégicos: los derechos en el trabajo, las oportunidades de empleo, la protección social y el diálogo social. Cada uno de ellos cumple, además, una función en el logro de metas más amplias como la inclusión social, la erradicación de la pobreza, el fortalecimiento de la democracia, el desarrollo integral y la realización personal.

Por otra parte, desde otras latitudes pero también en los años noventa (del siglo pasado), surgió otra noción de trabajo: el trabajo digno. Impulsado desde algunos movimientos sociales latinoamericanos, este concepto se centra en una comprensión de la actividad laboral humana como no-mercantil y no-individual, sino basada en el bienestar de la comunidad. La noción de dignidad aparece aquí como disruptiva y anticapitalista. El empleo (igual a salario) no es lo relevante, sino la forma de organización que se da el colectivo, orientada hacia el interés general.

La diferencia entre trabajo decente y trabajo digno es un problema eminentemente político, pero político entendido dialécticamente. Es decir que no es una cuestión económica, del mercado laboral, sino que involucra la totalidad de las relaciones sociales. Ambas nociones surgen de una misma sociedad, la sociedad que produce valor, pero mientras el trabajo decente implica la identidad, la universalidad abstracta, el cierre, el trabajo digno plantea la esperanza.

El trabajo digno hace estallar la búsqueda por imponer el orden sobre la insubordinación. Mientras que la idea de decencia se mantiene dentro de la forma-valor, la dignidad expresa la rebeldía, la humanidad. Sin embargo, hay que aclarar que la noción de trabajo decente expresa también una utopía de reconciliación social, expresándose a través de nociones como justicia social y equidad.

La política de la dignidad, al decir de John Holloway, es mucho más que la felicidad como logro del placer material. Parafraseando a Max Horkheimer, sólo una psicología ingenua y economicista podría entender la aspiración de felicidad como la mera satisfacción de las necesidades materiales. Los ideales de la historia (y del presente) no son independientes de los hombres y de sus realidades. Por ello, la noción de trabajo digno se basa en una ética del colectivo social, es la moral del grupo. Una sociedad que lograra la reconciliación sujeto-objeto no necesitaría contar con el estudio separado de la ética, porque allí la moral estaría inmersa en las propias relaciones sociales (de producción), es decir, emanaría de esas relaciones. Sería la reconciliación de interés y deber. En definitiva, en una sociedad reconciliada no se habla de trabajo decente, sino de un hacer social libre; no se reivindica un bajo nivel de explotación, sino un hacer apropiado para la autodeterminación colectiva.

En nuestra sociedad, la independencia económica es un factor determinante, decisivo, para poder poner en pie y desarrollar la autonomía personal. Sin empleo o con un trabajo temporal, de baja calidad, etc., no hay autonomía personal ni posibilidad de proyectarse en el futuro. Y no hablemos ya de las repercusiones que el desempleo tiene para la familia, los hijos, la sociedad, etc. El derecho a un trabajo digno, estable y de calidad, debería ser una aspiración que sobrepase en mucho la justa e imprescindible reivindicación sindical: un objetivo de toda la sociedad.

Guarderías públicas municipales en huelga

Esta semana, el alcalde Xavier Trias (CiU) no para de hacer amigos. Mientras se dedicaba, como es norma de actuación en los nacionalistas, a profundizar en la herida con el resto de españoles -esta vez con los extremeños a costa del AVE, sobre el que, además, no tiene ninguna competencia-, el gobierno convergente se enfrenta desde hoy a la primera huelga dentro de la Casa Gran de Barcelona: las escoles bressol (guarderías) municipales (EBM) pararán hasta el jueves (tres días). Maestros y familias protestan por los cambios organizativos adelantados por el Gobierno de Trias.

Manifiestan así su rechazo a las medidas adelantadas por el Área de Educación, dirigida por el concejal Gerard Ardanuy. Los 95 centros públicos abrirán sus puertas con un tercio de la plantilla más un directivo, según los servicios mínimos decretados por la Generalidad de Cataluña. Convoca la Plataforma en Defensa de l’Escola Bressol pública, compuesta por la Federación de Vecinos de Barcelona, el Colectivo de Maestros de las EBM y servicios complementarios de Barcelona e Iniciativa, entre otros.

No se trata de una lucha laboral, sino de la defensa de un modelo que está en peligro. Aunque las guarderías son en casi todos los países privadas y los padres se ven obligados a financiarlas, lo cual trae muchas dificultades al cuidado de los bebés, Barcelona ha destacado siempre por la introducción, con éxito, de un modelo público que se ha desarrollado en la ciudad en los últimos 30 años, como ya expliqué en otra entrada.

Las medidas que pretende introducir, justificándolas «para aumentar la cobertura y racionalizar costes», no pueden ocultar que redundarán en la prestación de un servicio de peor calidad y de menor seguridad para los niños ya que supondrán, entre otras cosas: aumentar las ratios de niños, reducir el personal de apoyo y externalizar servicios. La Ley 18/2003, de apoyo a las familias, aprobada en la última etapa del Gobierno autonómico de Jordi Pujol (artículo 33) y la Ley 5/2004, de creación de llars d’infants de calidad (artículo 1), originada a través de una iniciativa legislativa popular y aprobada por unanimidad (también por CiU) afirman que el Gobierno autonómico de Cataluña, en coordinación y colaboración con los ayuntamientos, impulsará una red de llars d’infants de titularidad pública con el objeto de asegurar una oferta suficiente para la población menor de tres años que solicite una plaza en cualquier territorio de Cataluña.

En el programa electoral de CiU para las autonómicas de 2010 se apostaba por la ‘vinculación de las llars d’infants de iniciativa social al modelo educativo de interés público’ y el programa marco de CiU para las municipales de 2011 establecía como primer objetivo de políticas educativas ‘impulsar las llars d’infants de gestión municipal’. Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Si revisamos el programa marco de CiU para las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011, podemos leer lo siguiente:

Catalunya ha de situar les polítiques de suport i protecció de la família com una autèntica prioritat de país, ja que tradicionalment l’Estat espanyol ha destinat pocs recursos a aquestes matèries […]. Cal recuperar vitalitat demogràfica, cal un desplegament immediat de la llei catalana de suport a les famílies que emmarqui el suport, amb especial atenció a les famílies nombroses, a través d’equipaments, desgravacions fiscals, subvencions directes, permisos de maternitat i paternitat, i tot allò necessari per a reconèixer i donar suport socialment a la decisió de tenir fills, i a la seva responsabilitat‘.

¿Supone el cambio propuesto un mayor apoyo a las familias? Revisando, igualmente, el programa electoral de CiU para las municipales en Barcelona (el canvi en positiu –el cambio en positivo- que prometía Trias), se decanta por un sistema diferente al actual: las guarderías concertadas; es decir, por dar entrada al capital privado en la gestión de este segmento educativo, mediante la firma de convenios entre el Ayuntamiento de Barcelona y sector empresarial. Entre otras cosas, señala que fomentarán ‘la creació de places de llars d’infants i escoles bressol que acompleixin amb els criteris de qualitat establerts‘; fundamentando su propuesta en cuatro pilares: copago (Ayuntamiento-Generalidad-Familias), precio público universal para las familias, red de utilización pública que vele por las condiciones de calidad y sistema mixto compatible con las guarderías municipales existentes.

¿Garantiza el sistema propuesto la igualdad entre los ciudadanos cuando la realidad es que se dividen los equipamientos entre públicos y privados generando confusión, como ya ha sucedido con la preinscripción y la matriculación? La incompatibilidad natural entre una política conservadora que favorece la gestión privada de los recursos y una progresista que hace lo propio con una pública es evidente; pero, cuando un modelo se ha reputado por sus usuarios como de éxito y así se atestigua incluso internacionalmente al situarlo como referente, modificarlo por una cuestión ideológica, amparándose en circunstancias coyunturales que no son óbice para cuantiosas e innecesarias inversiones en otras materias, suena no sólo a excusa sino que, además, constituye un error.

UNICEF, a través de la Convención de los Derechos de la Infancia de 1989, afirma que la educación infantil es un derecho humano fundamental y una herramienta decisiva para el desarrollo de las personas y las sociedades. Los profesionales de la educación y los psicólogos coinciden en considerar la etapa educativa de 0 a 3 años como aquella en la que se construyen los cimientos de la personalidad, del lenguaje y la comunicación, del proceso de socialización, de los hábitos individuales y colectivos, de los comportamientos emotivos y de las pautas de convivencia. Es en el primer ciclo de la educación infantil donde los niños empiezan a adquirir actitudes y valores, y donde se desarrolla una función de prevención y detección de dificultades para evitar no sólo el fracaso educativo sino también el personal y el social.

El modelo Barcelona de guarderías públicas está en peligro. La opción alternativa propuesta desde el gobierno de la ciudad no responde a una mejora en el sistema sino a la lógica de los recortes y del empobrecimiento de los ciudadanos.

Mi solidaridad con las familias y educadores en una lucha justa que persigue lo mejor para una capa de la sociedad, los niños, que mañana será lo que de forma ordenada sembremos hoy. Si lo que funciona bien es mejor no tocarlo, aún con más razón lo que lo hace muy bien como lo ha sido el modelo de guarderías públicas de Barcelona, hasta el momento. Esperemos que el elefante Trias no entre en la cacharrería. ¡Aún podemos pararlo!

La Casta del Ayuntamiento no responde

En el año 2007, los periodistas italianos Gian Antonio Stella y Sergio Rizzo, publicaron en Italia su libro La Casta (La Casta. Così i politici italiani sono diventati intoccabili) en el que se recogían y denunciaban los privilegios injustificados de la clase política italiana.
Un año más tarde, y con el mismo título y temática, el periodista Daniel Montero, publicó un libro en el que denunciaba a los profesionales de la política española. Se hablaba de las 80.000 personas que formaban la clase política y que estaban envueltas en un velo informativo sobre el despilfarro de sus privilegios, aunque se advertía de que tal era el descontrol, que en España no había ni una sola institución que conociera cuántos políticos cobraban del Estado.

Aquellos datos resultaron ser demasiado optimistas: un estudio interno elaborado por asesores de la presidencia del Gobierno desveló, recientemente, que España es el país con más políticos por habitante de Europa: tenemos 445.568 políticos empleados en la administración pública. Casi el doble del segundo que es Italia, y 300.000 más que Alemania.

Políticos sobre los que desconocemos cosas tan básicas como su grado de absentismo al trabajo, sus remuneraciones totales (incluidos complementos, dietas, etc.) o las partidas diversas, en concepto de representación, a las que cargan cuantiosísimos gastos que pagamos entre todos los ciudadanos.

Arrastrada por el Gobierno central y por Comunidades Autónomas pioneras como Navarra, finalmente, Cataluña quiere subirse al tren de la transparencia administrativa. Al parecer el Gobierno de la Generalidad prepara una Ley de Transparencia que busca ‘garantizar la transparencia’, ‘regular el derecho de acceso de los ciudadanos a la información pública’, ‘establecer unos principios de buen gobierno’ y establecer sanciones a quienes lo incumplan. Se publicarán todos los sueldos, no solo de los altos cargos -que ya se hace- sino también de los directivos de los entes públicos, sociedades, fundaciones y consorcios, al igual que las indemnizaciones que perciban al dejar el cargo. Aquellos altos cargos que oculten información serán inhabilitados.

Sin embargo, el camino de la transparencia no parece ser el que desea seguir el alcalde Trias (CiU) y su equipo de gobierno al frente del Ayuntamiento de Barcelona. Vengo denunciando, desde que se inició este blog, la opacidad en las retribuciones no sólo del jefe del Consistorio barcelonés, sino, también, en las de sus allegados. Oscurantismo que no declina, sino que, más bien, va en ascenso y lo demuestran así los hechos más recientes.

Así, hoy me hago eco de dos ejemplos en la línea de lo que señalo, a través de la reproducción de dos comunicados de la Asociación Profesional de Técnicos y Técnicas del Ayuntamiento de Barcelona (APTAB) que demuestran esa absurda actitud numantina de nuestras autoridades políticas municipales que han sido denunciadas -una con éxito judicial- por sus funcionarios:

Comunicado del 26 de abril de 2012, en el que se pone de manifiesto, entre otras cosas, la preocupación y disconformidad con los planteamientos de la gerencia de recursos humanos y organización del Ayuntamiento; las irregularidades en el nombramiento de personal eventual; se vuelve a solicitar la publicación individualizada de las retribuciones del conjunto de directivos del Consistorio, organismos autónomos y empresas públicas municipales (tanto gerentes, como directores, directores de servicios y cargos equivalentes o asimilados); y, se solicita la información exacta de la formación que reciben los altos cargos municipales en reconocidas y acreditadas escuelas de negocios.

Comunicado del 7 de mayo de 2012. La Sección Segunda del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha estimado el recurso de apelación interpuesto por APTAB contra la sentencia de fecha 5 de octubre de 2011 dictada por el Juzgado del Contencioso administrativo número 17 en procedimiento de amparo ordinario. Se declara el derecho de la citada asociación de funcionarios a que ‘le sea suministrado por el Ayuntamiento de Barcelona, siempre que se halle confeccionada, la lista de distribución de correo, donde poder enviar comunicaciones e informaciones de interés sindical al personal de los grupos A1 y A2 de dicho Ayuntamiento, sea cual sea su relación o vínculo contractual con tal Administración, ya que, lo contrario violaría el derecho a la libertad sindical de dicha asociación’.

Frente a lo anterior, sólo cabe dar la enhorabuena a la APTAB, esperar que cunda el ejemplo asociativo entre los funcionarios de otros consistorios y denunciar para conocimiento de los ciudadanos, una vez más, las viejas prácticas de otro tiempo que se empeñan en mantener, a capa y espada, algunos miembros destacados de la Casta, como el reaccionario político nacionalista conservador que ocupa, esperemos que por poco tiempo, el actual cargo del alcalde de Barcelona.

Derechos del niño, ‘castells’ y nacionalismo

Los derechos del niño son un conjunto de normas de derecho internacional que protegen a las personas hasta determinada edad. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. Varios documentos consagran los derechos de la infancia en el ámbito internacional, entre ellos la Declaración de los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos del Niño.

El principio 7 de la Declaración de los Derechos del Niño se señala lo siguiente: ‘El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho” (fuente: Wikipedia).

En España, la Constitución española y su legislación derivada, principalmente, Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, desarrollan estos principios internacionales siempre en beneficio del menor, otorgándoles unos derechos y atribuyendo la responsabilidad de su defensa, en principio, a los padres y las autoridades, obligándolas a intervenir cuando se den situaciones de desamparo.

Un castell es la torre humana de varios pisos de altura que se viene construyendo tradicionalmente en algunos pueblos de la comarca valenciana de la Ribera Alta, como Algemesí y La Alcudia, donde se denominan muixeranga y negrets respectivamente, en el Campo de Tarragona, desde hace más de doscientos años (se encuentran referencias desde el siglo XVIII), y que después se fue extendiendo hacia el Penedés y, durante el siglo XX, por toda Cataluña, Rosellón (Francia) y las Islas Baleares, especialmente a partir de los años ochenta, lo que hace que esté estrechamente vinculado a las fiestas populares.

Un casteller es una persona que forma parte de una colla castellera para organizar castells (del catalán; castillos). El 16 de noviembre de 2010, els castells fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (fuente: Wikipedia), señalando que: ‘Els castells són reconeguts pels catalans com una part integral de la seva identitat cultural, transmesa de generació en generació proporcionant als membres de la comunitat un sentiment de continuïtat, cohesió social i solidaritat‘.

Evidentemente en el contenido de la declaración subyace, claramente, la ideología nacionalista, tan dada a la glorificación de las bondades de lo que estiman como propio, como a la denuncia y erradicación de lo que les es sentimentalmente ajeno, muy especialmente, si consideran su origen como español (y es que si ‘catalanismo es amar a Cataluña, nacionalismo es odiar a España’, como muy bien ha resumido Francesc de Carreras en un artículo de La Vanguardia aparecido ayer).

La Generalidad de Cataluña se encarga de la promoción de la actividad castellera como cualquier otra actividad de ocio, propicia su difusión a través de los medios de comunicación que controla y la subvenciona generosamente. A pesar de los estudios estructurales, frecuentemente, los castells, fan llenya, esto es, se derrumban. El instante del derrumbe de un castell es fácilmente previsible: primero tiemblan, luego tiemblan más y, a partir de ahí, ya están todos preparando la caída durante unos interminables segundos. Porque la caída, finalmente, se produce. ¡Y qué caídas! Sin embargo, los medios de comunicación públicos catalanes que retransmiten, asiduamente, las jornadas castelleras jamás sirven los planos medios en los que podrían percibirse las expresiones de dolor, de miedo y de tensión angustiosa, que se producen justo cuando todos los cuerpos han tocado tierra o han caído sobre alguien.

Deben demostrar que los castells son una actividad inocua, festiva, lúdica y sin apenas riesgo y así se encargan de publicitarlo, precisamente en relación a los más pequeños: la enxaneta, es decir, el casteller que corona los castells y que, por norma general, es un niño o niña, de entre 5 y 10 años (fuente: Viquipèdia). Sin embargo, sólo se conocen cuatro accidentes mortales: el primero en La Masó en el siglo XIX, el segundo en Torredembarra en 1983, el tercero en Mataró en el 2006, hecho que impulsó el uso del casco entre la canalla (chiquillos), y el cuarto en Montblanc en 2011.

Más allá de cualquier consideración, el hecho es que no existe una normativa que regule la actividad castellera y las autoridades lo justifican de maneras un tanto peregrinas; así, a raíz del accidente mortal de 2006 que costó la vida a una niña de 12 años, el entonces director del Centro de Promoción de la Cultura Popular de la Generalidad, Ferran Bello, declaró, según la agencia Efe, que la muerte de la castellera era un «simple accidente» que no cuestionaba la seguridad de las torres humanas. Según Bello, el mundo casteller había asumido autorregularse, de manera que los caps de colla (jefes) «tienen claro que no deben forzar las situaciones», pese a lo cual «están muy preocupados porque este hecho tenga una repercusión negativa para un sector que actualmente se ha convertido en el más emblemático de las manifestaciones de cultura popular catalana».

¿Deben los niños participar en estas tradiciones? Y si lo hacen, ¿no deberían llevar, al menos, un casco protector para evitar tragedias como ésta? Lo normal es que las malas caídas de los más pequeños acaben con chichones, algún diente roto o en el peor de los casos, una lesión en el tabique nasal. Pero cada año, una media de dos casos graves de traumatismo craneoencefálico llega a la UCI del hospital infantil San Juan de Dios de Barcelona. El doctor Josep Caritg era adjunto en la dirección del centro y trató a la fallecida. A él también se le hizo la pregunta que nadie osaba formular en voz alta: «Es imposible contestarla. Como hospital creo que debemos alertar a la sociedad para que se vele por la salud de los niños y evitar estas situaciones, que no son tan excepcionales. Y todos asumimos que se supone que un traumatismo tan grave como el de Mariona sería menos grave con casco».

Pese a todo, el uso del casco, dada la autorregulación -es decir, la falta de normativa reguladora- aunque se ha generalizado, en definitiva, sigue siendo voluntario. No existe un reglamento que regule la actividad castellera, recoja infracciones y las posibles sanciones a las mismas. Los castellers se organizan en collas o grupos que rivalizan entre sí para ver cuál es capaz de hacer el castillo más alto o más difícil. Cada dos años, y desde 1980, se organizan concursos de castells en Tarragona en los que las collas pueden demostrar su destreza y habilidad, y en donde se cobra entrada como en cualquier otro espectáculo. Incluso alguno de sus integrantes ha llegado a ganar tal popularidad que fue propuesto a catalán del año.

Hay mucho en juego, cada vez más, y eso hace que suba el riesgo, los accidentes y la cuantía de las pólizas de seguro. Hubo un tiempo en que la actividad castellera estuvo equiparada a la laboral y estaba prohibido, en consecuencia, la intervención de castellers menores de 16 años. Quizás, ahora, es el momento de abrir un debate sobre las bondades y las miserias de una actividad que debe subrayar sobre otros su carácter lúdico y festivo, si pretende continuar contando con la participación de niños. Para ello debe empezar por reconocer sus riesgos y, sobre todo, no puede pasar más tiempo sin una regulación completa y obligatoria.

La cueva de Alí Babá ocupa BCN

Entorno del Hotel Arts de Barcelona donde se observa el dispositivo policial con motivo de la reunión del Banco Central Europeo (foto: Federico Llosa Marsé).

El Banco Central Europeo (BCE) es el banco central de la moneda única europea, el euro, y constituye el principal eje del eurosistema. El BCE es parte integrante del Sistema Europeo de Bancos Centrales y está sometido a las disposiciones del Tratado de Funcionamiento de la Unión y a sus propios estatutos. Esta entidad es uno de los órganos más importantes de la Unión Europea (UE) y tiene su central en Frankfurt, Alemania.

La función principal del BCE es mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona euro que comprende los 17 países de la UE que han adoptado el euro desde 1999. El BCE controla la oferta monetaria y la evolución de los precios.

El Consejo de Gobierno es la máxima instancia decisoria del BCE. Está formado por los seis miembros del Comité Ejecutivo y los gobernadores de los 17 bancos centrales de la zona euro. Lo preside el presidente del BCE. Su misión primaria es definir la política monetaria de la zona euro y, en especial, fijar los tipos de interés al que los bancos comerciales pueden obtener dinero del banco central (fuente: Wikipedia).

Periódicamente -dos veces al año- éste órgano de gobierno del BCE celebra su reunión mensual fuera de su sede central, en alguno de los países miembros. Esta vez le ha tocado a España, concretamente a la ciudad de Barcelona, precisamente en unos momentos en que nuestro país está en el nuevo gran foco de ataque de los mercados de capitales: una tasa de paro del 24% y un 6% de interés que reclaman los inversores por los bonos españoles indican lo difícil de la situación que atravesamos.

Para la ocasión, se han tomado medidas excepcionales: suspensión del Tratado de Schengen –con expulsiones y detenciones en frontera-, 8.000 policías velan por la seguridad, e, incluso, muy discutidas prisiones preventivas con el objetivo de amedrentar a posibles alborotadores. Desde aquí me vuelvo a unir a la solicitud de libertad para Ismael, Daniel, Javier y Laura. Esta reunión de Barcelona ha sido replicada por los movimientos de indignados ó 15M con caceroladas y una suerte de sesiones informativas sobre el papel del órgano europeo en esta interminable crisis.

No ayuda el hecho de que el economista italiano Mario Draghi, actual presidente del BCE desde el 1 de noviembre de 2011, fuera entre enero de 2002 y enero de 2006, vicepresidente, por Europa, con cargo operativo, de Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y valores más importantes del mundo al que muchos sitúan en el origen de la crisis mundial e, incluso, en considerarlo un verdadero gobierno mundial en la sombra.

Tampoco ayuda que uno de los anfitriones, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, lo sea desde 8 de marzo de 2006. Durante su mandato ha tenido lugar la mayor crisis financiera de las últimas décadas en España, que agravó los efectos de la crisis económica financiera internacional. Como sabemos, el sistema financiero español se vio afectado de forma especial debido a la concentración de riesgos de bancos, pero especialmente de las cajas, en el sector inmobiliario. Además, el hálito de misterio y opacidad que se atribuye a su gestión -por ejemplo, no desveló su sueldo sino después de muchísimas presiones políticas- no va en la línea de la necesaria confianza que exigen los ciudadanos a sus representantes y cargos públicos.

Otro elemento que ha puesto en cuestión la reunión de Barcelona del BCE es el coste de la misma. ¿Se sabrá exactamente, alguna vez, cuánto han supuesto a las arcas públicas tanta seguridad, reuniones protocolarias, estancias, transportes, etc.? Los vecinos debemos saber si este tipo de reuniones merecen la pena, teniendo en cuenta su costo para la ciudad y los perjuicios que ocasionan; sobre todo, sabiendo que se sufraga con fondos que proporcionamos entre todos (públicos) y el grave momento económico que atravesamos.

Un panorama nada alentador que hace crecer la desconfianza sobre las instituciones de gobierno y que algunos ya ven como auténticas cuevas de Alí Babá a las que sólo acceden oportunistas, privilegiados, miembros de la casta política o próximos a ella; en definitiva, una élite amparada desde el poder económico creada a costa de la inmensa mayoría de la población.

Legítimamente muchos llevamos haciéndonos estas preguntas desde hace tiempo: ¿pueden hacernos salir del problema aquellos que, por activa o por pasiva, son responsables del mismo? ¿Es ético que se socialicen las perdidas mientras los beneficios siempre han ido -y aún van- a unas cuantas manos? En definitiva, ¿tiene razones la población para estar indignada? Mientras no se den respuestas adecuadas a todas estas cuestiones; por favor, se lo pediría, no organicen más reuniones como éstas, al menos, en BCN. Los barceloneses no las queremos.

¡Trabajadores del mundo, uníos!

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo, es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial.

Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket. En la actualidad es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general, y se celebra en muchos países (fuente: Wikipedia).

Probablemente el Primero de Mayo que celebramos ayer ha sido uno de los más necesarios de los últimos tiempos. Así lo han entendido los trabajadores y la manifestación de Barcelona ha sido una de las más multitudinarias que se recuerdan. Sabemos que más que nunca los derechos de los trabajadores y los logros del denominado Estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones y dependencia) están en peligro. Es hora de, siguiendo la consigna de Marx y Engels, unirnos.

Dejemos a un lado todo aquello que ha contribuido a la desunión (fronteras, ejércitos, lenguas, religiones…), el error en el que algunos aún persisten hoy en día, y progresemos todos juntos en una harmonía que debe ser un referente mundial y abarcar a todos los seres humanos.

Son numerosos los comunicados que desde la izquierda plural se elaboran en relación a tan destacada fecha. A continuación reproduzco dos extractos de ellos que creo que, más allá de su representatividad, sirven de ejemplo y ayudan a entender que la lucha obrera continúa viva porque sigue siendo más necesaria que nunca:

Comunicado de la Confederación General del Trabajo

Todos sabemos que quienes hacen las leyes y las aplican, forman parte de otro mundo, el de unos pocos que protegidos por cuerpos armados y legislaciones, que no por la justicia ni la razón, están destruyendo todo aquello que tras largos años de lucha habíamos ido consiguiendo.

Desde la CGT animamos a la población a organizarse y a plantar cara, no podemos permitir que nuestras vidas formen parte del casino donde unos señores nos destrocen cuando les venga en gana.

Al estado del capital no le basta con una reforma jurídica. Necesita volver a empezar de cero toda la relación social. No le basta con una reforma laboral que retrotrae a la clase obrera a la situación del siglo XIX. Necesita que el obrero esté indefenso y desarmado. Necesita destruir la única arma de que dispone la clase obrera: la organización.

El ataque contra la organización obrera y sus militantes se concreta en un ataque desde todos los frentes posibles contra el anarcosindicalismo y su creciente influencia. No les basta con el sindicalismo domesticado y claudicante, necesitan acabar con la organización del anarcosindicalismo y eso, hoy, significa atacar a la CGT.

Comunicado conjunto de partidos comunistas y obreros

Los partidos comunistas y obreros, que firman este texto, emiten este comunicado conjunto con motivo al Primero de Mayo de 2012, que es de particular importancia a la hora que en muchos países los trabajadores experimentan las consecuencias de la crisis capitalista, las consecuencias de las guerras e intervenciones imperialistas, la intensificación de la explotación capitalista.

Nuestro mensaje es claro: la clase obrera tiene la fuerza de revertir la situación actual. En todos los rincones del planeta millones deben gritar: ningún sacrificio para nuestros explotadores. Por el despertar, la unidad y la organización de clase en todas partes. Lucha por el derrocamiento de la política antipopular, por la defensa de la vida de la familia obrera de la pobreza y el desempleo. Todos deben luchar por una vida a la altura de nuestro trabajo y necesidades. Para que la clase obrera se convierta en fuerza de derrocamiento y de poder.

Nuestros partidos consideran que:

En oposición a las teorías burguesas y oportunistas, la realidad es que la clase obrera no sólo no ha desaparecido sino que se está desarrollando y creciendo a nivel de cantidad y calidad, como la fuerza básica de producción independientemente de los cambios en su estructura y composición debido a los cambios en el proceso de producción causados por el progreso tecnológico. La clase obrera es la fuerza motriz del desarrollo social y su misión histórica es la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, de la explotación del hombre por el hombre, la eliminación total de las clases. No hay otra fuerza social que pueda desempeñar este papel.

Hoy, la realidad de la crisis económica capitalista, que se ha manifestado de forma sincronizada en varios países capitalistas, demuestra una vez más que el capitalismo que está en la etapa superior de su desarrollo, la etapa imperialista, provoca sufrimiento a millones de trabajadores en todo el mundo, genera pobreza y paro, padece de contradicciones incurables que se manifiestan mediante crisis cíclicas y guerras para la expansión de la actividad comercial de los monopolios, la división de los mercados, el control de las fuentes de riqueza.

La crisis del capitalismo evidencia los límites históricos del sistema mientras la clase obrera, que no tiene a su disposición los medios de producción, es el sepulturero del modo de producción capitalista. Este papel histórico revolucionario de la clase obrera requiere su organización en clase para sí. La formación y el fortalecimiento del Partido revolucionario son necesarios para que la clase obrera tome conciencia de su misión, para que se establezca una estrategia revolucionaria que dirija la implacable lucha de clases contra el capital.

La clase obrera no puede tener éxito con la línea del consenso social y la paz social, según sostienen fuerzas reformistas y oportunistas. Los muchos años de experiencia negativa demuestran que esta línea llevó a la asimilación del movimiento sindical para lo cual la socialdemocracia y las fuerzas del oportunismo tienen la responsabilidad básica. Hoy en día es necesario para el capitalismo que desmantele hasta las conquistas más básicas logradas en las décadas anteriores como resultado de la lucha de clases a nivel nacional e internacional.

Ni tampoco la lucha obrera por impedir las medidas antipopulares, por reivindicaciones y conquistas económicas y sociales en condiciones de capitalismo, puede separarse con murallas de la lucha por la sociedad socialista-comunista.

La lucha por reivindicaciones económicas, sociales y políticas en base a las necesidades contemporáneas del pueblo y de la clase obrera, tienen como objetivo agrupar, concentrar y preparar las fuerzas obreras para confrontaciones duras con el sistema de explotación. No se restringe en tener algunos logros inmediatos. Está vinculada con la meta de derrocar la barbarie capitalista. La clase obrera produce la riqueza y debe reclamarla en la lucha por su propio poder.

Este esfuerzo se está llevando a cabo en condiciones más difíciles debido a la contrarrevolución en la URSS y los demás países de Europa central y este que llevó, temporalmente, al retroceso del movimiento, al aumento de las ilusiones fomentadas por la burguesía que, supuestamente, el capitalismo es el fin de la historia. Después de veinte años, los impasses del capitalismo demuestran la necesidad y vigencia del socialismo. Estudiamos la experiencia de la construcción socialista en el siglo XX, sin ser negativos y sin reducir a nada su contribución positiva e insustituible. Tratamos de sacar conclusiones que harán que nuestros partidos sean más capaces y que servirán como armas para los obreros en todo el mundo revitalizando su conciencia y fe en el poder obrero, en el socialismo-comunismo.

Obreras y obreros:

¡Trabajadores de todo el mundo!

Rendimos homenaje al Primero de Mayo, a los sacrificios, a las luchas de la clase obrera mundial, enviando a todo el mundo un mensaje militante de solidaridad en las manifestaciones del Primero de Mayo. Nos comprometemos a contribuir más decisivamente en la organización del proletariado y en la lucha de clases en nuestros países, a nivel regional e internacional, para derrotar el poder de los monopolios, para derrocar la barbarie capitalista, por el socialismo.

Levantamos nuestras voces decisivamente e instamos a todos los obreros, los jóvenes, las mujeres, las personas radicales y progresistas a unir sus fuerzas contra el anticomunismo y el doble estándar a expensas de los partidos comunistas que aplican la UE y otras alianzas imperialistas.

Protestamos en todo el mundo contra la explotación capitalista y las guerras e intervenciones imperialistas a expensas de los pueblos. Por el derecho de cada pueblo a elegir su futuro sin la intervención imperialista extranjera.

¡Viva la clase obrera mundial!

Libertad para Isma, Dani y Laura

El principio de igualdad en la ley se traduce para la autoridad legislativa en la obligación de tratar idénticamente situaciones análogas y sólo hacerlo de forma diferente cuando no se asimilen; como ampliamente se sabe, lo expresa el apotegma «tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales».

La prisión provisional o prisión preventiva es una medida cautelar de carácter personal que afecta al derecho de libertad personal durante un lapso más o menos prolongado, la cual sólo procederá cuando las demás medidas cautelares fueren insuficientes para asegurar los objetivos del procedimiento penal. Cuando se dicta la prisión provisional, el imputado o acusado de un delito es obligado a ingresar en prisión, durante la investigación criminal, hasta la celebración del juicio.

La prisión provisional se haya regulada en la legislación española por:

1) La Constitución española en su artículo 17.4, que establece el mandato constitucional de que la ley deberá establecer un plazo máximo.

2) La Ley de Enjuiciamiento Criminal, artículos 502 y siguientes. Caben resaltar el artículo 503 que establece unos requisitos mínimos para poder decretarse y el 505 que establece la duración máxima. Requisitos: que conste la existencia de hechos delictivos con penas máximas igual o superiores a 2 años (o inferior si el imputado tiene antecedentes); que aparezcan motivos bastantes para creerlo responsable criminalmente del delito; que se persigan determinados fines: a) Asegurar la presencia del imputado en el proceso cuando haya riesgo de fuga; b) Evitar la ocultación, alteración o destrucción de pruebas; c) Evitar que el imputado pueda actuar contra bienes jurídicos de la víctima; d) Evitar el riesgo de que pueda cometer otros hechos delictivos (siempre que se trate de la inculpación por un delito doloso)

Llegados a este punto, con la Constitución en la mano y la legislación vigente derivada, ¿es proporcional y adecuada la toma de estas medidas cautelares en los últimos casos derivados de actuaciones, presuntamente, delictivas en la Huelga General del 29M último? Al parecer para los magistrados que las han decretado en casos concretos sí: existiría riesgo de fuga, riesgo de cometer de nuevo hechos análogos, etc.

Para un observador imparcial, resulta muy difícil evitar la sospecha de que esas medidas excepcionales hayan sido tomadas sin la presión política ejercida sobre el poder judicial de cara a prevenir y evitar, en la medida de lo posible, altercados en la cita del Banco Central Europeo prevista para el miércoles 3 de mayo en Barcelona. Si fuera así, volveríamos -una vez más en estos tiempos convulsos- a revivir viejas prácticas del pasado que creíamos enterradas para siempre.

Adjunto sendos comunicados en relación a los estudiantes universitarios y la secretaria de Organización de Barcelona de la Confederación General del Trabajo (CGT), encarcelados preventivamente. Juzguen ustedes mismos.

Libertad estudiantes 29M

Comunicado de condena ante la insólita prisión preventiva aplicada a Isma y Dani.

El pasado jueves 29 de marzo, durante las acciones organizadas por los piquetes de la huelga general en Zona Universitaria, los Mossos d’Esquadra detuvieron a dos estudiantes, Isma y Dani, miembros de la AEP -Asociación de Estudiantes Progresistas-. En total, más de una treintena de personas fueron detenidas durante la mañana del 29 y trasladadas a la Comisaría de Les Corts. Un grupo bastante numeroso de familiares y amigos se concentraron en la Ciudad de la Justicia a la espera de su salida, para acogerlos y mostrar su apoyo ya que todo apuntaba a que tras declarar serían puestos en libertad. Desgraciadamente, a las 22:00 horas los abogados comunicaron que el Ministerio Fiscal solicitaba prisión preventiva para todos los detenidos y a las 23:00 horas nos confirmaban que finalmente Isma y Dani serían trasladados a diferentes centros penitenciarios bajo dictamen de prisión preventiva provisional y sin fianza. Los delitos que se les imputan son de desórdenes públicos, daños a bienes públicos y atentado a los agentes de la autoridad entre otros, y las motivaciones alegadas en el auto para imponerles prisión preventiva son el de asegurar su disponibilidad al tribunal y el supuesto peligro de reincidencia.

Los abajo firmantes queremos manifestar:

Que Isma y Dani son jóvenes que participan socialmente de manera legítima y necesaria a través de diversas asociaciones y que son personas implicadas en sus comunidades trabajando por el bien común. Que la decisión de ponerlos en prisión preventiva está fuera de lugar y es exagerada dado que no existe riesgo de fuga ni tienen antecedentes. Que en un sistema democrático y un Estado de derecho, la presunción de inocencia debe prevalecer por encima de todo. Y, por estos motivos, apoyamos el recurso de apelación que entregará la defensa el próximo lunes día 2 de abril y exigimos la inmediata puesta en libertad de los detenidos.

Prisión para la secretaria de Organización de CGT-Barcelona

Felip Puig aumenta su número de rehenes.

Este miércoles 25 de abril, la jueza del Juzgado de Instrucción número 23 de Barcelona ha decretado prisión sin fianza para la secretaria de Organización de la CGT-Barcelona con los cargos de incendio subsidiariamente de daños, coacciones, delito de desórdenes públicos y delito contra los derechos fundamentales.

La CGT considera que están dando resultado las presiones políticas, tanto al juzgado como a la fiscalía, ya que a una persona sin antecedentes penales, con domicilio fijo, trabajo fijo, una hija que vive con ella, se dice por la fiscalía que tiene riesgo de fuga y de reincidir antes incluso de ser juzgada y condenada. Estos baremos no se aplican a los banqueros, ni a los políticos investigados por la fiscalía anticorrupción a quienes se deja en libertad. Realmente nos cuestionamos la llamada independencia judicial con respecto al resto de poderes dentro de un mal llamado Estado de derecho.

Desde la CGT consideramos que no hay ningún motivo que justificara su detención, ni mucho menos para su ingreso en prisión, lo que supone un claro abuso de poder y una violación del derecho a no ser privado de libertad.

No hacía falta un circo mediático como el montado por los Mossos d’Esquadra, necesitados de intentar dar ejemplo deteniendo y reprimiendo a personas y organizaciones que protestan y cuestionan el sistema sin ser canalizadas por los agentes sociales autorizados y adiestrados.

Los afiliados y afiliadas de CGT vamos con la cara descubierta, no escondemos nuestras acciones, las consideramos justas y sin peligro para la integridad de nadie, por lo tanto descartamos que los Mossos d’Esquadra tengan que investigar mucho para saber qué hacemos o dejamos de hacer.

La CGT nos preguntamos, para cuándo una fiscalía especial que investigue a los banqueros, políticos corruptos y empresarios que han creado una crisis que está llevando a millones de personas a la exclusión social y la miseria. Para cuándo una web con todas las fotos de los delincuentes de guante blanco que son tratados como señores por los poderes públicos. Para cuándo una web con las fotos de los mossos que han mutilado con bolas de goma y machacado a porrazos a ciudadanos. Señor Puig eso sí es violencia y usted siempre la justifica.

Consideramos que este encarcelamiento es una venganza por parte del Gobierno de la Generalidad y su cuerpo armado. No han podido asimilar que el día de la Huelga General por la mañana, la CGT con otras organizaciones, aglutináramos a más de 15.000 personas recorriendo el centro de la ciudad y por la tarde más de 50.000. Lo que se pretende es provocar el miedo entre la ciudadanía, para que no nos movilicemos y acatemos las políticas económicas sin rechistar y para ello necesitan crear una imagen de violentos totalmente prefabricada desde alguna oficina.

La CGT, que no quede duda, seguiremos saliendo a la calle y protestando al igual que hicieron nuestros abuelos, para defender la libertad y una sociedad más justa, seguiremos luchando contra las injusticias, no permitiremos que nos llevéis a las condiciones laborales y sociales del siglo XIX como estáis pretendiendo entre los banqueros y los políticos.

Una feria condescendiente con el nacionalismo (dedicado a los andaluces claros)

‘El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido […], es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad’ (Jordi Pujol i Soley, en La immigració: problema i esperança de Catalunya, 1976).

Que el nacionalismo es chovinista, xenófobo y racista, e, incluso, homófobo en su versión conservadora y confesional, ya lo sabíamos. El vídeo y la cita que abren esta entrada se circunscriben al caso concreto andaluz y muestran la arrogancia de los ignorantes y su ideología reaccionaria. Llegados a este punto, uno se pregunta ¿dónde están aquí los Séneca, Averroes, Maimónides, Machado, Picasso, Lorca, Velázquez, Falla, etc.? ¿O no los conocemos, o será sencillamente, que no existen? Boadella lo explica bien al decir que todo, en definitiva, es cultura española.

Una vez hecha esta introducción necesaria vayamos al tema. Se conoce como la Feria de Abril de Cataluña al conjunto de casetas y atracciones que se instalan para la celebración de la fiesta local de Barcelona. En el año 1971 un grupo de migrantes internos llegados a la ciudad desde Andalucía, y sus respectivos descendientes, empezaron su propia versión de la Feria de Abril de Sevilla (fuente: Wikipedia).

Construida sobre la nostalgia de muchos ciudadanos catalanes de origen andaluz, en la Feria de Abril de Barcelona predominan tanto las sevillanas y los trajes típicos de Andalucía, como el rebujito y el pescaíto frito, hecho que acentúa que Barcelona haya llegado a ser considerada la novena provincia de Andalucía. El recinto, llamado Real, ha ido cambiando de lugar desde entonces, pasando por Castelldefels, Hospitalet de Llobregat, Barberá del Vallés, Santa Coloma de Gramanet, San Adrián del Besós y la Mar Bella, dentro del término municipal de Barcelona. Actualmente el Real se halla en el Parque del Fórum, al lado del Mar Mediterráneo.

La principal organización que la patrocina es la FECAC, la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Cataluña. No obstante, tanto la Junta de Andalucía, la Generalidad de Cataluña -esta a través de Bienestar Social (por caridad, que no por cultura, ya que aquello no lo es a su entender), la Diputación de Barcelona, como el Ayuntamiento de Barcelona también prestan su apoyo a través de subvenciones. Se habla de 300.000 euros del erario público, que servirán, como cada año, para que unos cuantos hagan su negocio privado.

Al frente de la FECAC -siempre hay alguien «al frente», que tiene el beneplácito del poder político y económico nacionalista catalán- encontramos al controvertido Francisco García Prieto, tan acostumbrado a ganar las elecciones a la misma con apoyos sospechosos a la norcoreana superiores al 90%, como cuestionado por sus prácticas caciquiles que, incluso, han sido condenadas en los tribunales. Además, el referido siempre ha contado con el apoyo expreso de PSC y de CiU, e, incluso, ha contando en su junta con hombres próximos a las citadas formaciones políticas; por lo que no es extraño que su Federación, recientemente, premiara a un consejero nacionalista.

Desde sus inicios la pléyade de políticos de todas las tendencias que han pasado por sus diferentes recintos ha sido inagotable. El granero de votos que significan los oriundos de Andalucía no es nada despreciable; así que, si hace falta, uno se pone un sombrero cordobés y asumiendo todos los tópicos del asunto echa sus paseos por el recinto del Real dándose unos bailes y bebiendo unos finos. Y es que, por ejemplo, en la edición de 2010 se llegó a la cifra de 800.000 visitantes, según los organizadores.

El desbarajuste había llegado a tal extremo que, gracias a las presiones políticas, está previsto que en la edición del año que viene -por fin- el Ayuntamiento de Barcelona asuma, como le corresponde, el cobro de tasas y el otorgamiento de licencias a los puestos y feriantes, ya que hasta la de este año viene haciéndolo, directamente, la propia FECAC según el contrato del evento de más que dudosa legalidad. Así, la opacidad y los privilegios en la organización han venido siendo la tónica, al menos, hasta el momento. No se sabe oficialmente qué pagan las entidades; aunque, se habla de 4.000 euros por un todo incluido -servicios más infraestructuras- que, al parecer entregaron, cada una, el año pasado.

Del 27 de abril al 6 de mayo, se celebrará, otra vez, esta mala copia -de cartón piedra- de una feria andaluza. ¿Qué es una feria sin caballos ni toros? Recomendaría a los nostálgicos que no pierdan su tiempo y su dinero en algo falso, que sólo sirve para engordar a ciertos oportunistas o, en palabras de Pilar Rahola, no contribuyesen a dar vida a ‘un montaje comercial para vender finos y chorizos con la excusa de unas cuantas palmas’.

‘La reducción simplista que la feria hace de la amplia cultura andaluza, caricaturizada en su aspecto más banal, debería haber frenado el entusiasmo político, cuyo interés debe dirigirse hacia proyectos con un poco de nivel. Pero como en Cataluña la palabra andaluz activa un paternalismo transversal acrítico, el que ha sabido patrimonializar el concepto se ha llevado el gato a su provechosa agua, y ahí están todos los políticos poniéndose en fila para palmear a la feria. El alcalde Trias ya la ha elogiado, no fuera caso, y el resto se pondrán a la cola. Y será así como un año más Andalucía quedará reducida a cuatro tópicos sudados para que unos cuantos escogidos -escogidos por la dirección de la feria- puedan hacer negocio, ayudados con el dinero de todos’.

Este año se nos anuncian dos novedades: Convergència no tendrá caseta -la crisis y la lejanía de las próximas elecciones no hace necesaria el trágala- y por primera vez en la feria se cantarán sevillanas en catalán, ¡casí ná! ¿Para cuándo unas sardanas en andaluz? La verdad es que los andaluces nunca han importado a los nacionalistas, que los desprecian y sólo se acuerdan de ellos en campaña electoral; aunque, ya saben aquello de que no ofende el que quiere sino el que puede.

Andalucía -los andaluces- y sus ferias son algo grande, pero, como casi todo, tienen su lugar y su momento oportunos. Fuera de contexto sólo sirven para bailarle el agua a aquellos que oprimen al diferente. Al fin y al cabo con el AVE estás allí, en la real –no en la de pega-, en sólo unas horas.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
(Federico García Lorca, Alma ausente)

Una fiesta nacionalista no es una fiesta de todos los catalanes

Felicitación de San Jordi 2012 del alcalde de Barcelona enviada a los funcionarios municipales.

El día de San Jorge conmemora la muerte de éste el 23 de abril de 303. En España es el patrón de las Comunidades Autónomas de Aragón y Cataluña. En Cataluña y en partes de la Comunidad Valenciana es costumbre ese día que los hombres regalen rosas a las mujeres, como si de un caballero y una princesa se trataran. Ellas les regalan un libro, recordando el enterramiento y fallecimiento respectivamente de dos grandes de la literatura: Cervantes y Shakespeare (fuente: Wikipedia).

Este año los catalanes hemos celebrado el primer San Jorge (Sant Jordi) con Xavier Trias (CiU) como alcalde de Barcelona (recordemos que fue investido el 1 de julio del año pasado). Los profesionales del Ayuntamiento de Barcelona, como siempre en fechas destacadas, han recibido una felicitación en conmemoración de ese día; y como siempre se ha hecho, exclusivamente, en catalán hablando de ‘una fiesta donde nuestra cultura y nuestra lengua lucen con todo su esplendor en la capital de Cataluña’.

Una fiesta tan arraigada en Barcelona y que tiene la bella costumbre de regalar rosas y libros, aunando ecología y cultura, no debería olvidar la realidad barcelonesa y catalana. La coexistencia pacífica, enriquecedora e irrenunciable de varias culturas y lenguas (en nuestra ciudad, dos oficiales) como, por ejemplo, se encargan de recordar los listados de libros más vendidos en esa feliz jornada que, además, es Día Internacional del Libro.

No me opongo a que el Día de San Jordi tenga un aspecto reivindicativo de la cultura catalana y muchos balcones luzcan la bandera catalana. Me opongo a la pretensión de algunos de negar la evidencia, no respetando la cultura del otro y la lengua común. Si comparamos el formato de aquella felicitación con otra de viejos tiempos, la realidad es que no son tan diferentes: sólo se ha sustituido el ‘Una, Grande y Libre’, por el ‘Un poble, una llengua, una cultura’. ¿Cuándo aprenderemos?

Como cantaba Bob Dylan, en su canción Blowing in the wind (La respuesta está en el viento):

¿Cuántos años puede una montaña existir,
antes de que sea arrastrada al mar?
Sí, ¿y cuántos años pueden algunas personas existir,
antes de que se les permita ser libres?
Sí, ¿y cuántas veces puede un hombre volver su cabeza,
fingiendo simplemente que no ve?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.

Espanyol de Barcelona

El Real Club Deportivo Español (oficialmente, y en catalán, Reial Club Deportiu Espanyol de Barcelona SAD) es un club de fútbol español que juega en la Primera División. Fue fundado el 28 de octubre de 1900 por un grupo de universitarios catalanes que estaban estudiando en la Universidad de Barcelona y cuyo primer presidente fue Ángel Rodríguez Ruiz. Nació bajo el nombre de Sociedad Española de Football debido a que todos sus componentes eran catalanes o del resto de España, en contraposición con algunos equipos formados en su mayoría por extranjeros, como era el caso del Fútbol Club Barcelona (fuente: Wikipedia).

El 25 de abril de 1912, el rey Alfonso XIII, hoy hace 100 años, le concedió el título de Real a la entidad y el uso de la Corona que figura en su escudo, tradición que otorgaba, luego de aceptar la presidencia de honor y que demuestra el sentimiento español de sus fundadores; pasando a formar parte del listado de equipos de fútbol de España con título de Real.

Otra anécdota curiosa, que sólo los aficionados más mayores conocen, es que a sus socios y simpatizantes se les llama periquitos y ahora la mascota es una de esas aves, pero, originariamente se refería a un gato. Durante los años veinte, se publicaban chistes en el semanario futbolístico El Xut (El Chute). Por entonces, el humorista catalán Valentí Castanys satirizaba a los seguidores del RCD Español como los cuatro gatos negros, por el escaso número de socios de la entidad.

En 1929 se estrenó en España la famosa creación de Pat Sullivan de nombre Félix el Gato en castellano y gat perico o gat periquito, en catalán. Entonces se empezó a conocer a los seguidores del RCD Español como els quatre gats pericos o los cuatro gatos periquitos. Fue durante la celebración del 75 aniversario del club cuando se realizó de manera oficial un logotipo en el que ya aparecía un periquito (fuente: Wikipedia).

Desde su fundación, el segundo club de Cataluña, ha sufrido los problemas de convivencia que acarrean ser el hermano pobre de la ciudad en la Liga de Fútbol Profesional de Primera División española y no representar, a satisfacción de los censores nacionalistas catalanes, suficientemente, sus postulados ideológicos totalitarios y excluyentes.

Son constantes los desplantes a la entidad -como cuando recientemente el alcalde de Barcelona, Xavier Trias (CiU) comentó aquello de que sería «una desgracia» tener «un yerno del Espanyol»-, las discriminaciones que sufre por no considerarse políticamente correcto al club e, incluso, los intentos de cambiarle el nombre, llamando «renegados contrarios a la patria» a sus aficionados, que entre otras lindezas les dedicó un dirigente de ERC.

Como siempre, el nacionalismo casa mal con el respeto a la diferencia, la convivencia, la tolerancia, la buena educación, la inteligencia y el tener algo de mundo. Es decir, todo aquello que nos individualiza como ciudadanos libres e iguales, no solidariza con el otro y, en definitiva, nos conduce por la senda del progreso. Es tanta la presión contra el mismo que hasta un ex jugador, Joan Golobart, llegó a pedir, públicamente, un «Visca Espanya!» con motivo del campeonato mundial reflexionando, irónicamente, que necesitaría de un psiquiatra por tal situación.

Otro ejemplo lo dio Jaime Alguersuari, piloto de F1, al señalar que: ‘Ser socio del Espanyol tampoco me impide compartir sin complejo mi profundo sentimiento por la senyera y por la bandera de España. Soy el único piloto en 60 años de historia de la F1 que lleva ambas banderas tanto en el mono oficial como en el monoplaza’.

A veces, incluso, las directivas del club complacientes con el nacionalismo -en el poder político en la inmensa mayoría de las instituciones- han impuesto absurdas e ilegales normas como la de prohibir la entrada de banderas españolas en su recinto. Esperemos que como ocurre en el otro club de la ciudad, no se produzca un divorcio entre directivos nacionalistas y jugadores nacionales. Todo esto sólo puede pasar porque algunos tienden, por intereses oportunistas que les son propios, a simplificaciones como aquella de que el otro club de la ciudad «no sólo es Barcelona, sino que es Cataluña» yendo más allá de lo que un eslogan recoge y contra lo que cualquier razonamiento un poco serio concluye: «No es una patria, es sólo un club«.

Mal que les pese a algunos, el Espanyol de Barcelona es, también, Cataluña y España. En esto ni hay diferencias ni caben justificaciones. Felicidades.

Impulso a ‘la Pepa’

La Constitución española de 1812, conocida popularmente como la Pepa, fue promulgada por las Cortes Generales de España, reunidas extraordinariamente en Cádiz, el 19 de marzo de 1812. Se le ha otorgado una gran importancia histórica por tratarse de la primera constitución promulgada en España, además de ser una de las más liberales de su tiempo. Respecto al origen de su sobrenombre, la Pepa, no está muy claro aún, pero parece que fue un recurso indirecto tras su derogación para referirse a ella, debido a que fue promulgada el día de San José (fuente Wikipedia).

La Constitución de Cádiz supuso evidentes avances ya que, por primera vez, estableció la soberanía en la Nación (ya no en el rey), la monarquía constitucional, la separación de poderes, la limitación de los del rey, el sufragio universal masculino indirecto, la libertad de imprenta, la libertad de industria, el derecho de propiedad o la fundamental abolición de los señoríos, entre otras cuestiones, por lo que no incorporó una tabla de derechos y libertades, pero sí recogió algunos derechos dispersos en su articulado. De ello se deduce que este año se ha cumplido el bicentenario de su promulgación y así, en recuerdo de la misma, se han celebrado actos institucionales por toda la geografía española.

Sin embargo, en Cataluña estos han brillado por su ausencia, y sólo Ciudadanos como partido político con representación el Parlamento autonómico lo celebró públicamente. Una vez más, donde no llegan las instituciones, es la sociedad civil, a través de las asociaciones, las que vienen a reparar olvidos que responden a razones políticas, siempre en oposición al pensamiento único que representa y pretende imponer, en esta Comunidad Autónoma, el nacionalismo. En esta ocasión será Impulso Ciudadano -una asociación que se autodefine como ‘movimiento cívico por los derechos de los ciudadanos’- la que celebrará un acto en el Centro Cívico Fort Pienc de Barcelona hoy a las 19:30 horas.

Como de lo que se trata es de recordar hechos históricos y siempre se debe huir de las actitudes revisionistas de algunos, nada mejor que dos catedráticos de Historia de prestigio para tal ocasión. Concretamente, participarán Fernando García Cortázar (catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto) que departirá una conferencia bajo el título ‘1812: la Nación levanta el vuelo’ y Ricardo García Cárcel (catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona) que hará lo propio con otra bajo el nombre de ‘Los diputados catalanes en Cádiz. ¿Un proyecto catalán para España?’.

Mientras algunos celebramos aquellos años de avance para todos, seguramente, otros pretenderán, en algunos despachos de la ciudad, seguir echando tierra sobre toda realidad que evidencie la implicación de ciudadanos catalanes en los acontecimientos más importantes de la historia de España; la Nación de todos, la que nos une.

Barcelona, en la distancia

‘Barcelona no sólo fue aclamada en el mundo, sino sobre todo en España. Su decadencia de los últimos años hay que relacionarla con el abandono de esta capitalidad española y el peso que va adquiriendo su condición de capital de Cataluña’ (Arcadi Espada, periodista, en un artículo de 2 de julio de 2011).

Por razones personales, hoy escribo mi entrada desde una ciudad española ajena a la Comunidad Autónoma catalana. En ocasiones, es bueno coger distancia no sólo temporal sino, también, física para poder analizar la situación de algo con la suficiente perspectiva que la inmersión en tu ciudad no hace posible. Una ciudad es un área urbana con alta densidad de población en la que predominan fundamentalmente la industria y los servicios.

En este sentido, Barcelona no es más que una más de las aglomeraciones urbanas más pobladas del mundo; concretamente, se encuentra en un discreto puesto 66 entre ellas, con más de 5 millones de habitantes -muy lejos, por ejemplo, de la que encabeza la clasificación, Tokio, con más de 34 millones– (fuente: Wikipedia).

Aunque son muchos los elementos y circunstancias que han acontecido en la ciudad condal, son pocos los acontecimientos que la han hecho destacar por encima de otras: la existencia de uno de los parlamentos medievales más antiguos, el haber sido el mayor centro editorial en lengua española, el acoger unos Juegos Olímpicos… Otras ciudades han sido centros coyunturales de situaciones relevantes semejantes. Sin embargo, lo que ha hecho a Barcelona siempre diferente han sido sus gentes y su capacidad de organizar el progreso.

Su situación geográfica abierta al resto de Europa, auténtica frontera natural entre una península Ibérica -paso natural a América y África- y Francia -cuna de la Ilustración y protagonista de una Revolución- hizo que la ciudad recibiese influencias diversas de uno u otro tipo y, en ocasiones, fuera vanguardia en experimentos sociopolíticos únicos e irrepetidos en la historia, como los que supuso el anarquismo, a principios del siglo XX, y sus ansias de creación de una sociedad más libre e igual; es decir, más justa.

«Barcelona es una suma de individualidades, es lo que cada uno de nosotros ha querido ser. No es la ciudad de los poderosos, sino una mezcla de mentalidad burguesa y mentalidad anarquista, a la vez rebelde y ordenada, con una gran fuerza interna y la capacidad creadora de la frontera… Barcelona ha sido para mí la medida del mundo, del pasado y del futuro…», decía el desaparecido escritor mallorquín Baltasar Porcel.

Mientras existan sus gentes, la capacidad de revelarse contra el autoritarismo, la imposición y la injusticia será inagotable. El nacionalismo lo sabe y el pasado sábado día 21, tuvo un ejemplo más de ello.

La lengua es sólo un síntoma, el problema es otro

‘Hago un llamamiento, humilde pero contundente, a todas las asociaciones y partidos políticos afines, para que se reúnan y lideren unidos acciones que vayan en la línea de apoyo a los alumnos y padres de los mismos que se nieguen a iniciar el próximo curso bajo el yugo opresor del nacionalismo excluyente. Propongo como acto inicial, una gran manifestación contra la imposición de la inmersión lingüística en la enseñanza pública catalana y por la reintroducción del castellano como lengua vehicular a celebrar, por ejemplo, el 21 de abril de 2012 en Barcelona. Queremos una Cataluña para personas iguales, tanto catalanoparlantes como hispanoparlantes, con la mano abierta al otro’ (Federico Llosa Marsé).

En ocasiones, nuestros pensamientos se traducen en deseos que algunos recogen al viento y se convierten en hechos. El acto que se celebrará mañana en el Teatro Goya de Barcelona, en palabras de Jesús Royo, presidente de Ágora Socialista, puede ayudar a que el bilingüismo salga del armario haciendo de la cita una fecha histórica.

Aunque, en mi opinión, la convocatoria del mismo podría haberse hecho mejor, es decir, compartida por todas las fuerzas políticas representativas, las asociaciones y ciertos referentes intelectuales del movimiento no nacionalista, y entiendo ciertas críticas respetables, también comprendo las razones basadas en las premuras de tiempo y las dificultades inherentes a la organización; en todo caso debe prevalecer, en estos momentos, la unidad de acción en la defensa contra un síntoma -importante- como es la discriminación que sufrimos los ciudadanos no nacionalistas en Cataluña por razón de lengua, en este caso por la imposición obligatoria de la inmersión lingüística en catalán en la escuela pública.

Sin embargo, si el árbol no nos dejase ver el bosque estaríamos haciendo el juego al nacionalismo. El problema es la ideología reaccionaria que representa, la injusticia social que se deriva, la corrupción que esconde y el autoritarismo que desprende. Todo unido conduce a una crisis económica que profundiza en la que ya nos rodea y, lo que es peor, a una crisis de valores éticos morales.

Repasando la hemeroteca, recupero hoy un artículo de uno de los intelectuales promotores de la asociación Ciutadans de Catalunya, Félix Pérez Romera, Los Budas de Cataluña, aparecido en El Mundo el 15 de julio de 2008, por continuar estando plenamente vigente y por ayudar a la tarea de saber separar el polvo de la paja:

‘Si en los años 70, Cataluña era la economía más potente y la locomotora de España y no existía el autogobierno ni una clase política local con tanto poder y capacidad de decisión autónoma, lo sorprendente es que la casta política de Cataluña pida más poder para solucionar el preocupante declive económico. Los problemas no parecen venir por falta de capacidad de decisión sino al contrario y la prudencia desaconseja profundizar en ese autogobierno, podría ser catastrófico para la economía. Continuar con la receta que tan malos resultados ha dado parece la peor de las soluciones. Las profecías que se lanzaban al pedir más poder no se han cumplido.

¿Qué ha motivado que la transferencia de poder hacía Cataluña haya tenido ese resultado? Destaquemos que la razón básica para pedir más autonomía, no era su pretendida eficacia, sino que al ser Cataluña una nación, el autogobierno es un derecho. Una razón nacionalista avalada por la izquierda oficial catalana. Y han sido los nacionalistas los que han estado gobernando en Cataluña desde la llegada de Pujol en los 80, y solo cuando los sectores pro Montilla del PSC han dado pruebas de su conversión ideológica ha podido éste llegar al  poder.

¿Cómo han gobernado esos nacionalistas un presupuesto que ronda los 6 billones de las antiguas pesetas? El nacionalismo es una ideología que adapta a la modernidad modelos políticos del antiguo régimen, y vemos que lo que han hecho es introducir, en la arena política y en su práctica cotidiana, la etnia, el concepto que mejor se adapta a la concepción de la identidad que el nacionalismo propone. Así en Cataluña se ha gobernado durante años con criterios étnicos, y ello ha tenido consecuencias respecto a los resultados globales conseguidos, también en el terreno económico, en aquello que afecta al bienestar de los ciudadanos.

Cataluña es, y era, una sociedad plural, donde conviven diferentes identidades y si un grupo étnico, es decir un grupo de ciudadanos con una determinada identidad -en el caso catalán, centrado en la lengua, utilizada como elemento clasificador de identidades étnicas- pretende tener la legitimidad exclusiva en el territorio y adapta el sistema político a esa pretensión, las políticas implementadas tendrán resultados nefastos para la economía y también para el bienestar de los ciudadanos, y por supuesto para la calidad de la democracia.

Cuando llegaron al poder, convivían dos lenguas principales, algo considerado incompatible con su modelo identitario, basado en un retorno a un pasado idílico a recuperar, pues se perdió, interpretan, a causa de una «violencia antigua» que era de justicia reparar. Se quería un masivo cambio de identidad, a partir de un cambio en los usos sociales de la lengua, y que se pasase de la lengua «impuesta» a la «propia». Convertir al catalán en lengua única de la administración, lo que en cualquier sociedad se considera lengua oficial, no fue suficiente y subordinaron la economía a ese fin, inyectando recursos públicos para premiar la adscripción identitaria «correcta»  y si los «otros» no aceptaban la jerarquía étnica «correcta» no entrarían en el reparto.

La lengua española, pasó de ser una herramienta de proyección externa de primer orden en determinadas zonas del planeta, a ser vista como un problema para sus objetivos lingüísticos, y por ello, como para los talibanes afganos con los Budas de Abiyán, era digno del cañoneo. Pero no sin consecuencias en un mundo en el que las ventajas competitivas son básicas, y talibanizar el gobierno y dinamitar los sacrílegos budas -el español como el buda más peligroso- supuso dinamitar también la economía. Y si se afectaba al tejido productivo, como por ejemplo la industria editorial en español, que fue la primera del mundo, no importaba, era un resultado ya previsto y descontado.

La imbricación identitaria de amplios sectores de la población con España era otro problema a solucionar, aunque se afectase al mercado más importante de la economía catalana, que fue visto como otro sacrílego buda en vez de un valor. Desde diversos agentes políticos catalanes, incluidos personas del propio gobierno, se dinamitó la marca Cataluña en el resto de España. Pero no importaba, lo prioritario era la lengua, la identidad, la construcción de un espacio nacional y no el declive económico.

Los budas sacrílegos a dinamitar ante la primacía de los objetivos lingüísticos fueron muchos. La mitad de la población también era sacrificable, y los que no encajaban en su modelo fueron obviados en la acción de gobierno, que actuó de espaldas a esa población. Se dilapido el potencial humano existente en aras de la supremacía étnica, construyéndose una imprudente e injusta dualidad social. Con semejantes prioridades no se tardó en comprobar que el capital externo prefería otros horizontes menos rígidos a los que llevar su inversión… y a sus empleados, pero el fin merecía cualquier sacrificio, sobre todo si son otros los que lo pagan mientras se observa el resultado desde la moqueta oficial.

¿Pero no han visto el resultado para la economía? Claro, pero es la ventaja de pasar todo por el tamiz de los estereotipos: los causantes del desaguisado son los otros, los españoles, y recetan más de lo mismo, más nacionalismo, más identidad, más etnia y más lengua. Pero el rey está desnudo y ahora ya es perceptible que pretendiendo la subordinación étnica no se puede construir una sociedad más justa, ni un funcionamiento eficiente de la economía que beneficie a todos, en bienestar, en sanidad o educación. Solo recuperando la función de comunicación que tiene la lengua y contando con las dos lenguas que se hablan de forma mayoritaria en Cataluña se conseguirá acabar con la dualidad entre el mundo oficial y la sociedad real. Solo recuperando la marca Cataluña en su mercado más importante podremos revitalizar nuestro mercado laboral. Y es fácil, para empezar dejen de subvencionar entidades cuyo único objetivo apreciable es acabar con la buena imagen de esa marca.

Y solo conociendo las realidades sociales de la unidad política a la que se pertenece se puede saber si la distribución de recursos es o no justa, y para ello hay que intervenir políticamente en todos los niveles y territorios y eso exige partidos políticos que tengan como horizonte no una autonomía sino el conjunto de la unidad politica real. Es una necesidad para España, paso previo a intervenir en la UE  y poder controlar la burocracia ejecutiva de Bruselas’.