Jordi Coca, escritor, el 15 de mayo de 2008 en el diario Avui:
‘Se hace difícil añadir nada nuevo a todo lo que se ha dicho sobre el caso de Franki. Pero da igual: hemos de continuar insistiendo hasta que este chico recupere la libertad, porque, de hecho, con Franki todos los demócratas estamos en la prisión. La situación es claramente desproporcionada y fuera de cualquier mesura democrática y judicial. Un caso así sólo parece posible en un país donde la justicia hace aguas y donde nadie tiene ningún interés en resolver este tema, porque, si se hiciese, tendría muchas consecuencias…; Además, y salvando todas las distancias, el caso de Franki recuerda el peor momento del final de la dictadura, cuando se condenaban a los hombres jóvenes sin pruebas suficientes y con mil deficiencias procesales, únicamente porque se quería castigar de manera simbólica a todo un pueblo’.




