Salvador Sostres, periodista, el 28 de octubre de 2009 en Avui:

‘Hace 10 años que Macià Alavedra y Lluís Prenafeta son mis amigos. Hace 10 años que les quiero y que he aprendido de ellos el amor por este país y la lucha para defenderlo. Eran mis amigos hace 10 años, han sido mis amigos todo este tiempo y son mis amigos ahora que les han detenido y lo serán por siempre. Me siento orgulloso de ellos y me honro con su amistad. No sé de qué les acusa Garzón pero sí sé que este juez ha cometido excesos y frivolidades y que personas completamente inocentes han sido injustamente molestadas por detenciones efectistas y extemporáneas que al final han acabado en nada. Y también sé que la peor gravedad de las acusaciones que se les imputan es una anécdota al lado del gran servicio que los dos han rendido a la nación. Lluís Prenafeta y Macià Alavedra son dos hombres generosos y de honor, y que si han hecho de más o de menos para continuar contribuyendo a la resistencia nacional me parece muy bien y tendrán siempre mi reconocimiento, mi agradecimiento y mi amistad. Si fuésemos un país normal tendríamos un recurso claro para cada necesidad. Pero en un país ocupado y atracado como Cataluña los equilibrios que hay que hacer no siempre son de buen gusto, y siempre hay quien se ensucia las manos para que no te las tengas que ensuciar tú. Si ahora le hacemos el juego a España y nos rendimos a su propaganda, después no podremos reclamar un país que ya no existirá porque nos reíamos y una vez más nos equivocábamos de enemigo mientras se nos burlaban y nos humillaban. Ya lo intentaron con el presidente Pujol por el caso Banca Catalana y también entonces, algunos justificaron aquella total maniobra política con el argumento de la independencia judicial. Alavedra y Prenafeta son dos patriotas, dos soldados. España no es nadie para venir a juzgarnos. Siempre que el independentismo crece hay una batida de Garzón para escarmentarnos. Hoy, Prenafeta y Alavedra. En 1992, algunos jóvenes totalmente inocentes fueron detenidos y las denuncias por torturas que presentaron todavía hoy no han sido investigadas. Somos lo que defendemos y una nación muere cuando ya no queda nadie para defenderla’.