Opinión

Una misma piedra, tres caídas

‘Me gustaría recordarle al señor Antich que asumir de Touriño y Montilla la apuesta por perseguir el uso del castellano e imponer la lengua autonómica, implicará, con casi total seguridad, asumir los resultados del PSOE en Galicia y el PSC en Cataluña en las últimas elecciones’.

Pablo Yáñez
Miércoles, 22 de diciembre de 2010 | 11:41

La semana pasada quienes seguimos la actualidad lingüística asistimos a la escenificación en las Islas Baleares de una apuesta que ya estaba clara por parte del presidente autonómico Francesc Antich (PSOE), la de la imposición sistemática del catalán, y que va a recibir por parte de la administración un impulso añadido en los próximos meses.

El Gobierno autonómico de las Islas Baleares, tras diversos contactos con partidos políticos y entidades cívicas, únicamente de corte nacionalista, va a promover unas 2.000 propuestas dentro del Plan de Normalización del catalán, lo que en el plano de los hechos supondrá exigir un nivel lingüístico a árbitros y entrenadores deportivos, la sustitución del dominio en internet .es por el .cat, bonificaciones fiscales a empresas que impongan el catalán, una Ley del Cine similar a la de Cataluña, la exigencia del nivel C de catalán a los profesionales de la sanidad pública o, sin ir más lejos, la exigencia de un número mínimo de misas en catalán.

Dice el refrán que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Estos socialistas de la España contemporánea trabajan duramente para darle una vuelta de tuerca más al refranero. Es así que el que escribe, sin creer haber visto la luz, puede afirmar que el dirigente socialista es el único animal que tropieza tres veces en la misma piedra.

Antich, Montilla y Pérez Touriño, dirigentes socialistas (fotos: PSOE y PSC).

Expliquemos esta deducción. Tras 15 años de Gobierno autonómico de Manuel Fraga (PP), Emilio Pérez Touriño (PSOE) accedió en 2005 a la presidencia de la Junta de Galicia, siendo necesario para ello compartir el poder con los independentistas del BNG. Durante cuatro años persiguió el uso del castellano en nombre del uso del gallego, apartó al primero de las aulas, hizo del segundo la lengua única en la Administración autonómica y radicalizó la cuestión lingüística a la vez que regaba de millones de euros a los partidarios del monolingüismo nacionalista. Su experiencia duró solo cuatro años porque en 2009 perdió más de 30.000 votos y el PP recuperó el poder de la plaza Rajoy de Santiago de Compostela con mayoría absoluta.

Viajemos a Cataluña. Tras 23 años de pujolismo, las elecciones autonómicas de 2003 permitieron un cambio, por muchos esperado, y los socialistas accedieron a la Generalidad apoyados por una coalición de izquierdas, ecologista pero, sobre todo, independentista. Siete años, en los que la imposición del catalán, a velocidad aún mayor en la etapa de José Montilla (PSC), han sido el dogma para ejercer el poder.

Multas de un millón de euros por rotular los comercios solo en castellano, la Ley del Cine, un Estatuto de Autonomía que hacía desaparecer la lengua oficial del Estado de una parte de este, etc. Tras siete años de experimento, el resultado el pasado día 28 de noviembre fue esclarecedor: el PSC obtiene 220.000 votos menos que hace cuatro años (medio millón respecto a 2003) y se hunde desde los 42 escaños de Pasqual Maragall a los 28.

Y acabando en las Islas Baleares, recordemos que en la primavera de 2007 Antich conseguía recuperar el Gobierno autonómico a través de un pacto múltiple similar al catalán con iguales tintes nacionalistas. Como decía al principio, esta semana nos hemos enterado de que el líder socialista ha elegido como estrategia preelectoral la radicalización máxima de la imposición del catalán. Ha optado, digamos, por el camino que en su día emprendieron Montilla y Touriño.

Y recordando que las soluciones a estos desastres no pueden ser los Alberto Núñez Feijóo (PP), que prometen y no cumplen, las Alicia Sánchez-Camacho (PP) de turno, que riñe a su hijo de cuatro años por hablar en castellano, o un José Ramón Bauzá (PP), que prefiere no prometer porque sabe que no va a cumplir. Me gustaría recordarle al señor Antich que asumir de Touriño y Montilla la apuesta por perseguir el uso del castellano e imponer la lengua autonómica, implicará, con casi total seguridad, asumir los resultados del PSOE en Galicia y el PSC en Cataluña en las últimas elecciones.

Pablo Yáñez es presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística

Temas: , , ,

6 Comments en “Una misma piedra, tres caídas”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. Jose Orgulloso - Miércoles, 22 de diciembre de 2010 a las 12:12

    Sí, de acuerdo que el regionalismo mal entendido ha perjudicado al PSC y al PSdG. Pero es que la alternativa, sea PP o no digamos CiU, supone seguir pagando el mismo peaje a los independentistas e imponer igualmente la lengua indígena. El PP de Don Manuel Fraga fue el que impuso la inmersión en Galicia, los topónimos inventados, la persecución del castellano, etc etc etc.

    Por tanto, sólo podemos aspirar a que C’s en Cataluña y UPyD en el resto de España, se conviertan en la alternativa real de gobierno.

  2. ciudadanos fa molta pena - Miércoles, 22 de diciembre de 2010 a las 14:09

    N’hi ha que volen fer com a les pel.licules en que un explorador intenta aprofitar-se de que hi haurà un eclipsi per convercer als salvatges que l’envolten de que és un deu.

    Potser som salvatges, però no babaus. Tothom sap que el psoe està 15 punts per sota del pp a totes les enquestes i ara mateix el psoe perdria a TOTES les autonomies.

    Galicia, Pais Basc, Catalunya o Balears son comunitats en que històricament el psoe és sempre segona força i només arriba ha arribat al poder amb pactes o trampes (patxilopez). I ara que arriba un “tsunami popular”intentar convercer als socialistes de que si ataquen al català o al gallec remontaran sembla una bromma.

  3. Eduardo González Palomar (Manlleu) - Miércoles, 22 de diciembre de 2010 a las 17:36

    -Hablar poquito y mear clarito-
    En vano, me he obligado a darme un buen tute intentando cobrarle ley a esta pulsión que muestran muchos representantes políticos de Catalunya en imponer su “llengua patria” incluso en los rótulos de nuestros comercios. Después de darme semejante panzada, todavía me ha sido preciso recurrir a la cruz y los ciriales para hallar sólo un punto digno de elogio. A diferencia de otros apartados de las leyes lingüísticas, en este concreto asunto y más aún en lo referente a las sanciones recaudatorias, sí aplican con celo el código legal vigente y no emplean, raro en ellos, la ley del embudo. En descargo de estos amantes de la imposición taxativa queda que la normativa legal no fue escrita en agua y aquellos que ahora descubren que no mancha linaje alguno el recurrir al Tribunal Constitucional en cualquier país democrático, entonces (1998) renunciaron a hacerlo. En casos contados, el encabezamiento de un negocio privado debería ser objeto de tanta atención por parte de nuestras autoridades y con más razón todavía en los tiempos que corren. Al hilo de lo anterior, como es de ley en cualquier democracia que se precie, sólo nos resta, a quienes no estamos de acuerdo con este orden de barbaridades legislativas, derogarlas en sede parlamentaria tan pronto como la oportunidad y los desequilibrios parlamentarios lo permitan. Dialogar con unos interlocutores que a calzoncillo quitado han sentenciado que en lo concerniente a esta materia no hay nada que hablar (tema sagrado), se me antoja misión harto difícil para el más pintado en este terruño. A buen seguro, inclusive cercado de adversarios con la declarada intención de hablar menos que mudos roncos, procede llevarse el gato al agua en buena lid. Para empezar, en las formas ya tropezamos con descuidos argumentales que no dicen mucho a favor de ellos por la colosal contradicción que adquiere relieve cuando profundizamos en cuál es el propósito de todo código lingüístico: la comunicación. Vaya, que allá se las compongan si no encuentran que entre las radicales posturas, no decir ni mu o hablar más que un ropero en día de fiesta, habita el término medio del que nos advertía el heleno filósofo. A más de la “exclusión” que desprende el concepto de la consabida Ley de Política Lingüística en lo tocante a la preferencia de sólo una de las más significativas lenguas propias que tenemos los catalanes, es de sentido común que imprime mejor en el ánimo colectivo el premio que el correctivo. No me hallarán hablando a tontas y a locas pero tampoco al paladar; por lo tanto, me resulta inexcusable no referirme al fondo de la polémica suscitada por la imposición, en rótulos de comercios, de la “llengua patria” de quienes menudean en torno al ultracatalanismo. En qué beneficia a nuestros tenderos coartarlos en la elección de las lenguas que mejor les convengan para hacer sus negocios más rentables y competitivos. Por descontado, las sanciones a las que, llegado el caso, han de hacer frente ni favorecen a los vendedores ni al conjunto de la población como potencial cliente, al menos en cuestiones pragmáticas. Además, en coyuntura de globalización de la economía, a qué inversor extranjero seduce traba accesoria o el obstáculo de no poder utilizar, cuando lo estime oportuno, sólo la lengua que le venga en gana, siquiera para este menester, con todo el poder selectivo que ello representa en subjetivas y legítimas políticas de imagen. Para rematar, sé que para algunos en Catalunya poner ahora sobre el tapete discrepancia alguna sobre el constreñido espacio de libertad en asuntos lingüísticos tiene la gracia como las abejas, en el culo. Qué voy a hacerle, en mi particular idioma el acento no recae en la formalidad sino en su uso mondo y lirondo… boca de verdades, cien enemistades.

  4. El invento No.nacionalista - Miércoles, 22 de diciembre de 2010 a las 18:31

    Lástima que no publiqueís mi comentario, era un poco rudo para Pablito, el pobre su enfermedad de la lengua debe haberse propagado y no debe encajar bien las críticas. Por favor panfletarios darle mis recuerdos y pasarle el comentario borrado que lo deben tener en el servidor!!

    Animo Pablito-el Nacional

  5. Alwix (Fisking Yáñez) - Miércoles, 22 de diciembre de 2010 a las 22:02

    ‘Me gustaría recordarle al señor Antich que asumir de Touriño y Montilla la apuesta por perseguir el uso del castellano e imponer la lengua autonómica, implicará, con casi total seguridad, asumir los resultados del PSOE en Galicia y el PSC en Cataluña en las últimas elecciones’.

    O sigui que es pot imposar el castellà però no la llengua (pluri)autonòmica?

    Categories? Se li veu la poteta al llop…

  6. Dionisio - Martes, 28 de diciembre de 2010 a las 12:44

    Un artículo formidable y cargado de razón.
    Yo personalmente no me fio ni de los socialistas (que no PSOE, porque ni son obreros ni españoles) ni de los populares, así que votaré por UPyD.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.