Servet ‘catalán universal’

21.01.2013 | 17:43
 

En Barcelona y en el resto de Cataluña ya estamos acostumbrados a que la historia se reescriba a gusto de los paladines del nacionalismo catalán. Recomendé, al respecto, en una entrada anterior el libro de Jesús Laínz: Adiós España. Verdad y mentira de los nacionalismos, que trata documentada y adecuadamente el tema del uso y abuso de la falsificación de la historia en nuestro país. La novedad, ahora, en esa campaña de difamaciones y manipulaciones, es el autodenominado Institut Nova Història Catalana (INH), una institución privada, por lo menos en apariencia, especializada en la tergiversación de la historia… -¿adivinan ustedes cómo?- siempre a favor de la interpretación, por disparatada que sea, de la ideología hegemónica en esta Comunidad Autónoma.

El INH se define como ‘una Fundación de estudios e investigación sobre la tergiversación [!] de la historia que Cataluña y los antiguos reinos de la corona catalano-aragonesa [?] sufrieron -y sufren todavía-, por parte de la corona castellana, corona que acabó apropiándose del poder de la monarquía hispánica’. En este sentido, por ejemplo, se califica al famoso teólogo y científico español, Miguel Servet, de ‘catalán universal’, y a Villanueva de Sigena (Huesca) –donde nació- como ‘población catalana de administración aragonesa’.

También la web de este instituto recoge otros artículos igualmente curiosos entre sus más leídos, como el que afirma que la bandera de EEUU tiene clara inspiración catalana, o el que sugiere una ‘censura castellana’ a la hora de ocultar El Quijote catalán. La verdad, revisando el patronato del INH y sus ‘investigadores’, uno no sabe si se encuentra ante gente seria, o, más bien, ante un grupo de iluminados –seguramente, bien subvencionados- para que digan lo que el poder considera que a muchos les gusta escuchar aquí: Cataluña y los catalanes son (somos) algo excepcional en el mundo.

Son muchos los hechos y dichos que, a lo largo de la historia, se han manipulado por la historiografía oficial (o extraoficial). Sin ir más lejos, la frase “el fin justifica los medios” (“Il fine giustifica i mezzi“) famosísima frase atribuida a Maquiavelo, que no aparece escrita en ninguna de sus obras ni se tiene constancia de que la pronunciara jamás.

Sin embargo, algunos, por estas tierras, están empeñados en continuar por ese tortuoso camino, sin la más mínima ética ni estética. Cabe preguntarles, al fin, ¿qué edificio puede construirse sobre esa base que sitúa en su frontispicio el fin por delante de los medios?

18 Comments en “Servet ‘catalán universal’”

NOTA: Sean respetuosos con sus comentarios. Se borrarán los comentarios cuyo contenido o enlaces puedan ser considerados difamatorios, vejatorios o insultantes. Recuerden siempre que las formas importan y que hay muchas formas de decir lo mismo. Gracias por participar.
  1. José Ruiz - Martes, 22 de enero de 2013 a las 03:00

    Ha encontrado la palabra adecuada: Iluminados.
    Los dispartes son tan grandes, que si con otros me sentido dolido, lo leído en la página de inh, tan solo me ha producido indiferencia.
    He copiado lo referente al Quijote para pasárselo algún cervantista amigo y mis paisanos extremeños del “Estado de Capilla”, que gracias a estos fuleros, se enterarán que su “Señor” fue el Conde de Barcelona.
    Sabía que el conde de Urgell, p. e. había participado en la reconquista de Alcántara y poblaciones aledañas a las órdenes del rey “castellano-leonés” al que rendía pleitesía, pero…ya lo dijo alguien: ·La Historia en manos de los “nacionalistas” es más impredecible que el propio futuro·
    Y no digamos los andaluces de Belalcázar, donde tengo amigos.

  2. Mariacruz - Martes, 22 de enero de 2013 a las 09:27

    Es mejor reir….que irritarse! :-) :-) :-) !!

  3. TOPO - Martes, 22 de enero de 2013 a las 09:58

    Personalmente, a mí que me da bastante igual que España desaparezca como estado, así como que Cataluña desaparezca como tal y se divida en sus cuatro províncias, creo, y es mi opinión, es que tanto los separatistas como unionistas, a veces os olvidais, que sentirse de un país u otro, es un simple sentimiento, y que por mucho que unos y otros os “tireis” la historia a la cabeza, nunca llegareis a un punto de encuentro porque hablamos de sentimientos. Y conste, que soy el primero que digo que la historia que acabo de leer en el INH es de risa…la historia es mucho más compleja y diversa. Todos “tendemos” a buscar nuestra “nación” en un punto concreto de la historia, Catalunya en el 1659 y 1714, España en los Reyes Católicos y el 1714…y si uno quisiera pues podemos irnos a la época Romana y decir que España, pues es Italiana…

    Y que se consigue con esto, que las personas que estamos sufriendo (da igual que se sientas españolas, o catalanas, o andaluzas, o francesas, o belgas, etc…) no nos demos cuenta de que nos separan e individualizan para evitar que podamos plantarles cara.

    Soy de los que creo que tengo más en común con un trabajador de Madrid o de Extremadura, etc. que con Fainé-Caixa y/o Botín-Santander.

    Salud y Anarquia / Salut i Anarquia

  4. TOPO - Martes, 22 de enero de 2013 a las 09:59

    Sr. Federico,

    ¿Me da su autorización para copiar su Logo para usarlo como icono en Twitter?

    Por cierto, miré los enlaces que me adjuntó ayer. Muy de acuerdo con ellos en un 90%, el otro 10% podriamos discutirlo…

    Un saludo,

  5. Federico Llosa Marsé - Martes, 22 de enero de 2013 a las 13:35

    En relación a la petición que me hace TOPO, enn principio no debería haber problema para que lo utilice quien quiera, aunque lo ideal sería que hiciera referencia al blog y la web.

    En la primera entrada de este blog -en comentarios- explicava el significado del mismo. Le remito a el mismo, subrayando el papel fundamental del anarquismo en la configuración de la ciudad de Barcelona como es en la actualidad.

    Reciba un cordial saludo, agradezco su participación e interés.

  6. TOPO - Martes, 22 de enero de 2013 a las 15:09

    Sr. Llosa,

    ¿Podría adjuntarme el link de esa primera entrada? Es que no logro encontralo.

    Y por supuesto, que si uso su logo en algún momenot, será haciendo referencia al blog.

    Un saludo,

  7. Ramon - Martes, 22 de enero de 2013 a las 15:46

    El relato de la historia a partir de los textos y documentos originales, en España, es aún una tarea incompleta. Es más, a la vista de las pruebas de inconexión y adulteración/manipulación que se van aportando gradualmente, y los intereses del estado “castellano” para conseguir un estado unitario-uniforme-unido, se puede llegar a la conclusión que buena parte de lo que nos “enseñan” es un montaje. Bien, podemos reir, insultar, menospreciar, y lo que sea. Contestar, seguramente, no vale la pena. no es aquí, en los foros, ni en los “votos”, donde se consigue demostrar que una hecho es válido o responde a una acción determinada para darle otro sentido…Pero no está de más que si hay alguien, pues que contraste lo que se expone en INH, y lo que dice el relato oficial. Nacionalismo? Cuál de ellos?

  8. Federico Llosa Marsé - Martes, 22 de enero de 2013 a las 16:00

    ¡Ahí va! (mire, también, en comentarios):

    http://www.vozbcn.com/2012/01/10/98....in-su-ira/

  9. Federico Llosa Marsé - Martes, 22 de enero de 2013 a las 16:10

    Partiendo, Ramon, de que cualquier nacionalismo es, por definición, una ideología equivocada, pequeña y mezquina (me da igual que sea el español o el catalán), no corresponde a la historiografía oficial salir a rebatir determinadas teorías del estilo de las que se explican ciertos programas de televisión sensacionalistas (estoy pensando en ‘Cuarto Milenio’), sin pruebas; sobre todo, cuando ciertos “Institutos” se ve a la legua que están al servicio de una determinada y excluyente visión de las cosas.

    Agradezco, de todas formas, su participación.

  10. TOPO - Martes, 22 de enero de 2013 a las 17:17

    Hola Ramon,

    Está claro que la historia cambia según quien la cuenta, y que esta normalmente se aproxima a las “ideologías” de cada uno. Pienso, que tanto en según que “historiadores” españoles, al igual que en según que “historiadores” catalanes, manejan los acontecimientos enalteciedo unos y escondiendo otros para crear una opinión u otra.
    Yo, por ejemplo, tenía cierta visión del Mayo del 37 en España, y fue leyendo historia de personas no catalanas ni españolas, donde te das cuenta que se esconden ciertos “detalles” muy importantes. Algo similar me paso con la Revolución Rusa y otros momentos históricos importantes.
    Mire lo que le digo, es más fácil que usted y yo nos sentemos en una mesa y lleguemos a un punto común histórico, que lo hagan “nuestros” dirigentes de uno y otro lado, que ya les va perfecto que el tema primordial sea CAT/ESP en lugar de los muchísimos recortes y retrocesos sociales que estamos padeciendo.

    Salut i Anarquia / Salud y Anarquia

  11. ANS. HISPANO. - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 01:00

    JOHN H. ELLIOTT Y EL DEBATE CATALÁN
    Francesc de Carreras
    La Vanguardia 9 Enero 2013

    En el actual debate mediático sobre la independencia de Catalunya se habla mucho de la historia, de sus razones históricas, de los agravios frente a España. Pero callan los historiadores y su silencio es una forma de asentimiento a la opinión dominante. Y esta opinión dominante puede resumirse en una frase: “Desde hace 300 años, desde 1714, España expolia y oprime a Catalunya”. Un mensaje claro y directo. Y simple y falso. Pero que hace mella.

    Últimamente, un historiador eminente ha empezado a terciar en el debate. Se trata nada menos que del británico John H. Elliott. A sus 82 años, desde su residencia de Oxford, hace declaraciones de una envidiable lucidez. A raíz de su último libro (Haciendo historia, Taurus, 2012), una recapitulación de su vida como historiador, ha concedido algunas entrevistas en las que se le ha preguntado sobre la actual situación de Catalunya y, como es natural o, mejor dicho, como es su obligación moral, ha respondido con toda sinceridad.

    Elliot es probablemente la más respetada autoridad en la historia española de los siglos XVI y XVII. Además, es un profundo conocedor de Catalunya. En los primeros años cincuenta, tras licenciarse en Cambridge, se vino a Barcelona y residió en ella durante algún tiempo, el suficiente para aprender a hablar perfectamente catalán y castellano. Se introdujo en el mundo académico de la época y trabó amistad y complicidad intelectual con Jaume Vicens Vives y su escuela.

    Vicens se había situado, ya desde antes de la guerra, en una posición crítica frente a la historia romántica que predominaba en Catalunya. Así lo explicó John H. Elliott en El País Semanal del pasado domingo: “Al ver lo que estaba intentando hacer Vicens Vives, desmitificar la historia de Catalunya, enseguida me encontré del lado de este grupo. Me di cuenta del peligro de la mitología en la formación de identidades colectivas y nacionales”.

    En otra entrevista publicada en octubre pasado, a preguntas de Tulio H. Demicheli, insistía en lo mismo: “Vicens Vives quería eliminar las categorías de ‘agravio’ o ‘expolio’ a la relación de España con Catalunya, un continuo ‘victimismo’ desde el compromiso de Caspe que es un reduccionista. Esos tópicos respondían más a los rencores que la arrogancia castellana había provocado en la sociedad catalana que a la realidad histórica, porque no es verdad que hubieran ‘perdido libertades’ en 1714, ni que el Principado fuera ‘más democrático’ antes que después de Felipe V.”

    Ciertamente esta desmitificación de la historia catalana era una de las pretensiones de Vicens Vives. Pero su prematura muerte en 1960 truncó esta tarea y, en la entrevista de El País, Elliott considera hoy que sus esfuerzos han sido baldíos: “Me habría gustado que en la Catalunya actual Vicens Vives hubiera ganado esa batalla, pero después de una o dos generaciones parece que no la ganó. Para mí ha sido muy triste, porque creo que una sociedad necesita sus mitos, pero si los mitos dominan y entorpecen una auténtica investigación, llegamos a una situación en la que el pueblo queda ensimismado y adopta una postura de agravio pensando que todos los desastres han sido culpa de otros. En ese momento es cuando se llega a una situación de crispación por cualquier problema. Hay políticos que se aprovechan de esto para fortalecer los mitos, para poner un énfasis excesivo en el victimismo y no darse cuenta de los problemas internos de una sociedad. Eso es lo que me preocupa especialmente”.

    Es decir, lo que preocupa a Elliott es que los historiadores catalanes -se entiende, la mayoría dominante- han vuelto a la historia de antes, la que cultiva mitos al servicio de las ideologías políticas y provoca una sociedad ensimismada, en la que el agravio se magnifica y el victimismo sistemático se utiliza para ocultar los verdaderos problemas. Es un retrato exacto de lo que está sucediendo: se utilizan los falsos “300 años de opresión española” para encubrir, tapar y disimular, el desgobierno actual. Y buena parte de los historiadores catalanes son cómplices de esta situación.

    ¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas?

    ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    ¿Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores.

    http://www.lavanguardia.com/opinion....reras.html

  12. ANS. HISPANO. - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 01:10

    LOS VALENCIANOS Y LA FAMA DE LOS CATALANES
    Agustí Galbis
    http://www.idiomavalencia.com/docs/....alansi.htm

  13. ANS. HISPANO. - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 01:16
  14. TOPO - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 09:12

    Hola Ans Hispano,

    Sólo te pido que no metas a todos los catalanes en el mismo saco. Yo por ejemplo que soy nacido en Cataluña, no digo que en Valencia hableis catalán, simplemente digo que hablamos el mismo idioma, o dilo de otra manera, dos dialectos de un idioma común.

    A mí, y a muchos, nos daría igual que a partir de mañana se dijera que en Baleares, Valencia, Cataluña y una parte de Aragón y una parte de Francia, hablan un idioma común, o dialectos de un idioma común, y que le pongan el nombre que entre todos decidan.

    Es mi opinión y la de muchos catalanes, no penseis que lo que dice la sra. Rahola, o el sr. Mas es lo que pensamos todos. NO SOMOS TONTOS!!!

    Salut i Anarquia / Salud y Anarquia

  15. Reino de Aragón - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 12:59

    DONDE LA FICCION SE PROCLAMA HISTORIA

    El propio nombre de “Institut Nova Historia” ya da idea de la veracidad esperable de dicho ente, que evidencia como nunca los delirios de la educación nacionalista. El director de investigación del INH firma como Jordi Bilbeny, falseando de entrada su primer apellido, que es Alsina.

    Su biografía en Viquipedia no tiene desperdicio, y enumera sus principales iluminaciones y fracasos, por lo que se recomienda su lectura: http://ca.wikipedia.org/wiki/Jordi_Bilbeny

    Su obsesión continua es apropiarse para Cataluña de todo lo que destaque en el mundo, asignándole por cualquier vía un origen catalán. El mundo académico serio le ha dado la espalda repetidas veces y sus fracasos no cesan.

    Pero por esperpénticas que sean sus proposiciones, los medios subvencionados se convierten en altavoz de sus ocurrencias y envuelven su ridículo con la bandera catalana.

  16. ANS. HISPANO. - Miércoles, 23 de enero de 2013 a las 16:17

    CINCO PREGUNTAS CLAVE DE FRANCESC DE CARRERAS
    QUE PONEN EL DEDO EN LA LLAGA Y DESCUBREN LA FARSA.

    1. “¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas?

    2. ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    3. Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    4. ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    5. ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores”.

    Lean su artículo completo publicado en La Vanguardia que no tiene desperdicio:

    JOHN H. ELLIOTT Y EL DEBATE CATALÁN
    Francesc de Carreras
    La Vanguardia 9 Enero 2013

    En el actual debate mediático sobre la independencia de Catalunya se habla mucho de la historia, de sus razones históricas, de los agravios frente a España. Pero callan los historiadores y su silencio es una forma de asentimiento a la opinión dominante. Y esta opinión dominante puede resumirse en una frase: “Desde hace 300 años, desde 1714, España expolia y oprime a Catalunya”. Un mensaje claro y directo. Y simple y falso. Pero que hace mella.

    Últimamente, un historiador eminente ha empezado a terciar en el debate. Se trata nada menos que del británico John H. Elliott. A sus 82 años, desde su residencia de Oxford, hace declaraciones de una envidiable lucidez. A raíz de su último libro (Haciendo historia, Taurus, 2012), una recapitulación de su vida como historiador, ha concedido algunas entrevistas en las que se le ha preguntado sobre la actual situación de Catalunya y, como es natural o, mejor dicho, como es su obligación moral, ha respondido con toda sinceridad.

    Elliot es probablemente la más respetada autoridad en la historia española de los siglos XVI y XVII. Además, es un profundo conocedor de Catalunya. En los primeros años cincuenta, tras licenciarse en Cambridge, se vino a Barcelona y residió en ella durante algún tiempo, el suficiente para aprender a hablar perfectamente catalán y castellano. Se introdujo en el mundo académico de la época y trabó amistad y complicidad intelectual con Jaume Vicens Vives y su escuela.

    Vicens se había situado, ya desde antes de la guerra, en una posición crítica frente a la historia romántica que predominaba en Catalunya. Así lo explicó John H. Elliott en El País Semanal del pasado domingo: “Al ver lo que estaba intentando hacer Vicens Vives, desmitificar la historia de Catalunya, enseguida me encontré del lado de este grupo. Me di cuenta del peligro de la mitología en la formación de identidades colectivas y nacionales”.

    En otra entrevista publicada en octubre pasado, a preguntas de Tulio H. Demicheli, insistía en lo mismo: “Vicens Vives quería eliminar las categorías de ‘agravio’ o ‘expolio’ a la relación de España con Catalunya, un continuo ‘victimismo’ desde el compromiso de Caspe que es un reduccionista. Esos tópicos respondían más a los rencores que la arrogancia castellana había provocado en la sociedad catalana que a la realidad histórica, porque no es verdad que hubieran ‘perdido libertades’ en 1714, ni que el Principado fuera ‘más democrático’ antes que después de Felipe V.”

    Ciertamente esta desmitificación de la historia catalana era una de las pretensiones de Vicens Vives. Pero su prematura muerte en 1960 truncó esta tarea y, en la entrevista de El País, Elliott considera hoy que sus esfuerzos han sido baldíos: “Me habría gustado que en la Catalunya actual Vicens Vives hubiera ganado esa batalla, pero después de una o dos generaciones parece que no la ganó. Para mí ha sido muy triste, porque creo que una sociedad necesita sus mitos, pero si los mitos dominan y entorpecen una auténtica investigación, llegamos a una situación en la que el pueblo queda ensimismado y adopta una postura de agravio pensando que todos los desastres han sido culpa de otros. En ese momento es cuando se llega a una situación de crispación por cualquier problema. Hay políticos que se aprovechan de esto para fortalecer los mitos, para poner un énfasis excesivo en el victimismo y no darse cuenta de los problemas internos de una sociedad. Eso es lo que me preocupa especialmente”.

    Es decir, lo que preocupa a Elliott es que los historiadores catalanes -se entiende, la mayoría dominante- han vuelto a la historia de antes, la que cultiva mitos al servicio de las ideologías políticas y provoca una sociedad ensimismada, en la que el agravio se magnifica y el victimismo sistemático se utiliza para ocultar los verdaderos problemas. Es un retrato exacto de lo que está sucediendo: se utilizan los falsos “300 años de opresión española” para encubrir, tapar y disimular, el desgobierno actual. Y buena parte de los historiadores catalanes son cómplices de esta situación.

    ¿Por qué no explican que el 11 de septiembre de 1714 fue el final de una guerra de sucesión a la Corona de España provocada por el enfrentamiento entre las grandes potencia europeas?

    ¿Por qué no explican que en dicha fecha no perdieron los catalanes libertad alguna sino únicamente los antiguos fueros estamentales?

    ¿Por qué no explican que el siglo XVIII, gobernando los Borbones, empezó la prosperidad económica de Catalunya, tras siglos de decadencia, los dos últimos bajo gobierno de los Austria?

    ¿Por qué no explican que el auge del siglo XIX está basado muy fundamentalmente en el libre comercio con América concedido por Carlos III, un rey Borbón, mientras esta libertad fue negada antes por la dinastía de los Habsburgo?

    ¿Por qué no explican que la política proteccionista de los gobiernos españoles a la industria catalana durante los siglos XIX y XX, hasta el Plan de Estabilización de 1959, fue en beneficio de las empresas de Catalunya y, probablemente, en perjuicio de los consumidores del resto de España?

    En todo ello deben mojarse los historiadores.
    http://www.lavanguardia.com/opinion....reras.html

  17. Guillermo - Sábado, 26 de enero de 2013 a las 21:51

    Claro que sí, y se les olvida que Goya era de Cambrils y Buñuel nació en Sabadell. Como aragonés, y después de que este tipo de “estudios” te molesten profundamente, al final más vale tomarlo a chirigota. Enhorabuena por el Blog, y viva Cataluña.

  18. luis - Sábado, 23 de marzo de 2013 a las 00:50

    Gracias a Dios ,veo que aun quedan personas sensatas en Cataluña. Después de haberme paseado por dicho instituto y viendo el contenido y sobretodo los comentarios.Yo como aragonés he podido comprobar hasta que punto esta en peligro nuestra memoria histórica, desde el imperialismo que subyace en este tipo de nacionalismo catalán. Espero que no tengan muchos seguidores, por el propio bien de Cataluña . Ya que sus absurdos planteamientos hacen catalanes desde Cervantes, hasta Leonardo Da Vinci. Desde la bandera americana a Colon ,Erasmo de Roterdamm , el bosco o Servet. en cambio a Hernán Cortés nos lo regalan . Será por que en Mexico no es muy popular Y a Agustina de Aragón que era catalana de nacimiento ni la nombran. Como esos tíos salgan por Europa a mostrar sus “descubrimientos”.Vais a hacer el ridículo mas espantoso. Lo dicho,enhorabuena.Haberle leído, me reconcilia con Cataluña.

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