Suspenso a los Mossos d’Esquadra

30.06.2013 | 16:55
 

El caso de Ester Quintana -agredida tras la huelga general del 14N de tal forma que perdió un ojo, según ella, por el disparo de una pelota de goma de los Mossos d’Esquadra-, lamentablemente, no es un caso aislado en Barcelona. Ya son numerosos los abusos –hasta nueve personas han quedado ciegas- cometidos por la policía autonómica en el ejercicio de sus funciones que sobrepasan el legítimo monopolio del uso de la fuerza que el derecho vigente les atribuye.

Tampoco la cosas han cambiado con el nuevo consejero de interior, Ramon Espadaler (CiU), que si bien ha dejado atrás el recuerdo criminal de su antecesor, continúa apostando por utilizar los instrumentos tradicionales de las dictaduras tercermundistas (pelotas de goma, cañones de agua…) para reprimir el legítimo derecho de manifestación de los trabajadores y ciudadanos en un estado democrático.

Imagen de Ester Quintana, tras perder el ojo.

Imagen de Ester Quintana, tras perder el ojo.

Lo que sí supone una novedad, son las declaraciones ante el Parlamento autonómico de Cataluña de Josep Lluís Trapero, jefe de la policía autonómica catalana, que pidió una especie de “blindaje jurídico para los antidisturbios”: “El jefe del dispositivo determina qué hay que hacer, con las autorizaciones preceptivas. Es cuestionable que le pidan responsabilidades al agente. No debería ser considerado responsable por las consecuencias de aquellas acciones que no ha decidido”.

Vuelve a saltar a la palestra el recurrente tema de la obediencia debida; una situación que exime de responsabilidad penal por delitos cometidos en el cumplimiento de una orden impartida por un superior jerárquico. El subordinado, autor material de los hechos, se beneficia de esta eximente, dejando subsistente la sanción penal de su superior. Sin embargo, en nuestro país, la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado recoge que ‘en ningún caso la obediencia debida podrá amparar órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan delito o sean contrarios a la Constitución o las leyes’.

Sea como fuere la realidad es que, hoy por hoy, son numerosísimos los casos de policías autonómicos imputados judicialmente como consecuencia de su relación con acciones de las que se deriva un resultado de lesión. Es preciso denunciarlas y llegar hasta el final, como ha hecho Ester Quintana. Antes que arrugarse lo hizo público; nunca se escondió e, incluso, recientemente ha colgado en Facebook la imagen adjunta. Además, leo en su perfil la siguiente frase que supone toda una declaración de intenciones: “Ante las atrocidades tenemos que tomar partido […]. El silencio estimula al verdugo”. Es de Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz en 1986.

3 Comments en “Suspenso a los Mossos d’Esquadra”

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  1. TOPO - Lunes, 1 de julio de 2013 a las 09:21

    Los gobiernos, por desgracia, tienen la potestad y libertad de utilizar la violencia cuando quieren, tengan o no razón en el momento de su uso.

    Se quiere eximir a los mossos de escuadra que provocan lesiones, porque están siguiendo órdenes, pero como bien indicas las fuerzas de seguridad pueden negarse a hacer ese uso de la fuerza. Pero nos encontramos con otro problema, si un mosso, o guardia civil, o policia local se niega a cumplir una orden de ese estilo, le harán posteriormente la vida imposible.

    La única solución, es que la ciudadanía tenga el “control” de las instituciones, que no sea un simple “súbdito” que vota cada cuatro años.

    Tenemos que cambiar este sistema, pero eso tenemos que hacerlo nosotros, los de arriba no lo harán.

    Salut!

  2. spagnoletto - Lunes, 1 de julio de 2013 a las 20:45

    La deriva que está tomando la política en Cataluña es escalofriante.

  3. Liberal español - Sábado, 24 de agosto de 2013 a las 03:42

    Me gustan sus críticas al independentismo, aunque con artículos como este me recuerda usted a esos diputados populistas de la CUP que pululan por el Parlament, y que iban con el parche en el ojo solidarizándose con esta persona.

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