Cataluña

El TC acepta el recurso del Gobierno contra la resolución soberanista, que queda suspendida temporalmente

El Gobierno considera que la resolución aprobada el 23 de enero en el Parlamento autonómico es ‘inconstitucional y nula’ porque vulnera cuatro artículos de la Constitución (1.2, 2, 9.1 y 168) y dos del Estatuto de Autonomía de Cataluña (1 y 2.4). La Generalidad tiene 20 días de plazo para presentar sus alegaciones, que presentará, tal y como confirma De Gispert (CiU).

Redacción
Miércoles, 8 de mayo de 2013 | 15:38
Anna Simó (ERC), Núria de Gispert (CiU) y Lluís M. Corominas (CiU), durante la rueda de prensa en el Parlamento autonómico (foto: Parlamento autonómico).

Anna Simó (ERC), Núria de Gispert (CiU) y Lluís M. Corominas (CiU), durante la rueda de prensa en el Parlamento autonómico (foto: Parlamento autonómico).

El Tribunal Constitucional (TC) ha aceptado a trámite la impugnación del Gobierno de la declaración secesionista aprobada por el Parlamento autonómico de Cataluña el pasado 23 de enero. De esta manera, la resolución queda suspendida temporalmente, como máximo durante cinco meses -desde el 8 de marzo-, hasta que el Alto Tribunal decida sobre su legalidad.

El Ejecutivo considera que la resolución es ‘inconstitucional y nula’ porque vulnera cuatro artículos de la Constitución (1.2, 2, 9.1 y 168) y dos del Estatuto de Autonomía de Cataluña (1 y 2.4). Así lo señala el escrito de impugnación presentado por la Abogacía del Estado ante el TC, tras acordarlo en el Consejo de Ministros del pasado 1 de marzo en base a sendos informes del Consejo de Estado y de la propia Abogacía del Estado.

El TC ha informado a las partes para que presenten sus alegaciones, en un plazo máximo de 20 días. Una decisión que el Parlamento autonómico de Cataluña llevará a cabo, tal y como ha informado, tras conocer la decisión del Alto Tribunal, su presidenta Núria de Gispert (CiU), que ha acusado al TC de no tener sentido “jurídico”.

Mas “no congelará” su ruta

Artur Mas, durante su intervención en el Parlamento autonómico (foto: Rubén Moreno).

Artur Mas, durante su intervención en el Parlamento autonómico (foto: Rubén Moreno).

Las reacciones a la aceptación del recurso presentado por el Gobierno no se han hecho esperar. Uno de los primeros en opinar ha sido el presidente de la Generalidad, Artur Mas (CiU), en rueda de prensa desde el Parlamento autonómico, que ha calificado esta decisión como “un hecho insólito”, “preocupante”, “desolador” y ha pedido al Alto Tribunal que sea prudente y tenga “seny y equidad”.

Preguntado por las consecuencias que la suspensión temporal de la resolución autonómica pueda tener en las iniciativas de las formaciones nacionalistas, Mas ha asegurado que la Generalidad “no congelará” su hoja de ruta que está fijada en la secesión a través de un referendo: “Seguiremos el camino trazado. Y de esto no debe haber ninguna duda”.

Por su parte, Pere Navarro (PSC) ha sido el líder político que se ha mostrado más duro con los partidos que aprobaron la resolución de enero, aunque se ha negado a dar su apoyo a la decisión del TC. “Lo que empieza mal acaba mal. […] Ya avisamos que era una declaración ilegal”, ha indicado, en rueda de prensa.

El primer secretario del PSC ha señalado que los partidos que aprobaron la declaración soberanista “pretendían incrementar el grado de confrontación de Cataluña con el resto de España”, y ha defendido la segunda resolución, también aprobada por el Parlamento autonómico, a propuesta de los socialistas, que insta a la Generalidad a iniciar contactos con el Gobierno para que este convoque un referendo secesionista.

Para Navarro, la decisión del TC es la consecuencia de “un vendaval de confrontación” que se inició con la aprobación de la resolución del 23 de enero. Y ha recordado que “la política de la confrontación ya no es una política válida”.

“Ridículo jurídico”

También han dado su opinión el resto de grupos parlamentarios en contra de la admisión a trámite del recurso del Gobierno. Oriol Junqueras (ERC), socio parlamentario de CiU, ha indicado que su formación seguirá “fiel al pueblo de Cataluña”.

Joan Herrera (ICV-EUiA) ha señalado que, desde su punto de vista, la decisión del TC supone “el ridículo jurídico”, porque “es como suspender un principio básico, como la democracia”. Ha calificado el auto del Alto Tribunal como “grave”.

Quim Arrufat, diputado autonómico de la CUP, ha manifestado que “lo importante no es lo que haga un tribunal de doce jueces sino qué hacemos nosotros”, tras la decisión del TC.

“La Constitución es lo que da sentido al Parlamento [autonómico] de Cataluña”

Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, se ha mostrado satisfecha por el auto del Alto Tribunal. “Es una decisión correcta” y “da voz a la Cataluña real”, ha dicho la dirigente popular, antes de defender que se da “cumplimiento al Estado democrático”. Albert Rivera (Ciudadanos), por su parte, ha señalado que la suspensión temporal de la resolución soberanista “es de sentido común y de justicia”.

Finalmente, preguntado por los periodistas, en los pasillos del Congreso, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), ha recordado que el Tribunal Constitucional no ha decidido aún si la resolución autonómica es legal o no, por lo que hay que esperar que decida lo antes posible.

Ruiz-Gallardón ha señalado que “la Constitución es lo que da sentido al Parlamento [autonómico] de Cataluña y a la Generalidad” y ha instado a las formaciones nacionalistas a que si quieren cambiar la Carta Magna presenten una propuesta en las Cortes Generales, que es el único camino legal para cambiarla. Pese a todo, el ministro ha vuelto a tender la mano al Gobierno autonómico presidido por Mas para dialogar “desde la lealtad”, pero siempre “dentro de las normas que nuestro Estado de derecho nos ha dado”.

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23 Comments en “El TC acepta el recurso del Gobierno contra la resolución soberanista, que queda suspendida temporalmente”

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  1. manuel - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 16:31

    Lo que empieza mal por fuerza ha de acabar mal. Espero que la decisión del T.C. sobre la suspensión sea definitiva. Si quieren la independencia de Cataluña hay otro camino que es presentando esta iniciativa en las CORTES GENERALES. no por medio de un parlamento autonómico.

  2. m33 - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 16:42

    Democràcia ejpanyolota en estat pur. Quatre magistradets corruptes i prevaricadors per damunt dels parlaments.
    Propi de… Cuba, Sudan, Iran i Ejpanyia.

  3. nostrus - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 17:24

    Normal que el TC haga su trabajo. Ojalá el Parlamento de Cataluña se dedicara a hacer tambien el suyo en lugar de jugar. Ahora es el turno del catalanismo haciéndose la víctima, girando sobre sí mismo en resonancia y haciendo el tonto y mientras tanto el pueblo catalán aguantando la crisis y los recortes. Nacionalismos NO, gracias.

  4. drac - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 17:52

    Madrit , Barcelona que no Catalunya , el Pais Vasc , Navarra y La PSOE Andaluça ens roben a tots.Eixa es l ´unica veritat.

  5. Una opinión más - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 18:18

    Sólo se entiende que, ante una sociedad en la miseria material y espiritual, arruinada por el trasvase del dinero vía imposición tributaria y multas a los políticos y sindicalistas, tengan tanta prisa en confrontar a las personas.
    Siempre que veo a estos tiranos sonrientes que miran a la chusma votante como miraba el patricio a sus esclavos, me acuerdo de Savonarola y de cómo acabó el fraile dominico entre la chusma que antaño hacía lo mismo con los que señalaba el de Ferrara.

  6. bejota - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 18:42

    A Catalunya hi ha un 34% d’independentistes, segons el CIS

    Segons el darrer Baròmetre del CIS, que s’ha publicat aquest divendres, un 33,7% dels catalans creuen que Catalunya hauria de ser un estat independent. Aquesta és la resposta majoritària

  7. Erasmus - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 19:55

    PRECISIÓN DE RUBALCABA

    Rubalcaba 07/05/2013: ”Navarro hace mucho para evitar la independencia de Cataluña”. “Navarro, Chacón y yo pensamos igual”.

  8. Luis - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 19:56

    bejota – Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 18:42
    33,7% dels catalans creuen que Catalunya hauria de ser un estat independent. Aquesta és la resposta majoritària

    ¿ Y CUAL ES LA MINORÍA ?

  9. Erasmo - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 20:27

    La premsa aragonesa es desmarca del LAPAO i el LAPAPYP

    Els mitjans de Saragossa es distancien públicament de la iniciativa del govern aragonès

    La premsa aragonesista s’ha fet ressò de la tempesta que ha causat a Twitter l’invent del govern aragonès per rebatejar tant el català (LAPAO) com l’aragonès (LAPAPYP). Arredol titulava que “La xarxa se’n riu de les denominacions de LAPAO i LAPAPYP per al català i l’aragonès i ha informat que a Twitter hi ha hagut un allau de sarcasmes sobre els “embolicats noms inventats pel govern a qui donen suport el PP i el PAR”.

    D’altra banda, el diari de referència de Saragossa, l’Heraldo de Aragón, ha mantingut un to neutre sobre la polèmica a Twitter, això sí, sense identificar-se amb les noves denominacions filològiques que ha introduït el govern aragonès que ha considerat “excessivament llargues”. En la seva informació, l’Heraldo afirma que “la llei anomena al català Llengua Aragonesa Pròpia de l’Àrea Oriental i a l’aragonès Llengua Aragonesa Pròpia de les Àrees Pirenaica i Prepirinenca”.

  10. Erasmus - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 20:57

    UN TRAMPOSO

    En 20:27 un tramposo usa con mala fe una firma parecida a la mía para crear confusión con mi firma y manosearme. Tal juego sucio debe ser rechazado por los participantes del foro por higiene de este espacio, pues cualquiera puede ser mañana víctima de tal proceder. Ruego a los participantes en el foro que afeen la conducta de ese individuo para que desista de la misma y que no reconozcan esa firma nombrándola. Consideraré un acto de enemistad hacia mí reconocer tal firma. Si la causa que defiende ese individuo (contrario ideológicamente a mí) necesita de tales procedimientos es una causa sin futuro.

  11. Lehman Sisters - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 21:01

    Cuando la gente que ha votado a Mas se de cuenta de que Artur es un representante del Estado …

  12. felix - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 21:07

    Cataluña esta demostrando que sus politicos nacionalistas estan llevando a la region autonoma a la ruina. Lo malo es que el folklor de los de ERC y CiU sus politicos han comido el tarro a gente joven y sin experiencia desde pequeños en el cole. Decir que el voto secesionista representa el 33% es una cantidad muy abultada pues en teoria por las ultimas votaciones secesionistas ilegales que convocaba el Tripartit no llegaba ni al 20%. Asi que tenemos una situacion que ni en los paises declarados bananeros tienen tanta cutreria.Un 20% a lo sumo esta llevando al 80% de la poblacion catalana al desastre mas increible. Nadie sale a la calle a pedir dimisiones nadie es capaz de aun sabiendo lo corruptos que estan los Pujol los Mas y ahora Junqueras por apoyarles. Esto es un golpe de estado en toda regla y solo se puede arreglar con la carcel para los insumisos.Mientras tanto el fantasma de Yugoslavia esta danzando cerca si no se pone pronto remedio a esta situacion.

  13. Angel - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 21:58

    El TC acepta el recurso del Gobierno y Artur Mas hace ver que le sorprende,debe pensar que un nuevo Estado es algo normal.Si con sólo votar la mayoría en un parlamento regional se pudieran hacer nuevos Estados,en Europa volveriamos a ser África.Si Cataluña tiene derecho a decidir ser un Estado,cualquier región de Europa tiene el mismo derecho.El derecho a decidir sobre la independencia de cualquier territorio de España nos corresponde a todos los españoles.

  14. Erasmus - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 22:00

    MIENTRAS EL ‘CASO NAVARRO’ NO ESTÉ CLARO NADA LO ESTARÁ EN CATALUÑA

    ¿Es el líder del PSC, Navarro, un ‘compañero de viaje’ de los secesionistas catalanes, o combate al secesionismo más eficazmente que los líderes del PPC, Camacho, y de Ciutadans, Rivera?

  15. Miquel - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 22:53

    Espanyols,… sense el vostre ajut no aconseguríem mai la Independència. Gràcies! :)
    Adéu Espanya, adéu Espoli !

  16. r.garcia - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 23:26

    Los derechos y privilegios es algo muy entroncada en el ser español. Los hidalgos, la clase política, la realeza, los navarros, los derechos de los castellanohablantes, etc, etc

    Nuestro principal enemigo es el neolenguaje español y las falacias construidas alrededor del mismo.Falacias que de tanto repetirlas han pasado a formar parte de las verdades incuestionables por gran parte de las masas confundidas e ignorantes.

    Empecemos negando la mayor. Catalunya no es España. Y España no es lo que pretende ser.
    España es producto de la ingeniería social borbónica, llevada a cabo con cierta maestría desde los despachos madrileños.

    En este universo falaz español, dominado por el imperio de la verborrea dialéctica y la apropiación indebida de símbolos y términos históricos del pasado, el valor de la palabra es absolutamente nulo. Empezando por que ni ellos mismos se la creen.

    Que es Catalunya? Es algo que debemos decidir los catalanes.
    Que es España? Es algo que deberán decidir algún día los que queden en ella, una vez eyaculados el Borbon y su camarilla de proficientes, que son legión.

    A partir de ahí , que cada uno sea lo que quiera ser o lo que pueda. Si los catalanes aspiran a ser la Holanda del Mediterráneo, respéteseles. Si los andaluces aspiran a reconstruir el califato de los Omeyas, respéteseles. Y si los Madrileños no pueden ser el Singapur , el Hong Kong , o Las Vegas de la Meseta como a ellos les gustaría , pues lo siento mucho por ellos. Que se busquen objetivos mas realistas.

    Esos que se han apropiado de la palabra libertad para uso exclusivo de ellos, negándosela a los que no son ellos, deberían saber que la esencia de la libertad es el derecho a decidir.

  17. Arnold Swarfernandez - Miércoles, 8 de mayo de 2013 a las 23:58

    Adeu Miquel, saluda a Willy de parte de todos. Ya os echamos de menos.

  18. Angel - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 01:19

    El tema de la independencia de Cataluña terminará con un fracaso para el nacionalismo catalán y será el principio del fin de los nacionalismos en España.

  19. ebusk5 - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 09:44

    Este SUJETO, y otros como él, han estado vendiendo más de 30 años el separatismo y una historia de España inventada, mintiendo hasta lo más indecente e incumpliendo de manera sistemática y chulesca las leyes de nuestra nación.
    Aparte de hacer cumplir la ley en ese ” sujeto soberano” también habrá que decir lo siguiente tantas veces sean necesarias para que todos los españoles, y los catalanes en particular sepan la verdad.

    CATALUÑA NUNCA FUE ESTADO INDEPENDIENTE.

    El estatuto de Cataluña contiene una afirmación que ha sido enarbolada durante décadas por los partidos nacionalistas, la de que Cataluña es una nación. La inclusión vino refrendada por José Luis Rodríguez Zapatero y por el PSOE, en un comportamiento sin precedentes. Semejante pronunciamiento (que colisiona frontalmente con el articulado de la Constitución) se sustenta no sobre la realidad de la Historia, sino sobre una mentira histórica de notables dimensiones. Y es que Cataluña jamás se consideró una nación, sino una parte más de una nación llamada España.

    En fecha tan tardía como 1893, Francesc Cambó inició la tarea de predicar el catalanismo por las tierras de Cataluña. Sería él mismo quien, en sus Memorias, describiría el ambiente con que se encontró.

    En su conjunto, el catalanismo era una cosa mísera cuando, en la primavera de 1893, inicié en el mi actuación (…) Organizamos excursiones por los pueblos del Penedés y del Vallés, donde había algún catalanista aislado (…) no creo que hiciéramos grandes conquistas: los payeses que nos escuchaban no llegaban a tomarnos en serio (…) Aquél era un tiempo en el que el catalanismo tenía todo el carácter de una secta religiosa. Puede decirse que todos los catalanistas se conocían entre sí.

    Las palabras de Cambó serían confirmadas por Josep Pla, que añadiría:

    Los catalanistas eran muy pocos. Cuatro gatos. En cada comarca había aproximadamente un catalanista: era generalmente un hombre distinguido que tenía fama de chalado.

    Desde luego, no dejaba de ser una situación peculiar la descrita por los dos ilustres catalanes si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los postulados del nacionalismo, Cataluña es una nación oprimida por España. Por el contrario, lo que escribían sobre la situación de hace más de un siglo Cambó y Pla resulta lógico si se tiene en cuenta que, en términos reales y no míticos, fidedignos y no mentirosos, la historia de Cataluña y de los catalanes siempre ha sido la historia de España.

    Desde luego, los romanos –que crearon el término Hispania– siempre incluyeron en sus límites los territorios de la que, ya muy avanzada la Edad Media, sería Cataluña. No en vano Tarraco, la actual Tarragona, fue capital de una de esas Hispanias. Lo mismo sucedió cuando, deshecho el Imperio Romano, se estableció en la Península un dominio visigodo que cristalizaría en un reino de España.

    Significativo resulta, por ejemplo, que la primera capital de ese reino, con Ataúlfo, estuviera en Barcelona. Sabido es que muy pronto la capital, con lógica irrefutable, se trasladó al centro de la Península, y más concretamente a Toledo, pero a esas alturas los escritores visigóticos, con Isidoro de Sevilla a la cabeza, hablan de una nación llamada España cuyas raíces son romanas y cristianas y a la que han llegado recientemente los godos. Semejante visión no quebró –todo lo contrario– cuando la invasión islámica de 711 pulverizó el reino visigótico. El reino, no España, que se aprestó inmediatamente a la resistencia frente al invasor musulmán.

    En un intento de protegerse de un ataque islámico, los reyes francos se apoderaron de unos territorios situados al sur de los Pirineos, a los que denominaron Marca Hispánica (nombre, ciertamente revelador,) y a los que convirtieron en zona de salvaguarda. Sin embargo, de manera bien significativa, los monarcas francos fueron conscientes de que aquel territorio que siglos después sería Cataluña era ya entonces España.

    En abril de 815, poco después de la creación del condado de Barcelona como separación entre el reino de los francos y los musulmanes, Ludovico Pío, rey de Aquitania y soberano de Septimania, promulgó un precepto destinado a la protección de los habitantes del condado de Barcelona y otros condados subalternos. En el texto se habla, literalmente, de los “españoles” Juan, Chintila y un largo etcétera, y, sobre todo, se dice algo enormemente interesante sobre los habitantes de lo que ahora denominamos Cataluña:

    Muchos españoles, no pudiendo soportar el yugo de los infieles y las crueldades que éstos ejercen sobre los cristianos, han abandonado todos sus bienes en aquel país y han venido a buscar asilo en nuestra Septimania o en aquella parte de España que nos obedece.

    En el documento –como era de esperar– no aparece la palabra “Cataluña” ni la palabra “catalanes” porque eran ideas aún inexistentes, pero sí se hace referencia a cómo esa zona territorial formaba parte de España y a que sus habitantes eran españoles.

    Hasta el año 1096 la familia de los condes de Barcelona –que seguían siendo vasallos del reino franco– fue de origen extranjero, y, con la excepción de Berenguer III, que se casó con María, hija del Cid Campeador, los matrimonios siempre se contrajeron con mujeres procedentes de algún lugar situado al norte de los Pirineos.

    En el año 1137 un conde de Barcelona llamado Ramón Berenguer IV rompió con esa tradición, seguida durante siglos por sus antecesores, y contrajo matrimonio con la princesa Petronila de Aragón. De esta manera, el condado de Barcelona –que ni era Cataluña, ni era una nación catalana, ni tenía pretensión de serlo– volvía a reintegrarse en el proceso de reconstrucción, de reconquista, de una España que había estado a punto de desintegrarse por completo a causa de la invasión islámica. Y lo hacía como parte no de una confederación catalano-aragonesa, como dicen los nacionalistas, a pesar de que jamás aparece tal nombre en las fuentes históricas, sino como parte de la Corona de Aragón.

    Esa conciencia de que Cataluña era tan sólo una parte de España y no una nación independiente la encontramos también en los reyes que ejercieron sobre ella su soberanía. Citemos algunos ejemplos. Cuando, en 1271, Jaime I salió del Concilio de Lyon, tras haber ofrecido la cooperación de sus hombres y de su flota para emprender una cruzada, exclamó: “Barones, ya podemos marcharnos; hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España”. De la misma manera, cuando socorrió a Alfonso X de Castilla en la lucha contra los moros de Murcia, Jaime I sostuvo que lo hacía “para salvar a España”. De manera semejante, el rey Pedro III afirmó que había salvado el honor de España al acudir a Burdeos para batirse con Carlos de Anjou, manteniendo su palabra.

    Y si esto pensaban los monarcas que reinaban –entre otros territorios– sobre Cataluña, no otra cosa pensaban sus historiadores. En el siglo XIV, el catalán Ribera de Perpejá escribió la Crónica de Espanya, en la que señalaba precisamente cómo Cataluña era una parte de esa España despedazada por la invasión musulmana pero ansiosa de reunificación. Y el gran historiador catalán Ramón Muntaner reclamó una política conjunta de los cuatro reyes de España, que son, escribió, “d’una carn e d’una sang”.

    Nada de esto puede extrañar, si se tiene en cuenta que guerreros tan catalanes como los almogávares se lanzaban al combate gritando no Cataluña, sino “¡Aragón! ¡Aragón!”. ¿Hubieran podido gritar otra cosa, cuando Cataluña no era sino una parte de la Corona de Aragón y no una nación independiente?

    Por su parte, Bernat Desclot, un autor cuya lectura sería más que sobrada para desmontar la mayoría de las mentiras históricas del nacionalismo catalán, nos ha dejado referencias bien significativas. Por ejemplo, al mencionar la batalla de las Navas de Tolosa (1212) señaló, en su Crónica, que en dicho combate habían intervenido “los tres reyes de España, de los cuales uno fue el rey de Aragón”.

    De la misma manera, al narrar un viaje del conde de Barcelona a Alemania para entrevistarse con el emperador, Desclot relató que aquél se había presentado ante su majestad imperial diciendo: “Señor, yo soy un caballero de España”. Acto seguido, ese mismo conde de Barcelona había dicho a la emperatriz alemana: “Yo soy un conde de España al que llaman el conde de Barcelona”. No resulta extraño que el emperador, según nos cuenta el mismo Bernat Desclot, dijera a su séquito: “(…) han venido dos caballeros de España, de la tierra de Cataluña”.

    No cabe duda de que los catalanes medievales –mal que les pese a los nacionalistas– tenían las ideas muy claras, y éstas no eran formar parte de una nación independiente.

    Con esos antecedentes repetidos vez tras vez no puede sorprender que, durante los siglos siguientes, Cataluña y los catalanes se sintieran hondamente españoles. Como el resto de los españoles, participaron en la guerra civil de inicios del siglo XVIII, que algunos pretenden presentar falsamente como un conflicto independentista catalán, cuando fue un enfrentamiento dinástico. Defendían –con personajes como Casanova, convertido en icono nacionalista– no la independencia de la nación catalana, sino al pretendiente austriaco frente al borbónico.

    Como el resto de los españoles, los catalanes también resistieron al invasor francés en el Bruch y en el asedio de Gerona, y no deja de ser significativo que una de las heroínas españolas más famosas de la guerra de la independencia fuera la catalana Agustina de Aragón.

    Como el resto de los españoles, también los catalanes combatieron en Marruecos en 1859, a las órdenes de un general catalán llamado Prim, y desfilaron por las calles al sonido de Los voluntarios, una marcha militar que se interpretó entonces por primera vez.

    Como el resto de los españoles, los catalanes sufrieron también el desastre de 1898. Cuatro de los 33 últimos soldados de Filipinas fueron catalanes.

    Como el resto de los españoles, en suma, sufrieron las alegrías y tristezas de la historia de España, sin excluir la guerra civil de 1936, en cuyos dos bandos participaron. Nadie puede olvidar, por ejemplo, al Tercio de Montserrat, que, encuadrado en el ejército nacional, dejó su sangre, por ejemplo, en la batalla del Ebro.

    No puede extrañar que, como señalaba Cambó, no hubiera apenas catalanistas antes de él, o que, como dejó escrito Pla, los pocos que existían tuvieran fama de chalados. ¿Cómo iba nadie a creer en el nacionalismo con ese pasado histórico? A día de hoy, una mentira histórica tan monstruosa como la del nacionalismo pretende cerrar los ojos de los catalanes a la verdad. Para ello ha seguido la consigna de Prat de la Riba:

    Había que saber que éramos catalanes y que no éramos más que catalanes… Esta obra no la hizo el amor… sino el odio.

    Tristes son las palabras de Prat de la Riba, pero no pueden ser tachadas de falsas. Durante décadas, los nacionalistas han inoculado en sucesivas generaciones de Cataluña ese odio a España, una España a la que se ha pintado no como la madre común, sino como una opresora; no como el tronco que sustenta las diferentes ramas nacionales, sino como un árbol odioso y extraño.

    Además, los que han sembrado el odio se han empeñado en usurpar el nombre de Cataluña, como si fuera de su propiedad exclusiva, y se han permitido tachar de catalanófobos a los que no comparten los delirios del nacionalismo y tan sólo aspiran a que Cataluña sea una tierra en la que ni se asalte ni se agreda a los que no son nacionalistas; en la que la lengua catalana no sea barrera de separación sino instrumento de unión; en la que los padres puedan educar a sus hijos en su lengua madre, en la que no se vea al resto de España como enemigos sino como hermanos y en la que la ley sea la misma para todos, independientemente de que sean o no nacionalistas.

    Para impedir tan nobles metas, para implantar el nacionalismo en centenares de miles de corazones, el nacionalismo catalán ha tenido que recurrir al uso sistemático e ininterrumpido de la mentira, una mentira que, entre otras cosas, afirma que Cataluña es una nación.

  20. BEJOTA - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 16:43

    Van Rompuy, a Escocia y Catalunya: “Nadie obtendrá nada del separatismo”
    MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) –

    El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha lanzado un mensaje a las autoridades escocesas, catalanas y flamencas que propugnan celebrar un referéndum sobre su independencia, señalando que “nadie obtendrá nada del separatismo”.

  21. Lluis C - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 17:58

    I què??….
    El TC pot dir Missa si vol….
    A més, això, i tot el que pot venir després, ja està previst…S’ha de seguir el camí traçat per a que ningú ens pugui dir que ens hem saltat cap pas…

  22. Angel - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 22:20

    Luis C

    El TC no

  23. Angel - Jueves, 9 de mayo de 2013 a las 22:27

    Luis C

    El TC no está para decir misas,está para hacer cumplir la Constitución.Pronto se terminará el cuento de la independencia.El nacionalismo es el quiero y no puedo.

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